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Full text of "Notas y apuntes: Contribución al estudio de la historia económica y financiera de la República ..."

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NOTAS Y APUNTES 



COHTBIBUGIOK Al. ÜSTUDIO 



HISTORIA ECONÓMICA T FINANCIERA 



REP0BLIGA UKlbNlAL DtL UHDGOAY 



EDUARDO ACEVEDO 



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NOTAS Y APUNTES 



CONTRIBUCIÓN AL ESTUDIO 



HISTORIA EGONÚHIGA T FINANCIERA 



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REPÍBLICA ORIENTAL DEL URUGUAY 



EDUARDO ACEVEDO 

I'ioícs.r Jí. •cori'irr.íd p-^./iM f.í l.i UniVi-r.Mj.i.i 
lie Monte-, :J«'u 



TOMO I 



MONTEVIDEO 
Imi». y Encuadernación «El Siglo Ilví^tkaho», 18 de Julio 2:i 

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ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS PUBLICAS 



PRESIDENCIAS Y DICTADURAS 

De los archivos públicos han desaparecido todos 6 casi todos 
los documentos antiguos que podrían servir de base para el estudió 
de la historia financiera del país. Va\ el interés de amontonar 
datos que otras personas mejor preparadas complementarán algún 
día, presentamos á continuación las cifras y observaciones que 
durante doce años de prensa hemos tenido oportunidad de extrac- 
tar de diversas publicaciones oficiales. Diarios de sesiones del 
cuerpo legislativo, colecciones legislativas de diversas épocas, 
estados generales de contaduría, leyes de presupuesto, memorias 
ministeriales, mensajes presidenciales, cuadernos y anuarios de 
estadística y algunas colecciones de diarios : tales son las fuentes, 
bien escasas por cierto, de que vamos tí valemos para determinar 
el origen de nuestras deudas públicas según la documentación 
oficial v escribir diversas monoíírafías destinadas lí facilitar el es- 
tudio de la economía política nacional en la Universidad. 

Hemos clasificado nuestros extractos y apuntt»s históricos sobre 
la base de las distintas administraciones que ha tenido la repú- 
blica desde el mes de noviembre del año 1828, en que se instaló 
la Asamblea General Constituyente y Legislativa, hasta la termi- 
nación del siglo diez y nueve. He aquí las categorías y duración 
de los gobiernos : 

PUESIDBNCIAS CONSTITUCIONALES 

1.* Rivera— 24 de octubre 18:30 íí 24 de octubre 18:U. 
2.* Oribe — 1." de marzo 1835 á 24 de octubre 1838. 



ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 



3.* Rivera— l.«> de marzo 1839 á 1.» de marzo 1843. 
4.* Giró — 1." de marzo 1852 á 25 de setiembre 1853. 
b^ Pereira— l.<> de marzo 1856 á 1." de marzo 1860. 
6.* Berro — l.« de marzo 1860 á l.« de marzo 1864. 
7.» Batlle— 1.« de marzo 1868 á l.« de marzo 1872. 
8/ Ellauri — 1.° de marzo 1873 á 15 de enero 1875. 
9.* Latorre — l.« de marzo 1879 á 13 de marzo 1880. 
10.'^ Santos — l.« de marzo 1882 á l.« de marzo 1886. 
11.' Vidal — 1.° de marzo 1886 á 24 de mayo 1886. 
12.« Herrera— l.« de marzo 1890 á l.« de marzo 1894. 
13.'^ Idiarte Borda — 21 de marzo 1894 á 25 de agosto 1897- 
14.* Cuestas— 1° de marzo 1899 á 1.° de marzo 1903. 

PRESIDENCIAS COMPLEMENTARIAS DE OTRAS PRESIDENCIAS 

1/' Flores — 15 de marzo 1854 á 10 de setiembre 1855. 
2.^ Várela — 22 de enero 1875 á 10 de marzo 1876. 
3.-^ Vidal — 15 de marzo 1880 á 28 de febrero 1882. 
4/' Tajes — 18 de noviembre 1886 á 1." de marzo 1890. 

PRESIDENTES DEL SENADO 

ejerciendo interinamente el poder ejecutivo hasta la elección de 
presidente constitucional : 

1." Anaya — 24 de octubre 1834 á 1." de marzo 1835. 

2." Pereira — 24 de octubre 1838 á 11 de noviembre 1838. 

3." Pereira — 28 de febrero 1839 á l.« de marzo 1839. 

4;^ Berro — 16 de febrero 1852 á 1.*^ de marzo 1852. 

5.° Bustamante — 10 de setiembre 1855 á 15 de febrero 1S56. 

6.« Pía— 15 de febrero 1856 á l.« de marzo 1856. 

7." Várela — 16 de febrero 1868 á 1.° de marzo 1868. 

8.» Ellauri — 15 de febrero 1873 á l.« de marzo 1873. 

9.*» Carve — 22 de enero 1875 á 22 de enero 1875. 

10.« Vidal — 14 de febrero 1879 á l.« de marzo 1 879. 

11.^ Flangini — 28 de febrero 1882 á l.« de marzo 1882. 

12.<> Santos — 24 de mayo 1886 á 18 de noviembre 1886. 



PRESIDENCIAS Y DICTADURAS 



i3.^ Stewart — l.« de marzo 1894 á 21 de marzo 1894. 

14.« Cuestas — 25 de agosto 1897 á 10 de febrero 1898. 

1 5.« Batlle y Ordóñez — 15 de febrero 1899 á l.« de marzo 1899. 

GOBIERNOS PROVISORIOS 

1." Siiárez, Roudeau y Lavalleja — 1.® de diciembre 1828 i 
22 octubre de 1830. 

2." Suárez — l.<» de marzo 1843 á 16 de febrero 1852. 
3.'* Aguirre — 1.** de marzo 1864 á 1 6 de febrero 1865. 
4,^ Villalba — 16 de febrero 1865 á 20 de febrero 1865. 
5.^ Gomensoro — 1.^' de marzo 1872 á 15 de febrero 1873. 

DICTADURAS 

l.« Rivera — 11 de noviembre 1838 á 28 de febrero 1839. 

2.^ lavalleja, Plores, Rivera — 25 de setiembre 1853 á 15 de 
marzo 1854. 

.'^.» Flores — 20 de febrero 1865 á 16 de febrero 1868. 

4.* Várela — 15 de enero 1875 á 22 de enero 1875. 

5.=» Latorre — 10 de marzo 1876 á 14 de febrero 1879. 

6.^ Cuestas — 10 de febrero 1898 á 14 de febren» 1899. 



ORIGBN DE NUESTRAS UDAS 



CAPITULO I 

Bajo la asamblea constituyente 

( 22 de noTiembre de 1828 á 22 de ixtubrc de 1880 ) 



EL PRIMER DÉFICIT 

Era bien poco halagador, del doble punto de vista financiero y 
político, el medio en que la asamblea constituyente y legislativa 
tenía que realizar sus grandes trabajos. 

Dijo en su informe de 15 de setiembre de 1829 la comisión 
especial y militar de ese memorable cuerpo, que en el semestre 
ya corrido de enero á junio, l^s rentas páblicas habían dado 
56,302 pesos mensuales, mientras que laa erogaciones habían ab- 
sorbido 35,334 pesos por concepto de la lista militar y 17,300 pe- 
sos por concepto de la lista civil. En conjunto 52,634 posos, que* 
dándole al gobierno un pequeño sobrante de 3,668 pesos mensuales 
para cubrir las dietas del cuerpo legislativo y gastos de secretiu^ía 
que no bajaban de 5,000 pesos, la asignación de 48,000 para sos- 
tenimiento de la colonia del Cuareim, aparte de las sumas co- 
rrespondientes á inválidos, viudedades, socorros á prisioneros, au- 
mento de empleados en la administración de justicia, estableci- 
miento de una policía regular especialmente en campaña, reposición 
de armamentos y vestuarios, instrucción pública y otros objetos 
de que no se puede ni se debe prescindir. Era inevitable el déficit, 
y en efecto antes de finalizar el mismo año se declaraba en el 
seno de la asamblea constituyente la existencia de una deuda de 
150,000 pesos, constituida por ocho meses de atrasos en el pago 
de los presupuestos. Al clausurarse las cuentas del año 1829, el 
déficit se había elevado á 201,032 pesos, según establece el mensaje 



BAJO LA ASAMBLEA CONSTITUYENTE 



gubernativo de 20 de marzo de 1830, en cuyo documento se agrega 
que los atrasos han continuado creciendo rápidamente y que para 
conjurar el mal debe la asamblea arbitrar fondos bajo forma de 
venta de tierral, papel moneda ú otros conceptos. Un decreto del 
gobernador Rondeau, fundándose en que el déficit producido por 
los créditos recouocidos hasta fin de año, obligaba á prevenir su au- 
mentO; mandó suspender desde los comienzos del mes do marzo 
todas las reclamaciones con excepción de las emanadas de sueldos, 
pensiones y gastos de la administración pública. 

Extractamos en seguida tres cuadi^os de la tesorería nacional 
publicados sucesivamente en febrero, setiembre y no\4embre de 
1830. El primero es un estado general del erario nacional á fin de 
diciembre de 1829, Arroja una entrada de 61,502 pesos en bille- 
tes de banco y 938,809 pesos en metálico, y la siguiente salida : 
departamento de gobierno 156,135 pesos en metálico y 20,233 en 
billetes; diplomacia, 10,000 en metálico; hacienda, 105,608 en 
metálico y 1,9-11 en billetes; guerra, 492,157 pesos en metjílico y 
22,134 en billetes; república argentina, 24,739 en metiílieo y 
16,671 en billetes; reintegrables por suplementos 11,266 en metií- 
lieo; existenciii en billetes 224; civiles, comprendiendo legislatura, 
policía y sueldos de diciembre, 37,505 en metálico; militares 
101,345 en metálico. El segando es una demostración de la deuda 
en 10 de setiembre de 1830. Ascienden las partidas constituidas 
por el déficit del anterior cuadrimestre, rescate de esclavos, ves- 
tuarios, pügarés, premio á los 33, dietas, empréstito del tribunal 
consular, colonia Cuareim, lisüi civil, listíi militar, etc., á 236,588 
pesos. Para (uibrir esta suma existía en la caja pagadora, en la caja 
colectora y en liquidaciones á cobrar, 40,465 pesos, resultando una 
deuda efectiva de 196,122 pesos. Descontando el premio á los 33 
y las cantidades pagadas con motivo de las facultades extraordina- 
rias concedidas al gobierno, quedaría reducida la deuda á 83,702 
pesos. El tercer estado es una nueva demostración de la deuda en 
9 de noviembre de 1830. Arrójalas siguientes cifras: déficit de la 
caja, rescate de esclavos, premio á los 33, dietas, listas civi! y mi- 
litar, 220,729 pesos. Existencias en metálico y liquidaciones pen- 
dientes, 6,693. Por los conocimientos, informes y liquidaciones que 
ha practicado la contaduría general, agrega el documento (jue 



10 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 

extractamos^ se adeuda además sobre diez mil pesos en documen- 
tos parciales que van corriendo sus trámites, pertenecientes á pos- 
tas, abastos y consumos, gastos de policía, fiestas, con inclusión de 
cinco mil y pico de pesos, importe de hospitalidadeá causadas por 
las tropas del Estado en el año 1829 y parte del corriente, habién- 
dose liquidado también en favor de don Blas Dispuy 32,500 pesos 
como valor de 600 cabezas de ganado que por sentencia judicial se 
reconocen contra el erario público. 

E\, PULVÍER MOTÍN MILITAR —IJ^. J'RIMERA REVOLUCIÓN 

No eran más propicias la» circunstancias políticas. El 14 de 
diciembn» de 1829, estalló un motín militíir encabezado por el 
regimiento de caballería núm. 2 acuartelado en los extramuros de 
Montevideo. Fué atacada la ciudadela, muriendo en la refriega 
varias personas. Gracias al concurso del batallón de cazadores, 
los amotinados tuvieron que dirigirse á la campaña. Pero la situa- 
ción no quedó por eso despejada. TjO prueba el hecho de que 
cuatro meses más tarde, tuvo que ocuparse la asamblea constitu- 
yente de las grandes alarmas que agitaban á la población de la 
capital, con motivo de la próxima salida á campaña de una paile 
del batallón de cazadores. Dijo uno de los dipuüidos que el gene- 
ral Rivera bajo cuyas órdenes se colocaba esa fuerza, había ame- 
nazado públicamente á los miembi'os de la asamblea que patroci- 
naban el proyecto de supresión de la colonia del Cuareim y que 
existían motivos para suponer que la tranquilidad píiblica hallá- 
base en peligro. Fué citado el ministro de la guerra para dar ex- 
plicaciones y entonces dirigió el general Hondean un mensaje á la 
asamblea, en el que sostenía su derecho para movilizar esa fuerza 
destinada á consolidar el orden en campaña contra las hordas de 
salvajes, desertores y malevos y presentaba desde luego su re- 
nuncia para el caso de que sus explicaciones no fueran aceptadas, 
con el propósito de mantener intactas sus facultades. La asamblea 
lejos de declararse satisfecha, aceptó la renuncia del general lion- 
deau y nombró en su reemplazo al general Lavalleja, á la sazón 
jefe del estado mayor general. Si salen esas fuerzas á campaña, 
decía uno de los diputados, nos expondremos á que se repita el 
motín del 14 de diciembre. 



KA JO LA ASAMBLEA CONSTITUYENTE 11 

('omplicó las dificultades el cambio operado en el gobierno 
provisorio. Al efectuarse la trasmisión del mando, el general Ron- 
deau levantó acta de protesta, para hacer constar que su dimisión 
había sido coacta y que respondía al propósito de evitar al país 
males mayores. Fueron ardientes los debatos á que dio origen ese 
documento en la asamblea general. En concepto de uno de los 
constituyentes, era una protesta anárquica ó incendiaria qué pro- 
vocaba la guerra civil y autorizaba á los díscolos á desconocer 
la única autoridad legal de la república. Fué votada una decla- 
ración, en laque se establecía que 4a mencionada protesta d'ísco- 
nocía la autoridad de la asamblea y era en consecuencia un do- 
cumento anárquico y sedicioso. La atmósfera se caldeaba día por 
<lía y do ello ofrece testimonio la resolución adoptada en la sesión 
del 30 de abril del mismo año 1830, por la que previéndose el 
caso de ser amenazada la tranquilidad pública, se autorizaba al 
gobierno provisorio para aumentar el ejército, movilizar la guar- 
dia nacional y hacer todos los gastos que demandase el sosteni- 
miento del orden interior. En el mes de mayo solicitó el gobierno 
la alteración de la oidendcl día de la asamblea, en la que figuraba 
un proyecto de amortización de deudas, fundándose en que las 
circunstancias debían considerarse como extraordinarias y no con- 
venía, en consecuencia, distraer fondos que podrían necesitarse 
para erogaciones más apremiantes. Votado ese proyecto, dice el 
mensaje, habría que faltar á la inversión de los ocho mil pesos 
destinados á la caja ó en caso contrario que suspender gastos muy 
ui^entes. Agregó el gobierno que anticipándose á los planes de la 
asamblea, había realizado ya amortizaciones de deuda por valor 
de cincuenta mil pesos durante los meses de marzo y abril. Se 
aceptaron las conclusiones del mensaje y quedó aplazada la con- 
sideración del proyecto. Pocos días después, dióse cuenta de una 
comunicación del general Rivera, elevando á la asamblea una 
singular representación en la que varios vecinos y propietarios de 
camparía, manifiestan «el deseo de ver discutidas con dignidad y de- 
cididas sin estrépito las cuestiones suscitadas entre los altos Po- 
deres del estado, lo cual podría consultarse mediante la forma- 
ción de un senado provisorio ó de otro modo análogo á los 
principios constitucionales reconocidos por las naciones que nos 



12 ORIGBK DE NUESTRAS DEUDAS 



han precedido en el ejercicio de la soberanía nacional», agregando 
el documento «que los propietarios de campaña, sus vecinos y ha- 
bitantes, no se prestarán á ninguna otra medida que parta de la 
hipótesis contraria». 

Cuando ya parecía inevitable el derramamiento de sangre, sur- 
gieron tratativas de arreglo para solucionar pacíficamente las di- 
sensiones entro el gobierno y el general Rivera. Este último pro- 
puso las siguientes bases: se reconocerá el depósito legal del Poder 
Ejecutivo en la persona del general Lavalleja; habrá cambio mi- 
nisterial, designándose o^andidatos que no pertenezcan a' ningCín 
círculo; se revocará el decreto que privó al general Rivera de la 
comandancia general de armas del estado; se pagarón h>s haberes 
del ejército en la misma forma en que los reciben las tropas de la 
capital; las medidas ó providencias á que hayan dado origen las 
facultades extraordinarias concedidas al poder ejecutivo posterio- 
res al 15 de abril serán revocadas: el gencnd Rondeau conservari 
el sueldo correspondiente al cargo de gobernador y capitíín gene- 
ral hasta la elección de gobierno permanente, pudiendo volver al 
Estado Oriental si le conviene con el empleo de bi'igadier gcnenil. 
Contestó el general Lavalleja, comprometiéndose á que ningún 
acto de los ministros responda á miras personales que puedan 
afectar al general Rivera, á conservar á éste al frente de las tropas 
de línea que tiene á sus órdenes hasta la creación del gol)ierno 
constitucional y á pedií' á la asamblea la autorización necesaria 
para pagar sus sueldos á Rondeau, quedando rechazadas las demás 
bases. La transacción fué ratificada en esa forma por o\ gnieral 
Rivera, el 18 de junio de 18.- JO, vale decir un mes justo ant(*s del 
día señalado para la jura de la Constitución de la República. 

UNA ( RISIS MOXETAUIA 

Otra grave preocupación asaltó á la asamblea constituyente y á 
los gcínerales Rondeau y Lavalleja: la crisis monetíuúa que tin 
honda repercusión había tenido ya y habría de tener todavía en los 
años subsiguientes. Una ley díí marzo de 1S2U prohibió la intro- 
ducción de moneda de cobre extranjera. Un decreto de G de fe- 
brero del mismo año, había estíiblecido (jue en las oficinas recauda- 



BAJO LA ASAMBLEA CONSTITUYENTE 13 



doras de Montevideo sólo sería recibido el cobre en la proporción 
de un cuarto de lo que debe pagarse en metidico. La ley de 11 
de julio de 1829 estableció una reducción gradual para la admisión 
del cobre en las oficinas públicas: en el primer trimestre la mitad 
cobre y la mitad oro y plata; un afio después sólo se recibiría el dos 
por ciento, realizando el gobierno sus pagos en la misma forma. 
Anteriormente había presentado el gobierno un proyecto de ley por 
el que se establecía que el poder ejecutivo quedaba autorizado para 
recibir las monedas de curso corriente en el mercado, en la forma 
más conveniente. Aclarando el punto, dijo el ministro de hacienda 
en el curso del debate, que las « promesas » del Banco de Buenos 
Aires constituyen la única moneda (jue legalmente circula en el país 
y mientras la ley esto vigente no puedo adoptarse otra : para salir 
de esta situción, pide el proyecto (jue se admita las monedas de 
curso corriente. Si el gobierno, continuaba el ministro, recibe el co- 
bre píTdiíMido 30 <> 15 '\,„ pa^^aní dol mismo modo, ó si pe recibe el 
papel [>or el valor do tres reales realizara sus pagos al mismo tipo 
:í que lo ha tomado. Fuó retirado (»1 proyecto y el gobierno en su 
lugar dispuso que las oficinas recaudadoras exi^^ieran tres partes 
en oro ó plata y una en cobro, poniendo así límite d la costumbre 
corriente de pajj:ar en cobre la ti»talidad de los derechos de aduana. 
Al finalizar el año 1829, se ocupó la asamblea constituyente de 
un proyecto del poder ejecutivo, obra del ministerio de don Lu- 
cas < )bes, por el que se autorizaba al gobierno para emitir ciento 
<»¡ncuenta mil pesos de signos representativos en defecto de cobre 
nacional amonedado, cubriéndose así rápidamente, decía su autor, 
la d(»uda existente y ahorrándose además los gastos de amoneda- 
ción en Buenos Aires ó en el Brasil. Fué muy combatido este pro- 
yecto. En el curso de la discusión díjosc que al solo anuncio de la 
proyectada emisión de signos representativos, el comercio había 
adoptado precauciones revelando desconfianza. Observó el mi- 
nistro cjue á la entrada del gabinete de que formaba parte, había 
lina deuda de ciento cuarenta mil pesos, que con el proyecto de 
signos representativos quedaría extinguida, evitándose que el Bra- 
sil gane á nuestras expensas el sesenta por ciento en la acuñación 
de cobre. La comisión de hacienda de la asamblea redactó un 
proyecto sustitutivo, por el que se establecía que llegada la opor- 



14 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 

tunídad de recibirse solamente un 2 ^'o de cobre en las oficinas re- 
caudadoras, procedería el gobierno á la acuñación de moneda na- 
cional, debiendo dictarse previamente una ley que determinara el 
valor, tipo, peso y mínimum de la cantidad que debe acuñarse. 
Ambos proyectos resultaron rechazados. En varios artículos, que 
fueron recopilados más tarde en la «Biblioteca Americana», se 
ocupó el doctor Floi:encio Várela de esta intei*esante cuestión mo- 
netaria, con motivo de la ley de 1 1 de julio de 1 829, según la cual 
los derechos de importación debían pagarse en plata, entrando la 
moneda de cobre solamente en la proporción de 2 "/o- El cobre del 
Brasil, decía el eminente publicista, llega á Montevideo en grandes 
cantidades, bajo forma de monedas legítimas y de monedas falsifi- 
cadas. En todos los puertos brasileros se introducen también por 
contrabando gruesas cantidades, habiendo sido ineficaces las me- 
didas adoptadas para evitar la inundación. Y tenía que resultar 
así. La España castigaba con la pena capital la extracción de un 
peso fuerte fuera de su territorio, y sin embargo la exportación se 
realizaba por millones anualmente, porque las opulentas minas de 
Méjico vaciaban en las arcas de Madrid muchísimo más numerario 
que el requerido por la circulación y el sobrante buscaba natural- 
mente salida á pesar de la amenaza del patíbulo. 

I^YES TRIBUTARIAS 

Para (\ue puedan apreciarse algunos otros lincamientos finan- 
cieros de la época en que actuó la asamblea constituyente, damos 
en seguida un extracto relativo á las leyes de patentes y de aduana. 

En la sesión de 4 de abril de 1829, al discutirse la ley do paten- 
tes, recordó el ministi'O de hacienda que en el proyecto so esta- 
blecía un derecho sobre la localidad, fundado en que un buen lo- 
cal proporciona mayor reventa, y por consiguiente, más utilidad, 
sea cual fuere el capital empleado en la casa de comercio. La ley 
de patentes sancionada consta de seisaitículos. El 1." establece 
seis clases de patentes de 10, 15, 25, 35, 45 y 60 pesos. El 2.^^ esta- 
blece que las máquinas de aprensar cueros, lana, tercios de crin, 
pagarán 10 pesos en la capital y nada fuera de ella; los puestos y 
posadas 15 en la capital y 10 en campaña; las tiendas de menú- 



BAJO LA ASAMBLEA CONSTITUYENTE 15 



deo, ropa hecha; almacenes de lozas, ferreterías, quincallerías por 
menor, bodegones, 25 en la capital y 15 en campaña; pulpe- 
rías de menudeo, 35 en la capital y 25 en campaña; los cafés, 
confiterías, barracas en que se depositan 6 acopian cueros, lana y 
demás frutos, 45 y 25 respectivamente; los almacenes de bebidas 
ú otros artículos por mayor, no siendo introductores, joyerías, ba- 
rracas, depósitos de maderas, billares, fondas, boticas, velerías, ja- 
bonerías, canchas de bolos ó bochas, loterías particulares, reñide- 
ros de gallos y panaderías, 60 y 35 pesos respectivamente. El 3.® 
establece que toda tienda de menudeo y por mayor y pulpería que 
reúnan ambos giros, pagarán otra patente igual á la que corres- 
ponda á su clase, sea en la capital 6 campaña. El 4." establece que 
las patentes serán anuales, excepto las de panaderías y loterías par- 
ticulares, que serán semestrales. El 5." que las patentes deberán 
ponerse en lugar visible, y si no se han sacado en el primer tri- 
mestre del año, se paganí otro tanto de su valor, y dos tantos si en 
el segimdo trimestre todavía no hubiera sido sacada. El 6." dice 
que la ley será revisada todos los años. Como complemento de esta 
ley, fué sancionada otra suprüniendo los derechos de alcabala, de 
reventa, de composturas, aranceles y policía « que han sido regu- 
larizadas por la ley de patentes ». 

La ley de aduana de junio de 1829, establece derechos de 5, 
10, 15, 20 y 25 "„ del valor de las mercancías. El derecho de 
2o 'V o corresponde á muebles, ropa hecha, calzados, licores, aguar- 
dientes, vino, tabaco, coches, etc., y el más bajo de 5 '\\, á la seda 
en rama y torcida, las telas de seda, puntos y encajes, relojes de 
bolsillo, alhajas de oro y plata, carbón fósil, maderas, etc. La sal 
dos reales por fanega. En la exportación quedaban gravados los 
cueros vacunos con dos reales por pieza, los caballares un real, y 
la« demás producciones del Estado con el cuatro por ciento, ex- 
ceptuando los granos y otros. Ix)s derechos debían an^eglaree so- 
bre los valores de plaza por m.'iyor, haciéndose el cálculo por el 
vistíi y dos comerciantes- en el jícto de precederse al despacho. Los 
eoinerciantes se tomarían de ur.a lista de doce formada por el tri- 
bunal del consulado. Un decreto de Rondeau, de febrero del año 
1829, establece que la práctica ha dennostrado que nada hay 
más inexacto que el sistema de arreglar en las aduanas los dere- 



16 ORIGKN D^ NUESTRAS DEUDAS 

chos por los precios establecidos en un af orador, sin ninguna con- 
sideración ii las alteraciones del mercado ni á las diarias que su- 
fren los artículos naturales y las manufacturas por los adelantos 
de las ciencias y las artes, siendo frecuente que el \ista establezca 
el doble ó triple del valor que el artículo tiene en plaza ó un va- 
lor ínfimo. Los derechos, continúa el decreto, se calcularán en 
adelante sobre valores d(» plaza al por mayor. 

(íastos y rkntas 

\ai primera legislatura constitucional se reunió el 22 do octubre 
<le ISHO, y en esa oportunidad el gobierno provisorio del general 
Lavallrja [)res(?ntó un mensaje en el que, despuéí» de recomendar 
un proyecto do retiro y premio militar, declara qu(» el tesoro p(i- 
blieo paga nuís (Iíí cien mil pesos anuah^s por concepto de sueldos 
:í la plana mayor i)asiva, .-nina sui'icieutíí para abonar el rcdito do 
una n'forma muy liberal, y atcndí^r con el sobrante íí la amortiza- 
ei(»n dí*l capital. J^as rentas, prosigue el mensaje, han expemneií- 
t^'iílo una notable deeadeneiíi, en razón de la erisiír comercial pi^o- 
ílueida por la desconfianza en la moneda de cobre cireulanto. Lii 
<leuda pública es de muy ])oea consideración para «pie pueda opri- 
mir á un país (pie conservji intactos sus elemcntí^s de ri<pieza, poi^o 
ella dcniuestra la necesidad dr simplificar la administnición, par- 
ticularmente en el ramo militar, «pie ya absorbe más de los dos 
tí;rcios de nuestras rentas, y de crear sobre sólidas bases un siste- 
ma de hacienda más regular y ])rod activo qu(» el impuesto sobre 
las introducciones marítimas que existe actualmente. La menor 
circunstancia desfavorable al comercio, concluye el mensaje, pone 
en apuros al erario, aparte de que la eventualidad de los ingresos 
detiene á la autoridad en la realización de las mejoras que exigen 
los distintos ramos d(* la administración pública, y hastíi dificulta 
la regularidad de sus pagos. 

KN líKSr.MKN 

Un motín militar, un movimiento revolucionario que terminó 
con una transacción profundamente subversiva, un déficit que 



BAJO LA ASAMBLEA CONSTITUYENTE 17 

avanza implacablemente mes á mes, la administración de guerra 
que se adjudica la parte del león en la distribución de las rentas 
públicas: tales son los factores que asoman desde los comienzos 
mismos de nuestra organización institucional, contrariando el des- 
4irrollo político y económico de un país admirablemente dotado 
por la naturaleza, pero cruelmente perseguido por sus hijos duran- 
te todo el extenso período q ue emp ezarnos á recorrer. ^ ^ '"" t.^^^/^ ■' /. ¿./i/t 

/'/«L n^^ fv\,t- -? 7 \.¿jbí t tt y í^ I Xi A-/ / v.^ ¿:>.. ., ^ ' t. ^ 



i CAPITUIX) ÍI 

} 

j Administración del general Rivera 



¥21 *24 do octubn' do 1830 h\6 olocto primor pi'esideiito consti- 
tiioioiial ol ^onenil Rivoi-a. Va\ su disourso do i'occpcWn pix>niin* 
ciado ol (> do novioinbro, dijo ol luiovo magistrado que sentía en 
(íl fondo do su corazón una disposición general hacia la fraterni- 
dad y unión de todos los miembros de esta gran familia. -* Empe- 
cemos, agiogó, por r(»conoccr c|ue l o pas ado ya no exis te sino c omo 
un re<*uordo fitil para mejorar lo futuro; el pueblo oriental y su 
constituoiíMi : esta será nuestra divisa, (íon ella seísmos fuertes, 
con olla soi'omos invíMieibles ■■'■. Iaí asamblea en inia mmuta de 
o()mnn¡oa(M<'>n dirigida jí raíz de estíi ceremonia, recomendó al 
podíM- ejecutivo los proyectos de consolidación de la deuda 
flotante y do premios y retiros militares (fue recompcu6(Mi liberal- 
monte los servicios por la libeilad del país, agregando qiio el 
cuerpo loLíisiativo oáptíra quí» so hí propondrán buubién los 
modios íjuo exija ol ari-oglo do la policía y muy principalmente 
cuanto puí-da contribuir á contener la crisis comercial y la con»- 
guicnte di>minución de rentas por la desconfianza que ¡jiepíra la 
iinmeda de cobro <1(^1 IJrasil. 

Diw.mre esta adnu'nisti ación acentuáronse gravemente los ma- 
L»s «jiH' ya liabían asomado en el poríf)do del gobierno provisorio 
y (le la a.-.Miibloa eon^tituyente. KmjK'oomos por los de carácter 
polítien. 



ADMINISTRACIÓN DEL GENERAL RIVERA 19 



UX MOTÍN MILITAR EN MONTEVIDEO — DOS REVOLUCIONES EN 

CAMPAÑA 

Al finalizar el año 1830 pidió y obtuvo venia el general Rivera 
para salir á campaña al frente del ejército. Se proponía rechazar 
hordas de salvajes y grupos de bandidos según el mensaje. 

LTn año y medio después, el 1.^ de junio de 1832, solicitó y 
obtuvo venia con igual objeto, en razón de haberse sublevado los 
naturales de Misiones, residentes en « Bella Unión » á inmedia- 
ciones del Cuareim.Un segundo mensaje de 3 de julio daba cuenta 
á la íisarablea de haberse contagiado la sublevación íí las milicias 
del mayor Santaiaa destacadas en el Durazno. Se encontraba re- 
unida la asamblea para ocuparse de ese mensaje urgentísimo, 
cuando se notó gran movimiento en las fuerzas armadas de la 
capital. Del plan de ese movimiento, quedó enterada bien pronto 
la asamblea mediante una nota suscrita por los jefes y corpan- 
dantcs de la guarnición, señores Eugenio Garzón, Cipriano Miró, 
Andrés A. Gómez, Manuel Soria y Esteban Donador, en la que 
desobedecen al gobierno porque él conduce íí la guerra civil y se 
ponen á las órdenes del general Lavalleja. Xombró la asamblea 
una comisión mediadora, la que después de entrevistarse con los 
sublevados y con el presidente del senado en ejercicio del poder 
ejecutivo por encontrarse Rivera en campaña, obtuvo una tran- 
sacción sobre la base de que Lavalleja recibiría el nombramiento 
de general en jefe del ejército y de que Rivera vendría inmedia- 
tamente á ocupar su puesto. No se cumplieron estas bases y la 
situación se agravó considerablemente, obligando íí la asamblea 
á nombrar una nueva comisión delegada para ponerse al habla 
con los generales Rivera y Lavalleja y « evitar la guerra civil de 
que el país está amenazado ». Los íunotinados, segAn declaró uno 
de los legisladores, acababan de publicar un bando deponiendo al 
vicepresidente de la reptíblica. Este mismo funcionario dio un 
manifiesto en ol que establecía que las instituciones estaban vio- 
ladas, la autoridad constitucional derrocada y la asíunblea ge- 
neral disuelta por la dispersión de sus miembros. 



20 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 

Quedó restablecido el orden desde los primeros días del raes de 
agosto. El 30 dt^ ese mes, dirigió im manifiesto al país el presi- 
dente del senado en ejercicio del poder ejecutivo. Establece en 
ese documento que apenas constituido el gobierno permanente, la 
facción que había estado reprimida en la esperanza de sobrepo- 
nerse al voto nacional en la elección de supremo magistrado, em- 
pezó su campaña de oposición; que el gobierno provisorio dejó á 
la presidencia constitucional cargas que el tesoro público no podía 
soportar, dando ello base á la oposición para desenvolver sus pla- 
nes; que la repCiblica conservaba un cáncer roedor de su riqueza 
en la moneda falsa que nos había legado el extranjero, que ofrecía 
un canat constantemente abierto íí todos los falsificadores de cobre, 
y aunque había necesidad de extirpar el mal, se hizo ostentación 
de una prudencia mal entendida, malogrando los momentos opor- 
tunos y perjudicando al Estado en cantidades enormes; que la au- 
toridad ora ultrajada por la prensa; que después de agotados todos 
estos medios, resolvieron los conspiradores ir hasta los últimos 
extremos, realizííndose el motín por varios jefes que se pusieron al 
frente do ciento cuarenta soldados y desconocieron toda otra auto- 
ridad que no fuera la de Lavalloja; y que el 5 de agosto los solda- 
dos reconocieron su error. La asamblea no volvió lí reunirse hasta 
los primeros días de noviembre. En el mensaje del poder ejecuti- 
vo de ese mismo mes, establece el vicepresidente en ejercicio que 
en presencia de los sucesos del Cuareim, del Durazno y del motín, 
había proclamado la cesación violenta de su autoridad, librando al 
presidente titular la salvación de las instituciones; que después de 
varios combates, vino Rivera sobre Montevideo y puso en disper- 
sión á los amotinados. Consecuencias financieras de la revolución 
.según ol mensaje: hubo qiio hacer empréstitos facilitados por los 
propietarios y espocialraonto por el comercio, hubo que vender 
solares, tuvo ol presidente do la república gíMioral iíivora que pro- 
ceder al secuestro do alo-unos ganados portonociontos á los caudi- 
ll(s de líi anaríjuía, ooniponsando por es(» medio los servicios de la 
mayor partí» dr las milicias. IjOs vales del tesoro, concluyo ol men- 
saje, gozan asimismo de mi crédito igunl al do las mejores firmas. 
Complomontaroino^ esta relación, recordando o\ decreto do .'31 de 
agosto íjuo declara aniír<[uicos y atentatorios los movimic^ntos re- 



ADMINISTRACIÓN DEL GENERAL RIVERA 21 



volucionarios de la colonia del Cuareiin, del Durazno y de Mon- 
tevideo y castiga íí sus autores con la pena de muerte; y la repre- 
sentación de doña Ana Monterroso de Lavalleja á la comisión per- 
manente protestando contra la confiscación de los bienes de su 
esposo. 

Quedó tranquilo el país hasta el 4 de marzo de 1834, en que el 
gobierno del general Rivera anunció lí la asamblea que los ene- 
migos de la república refugiados en los estados vecinos se dirigen 
á la frontera en son de guerm. SegCni las explicaciones del minis- 
terio de la guerra, el jefe de la revolución era el general Lavalleja, 
quien hallábase en Zarate; con un grupo de hombres, operando en 
combinación con su hermano que estaba en Entre; Ríos. Un segun- 
do mensaje de 17 de marzo anunció que la invasión estaba produ- 
cida y que el poder ejecutivo había creído necesario echar mano 
de las facultades extraordinarias (|ue i>ara tales casos acuerda la 
constitución de la república. I^a paz quedó restablecida, mediante 
la acción euéi'gica del ejército y del presidente, su jefe, según el 
mensaje de 15 de junio. Entre los decretos dictados á título de 
. medidas extraordinarias, figura el nombramiento de un admi- 
nistrador de los bienes del general Lavalleja que debía incautarse 
de todas las pertenencias de dste. 

GRAVEDAD DE LA SITUACIÓN FLNANCIERA. —MONTO DE LA 
DEUDA PÚBLICA 

Todas estas agitaciones políticas debían traducirse y se traduje- 
ron en fuertes desequilibrios de la hacienda pública, según resulta 
del extracto que hacemos en seguida de los documentos parla- 
mentarios y administrativos de la época. 

En su mensaje iC la asamblea de ] 6 de febrero del año 1831, 
solicita el Poder Ejecutivo que s^ estudien los medios para hacer 
frente al pago de la deuda flotante, que no puede atenderse con las 
rentas ordinarias, y pide también que se arbitren recursos para la 
consolidación de la deuda pública y la reforma militar. El 28 del 
mismo mes se vio obligado el doctor Lorenzo Villegas á presentar 
renuncia del cargo de miembro del Tribunal de Apelaciones, fun- 



22 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 



dándose en que no le habían sido abonados los sueldos de los cua- 
tro últimos meses. La ley de 17 de marzo de 1831 autorizó al 
gobierno para vender todas las tierras públicas conocidas con el 
nombre de propios del extinguido Cabildo de Montevideo, las que 
coiTCsponden al ejido y todos los terrenos y edificios que se consi- 
derasen necesarios dentro de la capital, destinándose exclusivamen- 
te su producto al pago de la deuda f lotimte contraída hasta el 1 5 
de febrero de 1831. Fundando esta negociación, dijo la comisión 
informante de la cámara de senadores, que hay positivas ventajas 
en facilitar la adcjuisición de las propiedades por los particulares, 
por la influencia de la propiedad sobre la producción, sobre la 
movilidad de las transacciones y sobre la circulación de esas mismas 
propiedades. Díjose en el debate que siendo los terrenos de que se 
trata una propiedad de esta ciudad por haberle sido donados por el 
rey de España cojí la calidad de no poderse enajenar y de que sus 
rentas tendrían un destino especial, no debían venderse; que los te- 
rrenos de propios estaban hipotecados al pago de la deuda contraí- 
da por (ú cabildo de esta capital en 1823 para libertar al país del 
yugo extranjero y que no deben ser [)referidos los acreedores pos- 
teriores; que esas mismas tierras como todas las de propiedad pú- 
blica estaban afectas por ley de una de las pasadas legislaturas al 
pago de la parte que correspondiere al estado oriental en los once 
millones del empréstito que contrajo la Argentina |)ara los gastos 
de la guerra con el Brasil. El Senador Barreiro temía que nos q\ie- 
dáramos sin propios y con la deuda. El ministerio, dijo, cuenta 
2.900 cuadras; supongíunos 3.000, que á 50 8 cuadra darán 1 50,000, 
y las dos terceras partes 100,000, mientras que la deuda monta á 
430,000. Todo el resto quedará á cargo de lo que se venda dentro 
de la capital. 

Por decreto de octubre 3 de 1831 se establece Iji necesidad de 
que los ministerios procedan á la reducción de los gastos á mérito 
de los siguientes fundamentos : que la contaduría ha hecho la de- 
mostración de la deuda contraída desde el IGde febrero hasta el 
20 de setiembre último, que asciende á 113,83o pesos, sin incluir 
'as cantidades que deben cubrirse mensualmente por contratos de 
vestuarios, armamentos y monturas, ni el importe de otros presu- 
puestos adicionales de julio y agosto por sueldos y otros gastos; 



ADMINISTRACIÓN DEL GENERAL RIVERA 23 

que la contaduría ha presentado también la planilla de los gastos 
mensuales á que es indispensable ocurrir, cuyo monto es de 54,608 
pesos sin incluir los gastos de sellos, fiestas, cultos, obras públicas, 
diplomacia, servicio extraordinario, población de frontera y otros 
que autoriza el presupuesto, mientras que el cálculo del colector 
general de aduanas establece que los recursos mensuales con que 
el gobierno puede contar, se reducen á cuarenta mil pesos y ocho 
ó nuevo mil más por los otros ramos, lo cual deja un déficit que se 
¿Igra va con los gastos atrasados del tesoro público. 

En un mensaje gubernativo dirigido el 7 de octubre del mismo ano 
1 83 1 á la comisión permanente establécese que las obligaciones 
que gravitaban sobre el tesoro público al hacerse cargo el general 
Rivera de la administración del estado, eran de tal naturaleza y ex- 
tensión que por sí solas ofa-ecían el mayor obstáculo al estableci- 
miento del sistema constitucional; que el examen de la situación 
demostró que las rentas apenas bastarían para el pago del presu- 
puesto y (jue era forzoso desatender las obligaciones anteriores con- 
traídas desde diciembre de 1828 en que la república fué absolu- 
tamente independiente; que la ley del 17 de marzo de 1831 fué 
expedida con ese motivo habiéndose afectado una gran parte 
de las propiedades públicas al pago de la deuda contraída, sin que 
los resultíidos hayan correspondido al enorme sacrificio, puesto que 
el estado hállase sobrecargado ahora con una nueva deuda que su- 
birá acaso á doscientos mil pesos; que los recursos ordinarios no 
dan para cubrir el presupuesto, pues sólo pueden calcularse en cin- 
<.uenta mil pesos mensuales, cuya suma no alcanza al nivel de las 
obligaciones más jirecisas; que el gobierno se ha contraído á la in- 
dagíición de la causa fundamental del desequilibrio financiero, par- 
tiendo del dato conocido, esto es, que cada año de los que han co- 
rrido desde que la nación adquirió una existencia independiente 
ha habido déficit, formándose así una deuda de más de sei^dentos 
mil pesos en menos de tres aüos. Hay desproporción entre los re- 
cursos y las necesidades. Existe un sobrante de empleados en 
las listas militares y civiles. Las dotaciones no son proporcionadas 
al trabajo. El gobierno está decidido á promover una refonna, 
simplificando el sistema general de la administración, y pregunta 
«i estará autorizado para ello. La comisión permanente se limitó á 



24 ÓRI6KN DE NUESTRAS DEUDAS 

contestarle que debía ceñirse á sus atribuciones constitucionales 
y que en el caso de ser éstas ultrapasadas, la comisión ejercitaría 
las facultades que le correspondan. 

En un segundo mensaje de 17 de noviembre del año 1831, in- 
siste el gobierno en estas ideas, anticipando que ya se había 
dado comienzo á la reforma administrativa. Dice el nuevo docu- 
mento que la desproporción que existe entre las necesidades ac- 
tuales y los recursos que se tienen para satisfacerlas, serían bas- 
tantes para producir grandes conflictos y alejar cada vez más de 
la autoridad aquella confianza á que con razón se le ha llamado 
madre del crédito. Es pues urgente que semejante desproporción 
desapai'ezca simplificándose los resortes de la administración y au- 
mentando los recursos. Las rentas actuales son eventuales y es ne- 
cesario establecer otras fijas. El gobierno prepara un plan (jue 
propondrá á la asamblea general, anticipando que mío de los ob- 
jetos que más llama su atención es la gran pi-opiedad pública te- 
rritorial, fuente de riqueza inagotable una vez que acertemos á 
sacar de ella los inmensos recursos que nos ofrece. Ampliando 
este mensaje, dijo el ministro don Santiago Vázquez í\uq el go- 
bierno constitucional heredó una terrible carga á causa de una or- 
ganización sobreabundante, empeños de la guerra de la indepen- 
dencia y otros sucesos; que la asamblea separó los créditos 
exigibles mediante la ley de 17 de marzo y señaló los medios para 
satisfacer la deuda anterior, pero que esta medida no fué sufi- 
ciente para equilibrar los recursos con las obligaciones, lo «juc 
dio origen á (¡we el gobierno acometiem la reforma actualmente 
suspendida por la actitud de la comisión permanente; que para 
consumar la reforma se requieren medios que el gobierno bus- 
cará en la ri(|ueza territorial, debiendo pedirse también á ésta ren- 
tas fijas y directas que son las que guardan más analogía con los 
principios republicanos; que el comercio clandestino defrauda 
más de una tercera parte de las rentas pCiblicas; que en medio de 
todas las dificultades financieras que han sui'gido, el orden y la 
tranquilidad se han mantenido inalterables y así se mantendrán, 
no porque falten sercs maléficos empeñados en conmover todos 
los vínculos sociales, sino porque el gobierno tiene los medios de 
asegurar la hiutilidad de tan bárbaro empeño. 



ADMINISTRACIÓN DEL GENERAL RIVERA 



A mediados del año 1 833 sancionaron las cámaras un proyecto 
de ley autorizando la fonnación de una sociedad de prestamistas 
que acordaría al gobierno la suma de ciento veinte mil pesos 
reembolsable con las mismas rentas destinadas :í la amortización 
, de la moneda de cobre.^dentro del interés máximo de dos y me- 
[ dio por ciento men sual^ amén de una mensualidad de cien pesos 
* paní gastos de oficina y tt»sorería de la sociedad. Explicando, la 
comisión de hacienda del senado esta operación, sostiene en su 
informe que ol mencionado proyecto ya sancionado por la cámara 
de diputados es de la mayor impoitancia para salir de los apuros 
en que se halla el tesoro pCiblico y sufragar los gjistos á que da 
origen la irrupción anárquica. Kefiriéndoise al interés, manifestó 
el ministro de hacienda, <jue no era tan excesivo como á primera 
vista parecía, en raicón de haberse enrarecido el metálico en plaza 
y ser insuficientes los cien pesos mensuales para cubrir el presu- 
puesti» de la sociedad de prestamistas. Por medio de un mensaje 
del 13 de agosto pidió autorización el gobierno á la comisión 
permanente para vender la mitad de la manzana del convento de 
San Francisco, ocupada á la sazón por barracas de cueros (jue pa- 
gaban á los religiosos treinta y un pesos mensuales de ^ arrenda- 
miento, fundando su solicitud en las necesidades del (»rario y gas- 
tos cuantiosos de la áltima revolución. Juzgó la comisión perma- 
nente que el asunto no era de su incumbencia, censurándo>e en el 
curso de la discusión otro contrato de venta, por ínfimo precio, 
del derecho de extracción de ganado en pie por la frontera. Al 
terminar el año se dictó un decreto, organizando la caja de amor- 
tización de la deuda contraída hasta fines de octubre, siendo 
encargados de su administración los señores Juan María Pérez, 
Domingo Vázquez, Augusto Castro y Ramón Carreras. 

Durante el año 1834, ocupáronse ambas ramíis del cuerpo le- 
gislativo de un proyecto de ley estableciendo sustancialmente que 
para el pago de la deuda existente, sin perjuicio de su liquida- 
ción, calificación y oportuna aprobación del cuerpo legislativo, 
dentro de la cantidad de un millón ciento cincuenla mil pe^os, se 
afectaban los terrenos del í»jido, los de propios todavía no po- 
seídos, las tierras de enfiteusis y de moderada composición, la 
enajenación por cinco años del tonelaje del Uruguay, rentas de 



//• 



26 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 



sellos y alcabalas, pesca de anfibios, corrales, derechos do recep- 
torías fronterizas, mercado y adicional de aduana. Quedaba auto- 
rizado el poder ejecutivo para la creación de una caja de amor- 
tización destinada al pago de dicha deuda. Para el pago de la 
deuda exigible á término fijo ó que por su naturaleza no permitiera 
retardo, autorizí(base al poder ejecutivo para realizar doscientos 
veinticinco mil pesos sobre esas mismas propiedades ó rentas ín- 
terin se organizaba la caja de amortización. En concepto del mi- 
nistro, estaba destinado el proyecto á salvar á la hacienda pública 
de una grave bancarrota. Después de una larga controvorsia acer- 
ca del proíímbulo «sin perjuicio de su liquidación, calificación y 
oportuna aprobación del cuerpo legislativo * que fué suprimido 
en asamblea general, pudo promulgarse la ley de 6 de junio (jue 
reproduce todos los demás datos del proyecto ya* extractado y au- 
toriza el paf/o de la deuda existente dentro de la eautidud de tin 
millón cnatroeientoH mil pesos i/ el de la de i t da exiyihlr. dentro de 
la eantidad de doscientos reinticineo mil pesos. 

Discutió también el cuerpo legislativo un proyecto do ley en el 
que se declaraba que los capiUdes extranjeros y de sribditos ex- 
tranjeros colocados sobre fondos nacionales d(» cualquier denomi- 
nación, no podrían ser confiscados, detenidos, ni embargados aun 
en caso do guerra, agregándose que los créditos y obligaciones 
contraídos legalmente por el poder ejecutivo en favor de un ter- 
cero eran inviolables. En esa forma fué sancionado por la cámara 
de diputados. La comisión de hacienda del senado aconsejó la 
siguiente modificación : los capitales de extranjeros y de subditos 
extranjeros colocados sobre fondos nacionales de cualquier deno- 
minación, gozarán de las mismas excepciones y privilegios que 
concede la constitución de la república aun en caso de guerra, y 
los créditos y obligaciones que se contraigan por el poder ejecu- 
tivo en favor de un tercero, sea nacional, sea extranjero, son del 
propio modo inviolables. El ministro de hacienda, (\uo asistió á 
los debates, dijo que se trataba de facilitar el establ(»cimiento de 
la caja de amortización, inspirando confianza plena á los capita- 
listas. La intención del senado, según se dijo expresamente, no 
consistía en colocar á los extranjeros en mejores condiciones (|ue 
á los nacionales, sino en pie de perfecta igualdad, triunfando en 



ADMINISTRACIÓN DEL GENERAL KIVERA 27 

consecuencia esta forma de redacción: los capitales de extranje- 
ros gozarán aun en caso de guerra de las mismas excepciones y 
privilegios que concede la constitución á los ciudadanos de la 
repCiblica. 

EL PROBÍ^MA MONETARIO 

La cuestión monetaria dio origen durante la administración 
Rivera á varias leyes. La de 26 de enero de 1881 estableció que 
dentro del plazo de 80 días cesaría de tener curso legal la moneda 
de cobre extranjera y autorizaba al poder ejecutivo para estable- 
cer uua sociedad de capitalistas con el cometido de recoger la 
moneda circulante de Buenos Aires y del Brasil: el capital de la 
sociedad sería de ciento cincuenta mil pesos y tanto ese capital 
como sus intereses se pagarían con ayuda de un derecho sobre la 
importación. La de 14 de marzo autorizaba al poder ejecutivo 
para emitir con destino á los cambios menores de un real, veinte 
mil pesos de la moneda rescatada conocida con el nombre de 
décimos de la provincia de Buenos Aires, por la mitad de su 
valor. Por un mensaje de junio 9 de 1831 hizo presente el go- 
bierno á la comisión permanente que en concepto de la sociedad 
de accionistas escasea la moneda menor en la capital y en los de- 
partamentos y que él considera que podría emitirse la cantidad 
de cien mil pesos en piezas de cuatro y dos vintenes reselladas y 
reducidas al valor fijado por el propio poder ejecutivo en una 
planilla adjunta, en la que se establece para el resello de las refe- 
ridas piezas por octavos de real: que un peso tiene 64 octavos de 
rí?al, un real tiene 8 octavos, cada moneda de 4 vintenes repre- 
sentará dos octavos ó un cuartillo de plata y cada moneda de dos 
vintenes un octavo. Concluye el poder ejecutivo pidiendo á la 
ce misión permanente que demuestre íí la asamblea general 
<?uando se reúna, la precisión en que se ha visto de recurrir á esa 
(»mÍ8Íón, en el caso de que la propia comisión permanente juzgue 
la medida favorable al público. 

En la minuta de comunicación sancionada por la comisión per- 
manente se establece que los cien mil pesos cobre representan un 
valor de treinta y un mil doscientos cincuenta pesos plata; que 



28 ORIGEN D£ NUE8TKA8 DEUDA» 



las cámaras autorizaron al poder ejecutivo para emitir hasta la 
cantidad de veinto mil pesos dcstinadi)s á intervenir en los cam- 
bios meno/es de un real, juzgando esa cantidad suficiente ; que el 
poder ejecutivo ha emitido en décimos de Buenos A¡r(\s por la 
mitad de su valor de acuerdo con la ley, la suma de diez mil pesos, 
de manera (|ue ahora sólo puede emitir en moneda de cobre el 
complemento fijado ; íjue si lí dste se limita el gobierno, la comi- 
si<5n inf(»rmaríí lí la asamblea de los motivos poderosos (pie le 
obligan a alterar una parte de Ja letra de la lev, reemplazando los 
décimos de Buenos Aires por las monedas de 4 y 2 vintenes d<' 
cuño d(?l Brasil ; que el estado acaba de hacer un sacrificio para 
mejorar el medio circulante y si se tiene en cuenta cómo plagó 
nuesti-o mercado la moneda de cobre, no dejaní de temerse que 
por satisfacer una necesidad del momento se abn» otra vez la 
puerta íí la mala moneda ; que al discutirse la ley de 2;") do (»nero, 
se procuró disminuir la emisión de cobre y atraer las monedas 
menores de plata, lo primero mediante la n^stricción de la inter- 
vención del cobre á las fracciones de real y lo secundo dando íÍ la 
moneda de plata menor del Brasil y ti la eolumnaria española la 
misma estimación (pie al patacón 6 peso fu(»rte, aparte de favore- 
cer el curso de los billetes de un peso destinando para cambiarlos 
á la vistíi la moneda de cobre nacionalizada y el producto men- 
sual del medio por ciento del derecho de avería que se recau- 
da en monedas de plata con ese objeto determinado. Considera 
finalmente la comisión permanente que impidiendo que se dé li 
la moneda de cobre una intervención mayor que la (pie le asigna 
la ley y haciendo efectivo el cambio de los billet(»s de un peso con 
el producto del impuesto, se conseguiría tal vez lo que no podría 
esperarse de un aumento en la emisión de cobre, rf saber la afluen- 
cia de la moneda menor de plata. La misma comisión permanente 
se enteró de una notíi de la comisión directiva de la sociedad de 
accionistas para la extinción de la moneda de cobre, manifestando 
que la tesorería le había entregado monedas de plata brasilera del 
sello llamado carimbo por su valor antiguo, en (»1 concepto de 
que este sello debía tenerse como valor escrito de conformidad .•( 
la ley de 26 de enero, resolviendo la comisión permanente decla- 
rar con tal motivo que la señal de las monedas carimbados no 



ADMliaSTRACfÓN DEL GENERAL RIVERA 29 



reproRonta valor adicional al que ellas tienen escrito. Finalmente, 
un decreto de 31 de diciembre del año 1833 proliibió la importa- 
ción de papel de Buenos Aires en los pueitos y costas del 
TVuguay. 

RENTAS Y GASTOS 

Según el proyecto de presupuesto general de gastos que el se- 
nado sancioni^ el 3 de marzo de 1831 para el ejercicio financiero 
de 15 de febrero de dicho año á 15 de febrero de 1832, votado 
antes por la cámara de representantes, los gastos públicos dis- 
tribuíanse así : presidencia de la república 20,6fi0 pesos; minis- 
terio de gobierno y relaciones exteriores 158,025; ministerio de 
guerní y marina 428,179; ministerio de hacienda 93,600, for- 
mando un total de 700,404 pesos. En el curso de la discusión 
díjosc que á los maestros do escuela y lí los jueces no se les paga- 
ba los sueldos por fa'ta de fondos, omisión que explicó el minis- 
tro de hacienda recordando que en el año anterior se había pagado 
en virtud de diversas leyes miís de ochocientos mil posos y que 
buena parte de las rentas no ingresó en dinero efectivo sino bajo 
forma de letras giradas con ol objeto de proveerse de fondos. 
Agregó que con el proyecto recién presentado para el pago de la 
deuda, podría cumplirse con todos, puesto que las rentas calcula- 
das sobre la base de su producto en los dos años anteriores, pasa- 
rían de ochoci<íntos mil pesos, en tanto que los gastos presupues- 
tiidim estaban limitados á setecientos mil. La ley de presupuesto 
repartida ocupaba una hoja escasa, estableci<^ndose los detalles en 
las planillas parciales que cada legislador podía tener á la vista 
al tiempo del debate. Algunos senadores juzgaban que el conteni- 
do de las planillas debía también figurar en el texto de la ley, pero 
no fuó ni'^xUfioado el plan. He aquí algunos ejemplos entresacados 
do\ diario do sesiones quí» tienen positivo interés histórico 
para ol o.stndio del ensancho gradual do los presupuestos : niinis- 
torío <lo gobierno y rolaeíoiios (íxtorioros, oin|)loados dol dospacho 
y ^casto.s 1 0,90 posos, correos y postas 1Q.92'S , instrnoeión pú- 
blica 16^500, magistratura 40,570, policía, fiestas y culto 3S,000, 
junta económico- administrativa de la capital 996, diplomacia 



30 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 

12,000, ministerio de guerra, ejército permanente en el pie de 
fuerza en que se encuentrn 186,296, m edios sueldos 76^6, invá- 
lidos 22,874, vestuarios y equipo8oD,000, servicio extraordina- 
rio de la frontera 20,000, premios 23,000, ministerio de hacienda: 
receptoría general y subalternas 25,044, resguardo 36,836, con- 
taduría 8,400, sueldo del presidente de la república 9,000, edeca- 
nes 11,200. Efectivo del ejército: mil cien hombres. 

El estado general de las entradas y salidas de fondos desde el 
16 de febrero de 1832 hasta el 15 de febrero de 1833, fonnado 
por la contaduría general, arroja los siguientes guarismos : entra- 
das por rentas generales 544,828 pesos, por diversos ramos 
193,635, por ramos ajenos 239,854, por existencia anterior en 
caja 28,376, por déficit de caja 39,713, formando un total de un 
millón cuarenta y seis mil cuatrocientos ocho pesos. En el ramo 
de rentas generales figuran la importación marítima con 401,126 
pesos, la exportación marítima con 86,099, el eslingaje con 12,076, 
el almacenaje con 5,597, la extracción de novillos con 2,500, las 
alcabalas con 15,733, salida de guías, premio de letras, impues- 
to de guardas, depósito y reexportación, hacienda en comfm, do- 
cumentos de crédito y naturalización. En el rubro «diversos ramos» 
figuran productos de remates y ramos extraordinarios 99,000, 
productos de la venta de tierras y solares 28,323, papel sellado y 
patentes 42,175, tierras en eufiteusis 3,934, ramo del pan 5,900 
y de carnes 979, derecho de puerto, 4,:)18, renta de correos 1853, 
ramos de policía 3,116. En el rubro «ramos ajenos» figuran em- 
préstitos 109,468, comisión directiva por derecho extraordinario 
del nuevo impuesto 81,758, hospital 12 % de importación marí- 
tima 11,428, consulado derecho de avería 27,271, ídem de arqueo 
8,638. En las salidas, figuran la legislatura con la cantidad de 
50,598, correspondiendo á dietas 41,850 y á gíistos lo demás; el 
departamento de gobierno y relaciones exteriores con 140,189, 
correspondiendo á correos y postas 12,077, á vacuna 1 ,170, á ins- 
trucción publica 18,181, á magistratura 33,829, á policía 20,942, á 
junta económico-administrativa 832, á fiestas 3,137, á cárceles 
4,106, á obras públicas 5,696 y lo demás á otros rubros; el departa- 
mento de relaciones exteriores figura aparte con 1 ,000 pesos i)ara 
diplomacia; el departamento de guerra con 576,471 correspondien- 



ADMINISTRACIÓN DEL GENERAL RIVERA 31 



do entre otras cantidades: 134,995 al ejército permanente, 65,435 
á vestuario, equipo y armamento, 78,293 por medios sueldos á los 
agregados al estado mayor, 203,311 por gastos de guerra y ex- 
traordinarios, 9,101 por pensiones á viudas y menores, 20,107 por 
inválidos; departamento de hacienda 70,221 pesos, correspon- 
diendo de esta suma entre otros rubros á resguardo 20,101, á 
amortización de documentos de crt^dito 11,775, íí receptoría gene- 
ral 12,027, á contaduría general 8,312. El capítulo de ramos rein- 
tegrables figura con 206.537, destacándose la devolución por em* 
próstitos GU178; la comisión directiva por el derecho del inievo 
empréstito 79,711, la misma por derecho de avería 27,254, pro- 
piedades públicas y comisiones topográficas del catastro 1 7,470, 
hospital por el 1/2 "/„ de introducción 11,341. 

Al discutirse el presupuesto del ejercicio 1832, en julio de ese 
mismo ailo, por la cámara de senadores se previno en el dict^unende 
la comisión inforn^ante y así quedó resuelto que no se efectuarían 
descuentos en los sueldos, pero que en cambio el déficit s(» repar- 
tiría al tiempo de hacérselos pagos, sin perjuicio del derecho de los 
interesados al reintegro cuando lo permitieran las circunstancias. 
Como datos complementarios de! p<.»ríodo que hemos recorrido hasta 
ahora, recordaremos la ley de noviembre de 1 S29 que suprime los 
estíiblecimientos de maestranza y ordena que todas las obras cos- 
teadas por los fondos píiblicos se hagan por medio de licitacio- 
nes; la ley de febrero 9 de 1830, qu(í establece que el c ontador 
general, el c omisario y el tesorero estjín obligados á representar al 
gobierno con tra todo pag o f[no ordene, sin expresar ol objeto, 
ca usa y ramo d (* ir aato á qu e pertcnc^ce bajo respons{ibil¡dád,lia- 
ciéndose extensiva Ui misma responsabilidad al cumplimi(»nto de 
t¿la onlen de pago que no esté prevcMiida por las leyes; la ley de 
24 de mayo de 1832 (jue impone al poder ejecutivo la obligación 
de presentar al cuerpo legi -ilativo juntamente con el presni)uesto 
de gastos una relación de toda las rentas del año ílltimo, d(»l im- 
porte recaudado y del cálculo <íc lo ijiic deban producir en el año 
corriente, con la d(»s¡giiaeión d ;as rentas (jue puíídan rematarse; y 
finalnuíiite la disposición incorporada i)or el propio poder ejecu- 
tivo á los proyectos de presupuesto, como r(»sulta del (jue registra 
la prensa en cuero de 1831, firmado por los señores Luis Eduardo 



32 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 



Pérez, José Ellauri y Gabriel A.Pereira, estableciendo que «para 
cualquier otro objeto extraordinario que sea de necesidad en el 
curso del año, el poder ejecutivo ocurrirá á la asamblea general 
con el presupuesto particular correspondiente.» 

En junio de 1834 fué sancionado por el senado, después de ha- 
ber sido votado por la cámara de diputados, el presupuesto con 
destino al año económico contado desde el 15 de junio de 1834 
hasta igual día del año 1835. Se divide así, según los datos del 
diario de sesiones: presidencia, 0,487 pesos; ministerio de -g»- 
bierno y relaciones exteriores, 170,251 pesos; ministerio de ha- 
cienda, 80,018 pesos; ministerio de guerra, 515,902 pesos. En el 
diario de sesiones aparece como monto total la cantidad de 766,171, 
aunque los sumandos arrojan la de 772,658. He aquí algunos de 
loa rubros principales de este presupuesto que también ocupa una 
simple hoja, pues no incluye el repartido los pormenores de cada 
rubro 6 capítulo leído al tiempo del debate y que cada l(»gislador 
podía siempre consultar: en ministí^rio de gobierno y relaciones 
exteriores, el ministro y los empleados 11,400, magistratura 
44,972, policía 24,772, instrucción pfiblica 25,000, correos y pos- 
tas 12,444, juntas económico-administrativas 660, gastos genera- 
les 33,000; en el ministerio de hacienda, ministro y empleados 
9,050, colecturía y sus dependencias 23,712, resguardo 21,(>67> 
pensiones y jubilaciones 9,009, contaduría 8,150, gastos suple- 
mentarios 5,000; en el ministerio de guerra cuatro escuadrones 
de caballería 206,740 pesos, gastos del ejército 75,965, estado 
mayor 22,205, agregados al estado mayor 75^386, artillería 
17,432, premio álos Treinta y Tres 16,333, tren, batíTÍas y parque 
8,G()6, capitanía general 9,396, ministro, empleados y gastos 
8,150. 

En el año 1834, el senado rechaz<) un proyecto de la cámara 
de dii)utíulos estableciendo (jue mientras no se dicte la ley de 
pensiones y jubilaciones no podrá concederse ninguna que exc(»da 
de la tercera parte del sueldo que correspondía al agraciado ó ju- 
bilado. Propuso el senador Larrañaga que se fijase como máxinnnn 
de la i)onsión ó jubilación l;i mitad del sueldo y como mínimum la 
tercera parte, sin perjuicio de las resoluciones del cuerpo legis- 
lativo en casos especiales, pcíro prevalí^eió el pensamiento de (jne 



ADMINISTRACIÓN DEL GENERAL RIVERA 33 

la asamblea debía conservar su libertad de acción ea cada caso 
A la labor de este año corresponden también las leyes de retiro jr 
premios militares que fueron sancionadas recién á mediados del 
año 1835. Mediante la primera, se estableció que todos los jefes y 
oficiales que por retiro queden fuera del servicio en el ejército y 
tengan de 10 años cumplidos hasta 16 de autigiiodad, gozanín de 
la tercera parte del sueldo que les corresponda por las plazas efec- 
tivas al tiempo de retirarse; de 16 á 30 la mitad; de 30 á 40 las 
dos terceras partes, y de 40 arriba sueldo íntegro. Mediante la se- 
gunda se estableció que todos los jefes y oficiales que entren al 
goce del retiro, recibirán de una sola vez la cantidad que les co- 
rresponda á veinte años de sueldo como retirados y qu(í mientras 
no sean satisfechos de esta suma, se les pagará mensualmente el 
interés del sois por ciento anual sobre el referido capital. 

IX) QIE DICEN L()S MENSAJES PRESIDENCIALES 

Extractaremos ahora los mensajes presidenciales dirigidos á la 
asamblea con ocasión de la apertura de las sesiones ordinarias. 
Constituyen una nota complementaria muy interesante do la mar- 
cha política y económica del país en el período que ellos abarcan. 

Del correspondiente al 20 de febrero de 18)52, tomamos las si- 
guientes informaciones relativas á la situación general del país: 
han sido religiosamente cumplidas las leyes y providencias de la 
legislatura en beneficio de las viudas, huérfanos é inválidos de la 
independencia, pero mucho queda pendiente para satisfacer la 
deuda sagrada de la patria con sus dignos defensores y también 
para aliviar al tesoro de un peso insoportable. Hoy gravita en 
efecto sobre el erario público un número excesivo do oficiales de 
toda graduación, que en el estado de paz en que nos hallamos son 
innecesarios en el servicio de las armas. Al retirarse el poder ex- 
tranjero que había dominado el país, nos dejó en la moneda de cobre 
un cáncer roedor que consumía insensiblemente nuestra riqueza 
efectiva. Pero se decretó al fin la extracción directa de aq«iel signo 
engañoso y este empeño se ha realizado con un suceso superior á 
as esperanzas. La desaparición repentina de aquella moneda que 
tanto iiiflaia en las transacciones, trajo sin embargo una crisis en 



34 OBIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 

«1 comercio y aumentó los embarazos del gobierno, fallando los 
cálculos fundados en las rentas públicas. Con el propósito de evi- 
tar el conflicto ocasionado por la baja de las rentas, fueron consa- 
gradas las tierras de propios y otras á la extinción de la deuda 
exigible. Se realizó la enajenación de las tierras de propios y se 
amortizó sólo una parte de la deuda, habiéndose tenido que em- 
prender otras operaciones que procurasen fondos para hacer frente 
á todas las exigencias y rehabilitar el crédito del gobierno. Libres 
ya del peso de la deuda exigible, pueden dictarse con calma leyes 
que establezcan un sistema de rentas fijas y seguras. Es necesario, 
agrega fínalmente el mensaje, satisfacer los créditos que con 
a independencia nos ha legado la última guerra por auxilion 
dados á los ejércitos, siendo ya tiempo de clasificar, difundir y 
consolidar esta deuda, y tanto para ella como para el premio del 
ejército, será indispensable el establecimiento del crédito público. 
En el mensaje de 6 de marzo de 1833, dice lo siguiente el po- 
der ejecutivo: que la revolución que interrumpió los trabajos de 
In asamblea en el segundo período, ha dejado huellas que man- 
tienen dentro y fuera del país elementos de desorden, cuya impor- 
tímcia el gobierno no debe disminuir ni exagerar; que los revolu- 
cionarios vencidos se refugiaron en el Brasil y en la costa argen- 
tina, pasando algimos con el caudillo en jefe á Buenos Aires don- 
do trabajan con violación flagrante de la neutralidad; que el jefe 
brasileño de Yaguarón está completado con los revolucionarios, 
quienes preparan una nueva y formal revolución; que algo pare- 
cido ocurre en láñenos Aires y en la costa argentina del Uruguay, 
estando la dirección de los trabajos en Buenos Aires y recorriendo 
los grupos armados la costa con amenazas de invadir en cualquier 
momento; que la república sigue, en consecuencia, amenazada por 
los mismos revolucionarios de julio del año anterior; que en uso 
de sus facultades extraordinarias declaró el gobierno suspendidos 
en el ejercicio de sus funciones rf tres miembros de la asamblea 
complotados con la revolución; que la antigua colonia del Cuareim 
ha sido suprimida, diseminando el gobierno á sus pobladores en 
los diferentes departamentos, contribuyéndose por ese medio á la ' 
consolidación de la paz; que las comisiones del catastro han rea- 
nudado sus tareas y que el gobierno se propone, una vez eonoci- 



I 



ADMINIfiTRAdÓK DEL QENEKAL RIVERA 35 



das exActamentc las propiedades territoriales, proyectar un plan 
de l^ros impuestos sobre dichas propiedades que se destinarían 
exclusivamente al fomento y necesidades locales; qnc actualmente 
los departamentos consumen una parte de las rentas públicas que 
no guarda proporción con los ingresos que proporcionan al tesoro; 
<|ue los esfuerzos del jgobiemo en el año anterior habían extin- 
guido casi la deuda exigible y desembarazado al tesoro de las pe- 
nurias en que se hallaba antes de noviembre del año 1831, pero 
que lá revolución obligó á recurrir al crédito, recargándose ade- 
más el erario con erogaciones extraordinarias por la compra de 
armamento; que las letras y pagarés del gobierno obtienen en el 
mercado merecida estimación; que á consecuencia de esta crisis 
ha crc»cido la deuda exigible y í|ue para aumentar los recursos 
tuvo el gobierno que apelar á otros arbitrios, entre los cuales fi- 
gura uno que ha producido al tesoro ingreso conf^iderable, el esta- 
blecimiento de una oficina encargada del reconocimiento y mar- 
cación de todos los cueros que se introduzcan en el mercado, 
percibiéndose un derecho para costear los gastos, que después fué 
cedido por contratos á particulares; que el gobierno vendió una 
parte de los solares inmediatos al muelle. Concluye el ejecutivo 
pidiendo á la asamblea que apniebe las medidas (jue ha tomado, 
incluyendo las de hacienda, poríjue el peligro de invasión es 
grande y la revocación de esas medidas arruinaría el crédito en 
circunstancias premiosas. Por un segundo mensaje de igual fecha, 
pidió y obtuvo Rivera venia para ponerse al frente del ejército, 
invocando los peligros que amcTiazan de nuevo la tranquilidad 
pública. 

Con relación á los actos realizados por el poder ejecutivo en 
uso de facultades extraordinari.MS, la asamblea se reservó exami- 
narlos en la legislatura inmediata, en mérito á la gravedad de las 
circunstancias. Consta asimismo en el diario de sesiones, que en 
junio resolvió U asamblea prorrogar sus tareas por el mes que 
autoriza la constitución, al solo objeto de arbitrar recursos al go- 
bierno y discutir el empréstito de ciento veinte mil pesos, de que 
á la sazón se ocupaba la cámara de diputados. Dijo el senador 
Ahmr€% que los grandes y gravísimos negocios consignados en el 
códiga )4indamental, que debían llamar la atención de los micm- 



36 ORIGEK D£ NUESTaAB DEUDAS 

bros de la asamblea, aon para tratarse en tiempos tranquilos. 
Para dar idea de la atmósfera reinante, agregaremos que se pro- 
puso por varios miembros de la asamblea una resolución autori- 
zando al poder ejecutivo durante el receso, para realizar con la 
venia de la comisión permanente todos los actos que por su natu- 
raleza requieran la sanción de la asamblea. 

Finalmente en el mensaje de 24 de febrero de 1834, declara 
lo siguiente el poder ejecutivo á la asamblea : que reina una paz 
indudable, que el gobierno suprimió la oficina de cuen)s para 
evitarle lí la asamblea ol fallo sobre la legalidad del impuesto 
creado para sostenerla; que la caja de amortización es la gran me- 
dida de hacienda sobre que el gobierno llama la atención en be- 
neficio de los intereses del tesoro y la estabilidad de su cródito; 
que ol gobierno le ha dedicado una porción considerable de las 
rentas generales, una parte del ramo de sellos y otra del producto 
de tierras enajenables en propiedad; que el sistema del tmento 
para la percepción de la renta, es el único que puede aplicarse con 
provecho entre nosotros para evitar la irregularidad del servicio 
de la hacienda, la estrechez de sus oficinas, la depravación de los 
hombres, el despoblado, las distancias, y que reconoci<^ndolo así se 
ha dado en asiento el aduanaje del Uruguay por el tanto de loque 
produjo en el año 1832 y la mitad del exceso, habiéndose también 
enajenado el aduanaje de la frontera del Este; que hubo necesidad 
de proscribir el papel moneda de Buenos Aires, que tolerado en 
una parte de nuestro territorio, estaba causando trastornos econó- 
micos y políticos; que después de la última revolución del año an- 
terior, había una deuda millonaria^ los papeles del gobierno esta- 
ban en descrédito, impago el servicio de dos años, enajenado lo 
mejor de las propiedades urbanas, pero que ahora en cambio el 
tesoro cubre los gastos ordinarios, se amortiza diariamente una 
parte de los sueldos atrasados*, de las letras, de la deuda flotante 
y de la deuda general de gastos. 

PRCHVKSO INSTAURADO POR LA COMISIÓN DE CUENTAS 

Acerca del régimen financiero y de los progresos galopantes de 
la deuda en el período que examinamos^ existen dos informes muy 



n 



ADMINISTRxVCIÓN DEL GENERAL RIVERA 37 



graves de la comisión de cuentas del cuerpo legislativo. El pri- 
mero de esos informes íaé presentado á la cámara de diputados 
el 26 de mayo de 1 8;i6, y está firmado por los miembros de la 
astimblea señores Francisco García Cortinas, Rí ^ j^p n Massiní v 
Vicente Vázquez. El segundo de lo^ informes fué presentado á 
la misma cámara el 13 de octubre de 1836, y está firmado por 
los miembros de la asamblea, señores Domin^yo Co sta, Juan 
Pedro liamírez y l lamón Arta^aveí tia y los contadores don Mi- 
guel Furrio! y don F rancisc o Aciiña de F igueroí^. Ambos infor- 
mes son relativos al año 1834. 

He aquí un extracto del primero de esos informes: 

«El examen de las cuentas generales está pendiente desde el año 
1829. En la imposibilidad de despacharlas todas, la comisión se 
concretó á las del año 1834, ilustrando su informe con 27 pliegos 
que registran 173 reparos y observaciones. 

«El año económico no coincide con el civil. Empiezan unas ve- 
ces las cuentas en 15 de junio, otras en 15 y en 28 de febrero, 
16 de junio, 16 de enero, 16 de febrero y 1." de marzo. Es ne- 
cesario concluir con estas irregularidades, abriendo y cerrando Ins 
cuentas en el año civil. 

* Líi mayor parte de las órdenes de pago contienen la f inua del 
ministro de hacienda, sin la del presidente. 

<Lo8 contratos con prestamistas que facilitaban su crédito ó di- 
nero {>ara entrar en especulaciones mercantiles y amortizar la 
deuda flotante, á partir utilidades, han resultado muy perjudicia- 
les al estado. Baste decir que regularmente el prestamista sacaba 
íntegra la mitad de la ganancia, cardando el estado con los gastos 
ó erogaciones. Las liquidaciones que se practicaban con los pres- 
tamistas encargados de la compra de sueldos, á quienes se adjudi- 
caba la mitad del producto de la amortización, se hacían con la 
misma desigualdad, gravando todos los gastos al estado. Por ejem- 
plo, cuando se compraba 1,000 pesos de sueldos con el 50 ^'/o de 
descuento, resultaba una utilidad partible de 500 pesos, embol- 
sando el prestamista 250 y pagando el estado del resto 20 pesos 
por la comisión del 2 'Vo al habilitado sobre el capital amortizado, 

«En el descuento de letras de particulares, se perdió en el año 
65,693 pesos. 



38 OmOKM X>E NUESTRAS DEUDAS 



«Este informe no comprende las cuentas de guerra y ejército en 
campaña, que la comisión declara que todavía no ha podido ob- 
tener. 

«Las entradas á la mesa general de hacienda, desde Iti de fe- 
brero de 1834 hasta 28 de (ebrero de 1835 en que concluyó la an- 
terior arlministración, ascendieron á 992,646 pesos. £1 presu- 
puesto de aquel año fijaba para los gastos de la república, la suma 
de 767,729; pero sólo se gastaron 721,020, debiendo por consi- 
gllient(^ quedar un saldo de 271,626 pesos. 

«La deuda pública en dicienr.bre de 1829, era de 153,000 pesos; 
en diciembre de 1830, subió á 423,000. En esta época se emitie- 
ron los billetes denominados flotantes y se abrió cuenta nueva. 
En fin de diciembre de 1831, volvió á surgir la deuda de 
107,000 posos; on 15 de febrero de 1834, ascendió á 879,000; y 
creciendo rápidamente, en 15 de febrero de 1835 importaba la 
deuda liquidada y reconocida por el poder ejecutivo 1:786,000. 
Hecha la agregación de 295,000 de aumento que había tenido la 
misma deuda hasta esa fecha, según una nueva liquidación practi- 
cada pocos días después, resulta el monto de 2:081,000 pesos. 

«Comparadas las entradas y gastos del presupuesto^tle 1834, 
resulta un sobrante de 271,626. Rebajado lo que se debía en fe- 
brero de 1834 del importe total de la deuda existente en febrero 
de 1835, aparece haberse contraído en sólo esc año una deuda de 
1:202,000 pesos. Picha deuda agregada jí los 271,626 sobrantes 
de las entradas, arroja la enorme suma de 1:474,626 i>esos 
por inversiones fuera de la ley de presupuesto; de lo cual resulta 
que el sorvicio ordinario y extraordinario de la república en el 
año citado desde el 1 6 de febrero de 1 834 hasta fin de febrero 
de 1835, ha costado dos millones ciento noventa ^ y cinc^ mil 
seiscientos cuarenta y cinco pesos. / tiKt i - 1''' > 2 * ^ ^/! : ■-' //: J 

«En vista de estos antecedentes, la comisión propone que se 
suspenda la aprobación de las cuentas hasta la próxima legislatura. 

«El pliego de observaciones que acompaña íí las cuentas gene- 
rales de 1834, contiene estos datos entre otros: varias canti- 
dades prestadas á interés por distintas personas para comprar 
sueldos utra-íados, con la condición de devolver el estado los 
préstamos y entregar jí los prestamistas el 25 ** o de la utilidad del 



ADMINISTRACIÓN DEL OENERAL BIVERA 



negocio de compras de liquidaciones^ las cuales en esa época se 
adquirían al 50 ^U de su valor; un gran número de operaciones 
mediante las cuales el individuo que quería obtener £avores, pres- 
taba al estado una suma de dinero, pero no en metálico, sino en 
letras á 3, 4^ 5 ó 6 meses de plazo, obteniendo un recibo de la te- 
sorería, que luego entregaba en pago de derechos de aduana. Claro 
está que cuando esas letras se querían negociar en plaza sufrían 
un gran descuento. Hay además un námero considerable de docu- 
mentos observados por falta de la firma del presidente, y por falta 
de datos en la tesorería y contaduría. ' / / / 

Ijéase ahora el extracto del s^undo informe ^e la comisión 
de cuentas del cuerpo legislativo, relativo á la campaña de 1834: 

cEn los días 17 y 18 de marzo, se extienden documentos eñ San 
José y Durazno firmados por Rivera, que no podía hallarse si- 
m ultáneamente en ambas parteg; el 19 documéntase en San 
♦losé, el 17 en el Durazno y el 20 en Río Nejro; el 10 de abril se 
firmaron órdenes en Río Negro y según otros documentos, el mis- 
mo día estaba Rivera en el Durazno; el 10 de junio se firman ór- 
denes en el Durazno, y otras órdenes prueban que aquel día Ri- 
vera estaba en el Cuareini; varios documentos resultan falsos. 
Una de las personas que aparece vendiendo caballos, declara ante 
la comisión de cuentas que no vendió caballos ni percibió dinero 
alguno y que su firma está falsificada. Mediante una orden de Ri- 
vera de 14 de octubre, se declara que el abastecedor ha demos- 
trado que el ejército durante toda la campaña consumió 17,746 
reses aforadas en 61,953 pesos, y es notorio sin embargo que el 
tesoro ha pagado separadamente muchos miles de pesos á los ha- 
cendados poi: las mismas reses suministradas por el a basteced or, 
siendo evidente y claro como la luz, dice el informe, que el estado 
ha pagado dos veces. / ' / 

«Entre los 57 documentos observados que corresponden á una 
partida d e 111,604 pesos cobrados por el abastecedor del ejército, 
hay documentos de pago firmados por Riveiji por efectos entre- 
gados al ejército, en que el supuesto vendedor declara que su fir- 
ma es falsificada y que él jamás ha vendido tales efectos ni ha 
recibido cantidad alguna; hay documentos firmados por Ri vera en 
Guayabos el mismo dí ajl." de julio ^ en que según otras órdenes 



40 ORIOKN DE NUBSTKAS DEUDAS 

eiitába cu Arapoy ; hay libi-anzas particulares del abastecedor (jue 
¿ato prosouta como del tesoro pCibiico; hay uua cueuta cou el visto- 
bueuo de Rivera, que es sin duda alguua de caráctc^r partic uíar, 
desde qiuTfijrvirau cu ella auin. ales, chapouas, ponchos, pantalones 
y botines (»ntr(»gados lí Rivera, á Feliciano, íí »íusto Laborda, á 
J^Veire, efectos entregados para la estancia, para los peones de la 
estíuicia, para vestir á los peo nes de la estancia de S. E., puertas 
con herraje y herramientas para la estíincTa. TTice el inronne (pie 
se repara coíiextrañeza estci cuentii ponjue es repngiiante, injustt) 
y sumamente admirable que se carguen contra los fondos nacio- 
nales una porci(1n de partidas (pie en su tc;nor mismo estiín di- 
ciendo (pie son de cuenta particular de don i^Vuctijujjo,,,¿^jTra. 
Hay un recibo de un sastrt» por el im[)orte de vestuarios para ofi- 
ciales de milicia, ha biendo declar ado el sastre ante la comisión 
que no hizo tal(»s vestuarios sino ropa para Rivera, las personas 
de su familia , sirvientes, peones de su estancia, emigrados argen- 
finn ^j t'Pf*mnonr1iwtQ8 ^ coiuprobaudo todo cllo COU la exhibici(5n de 
sus libros corrientes; hay variíus cuentas particulares del abastece- 
dor (jue (Sste carg(5 al esUido; hay cuentíis por (iutrega de cabíUlos 
qiK» el vendedor declara falsjis ante la comisicín; hay una cuentíi 
autorizada por Rivera por los (afectos y artículos perdidos 6 giis- 
tados, de los (pie trajo para el halle en Fniih? A| i jert Oi>. 

EN LA COMISIÓN PfcHMANKNTE 

CiiKídaría incompleta estíi relación de hechos, sin vi extracto de 
algunas de las actas del diario de sesiones de la comisión perma- 
nente, relativas á la marcha financier«i y política del país durante 
la administración Rivera. 

Entre las medidas prontas d(; seguridad adoptadas durante el 
curso del año 1832, figura un (jecreto del poder ej(HíUtivo creaii- 
do un inipuesto sobre los cueros y (Miajíunuido esa renta por el 
término de cuatro años. La comisión |)ermanente intcrvhio en el 
asunto juzgando que habían sido invadidas las atribuciones de la 
asamblea general, (ínico poder autorizado pnra crear impuestos. 
En la sesión del 3 de enero de 1833, se inició elJebate alegando 
el ministro de hacienda don Santiago Vázquez,, que el gobierno 



ADMINISTRACIÓN DEL GKNEKAL R1V£RA 41 



estaba facultado así por la respuesta de la asamblea al mensaje de 
22 de noviembre (íltímo, como por la necesidad de hacer frente á 
los gastos para el mantenimiento del orden público, á proceder en 
la forma en que lo había hecho. El artículo 81 de la constitución 
autoriza al poder ejecutivo en su concepto pai-a adoptar la me- 
dida discutida «y cualesquier otras sin ninguna limitación. (|ue se 
juzgaren necesarias para salvar á la patria.» Corroborando esta 
doctrina, sostuvo el gobierno en un nuevo mensaje de 29 de 
enero del año 1833, en cuanto á las facultades que le otorga la 
constitución y reconoce la asamblea en su nota de 28 de no- 
viembre, <que no hay negocio ni circunstancias que las Ihniten, 
mientras sean consagradas á salvar á la patria, y que siendo hoy 
el crédito la primera exigencia, el gobierno se consideraría auto- 
rizado aCm paia iiu poner contribuciones.^ Agregaren os que la 
enajenación del impuesto daba cincuenta y cinco mil pesos. I^ 
comisión permanente resolvió pasar los antecedentes lí la asam- 
blea general. 

Kn la sesión del 11 de febrero de 1833, se denunció íí la co- 
misión permanente por uno de sus miembros que el poder eje- 
cutivo de acuerdo con un decreto del día I.'*, había declarado sus- 
pendidos en el (»jei»cicio de sus funciones, hasta la resolución de 
la asamblea, al senador don Miguel Barreiro y á los diputados 
don Silve&tre Blanco y don Juan Benito Blanco, encarcelando 
además al diputado señor Anavitarte, á pesar de que son las cíí- 
nianis las únicas autorizadas para suspender á sus miembros en 
el t^jercicio de su mandato constitucional. Fué llamado para dar 
explicaciones el ministerio y concurrió don Santiago Vázquez, 
sosteniendo que el gobierno tenía omnímodas facultades en acjue- 
Uas circunstancias extraordinarias. Los antecedentes del nue- 
vo conflicto pasaron también á la asamblea. 

El 21 de febrero de 1833 pidió el gobierno á la comisión per- 
manente acuerdo para establecer una misión diplomática en el 
Brasil y Gi-an Bretaña, que estaría á cargo del doctor Lucas José 
OIk»s. I^ conducta equívoca é indecisa, dice el mensaje», de la 
Argentina y el Brasil^ respecto de la suerte futura del Estado 
Oriental, ha dado al gobierno en todo el período de su existi*ncia 
constitucional una lección práctica y convincente de <(ue su inde- 



42 ORIGEN DE MUESTRAS DEUDAS 



pendencia y sus libertades serían tal vez aventuradas sin la inter- 
vención de una potencia respetable y mediadora en la formación 
del tratado definitivo de paz, cuya gái^antía podría comprometer 
hasta el punto de sostener el goce de la soberanía y de los dere- 
chos de este estado. Conviene promover con la Gran Bretaña un 
tratado de comercio y recabar la continuación de los honorables 
oficios que desplegó dicha potencia en el pacto preliminar, llegado 
el caso definitivo. Conviene también promover ante el Brasil re- 
clamo contra las autoridades militares de la provincia de San Pe- 
dro del Sur por las infracciones al derecho internacional que en la 
frontera se han tolerado. La comisión especial á cuyo estudio 
pasó el mensaje, dijo que la comisión permanente debía abstener- 
se de toda intervención en el asunto. De acuerdo con el preceden- 
te de 20 de septiembre de 1831, díjose que era dudoso que la co- 
misión permanente estuviera autorizada para designar el encarga- 
do de negocios que debe promover el tratado con la Inglaterra, 
pero que ninguna dificultad existía para que fuera enviado al Bra- 
sil un comisionado ai-hoc. El artículo 81 de la constitución exi- 
ge el acuerdo del senado para promover .tratados, mas no agrega 
que en defecto del senado pueda obtenerse el de la comisión per- 
manente. Fué aprobado este temperamento. 

Antes de finalizar el año 1884, se propuso la comisión perma- 
nente examinar varios actos del poder ejecutivo para averiguar 
si eran ó no constitucionales, surgiendo un grave conflicto. Ha- 
blando el ministro de hacienda doctor Lucas Josó Obes de esa 
investigación que destruiría el crédito del gobierno, dijo que exis- 
tía una conspiración infame, horrenda en su objeto, que ha creci- 
do tanto como se ha debilitado el gobierno en batir á la anarquía 
tres veces y arrojarla por último del territorio nacional ; que ajKí- 
nas dictada la ley de 4 de junio, el ministerio se dirigió al comer- 
cio para saber en qué forma se podría pagar la deuda pCiblica, ofre- 
ciéndose por algunas personas trescientos mil pesos en letras á 
doce meses de plazo, á cambio de todo el producto del derecho 
adicional durante cinco años, calculado en setecientos mil pesos 
sin que se escandalizara el ministro, en razón de que los proponen- 
tes eran de los que descontaban al 1 8, al 24 y al 30 % anual; que 
el gobierno pudo entenderse en mejores términos con otras caaaa 



ADMINISTRACIÓN DEL QBNEKAL RIVERA 43 

que formaron una caja auxiliar, con lo cual bajó la usura del dos y 
cuarto al medio por ciento mensual, saliendo el dinero en abun- 
dancia en plena guerra civil; que esa situación próspera excitó á 
lo6 usureros, quienes para desprestigiar al gobierno, anunciaron 
que el general Rivera no entregaría el mando á la conclusión de 
su período. Declaró sin embargo que á pesar de la puntualidad en 
ios pagos, las deudas montaban en el solo mes de octubre á dos- 
cientos cincuenta mil pesos. En presencia de estas informaciones^ 
resolvió la comisión permanente que uno de sus miembros reca- 
base datos de la contaduría, pero el poder ejecutivo se negó á ello, 
sosteniendo que tales datos sólo se darían por intermedio del mi- 
nisterio respectivo. 

En el informe anual de la comisión permanente, figura una 
nota del gobierno de Rivera, de junio 19 de 1834, sobre «el in- 
sulto escandaloso que hácese al territorio oriental por una fuerza 
armada del Brasil á laguarniciónorientaldel Yaguarón». Pernota 
dirigida al encargado de negocios del Brasil previene el gobier- 
no que si las autoridades de dicho país no escarmientan á sus sub- 
ditos disidentes, el Estado Oriental usará do sus medios para«ven- 
gsir su dignidad ultrajada, sus instituciones y sus solemnes jura- 
mentos. Declaró la comisión permanente en presencia de este men- 
saje que estando facultado el poder ejecutivo para tomar medidas 
prontas de seguridad con motivo de los últimos atentados de la 
auanjuía, había hecho ya lo que le correspondía hacer. 

Y ya que de la comisión pennanente hablamos, es conveidente 
conocer las dificultades con que, según dicha corporación, tuvo que 
luchar el afianzamiento de las instituciones en este primer perío- 
do de las administraciones constitucionales. La comisión, en su 
infonne anual de 6 de marzo de 1883, después de relacionar va- 
rios de los actos realizados por el poder ejecutivo á título de rae 
didas extraordinarias, como los decretos de suspensión de algunos 
miembros de la asamblea y el establecimiento del impuesto á los 
cueros, pide al cuerpo legislativo « tenga la bondad de observar 
que su posición ha sido tan difícil como extraordinaria para expe- 
dirse con libertad, que aquélla le ha impulsado más bien á tolerar, 
declinando por prudente, que á intervenir de un modo que pu- 
siere en choque los poderes, que cualquier falta de armonía 



44 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 



que se notare en páblíeo podría hacer revivir la discordia, y pon- 
dría de nuevo en peligro á la patria, cuando sus cuidados han 
tenido ix>r objeto conservar la tranquilidad del estado como un 
bien inestimable » ; en su informe de febrero de 1834, dijo que 
« los desgraciados sucesos del año treinta y dos dejaron en pos de 
sí compromisos, necesidades, riesgos y vacíos lí que el cuerpo le- 
gislativo en sus sesiones anteriores no había podido proveer, sin- 
. tiendo el conflicto de tolerar al ejecutivo una latitud extraconsti- 
tucional en el ejercicio de sus atribuciones, relegando al próximo 
período el tomar en consideración el valor y la oportunidad de 
diferentes actos en que aparecieron interesadas las garantías cons- 
titucionales » ; y final mente, en su informe de febrero de 18.'55, de- 
clara ^ que tiene el disgusto de no poder presentar un resultado 
lisonjero de la honorífica misión de velar sobre la observancia de 
la constitución y de las leyes. Desaciertos muy anteriores sí que 
no pudo poner remedio la asamblea general en el primer período 
de la presente legislatura y la funesta tentativa de la anarquía en 
el mes de marzo del año próximo pasado, han tenido una parte 
muy principal en la crisis que trabaja hoy á la repíiblica, de resul- 
ta de los gastos discixísionales á que había recurrido el gobierno 
para sostener el orden legal. En circunstancias tan complicadas, 
la posición de la comisión permanente era lo más crítica : la ne- 
cesidad de no trabar la marcha del poder ejecutivo mientras dura- 
ban los efectos de la anarquía, la falta de datos oficiales para juz- 
garla con acierto en el sistema tenebroso adoptado para el manejo 
de la hacienda pública, han impedido á la comisión que emplease 
provechosamente su celo por el cumplimiento de sus deberes. í^l 
desacierto de las medidas administrativas empezó lí ponerse en 
transparencia al aproximarse la época en que debía cesar en el 
mando de la presidencia de la república. La comisión permanen- 
te tiene también el sentimiento de participar á la asamblea gene- 
ral la repetición arbitraria de nuevos contratos celebrados por el 
poder ejecutivo para la introducción de esclavos africanos con el 
nombre especioso de colonos, como son los que recientemente ha 
desembarcado en el Buceo el bergantín «Esperanza». La comisión 
permanente se reunió el día 9 del corriente á solicitud de algunos 
de sus miembros^ acordó llamar al señor oficial mayor encargado 



ADMINISTRACIÓN DEL GENERAL RIVERA 45 

del ministerio de gobierno? y oídas sus explicaciones sobre esta in- 
fracción á la constitución^ reclamó la suspensión de la entrega de 
esos infelices africanos, hasta la resolución del cuerpo legislativo; 
pero el ejecutivo se ha desentendido de esta reclamación no me- 
nos que de las anteriores». Suscriben este informe los señores Lo- 
renzo Justiniano Pérez, Vicente Vázquez, Francisco Antonino Vi- 
dal, Ramón Massini, Antonio Domingo Costa, Gabriel Antonio 
Pcreyra y Juan Maria Pérez. 

MALES QUE SE ACENTÚAN 

Hagamos el resumen de este ya largo capítulo de la primera 
presidencia constitucional. Del punto do vista político, un motín 
militar en Montevideo seguido de transacciones subversivas del 
r4^íinen institucional, y dos revoluciones en campaña. Del punto 
de vista financiero, un desequilibrio considerable de la hacienda 
pCibliea, que dio origen á la formación de una deuda de más de dos 
millones de i)esos, á pesar de todos los esfuerzos y sacrificios de 
bienes fiscales realizados para equilibrar las entradas con las sali- 
das, debiendo advertir que esos dos millones constituyen la deuda 
reconocida y liquidada por el poder ejecutivo, aparte de la masa 
de ei"édit/>s, más ó menos abrumadora, que pudo quedar pendien- 
te de reconocimiento y de liquidación, dado el espíritu que presi- . . 



día en el manejo de los dineros públicos. ^/^ 4^- 1- y\ 



^^ <"-'•..; ¿^V, 



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:i^)yU^^^,X. 



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CAPÍTriiO III 



; Administración del general Oribe 

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f. . ( 1.» dp marzo di» IKJ.') á 24 do «K-íiibn» do !«« ) 

r 

El 24 de octubre do 1834 baj() ol g(»neral Rivera de la presi- 
dencia de la repüblíca, por haber toniiínado el plazo constitucio- 
nal de su mandato. Fu^ reemplazado liasta el 1 /' de marzo de 
1835 |X)r el presidente del senado don Carlos Anaya. 

9 

KSTADO DK LA HACIENDA Pf^BíJCA 

En un mensaje del 1 de enero i( la comisión permanente, dice 
lo siguiente el presidente del senado en ejercicio del poder ejecu- 
tivo: que absorbidas las rentas disponibles, gravadas las que de- 
ben producir los rendimientos de aduana hasta marzo próximo, 
adeudándose las listas civil y militar de los meses de noviembre y 
diciembre y gran parte de octubre anteriores, y expuesta la fortu- 
na nacional á una bancarrota inevitable, se hace indispensable la 
negociación de un empr(5stito de doscientos sí trescientos mil |>e- 
sos, bajo las bases de garantía del otro empr^^stito que actualmente 
se amortiza con el adicional de aduana, cuyo impuesto se adjudi- 
caría á los prestamistas una vez cumplidos los compromisos pen- 
dientes, que son: ciento veinte mil jiesos del empréstito y setenta 
mil pesos importe de la indemnización pam rescindir el contrato 
sobre la barraca de reconocimiento de cueros. Pasado el mensaje 
á estudio de una comisión es|)ecial, dijo ésta que la comisión per- 
manentíí no tiene facultad para conceder la autorización podida, 
sin desconocer la afligentc situación de la hacienda por los com- 



ADMINISTRACIÓN DEL GENERAL ORIBE él 

promisos que la gravan y los males que, según el gobierno, amena- 
zan el orden publico, si no se le faculta para negociar un emprés- 
tito que deje libres las rentas afectadas hasta marzo en objetos 
ajenos á su destino legal. Dfjose en el curso de la discusión que 
de los antecedentt'is examinados, era horroroso el estado de la ha- 
cienda pública; que todas las rentas ordinarias estaban afectadas 
6 consumidas en objetos extraños al presupuesto ; que el poder 
ejecutivo confiesa que la deuda exigible comprendida en la ley de 
4 de junio último está en su mayor parte circulante, y que gravita 
sobre el tesoro otra no pequeña contraída después, de suerte que 
hoy se calcula en un millón y medio de pesos lo que so adeuda. 

En la sesión del 1 9 de enero, un miembro de la comisión per- 
manente interpeló al ministerio de hacienda sobre si había dis- 
puesto el gobierno y hasta qué cantidad de los recursos que le ha- 
bía dado la ley de 4 de junio, contestando el ministro que su ante- 
cesor había dispuesto de doscientos veinticinco mil pesos en pago 
de aqu'^Ilas deudas y otras de origen posterior. 

En el mensaje del poder ejecutivo á la asamblea de fecha 1 5 de 
febrero, dando cuenta de la situación general del país dice lo si- 
guiente el presidente del senado en ejercicio : que si no ha dado 
gran impulso á las fuentes de riqueza ha realizado una teoría muy 
antigua segGn la cual « bueno es el gobierno que no hace mal »; 
que el capital reconocido actualmente como deuda nacional es de 
un millón seiscientos mil pesos ; (¡ue en operaciones de que ins- 
truirá el ministerio se ha invertido la suma de un millón cuatro- 
cientos mil pesos en esta é[x>ca extraordinaria ; que los terrenos 
urbanos y del ejido que parecían de un valor insignificante, 
cuando una parte valorable de ellos estaba ya enajenada, forman 
hoy un capital acensuado de seiscientos mil pesos, debiendo lo 
no acensuado dar un resultado más ó menos lisonjero según la 
oportunidad y método de su venta ; que en la propiedad enfitéu- 
fica, en productos del derecho adicional, una parte del i)roducto 
de sellos y alcabalas, el gobier.io encuentra todavía un fondo tal 
vez equivalente á la deuda que forma las urgencias fiscales, sobre 
el cual pueden apoyarse las operaciones destinadas á su consoli- 
dación ; y finalmente que hoy se brinda al gobierno un empréstito 
qac la asamblea examinará oportunamente. 



r 



48 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 



DOS REVOLUCIONES EN CAMPAÑA ' 

El I.'* de marzo de 1835, fué elegido segundo presidente cons- 
titucional el general Manuel Oribe. Eran deplorables las circuns- 
tancias políticas y financieras y la nueva presidencia tenía que 
luchar y luchó con gravísimas dificultades. 

A mediados del raes de octubre de 1835, el presidente pasó 
mensaje á la comisión permanente pidiendo autorización para 
salir á la frontera con motivo de uua revolución estallada en la 
provincia de Río Grande, cuyas consecuencias difíciles de prever, 
dice el referido documento, pueden comprometer m jy de cerca el 
honor y la paz de la república. Concedida la venia, se tiró un 
decreto anunciando el presidente Oribe su salida á campaña 
« por la gravedad de las circunstancias en las fronteras limítrofes 
al Brasil ». 

Acentuáronse las agitaciones desde los comienzos del año 1 83 G, 
asociándose al movimiento de oposición al gobierno de Oribe el 
que iniciaban los argentino? contra la dictadura de Rosas. Hubo 
un extenso debate en el seno de la comisión permanente, acerca 
del derecho con que el poder ejecutivo había formulado insinua- 
ciones al director del diario « El Moderador » por su propa- 
ganda contra el gobierno argentino, fundándose en que dicho 
director era extranjero y sólo los ciudadanos tienen por la ley de 
imprenta el derecho de publicar libremente sus ideas por la prensa. 
Sostuvo la comisión informante que era necesario advertir al poder 
ejecutivo que no podía atribuirse el conocimiento de causas que 
corresponden á un tribunal especial instalado con ese objeto. 
Dijo el ministro de gobierno en el curso de los debates, que era 
bien extraña esta actitud en una corporación que había guardado 
silencio cuando el gobierno de Rivera deportaba ciudadanos por 

Í causas políticas, amenazaba á otros con darles su pasaporte si no 
se callaban en la prensa, suspendía en sns funciones á un emplea- 
Sdo del poder judicial, á dos diputados y á un senador, manteniendo 
en un pontón á uno de los primeros v finalmente importaba 
. esclavos, ^¿,c^^•. . - '<* 1/,n W .^ /'/ .; M I'^^Í^^'I^'^ 

TEt 5 de julio del mismo año 1836 comunicó el gobrcrno á la 



ADMINISTRACIÓN DEL GENERAL ORIBE 



eomisíón permanente que se tramaba una conspiración contra las 
instituciones y las autoridades constituidas. Un segundo mensaje 
dio cuenta de que la revolución había estallado derramándose ya 
sangre de orientales. Por decretos de 5 y de 10 de agosto era de- 
clarado traidor el general Rivera, autor de la revolución, y adop- 
taba el gobierno como divisa para sus tropas una c i nta blan ca con 
el lema « defen8or,.de las leyese. Un tercer mensaje del 26 de se- 
tiembre anunció la victoria alcanzada por el gobierno el día 19 
en los campos de Carpintería, habiendo tenido los revolucionarios 
doscientos muertos. No quedó restablecida la tranquilidad sin em- 
baigo, puesto que un mensaje á la comisión permanente del 11 
de noviembre, denuncia que á pesar de la dispersión de las fuer- 
zas revolucionarias y de haberse reconciliado los orientales en lu- 
cha, se forman de nuevo en la frontera fuerzas bajo la dirección 
de los principales caudillos de la revolución vencida. 

Recién en febrero de 1837 dio cuenta el poder ejecutivo de las 
medidas extraordinarias que había adoptado en el curso de esa re- 
volución. Según el mensaje pasado á la asamblea, al dejar el ge- 
neral Rivera la presidencia de la república, había pensado en 
mantener bajo su dependencia al nuevo gobierno, y no habiéndo- 
lo conseguido, se lanzó de lleno á la conspiración, poniéndose al 
habla con los emigrados argentinos y los de la provincia brasilera 
de Río Grande, á quienes halagaba con auxilios para convulsionar 
estos territorios. En dichos trabajos fué auxiliado el general Ri- 
vera por las logias organizadas en Montevideo, Colonia y Mercedes. 
Agitaba á la vez á los antiguos acreedores del estado para que re- 
clamasen sus créditos, premios y recompensas. En Belén, desempe- 
ñaba por su oi^en el entrerriano Ríos el destino de comandante del 
pueblo. La revolución fué aplazándose hasta el 18 de julio por di- 
versos motivos, y ese día estalló simultáneamente en Paysandú, Ta- 
cuarembó, Cerro Largo, Durazno, Colonia y San José. El gobierno 
organizó en poco más de un mes un ejército de cuatro mil qui- 
nientos hombres, habiendo invertido en armamentos y equipos 
hasta el 31 de enero próximo pasado trescientos setenta y tres mil 
pesos. Con la victoria de Carpintería el 19 de septiembre, quedó 
as^:urado el triunfo del gobierno, siendo seguida esa victoria del 
suceso de 22 de octubre, en que una parte' de las fuerzas de Rive- 



no OKIQKN ÜK NUKMTKAH DK^DÁH 



m c(»rri(S i( abnuarHC con huh heriimiiort foriiiniido un m)Io oj<;(ivit4> 
y nHM)ii(Mnondo el cngiino con quu Imbín huIo prt^oipitiulii iC hi )(Uo- 
ira civil. Toík) esto, dioo ol mciiHujo, ii^x'^uido «luo vi |<obionio 
tuvo quo reiüuuir uu oinpr^tito do vivwUí voiuU^ mil |m«k(ih |Hirii 
aUMulcT i( loB gHMtoa do gucmi. 

Kn ol propio iuoh de fobroro do is;t7 pidit^ y obtuvo vonia 
ol pn^MÍdonto do 1» mpAblioa [mra pouerMo al (routo dol oji^nnto. si 
aMÍ lo oxi^iorau Ioh aoonti^einiioutoH quo auui^dmu dv nuovo la 
tran(|uilidiul intíTior, Do Ihh oxplioaoionoH dadan por ol miniritn» 
do gohiorno á la aHjunbloa* roHulUi quo on la fnnitoni t(U*iVHtn> so 
(m'imraba la iuvaMÍ(1u, y (|Uo ou varioM do|mrtaniontoii habíanst» 
Hcutido uiovímitMitoH do iMH|UoftiiM partiíLiH rovoluoionariaH, qup 
luo^ auiuontaron couHÍdoniblemout(>. 

MANIKIKM'ro I>K U>H LKCIIHLAUOKFX UKNr.NCUA l>K OUIIIK — 1>I- 
HOIJH^IÓN 1>K LA AHAMIILK.A 

LoH niiombroH dol ouorpo lo^iMlativo diomn ol 10 do mayo dr 
IHWl un miuiifioMto al [mÍHon ol quo doolanuí <|Uo dosput^N do ju- 
radan lan iuntituoionoH, por doM voooh ohUivo la rtq)ñblioa al Inirtlr 
dol pn>(*ip¡(*io, y i\\xv ahora, ouaiulo la proH|N«ridad había roiiaoido 
á la Houd)m dv la ooiiHtituoítln, dt* lan loy(*M y do un luu'U ^)bior- 
uo, uu y^*nio mah^fioo arra>(tra i( la pcloa. por hiH miras ambioioMas 
do tui oaiulillo quo juxga(|Uo ol país om hu patrimonio, y quo, ho- 
llaudo la oouHtituoidii y laH h^yoM, h^vauta ol (umuIóu do la anar 
(|UÍa, kíu miÍH caUHa <|Uo mu falta do n^npi^to it la voluntad |mpular, 
ni mt(s apoyo qiu' t^n audacia y la (*ooporaoión quo lo pn^Ktan ospí- 
ritUH diMnl(*!4, qu(> no ivhíhUmi al prosti^io do un hombi*(\ ó turbu- 
lentos inU^rosadoH quo no puodon HUJotai*H(* i( Iim formas, rmioaM 
oa|moos do tistyurar oí porvenir do la nao¡<Mi. Kntro los firmantes 
do osto dooumonto, figuran los sonoros Loivnxo Justiniano IVi*o/, 
Kranoisco Apiilar, Kloivntino Castollanos, Juan l\ Itamfn*/, (ia- 
briol Antonio Por(>yra, llium^n Massíni, «loaciuín SuiíroK y Juliiín 
Alvan'z. 

So^Cm (•! nuMisajo dol pcnlor ejecutivo t( la asamblea d(* IT) dr 
junio, rl presidente de la repCibliea al frente de las fu(*r/.as man- 
ihiba en (*sa feeha el dji^n^ito para rpoonquistar la pa/ y la tran- 



ADMINISTRACIÓN DEL GENERAL ORIBE ' 51 



quilklad pública. El 12 de octubre comunicas el presidente que el 
ejército revolucionario estaSa ya en territorio oriental y que se había 
producido el primer encuentro el día 7. Doce días después anun- 
ciaba el misiiio mandatario la completa dispersión del primer cuer- 
po de ejército á sus ordenes inmediatas, de cuyo grave golpe se 
de^uító parcialmente el 2 1 de noviembre con una victoria obte- 
nida á la vista del Durazno sobre las fuerzas revolucionarias. 
Del informe de la comisión permanente resulta que á fines de ene- 
ro de 1S38, el ejército revolucionario apareció delante de Monte- 
video, y que en presencia de ese hecho se [irestó aquiescencia al 
llamamiento del general Soler al servicio de las armas y al des- 
embarco de doscientos hombres de la marina francesa para la cus- 
ttjdia de la aduana. 

Fueron convocadas extraordinariamente las cámaras en julio 
de 1 H3S. Explicando ese .suceso el ministro de hacienda, dijo que 
el poder ejecutivo después íle haber luchado durante dos años 
cooúiiuos, con fortuna varia contra la rebelión iniciada en 1836, 
armó un ejército que pudiera obligar á los revolucionarios á dar 
batalla general, lo que efectivamente se obtuvo en los campos del 
Palmar en 15 de junio próximo pasado con suerte adversa, pues 
fueron derrotadas las fuerzas del gobierno, correspondiendo ahora 
á la asamblea fijar la regla de conducta que debe s^iir el poder 
ejecutivo. Pasado el asunto á estudio de una coniisitSn, sostuvo 
ésta que prolongar la guerra sería hacer sacrificios cnientos y 
quizá inútiles, ofreciendo á la larga al mundo el espectáculo de 
una nación dilacerada y deshecha. Aconseja en consecuencia la 
ñancíón de una minuta de comunicación al poder ejecutivo, felici- 
tándole por los esfuerzos que hace y estimulándole á que los pro- 
«iga y anunciándole á la vez que la asamblea se ocupará de inme- 
diato de las medidas que pongan á los ciudadanos á cubierto de 
una guerra devastadora. Por otro proyecto de resolución, se nom- 
bra una comisión delegada de la asamblea compuerta de tres le- 
gUIadores y dos particulares encargada de ir al caiu|)o revolucio- 
nario á celebrar un convenio para el restablecimiento de la paz, 
que deberá presentarse á la sanción del cuer|x> legislativo. Declara 
4*11 su informe la comisión que hasta ahora se ignora 7>i el jefe de 
los difidentes, de acuerdo con el título que ostentan sus moldados, 



52 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 

rendii'á el culto debido á las bases de nuestra asociacWn política; 
y el cuerpo legislativo debe saberlo para que prestándose las de- 
bidas garantías de cumplimiento^ nuestros conciudadanos se den 
el abrazo fraternal. La asamblea sancionó la minuta al gobierno y 
modificó la otra resolución estableciendo que el poder ejecutivo 
iniciaría inmediatamente negociaciones de paz dando cuenta á la 
asamblea y estando á su resolución. 

Durante los meses de agosto y setiembre pidiéronse explicaciones 
en sesión secreta al ministerio sobre el rumor circulante de ha- 
ber pisado el territorio de la república fuerzas extranjeras; y se 
dio cuenta del resultado de las gestiones de paz confiadas por el 
gobierno á los señores Joaquín Suíírez, Juan María Pérez y Carlos 
Villademoros sobre la base de la dimisión del presidente Oribe y 
del retiro de las tropas extranjeras que considera Rivera que exis- 
ten en Paysandíí bajo el mando del general Lavalleja. Pasados es- 
tos últimos antecedentes á estudio de una comisión especial, fué 
aceptada una comunicación en la que se aconseja al gobierno la 
continuación de la guerra, por no poderse conciliar las pretensiones 
de Rivera con la conservación de las instituciones, seguridad é 
inviolabilidad de las propiedades. En el curso de los debates die- 
ron los comisionados detalles circunstanciados de sus trabajos ab- 
solutamente estériles, y declaró el ministro de gobierno que no hay 
tales tropas extranjeras en Paysandú. El señor Julián Alvarez que 
era partidario de otra minuta, según la cual la asamblea debería 
constituirse en comisión general hasta encontrar algún medio que 
pudiese salvar á la república de su afligente estado, dijo estas pa- 
labras: «tratamos de paz, y pido por lo menos una absoluta cesa- 
ción ó suspensión de hostilidades, de toda expresión disconforme 
de este sentimiento, de toda desconfianza; si no tenemos la fortu- 
na de convencernos, volveremos en mala hora á ejercer el tristí- 
simo derecho, que parece nos disputamos, de perder la patria». 

El 23 de octubre, renunció el presidente Oribe convencido, se- 
gún dice en su nota, de que su permanencia en el mando consti- 
tuye el único obstáculo para la celebración de la paz Le fué acep- 
tada por la asamblea en su sesión del día siguiente, nombrándose 
una comisión encargada de agradecerle los distinguidos servicios 
prestados á la república. El funcionario dimitente pidió y obtuvo 



ADMINISTRACIÓN D£L GENERAL ORIBE 53 



venia para alejarse del país, y así lo hizo después de publicar ua 
manifiesto, en el que establece^que desciende del puesto cediendo 
á la violencia de una facción armada cuyos esfuerzos habrían sido 
impotentes^ si no hubieran encontrado su principal apoyo y la más 
decidida protección en la marina militar francesa, que no ha desde- 
ñado aliarse á la anarquía para destruir el orden legal de esta re- 
pública que ninguna ofensa lia inferido á la Francia. En 20 de 
diciembre, desde Buenos Aires, dio Oribe un segundo manifiesto 
en el que dice lo siguiente: «Desde el mes de julio de 1836, el 
país estaba agitado por la insurrección. Continuaba la lucha cuan- 
do las fuerzas navales de Francia aparecieron en las aguas del 
Plata y entraron en relaciones con la revolución. Empezó el con- 
flicto con motivo de algunos buques mercantes capturados por los 
navios franceses de estación en Buenos Aires y que fueron traídos 
á Montevideo, donde el cónsul francés pidió autorización para pro- 
ceder al remate de la presa. La negó el gobierno y amenazó el 
cónsul con enviar la presa á los puertos ocupados por Rivera. La 
situación se volvió más tirante cuando el gobierno de Oribe con- 
fió á Brown la escuadra para que persiguiera la escuadrilla de Ri- 
vera. El almirante francés dijo que si eso se producía bloquearía 
á Montevideo y se aliaría en el acto á Rivera. Había prohibición 
de atracar embarcaciones después de la caída del sol; una embar- 
cación írancesa violó la disposición y fué recibida á balazos, hirién- 
dose levemente á dos marineros. El cónsul francés pidió que den- 
tro de las 24 horas fueran condenados á muerte el jefe y oficial 
del fuerte San José, enviándolos á bordo del buque almirante». 
Aunque la asamblea general al aceptar la renuncia de Oribe 
mandó que el presidente del senado se hiciera cargo del poder eje- 
cutivo, tal hecho no pudo prolongarse por haber asumido la dicta- 
dura el general Rivera. 

DEUDAS PtJBLICAS 

Examinemos ahora el efecto de todos estos inmensos males so- 
bre la marcha financiera del país. 

A raíz de la elección del general Oribe, en marzo de 1835, se 
ocuparon las cámaras de un proyecto de ley autorizando al poder 



ORfOEN DE NUESTRAS DEUDAS 



ejecutivo para negociar un empréstito de dos millones do pesos 
fuertes destinados al pago del capital 6 intereses de la deuda ac- 
tual reembolsable y exigible, que reconozca la ley que se dictará 
oportunamente. En concepto del miembro informante de la comi- 
sión de hacienda del senado, este proyecto hace juego con el de 
las pólizas ó billetes para los créditos menos preferentes y exigi- 
bles. Agregó que el gobierno carece de fondos suficientes para 
mantener su crédito y conjurar la crisis que sufre el comercio. Dijo 
otro senador que el propósito del proyecto era dar vida al comer- 
cio, que la deuda excedía de un millón setecientos mil pesos y que 
montaría lí dos millones cuando se realizara el empréstito y que 
debía ponerse al gobierno en situación de atender á todas sus exi- 
gencias y de restablecer su crédito. Habló también el ministro di- 
ciendo que era preciso el empréstito para llenar los enormes com- 
promisos que pesan sobre el erario, (jue la deuda llega ya á lui 
millón novecientos mil pesos y que existen ademiís cincuenta mil 
pesos de reclamaciones pendientes, que dejándose libres las rentas 
habría con que pagar las listiis civil y militar y el servicio del em- 
préstito, y finalmente que no debe olvidarse que el interés 
que paga actualmente la nación es del di(»z y ocho por ciento, 
en tanto que el empréstito sólo costaní el seis. El senado apro- 
bó el proyecto que ya había sido sancionado por la ciímara de 
diputados, p(T0 en vez de fijarlo en dos millones, dijo que se haría 
por la cantidad que fuera necesaria y que el gobierno presentaría 
á la asamblea el ciílculo de la deuda y condiciones del contrato de 
empréstito para dictiu'se la ley del caso. En los jiropios mo- 
mentos se abordaba también en el parlamenta) el estudio y sanción 
del proyecto de emisión de pólizas ó billetes sobre el empréstito 
antes relacionado y el derecho adicional de aduana, para el pa^'jo 
de los créditos de un earjíct(»r menos preferente y exigible, dentro 
del interés nníximo del dos por ciento. Refiriéndose un senador 
á los créditos preferibles dijo: «son aquellos que se han contniído 
en virtud del desprendimiento de algunos particulares para salvar 
al estado de los apuros (jue le rodeaban en los días de conflictos». 
Estudiando las condiciones del crédito píiblieo y de sus acreedores 
díjose también en el seno de la ciímara de senadores que más de 
una vez documentos de crédito con garantías reales y fondos rea- 



ADMINISTRACIÓN DEL GENERAL ORIBE 55 



lízablcs habían perdido hasta el ochenta por ciento de su valor efi 
el país. El senado modificó el proyecto de la cámara de diputados, 
mediante la agregación de un nuevo artículo estableciendo que en 
el mismo período la asamblea proveería arbitrios para el pago de 
las domas deudas exigibles. 

De conformidad á las modificaciones definitivas en que hubo 
acuerdo de las cámaras ó tuvo que dirimir la discordia la asamblea 
general, fueron promulgadas en 1835 la ley de 31 de marzo autori- 
zando al poder ejecutivo para negociar un empréstito por la can- 
tidad necesaria para pagar el capital é intereses de la deuda reem- 
bolsable y exigible y la ley de 30 de abril que autoriza al poder 
ejecutivo para emitir pólizas dentro de la cantidad de setecientos 
rail pesos, con especial hipoteca sobre los cinco años del dere- 
cho adicional, sellos, patentes y alcabalas, cuyas pólizas se darían 
por la mitad al menos de cada uno^de los créditos procedentes de 
dinero suplido al estado y de bonos que al presente estuvieren re- 
conocidos por el poder ejecutivo con calidad de exigible y reem- 
bolsable á término fijo. Las pólizas expresarán el interés que el 
acreedor acuerde con el gobierno y se pagará mensualmente su ser- 
vicio. El sobrante que resulte después de cubiertos los créditos an- 
tes determinados, podrá destinarse por el poder ejecutivo al pago 
de otros crédito 5 que estime preferibles. En el seno de la asamblea 
general al sancionarse la ley en esta forma definitiva, fueron cal- 
culadojí lo3 créditos exigibles en un millón doscientos mil pesos y 
aunque las pólizas se destinaban á cubrir la mitad simplemente de 
esos créditos, quedó fijada la emisión en 700,000 y no en 600,000 
pesos como correspondía, á fin de que fuera destinado el saldo á 
otras deudas. Seg^n se expresó en la misma sesión de la asamblea, 
el sobrante de 100,000 pesos de las pólizas se destinaría á los que 
dieron su dinero al estado sin interés y los 600,000 restantes al pago 
de los créditos exigibles y reenibolsablcs á término fijo. 

Otra ley de junio de 1835 creó un gran libro de deudas y reu- 
tas públicas, estableciendo que todos los capitales y rentas anota- 
das en ese libro quedaban garantidas por las rentas actuales y fu- 
toras, créditos y propiedades del estado. El gran libro debería 
guardarse en el archivo de la asamblea general. La misma ley creó 
la caja de amortización con fondos fijos y especiales, el derecho 



56 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 

adicional, el producto de sellos, patentes y alcabalas, censos, teiTC- 
nos urbanos y del ejido y fondos generales y eventuales, con el 
producto de las propiedades que se adscriben á la caja, el produc- 
to de los terrenos enfitéuticos que se empeñen, etc. La caja de 
amortización se situará en el edificio de la representación nacional 
y será administrada con absoluta independencia de cualquier otra 
autoridad por una comisión compuesta de un senador en calidad 
de presidente, dos representantes, el ministro de hacienda en cali- 
dad de inspector, dos propietarios, dos comerciantes y dos hacen- 
dados. Traducía esta ley una gran tentativa de reacción contra el 
régimen financiero vigente en los años anteriore's, réghnen de des- 



pi lfarro y de oscuridad^ n el manejo de la hacienda pública, según 
el testimonio de la comisión permanente y de la comisión de cuen- 
tas que ya hemos extractado. Era superior sin embargo á los es- 
fuerzos de la época y quedó absolutamente abandonado. La comi- 
sión de hacienda del senado se pronunció decididamente contra el 
proyecto. La caja, el gran libro, sus inscripciones, su manejo, 
amenaza, dijo, con el progreso indefinido de la deuda y con la ban- 
carrota final. Las emisiones de deuda, en su concepto podrán mul- 
tiplicarse á cada apuro, y como apuros nunca han de faltar á una 
república que toma empréstitos al cuarenta por ciento de pérdida 
sobre el capital y al seis por ciento de ruina sobre el producto de 
la industria, la consecuencia es que agotada una vena de fondo 
público, otra surgirá como precisa para conservar la ilusión de un 
crédito que no existe. Jjsl caja es un taller para la manufactura de 
fondos públicos, establecida á perpetuidad bajo la vigilancia del 
cuerpo legislativo. Recordó el senador Barreiro que en esos mis- 
mos momentos la cámara de diputados se estaba ocupando de un 
empréstito. 

La ley de 20 de junio de 1835 dictada en armonía con la de 31 
de marzo que autorizaba al poder ejecutivo para negociar un em- 
préstito de suma indeterminada, yeconoció el capitai de tres millo- 
nes de pesos por concepto de deuda pública, garantida por todas 
las rentas directas é indirectas, actuales y futuras, por todos los 
créditos activos, propiedades muebles é inmuebles del estado bajo 
especial hipoteca. Con las mismas garantías, estableció la renta 
anual de seis por ciento sobre el capital de tres millones, asignan- 



ADMINI8TRACJÓN DEL GENERAL ORIBE 57 

do para el pago de los réditos la cantidad de ciento ochenta mil pe- 
sos sobre el derecho adicional de aduana, rentas generales, produc- 
to del papel sellado, patentes y alcabalas. De las mismas sumas 
destina la ley ti*cinta mil pesos para chancelar el capital. 

UNA MEMORIA DE HACIENDA 

El 21 de marzo de 1836 el poder ejecutivo presentó á las cá- 
maras un informe sobre el estado de la hacienda pdblica, obra del 
ministro de hacienda don Juan María Pérez, que contiene datos y 
observaciones interesantísimos. He aquí un extracto de ese docu- 
mento: 

Como consecuencia de la guerra intestina mantiénese el abati- 
miento en los negocios y han disminuido los ingresos, por la enaje- 
nación anterior de una gran parte de las rentas de los años venideros, 
valiosas propiedades y diversas operaciones de crédito, existiendo 
asimismo una enorme deuda. Las únicas rentas no enajenadas 
de antemano eran las de aduana de Montevideo, y con ellas tenía 
el gobierno que hacer frente á los acreedores que representaban 
1:600,000. Una parte de esas mismas rentas estaba afectada 
á anticipos pedidos al comercio. 

Hecho el balance por el actual ministerio, de las cajas del te- 
soro público, resultó un déficit de dos millones doscientos mil pe- 
sos (2:200,000), entre los que había 1:600,000 exigibles y 600,000 
que arrastraban el enorme rédito de 18, 24 y 30 por ciento anual. 
La operación de Jas pólizas que el gobierno recomendó, habría 
permitido afianzar la mitad de la deuda exigible y reembolsable á 
plazo fijo. Las leyes de 23 de junio y 29 de abril, permitieron al 
fin al gobierno, la primera disponer de la patente extraordinaria y 
la segunda entregar á los acreedores pólizas por la mitad de sus 
re8|>ectivos capitales, asignándose á la mayoría de los créditos 
chancelados con pólizas el interés de uno y medio por ciento, que 
era el corriente en plaza, y el uno por ciento á los demás. A cier- 
tos créditos que representaban un verdadero sacrificio para los 
prestamistas, que habían tenido que endeudarse ellos mismos para 
ayudar al gobierno, se les fijó medio por ciento más que el co- 
rriente en plaza, dándoles el dos por ciento. El importe de los 



i 



58 ORIQEN DE NUESTRAS DEUDAS 



réditos de las pólizas en circulación es de 11^550 pesos mensuales 
(700,000 pesos de pólizas). 

En cuanto al resto de la deuda llama la atención el gobierno 
acerca de la exorbitancia del interés, que tal vez no tiene ejemplo 
en nación alguna; el premio de uno y medio por ciento mensual 
sobre el capital de una deuda millonaria, sin medios fijos para su 
extinción gradual, esteriliza todos los esfuerzos. Presenta un pro- 
yecto sobre el particular. 

La patente extraordinaria reintegrable ha sido pagada sin difi- 
cultad, habiendo muchos contribuyentes donado al erario su im- 
porte. Produjo hasta fin de febrero último 121,300 pesos, que ha 
sido aplicado al pago de los réditos de las pólizas y extinción de 
varios créditos y también á libertar el derecho adicional amor- 
tizando el resto del empréstito de 120,000 pesos á que estaba 
afecto. Gracias á esta operación, queda extinguido el dos y medio 
por ciento mensual que pesaba sobre la renta. 

Ija demora con que fué sancionado el proyecto de empréstito 
extranjero, ha coincidido con un cambio desfavorable en el mer- 
cado de Londres á la llegada del comisionado. Pero ei gobierno 
no pierde esperanzas. 

Entre los contratos celebrados por la anterior administración, 
para procurarse recursos en sus apuros, con la venta anticipada 
de las rentas de los años venideros, uno de los míís onerosos, era 
el de sellos, alcabala y derecho de corrales enajenados hasta fin 
del año 1839. El gobierno, fundándose en la ley de 17 de junio 
de 1835, obtuvo su rescisión, pagando á los rematadores 148,000 
pesos. 

Sobre la ley de enfiteusis, dice el informe que de 936 denun- 
cias admitidas desde 1831 á marzo de 1835, para obtener el domi- 
nio enfitéutico de terrenos de propiedad publica en los departa- 
mentos de campaña, 792 no habían cumplido las disposiciones de 
la ley para legitimar el derecho á poseerlos. La superficie com- 
prendida en esks denuncias era de 1,586 leguas cuadradas que re- 
presentan un capital de 1:500,086 pesos, que no produce al estado 
renta alguna. 

Con relación al remate de la renta de aduana, dice que entre 
los licitadores propúsose un cierto porcentaje sobre el total de 
62,000 pesos á que asciende el cómputo del año anterior. 



ADMINISTRACIÓN DEL GENERAL ORIBE 59 

El producto de las rentas generales que está á disposición del 
gobierno es de 736,727 pesos sin contar los ramos ajenos, el de- 
recho adicional y la patente extraordinaria. Las tierras y solares 
enajenados han dado 86,701, formando un total de 823,428 pesos. 
El gobierno en este ejercicio de 1.® de marzo de 1835 á 29 de fe- 
brero de 1836 ha pagado mensnalmente los gastos de administra- 
ción y ha fionortizado medio min3ñ~~velnte mil ochocientos treinta 
y caatc(M>eaQ&dc^la^ deuda exigible por convenio con los acree- 
dores. ^^:,.^^^'C^C-C'^ ' '/•' ' ■ ^ ^ " "^ ^-^^-nm^^^^^^t^uus ^.J 

De los estados generales resulta un défícit de 59,207 pesos. ^ . .- v* .> ^^^^ 

Fundándose en las dificultades pam fiscalizar el pago de los' '^ ^^ * '^^ *'*"'^ 
derechos de extracción de ganados por la frontera terrestre, opina 
ol gobierno que ese impuesto debe abolirse, creándose otro que 
abrace todos los establecimientos pastoriles. Es injusto por otra 
parte que paguen impuesto los estancieros que tienen como única 
salida los saladeros brasileros y que no paguen los que por su 
situación más favorable pueden realizar negocios con los saladeros 
del país. 

Aconseja el gobierno la abolición de la alcabala c fruto de la ig- 
norancia» y su reemplazo por una contribución sobre las rentas de 
las fincas más tolerable para el pueblo y más provechosa para el 
fisco. 

Según los registros formados para la patento extraordinaria, la 
riqueza vacuna de nuestra campaña no baja hoy de un millón 
seiscientas mil cabezas (1:600,000) que representan un capital 
de 5:600,000 pesos y el valor de las tierras que las alimentan es 
de 2:375,000 pesos. 

I^ agricultura ha recibido considerable impulso, siendo este 
año tan abundante la cosecha de trigo, que después de abastecido 
el país, qucídará un sobrante de mucha consideración para expor- 
tar, reduciéndose á una completa nulidad el comercio de harinas 
extranjeras. 

lientas disponibles en la actualidad: derechos de importación y 
extracción de las receptorías en general 740,000 pesos; sellos, 
patentes y alcabalas rematados en 111,500; y otros hasta un monto 
total de 923,000 pesos, de cuya suma 183,000 están destinados á 
amortización de la deuda y 740,000 al pago de los gastos de la 
administración. 



ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 



De las 5,610 leguas cuadradas que componen el área total de 
la república, son de propiedad del estado 3,235 y de propiedad 
de particulares son 2,375. De las primeras, están enajenadas con 
título enfitéutico 964 leguas y media y su valor adeudado con 
arreglo á las tasaciones será después que se liquide en su tota- 
lidad de 1:066,000 pesos (un millón sesenta y seis mil); 1,411 le- 
guas forman la superficie de las denuncias cuyos expedientes es- 
tán corriendo trámites; y las 860 leguas restantes se hallan valu- 
tas 6 están pobladas por particulares sin título. 

El área de los terrenos de pastoreo pertenecientes al estado re- 
presenta un capital de 3:235,000 pesos (tres millones doscientos 
treinta y cinco mil) al precio de 1,000 pesos legua cuadrada, que 
el decreto de 14 de marzo 1835 establece como precio mínimum. 

Tiene además el estado 351,600 pesos adeudados por los sola- 
res del ejido y terrenos urbanos dados á censo; y 637,000 pesos 
de los que se hallan baldíos. Valor de la propiedad territorial 
4:223,600 pesos. Los edificios públicos de propiedad del estado 
valen 1:227,000 pesos. 

El departamento de Montevideo, á fines del año 1835, tenía 
una población de 23,404 individuos en términos generales, sin 
contar 1,803 colonos que entraron á este puerto desde enero 1835 
hasta febrero del corriente año. De los censados, según el mismo 
mapa estadístico, 1,548 son propietarios de la capital y 2,602 son 
inquilinos y arrendatarios de la capital también, sumando los al- 
quileres y arrendamientos mensuales 40,613 pesos, que se dis- 
tribuyen á razón de 2 pesos, 5 reales y 16 centavos por cada habi- 
tante. 

Entre los documentos anexos á la memoria, figura un estado 
del contador de la caja de amortización certificando que, según 
las liquidaciones para el pago de los réditos de las pólizas, se ha 
recibido desde setiembre 3 de 1835 á 1.° de marzo 1836, pesos 
76,675 para réditos y 916 para gastos. Total: 77,591 pesos. Otro? 
del producto de las rentas generales de la república, recaudadas 
desde 1.® de marzo 1835 á fin de febrero 1836, que aiTOJa la suma 
de 736,727, sobresaliendo la importación marítima con 500,214 y 
la exportación marítima con 129,704. 

Además, el derecho extraordinario produjo 103,899; los torre- 



I 



ADMINISTRACIÓN DEL GENERAL ORIBE 61 

nos y solares 86,704 ; y la patente extraordinaria 121,300; ha- 
biéndose recaudado ya de esta última 102,265 pesos. En el pre- 
sente año de 1886, termina la memoria, cuenta el gobierno con 
917,000 pesos, correspondiendo á rentas generales 740,000; á se- 
llos y nlcabalas que quedan libres 111,500; á corrales 37,000, etc. 
Pertenecen á la misma memoria los siguientes datos, relativos 
al comercio especial exterior de la república, desde 1830 hasta 
1835, y al movimiento de navegación en el mismo período : 

Años Importación por viüor de aforo Exportación en valores corrientes 



1830 


$ 


2:626,514 


9 


2:390,264 


1831 


» 


2:229,733 


> 


1:413,113 


1832 


» 


2:450,670 


» 


1:920,714 


1833 


» 


3:090,737 


» 


2:280,701 


1834 


» 


2:987.203 


» 


2:686,012 


1835 


> 


3:091,969 


» 


2:764,540 




$ 


16:476,826 


$ 


13:455,344 



Relación de los buques que han entiudo en el puerto de Mon- 
tevideo, procedentes de ultramar, y de los salidos para ultramar : 



Afim 


Entrados 


Salidos 


1830 


213 


157 


1831 


194 


157 


1832 


176 


172 


1833 


265 


192 


1834 


308 


205 


1835 


272 


240 



1,428 1,123 

En las salidas no figuran los buques que han llegado al puerto 
de Montevideo y han seguido viaje á Buenos Aires. 

LA REFORMA MIUTAR. — COLAZOS DE LA GUERRA 

La ley de junio 11 de 1836, estableció que estando cerrada y 
conclaídala reforma militar, quedaba reconocido como deuda pá- 



ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 



blica ainortizablc el importe de la expresada operación por un 
millón trescientos treinta y tres mil seiscientos setenta y nueve 
pesos con el interés del seis por ciento anual, destinííndose á 
su pago seis mil pesos mensuales de rentas ordinarias y á la 
amortización el sobrante de esos mismos seis mil pesos, el derecho 
de frontera, los 3/4 del producto del mercado de la capital, pesca 
de anfibios y el 6 '7o de las herencias transvei*sales. 

Durante el año 1837, se dictó una ley que acuerda al poder 
ejecutivo quinientos mil pesos para gastos extraordinarios de 
guerra y se dictó también un decreto administrativo que faculta 
al presidente de la república en campaña para realizar la venta 
de las tierras del estado entre los ríos Negro y Uruguay y la 
frontera del Brasil por el precio mínimo de mil quinientos pesos 
legua cuadrada, destinándose exclusivamente su importe á la amor- 
tización de la deuda liquidada en el año 1835. En el mes de 
agosto del año 1837, fué interpelado el ministerio por la comi- 
sión permanente por haber distraído de su destino las i*entas se- 
ñaladas al pago del interés y del capital de las pólizas. Contestó 
el ministro interpelado que la ley de pólizas no dice que las 
rentas hipotecadas sean pam pagar el interés y amortizar el capi- 
tal y que desde entonces la hipoteca es simplemente una garantía 
que se ha dado hasta que se pague el capital. Agregó que ya el 
ministerio había pedido que en el presupuesto de gastos se fijase 
una cantidad para el rédito y el capital y dar vida á la caja de 
amortización. Dijo también que el gobierno rescataba pólizas 
con el descuento que tienen en plaza para luego obtener recursos 
con ellas, dándolas en garantía y que las rentas materia de la in- 
terpelación se habían aplicado á gastos generales. 

De un segundo incidente tuvo que ocuparse en agosto del mismo 
año la comisión permanente. El poder ejecutivo, desempeñado á la 
sazón por el presidente del senado, comunicó que un periódico pri- 
mero y otro después, cuyos directores estaban comprometidos en las 
pasadas revoluciones, hacían figurar á la república como sometida 
á la acción tiránica de un gobierno que ha violado todas las leyes 
con el pretexto de defenderlas, insultándose así á un estado veci- 
no y amigo. Agregaba el mensaje que había sido clausurada la 
imprenta en que editábanse esos papeles. La comisión permanen- 



ADMINISTRACIÓN DEls OENERAL ORIBE 63 

te aprobó el proceder del gobierno, considerando fundada la me- 
dida en vista de los amagos de invasión del «caudillo de la anar- 
juía ». La misma frase que ahora se aplicaba á Rivera, se había em- 
pleado durante la presidencia de éste para caracterizar li Lava- 
lleja. 

Con la guerra aumentaban de año en año las penurias del era- 
rio. Un decreto del 26 de febrero de 1838 manda que se liquide 
simplemente la mitad de los sueldos de los empleados, invocando 
los graves apuros de la situación. Otro decreto del 30 de abril, 
establece que sería difícil en las circunstancias poixjue cruzaba el 
país, la negociación de un empréstito sobre la base de la ley de 
marzo, y con el propósito de allegar fondos para los gastos extra- 
ordinarios crea una renta de uno y medio por ciento mensual 
sobre el capital de ciento cincuenta mil pesos en billetes que emi- 
tirá la caja de amortización, cuyo decreto quedó regularizado por 
una ley posterior de 14 de junio que autorizó la referida emisión 
de billetes para negociar las letras existentes contra el estado* 
Durante el mismo año 1838, el poder ejecutivo pidió y obtuvo 
venia de la comisión permanente para suspender el servicio de 
amortización de las pólizas. Solicitó también aunque sin resultado 
una declaración estableciendo que no tiene preferencia el servicio 
de intereses de las mismas pólizas y de la reforma militar, todo 
ello á los pocos meses de promulgadas las leyes destinadas á ga- 
raatir y prestigiar el crédito del país. 

PRESUPÜESTDS DE GASTOS 

Daremos ahora las cifras de los presupuestos correspondientes 
á la administración Oribe, empezando por el que sancionó la cá- 
mara de senadores el 30 de junio de 1835 para regir ol ejercicio 
de lo de junio de ese año á 15 de junio de 1836. Su monto es de 
830,000 pesos, correspondiendo de esa suma, entre otras partidas, 
42,810 pesos á magistratura, S 1,230 á policía, 31,68S lí instruc- 
ción pública, 76,500 á gastos generales, 660 á juntas, 2,644 á 
correos, 20,640 al estado mayor, 83,124 á los agre^ulos del es- 
tado mayor, 48,012 á inválidos, viudas y menores, 155,055 a tros 
escuadrones de caballería, 55,060 á gastos del ejército, 12,516 á 



64 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 

guardia nacional, 19,466 á artillería, 15,012 á milicias en activi- 
dad, 24,892 á la colecturía, 22,357 á resguardo y 13,274 á pen- 
siones y jubilaciones. La reforma militar, de acuerdo con la ley 
que extractamos en el período anterior, empezó á ejecutarse desde 
el 1.® de agosto, habiéndose publicado poco después la lista de los 
jefes y oficiales reformados que dejaban de pertenecer al ejército. 
La cámara de senadores se ocupó, en junio de 1836, de un nue- 
vo presupuesto para todo el año económico que había empezado. 
Sube su monto á 970,000 pesos en números redondos, distri- 
buidos en esta forma: departamento de gobierno, 300,000; de- 
partamento de guerra, 564,633; departamento de hacienda, 103,790 
pesos. Entre las diferentes partidas, mencionaremos las siguien- 
tes: presidente, 9,000; magistratura, 41,688; policías, 96,260; ins- 
trucción pública, 36,197 ; diplomacia, 12,000; obras públicas y 
culto, 30,000; suplemento al ministerio de gobierno, 60,000; es- 
tado mayor, 21,776; artillería, 17,658; tres escuadrones, 155,658; 
una compañía de guardia nacional, 14,970; inválidos, 33,192; viu- 
das y menores, 17,960; premio á los treinta y tres, 39,795; guar- 
dia nacional, 47,868; vestuarios, 48,000 ; premios y jubilaciones, 
14,339. Los jefes y oficiales que figuran en este presupuesto, aon 
los que están en actividad, revistando los otros en la partida de 
57,551 pesos, titulada «premio á la reforma militar como en la 
actualidad se paga», y en la de premio á « los emigrados », 
por 14,820 pesos. Díjose en la discusión habida en el senado, 
que el presupuesto excede á las rentas, puesto que éstas sólo 
producen alrededor de setecientos mil pesos desde el año 1829. 
Sólo para el pago de los intereses de las pólizas y reforma mili- 
tar, había que pagar, según observó un senador, la cantidad de diez 
y siete mil pesos mensuales. Fué modificada la partida relativa á 
premio militar, declarándose con tal motivo que entonces se 
pagaba por concepto de premio á la caja de amortización seis mil 
pesos mensuales, sean setenta y dos mil al año, y que es esta últi- 
ma suma la que debía figurar en el presupuesto. 



AD^flNISTRACIÓN PEL GENERAL ORIBE 65 



MENSAJES GENERALES. — ACTITUD DE LA COMISIÓN PERMANENTE 

Dice el mensaje presidencial de 15 de febrero de 1836, estu- 
diando la situación del país, que al terminar la asamblea sus se- 
siones en el período anterior, una enorme masa de deuda gravita- 
ba sobre el tesoro, se habían vendido valiosas propiedades públi- 
cas, una gran parte de las rentas ordinarias estaba enajenada y 
consumida, la de aduana se hallaba empeñada por anticipaciones 
y aparecía insuficiente para llenar los gastos de la administración; 
que en cinco años de existencia no hemos contado uno solo en 
que nuestra deuda no haya aumentado, y aumentado hasta el gra- 
do en que hoy se encuentra, sin que gravitasen todavía sobre el 
tesoro los enormes intereses de la deuda pendiente, y sin que bas- 
tasen á saldai'la la enajenación de propiedades valiosas ni el con- 
sumo anticipado de rentas importantes. Agrega el mensaje, en lo 
que se refiere á la situación financiera, que el monto de la deuda 
excede del producto de las rentas disponibles de dos años, habién- 
dose resuelto por ese motivo la contratación del empréstito extran- 
jero, aún pendiente de ejecución; que el poder ejecutivo emitió las 
pólizas, y que han sido puntualmente pagados al fin de cada mes 
sus intereses de once mil quinientos cincuenta y nueve pesos; que 
ol producto de las patentes extraordinarias creadas por la ley de 
22 de junio último, ha sido aplicado al pago del rédito y demás 
objetivos á que se destinó, amortizándose también la deuda pen- 
diente del empréstito que gravitaba sobre el derecho adicional, 
con el recargo de dos y medio por ciento de interés mensual, y 
quedó así libre dicha renta para aplicarla al pago de las pólizas; 
que se ha rescatado el parque de ingenieros y el de artillería; y se 
ka amortizado, hasta fin del año anterior, cuatrocientos cincuenta 
y tres mil seiscientos noventa y nueve pesos de la deuda exigible 
y liquidada, que ascendía á un millón setecientos cuarenta y siete 
mil trescientos doce pesos, y queda reducida ahora á un millón 
doscientos noventa y tres mil seiscientos trece peaos; que los je- 
íes y oficiales reformados conforme á la ley de dos de junio de 
1835, han sido premiados con el capital correspondiente á sus cla- 
«8, y los que no tenían el tiempo proscripto, fueron dados de baja, 

5 



ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 



y preferidos para otros destinos civiles, habiendo n»al izado el te- 
soro economías sensibles. Como dato de interés en lo qne se re- 
fiere al servicio de correos, establece el mensaje que, jí pesar de in- 
vertirse anualmente una cantidad de catorce á diez y sois mil pe- 
/ - sos, lo que representa un costo de veinte^reaJes á^trcs j3e808j)or 
ü- [ / ^ada carta que conduce el correo, varios maestree de postas se ne- 
^'^ ^ ^ ^ gabán á continuar en sus funciones, alegando perjuicios, lo que dio 
por resultado que se contratase la conducción de la correspon- 
dencia con resultados varios. 

En el mensaje de 15 de febrero de 1837, el poder ejecutivo da 
cuenta de la revolución estallada el 1 8 de julio anterior, aniver- 
sario de la jura de la constitución de la república, .y agrega los 
siguientes datos é informaciones : que el gobierno había pagado 
^^^\ ' . el valor de una d raga d estinada á^ profundizar el puerto; que los 

^^ ^\\ , ^ gastos ordinarios de la administración han sido atendidos con re- 
t vv t ^ ' ^ gularidad, lo mismo que los intereses de la deuda y de la reforma 



'v^'i'A^:. 



militar, á pesar de los extraordinarios de guerra ; que el gobierno 
ha rescatado cincuenta y tre» mil doscientos pesos en pólizas de 
. V v.*^ lasque gozaban el rédito de uno y medio por ciento; que había 

esperanzas de contratar el empréstito extranjero autorizado por ley 
de 26 de marzo, pero después del escándalo de la revolución tiene 
el gobierno que renunciar al negocio y que arbitrar otros medios 
para pagar á los acreedores; que en la frontera brasilera continúan 
armados algunos grui>os de la revolución vencida, en connivencia 
con las autoridades del Brasil, lo que obliga al gobierno á mante- 
ner allí una fuerza de más de mil hombres; que una gran parte de 
los soldados y oficiales emigrados en la provincia de Río Grande, 
están incorporados á las filas de los defensores de la autoridad le- 
gal de aquella provincia ; que llamados al servicio los jefes y ofi- 
ciales refonnados, licenciados, rebajados, inválidos y suspensos 
quedó después de concluida la revolución un número de ellos que 
no tenía colocación en el ejército y que han sido agregados al es- 
tado mayor con goce de medio sueldo, porque no era posible redu- 
cir á unos al goce de la tercera parte del sueldo que antes disfru- 
taban, y separar absolutamente á los otros que se hallaban enro- 
lados en algunos de los cuerpos. 

En su informe de 15 de febrero de ese mismo año, dice á su 



ADMINISTRACIÓN DEL GENERAL ORIBE 67 

turno la comisión permanente que, á pesar de la notoriedad de las 
medidas extraordinarias tomadas por el poder ejecutivo durante 
la revolución que terminó en Carpintería^ el gobierno no ha dado 
cuenta alguna de sus actos, salvo las promociones á generales y 
coroneles de varios militares, y el nombramiento de coronel en fa- 
vor de un teniente coronel reformado, siendo rechazada esta ulti- 
ma venia; que la comisión se penetró de que el poder ejecutivo no 
procedía así por inadvertencia sino que había adoptado sus con- 
vicciones privadas por regla de conducta, siendo desde entonces 
las advertencias inútiles, aparte de complicar y agravar los males 
que deploraba la república ; que todos los habitantes han sido do- 
minados sin duda por este sentimiento, desde que, entre todos los 
que han sido comprendidos en las medidas excepcionales, no ha 
habido uno solo que haya ocurrido en queja á la comisión perma- 
nente. Explicando el senador don Solano García, autor del infor- 
me, los términos que acabamos de extractar, dijo que «ha creído 
deberse ceñir y conformar con el espíritu de moderación y deferen- 
cia al poder ejecutivo, (^ue adoptó desde sus primeros pasos esta 
honorable comisión, empeñándose en calmar la borrasca y desbara- 
tar, si le fuere posible, el torbellino de las pasiones que voltejeaban 
sobre la patria. Resuelto en no chocar, para no disminuir la fuer- 
za moral del ejecutivo, no ha querido hacerle ninguna reconven- 
ción por las invasiones (jue se le notaban á las leyes fundamenta- 
les, ya suspendiendo la libertad de la prensa, violando la corres- 
pondencia epistolar y haciendo prolijos escrutinios en papeles 
privados, ya en asaltar hasta de noche las casas de los ciudadanos, 
poniendo á unos en rigurosas aflicciones, desterrando á otros». . *X -' .-- 

Oigamos finalmente lo que dice en el mensaje de 15 de febrero / /. . , y 

de 1838 el presidente del senado en ejercicio del poder ejecutivo: , i ¿¿ '*, • ^ 
que son notorios los sucesos de la guerra que se extienden al pe- ^ 

rfodo de un año, y que la anarquía, no obstante haber sido perse- 
guida y derrotada, continúa ensangrentando al país. En otro men- 
saje de la misma fecha, expresa que al terminar sus tareas la asam- 
blea, quedaba amagada la tranquilidad del país desde la frontera 
brasilera, donde se encontraban los invasores, armados, reunidos 
y tolerados por los delegados del Brasil; que la jornada del Yacu- 
tijá fué una derrota para el ejército del presidente, que en segui- 



ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 



da obtuvo la revancha sobre las márgenes d(jl Yí. Los revolucio- 
narios aparecieron luego frente á Paysandú, siendo de allí recha- 
zados por sus heroicos defensores, presentándose más tarde frente 
á Montevideo. El Brasil^ agitado también por eJ espíritu de insu- 
rrecció.i que desde 1834 empezó á cuníir en sus dominios, creyó 
encontrar no sin razón el remedio á los peligros comunes en una 
alianza ofensiva y defensiva que hiciera posible la neutralidad en 
uno y otro país ; pero es indudable que ante todo debe efectuarse 
un tratado de límites. El gobierno de España, ante quien tiene el 
gobierno oriental entabladas gestiones para el reconocimiento de 
nuestra independencia, exige como condición el reconocimiento 
por nuestra parte de la deuda contraída sobre el erario de esta ca- 
pital por la autoridad peninsular hasta el día en que dejó de do- 
minarla y la restitución ó indemnización de las propiedades se- 
cuestradas á los subditos españoles. La república resiste como 
onerosas esas exigencias. Ha sido aumentada considerablemente 
ladeada pública con los gastos extraordinarios de guerra, habién- 
dose hecho uso de la autorización concedida por la ley de 10 de 
marzo de 1837. Tan económica era la marcha del gobierno que 
sin la guerra habría podido en esta sesión anunciarse el rescate 
de la parte más importante de la deuda pública. Agrega el men- 
saje que han sido pagados los intereses de la deuda y de la re- 
forma militar, habiéndose rescatado además una parte de la deuda 
mediante la enajenación de propiedades fiscales. 

La comisión permanente declara en su informe de 1.5 de fe- 
brero de 1838 que no se ha atrevido á tomar decisión alguna acer- 
ca de las facultades extraordinarias que acuerda al poder ejecuti- 
vo el artículo 81 de la constitución de la república: la actitud de 
las anteriores comisiones permanentes, el silencio del cuerpo le- 
gislativo y la anarquía de opiniones la llenan de dudas y es 
necesario que se dicte una ley interpretativa del mencionado ar- 
tículo. 

Por su interés del punto de vista económico, recordaremos el 
veto del poder ejecutivo á la ley de marzo 7 de 1837 que aumen- 
ta el derecho de aduana sobre las mercaderías que se introduzcan 
en el país después de trasbordadas en los puertos situados dentro 
de los cabos del Río de la Plata. Es una disposición análoga, dice el 



ADMINISTRACIÓN DEL GENERAL ORIBE 69 

mensaje, á la dictada por ol gobierno de Buenos Aires para obligar 
á que vayan á su peligrosa rada los buques de ultramar que pre- 
fieren quedarse en la bahía de Montevideo y remitir sus efectos en 
buques menores. Con tal medida, agrega, sufrirían los consumido- 
res y los intereses del tráfico de cabotaje que es necesario fomen- 
tar por todos los medios. Y la ley de marzo del mismo año que 
hace correr el año económico de enero á diciembre, debiendo pre- 
sentarse y sancionarse los presupuestos de un año para otro, como 
medio de evitar el caos en la contabilidad producido con el ince- 
sante cambio de ejercicios, según se dijo en el seno del Senado. 

Concluyamos. Dos revoluciones en campaña, seguidas de la pro- 
clamación de una dictadura militar, un desequilibrio inmenso de ?a 
hacienda pública que no alcanzan á suprimir ni los títulos de deu- 
da que se emiten ni las propiedades fiscales que se venden: tales 
son los obligados factores que agitan al país durante la administra- 
ción Oribe y que del punto de vista financiero se traducen en el 
rápido crecimiento de las obligaciones ya intolerables de la na- 
ción. 



í 



CAPITULO IV 
Administración del general Rivera 

( 11 de noTiembre de 1838 á l.« de mano de iai3 ) 
UNA DICTADURA 

El 11 de noviembre de 1838 publicó el general Rivera un ma- 
nifiesto en el que expresa que el presidente Oribe « acababa de 
precipitarse de un puesto que ya no era suyo, arrojado por la 
irresistible fuerza de la opinión y por las lanzas del ejército consti- 
tucional, ministro de la voluntad del pueblo uruguayo ». «No es de 
aquí, agrega, poner en duda la legalidad de su elección, pero la re- 
pública entera tiene el íntimo convencimiento de que la debió ex» 
elusivamente á mi influjo.» Concluye el manifiesto «suspendiendo 
momentáneamente el ejercicio de los altos poderes constituciona- 
les ». En decretos posteriores, establece Rivera que es absoluta é 
ilimitada la libertad de imprenta, renunciando él y sus secretarios 
á la protección de la ley vigente; suprime á los empleados de las 
secretarías del cuerpo legislativo; convoca á nuevas elecciones ge- 
nerales de senadores y diputados; y concede á sus ministros don 
Santiago Vázquez y don Enrique Martínez un premi o de diez mil ^ 
pesos á cada uno. ' , ^ . - - 7 ^* f ' ^^ ^ < •- ^ / 

QUEDA RESTABLECIDO EL RÉGIMEN INSTITÜCIONAI. 

El 28 de febrero de 1 839 tuvo lugar la apertura de las sesio- 
nes ordinarias de la nueva legislatura por don Gabriel Antonio 



ADMINISTRACIÓN DEL GENERAL RIVERA 71 



Pcreyra, « delegado del general en jefedel ejército constitucional», 
que desempeñaba á la vez la presidencia de la cámara de senado- 
res, y el 1 :* de marzo fué el^ido presidente constitucional el gene- 
ral Rivera. 8e excusó dicho militar de prestar juramento en el acto» 
invocando I9 guerra contra Rosas en que estaba empeñado, á méri- 
to de atianzas que le impedían abandonar el ejército. Tuvo que 
ir uua comisión delegada de la asamblea general á recoger el ju- 
mmonto en el Durazno. 

La gueri'a contra Rosas había sido declarada por Rivera antes 
del restablecimiento de los poderes constitucionales, sobre la base 
de un tratado de alianza celebrado el 31 de diciembre del año 
1 838 con el gobierno de Corrientes. En el manifiesto de 24 de fe- 
brero de 1839, expresa Rivera como general en jefe investido del 
mando supremo, que la independencia nacional está amenazada 
por el dictador argentino; que Rosas acogió á los hombres del po- 
der derrocado y reconoció el carácter pñblico de que ellos mismos 
86 habían despojado; que la república Oriental estaba aliada á la 
provincia de Corrientes y á las fuerzas navales de Francia. En 
otro manifiesto de igual fecha, declara « que el 1 1 de noviembre 
había asumido el mando supremo, único y centralizado, porque 
era imposible abandonarse á la acción ordinaria de unas leyes que 
el pueblo estaba habituado á ver atropelladas impunemente por el 
tirano que se llamaba su defensor, profanándose su nombre para 
encubrir la más inaudita violación. Yo pude ocurrir, dice Rivera, 
no sin una especie de ironía, á lo que se llamaba representación na- 
cional; ella se hubiera prestado á investirme del poder que nece- 
sitaba. El voto que me hubiera concedido aquella investidura, ha- 
bría sido un homenaje forzado, una servil repetición de la marcha 
de los tiranos, una falsedad indigna de mi posición nacional, de 
mi fuerza, de la sinceridad de mis intenciones. ¿Ni qué carácter 
podía yo reconocer en aquella reunión de hombres, por más vir- 
tuosos que fuesen algunos de ellos ? El camino más seguro era 
ocurrir directamente á la fuente de la soberanía. Y fué lo que se 
hizo por un decreto, convocando á la asamblea para ratificar las 
elecciones del año 1836, ó renovarlas, si eran viciosas. Ha mani- 
festado también la nación la necesidad de reformar el código fun- 
damental, y debe aprovecharse la oportunidad para suprimir las 



I 



ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 



trabas que rodean al poder ejecutivo, reaccionáudose contra el sis- 
tema de mirar con recelo ese poder, reducir lo más posible su es- 
fera de acción, y extender ilimitadamente las atribuciones del 
cuerpo legislativo. A fuerza de cercar al poder ejecutivo, se le co- 
loca por la constitución en la alternativa de caer coum) víctima el 
mismo ejecutivo ó la ley que embar^^a la acción para obrar el bien». 
Tanto la declaración de guerra al tirano ai^ntino, como el de- 
rrocamiento de los poderes constituidos en la república Oriental^ 
debían crear y crearon una situación violentísima para el país, abo- 
cándolo de nuevo rf grandes y terribles sacudidas políticas. 

EN GUEHRA CONTINUA : DOS INVASIONES 

El 31 de julio de 1889, declaró el ministro de gobierno á la 
asamblea que el presidente había mí rchado á campaña, por los re- 
petidos avisos de reuniones de sublevados y pasaje de una peque- 
ña fuerza enemiga, desde la costa opuesta del Uniguay. Pocos días 
después, el 7 de agosto, díjose en el seno de la comisión perma- 
nente que se había producido una invasión de fuerzas extranjeras, 
adoptándose el 25 del mismo mes las medidas extraordinarias que 
autoriza el artículo 81 de la constitución de la república. El 1." 
de enero de 1840, dirigió el poder ejecutivo un mensaje á la asam- 
blea felicitándola por el triunfo obtenido en los campos de Csgan- 
cha contra los invasores. En otro mensaje de igual fecha, dice el 
gobierno que aunque la capital estuvo á cubierto de todo ataque, 
había preferido la cooperación de las fuerzas francesas, sus aliadas 
naturales contra Rosas, alejando por ese medio todo recelo. Agre- 
ga que la riqueza estaba destruida, y que las elecciones generales 
de noviembre tuvieron que suspenderse por causa de la guerra. 

En su sesión del 10 de septiembre de 1840, la comisión per- 
manente se ocupó de un mensaje del general Rivera, adjuntando 
una confirmación del tratado de alianza con la provincia de Co- 
rrientes. Se limita á poner en vigencia el convenio de diciembre 
de 1838 contra Rosas. Las relaciones con el gobierno de Corrien- 
tes se habían alterado, y eso explica la ratificación del convenio 
expresado. Contestó la comisión permanente que el nuevo docu- 
mento nada agregaba al ya conocido, y que el presidente estaba 



ADMINISTRACIÓN DEL GENERAL RIVERA 73 



facultado para mandar y conducir fuera del país el ejército, en de- 
fensa de la provincia aliada. En su nota al gobierno de Coirien- 
tes, dice el general Rivera que todos los recursos de esta repúbli- 
ca, sus legiones, todo cuanto penda de su arbitrio, se pendró inme- 
diatamente en acción pj*ra correr en auxilio de esa heroica provin- 
cia y salvarla de las nuevas calamidades que la amenazan hasta 
obtener la más completa ruina y exterminio del tirano Rosas. 

Expresa un mensaje á la comisión permanente, de noviembre de 
1 840, que el gobierno, considerando asegurada la paz, después de 
la victoria de Cagancha, había convocado al país á comicios ge- 
nerales, pero que graves sucesos que obligan de nuevo á llamar á 
las armas para defender la independencia, impiden una voz más la 
celebración de ese acto. En un segundo mensaje del mes de di- 
ciembre, protesta el general Rivera, desde su cuartel general en el 
Arroyo Seco, contra la propaganda del diario « Ecos del Pueblo >, 
declara que ha tomado ya algunas medidas al respecto y pide á la 
comisión permanente que establezca « que el gobierno y el general 
en jefe están encargados de salvar al país á toda costa y se hallan 
en el caso de tomar para ello todas las medidas ^ue consideren ne- 
cesarias». Contestó la comisión permanente que el poder ejecutivo 
está investido de cuantas facultades puede necesitar en las críticas 
circunstancias actuales para llevar adelante el tratado de Corrien- 
tes, rechazar la agresión si el enemigo común la repite, y sofocar 
cualquier conmoción ó conspiración, y que la calificación de la 
gravedad de las circunstancias, y la urgencia, clase y extensión de 
las medidas, son del resorte privativo del poder ejecutivo. 

Agrávanse las circunstancias en los comienzos del año 1841. En 
8u mensaje de 25 de febrero á la asamblea general, comunica el poder 
ejecutivo que el gobierno francés ha abandonado repentinamente á 
la república Oriental, pactando con Rosas; que se anuncia de la Ar- 
gentina una nueva invasión ; que los gastos de esta guerra han sido 
enormes ; que se han consumido las rentas ordinarias ; y que es 
necesario^ en consecuencia, que las cámaras arbitren medios y 
recursos extraordinarios. En otro mensaje de 30 de octubre, dice 
que la guerra tiene ya tres años de existencia; que el gobierno so- 
licitó la mediación de la Inglaterra, y que habiéndose interpuesto» 
rehusó admitirla el gobernador de Buenos Aires ; que el gobierno 



74 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 

francés prometió lo mismo^ pero nada ha hecho todavía; que entre- 
tanto, el enemigo ha invadido la provincia de Corrientes, preludio 
de una nueva invasión á nuestro territorio, y es necesario hacer 
frente á la guerra, aunque sea con virtiendo al país en un desierto; 
que la asamblea debe dar al gobierno los medios y recursos nece- 
sarios ; y que el presidente marcha á campaña, á ponerse al frente 
del ejército. 

Anuncia el poder ejecutivo en su mensaje de 16 de febrero de 
1842, que el ejército de Rosas fué derrotado por el ejército corren- 
tino ayudado por el ejército oriental, al mando del presidente Ri- 
vera; que ha concluido, en consecuencia, la campaña de Entre Ríos, 
y que es indispensable, ahora, pagar la deuda y aliviar al pueblo de 
las contribuciones y gabelas de que ha sido preciso recargarlo 
para atender á los gastos extraordinarios. En un segundo mensaje 
de igual fecha, dice el poder ejecutivo : que han llegado de Eu- 
ropa catorce mil quinientos inmigrantes ; que se han levantado 
cerca de tres mil edificios nuevos; que la correspondencia públi- 
ca entre la capital y los pueblos interiores estií servida por cuatro 
correos mensuales; que se ha hecho el canje del tratado con la 
Gran Bi*etaña, aboliendo el tráfico de esclavos ; que el ejército 
oriental que actáa en la campaña de Entre Ríos se compone de 
tres mil hombres, habiendo quedado, además, dos mil hombres en 
la capital, aparte del ejército que está en campaña, bajo las inme- 
diaüís órdenes del general Anacleto Medina ; que hay en la ha- 
cienda un atraso que pesa fuertemente sobre el tesoro y que se 
sienten exigencias premiosas para las que no bastan los recursos 
actuales; que, de acuerdo con la ley de 15 de noviembre, fué re- 
partido el empréstito forzado entre los capitalistas y negociantes 
nacionales. 

En mayo de 1842, presentó el poder ejecutivo á la asamblea un 
proyecto de ley por el cual, en presencia de un nuevo amago de 
invasión, se declaraba en armas al país. Debían concurrir á los 
cuarteles todos los orientales de catorce á cincuenta años, estando 
obligados los que no se presentasen, á salir del país dentro de ter- 
cero día. Por otro proyecto, establecíase que el presidente de la re- 
pública se expedirá con un solo ministro de estado, consultando 
sus resoluciones con un consejo de estado. Un tercer proyecto. 



ADMINISTRACIÓN DEl. GENERAL RIVERA 75 



prohibe la salida del país á los ciudadanos sin previa fianza del 
pago mensu:il de uno 6 más soldados de los « batallones europeos » 
qoe el gobierno está formando, y dispone, además, que se llame 
para formar la milicia pasiva á todos los ciudadanos y « extranje- 
ros sin cónsules» que, por su edad, estén exentos de alistarse en 
los cuerpos de la guarnición. Mediante otro proyecto, se organiza- 
ba una división de mil hombres de infantería para aumentar la 
fuerza del ejército de operaciones de la república Oriental en En- 
tre Ríos, sobre la base de los libertos, colonos y esclavos de Mon- 
tevideo, los que serían sorteados, pagándose á los amos trescien- 
tos posos por cada esclavo, en boletos de uno y medio por ciento 
de interés mensual, que recibiría la aduana en pago de derechos, 
quedando, á los cuatro años, libres los esclavos. 

Al finalizar el año 1842, comunicó el gobierno á la asamblea 
que el ejército aliado de operaciones en Entre Ríos al inmediato 
mando del pr»\<íidente Rivera, había sido derrotado el día 6 de di- 
ciembre en la batalla del Arroyo Grande. En consecuencia de ello, 
resolvió el poder ejecutivo organizar un ejército de reserva al 
mando del general argentino José María Paz. La asamblea supri- 
mió la esclavitud, destinando al servicio de las armas á todos los 
esclavos, colonos y pupilos hábiles. En el mismo mes de diciembre, 
pidió el gobierno que se le autorizase para suspender las garantías 
individuales, expatriar y tomar otras medidas más rigurosas, en 
vista de que un ejército extranjero, en el que hay orientales, se en- 
cuentra acampado sobre las fronteras. Fué sancionada una ley de- 
clarando á la patria en peligro, suspendiendo la seguridad indivi"- 
dual y nombrando una comisión compuesta de un senador y dos 
representantes para asegurar el cumplimiento de las leyes de 26 
de noviembre sobre patentes y también la del empréstito forzoso, 
acordar con el gobierno medidas de alta policía, vigilar el cumpli- 
miento de las leyes y disposiciones que se dicten y castigar á los 
infractores con las penas que merezcan. 

El 5 de enero de 1843, conmnicó finalmente el poder ejecutivo 
^ la a.samblea, que el ejército de Oribe había pasado el río Uruguay 
y marchaba sobre la capital. Según el mensaje, el ministro único 
no dio resultados y fué indispensable nombrar varios secretarios de 
astado como había antes. Acompaña el gobierno estos proyectos: 



76 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 



cinco años (le exencu^n de impuestos á los individuos que perte- 
nezcan al ejército hasta la conclusión de la guerra; autorización al 
poder ejecutivo para enajenar cualquier propiedad pública; esta- 
blecbuiento del derecho adicional de un real sobre la exportación 
de cueros vacunos y de un ocho por ciento de su valor sobre k s 
demás frutos. La comisión informante se declaró partidaria de es- 
tos arbitrios, con excepción del que autoriza la enajenación de 
propiedades, proponiendo en su reemplazo otro proyecto que fa- 
culta al poder ejecutivo para procurarse medio millón de pesos 
por todos los medios (jue considere asequibles, salvo uno, la emi- 
sión de papel moneda. Dispondría aiemils el poder ejecutivo del 
producto de las rentas municipales, papel sellado, patentes y alea- 
balas por el plazo de dos meses, indemnizándose á los interesa- 
dos ó compradores de dichas rentas. Fueron aceptados estos últi- 
mo •; proyectos, el de cueros y el de exención de impuestos. YA 24 
de febrero pasó mensaje el poder ejecutivo acerca del estado ge- 
neral del país. Dice ese documento que el ejército organizado en 
Montevideo pasa de seis mil hombres y que el presidente Rivera 
tiene en campaña otros seis mil hombres de caballería que pueden 
elevarse á ocho mil mediante la reunión de diversas divisiones y 
destacamentos. 

La administración Rivera terminaba en esos precisos mome ntos, 
por el vencimiento de los cuatro años de su mandato constitucio- 
nal, legando así al país la guerra larga y sangrienta que habría de 
prolongarse hasta el 8 de octubre de 1851. Antici[)aba el ultimo 
mensaje que acabamos de extractar, que Rivera proseguiría como 
general en jefe de los ejércitos. 

He aquí ahora los datos complementarios relativos á la marcha 
financiera de esta agitadísima época. 

RECUaSOS PARA LA LUCHA 

Entre las leyes y proyectos del año 1839, citaremos la autori- 
zación concedida por la cámara de diputados y que fué aplazada 
por el senado en el mes de mayo, sobre otorgamiento al gobierno de 
un crédito de cuatro millones de pesos con destino á la guerra con- 
tra el gobernador de Buenos Aires; la ley de 20 de junio autori- 



ADMINISTRACIÓN DEL GENERAL RIVERA 77 

zando la acuñación de veinte mil pesos cobre en piezas de cinco 
y veinte centesimos de real plata corriente, no siendo obligatorio 
8u recibo por mayor cantidad que la de una fracción de real. Díjo- 
88 en la discusión habida en el senado, que cuando se efectuó la 
extinción del cobre en años anteriores, sólo se invirtieron diez mil 
mil pesos, cuya cantidad era suficiente para las transacciones 
menores y así habría continuado si no hubiera sido por la extracción 
de la moneda de cuño argentino. El proyecto de la cámara de di- 
putados fijaba el monto ea cincuenta mil pesos. Por el decreto de 
15 de octubre del año 1840, se estableció que habiendo empezado 
á entrar en circulación la moneda de cobre nacional, quedaba pro- 
hibido el uso de las señas de lata y otros signos supletorios y pro- 
hibida la extracción para fuera del país de la moneda de cuño na- 
cional. Antes de dictarse este decreto, el gobierno dijo en mensaje 
á la comisión permanente, que teniendo en cuenta.la cantidad de 
metal contenida en cada una de las monedas nacionales compa- 
rativamente á las de Buenos Aires y el Brasil, se corre el peligro 
de que nuestras piezas sean exportadas y que es indispensable en- 
tonces que se dicten medidas prohibitivas en ese sentido. Juzgó la 
comisión permanente que las medidas pedidas no eran de su re- 
sorte. 

Presentáronse á la comisión permanente los tenedores de póli- 
zas, haciendo saber que estos títulos y los billetes de la reforma 
militar tenían internimpidos los réditos y la amortización; que en 
circulación existen quinientos v^eintiún mil quinientos pesos en póli- 
zas y un millón ciento cincu(>nta y cuatro mil cincuenta y tres pe- 
sos en billetes de la reforma, que son utilizados en el comercio co- 
mo numerario; que la ley de 29 de abril de 1835 hipotecó los 
derechos de sellos, patentes y alcabalas y el adicional extraordina- 
rio creado por ley de 26 de enero de 1831 al pago mensual del 
r^ito de las pólizas y que la ley de 14 de junio de 1838 manda 
que el colector general pase á la caja de amortización en los co- 
núenzos de cada mes las cantidades dedicadas al rédito y amorti- 
zación. Declaró el ministro de hacienda que el gobierno no podía 
conaplir con estos compromisos, porque los recursos estaban ago- 
tados y que la aduana, ánica renta con que se cuenta, había decli- 
nado en el mes de agosto á treinta y cuatro mil pesos, recibiéndose 



78 ORIGEN DE NUE8TBA8 DEUDAS 

dos tercios en metálico y letras y el otro en vales ministeriales. 
En esta misma sesión fué autorizado el poder ejecutivo para deste- 
rrar á todos los que hubieran sido aprehendidos por sus conniven- 
cias con la revolución entrerriana.En 11 de septiembre^sepasó men- 
saje relacionado con la representación de los tenedores de pólizas, 
en cuyo documento dice el poder ejecutivo que los apuros finan- 
cieros son tan grandes, que ha habido necesidad de tomar dinero á 
interés por doscientos siete mil pesos á devolverse con los dos 
tercios de los derechos do aduana, en razón de que el otro tercio 
está destinado al pago de billetes y oti'os documentos de crédito, 
pagándose los intereses diariamente y el capital por mensualida- 
des de diez mil pesos. No puede en consecuencia el gobierno pa- 
gar los intereses de las pólizas y de la reforma. Entre los docu- 
mentos que van adjuntos al mensaje, figuran un préstamo del se- 
ñor Lafone por ciento sesenta y cuatro mil pesos platíi con el in- 
terés del uno y tres cuartos por ciento mensual, otro préstamo del 
mismo por setenta y cinco mil pesos, recibiendo en garantía cien- 
to cuarenta mil pesos en billetes del uno y medio por ciento men- 
sual, quedando á su favor el interés de los billetes, y otro del señor 
Esteves por diez y siete mil pesos al interés del uno y tres cuartos 
por ciento mensual. La comisión permanente en una minuta de 
comunicación al gobierno, declara que el erario público debía con- 
sagrai*se en primer término á los gastos de la defensa nacional. 

Al año siguiente, en 1840, se ocupó el cuerpo legislativo de una 
ley que gravaba cada quintal de carne tasajo movilizado por el co- 
mercio de exportación, con el derecho especííico de tres reales 
Según la comisión de hacienda del senado, estaba destinado ese 
impuesto á suministrar al gobierno la cantidad de ciento veinte 
mil pesos que necesitaba, sin necesidad de enajenar la renta- 
Existe, en efecto, entre los documentos ilustrativos del debate, 
una representación de los saladeristas en número de veintidós, ex- 
cluidos los residentes en la capital, con el objeto de evitar el re- 
mate del proyectado impuesto, ofreciendo al poder ejecutivo por 
los dos años á que se extiende el nuevo tributo, cien mil patacones 
al contado, sobre la base de una adjudicación del impuesto á la co- 
munidad de saladeristas. El 15 de noviembre de 1841, sanciona- 
ron las cámaras la ley que creaba un empréstito forzoso de tres- 



ADMINISTRACIÓN DEL GENERAL RIVERA 79 



cíeotos mil pesos con el interés de uno por ciento mensual, para la 
defensa del país, entre los propietarios y comerciantes nacionales. 
En junio de 1842, se ocuparon de la ley que autoriza al poder 
ejecutivo para proporcionarse setecientos mil pesos con la garan- 
tía de las rentas de aduana, y más tarde de la autorización conce- 
dida al mismo poder para enajenar por un año la renta de aduana, 
una patente extraordinaria igual á la vigente y otra patente equi- 
valente á un mes de alquiler sobre todas las fincas de la ca- 



DOS MEMORL\S DE HACIENDA 

Vamos á extractar los datos contenidos en las memorias de 
hacienda presentadas por el ministro don Alejandro Chucarro en 
febrero de 1840 y en marzo de 1841. 

Dice la primera de ellas : 

El producto de las rentas en los siete primeros meses del año 
último, pudo ser suficiente para subvenir á los gastos comunes en 
tiempos ordinarios, mas las calamitosas circunstancias que les pre- 
cedieron, produjeron necesidades nuevas, obligando al gobierno á 
proporcionarse anticipos mediante la enajenación ó hipoteca de 
las rentas más valiosas. El derecho de importación y exportación 
marítimo, el 8 % extraordinario de aquélla y el 5 % de ésta, las 
patentes extraordinarias, el reembarco y trasbordo, sellado y pa- 
tentes, tablada, mercado, corrales, receptorías de Santa Teresa y 
San Miguel, escribanías de aduana, estaban vendidas ó hipoteca- 
das. Las entradas de aquellos siete meses ascendían á 3:825,702 
y los gastos á 4:433,621 pesos, dejando un déficit de 607,918, que 
agregado á la deuda reconocida en diferentes ramos, arroja la can- 
tidad de 3:585,072 pesos . Tal era la situación del erario en 9 de 
agosto último, en que el scñ<)r Pereyra tomó posesión de la vice- 
presidencia de la república. Época malhadada. Un ejército formi- 
dable ocupaba el territorio del estado y amagaba su independen- 
cia. Había grandes atenciones á que hacer frente. Los contra- 
tos de 22 de junio y 19 de julio áltimo, imponían al erario un gra- 
vamen insoportable. Había que pagar diariamente 400 pesos á 
cuenta de esos contratos. El ministro, firme en su resolución de 



80 OBIOEN DE NUESTRAS DEUDAS 

proporcionarse recursos para llenar las necesidades que brotaban 
cada hora, manifestó á los interesados que no podía complacerlos 
y éstos consintieron en la reforma de 21 de agosto. Las mismas 
razones autorizaron al gobierno para suspender el pago de los in- 
tereses de las pólizas y reforma militar. Las leyes que lo ordenan, 
aunque muy respetables, debían callar á presencia de la suprema 
ley, la salud pública, que imponía al gobierno la preferente obli- 
gación de salvarla. Los tenedores de ambos documentos fueron 
en queja á la comisión permanente, pero ésta apoyó la resolución 
del gobierno ante la necesidad de salvar á la patria, amenazada 
por un ejército imponente. El gobierno esperaba que estas medi- 
das le proporcionarían recursos de consideración: los 22,000 pe- 
sos destinados á los intereses de las pólizas y reforma militar y la 
cantidad ahorrada en la modificación de los contratos. Pero la exi- 
gua entrada de agosto burló enteramente las esperanzas. Fué sim- 
plemente de 31,013, en razón de que el comercio ya para aprove- 
char la ventaja que ofrecía el pago de los derechos en documentos 
de crédito, ya para eludir los que establecían las leyes de subsidio 
cuyo cumplimiento debía empezar el 1.*^ de agosto, se apresuró en 
julio á despachar porción considerable de efectos de aduana. La 
plaza quedó abastecida, pero las entradas subieron en setiembre á 
94,144, en octubre á 173,993, y así proporcionalmente. El go- 
bierno, de acuerdo con las modificaciones de los anteriores con- 
tratos, sólo podía disponer de la tercera parte de estos ingresos; 
con ella ha sostenido su crédito, ha amortizado una pequeña parte 
de la deuda y pagado otra, atendiéndose á todas las necesidades, 
incluso la organización del ejército, que al mando del presidente 
de la república, en menos de cinco meses triunfó en Cagancha^ 

Los sacrificios no han sido excesivos: las entradas de los últi- 
mos cinco meses ascienden á 1:188,438, y los gastos á 1:631,591, 
quedando un déficit de 443,139; la deuda ha aumentado en 
149,(i31, de manera que el monto total de ella es hoy de 3:73 4,903 , 
procediendo su aumento más bien de la acumulación de intereses, 
réditos y capitales que no han podido pagarse, que de nuevos 
créditos contraídos. La deuda crece insensible pero enormemente; 
en intereses sólo tiene que pagar el gobierno ti^einta y ocho mil 
pesos moisuales. La suspensión del -pago de los intereses de pó- 



ADMINISTRACIÓN DEL GENERAL RIVERA 81 

lizas y n'forma militar en los áltinios seis meses del año pasado, 
ha aumentado la deuda en 130,000 pesos. El pago por entero de 
la lista civil y el de la militar reducida á la capital y asignaciones 
del ejército que ha satisfecho el gobierno con respecto al mes de 
enero de este año, excede de 36,000 pesos; con igual suma es ne- 
cesario contar al fin de cada mes, si el poder ejecutivo ha de con- 
tinuar con regularidad ios pagos actuales. Las obligaciones que 
hoy gravitan sobre la tesorería por créditos de la mayor preferen- 
cia, no pueden entretenerse con menos de 25,000 pesos mensua- 
les. Las garantías d(íl ejército y fuerzas navales desde el primero 
de mayo en adelante por mucho que se reduzcan, no bajarán de 
40,000 pesos mensuales, sin incluir las erogaciones, por equipos, 
armamentos, etc., de un ejército de más de 5,000 hombres como 
hoy existe. 

Dice la memoria que «el poder ejecutivo marcha sobre el abis- 
mo que ha socavado el poder irreflexivo de los sucesos ; cerradlo,- 
pues: un solo día que dejéis pasar sin hacerlo, os hará más difícil 
encontrarle fondo y descubrir la orilla». 

Entre los anexos de esta memoria figuran los siguientes docu- 
mentos: propuesta aceptada de don Samuel Lafone, anticipando 
164,000 pesos plata con el interés del uno y tres cuartos por ciento 
mensual, sobre todos los ingresos de la ley de subsidio (junio 22 
de 1839); propuesta aceptada del mismo, por 75,000 pesos plata, 
recibiendo en garantía 140,000 en billetes del uno y medio por 
ciento ^julio 19 de 1839); propuesta aceptada del mismo, consin- 
tiendo en mérito de los apremios financieros, recibir solamente las 
dos terceras partes de las rentas (agosto 21 de 1839). 

Estado general de la deuda pendiente en 8 de agosto de 1839: 
Deuda exigible, 3:364,417; noexigible, 220,655. Total de la deuda 
3:585,07 2 pesos. En la deuda exigible sobresalen, la deuda atra- 
sada reconocida con inclusión de las pólizas y documentos d(; cré- 
ditos (flotante) en circulación, 700,530; el déficit de la caja en fia 
de junio del presente año por documentos intervenidos y no satis- 
fechos por falta de fondos, 607,918; letras pendientes á término 
fijo, Í^80,S94; billetes y letras ministeriales al portador en circula- 
ción, 450,642; deuda militar, 314,898; deuda civil, 229,633. En el 
pormenor de la deuda atrasada reconocida, sobresale el importe 



82 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 

de las pólizas en circulación, 521,500 pesos. Las pólizas emitidas 
son 700,000. La diferencia fué amortizada. 

Estado general de las entradas y salidas de los fondor del erario 
nacional desde el 1.^ de enero fuista fin de julio de 1839: rentas 
entradas, 4:433,621 pesos, en esta forma: rentas generales^ 
1:744,654; ramos extraordinarios, 1:947,297; otros ramos, 133,751; 
déficit para igualar, 607,918. En las rentas generales figuran los 
siguientes capítulos: importación marítima 1:069,758; exportación 
marítima, 292,945; remate del derecho de tabladas, 110,500; se- 
llado, patentes y alcabalas, 55,399; remate del derecho de morcados^ 
27,000; reembarco, 25,362, etc., etc. En los ramos extraordina- 
rios aparece lo siguiente: empréstitos, 761,132; billetes ministe- 
riales, 883,132; billetes de uno y medio por ciento, 150,000; bille- 
tes de consignación, 150,000, etc. Y en otros ramos, venta de pro- 
piedades públicas, 133,653, etc. 

. En las salidas, aparecen los siguientes rubros: déficit de caja 
en fin de diciembre de 1838, 131,095 pesos; legislativo, 26,850; 
gobierno, ministerio, magistratura, juntas, correos, policías, ins- 
trucción pública, etc., 92,712; diplomacia, 27,557; guerra, 86,130; 
hacienda, 79,502; gastos extraordinarios (empréstitos 819,886 pe- 
sos) 1:124,1 14; gastos de la deuda (intereses de pólizas, 1 12,000; ré- 
ditos de la deuda atrasada, 359,528; billetes y letras ministeriales, 
443,735, etc.) 1:151,402; gastos de guerra y ramos deguerm (gas- 
tos y sueldos del ejército constitucional, 1:016,923) 1:714,256 pe- 
sos; total, 4:433,621 pesos. 

Estado general de la deuda pendiente en fines dk diciem- 
bre DE 1839: 3:734,903 pesos, correspondiendo á deuda cxigi- 
ble, 3:514,248; y á deuda no cxigible 220,655. En la exigible 
sobresalen la deuda atrasada reconocida, con inclusión de fas 
pólizas y documentos de créditos (flotantes) por 698,164; el dé- 
ficit de caja en fin de diciembre de 1839, pesos 443,139; letras á 
término fijo, 927,606; billetes ministeriales, 603,164; deuda mili- 
tar, 360,091; deuda civil, 304,246. ¿Vgrega una nota que de la deu- 
da de la reforma militar por 1:306,373 pesos, podrá dar cuenta la 
comisión amortizadora, de las sumas rescatadas por la caja respec- 
tiva. En el pormenor de la deuda exigible reconocida, figuran 
521,500 de pólizas y 130,035 de cantidades destinadas por la ley 



ADMINISTRACIÓN DEL GENERAL RIVERA .' 83 

á intereses y amortización de pólizas y billetes de reforma militar 
durante ios áltimos seis meses del año 1839, correspondiendo 
96,000 á pólizas y 36,000 á reforma, ésta última á razón de seis 
mil pesos mensuales y las primeras á razón de diez y seis mil men- 
suales. Hay una baja de 1,965 de intereses. 

Estado general de la entradas y salidas del erario nacional, des- 
de el L^ de etiero á fin de diciembre de 1839; entradas: rentas ge- 
nerales, 2:289,258; otros ramos, 300,911 ; ramos extraordinarios, 
2:423,984; déficit para igualar, 443,139; total 5:457,293. En ren- 
tas generales se destacan: la importación marítima con 1:432,632. 
exportación, 295,989 ; extraordinarios de guerra, 147,757; remate 
del derecho de tabladas, 1 10,500; derecho de puerto y reglamentos, 
36,923 ; sellado, patentes y alcabalas, 55,399 ; corrales de abasto, 
31,686; mercados, 27,000. En otros ramos: venta de propiedades 
públicas, 198,199. En extraordinarios: empréstitos á pailiculares, 
888,155; billetes ministeriales, 1:207,228; billetes en consignación, 
150,000; ídem de uno y medio de premio, 150,000. Salidas: déficit 
en diciembre de 1838, 131,095; legislativo, 37,424; gobierno, 
106,745; diplomacia, 27,557 ; guerra y hacienda, 221,186 ; gastos 
extraordinarios, 1:291,071; gastos de la deuda, 1:369,442 ; diver- 
sos ramos y gastos de guerra, 2:272,771; total 5:457,293. En el 
rubro gastos extraordinarios sobresalen : empréstitos, 939,043 ; en 
gastos de la deuda: billetes y letras ministeriales, 606,569, deuda 
atrasada, 375,805; en diversos ramos y gastos de guerra: gastos y 
sueldos del ejército constitucional, 1:518,375, cantidades pasadas 
ala caja del ejército, 702,817, gastos de guerra atrasados, 51,578. 
Véase ahora el extracto de la segunda de las memorias de ha- 
cienda de que nos ocupamos: 

La situación ha empeorado después de la memoria presentada 
en febrero del año pasado, no obstante los recursos extraordina- 
rios votados por la asamblea. Desde abril hasta octubre marchó 
el gobierno con desembarazo y amortizó cantidades ingentes de 
la deuda atrasada, reconocida en documentos de crédito flotantes, 
billetes y letras ministeriales al portador, billetes de la consignación 
y de la reforma militar, de cuya deuda ha amortizado el ministe- 
rio en el corriente año 278,000 pesos, reduciéndola á 918,000; si 
bien en otros ramos ha aumentado considerablemente la deuda, en 



84 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 

letras y pagarés á término fijo, certificados otoi^dos por la con- 
taduría, intereses de pólizas y reforma militar. Pero el 29 de oc- 
tubre sobrevino la convención funesta entre el plenipotenciario del 
gobierno de Francia con el de Buenos Aires, y este suceso trastor- 
nó todos los planes y arrastró la atención del gobierno hacia un 
solo objeto: la defensa del país, tan cruel como injustamente aban- 
donada. El presidente que estaba en campaña, regresó en el acto 
para organizar la defensa, empleando ingentes sumas en arma- 
mentos y buques de guerra y disponiendo de todos los fondos 
que había reservado el ministerio, del producto total del remate 
de sellos de los años actual y venidero. A causa de ese mismo su- 
ceso, bajaron las entradas de aduana en 335,000 pesos con rela- 
ción al año anterior. 

Según el estado del erario en 31 de diciembre, el producto de 
las rentas ascendió á 3:029,385 pesos; que con los recursos que el 
gobierno se vio obligado lí arbitrar por medio de empréstitos par- 
ticulares y la emisión de algunos billetes ministeriales para cu- 
brir compromisos premiosos, sube al total de 4:678,721 pesos, 
El déficit de la caja ascendió á 738,381. La deuda cxigible á 
3:656,491 pesos; la no exigíble á 450,339; la contraída por el em- 
préstito de la ley de subsidios de 15 de junio de 1839, recaudada 
por fincas y sueldos de empleados y militares y la reforma militar 
un millón veintiún mil quinientos cuarenta y siete pesos; y su total 
monta á 5:128,378. 

Anexos de la memoria : 

Contaduría general: deuda publica liquidada hasta fin de di- 
ciembre de 1840: 4:106,831 pesos, sin contar otros créditos no 
exigibles. 

Estado general de las entradas y salidas del tesoro de 1.® de 
enero á fin de diciembre de 1840: Entradas 5:417,103 pesos, 
sobresaliendo la importación y la expoliación marítimas con 
2:425,536 pesos, el remate de tíibladas con 110,062 pesos, los em- 
préstitos particulares con 988,000 pesos, la emisión de billetes 
ministeriales 639,283 pesos. Resúmense así las entradas: caja 
colectora, 3:029,385 ; ídem general, 1:649,335 ; déficit de la caja^ 
738,381 ; total, 5:417,103 pesos. Salidas: déficit en diciembre de 
1839, 443,139; legislatura, 54,083; gobierno, 167,232 ; diploma- 



ADMINISTRACIÓN DEL GENERAL RIVERA 85 

cia, 13,800 ; guerra, 209,038 ; hacienda, 179,200 ; gastos extraor- 
dinarios, 882,503 ; gastos de la deuda, 1:450,769 ; diversos ramos 
y gastos de guerra, 2:017,336. Total, 5:417,103 pesos. 

En los gastos extraordinarios, se destacan: empréstitos particu- 
lares 743,585 ; descuentos y premios de letras, 117,628. En ga^ 
tos de la deuda: amortización de billetes de la reforma militar, 
181,973 ; intereses de ixSlizas y reforma militar, 203,826 ; amorti- 
zación de billetes ministeriales, 931,898. En diversos ramos y 
gastos de guerra: gastos de guerra y sueldos del ejército, 1:423,578; 
sumas pasadas á la caja del ejército, 582,313. 

Estado general de la deuda pendiente en fin de diciembre 
de 1840: Deuda exigible, 3:656,491; ídem no exigible, 450,339. To- 
tal, 4:106,831 pesos. Deuda contraída por la ley de subsidio de ju- 
nio 15 de 1839, recaudada por fincas y sueldos de empleados y 
militares, 102,614; títulos de la reforma militar, 918,933. Total, 
1:021,547. En la deuda exigible se destacan: letras á término 
fijo, 1:088,791; déficit de caja en fin de diciembre de 1840 por 
documentos intervenidos y no pagados, 738,381 ; deuda atrasa- 
da ( incluyendo las pólizas circulantes que ascienden á 536,000 ) 
pesos 681,951 ; billetes ministeriales, 391,399. En la no exigible: 
deuda ix)r la patente extraordinaria, 124,035. 

Billetes de la reforma militar emitidos y circulantes: emitidos, 
1:331,133 ; años 1838 á 1840, amortizados y quemados, 418,200. 
Saldo en circulación, 918,933. 

GASTOS Y RENTAS 

La ley de presupuesto sancionada en junio de 1838 para el año 
1839, fijó los gastos en la cantidad de un millón cuatrocientos cin- 
cuenta y tres mil pesos, así distribuidos: poder legislativo 67,420: 
departamento de gobierno y relaciones exteriores 376,828; depar- 
tamento de guerra 627,264; departamento de hacienda 381,866. 
Para atender á su pago calculó simplemente las rentas en un mi- 
llón ciento ochenta y nueve mil pesos, autorizando al poder ejecu- 
tivo para usar del crédito, fuera de las sumas acordadas en el pre- 
supuesto y en autorizaciones especiales, dando cuenta á la asam- 
blea ó á la comisión permanente en su receso. Entre los ga>tos* 



86 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 

mencionaremos en el rubro del departamento de guerra los siguien- 
tes: estado mayor 40,356 ; agregados al estado mayor 121,764; 
artillería 29,880; tres escuadrones de caballería de línea 134,820 
y su plana mayor 20,838 ; inválidos 32,952 ; viudas y menores 
22,056 ; en hacienda, pensionistas y jubilaciones 13,965 ; caja de 
amortización: para intereses y amortización de pólizas 192,000- 
para intereses y parte de amortización de la reforma militar, ade- 
más del producto de los ramos que están designados á la reforma 
por ley especial, 72,000. En el cálculo de recursos figuran la 
importación en la aduana de Montevideo por setecientos veintiún 
mil pesos, la exportación de la misma, ciento ochenta y cinco mil, 
la exportación por el Uruguay trece mil quinientos y por la fron- 
tera treinta y cuatro mil; correos, tres mil quinientos; sellado, pa- 
tentes y alcabalas, ciento diez y siete mil; corrales, cincuenta mil ; 
policías, treinta mil. 

A título de dato curioso, recordaremos antes de terminar este 
capítulo el mensaje de 30 de noviembre del año 1 840, en el que el 
gobierno pide á la comisión permanente autorización para prohibir 
la matanza de yeguas en los saladeros, fundándose en estas dos 
consideraciones : que en el ejército predomina el arma de caballe- 
ría, y que es á fuerza de caballos que se realizan las faenas de es- 
tancia. 



CAPÍTULO V 
Administración de don Joaquín Suárea^ 

d.*» de marzo de 1843 & Hi de febrero de 1852) 



I ja ciudad de Montevideo quedó sitiada desde el 16 de febrero de 
1843 hasta el 8^de octubre de 1852, coexistiendo desde ese momento 
dos gobiernos: el de la defensa, presidido por don Joaquín Suárez 
y el del C^errito, presidido por don Manuel Oribe. Las crónicas 
parlamentarias y demás antecedentes de fuente oficial, que nos sir- 
ven de base para la determinación del origen de las deudas públi- 
cas, son extremadamente deficientes en este largo y sangriento pe- 
ríodo de la historia nacional. Apenas tenemos datos aislados y trun- 
cos, que vamos á extractar á título de prueba irrefragable de que 
los capítulos de las revoluciones y de las deudas continúan su des- 
arrollo en un ambiente excepcionalmente propicio. 

CINCO REVOJ.UCIONE8 

Ivos partidos personales que se habían formado en torno de los 
generales Rivera y Oribe, se subdividen ellos mismos y originan 
revoluciones dentro de la misma gigantesca lucha que abarca todo 
este período. 

El 14 de febrero de 1846 terminó sus funciones la asamblea 
egislativa, y en la imposibilidad de practicar nuevas elecciones, fué 
organizada por el gobierno de la defensa la asamblea de notables, 
que actuó desde el 16 de febrero de ese año hasta fines de 1851, 
ejerciendo su presidencia durante los primeros tiempos el general 
Rivera. 



ORIGEN DE NUESTKAS DEUDA8 



En la sesión del 6 de mayo de 1846, habló el poder ejecutivo 
«de sucesos interiores que son del dominio público y exigen la 
mayor circunspección, porque el interés de la sociedad aconseja 
que se pasii por ellos como sobre ascuas de un fuego devorador» . 
«Le es grato al poder ejecutivo, agregó, y debe serlo para vosotros, 
que el patriotismo, que el buen juicio hayan dominado. El enemigo lo 
conoció sin duda, porque no se atrevió á'ninguna demostracúm du- 
rante el conflicto». En la sesión del 20 de agosto de 1847, habló 
el ministro de gobierno de los sucesos del 18 del mismo m(\s, «que 
han servido para apoyar la moral de la defensa, poixjuc el prestigio 
de la autoridad ha imperado y la voluntad de la opinión pública se 
ha manifestado expresa y enérgicamente». «Tiempo es ya, agregó, 
de que desaparezcan las disencioncs intestinas. El ministerio está 
fuerte. Dentro de dos ó tres días concluirá un empréstito de 
100,000 pesos mensuales, mediante la enajenación do las rentas de 
aduana de 1850 é hipoteca especial de otros recursos». 

En la sesión del 21 de septiembre de 1847, de la asamblea de 
notables, se dio cuenta de que el batallón 2.** de cazadores se había 
sublevado, volviendo luego á la obediencia. Un mes después, la 
misma asamblea aprobó la medida del gobierno destituyendo y ex- 
patriando al general Fructuoso Rivera. Habla la comisión en su in- 
forme, de la enormidad del conflicto surgido y de la urgencia de las 
medidas prontas de seguridad para salvar ala patria del inminente 
peligro que corría; y agrega que á las providencias adoptadas por el 
poder ejecutivo destituyendo y expatriando á Rivera se debe el 
mantenimiento del orden público y el restablecimiento v¡t»:oroso y 
enérgico de la defensa nacional. En el curso del debate, dijo uno de 
los miembros de la asamblea, que Rivera había realizado la revolu- 
ción de abril dentro de las murallas de Montevideo; que hizo co- 
rrer mucha sangre para asegurar su predominio personal ; que 
después de conquistado éste, salió á campaña con parte del ejérci- 
to de Montevideo; que sufrió varios reveses en Paysandú y Mer- 
cedes; y que su conducta en Maldtmado entablando negociaciones 
con el enemigo, es lo que ha dado base al gobierno paní la adop- 
ción de las medidas que se hallan íí la consideración de la asam- 
blea. En septiembre de 1846, la asamblea había votado dos pro- 
yectos creando el empleo de gran mariscal para Rivera, y mandando 



ABMINIBTRACÓN DE DON JOAQUÍN flUAREZ 89 



costear un gran cuadro que perpetúe sus acciones de guerra. 
Al año siguiente, en la sesión del 20 de enero de 1848,de la asam- 
blea de notables, se dio cuenta de un mensaje del poder ejecutivo 
denunciando una tentativa para derrocar el ministerio y que el 
gobierno había tenido que recurrir al artículo 8 1 de la constitución 
para contener y penar á los promotores. En una sesión posterior, 
celebrada el 15 de marzo, di jóse con referencia á ese suceso, que el 
día 11 de enero debía estallar una revolución y que para prevenir- 
la el gobierno deportó á varios ciudadanos, sin que todavía la co- 
misión especial haya devuelto informado el mensaje del poder 
ejecutivo dando cuenta de tales medidas. En la sesión del 29 de 
septiembre de 1848 se leyeron varios documentos relativos «al 
suceso desagradable de la noche del 16 de julio con dos compa- 
ñías del 1.'' de línea». En su mensaje, dice el poder ejecutivo que 
*m la noche del 16 de julio estalló una revolución encabezada por 
el teniente Ramírez y dos compañías del 1 ,^ de línea, y que el no- 
table don Enriíjue Martínez está preso por complicación en ese su- 
ceso. 

RKCUaSOS PARA LA GUERRA 

Eran grandes los apremios financieros del gobierno de la defen- 
sa y debemos concretarnos á ól, por falta absoluta de datos ofi- 
ciales referentes al gobierno del Cerrito. 

Entre los recursos de que se ocuparon las cámaras durante el 
año 1843, destácanse: el impuesto de un real por cada peso de pan, 
ratificado simplemente por la asamblea, pues ya lo había crea- 
do el poder ejecutivo en uso de la ley de 7 de enero, que lo fa- 
culta para proporcionarse recursos por todos los medios menos 
la emisión de papel moneda; la obligación de verter los depósi- 
tos judiciales en la tesorería general, mientras dure el sitio, con 
cargo de devolución á los interesados; la autorización concedida al 
poder ejecutivo para contratar un anticipo de medio millón sobre 
las rentas de aduana, mediante emisiones mensuales de obligacio- 
nes que gozarán del uno y medio por ciento mensual, destinándose 
alpagode esas obligaciones la mitad de la renta que perciba el 
poder ejecutivo de la aduana; la autorización al poder ejecutivo pa- 



90 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 

ra vender, hipotecar 6 empeñar todas las propiedades públicas, sin 
excepción alguna. A la comisión permanente comunicó el poder 
ejecutivo que había resuelto que se vertiera en tesorería la heren- 
cia en metálico del presbítero San Martín, que ascendía á dos mil 
pesos, reconociéndose á favor de los interesados un crédito por 
igual suma; que había establecido una patente semanal para todos, 
los establecimientos donde se practicase ventas públicas y ún de- 
recho de firma para los tribunales y juzgados. Las leyes de diciem- 
bre 13, autorizaron finalmente al poder ejecutivo para acuñar mo- 
neda de plata con ley de diez y medio dineros y ochenta mil 
pesos en moneda de cobre. 

En el año 1844, las cámaras aprobaron un nuevo contrato de 
venta de los derechos de aduana á la sociedad de accionistas que 
había adquirido los del año anterior. De esa sociedad formaban 
parte varios miembros del senado, siendo uno de ellos presidente 
de la sociedad. Entre las cláusulas del contrato figuran estas dos: 
que la sociedad compra el producto de la aduana de Montevideo» 
con exclusión únicamente del medio por ciento del hospital y los 
derechos de eslingaje, almacenaje, arqueo y guarda, por trescien- 
tos mil pesos y la mitad neta del producto de los mismos dere" 
chos; que la administración de aduana y elección de empleados 
corresponde á la sociedad compradora. En la misma sesión y en las 
subsiguientes, se estableció un impuesto de dos reales por cada 
arroba de galleta y sancionáronse: un proyecto de impuesto sobre 
las puertas, ventanas y balcones de los edificios de Montevideo á 
cargo de los propietarios, pero cobrándose al habitante de la casa; 
un proyecto creando rentas que recaudarían y administrarían las 
respectivas juntas económico -administrativas, aplicables á mejo- 
ras morales y materiales de los departamentos. El impuesto de- 
partamental sería votado por la asamblea á medida que se resta- 
bleciei-a la paz en los departamentos, estableciéndose el siguiente 
para Montevideo: impuestos al entrar á la reventa y sobre 
la base de los aforos aduaneros: 3 % sobre los comestibles, 
10^ sobre los vinos y bebidas espirituosas, 5 % sobre los ciga- 
rros, tabacos, yerbas y especias, 10 % sobre los cigarros habanos 
15 % sobre lo^ naipes; dichos impuestos se cobrarían inmediata 
mente sobre los artículos derramados en la población para la re- 



ADinNISTRAClÓN DE DON JOAQUÍN BUAREZ 91 

venta; sólo en el caso final del artículo 81 de la constitución, po- 
dría el poder ejecutivo distraer estos impuestos de sus fines, de- 
biendo en todo caso reintegrarlos á la mayor brevedad. En el mes 
de noviembre, apuraron las necesidades, y hubo que enajenar los 
derechos de aduana correspondientes al año 1846, á la misma so- 
ciedad de accionistas que ya había comprado los de 1844 y 1845> 
pagimdo dicha sociedad como precio la cantidad de doscientos 
mil pesos y la mitad líquida de la renta, en mensualidades de vein- 
te mil pesos. Se sancionó también un impuesto de seis pesos por cada 
barrica de harina que se elabore para el consumo publico. Por otra 
ley, se autorizó al poder ejecutivo para afectar el derecho de eslin- 
gaje y los derechos de puerto al pago de ciento cincuenta mil pe- 
sos en efectos y en dinero tomados para el servicio público, debién- 
dose abonar un interés mensual, dice la ley, que no exceda del uno 
y medio por ciento. Agregaremos que el senado rechazó un proyec- 
to de la otra cámara, por el que se establecía el derecho de 
finnas en los juzgados y tribunales y se disponía que el honorario 
de los jueces y miembros del tribunal, sería satisfecho por los liti- 
gantes en la respectiva planilla de costas. El senador Barreiro, lo 
calificó de desdoroso. 

En 1845, las cámaras sancionaron un proyecto del poder ejecu- 
tivo enajenando la cuarta parte de la renta que produzca la adua- 
na durante el año 1848. Segíin el contrato aprobado, quedan com- 
prendidos en las negociaciones los derechos de importación y 
exportación de la aduana de Montevideo y de las demás, cuyo 
producto total en dicho año 1848 se calcula anticipadamente en 
2:000,000 de pesos. Por la cuarta parte enajenada, percibiría el 
estado 300,000 pesos en seis mensualidades de 50,000 pe- 
sos cada una, á contíir desde septiembre del mismo año. Si la 
renta producía los 2:000,000, los compradores recibirían 500,000 
pesos; si producía menos|rocibirían de las entradas del año 1849 el 
complemento hasta 500,000 pesos; si producía más, recibirían los 
compradores, sea cual fuese el exceso, 600,000 pesos. Los compra- 
doras tendrían á su cargo la administración de la aduana en las 
mismas condiciones en que la tenían los contratantes de los años 
1844, 1845 y 1846, por la mitad de la renta de esos años. También 
fué sancionado un proyecto de ley estableciendo por el término de 



92 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 



ocho meses un derecho de tránsito sobre las mercaderías que salieran 
de Montevideo para los puertos del Uruguay y Paraná, del 4, del H 
y del 8 */^. Los frutos y artículos que bajasen de esas mismas pro- 
cedencias, pagarían el derecho fijado en las leyes anteriores. 

Del año 1 846, mencionaremos la aprobación por la asamblea de 
notables del tratado con España^ sobre reconocimiento de la inde- 
pendencia oriental y arreglo de la deuda, im proyecto de empréstito 
de 5:000,000 sobre la mitad de las rentas de aduanas á contar 
desde el 1."^ de enero de 1849 y una autorización pam vender las 
rentas de sellos, patentes y alcabalas de 1849 y 1850. Según las 
publicaciones oficiales insertas en un folleto de la época titulado 
«Segundo contrato de empréstito de 45,000 pesos mensuales» > 
el 21 de mayo de 1846, con la garantía de los representantes de 
Francia é Inglaterra se celebró un empréstito de 30,000 pesos men- 
suales durante seis meses y otro el 30 de noviembre del mismo año 
sin esa garantía, por 45,000 pesos mensuales también, dui^nte seis 
meses. 

En un informo de la contaduría general del estado de maiv.o 25 
de 1872, inserto en el «Diario de Sesiones» de la cámara de di- 
putados, estudiándose los antecedentes de diversos créditos, se 
establece que la deuda francesa procede de una convención de 
subsidios para la defensa de la plaza de Montevideo, celebrada el 
12 de junio de 1848, habiéndose entregado el subsidio por lo» 
agentes franceses en treinta y seis mensualidades que teruiinaron el 
28 de mayo de 1851, sumando esas mensualidades, 1:017,000 peso» 
de la moneda actual, con más el interés que se acuerde desde el 
28 de mayo de 1848, con hipoteca expresa de las rentas de 
aduana. Agrega el infonne que el estado reembolsó 312,223 pesos 
88 centesimos y debe 705,376 pesos y 12 centesimos, además de 
los intereses pendientes. Explicando la contaduría el origen de 
aquel reembolso, recuerda que el consulado francés solicitó en 
1852 la amortización de la deuda, mediante la entrega mensual de 
la cuarta parte libre de la aduana, y que recibió con tal motivo 
123,684 desde el mes de abril hasta el de septiembre, pero que ha- 
biendo em|)eorado la situación financiera, obtuvo esperas el go- 
bierno y sólo se amortizó la suma de 188,539 pepos por concepto 
de liquidaciones de aduana correspondientes á artículos despacha- 



ADMINISTRACIÓN DE DON JOAQUÍN 8UÍREZ 



dos para el consumo de los buques franceses de guerra surtos en 
el puerto. 

En el año 1847 fué autorizado el poder ejecutivo para enajenar 
las rentas de aduana de 1849 á la sociedad de accionistas y para 
negociar nn empréstito de 150,000 pesos mensuales durante el 
plazo de un año, garantido con las rentas públicas. En el curso de 
los debates á que dio origen esta última operaci(Sn, dijo el ministe- 
rio que solamente el ejército de la capital absorbía 80,000 pesos y 
las raciones á las familias 1 6,000 pesos. Antes de finalizar el año, 
presentó el gobierno im contrato de enajenación de las rentas de 
aduana del año 1850. En marzo de 1848 finalmente, el poder eje- 
cutivo dijo á la asamblea que las negociaciones de paz habían 
causado una espectativa que se traducía en desastrosa paralización 
de las transacciones mercantiles y baja considerable de las rentas 
públicas y solicitó y obtuvo autorización para arbitrar recursos, sin 

necesidad de previa sanción de la asamblea, con la sola condición 

de dar cuenta oportunamente de su resultado. 

EXA.IENAC1ÓN DE LAS RENTAS DE ADUANA 

I)(íl folleto c (comentarios á la ley de aduana y guía del comer- 
ciante ó arancel general » por Luis Mathieu, vista de aduana de 
Montevideo, publicado en francés y español en el año 1847, toma- 
mos los siguientes datos : 

I^ comisión directiva para la recaudación de los derechos de 
aduana, se constituyó á fines del año 1843. Se compone de quince 
miembros, entre los cuales estíín repartidas la vigilancia y direc- 
ción (le las diversas secciones que componen la administración ge- 
neral (lo aduanas. Son nombrados por los accionistas que forman 
la sociedad á la cual el gobierno ha arrendado los derechos de im- 
portación y exportación, primero del puerto de Montevideo y 
luego do todos los otros de la república. El primer contrato se 
realizó on 1844, por la cantidad de 500,000 pesos y además la 
mitad dol producto neto de los impuestos, deducidos los gastos de 
administración. El segundo en 1845, por 300,000 y las demás con- 
diciones del anterior. El tercero en 1846, por 200,000 y las otras 
condiciones. El cuarto y último contrato, en los años 1847 y 1848, 



94 ORIGEN DE KUE8TRA8 DEUDA8 

por 1:000,000 y la mitad del producto neto del impuesto. En este 
último contrato se comprendieron todos los derechos que puedan 
percibirse no sólo en Montevideo, sino en los demás puertos habili- 
tados 6 Á habilitarse. Por el mismo contrato, la sociedad compró 
en lOyOOO pesos el rendimiento eventual de importación y expor- 
tación á percibirse durante 1846 en todos los puertos, fuera del 
de Montevideo, ya contratado en el tercer contrato. Hase reser- 
vado el estado exclusivamente, el producto del derecho denomina- 
do de hospital, y los derechos de almacenaje y eslingaje. El go- 
bierno se ha comprometido á no cambiar nada, sin el consenti- 
miento previo de la sociedad mientras duren los contratos, en las 
disposiciones de la ley de aduana. Nada, pues, podrá alterarse 
hasta el fin de 1 848, término del último contrato, en la tarifa de 
derechos, modo de percepción, ni en la omnipotencia de la comi- 
sión directiva sobre el personal de empleados de la administra- 
ción, que ella puede nombrar ó destituir á voluntad. 

En el folleto figura un artículo del «Comercio del Plata», so- 
bre las enajenaciones de los derechos de aduana, para demostrar 
que ni el gobierno dilapida, ni los accionistas se han impuesto á la 
debilidad del gobierno, como se pretende. Al finalizar, dice, el mes 
de diciembre de 1846, hará tres años que empezaron á tener efecto 
los contratos de aduana. En ese tiempo el gobierno ha recibido 
por la ynitad de las rentíis, lo siguiente: año 1844, 500,000 pesos; 
año 1 845, 300,000 pesos; año 1846, 200,000 pesos. Total, 1:000,000 
en los tres años. La sociedad de accionistas se componía de 221 
accionistas con 400 acciones. Entre los accionistas había 50 fran- 
ceses, 43 orientales, 30 españoles, 3 1 ingleses, 20 alemanes. Las 
referidas cantidades fueron anticipadas al gobierno, dándose va- 
rios meses antes de ser percibidas. Si el gobierno hubiera buscado 
el dinero de los anticipos en plaza, pagando el interés corriente 
entre comerciantes, que es de 1 1/2 % al mes en tiempo de paz> 
pero que durante el sitio ha sido de 2 1/2, 3 y 3 1 2 ^/q, hubiera 
tenido que pagar por el millón de pesos 454,000 de intereses, 
calculando el interés del tiempo de paz simplemente, el 1 12 % 
durante 36 meses en el primer anticipo, 29 meses en el segundo, 
y 18 en el tercero. ¿Cuánto ha producido la mitad de la renta 
enajenada? Según el último balance de la sociedad de accionistas 



ADMINISTRACIÓN DE DON JOAQUÍN 8UÁREZ 95 

el producto líquido de esa mitad^ recaudado desde el I."" de enero 
de 1844 á 30 de noviembre de 1846, ha sido de 1:072,647 pesos» 
lo cual quiere decir que el estado, en vez de pagar 454,000 de in- 
tereses, ha pagado 72,647. 

rXTERVEN'ClÓN DE LA COMISIÓN PERMANENTE 

En el libro de sesiones de la comisión permanente figura una 
interpelación del 28 de octubre del año 1844, por haber delegado 
el poder ejecutivo facultades discrecionales en un jefe militar. En 
concepto del interpelante, doctor don Manuel Herrera y Obcs, las 
facultades del poder ejecutivo no son delegables, ni tampoco son 
omnímodas ó extraordinarias, sino meramente preventivas y suje- 
tas á la resolución de la asamblea ó de la comisión pennanente. 
Parece que hubo uu principio de motín^ negando obediencia alguno 
de los jefes al presidente del senado en ejercicio del poder ejecu- 
tivo, don Joaquín Suárez. Se aprisiona, se destierra y se despoja 
de sus bienes á las personas, sin darse cuenta á la comisión per- 
manente. El militar delegado, no satisfecho de eso, ha aprisionado 
consejeros de gobierno y diputados. ¿Cuántos años de paz y de 
tran(|uilidad hemos contado en catorce años que llevamos de exis- 
tencia? ¿Cuándo el régimen constitucional ha existido verdade- 
ramente? ¿Cuándo el poder ejecutivo ha dejado de apoyarse en el 
sabis popnlí para cometer avances y derrumbar garantías? ¿Se ha 
detenido nunca por no tener derecho? No fué apoyada la inter- 
pelación del doctor Herrera, que acabamos de extractar. A prin- 
cipios del año 1845, sostúvose en el seno de la comisión perma- 
nente, que entre las medidas extraordinarias que el poder ejecutivo 
puede tomar, no figuran estas : el edicto policial de 7 de octubre 
de ^843, declarando y penando los casos de traición á la patria; la 
creación de un tribimal militar, equivalente á una comisión para 
juzgar de ciertos crímenes, con la supresión de las formas de pro- 
cedimiento de los juicios; los decretos sobre indultos y amnistías; 
en todo lo cual se ha extralimitado el poder ejecutivo. No se adop- 
tó, sin embargo, resolución alguna. En la sesión del 4 de agosto, 
dejó constancia el ministerio de que el general Rivera se retiró al 
Brasil sin órdenes del gobierno, que después pasó á Río Janeiro, y 



96 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 



cuando quiso regresar á Montevideo, se le negó pasaporte, por ra- 
zones de neutralidad, que dieron base á un reclamo de la diploma- 
cia oriental. 



MENSAJES PRESIDENCIALES 

Los mensajes presidenciales de este período, acerca de la situa- 
ción general del país, son bien escasos. En el de apertura de las 
sesiones ordinarias del cuerpo legislativo, de 16 de febrero de 
1844, dijo el gobierno: hace un año que en este mismo día el ejér- 
cito de Oribe llegaba al Cerrito y hacía resonar sus cañones; Mon- 
tevideo está defendido por seis mil hombres y la campaña tiene 
cinco mil soldados y dos mil partidarios; ha habido que vender 
las propiedades públicas; ha habido que enajenar las rentas; ha 
funcionado la casa de moneda con las joyas suministradas por las 
familias de Montevideo, habiéndose íidemás realizado con éxito la 
emisión de obligaciones, autorizada por ley de 25 de octubre ulti- 
mo. Esta última emisión, según informe de la comisión respectiva^ 
debía asc(»nder á medio millón d(í pesos, y cuando cesó por la ley 
de 13 de febrero, estaban distribuidos 217,000 pesos con intereses 
que todavía no ha designado el poder ejecutivo. En el mensaje 
de 15 de febrero de 1845, dice el poder ejecutivo que el impor- 
tantísimo contrato de 12 de noviembre do 1844, para la enajena- 
ción de las rentas de aduana del año 1846, comprueba la ayuda 
que recibe el gobierno. En otro mensaje de 11 de agosto, declara 
el gobierno que la república está fuem de peligro mediante los es- 
fuerzos de sus defensores y la cooperación eficaz y decidida de la 
Francia y la Inglaterra; que al organizarse la administración de fe- 
brero 1843, encontró negociaciones empezadas desde enero de 1841 , 
para obtener la mediación de esas dos potencias, y el apoyo querrá- 
tados existentes daban derecho á pedir de ellas y del imperio del 
Brasil, en sostén de la independencia níicional; que las instruccio- 
nes que la administración de febrero dio á sus ministros, eran las 
de «obtener que se adoptasen medidas capaces de temiinar ente- 
ramente la guerra lo más pronto posible, y de asegurar para en 
adelante la duración de la paz, bien fuese interviniendo con armas 
en la lucha, bien por otros cualesquiera medios legítimos y honro- 



ADMOflBTIHLClÓN DE DON JOAQUÍK 8UÍREZ 07 

sosy cuidando atentamente que en nada se menoscabe la absoluéa 
independencia de la república ni se comprometa su amistad con 
otras naciones. > Después de recordadas estas instrucciones dadas 
en 11 de ag(»sto de 1843, agrega el mensaje : ¿Cómo dudar de que 
anitiuilaronios al enemigo en breve tiempo, hoy que contamos con 
dos aliados importantes? Las fuerzas inglesas y francesas, continúa 
el mismo documento, han detenido y desarmado la escuadrilla del 
gobernador de Buenos Aires, y han bloqueado el Buceo y los demás 
puertos ocupados por el enemigo. 

Tenemos, finalmente, á la vista, un « informe del poder eje- 
cutivo del Cerrito á las cámaras, reunidas por convocatoria ex- 
traordinaria el 11 de agosto de 1845», en cuyo documento hace 
Oribe la historia de los antecedentes de su renuncia á la segunda 
presidencia constitucional, y declara que ese acto fué forzad o y 
tiene su origen en la cooperación prestada por los agentes y las 
escuadras de Francia á Rivera. 

TRATADOS CON EL BRASIL 

Durante el año 1851 realizáronse con el Imperio del Brasil di- 
versos tratadoá sobre límites, comercio y navegación, extradición 
de esclavo.^, alianza y préstamos. Por el de alianza, se estableció 
que el gobierno imperial prestaría el auxilio de las fuerzas de mar 
y tierra dol Imperio, para sostener el régimen constitucional eii la 
república y restablecer el orden, por el plazo de cuatro anos, pro- 
rrogablc por otros cuatro, corriendo los gastos de cargo de la re- 
priblicH. Por el de préstamos, se obliga el Brasil á entregar al go- 
bierno oriental 60,000 patacones mensuales, desde el 1," de no- 
viembre en adelante, aparte de la suma de 130, 000 pesos que 
prestaba [K)r una sola vez, para cubrir los gastos extraordinarios 
de los niescí* de julio, agosto, septiembre y octubre, devengan- 
do todos esos pré&tamos el 6 % ¿^ interés anual; la república 
se rcconoee deudora al imperio de 288J91 pesos de présta- 
mos anteriores y pagará también sobre ellos eTintcrés de 6 "/^.; en 
clcisods q.iecl gíbierao orleiiuil consiga un empréstito, aplicará 
BU ínij)orte al reembolso Jo la deuda al Brasil; el gobierno orioa- 
tal hipoteca las rentas del estado en garantía del capital é iiíteiv- 



98 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 

ses, debiendo aplicarse la renta de aduana, una vez que quede li- 
bre, al pago de las sumas de este convenio. Para facilitar el reem- 
bolso y asegurar la reconstrucción de la nacionalidad oriental, se 
compromete el gobierno de la repáblica á declarar en liquidación 
el 1.^ de enero'de 1852 toda la deuda; á nombrar para la liquida- 
ción y clasificación una junta de crédito público compuesta de 
cinco miembros, de los cuales uno será presentado por la legación 
brasilera; á conVertir en los primeros seis meses de 1852 toda la 
deuda del estado en títulos de deuda consolidada de 6 ó de .3 % 
de interés; una vez liquidada, reconocida y clasificada la deuda, 
quedará cerrada* la contabilidad, y se dará por terminado el expe- 
diente, fijándose un plazo determinado para la presentación de los 
documentos de la deuda que dobau convertirse en consolidada. 
Por decreto dé 21 de diciembre, el poder ejecutivo creó la junta 
de crédito público, de acuerdo con el referido tratado de présta- 
mos, para abordar la tarea de liquidación y consolidación de la 
deuda interna. 

FIN DE LA GUERRA 

En la sesión de la asamblea de notables del 7 de noviembre 
del mismo año, declaró el presidente en ejercicio, don Joaquín 
Suárez que la nueva situación, es decir, la paz realizada el 8 de 
octubre anterior, es debida á los generosos esfuerzos y leal coope- 
ración con que han asistido á la república los gobiernos del I^rasil, 
Entre Ríos y Corrientes. Idéntica declaración hizo la comisión 
informante de la asamblea de notables, en la sesión del 27 de 
novienjbre. 

Dejaba la guerra una deuda colosal de más de cien millones de 
pesos, que habría de liquidarse y consolidarse en los años subsi- 
guientes, colocando á la república en el camino de la bancarrota, 
como efectivamente la colocó. 



CAPÍTULO VI 

Administración de don Juan P. Giró 

(I.® de marzo de 1852 &2ó do septiembre do 1853) 



En el mensaje de 15 de febrero de 1852, dando cuenta á la 
asamblea general del estado del país, establece el poder ejecutivo 
que el 20 de julio anterior el general Urquiza al frente de un ejér- 
cito entrerriano y correntino y en combinación con el emperador 
del Brasil, vadeó el Uruguay y puso término el 8 de octubre á la 
guerra que por más de doce años había soportado ej país. Agrega 
que entre los males de la situación, se destacan muy especialmente 
la ruina de la riqueza pública y la perturbación que ella ha llevado 
al bienestar de todas las clases; que en la desventajosa condición en 
que la rcpfiblica se conservó por tan largo tiempo, no ha podido 
atenderse á las cuantiosas erogaciones de la guerra sino muy im- 
perfectamente y mediante simples expedientes financieros, resul- 
tando de ahí una deuda cuyo arreglo y pago pesa sobre el honor y 
la fe de la nación; que el gobierno buscó el concurso del Brasil, 
Entre Ríos y Corrientes, formando con sus autoridades una alianza 
perpetua que fud antecedida del arreglo de la navegación de los 
ríos interiores, establecinii<?nto de relaciones comerciales y de 
buena vecindad y deslinde de los límites de sus dominios territo- 
riales con desprendimiento y justicia, á fin de uniformar los inte- 
reses encontrados de los aliados y eliminar toda cuestión futura que 
fuese capaz de interrumpir la buena armonía de sus relaciones; 
que todos esos actos se ejercieron y todos ellos han sido la base y 
las condiciones de la alianza que ha traído á la repáblica la situa- 
Cióo en que se encuentra. 



( 



^/ / , ASPIRACIONES DE I^ ASAMBLEA 

/ 

j ■ i' « * Por aclamación sancionó la asamblea general im manifiesto al 



100 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 

La asamblea general invocando el arlículo 77 de la constitación 
de la república, dispuso que el presidente del senado se hiciera 
cargo del poder ejecutivo hasta el 1.® de marzo. El presidente pro- 
visorio don Joaquín Suárez, manifestó que aceptaba el mandato, 
pero que en su concepto no era aplicable la referida disposición 
constitucional, por tratarse de un gobierno provisorio que sólo po- 
día terminar una vez que estuviese elegido el presidente constitu- 
cional de la repáblica. Se mandó archivar la nota y en el acto di* 
rigió otra el presidente provisorio, haciendo conocer su propósito 
de efectuar la tansmisión del mando, lo que efectivamente se rea- 
lizó sin dificultades de ninguna especie, asumiendo el poder ejecu- 
tivo don Bernardo P. Berro hasta ,el 1 ." de marzo, p^^ ^ ' v ( 

r ^ 1 ^f-'^. país, que fué firmado el 1.° de marzo por blancos y colorados á 
/ •' ^[^^ raíz de la elección presidencial de don Juan Francisco Giró, di- 

/ aV/' . iciendo que era «menester que ante el santuario de la ley, en nom- 
' bre de la patria y en respeto á la memoria de tantos de nuestros 

conciudadanos como sacrificaron sus vidas por nuestra existencia 
política, juremos un absoluto olvido de todo lo pasado; cesen 
esas odiosas distinciones de colores políticos; no se mencionen 
esos partidos que desde este momento deben dejar de existir; la 
unión m:ís estrecha y los m:ts fraternales sentimientos liguen á to- 
dos los orientales: no haya más distinciones que el mérito, el sa- 
ber, la virtud y el patriotismo.» Concurrieron á la sanción de 
estas manifestaciones los señores Antonio Domingo Costa, Cándi- 
do Joanicó, Ambrosio Velazco, Francisco Solano Antuña, Anto- 
nio María Pérez, Apolinaria Gayoso, José María Muñoz, Plácido 
Laguna, Jaime Estrázulas, Pedro Bustamante, José María Silva, 
Joaquín Errasquin, Bernabé Carabia, Juan José Victorica, Eduardo 
Acevedo, Bernardo Suárez, Juan Zubillíiga, Santiago Sayago, Fran- 
cisco Araucho, José Martín Aguirre, Mariano M. de Hacdo, Atana- 
sio C. Aguirre, Bruno Mas, Antonio Luis Percyra, Francisco Hor- 
deñana, Salvador Tort, Juan C. Blanco, Tomás Gomcnsoro, Tomás 
J. Rodríguez, José Zubillaga, Juan F, Giró, Manuel J. Errasquin, 
Juan Miguel Martínez, Dionisio Coronel, José Benito Lamas. 



ADMINISTRACIÓN DE DON JUAN F. GIRÓ ]01 



UN MOTÍN MILITAR Y UNA DICTADURA 

Ef^^asa resonancia tuvieron entas altas aspiraciones del patrio- 
tismo oriental. El 18 de julio de 1853, aniversario de la jura de la 
constitución, la fuerza de línea se amotinó é hizo niego sobre la 
población y sobre la guardia nacional que no estaba municionada. 
Pudo prolongarse todavía la administración Giró dentro de la 
víoleatísima situación creada por el motín, hasta el 25 de sep- 
tiembre en que f\\6 declarada la dictadura, como consecuencia fa- 
tal é ineludible de aquel movimiento revolucionario. 

EMPRÉSTrrOS Y CONSOLIDACIÓN DE DEUDAS 

De las dificultades financieras con que tuvo que luchar la ad- 
ministración Giró, dan idea estos extractos del «Diario de Sesio- 
ne» > de la cámara de senadores: 

En el curso del año 1 852, fueron sancionados por el cuerpo le- 
gislativo: un proyecto de empréstito por la cantidad de trescientos 
mil pesos, con garantía de las rentas generales, para atender á las 
necesidades más perentorias del servicio administrativo; la ley que 
declara que todas las propiedades públicas quedan especialmente 
afectadas á la amortización de la deuda general del estado, prohibe 
absolutamente toda enajenación de ellas, así como la admisión y 
curso de las denuncias, y decreta la mensura general del territorio 
de la república, sobre la base de los títulos legítimos que presenten 
ios interesados; la ley que autoriza al poder ejecutivo, previa clasi- 
ñcación y liquidación de la deuda del estado, para iniciar con los 
acreedores los arreglos que juzgue convenientes y las operacio- 
nes de crédito necesarias para consumar los referidos arreglos, 
dando cuenta instruida de todo ello á h\ asamblea general, la que 
resolverá en definitiva; el proyecto de ley vetado por el poder 
ejecutivo que declara que las cuestiones de intereses devengados 
entre el 6 de diciembre de 1842 y el 8 de octubre de 1851, que- 
dan sometidas á los principios legales sobre casos fortuitos ó de 
foerza mayor. Fundando la ley que destina la tierra pública á 
amortización de la deuda, dice en su informe la comisión de ha- 



102 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 

cienda del senado: que tal medida se justifica, después de la ena- 
jenación de los cuarteles de la guarnición, de todos los edificios 
públicos y hasta de las plazas de Montevideo; y agrega que el ca- 
pital en tierra páblica alcanzará para el pago de la deuda, á pesar 
del abandono de las administraciones anteriores, que recibían co- 
mo agrimensor á cualquier extranjero que solicitaba el título, ha- 
biéndose dado el caso de que uno de esos agrimensores asegurara 
que un campo coreado por límites naturales constaba de sesenta 
leguas solamente, cuando en realidad excedía de enatroricntas, 

A mediados del año 1853, la asamblea autorizó la contratación 
de un empréstito por la cantidad de 1:000,000 de pesos, destinado 
á cubrir los atrasos de las listas civil y militar y á regularizar el 
presupuesto. El interés, dice la ley de 10 de junio que extractamos, 
no excederá del cómputo de 24 % ^' ^"^> capital á la par, debien 
do compensarse bajo forma de disminución del interés, cualquier 
quebranto del capital; y la obligación de amortizar no excederá del 
10 % í^i^ftl sobre los fondos recibidos. Para atender el servicio 
del empréstito, se creó un derecho adicional de importación equi- 
valente á una quinta parte de aumento sobre lo que cada artículo 
paga en la aduana. Ocupándose de esta operación de crédito, dijo 
lo siguiente en su informe la comisión de hacienda del senado: 
«No es posible desentenderé de la necesidad de proveer al go- 
bierno de los fondos que exigen los apuros del erario. El establc- 
<íimiento de los impuestos necesarios para cubrir el empréstito, es 
una consecuencia de esta operación de crédito. La comisión la- 
menta que no se proceda más bien á disminuir los derechos, para de 
este modo evitar el contrabando que corremos el riesgo de fomen- 
tar. Sin embargo, espera que el gobierno procurará por su paite 
suavizar el mal de este recargo forzoso de derechos, con Ja exac- 
titud de su inversión y con las garantías que debe establecer para 
<jue el fruto de los sudores del pueblo no se emplee sino en gober- 
narle y administrarle con regularidad y sabiduría, sin cegar las 
fuentes de la riqueza pública». 

Durante el primer semestre del mismo año, el problema de 
la consolidación de la deuda pública estuvo permanentemente á 
la orden del día, así en el seno de las cámaras como en el 
seno del poder ejecutivo. Nombró el gobierne una comisión 



ADMINISTRACIÓN DE DON JUAN F. GIRÓ 103 



para estudiar el punto, compuesta de treinta personas, quedan- 
do onciirgados del informe los señores Francisco Magariños, Ata- 
nasio ^Vguirre y José María Muñoz, quienes se pronunciaron 
en los términos que extractamos á continuación: hay que con- 
vertir la deuda; carecemos en la actualidad de recursos para cubrir 
el pago de los intereses de una consolidación; convendría en conse- 
cueneia realizar un empréstito de ocho millones, destiniíndose su 
producto y los demás arbitrios que señala la ley de consolidación. 
al pago de los títulos de ia deuda convertida al 6 % y al 3 % de 
interés anual, amortizaciones mensuales de una parte de los tí- 
tulos á que no se les haya señalado intereses y á la reforma mili- 
tar. La comisión presentó dos proyectos en armonía con estas 
ideas. Kl primero establece que se convertirá toda la deuda clasi- 
ficada y liquidada hasta el 31 de diciembre de 1852; que la deuda 
extranjera, la que proviene de depósitos y la de carácter hipoteca- 
rio, se convertirá en títulos de deuda reembolsables de 6 %; la que 
proceda de contratos de empréstitos y suministros se convertirá 
en deuda exigible de 3 ®/ü; y el resto de la deuda se convertirá en 
títulos amortizables sin interés alguno. A los medios ya creados 
para atender al pago de intereses, agrega el proyecto la propuesta 
de un derecho adicional de 4 % sobre la importación. El fondo 
amortizante funcionará aparte, con el exceso del servicio de inte- 
reses, los sobrantes del presupuesto y demás fondos que se deter- 
minen. De acuei-do con el segundo proyecto, se autorizaba la con- 
tratación de un empréstito de ocho millones, con destino al rescate 
de la deuda. 

Otras opiniones se produjeron. Según el general Batlle, que fué 
consultado sobre el particular, la consolidación debía consumarse 
sobre la base de la reducción de todo el capital de la deuda, en 
proporción de su valor en plaza, que se fijaría voluntariamente por 
medio de propuestas. El señor Pablo Duplessis, declaró que era no- 
torio ({lie el estado no podía pagar ni la deuda ni los intereses ; 
que ora necesario reconocer la deuda liquidada hasta diciembre de 
1852 (»n que debía cesar todo interés, crear un fondo amortizante 
que o^K^raría á la puja con rentas propias, tales como la adicional 
de importación ó el importe de la contribución directa; que la caja 
A? amortización debía ser dirigida por una comisión de cinco per- 



194 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 

sonas sorteadas mensualmcnte de una lista de sesenta propietarios 
y oomeroiantes, que formaría el poder ejecutivo. De las muchas 
publicaciones que registra la prensa de la época, reproducimos el 
siguiente cálculo de la deuda: liquidaciones, 1 9:000,000 de pesos ; 
contratos situados sobre la aduana 5:000,000; pólizas 700,000; 
reforma militar, alquiler de casas 5:800,000. Monto, 30:000,000^ 
que al tipo de 3 % las liquidaciones y de 6 % las demás, arro- 
jaría una carga de 1:230,000 pesos de intereses, difícil de so- 
portar, como que absorbería la mayor parte de las rentas disponi- 
bles. Otros cálculos establecían cifras mucho más altas para la 
deuda. Y la verdad es que había motivos para ello, si so tiene en 
cuenta que en 30 de junio de 1853, ya habían sido clasificados y 
liquidados por la junta de crédito pñblico 25:982,000 pesos, por 
concepto de créditos contra el estado. 

Por su parte, el poder ejecutivo se presentó á principios de abril 
de 1853 á la asamblea, manifestando que aun cuando la junta de 
crédito no había podido terminar la clasificación y liquidación de 
los reclamos, era necesario que oí país se colocara, dosde luego, en 
situación de atender el servicio de la deuda, una vez que la asam- 
blea fijara su monto. Proponía el poder ejecutivo diversas leyes, 
estableciendo: una caja de amortización; que desde enero de 1855, 
todas las tierras pfiblicas afectadas por la ley do julio de 1852 al 
pago de la deuda, se pondrían en venta, á pagarse su importe con 
títulos de deuda, prefiriéndose, sucesivamente, á los propietarios 
de los terrenos de que fuesen sobras, á los poseedores, y desde 1 855 
al primer denunciante; que los montes pfiblicos se darían á censo 
perpetuo al precio de 6 y de 8 por mil; que las fincas do Montevideo 
pagarían un 6 % del alquiler, hasta que se establezca la contribu- 
ción directa ; que la importación pagaría el adicional do 4 ^[^ ; que 
desde 1855 regiría la contribución directa sobre la propiedad iumue- 
ble, siendo de 4 por mil en el primer año, de 6 por mil en el segundo 
y de 8 por mil en adelante, destinándose todo ello al pago de- la 
deuda. Un mes después, presentó el poder ejecutivo un proyecto 
de clasificación de la deuda, en esta forma: 1* clase, los capitales 
originarios de deudas procedentes de pólizas, reforma militar, bie- 
nes de huérfanos, contratos hipotecarios ; 2.* clase, los capitales 
originarios de empréstitos y contratos solemnes, auncjuo sin hipo- 



ADMINISTRACIÓN DK DON JUAN F. GIRÓ 105 

teca, con una rebaja del 40 %; 3.* clase, deuda originaria por al- 
quiler de casas y compra de edificios, con una rebaja de 60 ^.; 4.* 
clase, los capitales originarios de las demás deudas, con una rebaja 
de 85 "/„; S.** clase, que comprende las rebajas ya indicadas y los 
intereses. Las cuatro primeras clases se pagarían con deuda conso- 
lidada de G Vu de interés y el 1 '% de amortización, y la quinta 
clase se chancelaría mediante títulos de deuda amortizable sin in- 
terés alguno. 

Do todas estas iniciativas y délas demás relativas al mismo pro- 
pósito de pagnr ea alguna forma la deuda, sólo aceptó el cuerpo le- 
gislativo y fué transformado en ley el 15 de julio de 1853, un pro- 
yecto del doctor Eduardo Acevedo, creando la caja de amortización 
y rescate á la puja de la deuda general del estado, sin perjuicio de 
las demás operaciones futuras que pudieran y debieran acometerse 
«na voz terminada la clasificación y liquidación, sobre la baso del 
5í''„de todas las rentas generales, exceptuados papel sollado y pa- 
tentes, debiendo administrarse los fondos por una comisión compues- 
ta de un senador, dos diputados y varios representantes de los tene- 
dores de deuda. Mientras este proyecto se discutía en las cámaras, 
U junta de crédito público dirigió una representación al gobierno 
sosteniendo que no había recursos para la amortización simultánea 
de todos los créditos; que la amortización debe ir antecedida de la 
eonsolidación de la deuda con goce de interés; que la amortización á 
la puja es una injusticia, á la vez que una lotería ruinosa para los 
tenedores más apurados. La junta de crédito estima en esa nota la 
deuda en 40 millones do posos. Gran parte do ella, agrega, ha pa- 
sado á cesionarios á precios muy reducidos, y otra parte ha sido 
vendida á tipos que equivalen á una cesión gratuita. Los sueldos, 
porejemplo, han sido negociados á cien, ciento sesenta y doscientos 
cuarenta reís jior cada cien pesos, vale decir con una incroible re- 
baja del 99 y 1/2 %. Casi toda la deuda hállase en poder de torcé- 
is personas y puede apreciarse su costo de adquisición, término 
ro«dio,en la décima parte do su monto. Concluye la junta propo- 
niendo un proyecto encaminado á gestionar el reconocimiento del 
capital de las deudas y la renuncia por los acreedores á los intereses 
y lucros devengados, cliancelándosc el capital con títulos do 6 "\-y, 
•^"..v 1 o/y de interés y respectivamente de 2 "/o, 1 **/u y 1/2 "/© 



i 



106 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 



de amortización. También la comisión de hacienda de la cámara 
de diputados^ sostuvo que no podían quedar todos los créditos en 
la mismas condiciones, desde que era notorio en su concepto que 
los sueldos y las indemnizaciones circulaban en plaza á vil precio, 
habiéndose cotizado durante muchos años á seis y ocho vintenes 
el ciento de pesos y que ellos excluirían naturalmente á otros do- 
cumentos que por su calidad de hipotecarios ó privilegiados ja- 
miís s(í habían vendido por menos de seis ó de ocho pesos el cien- 
to. Agregaremos que apenas conocido el propósito del cuerpo le- 
gislativo de amortizar la deuda, se presentó una propuesta á la 
cámara de diputados, suscrita por los señores Gounouilhou, Costa, 
Mui^iondo, Agell y Maines, tenedores de créditos por tres y me- 
dio millones de pesos situados sobre la aduana, ofreciendo un arre- 
glo pagadero con el 5 ^o de las rentas de esa repartición. 

GRANDES PLANES DE RESCATE 

La atmósfera económica era muy favorable á la incubación de 
los grandes planes de rescate de la deuda que se proyectaban á la 
sazón. Lo deumestra, entre otras cosas, el hecho de haberse 
presentado don Fernando Menck, en representación de un sindicato 
francés, proponiendo al gobierno un empréstito de diez millones 
de pesos oro al seis por ciento de interés, para la amortización de 
la deuda. Suponiendo, decía el proponentc, que la deuda monte en 
definitiva á cincuenta millones de pesos, se podrá efectuar el res- 
cate pagando el 40 "/o con relación á los créditos preferidos y el 
15 % con relación á los demás, incluyendo la reforma militar en 
el arreglo. El poder ejecutivo se obligaría á ceder á la empresa 
quinientas mil cuadras para instalar diez mil familias de cinco 
miembros cada una, quedando de aquella área la mitad á benefi- 
cio de la empresa y la otra mitad á beneficio del estado. Los 
600,000 pesos del servicio de intereses deberían pagarse poi 
mensualidades de 50,000 pesos. Apenas publicada la propuesta, 
el doctor Jaime Estrázulas en representación de la sociedad parti- 
cular de población y fomento, ofreció al gobierno ciento cincuenta 
leguas de campos pertenecientes á esa institución y adquiridas 
con ese mismo fin. La asamblea recogió en el acto la iniciativa, 



ADMINISTRACIÓN DE DON' JUAN F. GIRÓ 107 

dictciiido una ley sobro tablas, por la que se acordaban varias fran- 
quicias á la inmigración y se autorizaba al poder ejecutivo para 
contratar un empréstito de diez millones destbiado al rescate de la 
deuda sobre la base de la colonización de quinientas mil cuadras 
de campo. 

Prosiguiendo la asamblea su tarea, creó la contribución directa, 
mediante las leyes sancionadas en julio de 1 853, que establecían 
la cuota de dos por mil sobre todos los capitales do la república y 
destinaban su importe á la caja de amortización, una vez cubierto 
el déficit del prosupuesto do 1 854. Con respecto á las demás ren- 
tas, ocupáronse las cámaras de un proyecto que autorizaba al po- 
der ejecutivo para enajenar la mitad de su importe por uno ó por 
dos años. Son tan conocidas las ventajas de ose procedimiento, dijo 
el ministro de hacienda en la cámara de diputados, que el poder 
ejecutivo se disponía á presentar un proyecto análogo al sanciona- 
do por el senado. De acuerdo con ese proyecto, los licitadores ten- 
drían la intervención necesaria en la administración y recaudación 
y pn)pondrían los empleados, con la sola excepción del jefe de 
oficina, 

LEYES DE PERJUICIOS DE GUERRA Y DE RETIRO 

Mencionaremos finalmente dos leyes de importancia, con las que 
también clausuró sus trabajos la asamblea en la víspera del 
motín que habría do conducir á su disolución y al establecimien- 
to (le una dictadum. La sancionada el 14 de julio de 1853, sobre 
perjuicios de guerra, y la de retiro militar de igual focha. Por la 
primorn, dispúsose lo siguiente : sólo se reconoce como deuda na- 
cional por razón de perjuicios de guerra, el importe de los anima- 
les, artículos, efectos ó bienes tomados ó inutilizados á particula- 
res por autoridades públicas, militaros ó civiles dependientes de 
los respectivos gobiernos que dentro y fuera de Montevideo han 
regido el país hasta el 8 de octubre de 1851; para el solo fin de 
oir y admitir á justificación las reclamaciones^ quedan autorizados 
los alcaldes ordinarios; el poder ejecutivo nombrará y enviará á 
eada departamento un agente fiscal especial, con cuya interven- 
ción 86 sustanciarán los expedientes; conforme vayan terminando 



K'8 ORICKN DE NUESTRAS DEUDAS 

los expodientes, los remitirán los alcaldes ordinarios al poder eje- 
cutivo para que oído el ministerio fiscal, pueda pronunciarse so- 
bre cada reclamación; si el poder ejecutivo se pronuncia dando 
por justificados los hechos, mandará liquidar, documcLtar é inscri- 
bir la deuda, sin perjuicio de someterla á la resolución dol cuerpo 
legislativo; queda fijado el término do seis meses en calidad de im- 
prorrogable y para toda clase de acreedores, á fin de hacer justi- 
ficar y liquidar sus reclamaciones, en la capital, desde la promul- 
gación (lo la ley y en los departamentos do>de el día en que el eje- 
cutivo anuncie que está allí el agento fiscal; no se devengarán 
costas en los expedientes, en el caso de que so admita la reclama- 
ción, teniendo derecho los escribanos en caso contrario pai-a (exi- 
gir su pago; vencidos los plazos de la referencia, quedará ce- 
rrada definitivamente la liquidación de la deuda nacional. Poi< 
la segunda, se estableció que todos los jefes y oficiales del ejército 
cuyos servicios no se consideren necesarios para el ejército do lí- 

/ nea, serán retirados recibiendo poruña sola voz en dinero las can- 
/ tidades siguientes: de 5 á 9 años de antigüedad, dos años do suel- 
Y do; de 9 á 15 id. id. id., tres íd. id. ; de 15 á 21 id. id. id., cuatro 

), id. íd. ; de 21 á 25 íd. íd. id., cinco íd. íd. ; do 25 arriba id. id. id., 
seis id. id. Los que no hubiesen cumplido cinco años do senicios 
serian retirados del ejército, recibiendo por una sola vez ocho me- 
ses do sueldo. 



> 



EN I.A COMISIÓN PERMANf:NTE 

Las actas de la comisión permanente del año 1852, instruyen : 
de un mensaje del poder ejecutivo, estableciendo que do acuerdo 
con la ley vigente de presupuesto, habría (jue separar á los jofos y 
oficiales reformados, sin hacer antes efectivo el premio ijuí» les 
acordó la ley de reforma, y que sería justo suministrar provisoria- 
mente á esos militares un auxilio á cuenta de sus haberos, para no 
condenarlos á la miseria, resolviéndolo así la comisión pennanonto; 
una advertencia al poder ejecutivo por haber creado inconstitucio- 
nalmente un impuesto para construir la farola de la Colonia, otro 
de peaje en el Paso del Molino, para componer el camino, y otro 
sobre los cerdos destinados al consumo do la oai>ital ; un mensaje 



ADMINISTRACIÓN D£ DON JUAN F. GIRÓ 109 

del poder ojecutivo sosteniendo, con motivo de la venia acordada 
para nombrar al coronal Brito del Pino agente diplomático cerca 
de! gobierno argentino^ que la comisión permanente, en lo que se 
refiere á misiones diplomáticas^ sólo debe preocuparse del objeto 
de la misión, pero no de las personas á ^juienes haya de encomen- 
darse, doctrina que fué rechazada en el seno de la comisión per- 
manente. En su informe anual ala asamblea general, expresa la co- 
misión permanente, con referencia á las observaciones que ha diri- 
gido al [)odcr ejecutivo, que «esas advertencias, la comisión siente 
decirlo, no han sido justamente avaloradas, sin embargo de haber- 
se hecho hasta por segunda vez, después de haber llamado á su seno 
al ministerio; que grave y delicada es la situación del país, y gran- 
des son también los servicios que el poder ejecutivo le ha rendido 
para cimentar la paz pfiblica y con ella la libertad completa de 
que gozamos, y que rápidamente nos conduce al engrandecimiento 
y la prosperidad; que la comisión, en consecuencia, se ha detenido 
ante la consideración de la proximidad del período legislativo y el 
vivo deseo, de que jamás pudo prescindir, de no menoscabar el 
crédito y la autoridad del poder ejecutivo.» Al año siguiente, el po- 
der ejecutivo dio cuenta de los sucesos militares del 18 de julio y 
del deei-eto que prohibe á la prensa ocuparse de los actos anterio- 
res íil 8 de octubre de 1851. 

MENSA.IES Y MEMORIAS 

Los documentos gubernativos y memorias ministeriales de este 
período, son bien escasos y poco ilustrativos. 

Del mensaje del poder ejecutivo á la asamblea general de 1 5 de 
febrero de 1853, relativo al estado general del país, tomamos lo 
siguiente: que el gobierno lamentad estado de guerra civil en que 
se encuentra la repflbiica argentina, manteniendo una política de 
estricta y severa neutralidad, que afianza nuestro estado pacífico 
y que, preservándonos de los males que en otro tiempo pesaron 
sobre nosotros, nos ha habilitado también para ofrecer á los parti- 
dos contendientes de la confederación nuestros buenos oficios, 
mediando entre ellos para promover la pa2 que les deseamos ; que 
pesa sobre las rentas del estado \m gran nfimero de jefes y oficia- 



lio ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 



les sin colocación alguna en el ejército ; que ks rentas públicas 
han sobrepujado ol cálculo del presupuesto, rf pesar de la supre- 
sión de varios derechos, encaminada á dar facilidades al comercio, 
pero que asimismo, necesidades no previstas, los gastos de pacifi- 
cación, la incorporación á la lista militar de multitud de oficíales, 
inválidos y viudas, han ocasionado un déficit que el gobierno tuvo 
que llenar por medio de empréstitos á que 'estaba autorizado ; que 
la junta de crédito público, creada para el arreglo y clasificación 
de la deuda, continúa sus trabajv)s, y que una vez que esa deuda se 
haya liquidado y estén previstos los medios de pagarla, la enorme 
masa de acreedores que hoy parece abrumar á la república con su 
peso, tendrá positivo interés en el sostenimiento del orden y d(» las 
instituciones. 

El ministro de hacienda, don Manuel Errasquiíi, en la memoria 
de su departamento, presentada á la asamblea en marzo de lSo3, 
declara que al hacerse cargo de la cartera en igual mes del año 
anterior, todas las rentas estaban vendidas ó afectadas á diversos 
pagos, no pudiendo disponerse de ellas en largo tiempo, si se ex- 
ceptúan insignificantes cantidades ; que había una deuda enorme 
aun no conocida, y otra muy considerable recién contraída, que se 
debía pagar inmediatamente, por concepto de sueldos de ambas 
listas, fletes de tropas, consumos y ciertas pagas acordadas á las 
viudas y huérfano? sin cédulas. Agrega el ministro, que como (ron- 
secuencia de la larga y desastrosa guerra que acababa de terminar, 
el país estaba pobre, casi toda la fortuna particular estaba arrui- 
nada, las propiedades públicas habían desaparecido en su mayor 
parte, y lejos de ser posible el establecimiento de contribuciones 
nuevas, había que aliviar al pueblo siquiera por el tiempo preciso 
para que empezase á proporcionarse medios de subsistencia. Pen- 
só entonces el ministerio en el recurso de un empréstito, que fué 
contraído por la cantidad de 300,000 pesos, previa autorización 
legislativa, pero después de negociado, parecieron onerosos los tér- 
minos del contrato, y éste quedó sin efecto cuando recién habían 
ingresado en el tesoro 75,000 pesos. De acuerdo con la resolución 
de la asamblea, el gobierno se hizo cargo de la administración y 
distribución de las rentas de papel, sellado, patentes, aduana, mer- 
cado principal y correos. No se incluyó la deuda en el presupucs- 



ADMINISTRACIÓN DE DON^ JUAN F. GIRÓ 111 

to por no conocerse su monto. Para atender el pago de los atra- 
sos de las listas, fué necesaiio constantemente negociar anticipos 
sobre las rentas hasta fínes de 1 852^ en que, la paralización del 
comercio y la baja consiguiente de las entradas de aduana, dificul- 
taron el empleo de ese arbitrio. 

De la memoria de relaciones exteriores presentada en marzo de 
1853, tomamos las siguiente referencias: en los primeros días de ju- 
nio del año anterior, se propagó el nimor de que se trataba de ha- 
cer un movimiento militar; el gobierno pidió á la legación brasi- 
lera el desembarco de la fuerza de la escuadra, de acuerdo con el 
tratado de alianza; felizmente nada hubo; el gobierno ha conse- 
guido la derogación del decreto argentino de 4 de mayo de 1836, 
que gi'avaba con un 25 % de recargo las mercaderías procedentes 
de Montevideo. 

A la memoria de gobierno presentada en marzo 1853 pertenecen 
estas informaciones : se mandó formar el censo; el área de la repú- 
blica se compone de ocho mil leguas cuadradas ó 28:800,000 cua- 
dras cuadradas de las mejores tierras del mundo; el presidente de 
la república hizo una gira á los departamentos, acompañado de su 
ininLstro de gobierno, labrándose actas de las sesiones celebradas 
por las juntas con su asistencia; el cuadro del censo levantado por 
orden de 30 de junio 1852, arroja el siguiente resumen en los de- 
partamentos de Montevideo, Canelones, San José, Colonia, Duraz- 
no, Soriano, Paysandú, Salto, Tacuarembó, Cerro Largo, Maldo- 
nado y Minas : habitantes hasta 59 años, hombres, 29,947; muje- 
res, 30,979; niños hasta 14 años, 31,682 ; ancianos de 60 años 
arriba, 3,918. Total de la población, 131,969, nacionales, 67,568, 
extranjeros, 28,586; casas por mayor, 1 14; por menor, 1,769; ga- 
nados vacunos costeados, 1:267,522; ganados vacunos alzados^ 
621,100; caballos, 121,119; potros, 32,252; yeguas, 973,698; mu- 
las, 17,243; burros, 2,247 ; cabras, 1,406; cerdos, 25,300 ; lanares 
naestizas, 133,747 ; lanares (H país, 662,542; establecimientos de 
pastoreo, 4,478. 



112 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 



r^YES DE PRESUPUESTO • Y DE IMPUESTOS 

lia ley de presupuesto general de gastos para los diez 7 ocho 
meses comprendidos desde el 1." de julio de 1852 á31 de diciembre 
de 1853, Lijó los egresos en la suma de 2:641,319 pesos, en esta 
forma: servicio anual del cuerpo legislativo 67,265; departamento 
do gobierno y relaciones exteriores 514,515; departamento de ha- 
cienda 239,507; departamento de guerra 939,591. Monto del ser- 
vicio del año 1:760,879 pesos. Para los seis meses restantes hasta 
completar el período, 880,439. Total dei presupuesto de los diez y 
TKiho meses, 2:641,319 pesos. Los recursos estaban calculados en 
2:420,700 pesos, resultando un déficit previsto de 220,619 pesos. 
La aduana de Montevideo concurre con 1:200,000; el impuesto 
municipal con 180,000; el sellado y patentes con 150,000; la ca- 
pitanía del puerto con 8,000; la policía de Montevideo con 30,000; 
el correo con 9,000; los corrales de Montevideo con 36,000; la es- 
cribanía del juzgado ordinario con 800. Monto anual de los recur- 
sos 1:613,800, que agregado á la mitad de esa suma por concepto 
de ingreso de los seis meses restantes, arroja el total del presu- 
puesto ya indicado. Establece el presupuesto que los jefes que no 
estén en servicio activo quedan á medio sueldo y que las viudas» 
pensionistas é inválidos que no tengan título legítimo para el goce de 
pt.^nsión, se considerariín fuera de la ley. Entre los diversos rubros, 
mencionaremos los pensionistas y jubilados con 21,242 pesos, sien- 
do la pensión m:Í3 alta por la cantidad de 1,500 pesos anuales; el 
estado mayor general activo con 94,020 i)cso.s, figurando 9 briga- 
dieres, 5 coroneles mayores, 7 coroneles y 5 tenientes coroneles; 
los agregados al estado mayor pasivo, con un monto de 231,938 
posos, figurando 5 coroneles en comisión, 19 ídem á medio sueldo, 
5 teniente* coroneles en comisión, 47 ídem lí medio sueldo, 3 sar- 
gentos mayores en comisión, 45 ídem á medio sueldo, 6 capitanes 
en comisión, 103 ídem á medio sueldo, 2 ayudantes mayores en 
comisión, 27 ídem á medio sueldo, 4 tenientes primeros en comi- 
sión, 48 ídem á medio sueldo, 3 tenientes segundos en comisión 
37 íí medio sueldo;l subteniente en comisión, 70 ídem á medio 
sueldo; los inválidos, con 1 03,188; las viudas y menores militaros con 



ADMINISTRACIÓK DE DON JUAN F. GIRÓ 113 

91,737 pesos. Al año siguiente, presentó el poder ejecutivo á la 
asamblea el presupuesto para 1854 con un monto de 2:059,854, co- 
rrespondiendo al cuerpo legislativo 68,052; á gobierno y relaciones 
exteriores 582,648; á hacienda 368,316; á guerra 1:040,837 pesos; 
calculando las rentas en 2:120,000, de cuya suma corresponden 
1:560,000 á la aduana de Montevideo, 100,000 á la aduana de la 
Colonia y receptorías y 250,000 á sellos y patentes. En la cámara 
de diputados, se agregó á los gastos una partida de 600,000 con 
destino á operaciones de la deuda y al cálculo de recursos un de- 
recho adicional de aduana por 320,000 pesos. 

Según un informe de la comisión de cuentas del cuerpo legisla- 
tivo, los gastos páblícos del año 1852 subieron á 2:439,294 pesos, 
contra 1:750,370 á que llegaron las entradas del tesoro. Para cu- 
brir el déficit de 688,924 pesos, el poder ejecutivo hizo uso del 
crédito por 949,020 posos, de cuya cantidad devolvió á los presta- 
mistas 772,218, quedando un déficit de 512,123, al que debe agre- 
garse 176,801 por concepto de capital de empréstitos no reinte- 
grado y los intereses y comisiones de esas operaciones de crédito. 
Cifras más precisas registra un estado general de las entradas y 
salidas que ha tenido la caja del erario nacional desde el 1." 
de enero de 1852 á fínes de diciembre del mismo año, emanado de 
kiMBontaduría. El déficit es de ^89,388 pesos, y agregando á esa 
rama el empréstito impago de don Luis A. Riveiro por 250,000, 
las listas militares de noviembre y diciembre abonadas con ingre- 
sos de 1853 por 160,653 y la lista civil de diciembre por 43,412, 
resulta un monto de 843,454 pesos. 

A las leyes de este peHodo de que ya hemos hecho mención, 
agregaremos la de patentes de privilegios exclusivos en los casos 
de úivención, mejoras de invención é importación de invención, 
s%6n la cual el estado no garante ni el mérito ni la prioridad de 
las invencio jes ó mejoras, quedando libradas á los tribunales todas 
las cuestiones que se promuevan y limitándose el privilegio á diez 
años para el autor, ocho para el introductor y seis para el perfec- 
cionador del invento; y la ley de aduana de 14 de julio de 1853 
que declara entre otras cosas, libres de derecho de importación las 
máquinas, los libros, el caii>ón fósil, las pieles no preparadas, los 
frutos llamados del país, la sal común y los animales en pie; esta- 



114 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 

blece el 6 ^U sobre la importación de fierro, bronce y acero sin 
labrar, maderas en bruto; el 15 ^'o sobre el cambray de hilo, seda 
en rama, telas de pura seda, encajes y bordados; el 20 "o todas las 
mercaderías que no estén gravadas con derechos especiales; el 25 '\'^ 
el azúcar, la yerba, el café, te, aceite de comer, drogas, comestibles 
en general y tabacos en hoja; el 30 ^/o el trigo, el maíz, los baíiles, 
los carruajes, los muebles, los sombreros, el jabón, la perfumería, la 
ropa hecha, el calzado, el tabaco negro; el 35 "/^ la harina, los fideos 
el queso, la manteca, los cigarros, las velas de sebo, los naipes, li- 
cores, aguardientes, vinos y cerveza. Se declara libre la exportación 
y se declara libre también el tránsito. Quedan habilitados los 
puertos de Montevideo, Maldonado, Colonia, Soriano, San Salva- 
dor, Carmelo, Mercedes, Higueritas, Paysandá, Salto, Santa Rosa, 
Constitución, Rosario, villa Artigas y el puerto seco de Tacuaix?ni- 
bó ;pero el depósito sólo será permitido en los puertos de Monte- 
video, Maldonado, Colonia, Higueritas, Paysandú, Salto, S:uita 
Rosa y Constitución. Para el pago de los derechos se calcularán 
los precios corrientes de plaza al por mayor. En el caso de recla- 
mación, decidirá el colector con comerciantes sacados á la 
suerte de una lista de doce que formará cada semestre el juez de 
comercio; las operaciones de los vistas serán píiblicas y éstos de- 
berán presentar á los comerciantes que lo soliciten el libro de 
asientos de los aforos. Y ya que de derechos de aduana hablamos, 
es útil agregar que hasta el primer año de la administración Gii-ó, 
rigió en Buenos Aires y fué materia de persistentes reclamaciones 
del comercio argentino, el decreto de 4 de mayo de 1S36 que dictó 
Rosas para perjudicar al puerto de Montevideo, según el cual «to- 
dos los efectos de ultramar que se trasbordasen ó reembarcasen de 
cabos adentro y se introduzcan en la provincia de Buenos Aires 
pagarán una cuarta parte más sobre los derechos que les corres- 
pondan según la ley de aduana. » 



CiiPITULO VII 

Administración del general Plores 

( 25 de sí'ptiembre de 1803 á 10 de geptiom>)rc de IboS ) 



El gobicrao provisorio de Flores, dirigió en marzo de 1854 un 
mensaje á la asamblea general, acompañado de varios anexos en 
li>8 que se relacionan todos los sucesos ocurridos desde la procla- 
mación de la dictadura y se establece la situación financiera del 
país en ese momento y posteriormente. 

FINANZAS DE LA DICTADURA — DOS REVOLUCIONES 

Damos á continuación un extracto de ese mensaje: 
Destruido por su base el régimen constitucional por los aconte- 
cimientos do septiembre, fué preciso apelar al pueblo y así lo hizo 
el coronel Flores, quien quedó solo por muerte de los generales 
Rivera y Lavallcja que debieron compartir con él la tarea del go- 
bierno provisorio. Para afianzar la paz, se negoció la introducción 
en territorio oriental de 4,000 soldados del ejército brasilero. El 
gobierno provisorio quedó instalado el 26 de septiembre de 1858. 
Hubo tentativa de revolución primero, y luego revolución encabe- 
zada por don Dionisio Coronel y otros, siendo aquél derrotado el 
29 de noviembre. Báez, Lamas, Moreno, que también estaban con 
fuerzas revolucionarias, fueron derrotados pocos días después, 
afianzándose !a paz el 30 de diciembre mediante la salida del país 
de los jefes de la revolución. 

El gobierno provisorio se encontró con una deuda de l:7t^6,387 
pesos de la administración Giró, en la que figuran seis meses de 



116 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 

sueldos de lo3 empleados civiles y militares desde el 1." de abril 
Á septiembre, lí cuya deuda estaban afectadas todas las rentas, con 
excepción de algunas de poca importancia. Se hicieron arreglos 
con los acreedores que percibían las rentas de aduana^ sellado y 
mercado, y quedó así limitado el derecho de los referidos acreedores 
á recibir 49,000 pesos mensuales, peiteneciendo el exceso al go- 
bierno. Pero la fuerte baja de las rentas no permitió llenar los 
nuevos compromisos y hubo que suspender el contrato con la so- 
ciedad de aduana. En la recaudación de las rentas de papel sellado 
y mercado, quedó disponible para el gobierno la mitad del pro - 
ducto. Fueron suspendidas por inmorales 6 irrealizables las leyes 
creando una caja de amortización y rescate de la deuda del estado 
y aceptando arreglos de créditos propuestos por siete individuos. 
Total do gastos hechos por el gobierno provisorio: 860,406 pesos. 
Sumas que recibió por rentas generales y subsidio del Brnsil, desde 
su instalación hastíi el 15 de febrero, 735,849 pesos. Estima el 
gobierno los gastos del presupuesto en 135,000 pesos y en 37,000 
lo necesario para atender la deuda exiglble, resultando un monto 
de 172,000 pesos mensuales. Con cien mil pesos de rentas gene- 
rales y los subsidios del Brasil, habrá bastante para cubrir con 
regularidad las necesidades de la administración. La importancia 
vital de estos servicios del Imperio, termina el mensaje, es digna 
del más alto reconocimiento de la nación. 

Entre los anexos del mensaje, figuran los siguientes documen- 
tos: un manifiesto del gobierno provisorio, constituido por Flores 
y Lavalleja y los ministros Juan Carlos Gómez, Lorenzo Batlle^ 
Santiago Sayago, estableciendo que Giró buscó asilo el 24 de sep- 
tiembre en la legación de Francia ; que los ciudadanos convoca- 
dos por Flores, que era ministro de guerra, habíap aclamado el 
triunvirato de Rivera, Lavalleja y Flores; y que el país fué convoca- 
do á elecciones para elegir una gran asamblea de doble número de 
legisladores, de acuerdo con el artículo 159 de la constitución, 
con poderes amplísimos para revisar la misma; y diversos de- 
cretos suspendiendo la ley de 4 de junio del año 1853 sobre 
ciudadanía y natui-alización, derogando el decreto de 15 de octo. 
bre de 1 853 que pone en vigencia las concesiones del pacto de 8 
de octubre de 1851, prohibiendo la matanza de vacas en los sala- 



ADMINI8TOACIÓN DEL GENERAL FLORES 117 

deros, como medio de evitar el aniquilamiento de la cría de ga- 
nado. Por letras re versales de enero de 1854, se convino que el 
Brasil reanudaría los subsidios de dinero al gobierno á razón de 
30,000 pesos mensuales. Un mes después, la dictadura pidió á la 
Ilación brasilera el aumento de la mensualidad á 60,000 y la en- 
trega por una sola vez de 180,000 pesos. En el mismo mes de 
enero se cambiaron notas reversales para permitir la entrada en 
territorio nacional de 4,000 soldados brasileros, siendo los gastos 
de cuenta del gobierno oriental, de acuerdo con el artículo 11 de 
la convención de subsidios de 12 de octubre de 1851. Ijas pri- 
meras medidas para asegurar la paz se dictaron el 27 de septiembre 
de 1853, y el 31 de octubre se dio por concluido todo. Pcix) en 
loe primeros días de noviembre volvió á organizarse militarmente 
el país. En enero 5 de 1854, se consideró nuevamente restable- 
cida la paz. Mencionaremos finalmente de los anexos de hacienda 
lo siguiente: que fué suspendida la ley de 15 de julio de 1853 que 
crea la caja de amortización y rescate de la deuda, porque además 
de inmoral, ataca obligaciones internacionales consignadas en tra- 
tados solemnes; que los acreedores por títulos situados sobre las 
rentas de aduana ofrecieron, y su propuesta fué aceptada por el 
gobierno, tomar íí su cargo la aduana desde el 1." de noviembre de 
1853 hasta fines de 1854, mediante entrega de 130,000 pesos 
mensuales, aplicando el remanente al pago de los créditos de esos 
acreedores. El 13 de diciembre de 1853 fué aceptada la propuesta 
de don Rafael Ruano, para la adquisición de la renta de sellado y 
patentes por 130,000 pesos durante el año 1854. Había declarado 
el gobierno en su decreto, que la enajeníición de la mitad de la 
renta no era eficaz y optó en consecuencia por la enajenación to- 
tal. En diciembre de 1853 se comisionó á don Femando Menck 
para la negociación de un empréstito de doce millones de pesos 
al precio de 70 % y 6 % de interés, para la extinción de la deuda 
interior, de conformidad á los tratados con el gobierno del Brasil. 

PRESroENCIA CONSTflUCIONAL— OTRAS DOS REVOLUCIOXES 

El 15 de marzo de 1854 fué elegido Flores presidente constitu- 
<áonal hasta el 1." de marzo de 1856, período complementaiío de 



118 OBIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 

la administración Giró. Tampoco pudo concluir la nueva presi- 
dencia el corto término de su mandato. El 28 de agosto de 
1855 estalló en la ciudad de Montevideo la revolución encabezada 
por el doctor José María Muñoz y renunció el presidente de la re- 
pública como medio de poner término á la guerra fratricida que 
había empezado. La asamblea dispuso que asumiera el mando el 
presidente del senado basta la elección de presidente titular en 
1.^ de marzo de Í856. No se adelantó gran cosa en el sentido del 
afianzamiento de la paz, pues el 25 de noviembre del mismo año 
1855 estalló una segunda revolución, que dio mérito á que se de- 
clarara el estado de sitio y adoptara el poder ejecutivo enérgicas 
medidas de defensa de que hablaremos al extractar las resolucio- 
nes de la comisión permanente. 

EMPRÉSTITOS Y CONSOLIDACIONES. — MONTO DE LA DEUDA 

No es menos ilustrativo el capítulo de las deudas públicas. Las 
cámaras sancionaron en 1854 los siguientes proyectos: reglamen- 
tación de pagos, esttiblecién do.se que en adelante no se atiendan 
créditos por resoluciones contrarias íí la igualdad en que deben 
ser considerados los acreedores, pasándose los casos de excep- 
ción á la asamblea; proyecto de empréstito de dos millones de pe- 
sos destinados á la reforma militar con el máximum de 6 % de 
inttn-és, no pudiendo negociarse abajo del 70 % de su valor ; 
autorización al poder ejecutivo para ratificar y canjear la conven- 
ción de subsidios de 1.° de junio de 1854 entre la n^pfiblica y el 
Brasil; y la ley de consolidación que reconoce como deuda pública 
el monto de todos los documentos liquidados por la junta de cré- 
dito público, con los intereses y ganancias que contiene y toda la 
demás deuda que en lo sucesivo se liquide perteneciente á años 
anteriores al de 1852, procedente de empeños del estado á parti- 
culares; agregando que será convertida en títulos consolidados que 
devengarjín el interés de uno por ciento al año desde el 1 ." de ene- 
ro de 1855, que se acumulará el uno por ciento desde igual fecha de 
1858 y finalmente otro uno por ciento en igual fecha de 1861, con 
lo que se formará el 3 % anual; que los acreedores cuyos créditOB 
estén liquidados deberán convertir dentro del término de cuatro me- 



ADMINISTRACIÓN DEL GENERAL FLORES 119 

ses desde el día en que el gobierno anuncie la conversión; que en 
' igual termino deberán hacerlo aquellos cuyas reclamaciones estén 
ó no en tnímite, no siendo de los que trátala ley de 25 de julio del 
año próximo pasado, para los cuales queda el término de un año 
contado desde el día en que el gobierno declare que están facili- 
tados y proporcionados los medios y modos de administrarlas, pro- 
bada.s y reconocidas semejantes reclamaciones; que terminados es- 
tos plazos que no podrán prorrogarse, se reputará prescripta toda 
deuda que no fuese dentro de ellos presentada; que al pago de los 
dividendos y amortización, quedan hipotecadas todas las rentas 
presentes y futuras, debiendo recibir la junta de crédito sesenta mil 
pesos mensuales, de los que se aplicarán diez mil para amortiza- 
ción. 

Fué dictada la ley que antecede sobre la base de un informe 
presentado el 24 de marzo de 1854, por la junta de crédito públi- 
co establecida de conformidad á la convención de 12 de octubre 
de 1851 entre la república y el Brasil. Hasta ese día, la junta ha- 
bía clasificado y liquidado las siguientes deudas: por sueldos 
23:370,559 pesos; por suministros, 9:994,733; por emprés- 
titos, 4:31)6,770; por alquileres, 2:160,027; por indemnizaciones, 
2:134,753; por pólizas, 1:681,450 ; por reforma militar, 1:643,453; 
porcoTipras de propiedades, 1:563,574: por servicios eventuales, 
•^6íU61; por depósitos, 126,310; por diversos orígenes, 105,381; 
por deuda flotante, 54,106 ; y por perjuicios de guerra, 24,647. 
Monto de estos rubros, 47:594,931 pesos y agregados 194,966, 
clasificados desde el día 24 de marzo hasta fin del mismo mes, re- 
colta un total de 47:789,089 pesos. Al presentarse ese informe es- 
^ ya vencido el plazo para la presentación de los documentos, 
P^ro quedaban pendientes de trámites varias partidas (jue en 
«oncepto de la junta redondearían la suma de 48:000,000. Los 
^«•.•»94,931 pesos de la primera clasificación y liquidación corres - 
Panden á 16,302 títulos diferentes, acompañados muchos de ellos 
^ vohuninosos expedientes y se distribuyen en estas tres catego- 
^ principales: por concepto de capital originario 30:832,585 pe- 
•J*í por concepto de intereses liquidados hasta el año 1852, la can- 
wuad de 12:727,935; y por concepto de ganancias acordadas por 
^nvenio entre el gobierno y los acreedores, 4:034,411 pesos. No 



120 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 

están comprendidas en niríguno de estos guarismos, ^gi^g^ ^1 in- 
forme de la junta de crédito pñblico, las reclamaciones por sumi- 
nistros de ganado y otros haberes de la campaña, para cuya justi- 
ficación fué dictada la ley de 25 de julio del año ] 853, que toda- 
vía no ha recibido ejecución y cuyo monto puede calcularse en 
12:000,000 pesos, resultando entonces una deuda interna de sesen- 
ta millones de pesos, aparte de otra deuda externa de 2:503,444 
pesos, de cuya suma corresponde al subsidio de Francia 1:117,395 
y al subsidio del Brasil hasta marzo de 1854^ la cantidad de 
1:386,049 pesos. De acuerdo con el plan propuesto por la junta 
de crédito público, los 60 millones de la deuda interna, serían 
rescatados en un período de 32 años y en el caso de contratarse 
un empréstito de conversión, debería pagarse al tipo máximo del 
25 **/o de su valor. Ya veremos sin embargo, que los cálculos de 
la junta acerca del monto definitivo de las reclamaciones por per- 
juicios de guerra fueron excedidos de una manera asombrosa, des- 
pués de dictada la ley de consolidación, por los incalificables abu- 
sos cometidos en la justificación de los reclamos, resultándole al 
país una deuda de más de cien millones de pesos. 

ÍJL BANCARROTA. — UNA MEMORIA DK HACIENDA. — AUMENTA 

LA DEUDA 

Mal momento se había escogido para la consolidación. El ser- 
vicio de intereses debía empezar en abril de 1855. Un mes 
antes, la memoria del ministerio de hacienda, presentada por el ge- 
neral Batí le á la asamblea, daba cuenta de que las rentas habían pro- 
ducido 874,000 pesos menos de lo calculado, cuya cantidad agre- 
gada al déficit de 225,848 del presupuesto, arrojaba una diferencia 
efectiva de más de un millón de pesos, que aumentó posterioi^ 
mente, constituyendo para el año 1855 una carga de 1:292,830 
pesos, aparte de la deuda exigiblo por 1:434,146 pesos. De los 
anexos de la memoria, tomamos las siguientes cifras recapitulati- 
vas de las entradas y salidas del tesoro público, durante el año 
1854: ingresos, 3:715,986 pesos, sobresaliendo la aduana con 
1:405,000, los empréstitos con 1:335,136, los sellos y patantes con 
100,000, el subsidio brasilero con 656,000, las loterías con 56,000 



ADMIN18TRACIÓK DEL Q£NERAL FLORES 121 ^ 

y las cárceles con 42,000; egresos : cuerpo legislativo 82,000 ; 
departameiito.de gobierno 406,000; hacienda 1:867,000; guerra 
1:137,000; diplomacia 17,800 y lo demás por otros rubros. Otro 
de los anexos calcula así la deuda pendiente á fines de 1854: li- 
bramentos impagos 785,141 ; lista militar y civil 517,689 ; presu- 
puestos de las mismas 905,835; clases pasivas 249,653; suminis- 
tros 31,657 ; documentos pendientes 246,999. 

Era inevitable la bancarrota y ella se produjo antes del pago 
del primer servicio de intereses, abonándose simplemente la amorti- 
zación mensual de 10,000 pesos, sin esperanza alguna de reacción 
favorable, como lo prueba el hecho de haberse calculado por el 
poder ejecutivo, en el proyecto de presupuesto para el ejercicio 
1856, el déficit de 1855 en 1:147,945 pesos, excluidos los atra- 
sos anteriores, lo que no impidió que volviera á figurar en la ley 
tan inútilmente como antes^ la partida de 720,000 pesos corres- 
pondiente al servicio de la consolidada. El crédito del país cayó al 
suelo, aunque no estaba en realidad muy alto, segíin lo demuestra 
la enorme masa de deuda amortizada á expensas de la mensuali- 
dad de diez mil pesos que se entregaba á la junta de crédito pfi- 
blico. La primer amortización, realizada en enero de 1855, permi- 
tió rescatar 270,000 pesos nominales y en esa proporción y en 
otra más exagerada todavía siguió funcionando el fondo amorti- 
zante de 10,000 pesos. La enorme depresión del crédito público, 
lejos de abatir la altivez del gobierno, inspiró el singular decreto 
de 17 de julio de 1855, estableciendo que no se admitii*ían pro- 
puestas de amortización inferiores al 5 "/o del valor de los títulos ! 
Anticipándose á este enorme fracaso, dijo la comisión especial 
íe la cámara de diputados que el presupuesto de 1855 dejaría un 
excedente de 300,000 pesos, que debería destinarse en parte á vi- 
gorizar una caja de amortización sobre la base del 7 ''o de las 
^ta8, pudiéndose así rescatar la deuda consolidada y á la vez 
eitingnir, con ayuda de los excedentes de diez años, otilas den- 
^ que como la exigiblc constituida por atrasos de las listas de 
1853, la francesa y la brasilera, montaban á 5:553,395 pesos. La 
consolidación de sesenta millones, agregaba el informe, impondría 
^ acuerdo con los tratados del Brasil^ un servicio de dos millones 
de pesos al año, imposible de cubrir; el mismo interés provisorio 



122 ORIGEN DE NUESTRAS PEUDA8 



del 1 %, representaría im desembolso considerable de 600,000 pe- 
sos y sería más práctica y conveniente la otra solución. La comi- 
sión disertaba sobre la base del primer informe de la junta de cré- 
dito ptíblico, cuyas cifras crecían de una manera tan prodigiosa 
que según un cuadro de la misma oficina que llega hasta 31 de di- 
ciembre de 1856, la deuda clasificada y liquidada ascendía á 
102:572,240 pesos en esa fecha, estando ya convertida en bonos 
95:660,815 y pendientes de conversión 6:911,425 pesos. Otro 
cuadro complementario demuestra una amortización de 3:884,330, 
que disminuye el monto convertido y circulante á 91:779,491. 

La tarea legislativa del año 1855, dio las siguientes leyes, con 
la advertencia de que no tuvieron ejecución las dos primeras: que 
el pago de la contribución directa, podrá verificarse en títulos de 
la deuda consolidada por el máximum del valor real que hayan ob- 
tenido en la última amortización mensual, no habiendo prevalecido 
en el senado la disposición sancionada por la cámara de diputados 
que acordaba á esos títulos el duplo de su precio de amortización, 
por juzgarse que de otro modo se beneficiaría á los contribuyentes 
á ex|)ensas de la masa general de los acreedores y de la reducción 
á la mitad del importe del impuesto; que los títulos de la deuda 
consolidada, se recibirían en pago de la octava parte de los dere- 
chos de aduana, por el duplo del término medio de la última amor- 
tización sobre el fondo amortizante de diez mil pesos mensuales 
que establece la ley, contribuyendo á la sanción de este proyecto 
en la cámara de senadores, donde había encontrado resistencias, 
la manifestación del ministro de gobierno de que acababa de reei- 
birsLí comunicación del minisiro oriental en Río Janeiro, respecto 
del estado de las gestiones en la coi-te del Brasil para atender 
al pago de la deuda nacional, de cuya grave comunicación resul- 
taba según un senador, que la república sólo debía contar con sus 
propios esfuerzos y recursos; autorización al poder ejecutivo para 
girar vales de tesorería contra las rentas generales del estado, has- 
ta la cantidad de doscientos mil pesos y otros vales hasta la canti- 
dad de cincuenta mil pesos mensuales, durante siete meses conse- 
cutivos, para cubrir el déficit que resulta de la recaudación y ha- 
cer frente al piígo puntual de los gastos administrativos, debiendo 
al finalizar los siete meses, quemarse veinticinco mu pesos men- 



ADMINISTRACIÓN DEL GENERAL FLORES 123 



siiales basta la oxtiiicióii de la suma girada, mediante entrega de 
igual cantidad que hará la tesorería lí la junta de crédito pdblico; 
autc rízación concedida al poder ejecutivo, para celebrar arreglos 
con los agentes diplomáticos sobre las reclamaciones de sus res- 
pectivos sábditos, dando cuenta á la asamblea; autorización conce- 
dida al poder ejecutivo, para enajenar las rentas de aduana sobre la 
base del mantenimiento de la administración aduanera; consolida- 
ción de los sueldos impagos desde enero de lí^53 á junio 1855, en 
deuda exigible de 3 "/o anual y la cantidad de cinco mU pesos men- 
suales para amortización. Ocupáronse también las cámaras de una 
consulta del poder ejecutivo, en la que establece que ya se ha con- 
vertido en deuda consolidada sesenta millones de pesos, á cuya 
fiama se ha señalado la partida de cincuenta mil pesos mensuales 
para intereses, habie ndo contestado la asamblea que debía conti- 
nnar la conversión de créditos por títulos de la referida deuda. 

Sancionaron también las cámaras en este período, una tabla de 
equivalencias estableciendo la circulación de monedas de oro y 
plata del Brasil, de las repúblicas americanas, de España y de 
Francia; las leyes de I 5 de julio que autorizan la acuñación de se- 
«ínta mil patacones cobre, con el tipo fijado por ley de 14 de ju- 
nio de 1839, pudiendo el poder ejecutivo invertir hasta la cantidad 
de sois mil pesos en retirar de la circulación el cobre viejo, 200,000 
patacones plata con ley de 10 dineros y 400,000 patacones oro de 
ley de veintiún quilates; un nuevo impuesto denominado de ba- 
rrera en toda la comprensión del departamento de Montevideo, de 
20 centesimos por cada animal vacuno, caballar, cabrío, lanar y 
porcino que entre al departamento, destinándose su producto á 
inejora.sde vialidad; la autorización concedida al señor Menck, para 
la fundación de un banco, de dos millones de capital con facultad 
de emitir billetes hasta el duplo del dinero efectivo que tenga en 
^¡a y descuentos sobre firmas abonadas de particulares, fondos 
pííblicos, acciones suficientemente garantidas de compañías in- 
dustriales é hipotecas de bienes raíces, no pudiendo exceder el in- 
terés del descuento del seis por ciento al año; y la importantísima 
'^y que creó el registro de ventas, permutas y donaciones y dis- 
puso que la toma de razón es indispensable para que los instru- 
mentos puedan surtir en juicio los efectos de derecho. Al discutir- 



124 ORIGEX DE NUESTRAS DEUDAS 

se en asamblea general el importe de los derechos de registro, dijo 
el señor Aguiar, que debía recomendarse al poder ejecutivo pai-a 
regentear la oficina al autor del proyecto señor Martiniano 
Mouliá. 

MONTO DE LOS PRESUPUESTOS 

El presupuesto de gast<)s votado para el año 1854, subía á la 
cantidad de dos millones ochocientos treinta y seis mil pesos, así 
distribuidos: legislatura 65,L'52; presidencia de la repfiblica 1 5,180; 
ministerio de gobierno y relaciones exteriores 619,222; ministerio de 
hacienda 489,916; ministerio de guerra i; ^V^ 7,2 7 7; operaciones de 
la deuda 600,000. El cálculo de recursos era de dos millones seis- 
cientos once mil pesos, destacándose en esa cifra la aduana de 
Montevideo con 1:560,000; las receptorías y subreceptorías con 
165,000; el papel sellado y patentes con 280,000; el derecho adi- 
cional, con 320,000; el mercado principal con 45,000 y los lobos 
con 30,000 pesos. 

A mediados de 1 854, fué sancionada la ley de presupuesto para 
el ejercicio de 1855, Montan los gastos á 1:986,764 pesos, en esta 
forma distribuidos : cuerpo legislativo 66,430; departamento de go- 
bierno y relaciones exteriores 758,186; departamento de guerra 
914,014; departamento de hacienda 248,1 34. Los recursos están cal- 
culados en 2:349,000, lo que arroja un superávit de 362,000 pesos, 
destacándose la aduana de Montevideo con 1:800,000, receptorías 
1 30,000, sellado y patentes 206,000, mercados de la capital 50,000, 
corrales de Montevideo 50,000, corrales de los departamentos 
15,000, policía de Montevideo 24,000, policía de los departamen- 
tos 6,000, correos 20,000. Destina también el presupuesto la par- 
tida de 720,000 pesos para intereses y amortización de la deuda 
consolidada. El servicio de amortización debía empezar efectiva- 
mente en enero, y el de intereses en abril de 1855, exigiendo am- 
bos un aporte de sesenta mil pesos mensuales, eí|uivalentes á los 
setecientos veinte mil al año que incluye el presupuesto. Para ha- 
cer frente al pago de la deuda, afectaba expresamente el presu- 
puesto los productos de la contribución directa y de las tierras pú- 
blicas. En el presupuesto de gobierno, figura la policía de toda la 



AD1CINI8TRAC1ÓN DEL GENERAL FLORES 125 

república con 411,474 pesos, la magistratura con 57,732, la ins- 
trucción primaria con 80,544 ; en el de guerra y marina, el estado 
mayor general con 55,788 pesos, figurando 6 brigadieres genera- 
les, 4 coroneles mayores y 2 coroneles ; los agregados al estado 
mayor pasivo, con 319,386 pesos, figurando 34 coroneles, 63 te- 
nientes coroneles, 72 sargentos mayores, 160 capitanes, 50 ayu- 
dantes mayores, 95 tenientes primeros, 49 tenientes segundos, 92 
subtenientes; el cuerpo de inválidos, con 180,798 pesos; las viudas 
y menores militares, con 227,978; en el de hacienda, los jubilados 
y pensionistas con 61,340 pesos, siendo digno de mencionarse que 
sólo aparece una pensión de 3,000 anuales á favor de don Fran- 
cisco xVraucho, y dos de 2,000 á favor" de los señores Francisco S. 
Antuña y Luis B. Caravia. 

El presupuesto general de gastos sancionado en julio de 1855, 
arroja las siguientes cantidades: cuerpo legislativo 69,590; minis- 
terio d 3 gobierno y relaciones exteriores 549,176; ministerio de 
guerra 1:046 J44; ministerio de hacienda 494,229, habiendo ade- 
más una partida de seiscientos mil pesos destinada al pago de la 
deuda consolidada, intereses y amortización. El cálculo de recur- 
sos quedó fijado en dos millones treinta y tres mil pesos simple- 
mente, destacándose la aduana de Montevideo con 1:600,000, las 
receptorías con 100,000, la contribución directa con 100,000, los 
corrales y mercados con 100,000. Para hacer frente al déficit, se 
autorizó al poder ejecutivo á girar vales contra la tesorería, en 
la forma ya indicada en el extracto de las leyes sancionadas por la 
asamblea. 

DE UN MENSAJE PRESIDENCIAL 

Dice el mensaje del poder ejecutivo á la asamblea general, en 15 
de febrero de 1855, que las tropas brasileras que con nuestro be- 
neplácito y en virtud de los pactos existentes ocuparon el territo- 
rio el año pasado, se conservan en la república, en ;el interés de sus 
solas conveniencias; que el gobierno ha celebrado un acuerdo con 
el Imperio que determina los únicos fines, la duración y condicio- 
nes de aquel apoyo, ofrecido y aceptado en favdr del orden legal 
de la pacificación del país y de la seguridad de sus habitantes; que 



126 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDA8 



la demarcación de límites territoriales entre la república y el Impe- 
rio se continúa con el mayor acierto y la más entera buena fe; que 
se ha creado una comisión para conocer el número de jefes y oficia- 
les que deben ser comprendidos en la reforma'toilitar; que el estado 
de la hacienda pública se resiente de las oscilaciones por que el 
país ha pasado ; que casi del todo aniquilada nuestra inmensa ri- 
queza de pastoreo, nuestro comercio languidece y la renta ha sido 
mínima d insuficiente, acrecentándose el déficit con motivo de los 
últimos disturbios ; que la ley sobre deuda general ha sido cum- 
plida, pmcticándose la amortización oi-denada ; que la deuda exi- 
gible debe también ser atendida, ya que no estií comprendida en 
la consolidación de la deuda general ; que la ley de contribución 
directa no ha sido puesta en ejecución, por el estado de aniíjuila- 
miento de la fortuna particular. En el mensaje de 15 ae febrero 
de 1856, se dice, entre otras cosas: (jue el 25 de noviembre ante- 
rior un movimiento revolucionario alteró gravemente el orden pú- 
blico, habiendo tenido el gobierno que adoptar enérgicas medidas, 
que restableciemn el orden, no sin que se produjeran desgracias 
muy lamentables; que la deuda pública consolidada asciende á 
74:956,298 pesos, la deuda exigible á 403,842, y la que se ha con- 
traído hasta el mes de diciembre monta á unos 500,000 pesos, exis- 
tiendo además un fiíerte déficit; que el gobierno celebró con- 
tratos con varios comerciantes por intermedio de don Carlos Na- 
via, que fueron puestos en conocimiento de la comisión permanen- 
te, para proveerse de recursos ; que el ejército brasilero se retiró 
ya de nuestro territorio, al que vino para cooperar al manteni- 
miento de la paz ; que varios jefes argentinos, abusando de nues- 
tra hospitalidad, han comprometido nuestra neutralidad con el es- 
tado de Buenos Aires, habiéndose ya adoptado medidas para evi- 
tar iguales hechos. 

ACTUACIÓN DE LA COMISIÓN PERMANENTE 

Del libro de actas de la comisión permanente, correspondiente 
al año 1854, tomamos los siguientes datos. En sesión del 24 de 
agosto fué interpelado el ministerio de hacienda por amortizacio- 
nes de deuda exigible, para las que no lo autorizaba la ley de pre- 



ADMINISTRACIÓN DEL GENERAL FLORES 127 

supuesto general de gastos. Dijo con tal motivo el ministerio que 
distribuía mensualmente setenta mil pesos entre el señor Iríneo, el 
empr(^stito del comercio y diferentes partidas sancionadas por 
las cjímaras, aparte de trece mil pesos por deuda exigible, pero que 
si se le pasaba una nota para que se ajustara estrictamente al pre- 
supuesto^ así lo haría. La comisión se dio por satisfecha con esas 
explicaciones. En 31 de octubre se presentaron algunos de los 
propios miembros de la comisión pennanentc, denunciando que sus 
dietas estaban impagas. Durante el año 1 855, la acción de la co- 
misión recayó especialmente sobre los asuntos que enumeramos á 
contiimación: un decreto del poder ejecutivo, relativo á la prensa, 
inspirado, según dijo la comisión especial en su informe, por los 
abusos de la libertad de escribir, á los que el gobienio podía poner 
ténnino mediante el artículo 81 de la constitución de la república. 
Estíiblece en sustancia el referido decreto, garantías para la apli- 
cación de la pena en caso de juicio, y comete á un tribunal com- 
puoato de los jueces de 1.'' instancia la formación del proceso. Sos- 
tuvo el ministerio que había trabajos subversivos i>ara derrocar la 
autoridad constituida, y que eso justificaba la actitud del go- 
bierno. La comisión aprobó el decreto. 

Miís adelante se dio cuenta de una nota de la junta económico- 
administrativa de Montevideo, acompañando una protesta de los 
redactores del diario «La Nación», en virtud de haber sido atro- 
pellados en sus dei-echos por la fuerza pública. En concepto de al- 
gunos de los miembros de la comisión, la junta carecía de persone- 
ría para presentarse al cuerpo legislativo, y debía dirigii-sc» al jefe 
político, ó bien al alcalde ordinario, á los efectos del artículo* 126 
de la constitución. El día 28 de agosto estalló la revolución enca- 
l>€2ada por don José María Muñoz. Dice el mensaje del poder eje- 
cativo sobre ese suceso, que en un discurso del ministro Paranhos 
^n la cámara de diputados del Brasil, se descubren rasgos pro- 
nainentes que aseguraban la realización del movimiento revolu- 
cionario ; que estando el ejercito brasilero acampado en las Tres 
Cruces, pidió insistentemente el gobierno al ministro del Im- 
perio, señor Amaral, que le prestara su ayuda, pero que el minis- 
^ no sólo no contestó, sino que concurría personalmente á las re- 
uniones secretas de los conjurados, atribuyéndose el derecho de 



128 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 

discutir la constitucional idad del decreto sobre la prensa, todo lo 
cual obligó al gobierno á suspender sus relaciones con la legación 
y á pedir el retiro del ejército brasilero fuera del país; que por me- 
diación de una comisión de comerciantes, pudo finalmente hacerse 
el acuerdo con los revolucionarios, habiendo ofrecido el presiden- 
te espontáneamente su renuncia. En el mes de noviembre, la co- 
misión permanente rehusó su venia para conferir el empleo de co- 
ronel á don Andrés Gómez, fundándose en las malas circunstan- 
cias financieras. La comisión observó al poder ejecutivo la no 
aplicación de la ley de contribución directa á la deuda consolida- 
da, á cuyo servicio está afectada, y le observó también que en 
los meses de septiembre y octubre no se había practicado la amor- 
tización mensual, desacreditándose así la deuda consolidada. El 
28 de noviembre se dictó un decreto declarando á Montevideo en 
estado de sitio. Fué derogado á los dos días, habiendo declara- 
do en su mensaje el poder ejecutivo que los representantes don 
José María Muñoz, don Eduardo Bertrán y don Femando Torres, 
eran responsables de las consecuencias que pudieran sobrevenir 
de las reuniones de hombres en armas que ellos dirigían. En di- 
ciembre sometió el poder ejecutivo á la comisión permanente un 
decreto desterrando temporalmente á los representantes señores 
Muñoz, Bertrán y Torres, po;* el delito de rebelión. Declaró la 
comisión que con arreglo á los principios constitucionales, el asun- 
to era de la incumbencia de la respectiva cámara. En este mis- 
mo mes, fué nombrado el general Flores comandante general de 
armas. 

La misma comisión permanente se ocupó en enero de 1856 de 
la propuesta de una sociedad de comerciantes, para evitar los per- 
juicios que ocasionaban los billetes de tesorería, mediante el res- 
cate ó retiro de estíos papeles. La comisión declaró que era inne- 
cesaria su venia, desde que el poder ejecutivo tenía abierto un 
crédito para el caso de insuficiencia de las rentas, por la propia 
ley de presupuesto, y estaba, además, autorizado por ley expresa 
para enajenar las rentas de aduana hasta diciembre de 1856. En 
el inismo mes, comunicó el poder ejecutivo que, de conformidad 
á la ley de 14 de julio del año anterior, había arreglado el crédito 
Güimotiilhon por nrtermedio del encargado de negocios de Fran- 



ADMINIBTBACIÓN DEL GENERAL FLORES 129 

cía. Resolvió la comisión que el asuntx) fuera pasado á la asam- 
blea para que arbitrara fondos, rechazando la pretensión del eje- 
cutivo de que él tenía facultad para efectuar el pago. Fué inter- 
pelado el ejecutivo con motivo de la invasión del territorio del 
estado de Buenos Aires por fuerzas expedicionarias salidas de 
Montevideo. Contestó el ministerio que no había impedido la in- 
vasión por cai-ecer de datos antes de producido ese hecho. En el 
mes de febrero, pasó nota el general Flores, comandante general 
de armas, declarando que tiene conocimiento de trabajos sub- 
versivos con motivo de la próxima elección presidencial, y que ha 
reunido fuerza armada cerca de la ciudad para contrarrestar esos 
trabajos, que se realizan á raíz de las dos recientes revoluciones, 
promovidas y encabezadas por representantes de la nación. 

Del informe anual de la misma comisión permanente á la asam- 
blea general el 1 1 de febrero de 1856, extractamos estos datos: el 
28 de agosto se produjo una revolución, que terminó con la renun- 
cia del presidente Flores; fud retirado el ejército brasilero; la emi- 
sión de vales de tesorería por ciento veinte mil pesos dio por re- 
sultado quebrantos para el tesoro público y para los empleados; el 
poder ejecutivo entabló reclamaciones contra los representantes 
Muñoz, Torres y Bertrand, á causa de la parte que tomaron en la 
resistencia armada que algunos ciudadanos opusieron á ciertas 
medidas que, en el estado anormal que hemos atravesado desde la 
revolución de agosto, daban mérito á aquellos ciudadanos para te- 
mer la repetición del sistema que por nueve años había combatido 
la capital; (jue el gobierno creyó prudente, á pesar de la respuesta 
de la comisión permanente, dictar el decreto que prohibe el regre- 
so al país de los mencionados representantes, hasta la resolución 
de la respectiva cámara ; que en la sesión del 1.® de agosto fué in- 
terpelado el ministerio por haber sido aprehendidos varios ciuda- 
i danos; en octubre fué interpelado el ministerio con motivo de un 

^ decreto del poder ejecutivo, autorizando á la « sociedad de cam- 

f bio8» para emitir trescientos mil pesos en moneda papel. Contes- 

I tó el ministtírio que la expresada sociedad existía en virtud de un 

contrato celebrado por el poder ejecutivo y aprobado por la asam- 
blea, y que, escaseando los billetes y con el propósito de facilitar 
eJ cambio menor, el gobierno había dictado aquella medida con las 



130 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 

garantías necesarias, pero que no tendría inconveniente en dejarla 
sin efecto sí así lo despeaba la comisión permanente. En la misma 
sesión se interpeló al ministerio por los términos del aviso sacan- 
do á licitación la acuñación de moneda de cobre por cien mil pe- 
sos, y no por sesenta mil, como establece la ley. Contestó el mi- 
nisterio que en el contrato se establecerá la cantidad de sesenta mil, 
y que al redactarse el aviso se había buscado el medio de proveer 
más seguramente al mercado de cambio menor. Tuvo también que 
observar la comisión permanente al poder ejecutivo, por su decreto 
sobre emisión de trescientos mil pesos en vales de la «sociedad de 
cambios», siendo así que en el contrato aprobado por la asamblea 
para la enajenación de las rentas de mercado y corrales, quedaba 
limitada la emisión de vales á 121,253 pesos, y en consecuencia, la 
ampliación resultaba ilegal. En diciembre se advirtió al poder ejecu- 
tivo la suspensión en el cumplimiento del contrato relativo al cré- 
dito Gounouilhou, á pesar de las leyes que asignaban una cantidad 
mensual al pago de ese crédito. En el curso de la discusión se ha- 
bló del decreto de aceptación de la propuesta de los señores León 
Pereda, Domingo Gounouilhou, Nicanor Costa, Agustín Murgaíondo, 
Francisco Agell y Francisco Maurriz, por sí y en representación 
de varios acreedores con créditos hipotecarios escriturados sobre 
la renta de aduana, por la suma de tres millones quinientos treuitp 
y cuatit) mil pesos, debiendo hacerse el pago mediante la entix»ga 
de un tanto por ciento de la renta aduanera. 



CAPÍTULO VIII 

Administración de don Gabriel A. Pereira 

( 1.» do marzo ño Ifm á l.<» de marzo de 18C0 ) 



CONSTANTES AMAGOS DK GUERRA. — UNA REVOLUCIÓN SAN- 
GRIENTA 

Durante el primer año de la adniinistraeión Pereira, hubo nece- 
sidad de nombrar dos veces al general Medina comandante gene- 
ral de armas^ para mantener la tranquilidad pública en el departa- 
mento de la capital; según se declara en el mensaje de apertura de 
las sesiones ordinarias del cuerpo legislativo de febrero de 1857. 
En el mes de enero de este último año^ se produjo la revolución 
encabezada por el general C^sar Díaz y el coronel Erigido Silvei- 
m, que terminó con la hecatombe de Quinteros» Ante el amago 
de nuevos movimientos revolucionarios, hizo saber el gobierno á 
la asamblea general en 1859, que había adoptado medidas preven- 
tivas* llamando á la guardia nacional y extrañando del país á va- 
rías personas. 

Esas continuas agitaciones políticas y la ya apremiante situación 
de la hacienda pública, explican los grandes apuros fiscales de que 
instruyen los documentos de la época. 

INTENSO DESBQUIIJBRIO FINANCIERO 

Al clausurarse las sesiones ordinarias en julio de 1856, expresó 
el presidente de la república que el estado de la hacienda nacional 
era deplorable y que no podía lisongearse de que la paz estuviera 



132 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 

completamente afianzada. Y tenía razón para expresarse así. Se- 
gún el memorándum que el ministro de hacienda don Lorenzo 
Batlle presentó al presidente el 2 1 de agosto del mismo año, ha- 
bía que pagar por servicio mensual del presupuesto 85,489 pesos, 
amén de la partida de 277,000 pesos de atrasos; y sólo alcanzaba 
el producto de las rentas disponibles d 47,136 pesos, á causa de 
los empeños 6 hipotecas existentes sobre los impuestos miís valio- 
sos. Las cámaras sancionaron en ese mismo año un convenio en- 
tre el gobierno y el encargado de negocios de Inglaterra para lle- 
var á cabo la convención anterior de 5 de noviembre de 1 845. El 
gobierno entregaba á la sociedad llamada de 1848, la administra- 
ción de la aduana hasta la extinción del crédito pendiente de un 
millón setenta y siete mil pesos, mediante adjudicación á la empresa 
acreedora de la octava parte del líquido producto de la renta, sien- 
do entendido que además de lo ajustado en el contrato de 1845 
sobre superintendencia del gobierno oriental, la autoridad britá- 
nica coadyuvaría á dicho objeto inspeccionando los actos de la 
administración de la renta por sus connacionales. La cámara 
de senadores, al prestar su sanción á este convenio diplomático, 
procedió ante las seguridades dadas por el ministerio de hacienda 
de que la concurrencia del gobierno inglés sólo tendría lugar cuan- 
do el gobierno oriental lo pidiera, que el personal de la aduana se- 
ría conservado, que la octava parte concedida era la única com- 
pensación para pagar el capital y los gastos de pennanencia de 
una fuerza britiínica en la capital y que el ministerio contaba con 
ochenta y cinco mil pesos mensuales para hacer frente á los des- 
embolsos de la administración general. Sancionaron también las 
cámaras la ley de 9 de abril, que suspende la tramitación de los 
expedientes por perjuicios de guerra de que trata la ley de 14 de 
julio de 1853, dispone que dichas causas pasen á examen de 
una comisión compuesta de un senador, dos diputados y tres per- 
sonas más designadas por el poder ejecutivo, que daría cuenta 
de las que no estén arregladas á la ley, y declara que los expe- 
dientes que^o se presenten dentro del término de 45 días queda- 
rán sin efecto y prescrito el derecho de los interesados á ulterio- 
res reclamaciones; la ley de 28 de junio que establece que todos los 
propietarios que han solicitado indemnización de perjuicios causa- 



i 



ADMINISTRACIÓN D£ DON GABRIEL A. PEREIRA 133 

dos en la pasada guerra y cuyos expedientes están en la junta cla- 
sificadora creada por la ley de abril, se presentarán personalmente 
á dicha junta con los títulos de propiedad ó de arrendamiento de 
los campos donde tenían sus haciendas, á ratificar su pedido den- 
tro del plazo de 3 meses, pasado el cual se quemarán los expe- 
dientes respectivos. 

EL PRIMER BANCO DE EMISIÓN. — LOS PERJUICIOS DE GUERRA 

Els fecunda la labor parlamentaria del año 1^57. Mencionare- 
mos la ley que constituye el establecimiento financiero del barón de 
Mafia en banco de emisión^ depósitos y descuentos con capital de 
un millón doscientos mil pesos y facultad de emitir hasta el triple 
del fondo efectivo en billetes del valor mínimum de una onza de 
oro y mientras dure la escasez de cambio, en fracciones menores 
hasta un octavo de patacón por el 10 % del capital, siendo la con- 
cesión fundamental por veinte años; el proyecto que autoriza á la 
sociedad de cambio para establecer un banco de emisión, depósi- 
tos y descuentos con capital de dos millones de pesos, y facultad 
de emitir billetes del mínimum de una onza de oro, sin perjuicio 
de emitir también fraccionarios hasta un cuarto de patacón mien- 
tras dure la escasez de cambio menor, no pudiendo la emisión ex- 
ceder del duplo del fondo efectivo del banco; la ley que autoriza 
al poder ejecutivo para contratar en el exterior la acuñación de 
oro y de plata de acuerdo con la ley de 15 de julio de 1854; la ley 
que declara cerrada la conversión de la deuda por perjuicios de 
guerra, debiéndose devolver á sus dueños«los expedientes no con- 
vertidos que llenen las condiciones legales y quemarse los demás 
expedientes previo desglose de los poderes y títulos de propiedad, 
inutilizáadose las planchas que sirvieron para la impresión y los 
bonos excedentes; la ley que aprueba las bases negociadas entre 
el gobierno y los agentes de Francia é Inglaterra, para el estable- 
cimiento de una comisión mixta que entienda en el arreglo de las 
reclamaciones anglo-francesas por perjuicios de guerra, entre cu- 
yas bases figuran: que la comisión mixta resolverá con el carácter 
de arbitro arbitradora en cuanto á la justificación y monto de las 
reclamaciones, que la comisión se compondrá de cuatro perso- 



134 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 



ñas, dos nombradas por el gobierno y las otras dos por el gobier- 
no reclamante, presidiendo sin voto deliberativo el juez letrado 
de hacienda, que la presentación de las reclamaciones se hará ante 
la comisión mixta y las diligencias de justificación ante el juez de 
hacienda á presencia de los arbitros, decidiendo en caso de empa- 
te una quinta persona sacada á la suerte de una lista de cuatro 
ciudadanos y cuatros franco -ingleses designados con anteriori- 
dad en la misma forma que los arbitros, (jue las reclamaciones se 
presentarán dentro del término de noventa días para los que resi- 
dan en la república y de ciento ochenta para los demás, quedando 
prescripto todo derecho una vez pasados esos términos, y finalmente, 
que el monto de las reclamaciones admitidas por la comisión será 
reconocido como deuda nacional y su extinción será arreglada por 
una convención especial; la ley que establece un impuesto extraor- 
dinario del uno por ciento sobre todos los capitales para hacer 
frente á la reforma militar, cubriéndose el déficit con títulos de 
deuda denominada i'cforma, sin interés y un fondo amortizante de 
cinco mil pesos mensuales de rentas generales. 

Al discutirse en la sesión del 24 de abril de la cámara de dipu- 
tados el proyecto que manda quemar los expedientes por perjui- 
cios de guerra, díjose lo siguiente: que desde que se promulgó la ley 
de 1853, se produjo una avalancha de créditos; que las primeras i'e- 
clamaciones excitáronla codicia; que la abundancia de bonos promo- 
vió el establecimiento de una casa denominada BolsOy donde se ha- 
cían negocios por sumas mayores que las convertidas por la junta de 
crédito público; que se falsificaban expedientes aquí y en la campa- 
ña, con firmas apócrifas \ie jueces y escribanos; que fué tanto el es- 
cándalo, que el gobierno tuvo que ordenar al tribunal de comercio 
que hiciera cerrar la Bolsa, que en sus últimos momentos ofrecía co- 
mo resultado de la nueva industria familias arruinadas, créditos per- 
didos, ciudadanos hasta entonces de reconocida honradez, prostitui- 
dos y degradados; que á pesar de todas las medidas tomadas, los ex- 
pedientes fraudulentos siguen convirtiéndose y si la cámara no toma 
una medida enérgica que corte de una vez por todas este robo sin 
ejemplo, valdría más quizá que nos quitásemos el nombre de na- 
ción independiente; que si se falsificaban expedientes, ya se po- 
dría calcular cómo debían multiplicarse fraudulentamente los per- 



ADMINISTRACIÓN DE DON GABRIEL A. PEREIRA 135 

juicios verdaderos. Posteriormente, en la sesión del 19 de mayo 
de 1857, declaró el ministro de hacienda con motivo de la discu- 
sión del proyecto que suspendía el cumplimiento de los contratos 
durante la epidemia, que el crédito de Gounouilhou situado sobre 
las rentas, importante un millón trescientos mil pesos, no pudo ha- 
ber costado arriba de 20 ó 25 mil pesos, dada la depreciación de 
esos créditos en el momento en que los compró Gounouilhou, pues 
ninguno pertenecía á éste originariamente. 

Continuaron las discusiones financieras en el curso del año 
1858. En la sesión del 19 de junio de la cámara de diputados, 
hablándose de la necesidad de celebrar nuevos arreglos de la 
deuda pública para levantar el crédito del país, díjose que al san- 
cionarse la ley de 1854 de consolidación de la deuda, se había 
partido de la base de un capital de cincuenta millones, que al 3 % 
de interés, impondría un servicio compatible con los recursos de 
la época, en tanto que los cálculos recientes del ministerio de ha- 
cienda, prueban que el sacrificio subirá al doble y que ese sacrifi- 
cio ni puede cumplirse ni se ha cumplido. En concepto del minis- 
tro de hacienda, el servicio de la deuda se eleva al doble de los 
gastas administrativos. Díjose también en la discusión que por 
efecto del descrédito existente, cada título de deuda del valor de 
den pesos, se cotizaba á cuatro reales. En otra sesión del mismo mes 
de junio, hízose moción en la cámara de diputados á fin de que 
«se autorice al poder ejecutivo, para que respetando y cumpliendo 
loa compromisos contraídos con los acreedores del 48, salve el de- 
coro nacional menoscabado por el proceder abusivo del directorio 
de aduana.» Fundando el proyecto, expresó su autor que el go- 
bierno no puede disponer de los dineros que le pertenecen; que 
el directorio no reconoce los empleados que ha designado el po- 
der ejecutivo en uso de sus atribuciones, que los empleados de- 
puestos por el gobierno porque traicionaban á la administración, 
continúan en sus puestos. El ministro de hacienda, invitado á 
la sesión, reconoció que el directorio desacataba en absoluto al 
gobierno. Después de un largo proceso al directorio, nada se re- 
solvió ante la s^uridad de que el gobierno salvaría la dignidad 
del país. Poco después era sancionado un proyecto del poder eje- 
cativo dando autorización para realizar arreglos con la sociedad 



136 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 

del 48, sobre la base de reconquistar la dirección de aduanas y de ' 
ceder otras rentas en garantía^ como la de sellos y patentes; y de 
acuerdo con esa autorización se efectuó al año siguiente el rescate^ 
dándose á los acreedores con la garantía de la legación inglesa, la 
administración de sellados y patentes para cobrar anualmente 
144,000 pesos hasta la amortización de la deuda á su favor de 
790,689 pesos á la sazón. 

CONSOLIDACIÓN DE LA DEUDA 

A mediados del año 1859, fué aprobado por las cámaras el con- 
venio celebrado entre don Andrés Lamas y el barón de Mauá, es- 
tableciendo: que todos los acreedores representados por Mauá re- 
nuncian al 95 % del valor nominal de los títulos de la deuda 
consolidada que poseen y al 90 % de los títulos de deuda exigi- 
ble y á los intereses y derechos consagrados por las leyes anterio- 
res; que el gobierno entregará á todos los acreedores que suscriban 
el convenio, títulos de deuda páblica fundada con seis por 
ciento de interés anual y el uno por ciento sobre la totalidad de 
la deuda para amortización á propuestas, mientras los títulos se 
conserven abajo de la par y por sorteo cuando estuviesen á la par 6 
arriba de ella; que los poseedores de deuda consolidada y exigible que 
no suscriban el acuerdo^ sólo podrán ser atendidos en arreglos fu- 
turos sobre deudas, después de estar amortizados ínt^ramente los 
títulos de la deuda fundada. En garantía del servicio, quedaban afec- 
tados expresamente los derechos del 2 % de importación, el 4 % de 
exportación y el 4 % sobre la venta de todas las propiedades ru- 
rales ó urbanas, cuyas cantidades se depositarían en el Banco 
Mauá semanalmente. La ley aprobatoria introdujo las siguientes 
modifícaciones: que la operación en vez de empezar sobre la base 
de 56 millones, se realizará una vez que se hayan reunido 80 mi- 
llones de pesos nominales; que los tenedores de deuda tendrán un 
plazo de cinco años para efectuar la conversión de títulos; que se li- 
mitarán los impuestos para el servicio de la deuda fundada al dos 
por ciento adicional de importación y al cuatro por ciento de 
exportación. 

Al discutirse esta gran operación financiera en la cámara de 



ADMINISTRACIÓN I>£ DON OABRIEI. A. PEREIBA 137 

diputados, dijo el ministro de hacienda doctor Nin Reyes, que en 
la primera legislatura constitucional, varios representantes salie- 
ron desalentados al oir la lectura del informe del poder ejecutivo, 
en que se manifestaba la existencia de una deuda por doscientos 
mil pesos, mientras que hoy se habla de deudas que suben á cien 
millones sin que nadie se alarme. Al empezar la guerra grande en 
1843^ ya debía la repáblica, según el refeiido ministro, la suma de 
ocho ynillones de pesos. Después de creada la deuda con hipoteca 
sobre todas las rentas, resultó que la nación necesitaba para su 
presupuesto dos millones de pesos, y que los intereses de la deuda 
demandaban tres millones. Uno de los diputados observó que la 
base para la conversión era de cien millones, pero que en el con- 
trato Mauá sólo figuran ochenta y nueve millones de consolidada 
y un millón de exigible, debiéndose entonces abarcar á las 
demás deudas provenientes de sueldos atrasados hasta fines de 
1858 y que suben á siete á ocho millones de pesos. Otro de los 
diputados calculó las dos rentas de importación y exportación 
afectadas á la nueva deuda en 400,000 pesos al año. Refiriéndose 
al mismo convenio Mauá, dice el informe de la comisión de ha- 
cienda del senado: que las leyes anteriores de consolidación exi- 
gieron sacrifícíos considerables, si no imposibles, para atender á su 
servicio, afectando á ese objeto más de la tercera parte de las 
rentas ordinarias de un tesoro exhausto y comprimido; que la inefi- 
cacia de tales disposiciones hundió en el mayor abatimiento los 
títulos de deuda y nos ha dejado el mal precedente de leyes fal- 
s^das y desatendidas, precisamente en una materia en que se 
había empeñado la fe póblica; que las leyes vigentes han señalado 
s^nta mil pesos mensuales para intereses y amortización de los 
ochenta y nueve y medio millones de su deuda consolidada y cinco 
mil pesos para amortizar la exigible que se eleva á 3:433,813 pesos; 
lue la nueva deuda fundada representa un capital de 4:790,713, 
y será atendida con 28,744 pesos, comprendidos los intereses, la 
amortización y comisión de administración, estando calculadas 
próxinuunente en la misma suma las rentas que se adjudican á su 
servicio. 

A las deudas ya enumeradas, hay que agregar la brasilera. De 
acuerdo con el tratado de préstamos, de 12 de octubre de 1851, 



138 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 

convenio de subsidios de 1854 y protocolo de 28 de febrero de 
1 858, el gobierno brasilero prestó al gobierno oriental un capital 
de 1:780,746 pesos, al (> <*/o de interés. 

Entre las tentativas que antecedieron á la consolidación de los 
títulos emitidos después de la conclusión de la guerra grande, 
mencionaremos un proyecto presentado por el señor Avelíno Le- 
rena en mayo del año 1856 al presidente de la república, sobre re- 
formas en la hacienda nacional, en el que establece que el estado 
no debe caer en bancarrota^ á pesar de tener tantos millones de 
deuda cuantos millares cuenta de habitantes. Compónese de cua- 
tro operaciones, en esta forma: 1.^ economías mensuales en el 
presupuesto: 10,000 destinados á amortización de deudas, 50,000 
destinados á intereses, 35,000 del estado mayor pasivo y 20,000 
del servicio público de los departamentos. En conjunto, 115,000 
mensuales. Exige, á cambio de estas economías, 2/5 partes de la 
renta aduanera de toda la república, cuyo monto puede estimarse 
en 100,000 pesos mensuales, ó sea 40,000; quedando siempre en 
favor del tesoro un saldo de 75,000. Segunda operación: la deuda 
general del estado, que sube á 125 millones, puede dividirse en 
1,250 acciones de 100,000 pesos. Esa deuda, convertida al tipo 
de 15 7o, reduciríase á 18:750,000. Agregando lo necesario para 
la reforma del estado mayor pasivo, seis millones, y lo necesario 
para rescatar las rentas de sellado y patentes, resultaría como 
monto definitivo 26:250,000 pesos. Tercera operación: el refe- 
rido monto tendría un interés mínimo de 3 7»» y niáximo del 6 7o 
anual, y se pagaría con ayuda de los 40,000 pesos de la aduana, 
20,000 del sellado y patentes y 10,000 de contribución directa; el 
interés máximo se pagaría con el excedente de la renta. Cuarta 
operación: la reforma militar que debe hacerse, equivale á una 
economía de 35,000 pesos mensuales, que es la suma que actual- 
mente paga el tesoro público; comprende 40 coroneles, 66 tenien- 
tes coroneles, 75 sargentos mayores, 170 capitanes, 51 ayudantes 
mayores, 120 tenientes primeros, 57 tenientes segundos y 114 
subtenientes. En conjunto, 683 jefes y oficiales, con un capital de 
reforma de 6:000,000 de pesos. 



ADMINISTRACIÓN DE DON GABRIEL A. PEREIRA 139 



CUATRO MEMORIAS DE HACIENDA 

En junio de 1856, dirigió el poder ejecutivo un mensaje á la 
asamblea con varios antecedentes que luego fueron publicados, 
bajo el título de c Documentos oficiales sobre el estado de la ha- 
cienda pública ». Ho aquí el contenido de esos documentos, obra 
del ministerio de don Doroteo García : 

Sostiene el informe de la contaduría general, de junio 6 de 1856, 
adjuntando el estado de ingresos y gastos desde 1.^ enero 1855 
hasta 31 diciembre del mismo, la necesidad de que el ejerci- 
cio financiero corra de febre ro á febrero, en vez de confundirse 
con el año civil, lo que altera y complica la contabilidad, hacien- 
do entrar en los libros y estados del año que sigue, ingresos ya 
invertidos y gastados que corresponden al anterior. Dieron las en- 
tradas 2: 57 8,548 j sobresaliendo la aduana de Montevideo con 
1:317,634, las receptorías de campaña 57,767, id. de Yaguarón 
8,053, id. de Santa Teresa 4,830, papel sellado y patentes 231,307, 
empréstitos 683,286, corrales de Montevideo 46,798, mercados de 
Montevideo 47,116, corrales departamentales 8,064, lotería de ca- 
ridad 27,500. Hay que deducir 101,735 por parte de los anterio- 
res ingresos recaudados en 1856, de cuya suma corresponde á li- 
quidaciones de aduana 83,472. Superávit 998. Líquido 2:477,810. 
El déñcit monta á la cantidad de 3:357,190 pesos, sobresaliendo 
entre las partidas que lo constituyen : listas civiles 191,443, listas 
militares 279,528, varios créditos 47,343, otros créditos coloca- 
dos al 10 % 224,937, empréstito Mauá 356,528, nueva aduana 
tó7,785, otros créditos á la 1/8 parte, 1:091,378, otros créditos 
wbre una mensualidad de 5,687 pesos, 687,078. Excede el déficit 
^n 1:324,190 pesos á los 2:033,000 pesos presupuestados como 
"egreso para el servicio del año. 

Por un mensaje de junio 28 de 1856 á la asamblea, que tam- 
**¡^ figura en este folleto, presentó el gobierno de Pereira los es- 
Wo8 relativos á la administración terminada el 1." de marzo, y las 
cuentas de ingresos y egresos, desde esa misma fecha, en que su 
'^nsabilidad empieza, hasta fin del mee de mayo. 
El estado núm. 1 demuestra que el déficit de 3:367,190 que re- 



140 ORIGKN DE NUESTRAS DEUDAS 

sulta del estado de 1855, viene á pesar sobre los recursos del año 
1856 por ima suma exigible dentro del ejercicio de 633,112 pesos, 
de los cuales se habían pagado hasta 1 ."^ de marzo 274,705, quedan- 
do 358,406 situados sobre la renta de aduana. Las rentas de co- 
rrales y mercados se habían enajenado para sacar de la circulación 
121,253 pesos en valores de tesorería, y la de derechos de marti- 
llo lo había sido igualmente para aplicar su importe al servicio de 
postas. La mitad de la recaudación de la receptoría de Maguaron 
se hallaba afecta al pago de un crédito de don Juan P. Eamírcz . 
La administración del I.** de marzo no tenía, en consecuencia, la 
disponibilidad de una sola de las rentas señaladas en el presupues- 
to, y tuvo que entrar en arreglos con los tenedores de créditos si- 
tuados sobre la aduana para poder pagar en adelante una paile 
del servicio mensual de la administración. La parte de renta que 
por esa operación quedaba libre, hubiera bastado al pago mensual 
de las listas civil y militar, una vez reducidos á la mitad los suel- 
dos de más de 25 pesos, lo que limitaba á 72,000 la suma á pagar- 
se mensnalmente, Pero, han aparecido inesperadamente compro- 
misos privilegiados de la. administración anterior,' cantidades paga- 
das por órdenes anteriores y valores nominales que figuran en los 
estados de la colecturía general. En el último de esos estados, hay 
una suma de 72,443 pesos, de la que 52,000 se reputan incobra- 
bles y 20,000 de cobranza difícil. 

El estado núm. 2 presenta el resumen del movimiento de la caja 
de tesorería, desde el 1.° de marzo á 31 de mayo del año 1856. As- 
ciende Á 402,840 pesos. Deduciendo los empréstitos, resulta un in- 
greso durante los tres meses de 295,951, que bastaba para pagar las 
listas en la forma que se estableció, pero que era insufíciente para 
soportar las cantidades que la colecturía había abonado por órde- 
nes anteriores y los desembolsos que impusieron los sucesos extra- 
ordinarios ocurridos hasta ese momento. Siendo las entradas de 
402,840 pesos, y habiéndose pagado por sueldos de marzo, abril y 
mayo 179,020, y 97,261 por otros gastos, la administración pudo 
contar al fin de mayo con un excedente de 126,557. Casi todo el 
exceso fué invertido en partidas anteriores á marzo que mon- 
tan á 123,722, y sólo quedan 2,835 pesos, resultando, además, gra- 
vada la administración con parte del empréstito. En el presente 



ADMINISTRACIÓN DE DON GABRIEL A. PEREIRA 141 

mes, no podrá el gobierno disponer de un solo peso de la aduana, 
á consecuencia de los compromisos pendientes. 

Ascienden las partidas votadas para el servicio del año 1856 á 
2:157,546; los ingresos están calculados en 2:033,000. Al déficit 
de 124,546, hay que agregar lo pagado por servicios de 1855 y por 
créditos reconocidos y mandados pagar por el cuerpo legislativo, 
no incluidos en el presupuesto. Además, las entradas están dismi- 
nuidas en las diversas rentas que enajenó la administración 
anterior, y que se consumieron anticipadamente, aparte de que es 
excesivo el cálculo de recursos. De todo ello resulta que, para 
atender á los 2:157,546,- sólo contará el gobierno con 925,341, lo 
cual elevará á 1:232,205 el déficit del presente año financiero. 

Desde el ano 1845, existía un contrato con ciertos acreedores 
de aduana, que los acordaba la administración de la renta y la 
cuarta parto do su producto. Aunque estaba aprobado por la asam- 
blea, se dejó do cumplir por algón tiempo, y las reclamaciones di- 
plomáticas á que dio origen, provocaron la ley de 14 julio 1855. 
En virtud de esta ley, la administración anterior á marzo celebró 
un arreglo con el ministro de Inglaterra, designando parte de la 
renta y estableciéndose que su faha <}e cumplimiento haría revivir 
los derechos del contrato del 45, cuyo caso llegó, porque el arre- 
glo no fué cumplido. El gobierno realizó un nuevo arreglo, que re- 
dijo las entregas á la octava parte de la renta, deducidos los gas- 
tos, en vez de la cuarta parte sin deducción alguna, estipulada 
el año 45, habiéndose además obtenido la exonerpción de intere- 
ses (jue el anterior arreglo reconocía, y que importa una rebaja de 
más de un millón de pesos. Entre los créditos enormes que gra- 
van la hacienda, figura el do Gounouilhou por 1:300,000, crédito 
nacido en época bien desgraciada para la república, y cuyo arreglo 
do pago está aceptado por la asamblea. No obstante esa aproba- 
ción, el ministro de hacienda consiguió la exoneración de intere- 
ses, ahorrando otro millón. 

El estado de caja de l.*^ enero 1856 hasta 29 febrero, arroja las 
si^fuientes cifras: total adeudado 3:697,043; pagado á cuenta 
274,705; déficit 3:422,337. En el cuadro del déficit sobresalen 
las siguientes partidas: déficit del año 1855 por sueldos y gasto» 
de siete meses, pues los cinco primeros están en la deuda exigi- 



142 ORIQEN DE NUESTRAS DEUDAS 

ble, 514,855; créditos de los prestamistas de 1848, hipotecarios, 
1:091,378; créditos ingleses 687,078; listas civiles y militares de 
enero y febrero 240,638; aduana nueva 427,725. 

Expresa la contaduría que los ramos de papel sellado y paten- 
tes están afectos al empréstito Mauá hasta el año 1857; que la 
renta de corrales y mercados está afectada hasta diciembre de 
1858; y que en caso análogo se encuentran el remate de maitillo, 
la mitad de los derechos do la receptoría de Ceri-o Largo y los pro- 
ventos de la escribanía de registros. Terminan los documentos que 
extractamos con el balance de caja de 1." marzo á 31 mayo 185ll, 
en esta forma: recaudado 402,8 10; pagado por sueldos y créditos 
de 1885, 50,542; pagado por sueldos y créditos de enero y febn?ro 
73,180; pagado en los meses de marzo, abril y mayo 276,282; 
quedando una existencia en caja para junio, de 2,835. 

De la memoria de hacienda, presentada por el ministro del ramo, 
don Lorenzo Batlle, en marzo de 1857, con relación al ejercicio 
vencido, extraemos estos datos : 

La renta de aduana fué presupuestada en 1:700,000 sin contar 
almacenaje, eslingaje, arqueo y guarda. Ha producido, incluyendo 
todos los ingresos, 1:377,223. Deducidos dichos ramos (104,913) 
que de conformidad á la ley fueron aplicados al pago del nuevo edi- 
ficio de aduana, la renta es inferior en 427,690 á lo presupuestado. 
Para atender al crecido déficit que se abulta de año cu año, se pa- 
gó 148,326, cuya suma agregada á los 427,690 y al déficit (|ue 
surgía de la ley de presupuesto, dan un total de 700,862 menos 
de lo calculado. El déficit del mismo presupuesto era de 124,546- 
No para aquí la carga que deja 1856. La ley de presupuesto no 
asignaba nada al empréstito de la sociedad de 1848, créditos di- 
plomáticos y diversas situaciones sobre la aduana, á la^ que luego 
se afectó el 10 ^/o de la renta aduanera, pagándose 189,020, cuya 
suma eleva el desnivel á 889,882. El estado de las deudas de hi 
contaduría, representa la deuda de 1856 por 864,449, proviniendo 
la diferencia de alteraciones de diversas listas y de gastos presu- 
puestados que no se han satisfecho. Se contrató con Tamiáied 
60,000 pesos cobre acuñado. 

El inventario de las deudas, arroja la sumado 101:248,953. Hay 
que agregar que la junta de crédito anotó 7:000,000, que no han 



ADMINISTRACIÓN DE DON GABRIEL A. PEREIRA 143 

concurrido á la consolidacíóu, constando además al ministerio que 
hay acreedores que no han registrado sus títulos en aquella oficina. 
La deuda exigible liquidada hasta la fecha, es de 858,997. Pero la 
ley que creó esta categoría, la adscribió al servicio impago del año 
1853 hasta 30 de junio de 1855, dejando en el aire los años ante- 
riores y los posteriores. El servicio de la deuda, según la ley de 
consolidación, importará por lo menos 3:000,000 pesos anuales. La 
cuestión más grave en la actualidad, es la escasez de recursos para 
atender los servicios públicos. Reducidos á medio sueldo los em- 
pleados, servidores y pensionistas, asimismo sólo han podido sa- 
tisfacerse sus haberes con mucho atraso. Hay un déficit mensual 
de 40,000 pesos. 

La ropa hecha, calzado, muebles, correajes y otros artículos im- 
portantes, defraudan al país en millares de obreros que aquí po- 
drían vivir y cuyos consumos darían al tesoro diez veces más ren- 
ta que los derechos que hoy pa^n aquellos artículos. Toda nación 
debepropender á bastarse á sí misma. La libertad de comercio só- 
lo es aplicable en toda su extensión á países adelantados y que pue- 
den competir con los demás. Hay que aumentar los derechos de 
importación. Ix)s artículos que se introducen pagan término medio 
el 20 "o de su valor. Las rentas de importación han dado en el 
año 1:3H2,000. Recargados los artículos con comisiones, gastos, 
etc., se puede decir que tenemos que abonar á los mercados que 
nos abastecen, cuatro, veces el monto de los derechos ó sea 
5:448,000. Para cubrir tales compromisos, el país ha expoliado 
entre novillos para Río Grande y novillos faenados, 225,000 cabe- 
zas que á 20 pesos cada uno, dan 4:500,000; ha producido 500,000 
pesos en lanas; y 1:500,000 en cueros, crines, aceite y algún trigo; 
Total de la exportación 6:500,000. 

De los cuadros anexos á la memoria, resultíi que el estado ge- 
neral de las rentas públicas, de 1." de enero á 31 de diciembre de 
1856 (doce meses), da una entrada do 2:25S,691, sobresaliendo la 
aduana de Montevideo con 1:278,937; sellado y patentes, 216,631; 
contribución directa, 99,336; empréstito-*, 234,003; y que en el in- 
ventarío de las deudas, que se eleva á 101:248,953, se destacan en 
31 de diciembre de 1856, las siguientes partidas: deuda consoli- 
dada 91:779,491; deuda brasilera 6 % 1:964,544; deuda francesa 



144 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 



l:063,587;pre8tamLsta8del848,l:015,891;GounouUhou,l:288,699; 
atrasados 1855-56 1:299,306; deuda exigible 853,997. 

En abril do 1858, el ministro de hacienda don Federico Nin 
Reyes presentó la memoria correspondiente al año anterior, cuyos 
elementos sustanciales van á continuación: 

Tres causas poderosas contuvieron el progreso á que se enca- 
minaba la república en 1857: la violenta epidemia que despobló la 
cnpital y paralizó los negocios; la revolución que terminó en Quin- 
teros; y el estado deplorable de la hacienda pública. 

El presupuesto de 1857 fué votado con un déficit de 580,500 
pesos. El ejercicio 1858 se abrió con otro déficit de 800,000 
equivalente á la tercera parte del monto total del presupuesto, au- 
mentándose además con el servicio impago del afto anterior, acu- 
mulación forzada que representa una suma casi igual á la de los 
recursos calculados para este ejercicio. Ijos gastos de 1857 fueron 
fijados en 2:328,000 y los recursos fueron calculados en 1 :648,000. 
Refiriéndose á la aduana, sostiene el ministerio que es conve- 
niente establecer derechos específicos, evitar las gradaciones de 
un mismo artículo en cuanto sea posible, determinar los pesos 
usuales de los bultos, y designar algunas taras. En una palabra, 
quitar en lo posible la arbitrariedad , estableciendo reglas fijas. La 
sociedad de la aduana se opone á toda reforma, debido á la com- 
pra que hizo de las rentas de un año por 300,000, de cuya suma 
recibió 100,000, elevándose hoy el crédito á 1:100,000 con los 
intereses. En la época más floreciente que tuvimos antes de la 
guerra, con la misma ley de aduana, menos liberal aun que la que 
nos rige, subió la renta á tres millonea de pesos anuales. Cuando 
empezó el trabajo nacional á producir ese bienestar, pocas fortu- 
nas había formadas, pues la misma ganadería recién empezaba á 
reponerse de los trastornos de la guerra de la ind(»pendencia y 
posteriores á ella. Se extendió la ciudad, con el fraccionamiento 
y venta á precios ínfimos de los solares. Hubo un principio de es- 
tímulo para la construcción de casas. El valor de la propiedad fué 
creciendo; vinieron los capitales ociosos de la campaña; la agri- 
cultura que empezó á renacer, contribuyó al alza del valor territo- 
rial. Si ese impulso no hubiera sido violentamente detenido, la re- 
pública habría sido uno de los estados más florecientes. A los pri- 



ADMINISTRACIÓN DE DON GABRIEL A. PEREIRA 145 



raeros tepiore» de guerra, muchos capitales huyeron de la repro- 
ducción. Cuando la guerra sobrevino, los bloqueos y demás medi- 
das hicieron refluir al puerto de Montevideo todas las expedicio- 
nes que se dirigían á los mercados del Plata, convirtiéndola en de- 
pósito general y originando ese gran movimiento mercantil que hizo 
subir los derechos de aduana hasta la suma de 800,000 posos men- 
suales. Fue una prosperidad momentánea, sin embargo. El pro- 
ducto de nuestras aduanas ha sido así: derechos recaudados en 1856, 
pesos 1:308,666; derechos recaudados en 1857, pesos 1:480,716. 
Los sellos y patentes dicroa 204,836 en 1857; y la contribución 
directa 77,841 en 1856 y 70,000 en 1857. El montepío, agrega la 
memorüi, es un verdadero fondo de ahorros para el pago de las 
pensiones, siendo de desear que en vez de una operación ficticia 
se haga verdadera, encargándose una institución de crédito, que 
todavía falta, de recibir los fondos y pagar pensiones. 

He aquí la nomina de los impuestos que existen actualmente : 
aduana: importación, exportación, almacenaje, eslingaje, arqucio, 
guarda, rol, comisos; patentes y sellos, contribución directa, 
derechos departamentales, herencias transversales, escribanías, 
pesca de anfibios; correos, porte de cartas, apartados, derecho de 
martillo; capitanía del puerto, patentes de sanidad, derechos de 
visita, derechos de reglamento, licencias, derechos de farolas; co- 
rniles, derecho primitivo, derecho adicional, derecho para el tem- 
plo de San Agi^tín ; policía, mercados, pasaporte, carcelaje, mul- 
tas, licencias, patentes de rodado, cementerios, guías, contraste de 
pesas y medidas, rifa, alumbrado, serenos, matrícula y grados uni- 
versitarios, patentes de privilegio, loterías. 

I^s servicios que deben pagarse mensnalmente por la tesorería 
general en la capital, ascienden á 121,144 en esta forma: cuerpo le- 
gislativo 5,390; presidencia 1,338; ministerios (gobierno, guerra, 
hacienda y relaciones) 3,360; oficinas generales (contaduría, colee- 
tuna y tesorería) 16,994; administraciones de rentas (sellos, paten- 
tes, crédito público, contribución directa y corrales) 2,314; fuerzas 
(3 batallones, 1 escuadrón y artillería) 27,261; justicia (tribunales) 
3,151; servicios diversos (correos, univerüidad, alimento de presos, 
curia, hipoteca, junta de higiene, etc.), 5,652; sueldos militares y pen- 
siones (estado mayor, pensiones, viudas, inválidos, jubilados, etc. \ 



10 



146 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 

50,105; gastos varios (culto, vestuarios, etc.,) 5,599. Los gastos 
mensuales en los departameutos ascienden á 215,978 en esta forma: 
policía 17,920; juntas económico-administrativas 340; instrucción 
primaria 4,718; que agregados á los 121,144 dan 144,122 pesos. 

Para el pago de los 121,144 se cuenta con las siguientes rontíis 
centralizadas, que montan á 90,575 pesos: aduana 72,562; sellos y 
patentes 9,500; contribución directa 2,916; adicional corrales 1 ,300; 
escribanía de registro 420; derechos de puerto 377; montepío 3,500. 
La aduana produce al mes 112,000; pero tienen sobre ella afecta- 
ciones los acreedores de 1848, los créditos ingleses y franceses, la 
construcción de la nueva aduana y los acreedores situados sobre 
el 10 ^/o. En conjunto 39,438 al raes, que reducen el produ(»to dis- 
ponible á 72,562. La renta de sellado y patentes da al año 300,0o0, 
pero hay que deducir los créditos de Mauá y Ellauri con afecta- 
ción de esa renta y el exceso calculado mal en el presupuesto, que 
reducen el producto real disponible á 114,424 ^I año ó 9,500 men- 
suales. Para el pago de los 22,978 mensuales de gastos obligato- 
rios de los departamentos, quedan estos impuestos por valor de 
13,332 pesos que en parte se vierten en tesorería y lo demás en los 
departamentos: contribución directa 3,000 al mes; derechos depar- 
tamentales 6,666; corrales 2,000; policía y otros 1,666. Resulta ííu 
consecuencia que á pesar de la rebaja establecida faltan para cu- 
brir los gastos generales 40,215 pesos mensuales. 

Con relación á las deudas, dice la memoria que i>©co falt4) para 
que se hiciera representar como deuda del estado todos los valoivs 
que pudieron haberse creado en la larga época de desgracia (¡ue 
tuvo este infortunado país, tomando por base de ese cálculo la 
prosperidad mayor do la repíiblica y aplicándole la ingeniosa com- 
binación del doctor Piercc sobre la acumulación. La opinión pú- 
blica habría hecho justicia de osa monstruosidad, si la legislatura 
no le hubiese dado su sello legal. Fué consolidada aparentemente 
la deuda. Pero en seguida parte de ella se denominó hipotecaria, 
buscándose en muchos casos la intervención diplomática para dar- 
le preferencia. Por esa intervención, cerca de cuatro millones se 
han situado sobre nuestras rentas, habiendo infinidad de créditos 
convertidos ya ó que no se han presentado á la consolidación, que 
están buscando esa preferencia y que esperan el amparo do las le- 



[ 



ADMINISTRACIÓN DE DON GABRIKL A. PEREIRA 147 

gacíoaes extranjeras. A la simple reclamación diplomática, el go- 
bierno ha querido demostrar el deseo de satisfacer los compromi- 
sos escritos, sin examinarse á veces el origen de los créditos. Tie- 
nen las deudas un monto triple del valor oficial de todas las pi-o- 
piedades fundarias y circulantes de la república y con relación ú la 
población cada habitante tendrá que pagar setecientos pesos. 
Anexos de la memoria: 

Contrato de arrendamiento de la pesca de lobos á favor de don 
Samuel Lafone, escriturado en agosto de 1845, por diez años que 
empezarán á contarse desde 1855 en que termina el anterior con- 
trato celebrado con el mismo proponente. Por cien mil pesos, ó 
sea 10,000 anuales, pagaderos 20,000 plata al contado y lo demás 
en créditos de Lafone contra el estado. 

Estado general de las rentas desde 1.*^ de enero á 81 de diciem- 
bre de 1857: entradas 2:404,788 pesos, sobresaliendo la aduana 
de Montevideo con 1::^32,81 1; receptorías y subreceptorías del li- 
toral, 154,783; sellado y patentes, 197,736; corrales y adicionales 
eTi toda la república, 75,120; impuestos departamentales, 69,337; 
cr>ntribución directa, 45,613, correspondiendo, 35,218 á la capital 
yr 10,394 á departamentos; empréstito Maná, 42,123; montepío 
3 1 508. Salidas: atrasados 1855-56, pesos 389,002; sueldos y gas- 
to© de 1857 pesos 747,917; deuda consolidada, 20,000; diversos 
e r-^itoá 6 14,109; extraordinarios guerra 123,608; y otros, hasta for- 
nr»^ 2:375,1 59. Agregando 29,629 á recaudar resultan 2:404,788, 
i^ual á los ingresos. 

Jnventario de deudas: 110:334,254, sobresaliendo la deuda con- 
scaJidada, 90:844,615y la por consolidar, 9:156,627, sea en conjun- 
to 100:00 1,243; deuda exigible 905,028; deuda francesa 1 :059,830; 
d<3^da brasilera de 6 7o 1:964,744; deuda Gounouillon 1:199,284; 
ejercicios 1855, 1856 y 1857, pesos 1:925,468, correspondiendo 
4X "7,851 al primero, 55iS,757 al segundo y 948,858 al tercero. 

Xas rentas de aduana produjeron las siguientes cantidades 

^=347,693 en 1855, correspondiendo 1:289,926 á la aduana de 

Montevideo y 57,767 á las receptorías del litoral; 1:362,141 en 

IS 56, correspondiendo 1:278,937 ala aduana de Montevideo y 

^^>204 á las receptorías; y 1:487,594 en 1857, coirespondiendo 

^-332,811 á Montevideo y 154,783 á las receptorías. La contribu- 



148 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 

ción directa dio 19,001 pesos en 1856 y 17,609 en 1857, distri- 
buyéndose esta óltima cifra así: por embarcaciones 141, por capi- 
tales á consignación 280, por capitales á giro 2,908, por chacras 
483, por quintas 788, por saladeros 136, por fincas 12,768, por 
otros conceptos 119. Ascienden las declaraciones de capitales que 
han dejado de naanifestarse en el año 1857 á la cantidad de 
2:570,000. La renta de sellos y patentes, dio las siguientes canti- 
dades: en 1855 pesos 230,115, correspondiendo de esta suma 
152,414 íí Montevideo y la demiís á campaña; en 1856 pesos 
214,550, correspondiendo 1 40,664 á Montevideo; y en 1857 pesos 
204,836, correspondiendo á Montevideo 121,355. 

Estado de la deuda en 31 de diciembre de 1857, segán la ofici- 
na general de crédito: deuda clasificada liquidada 1 06:620,617.516; 
deuda consolidada convertida 97:463,989.676; saldo por consoli- 
dar 9:156,627.640 pesos. Operaciones déla deuda: á consolidación 
97:463,989.676; vales por sobrantes 3:016,18S; monto efectivo 
97:467,006.01)4. A deducir por amortización 6:622,390.132; saldo 
de la consolidada en circulación 90:844,615.730. Títulos deposita- 
dos por el gobierno que no figuran en el presente cuadro, 
4:354,817.318 pesos. 

En febrero de 1860 el ministerio de hacienda, á cargo entonces 
de don Cristóbal Salvañach, presentó la memoria que extractamos 
en seguida : 

La deuda diferida en 1854, que se conoce con el nombre de 
clasificada y con el de hipotecaria, pasa actualmente de cinco mi- 
llones, íí más de cuatro millones amortizados desde 1856 y de otro 
millón de créditos que no fueron exhibidos. La deuda diferida 
alcanza en consecuencia á 6:000,000, sin contar intereses, ni 2 y 1/2 
millones adeudados al Brasil, 1 y 1 '2 íí Francia y 50,000 € á In- 
glaterra. La república tendrá que preocuparse del arreglo de una 
deuda de 14 millones. Tal es el resultado de 25 años de desacier- 
tos, desmoralización y guerras civiles. Comparativamente ha- 
blando, no hay ninguna nación en el mundo que haya destinado 
anualmente una cantidad igual á la que el gobierno del Estado 
Oriental tiene afecta á la amortización de créditos, sin que por 
oso haya visto el suyo restablecido ni dejado un solo día de expe- 
rimentar los inconvenientes de una aparente bancarrota. 



ADMINISTRACIÓN DE DON GABRIEL A. PEREIRA 149 

El monto de las rentas en el corriente año (la memoria es de 
febrero 16 de 1860) es de 2:300,000, que hubiera estado en pro- 
porción á los gastos ordínanos, sin los gravámenes que pesan so- 
bre la aduana y papel sellado por 767,000, aparte de 400.000 á 
que subirá el servicio de la deuda fundada. La mitad de los tri- 
butos estfí destinada á la satisfacción de créditos anteriores á 
esta época de paz y de reconstrucción, y con todo, no es todavía 
la mitad de la deuda pfiblica la que tenemos aiTcglada. La afec- 
tación de las rentas produce un déficit amial de un millón de pe- 
sos, que pesa principalmente sobre el servicio policial de campaña 
y clases pasivas. La situación actual de la hacienda es peor que 
después de la desastrosa guerra de nueve años, desde que las ren- 
tas libres entonces están empeñadas ahora y seguinín empeñan - 
dose si un nuevo sistema no viene en su auxilio. 

El gobierno nombró en noviembre áltimo una comisión cla- 
sificadora de créditos, la cual declaró que los documentos no 
prescriptos ascienden á 1:278,755, siendo hipotecarios ó estan- 
do garantidos por rento-s especiales 342,000 pesos y excluyó 
163,617 -pesos que no fueron presentados á la junta de crédito p(í- 
blico de acuerdo con el artículo 5 de la ley 4 de julio de 18.'>4. La 
asamblea resolvení si deben *^er comprendidos los primeros en la 
expresada ley, que sólo declaró prescriptos los créditos que no 
se presentaran. Los créditos situados sobre las rentas, ascienden 
á 4:000,000, habiéndose pagado 767,000 pesos. Existen otros 
dnco millones que aón no estjín situados, que exigirían en igual 
proporción 958,750 ó sea un fondo amortizante al 5 ^\ ;', anual, 
como tienen los primeros, de 1:725,750. Y como el presupuesto 
es de 2:200,000, habría que aumentar los tributos. Aun asimismo 
quedaría pendiente el pago de las deudas inglesa, francesa y bra- 
silem, que importan unos 4:000,000. Incluidas éstas en el arreglo 
sería necesario procurarse 767,000 para amortizaciones. En re- 
sumen, sobre trece millones que debemos, habría que emplear un 
fondo amortizante de 2:492,750, ó vsea el importe de todas las ren- 
tas. Lo mejor es entonces consolidar dichas deucks fijándoles un 
servicio, con renuncia al reembolso y á la amortización por im- 
practicables. El actual sistema de amortización conduce á la total 
absorción de las rentas. Con 600 ó 700,000 pesos anuales, paga- 



loO ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 



riamos una renta de 3 ó 6 % y 2 % de amortización anual. Ex- 
presa en su informe la comisión clasificadora, «jue hay créditos del 
tiempo del sitio que gozan del 18 %, 24 % y 30 % anual y que las 
propiedades y las rentas se hipotecaban ó cedían sucesivamente 
á varias personas. 

Habiendo adquirido el gobierno la certidumbre de que existía 
una gran falsificación de bonos de la deuda consolidada, nombró 
una comisión investigadora que compmbó la suma de 92 millones, 
secuestrando más de 27 millon(;s que resultaron falsos. Se creyó 
<|u<» el Banco Maná no podría reunir ochenta millones de bonos 
legítimos, á causa del nómero crecido de bonos falsos retenidos 
por la comisión. A pesar do esto, la primera operación de la deuda 
se verificó íí principios de año con míís de 80 millones, lo que 
prueba la popularidad d(? la conversión. Tjos bonos en circulación 
alcanzaban primeramente lí 89:540,638 pesos, existiendo además 
en depósito á la espora do medidas legislativas sobre amortización 
de (expedientes de guerra la cantidad de 5:652,787 posos, sobre 
cuya suma se hizo un empréstito en enero de 1858, para satisfa- 
cer urgencias apremiantes del momento; y de esos bonos sólo re- 
fluyó al tesoro una pequeña parte, pues una más grande resultó 
falsa y otra se adeuda todavía por los mismos que la tenían en de- 
pósito. Montan en consecuencia de ello segCm el ministerio, los bo- 
nos en circulación á 94:406,438. Habiendo, pues, concurrido á la 
fundada 80:079,238, quedan todavía en circulación 14:327,200 
(juo van presentándose paulatinamente á la conversión. 

Completamos estos datos de origen ministt»rial, con dos breves 
indicaciones (jue registran la n)einoria d(i relaciones exteriores 
pn^sontada en abril de 1859 y la momoria dol interior prosentada 
on marzo de ose mismo año. En la primera figiir¿i un acuerdo 
ajustado entre el ministro de relaciones oxtoriorí»s de la república 
Oriental, doctor Carreras, y el encargado de negocios del Brasil, 
Amaral, para el establecimiento de una comisión mixta que arregle 
las roolamaciones de subditos brasileros por perjuicios de guerra, 
á (jUo so refiere la ley do 14 de julio de 1853. Dichas roclamacio- 
nos serán resueltos por una comisión de dos personas nombradas 
una por cada gobierno, presidiendo sin voto el juez de hacienda. 
El monto reconocido será convertido en deuda nacional. El acuer- 



ADMINISTRACIÓN DE DON OABRIBL A. PEREIRA 151 

do es de S de mayo de 1858. En 29 de enero de 1858 hizo el Brasil 
un préstamo de 110,000 patacones al gobierno oriental para gas- 
tos administrativos. En la memoria del interior hay un estado de 
la riqueza ganadera por departamentos, sobre la base de datos 
suministnidos por las autoridades departamentales. He aquí 
la cifra de los animales vacunos: Canelones, 72,607; San José, 
260,347; Colonia, 85,000; Soriano, 259,000; Durazno, 235,000; 
Paysaudú, 158,284; Tacuarembó, 335,275; Cerro Largo 1:000,000; 
Minas, 172,962; Florida, 450,000; Maldonado, 176,000; Salto, 
450,000. Según los datos del ministro, Tacuarembó tiene más de 
un millón, pero como en ese y demás departamentos fronterizos, 
muchos ganados pasan simplemente para su engorde y son fae- 
nados en los saladeros de Río Grande, la existencia que aparece 
es la (|Uí» está radicada en la reptlblica. 

PRESUPUESTO DE GASTOS É IMPUESTOS 

El proyecto de presupuesto general de gastos para el año 1857, 
votado en julio del año anterior, fijó las erogaciones de la nación 
en 2:328,504 i>esos y las rentas en 1 :648,000, resultando un dé- 
ficit de 680,504 pesos. En el rubro de los gastos mencionaremos 
los siguiente»: cámara de sonadores, 24,7 1 3; cámara de diputados, 
47,176; comisión de cuentas, 3,000; presidencia de la república, 
12,180; estado mayor general, 11,160; agregados al estado mayor 
gi'ueral, 382,002; cuerpo de inválidos, 192,527; viudas y menores, 
276,170; jubilados y pensionistas, 50,714; á la sociedad del 48 
para la extinoión de su crédito de 1:091,378 pesos, la octíiva par- 
tt* de la renta líquida de aduana, 153,543; intereses del tres 
por ciento mtmsual de la deuda exigible y amortización 72,000; 
amorti/^ación de la deuda consolidada, 120,000; intereses y amor- 
tización del crédito Grounouilhou, 48,000. La ley de presupuesto 
que figura en la colección Rodríguez clasifica así los gastos: cuer- 
p«> legislativo, presidencia, ministerio de gobierno y relaciones, 
fiscalía, policías, juntas, universidad, instrucción pública, acade- 
mia de jurisprudencia, correos, bibliotc^ca, junta de higiene, comisión 
topográfica y límites, curia eclesiástica y gastos generales, 552,462 
pe.sos; ministerio de guerra, estado mayor general y sus agregados, 



152 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 

premio Treinta y Tres, fiscalía, parque de artillería, escuadrones, 
inválidos, viudas y menores, comisaría general, capitanía del puei-to, 
farolas, vestuario, equipo y armamento 990,799 pesos; minist<rio 
de hacienda, contaduría, colecturía, visturía, alcaidía, caja co- 
lectora, resguardos, tesorería, junta de crédito público, con'aleSy 
jubilados y pensionistas, sociedad del 48, intereses do la deuda 
exigible, amortización do la consolidada, crédito Gounouilhou y 
nueva aduana 727,415; tribunal de apelaciones, juzgados do lo 
civil, del crimen, de hacienda en toda la república 3ii,S5S. En 
el rubro de los recursos se destacan la aduana y receptoría por 
1:450,000; corrales de los departíimentos 60,000 y de la capital 
20,000; montepío 50,000; correos 20,000 y policía de Montevideo 
15,000, no figurando otras rentas de importancia por estar hipo- 
tecadas ó afectadas á diversos pagos. 

I^a ley de presupuesto pañi el ejercicio 1858 fija los gastos pú- 
blicos cu la cantidad de 2:473,510 pesos y las rentas en 1:940,696^ 
resultando en consecuencia un déficit de 532,814 pesos. Entre los 
gastos mencionaremos el rubro de créditos privilegiados compues- 
to de las siguientes partidas: á la sociedad compradoni de las ren- 
tas de 1848, su octava parte del producto de la aduana 129,282; 
pago de la nueva aduana mediante los derechos de almacenaje, 
eslingaje, arqueo y guarda calculados en 105,000; créditos ingle- 
ses 68,244; diez por ciento á que coiTcsponden divei-sos ci^éditos 
y el empréstito de 1853 por 213,834, la cantidad de 162,426; cré- 
dito Gounouilhou 48,000. En conjunto, representon los créditos pri- 
vilegiados 512,952 pesos. En el cálculo de recursos, destácanse la 
aduana y receptorías con 1:362,141; el papel sellado y patentes 
con 300,000; el impuesto departamental con 120,000 pesos. Dire- 
mos tixmbién que bajo el rubro del estíido mayor general, aparecen 
7 brigadieres generales, 5 coroneles mayores y dos coroneles, co- 
rrespondiendo á ese rubro 54,732 pesos; que los agregados al (asta- 
do mayor, con 39 coroneles, 71 tenientes coroneles, 85 sai"gentos 
mayores, 165 capitanes, 61. ayudantes mayores, 145 tenientes ])ri- 
meros, 61 temientes segundos, 149 subtenientes, figuran con una 
asignación de 359,154 pesos; el cuerpo de inválidos con 172,428 
pesos; las viudas y menores militares con 279,386 pesos; los jubi- 
lados y pensionistas civiles, 48,977 pesos. 



ADMINISTRACIÓN DE DON GABRIEL A. PEREIRA 153 

Segán mensaje de junio del año 1S58 dirigido por el poiler eje- 
cativo á la asamblea y de que se dio cuenta en la cámara de di- 
putados, el déficit dentro del presupuesto vigente excedía ya en 
esa fecha de ochocientos mil pesos anuales, en razón del fuerte 
desnivel entre las rentas y las salidas y de la afectación de algu- 
nas entradas, todo sin contar dice el mensaje los gastos extraoidi- 
narios para el mantenimiento de la paz, que son considerables. De 
acuerdo con las conclusiones de ese documento, se hizo con-er el 
año económico de 1." de marzo íC fin de febrero del ano siguiente 
y se autorizó al poder ejecutivo para hacer reducciones en el pre- 
supuesto y proyectar el arreglo general de la deuda pública. 

Se ocupó la asamblea en 1858 de dos leyes relacionadas con el 
raimen monetario y bancario. Por una de ellas se declara que 
fiólo es obligatorio el recibo de las monedas de cobre hasta la 
fracción de un patacón, derogándose en consecuencia la ley de 
julio de 1854 que obligaba á recibir hasta el 5 "/o de dicha mo- 
neda. La acuñación de cobre dio lugar á debates animados en 
la cámara de senadores. Díjose que los contratantes de los se- 
senta mil patacones puestos en circulación, habían disminuido el 
peso y la proporción de las monedas; que si dichos contratantes 
se hubieran ceñido á la ley habría resultado un lucro del 25 % 
dado el precio corriente del cobre en barras, por lo menos en las 
piezas de 20 centesimos, diferencia que no habría estimulado la 
introducción clandesthia; pero que con la disminución de peso 
que se ha realizado, el lucro sube al 45 % y existen entonces 
grandes alicientes para el fraude, que en concepto de los miembros 
del senado deben combatirse, rebajando el valor cancelatorio de 
las monedas á 30 centesimos las de 40, á 1 5 centesimos las de 
20 y á 4 centesimos las de 5. Por la otra ley, quedó autorizada la 
existencia del banco comercial, como sociedad anónima, que ya ac- 
tuaba desde el año anterior, con capital de dos millones y facul- 
tad de emitir billetes del mínimum de una onza de oro por el du- 
plo del fondo* efectivo del banco, habiéndose autorizado (ui el 
mismo año la fundación de otro establecimiento bancario en el 
Salto, con capital de quinientos mil pesos y facultad de emitir en 
las condiciones ya indicadas. 

Durante el año 1859, abordó la asamblea estaos otros asuntos: 



154 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 

el proyecto que refunde bajo la denominación de impuesto local, 
el impuesto departamental creado por las leyes de julio de 1 856 y 
de julio de 1857 y la contribución directa creada por leyes de ju- 
lio de 1853 y de julio de 1856, gravando los ganados, trigos, 
embarcaciones, propiedades urbanas y rústicas, mercaderías des- 
pachadas en la aduana para el consumo, animales faenados en los 
saladeros, cuyo impuesto sería abtmado á las juntas, habiéndose 
asegurado en la discusión de este proyecto en la cámara de dipu- 
tados, que segán datos de buena fuente, existían durante el año 
1858 en toda la república 7,182 estancias con 3:808,926 anima- 
les vacunos, 1:897,104 lanares y 919,564 caballares y que se ha- 
bía sembrado 52,424 fanegas de trigo, aparte de existir en inverna- 
das, sobre las fronteras, como medio millón do cabezas de ganado, lo 
que hace subir la riqueza vacuna íí cuatro millones trescientos 
mil animales; la ley de presupuesto prorrogando el del año 1858 
que sube á 2:478,510 pesos por concepto de gastos, votrfndose re- 
cursos por 2:531,500, entre los que sobresalen la aduana y recep- 
torías 1:900,000; papel sellado y patentes 260,000; corrales y mer- 
cados 120,000; impuesto departamental 74.000 ; contribución di- 
recta 65,000; correos 30,000 y autorizándose al poder ejecutivo 
para hacer los gastos extraordinarios que demande la defensa de 
la república en las circunstancias que pu<»dan ocurrir, con plenos 
y amplios poderes para realizar operaciones de cr<5d¡to á la par al 
miíxiinum del doce por ciento anual; un proyecto de ley estable- 
ciendo timbre uniforme do. 40 centesimos para las letras, vales, 
pagarés, conformes y conocimientos de cai-ga, con la sanción de 
perder los documentos su carácter ejecutivo en caso de violación 
del impuesto. Fundando el proyecto, dijo su autor, que esos docu- 
mentos deben hoy extenderse en papel sellado, pero que nadie 
cumple la ley por las dificultades para procurarse el sellado y por 
la carestía de este impuesto, según agregó otro diputado. 

MENSAJKS PRESIDENCIALES 

De la serie de mensajes generales de apertura de las sesiones or- 
dinarias del cuerpo legislativo, correspondientes á la administra- 
ción Percira, tomamos los siguientes datos : 



ADMINISTRACIÓN DE DON GABRIEL A. PEREIRA 155 

Dice el mensaje de 15 de febrero de 1 857: que la Argentina y el 
Brasil celebraron un tratado de amistad, comercio y navegación en 
que se obligan á defender la independencia é integridad de la rep6- 
blica Oriental y hasta enumeran los casos en que esa independencia 
debe considerarse atacada, y que el gobierno, como es natural, ha re- 
clamado contra tamaño abuso llevado á cabo sin su intervención; 
que para afianzar la paz, el gobierno sólo cuenta con sus fuerzas 
propias y lejos de pretender el apoyo armado que garante el trata- 
do de alianza con el Brasil, hace gestiones para que sean supri- 
midas sus estipulaciones; que ha sido insignificante el producto 
del impuesto departamental y el gobierno propondrá un proyecto 
qiio ofrezca más resultados para equilibrar los ingresos departa- 
mentales con los gastos de instrucción primaria y de policía; que 
en viitud de varias operaciones ruinosas efectuadas en la bolsa, 
se reglamentarán los negocios sobre efectos públicos y bonos de 
deuda consolidada; que el banco Menck no se ha instalado, pero 
que en cambio funciona el banco Mauá aunque todavía no ha 
obtenido el permiso que prescribe el artículo 17 de la constitu- 
ción; ijue el poder ejecutivo ha tenido necesidad de nombrar dos 
veces al general Medina comandante general de armas para man- 
tener la tranquilidad pública en el departamento de la capital; que 
la h¿icieuda pública presenta el cuadro más lastimoso que pudiera 
boscjuejarse, estando sus mejores rentas enajenadas ó afectadas al 
jiíigo (le grandes cantidades y que el poder ejecutivo sólo ha podi- 
do contar con los derechos de aduana y la contribución directa 
paní las necesidades más premiosas, estando la renta de aduana 
irravada por contratos y obligaciones de las administraciones an- 
teriores, y habiendo además bajado por efecto de la tíuifa de dere- 
cho sancionada por la asamblea general; que el poder ejecutivo en 
previsión del déficit ha puesto ya á medio sueldo á los individuos 
deiKíndientes de las listas civil y militar, con conocimiento de la 
asamble;u 

Al inaugurarse las sesiones ordinarias de 1 858 el presidente de 
!a asamblea, después de encomiar la firmeza con que el gobierno 
tiabía sabido vencer la rebelión, agregó: «por lo que hace al d( sem- 
fM»rio de sus funciones, la asamblea no puede dudarlo un momento, 
V. E. sabrá corresponder dignamente á la confiaza que en ella ha 



15G ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 

depositado la nación. Ella concurrirá empeñosamente con V. E. íí 
la obra de reparación que las necesidades más vitales del país exi- 
gen, y sobre todo se esmerará con el mayor y más decidido empe- 
ño en dictar las disposiciones que sean más necesarias para que se 
ponga el sello del triunfo del orden y de Lis leyes sobre la anarquía 
con la definitiva extinción de los antiguos partidos y la más com- 
pleta realización del régimen institucional, bases en que estriban 
la ventura y la gloria de la república ». 

En su mensaje de igual fecha, dice el presidente de la república: 
que ha sido fecundo en sucesos de resonancia el período compren- 
dido de 15 de diciembre 1857 á 28 de enero 1858; que la revolu- 
ción encabezada por Brígido Silveij-a, quien se levantó en el país, 
y por Cósar Díaz, que vino en su auxilio de Buenos Aires, fué 
anonadada en el coito período del 1." al 28 de enero en los cam- 
p(»s de Callorda y Quinteros, produciéndose la rendición el 28 ; 
que el gobienio del estado de Buenos Aires auxilió de tol manera 
y tan públicamente los preparativos de la invasión, que la autori- 
dad oriental se vio obligada á cerrar las puertas al comercio y á la 
correspondencia con Buenos Aires, y á exigir al cónsul del expre- 
sado gobierno la salida del país dentro del termino de 24 horas; 
que el presupuesto votado por la asamblea presenta un déficit de 
una tercera parte sobre el total de las cargas calculadas para una 
época normal, que ha aumentado naturalmente con la revolución. 

En el mensaje de febrero de 1859, dijo el poder ejecutivo: que- 
se ha celebrado un tratado que el gobierno someterá inmediata- 
mente á la asamblea, con el Brasil y la Argentina, que garante la 
independencia de la república y la integridad de su territorio, 
definiendo la situación en que quedó el país después de la con- 
vención preliminar de paz entre las provincias unidas del Río de 
la Plata y el Brasil, en el año 1828; que la propiedad tenitorial 
adquiere valores considerables; que la cosechji de nuestra nacien- 
te agricultura dejará, después de cubiertas las necesidades interio- 
res, un sobrante considerable para la exportación ; que el erario 
público ha atendido hasta donde era posible las exigencias del ser- 
vicio nacional. 

Finalmente, en febrero de 18ó0, dijo el poder ejecutivo: que, 
dispuesto á mantener lejos del país, en el interés de la paz, á los 



i 



ADMINISTRACIÓN DE DON GABRIEL A. PEREIRA 157 

hombres irreconciliables con el orden y las instituciones, ha abier- 
to las puertas de la patria á todos los que, sin haber tenido una 
parte muy principal en los desórdenes anteriores, solicitaron regre- 
sar á ella; que en la provincia de Buenos Aires continúan ocupan- 
do posiciones oficiales los hombres que han conspirado contra el 
bienestar de nuestro país, y que continúan en pie las mismas ace- 
chanzas; que la guardia nacional de la república cuenta ya con un 
personal de 20,000 hombres; que es de esperar que por medio de 
medidas oportunas aumenten las rentas de los departamentos del 
interior, y que cada uno de ellos costee sus necesidades con ren- 
tas propias y recursos especiales, dejando de gravar al tesoro pú- 
blico. 

COMISIÓN PERMANENT?: 

En el libro de actas de la comisión permanente que actuó hasta 
febrero de 1858, encontramos los siguientes datos : que fué apro- 
bado en todas sus partes el acuerdo del poder ejecutivo, de sep- 
tiembre, recomendando templanza á la prensa; que en noviembre 
se dio cuenta del decreto [)rohibiendo reuniones públicas, y des- 
terrando al director de «El Nacional» y á otros ciudadanos, siendo 
aprobada la conducta del poder ejecutivo, en mérito de que la si- 
tuación era muy alarmante, si bien uno de los miembros de la co- 
misión sostuvo que el destierro no era constitucional, sin previo 
proceso; que en diciembre pasó mensaje el poder ejecutivo comu- 
nicando haberse descubierto una conspiración, y luego otro en que 
anunciaba que el coronel Brígido Silveira se había insurreccionado. 
En respuesta á una consulta del poder ejecutivo, declaró que era 
ilfgal é inconstitucional la exigencia de las legaciones de Francia é 
Inglaterra para que fuera sometido á una comisión mixta el examen, 
clasiñcación y forma de pago de las reclamaciones de sus respec- 
tivos subditos ; hay en ello atribuciones de la asamblea que son 
indelegables; pero como la ley do 14 de julio de 1855 presenta va- 
cíos en cuanto á los medios de ejecución, toca á la asamblea Ue- 
oarios. En el curso de los años 1858 y 1859, se ocupó la comisión 
de los siguientes asuntos : venia para nombrar al doctor Gualber- 
to Méndez mediador especial en el incidente surgido entre el Pa- 



158 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 

raguay y los Estados Unidos del Norte; medidas adoptadas por el 
gobierno contra la prensa; explicaciones pedidas a] ministerio y 
dadas en sesión secreta, acerca del hecho que se reputaba grave, 
de haberse presentado en nuestro puerto la escuadra argentina; 
venia para conferir el empleo de brigadier general á don Antonio 
Díaz^ el de coronel mayor á los señores Andrés Gómez, José R. 
Villagrán, José María Reyes, Gabriel Velazco y Pedro Melilla, y 
el de coronel efectivo á don Pedro Broun y don Lesmes Bastam- 
ca, aunque observando la comisión informante que en presencia 
del abultado cuadro de jefes y oficiales, y como medio de que la 
ley de presupuesto sea una realidad, debe buscarse otra clase de 
premios á los servidores del país. 



CAPÍTULO IX 
Administración de don Bernardo P. Berro 

(1.» de mano de IStiO á l.« de marzo de 1864) 



UNA REVOLUCIÓN. — UNA GUERRA EXTRANJERA 

Tuvo una marcha tranquila la administración Berro hasta el 19 
de abril de 1863, en que estalló la revolución del general Flores, 
entrando desde entonces el país sucesivamente en guerra civil y en 
guerra nacional hasta el 20 de febrero de 1865. 

RECLAMACIONES CONTRA EL ESTADO 

Dieron la nota más alta en los debates legislativos del año 1860 
las reclamaciones contra el estado. Mencionaremos en primer tér- 
mino, el acuerdo diplomático celebrado en años anteriores para el 
arralo de los créditos brasileros por perjuicios de la guerra gran- 
de^ según el cual las reclamaciones serían resueltas por una comi- 
sión mixta de dos personas nombradas por los respectivos gobier- 
nos, covirtiéndose en deuda pública el monto admitido. Fué re- 
chazado por la camarade senadores, juzgándose de conformidad al 
informe de la comisión de hacienda, que por el tratado de présta- 
mos de 12 de octubre de 1851 y la ley de 16 de julio de 1855, no 
está la repáblica obligada á ]>racticar en favor de las reclamacio- 
nes de subditos brasileros, por perjuicios emanados de casos fortui- 
tos como son los de guerra, nuevas liquidaciones y consolidacio- 
nes, distintas en su objeto y en su forma, de la liquidación y con- 
solidación general de la deuda establecidas en aquel tratado, que 



160 ORIGEN DE VUESTRAS DEUDAS 

es obligatorio para el gobierno impA-ial ; que desde que el Brasil, 
tomando parte en los negocios internos de la repCiblica, estipu- 
ló entonces el tiempo y forma de la liquidación^ no puede hoy 
exigir nuevas concesiones ; que esta doctrina se encuentra con- 
firmada por la pmpia ley de julio de 185B que estableció la in-. 
demnización de los perjuicios de guerra; que la concesión especial 
que hizo la ley de julio 1 855 no puede invocarse como un prece- 
dente, porque aparte de ser esa ley limitada y condicional, es pos- 
terior al tratado en qu(í el Brasil se impuso determinada obligación, 
en compensación de las grandes ventajas que arrancó ú la repúbli- 
ca, en una situación de conflicto, mediante los famosos pactos de 
1 2 de octubre de 1851 . 

También se ocuparon las cámaras de las reclamaciones anglo- 
francesas, con motivo de un mensaje del poder ejecutivo, mani- 
festando que esas reclamaciones estaban interrumpidas por haber 
exigido los agentes diplomáticos, que se reconociera el interés del 
medio por ciento mensual sobre el monto de los reclamos, á lo que 
el gobierno se había opuesto por los siguientes fundamentos: que 
no existe antecedente alguno de que se haya reconocido intereses 
por los perjuicios de guerra; que por mucho cuidado que se pon- 
ga, siempre resultarán exageradas las reclamaciones admitidas; que 
en la convención de 1857 no hay estipulación sobre intereses ni 
era posible que la hubiera, de acuerdo con la ley de 1853 que pres- 
cribe la indemnización por perjuicios de guerra; que por el artícu- 
lo 1.'* de dicha ley quedan fijados los perjuicios de guerra al ca- 
pital é importe de los bienes; que la equidad finalmente rechaza la 
exigencia de intereses con tanto más motivo cuanto que la CAUsa 
única que dio origen á los perjuicios, fué la conducta poco conve- 
niente que observaron los perjudicados durante la guerra de 1843 
á 1851. La comisión de hacienda del senado, agregó en su infor- 
me que eran tanto más atendibles esas razones, cuanto que la repú- 
blica sin obligación y sin reclamación preexistente había dictado 
las leyes de julio de 1853 y d^ julio de 1855, y que es injusto 
que se pretenda cobrarle intereses sobre lo que ella espontánea- 
mente reconoció. 



ADMINISTRACIÓN DE DON BERNARDO F. BERRO 161 



CONSOLIDACIÓN DE DEUDAS. — PERJUICIOS DE GUERRA 

Otra ley relacionada con la deuda se dictó en 1860, la ley que 
disjwne el nombramiento de una comisión especial encargada do 
la compix)bación y clasificación de todos los documentos de eru- 
dito contra el estado, anteriores al año 1852, que habiendo sido licjui- 
dados y anotados por la junta de crédito público, no fueron con- 
vertidos en títulos de deuda consolidada por considerarse com- 
pn*ndidos en la ley de julio de 1855. Los document<»s de crédito 
contra el estado, anteriores al año 1852, que no fueron presentados 
para»er clasificados y liquidados en la junta de crédito pdblico, 
se declaran prescriptos, agregándose que no podi*íín ser admitidos 
ante los tribunales. Los demás documentob deberán presentiU'se 
dentro del plazo de cuatro meses á la comisión, so pena de pres- 
cripción. En 181)1, se dictó una ley autorizando al poder ejecuti- 
vo para llevar á cabo la conversión de la deuda declai*ada hipote- 
caria por la comisión clasificadora creada i)or la ley de julio de 
1860, mediante títulos que se llamarán de deuda interna, bajo estas 
bases: por el capital reducido al cincuenta por ciento de los créditos 
que dicha comisión considera amparados por la ley de julio de 
1ÍS55, el poder ejecutivo daní títulos por su valor escrito, de seis 
por ciento de interés y uno por ciento de amoitización á propues- 
tas, mieiitms estuvieran abajo de la par y por sorleo cuando estu- 
vieran a' la par; para el servicio, separará el poder ejecutivo de las 
rentas generales la cantidad de cinco mil pesos mensuales hasta 
la extinción de la deuda; en el caso de ser declarados hipotecarios 
los créditos que están en apelación ante el tribunal superior de 
justicia, se aumentará en proporción á su monto el fondo de cinco 
mil pesos mensuales ya referido. La comisión clasificadora de 
créditos contra el estado, distribuyó en esta forma los documentos 
sometidos á su examen: créditos amparados j)or la ley de julio de 
ltS55, un millón quinientos sesenta y seis mil pesos; créditos ex- 
cluidos, un millón ciento setenta y nueve mil pesos; créditos [)res- 
críptos de acuerdo con la ley de julio de 1860, por ser anteriores á 
1852 y no haber sido presentados para ser clasificados y litjii ida- 
dos en la junta de crédito priblico, seiscientos ochenta y cinco ni. i 



162 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 

pesos. Entre los créditos amparados figuran 1:208,156 pesos de 
créditos situados sobre las rentas de aduana y papel sellado, 
118,193 pesos del empréstito forzoso por 800,000 pesos que se hi- 
zo efectivo en el departamento de la capital de confonnidad á la 
ley de noviembre de 1843, 152,895 pesos de la reforma militar^ 
42,764 de pólizas y 42,838 de terrenos. 

Ya en armas el país á consecuencia de la revolución Flores, en 
julio de 1863 llamó á propuestas el gobierno, para la colocación 
de nuevos títulos de la deuda interna. La asamblea había dado su 
voto de confianza al gobierno paní procurarse fondos con destino 
ala guerra. Presentáronse don En nque Platero solicitando seten- 
ta mil pesos al tipo de 40 1/2 '•^/¡^, el Banco Comercial doscientos 
cincuenta mil al 40 % y el Banco Mauá dos millones y medio al 
precio del 40 %, ó el saldo de esta cantidad en el caso de existir 
otras propuestas, mandándose expedir los dos y medio millones 
de deuda interna en primer término al señor Platero y al Banco 
Comercial y el saldo á Mauá. Por indicación del mismo ISÍauá, 
aceptada por los otros proponentes, se resolvió que el gobierno dis- 
pondría después de la consumación del negocio de un plazo de 
tres meses, dentro del cual en el caso de restablecerse la paz po- 
dría realizar por otros medios más eficaces los títulos de deuda inter- 
na, entregando en tal caso á los prestamistas el capital desembol- 
sado y los intereses. El 1 9 de octubre del mismo año, celebró el 
poder ejecutivo, un contrato de empréstito con la casa Mauá, en 
el que se arbitran y acuerdan nuevos recursos sobre las siguien- 
tes bases: el banco proveerá al gobierno mientras dure la gueri-a 
de las cantidades que necesite pam sus gastos ordinarios y 
extraordinarios, mediante la emisión de títulos con seis por cien- 
to de interés anual y uno por ciento de amortización acumulativa, 
al precio de cuarenta por ciento, hasta llenar la suma de seis mi- 
llones de pesos, incluidas en esta cifra todas las emisiones anterio- 
res de certificados bajo la denominación de deuda interna; se afec- 
tan al servicio el tres por ciento adicional de importac^ión y el dos 
por ciento adicional de exportación, comprometiéndose la repú- 
blica á no emitir más títulos con la denominación de deuda inter- 
na, salvo la creación de un recurso adicional equivalente al nuevo 
servicio. 



ADMINISTRACIÓN DE DON BERNARDO P, BERRO 1G3 

Por ley de 14 de noviembre de 18(}8, el cuerpo legislativo apro- 
bó el expresado contrato, con las modificaciones que constan en el 
siguiente extmcto : el servicio se hará con el derecho adicional de 
3 % de importación sobre todos los artículos, con excepción de 
algunos ya exentos de todo derecho, como las imprentas, los ani- 
males de raza, los frutos llamados del país, las herramientas de in- 
migrantes, el 2 % adicional de expoliación sobre todos los pro- 
ductos naturales y agrícolas, y un derecho de veinte centesimos 
por tonelada sobre los buques de comercio procedentes de ultra- 
mar; que en el interés de consolidar la deuda interna se abrirá 
nuevamente la conversión por el término de tres meses para que 
concurran los acreedores hipotecarios á canjear sus títulos; que el 
poder ejecutivo queda autorizado para contratar la conversión en 
fondos públicos europeos de los títulos á (jue se refiere el contrato. 
El barón de Mauíí en una nota al ministeiio de hacienda, proponien- 
do las bases del convenio referido, calcula el producto de los nue- 
vos derechos adicionales de importación y exportación, en cuati-o- 
cientos treinta y seis mil pesos, suma suficiente, agrega, para los in- 
tereses y amortización de seis millones de deuda (jue se extingui- 
rán en 81 años, y en menos si la renta llega á aumentai*. El 25 de 
febrero de 1864, agotados nuevamente los recursos, hizo uso el go- 
bierno de la facultad concedida por el artículo 5.*^ de la ley de 14 
de noviembre, según el cual, el adicional de dos por ciento sobre 
las carnes que se exporten, sólo se hará efectivo para garantir ope- 
raciones de crédito que se hagi»n en lo sucesivo; y ordenó á la con- 
taduría general que procediera en el día á la emisión de 736 títu- 
los de deuda interna por su valor escrito de 368,000 pesos nacio- 
nales, que se entregarían al Banco Mauá bajo las mismas bases an- 
teriormente pactadas, afectándose á su servicio la paite necesaria 
del referido impuesto. El día 30 de enero de 1865, comunicó Mauá 
que había realizado en Londres la conversión de deuda interna 
basta la suma de un millón de libras esterlinas en títulos denomi- 
nados del «Empréstito Montevideano-Europeo», y poco después, 
que había llevado al crédito de la cuenta corriente del gobierno la 
cantidad de 470,000 pesos, procedentes del beneficio del 10 
por ciento de la conversión europea de la deuda interna, de acuer- 
do con el artículo 7 de la ley 14 de noviembre de 1863, que esta- 



1G4 OBIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 



blecLÓ que los tenedores de títulos cederían al fisco cualquier pro- 
vecho resultante de la operación, no debiendo entregar en ningún 
caso monos del 10 % efectivo sobre el valor escrito. 

El 1862, ocupáronse las cámaras del proyecto de ley que esta- 
blece el monto de las reclamaciones franco-inglesas. Recordó en 
su informe la comisión especial de la cámara de diputados, que la 
ley de julio 1854 sobre consolidación de la deuda nacional, decla- 
ró proscripta toda la quo no fuero presentada dentro de los térmi- 
nos fijados; quo la ley do julio do 1855 hizo una exc(?pción en fa- 
vor do los acreedores hipotecarios quo no hubieran concurrido con 
sus títulos á la conversión; y í|uc más tsirde, on 1857, so estable- 
ci(»roii bases para el acuerdo do his reclamaciones franco-inglesas. 
En el curso do los debates a<i:itadísimos contra el proceder do. las 
Ií»i¿:aoion(»s, quo pasaron nota do ultimátum al gobierno, díjoso on el 
sonó do la cámara: quo la ley do perjuicios de guen^a se propuso 
evitíir oí roeonocimionto do rociamos exorbitantes; quo el jwder 
ejecutivo fué im])revií-or en la reglamentación; que más tarde,, la 
ley do consolidación 0(piiparó á todos los reclamantes, y que si esa 
ley 80 hubi(»m cumplido, no ])asaría hoy la rop6blica por la im- 
posición do las fuerzas (íxtranjoras ; y que la comisión mixta 
para el arreglo de las roolamaoionos franco-inglesas era un caos, 
pues mientras los comisarios orientales rechazaban pretendidas 
pruebas, so afanaban los extranjeros por hacer prevalecer todos 
los reclamos, aún los fabulosos on que se podía indenmización por 
sffsfos y por tiempo perdido, Al finalizar la guori-a grande, dijeron 
otros diputados, estaba amenazada la hacienda páblica de millares 
do reclamaciones estupendas ; después de una lucha atroz, en que 
las fortunas particulares habían sido despedazadas, y cuando ya 
se iniciaba una reacción de i)artido á consecuencia do los sucesos 
dí'sarrollados desdo el 1." do marzo 1852, rosultó el gobierno 
asediado do reclamantes, la mayor parte extranjeros, por entrega 
di* materias alimenticias ó imaginarios perjuicios, que oran suce- 
sivamente reconocidos, á falta de prueba; la legislatura del 52 
sancionó unánimemente osa ley, reuniéndose mayoría y minoría; 
el mal no está en la ley, sino on la reglamentación, en el desboitie 
<jue so produjo por la incapacidad de los gobiernos; las reclama- 
ciones anglo-francesas son casi todas ficticias, y la prueba es que 



ADMINISTRACIÓN »E DON BERNARDO P. BERRO 165 



las legaciones, que las fíjaban en siete millones, se contentan con 
cuatro millones. Esas y otras cosas se dijeron, y á ellas agregare- 
mos, como datos de interés, que el ministro de hacienda expre- 
só en ia cámara de diputados que las legaciones habían solicitado 
la afectación de la renta aduanera, á cuya pretensión no pudo ac- 
cederse, en razón de que el tratado con el Brasil afecta esa renta 
al pago de otra deuda; y que en el año 18G2, el interés del dinero 
en la plaza de Montevideo era del 1 2 al 1 5 % al año. 

Quedó sancionada en definitiva la ley de 8 de abril de 1862, 
que autorizó al poder ejecutivo para aceptar y reconocer como 
deuda nacional la suma do cuatro millones de pesos á título de 
indemnización de perjuicios de guerra reclamados por los subdi- 
tos de Inglaterra y Francia. Una ley posterior, de 1 2 de agosto 
del mismo año 1862, aprobó la convención ajustada con los agen- 
tes de Inglaterra y Francia, segfin la cual los títulos de la nuev^a 
deuda gozarían de un interés anual de o '^ „, y se amortizarían en 
un máximum de 30 años, divididos en sois períodos de cinco años 
cada uno, siendo la amortización del 1 '% en el primor período, 
del 2 % en el segundo, del 3 % ^^ ^' tercei^o, del 4 % en el cuar- 
to y del 5 '^^^ en les dos períodos finales; las cantidades destina- 
das al pago de los intereses y amortización serían garantidas con 
las rentas generales y sacadas mensualmcnte las corrí^spondientes 
á cada año de las rentas de papel sollado y patentes, depositándo- 
se en un banco, que daría recibo por duplicado, uno al gobiorno y 
otro á los agientes de Francia é Inglatoira, (|uodando el gobierno 
res|K>nsable hasta la realización de los pagos; el servicio empezaría 
desde el 1." de abril de 1863 por semestres, pagándose los intere- 
ses en Montevideo, París y Ijondres, siempre que en estas dos ul- 
timas capitales circulase una cuarta parte de los títulos existentes, y 
la amortización sólo en Montevideo y por medio de propu(»stas que 
se presentarían al Banco en pliego cerrado, pudiendo asistir al acto 
de la apertura los agentes de Francia é Inglaterra. Por una amplia- 
ción de la misma convención, quedó resuelto, de acuciado con la 
nueva ley monetaria de la repCiblica, que los cuatro millones mo- 
neda antigua on que se había fijado el monto de la deuda, repre- 
sentan tres millones doscientos mil pesos de la moneda nueva. 
Como consecuencia de los debates á que dio oiígen la ley que 



lí)í) ORÍÜEN 1)K NUESTRAS DEUDAS 

acabamos de historiar, el cuerpo legislativo sancionó otras dos le- 
yes importantes: la primera, d(; 17 de mayo 1802, que deroga ex- 
presamente las leyes de 2 o de julio de 1853 sobre perjuicios de 
guerra, y de 1 855 que autoriza arreglos diploniíítieos sobre recla- 
maciones de subditos extranjen>8 por la misma causa ; y la segun- 
da, de julio 1 1 de 1862, que establece que la república ño se reco- 
noce obligada ú indemnizar los daños que puedan sufrir las pro- 
piedades particulares por casos fortuitos como los causados por 
una guerra exterior ó por sublevaciones en el interior; que cuando 
la autoridad nacional dispongsi de la propiedad particular en casos 
extraordinarios para destinarla al servicio público, sólo en esos ca- 
sos y con prevm justificación del hecho ante los tribunales, la na- 
ción indemnizará los daños que por U\\ causa hayan sufrido; y que 
los simples perjuicios que sufran las propiedades de los habitantc»s 
por causas ocasionales no son indenmizables en los casos á que se 
refiere el artículo anterior. Al discutiive en la cjímara de diputa- 
dos la ley que declara que no son indemnizables los perjuicios de 
guerra, sostuvieron los orsidores que el principio de la no indemni- 
zación es de derecho int(»rnacional y est:í reconocido por todas 
las naciones, y (pie fué una desgracia la sanción de la ley de per- 
juicios de 185.S. 

Al año siguientes, en 1 86.-5, se reconoció en favor de don Víctor 
Weill un crédito á cubrirse con 213,750 pesos en títulos de deuda 
intxTua, procedente de contratos del año 1843 sobre el estanco del 
pan, según el informe de la comisión de hacienda d(»l senado y 
sentencias ejecutoriadas de los tribunales que reconocieron el de- 
recho del reclamante por aquella cantidad, que es el cípiivalente 
al monto del impuesto sobre elaboración de pan durante el plazo 
de quince mesí^s. 

Transcribimos lo siguiente de la memoria del ministerio de re- 
laciones exteriores presentada en marzo d(» 1 802, acerca de las 
reclamaciones brasileras y franco-inglesas: 

El 10 de julio de 181)0 el senado desechó el acuerdo de 8 de 
mayo de 1858 sobre comisión mixta orienüil-brasilera, y la legi\- 
ción del imperio por nota de 14 de julio del mismo año, revalidó 
las protestas contenidas en comunicacionos do 17 de julio y 
1." de agosto de 1857 contra los efectos de !a ley de G de junio 



ADMlNISTRACrÓN DE DON BERNARDO P. BERRO 167 

del misnio año. Habla la memoria de las declaraciones que sobre 
este punto ha hecho el presidente de la república en sus mensajes 
del año pasado y del corriente año. Fuera de las poderosas razones 
que en contra de la gestión del Brasil se derivan del tratado de 
préstamo, estíín los principios del derecho internacional y el dere- 
cho político. La república por un acto de desprendimiento y sin 
que nadie Je promoviera discusión alguna, dictó la ley de 14 de ju- 
lio de 1854 sobre perjuicios de guerra, comprendiendo á todos sin 
excepción, lo que no podía ser de otro modo, desde que ninguna 
nación acuerda á los extranjeros un tratamiento más favorable que 
el que las lejes del país exijan á los nacionales. El hecho de que 
por circunstancias especial ísimas se hicieran concesiones á Ingla- 
terra y Francia, no puede alegarse como antecedente... De confor- 
midad á la ley de 15 de julio de 1857, que aprobó las bases de la 
convención con Francia é Inglaterra sobre las reclamaciones á que 
se refiere la ley de 14 de julio de 1853, se estableció por los co- 
misarios extranjeros el monto de cinco millones y por los comisa- 
rios nacionales el de tres millones, fijándose finalmente cuatro millo- 
nes. Hubo hasta un ultimátum de esas legaciones para que fueran 
aceptadas sus condiciones relativas al servicio y garantías de la 
deuda. Las condiciones del idtimátum de 22 de febrero de 1862 
eran: deuda cuatro millones; interés 5 ®/o; amortización en 30 años, 
divididos en 6 períodos de 5 años, siendo la amortización de 1 *v'o en 
el primero, 2 " „ en el segundo, 3 "/« en el tercero, 4 ^'^ en el cuar- 
to y 5 " „ en el quinto y sexto. El interés y amortización serían ga- 
rantidos con las rentas generales y sacados mensualmente de las 
rentas de aduana». 

INGRESOS Y EGRESOS 

Tienen positivo interés los datos que en seguida extractamos 
de los estados generales de contaduría y mensajes de hacienda 
do la época. 

El 15 de abril de 1860, el poder ejecutivo pasó con mensaje á 
la asamblea el estado de ingresos y egresos del año anterior. Esta- 
blece el mensaje que el valor de la tierra se ha duplicado en algunos 
departamentos y cuadruplicado en otros durante el cuatrienio ante- 



168 ORJGEN DE NUESTRAS DEUDAS 

rior, fomentándose considerablemente la agricultura y adquiriendo 
la riqueza pecuaria un desarrollo vigoroso. Los departamentos es- 
tán ya en aptitud de bastarse á sí mismos y así conviene que se re- 
suelva, manteniéndose centralizada la acción gubernativa y la fis- 
calización plena de los ingresos departamentales. Habla luego 
de las penurias del tesoi*o, que paralizan la consolidación del cré- 
dito y la acción administrativa é impiden las mejoras morales yínui- 
teriales que el país reclama. La regla común consiste en equilibrar 
los recui*sos con los gastos, reservando el remanente de los prime- 
ros para amortización ó consolidación de deudas. Cuando ese re- 
manente no existe, se establecen impuestos especiales para el pago 
de todas las deudas, y no de una sola categoría de acreedores. La 
prelación supone bancarrota, y no quiebran los pueblos jóvenes que 
rebosan de vida. Desgraciadamente, en el país se ha ensayado un sis- 
tema opuesto : se ha preferido entregar ú cada acreedor ó á cier- 
to número de acreedores que pudieran hacer valer un privilegio, 
un rent4i completa ó una parte del pi-oducto de otra, sÍ(mu1o tal el 
número de los beneficiados por este sistema y el monto de las 
afectaciones sobre las rentas públicas, que es de todo punto impo- 
sible al gobierno manejarse con el exiguo remanente de que puede 
disponer, quedando fuera asimismo el mayor nCnnero de acreedo- 
res y la mayor parle de la deuda. De ahí, el desequilibrio entre los 
gastos y las rentas. El gobierno se propone desem[H*ñnr éstas. Sin el 
gravamen de la amoitización de los créditos de la gueira de nueve 
años, las rentas dejarían un remanente para amoi-tización de deu- 
das. En el ano anterior hubo erogaciones extraordinarias por 
121,000 pesos; 183,454 de atrasos pagados; y 2r)r),000 de libra- 
mientos y empeños sobre e! tesoro que hubo que pagar. El poder 
ejecutivo ha suspendido el pago de sueldos atrasados, porque no 
cuenta con fondos. Después de formado el estado, concluye el 
mensaje, han aparecido nuevos libramientos, calculándose que al 
fin no bajará la partida de 300,000 pesos. He ín\n{ ahora las ren- 
tas recaudadas de 1." de marzo de 18o9 á 2í^ de febrero de 1860: 
aduana, contribución directa de toda la república, sellos y paten- 
tí?s, correos, mercados, corrales de abasto, ramos policiales en la 
capitíil, patentes de rodados, puerto, montepío, 2:568,468; ingresos 
eventuales: banco Mauá, derechos transversales, enf it^usis, 1 1 9,099; 



ADMINISTRACIÓN DE DON BERNARDO P. BERRO 169 

I-amos municipales: hospital, loterías, impuestos departamentales, 
etc., 184,078; deudas activas 63,416. Total: 3:042,157. Gastos pú- 
blicos 1:682,862; gastos eventuales 168,451; gastos municipales 
174,481. Deudas pasivas: acreedores del 48, créditos británicos, 
aduana, banco Maná, etc. (este ultimo por servicio de la deuda 
fundada) 818,343; varias deudas 71,137. Existencia que pasa al 
1.0 de marzo de 1860, 126,881. Total: 3:042,157. 

El 24 de abril del mismo año, adjunto el poder ejecutivo el es- 
tado de ingresos y egresos de los departamentos. 

La recaudacic'>n (faltan algunas rentas de Tacuarembó y todas 
las de Maldonado) fué de 363,219 pesos, cuya suma en un orden 
de cosas regular habría bastado para cubrir la totalidad de los pre- 
supuestos departamentales. Pero á pesar de ello y de la suma de 
85,630 con que la tesorería auxilió á las jefaturas, han dejado los 
departamentos un déficit de 160,000, concurriendo lí producirlo 
91,808 de gastos exlrnordinarios que el poder ejecutivo se propo- 
ne reglamentar, limitando las facultades de los jefes políticos. Re- 
sulta del estado: que los otu:e dejiartamentos de Canelones, Colo- 
nia, San José, Minas, Durazno, Salto, Florida, Soriano, Paysandú, 
Cerro-Iiargo y Tacuarembó, recaudaron las siguientes cantidades: 
existencias año anterior 5.702,743; abasto 35.905,000; guías y 
pasaportes 5.279,030; ramos municipales 17.182,222; contribución 
directa 62.219,229; derecho departamental 188.225,495; registro 
de escrituras 1.122,600; tesorería general 85.630,165; suplemen- 
tos y donaciones 2.889,376; empréstitos 33.892,376; montepíos 
1.223,418; pasaje de ríos 736,480; devoluciones 7.840,242. Así 
distribuidas: Canelones 31.300,376; Colonia 20.446,657; San José 
29.171,121; Minas 27.512,074; Durazno 18.252,090; Salto 
109.453,434; Florida 24.713,190; Soriano 44.731,567; Paysandü 
50.348,136; Cerro-Largo 19.234,557; Tacuarembó 73.685,375; 
total 448.849,377. 

Segfm los estados de contaduría presentados en 31 de agosto Ak\ 
1860, al finalizar el primer semestre de ese año se habían conver- 
tido 82:692,632 pesos de deuda consolidada por 4:134,631 pesos 
de deuda fundada. Además se habían convertido 824,657 pesos 
de la deuda exigible por 82.465,618 de deuda fundada. Total de 
la deuda fundada en circulación, pesos 4:217,097. Servicio de in- 



170 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 



teresos y amortización en el 1." y 2.^ semestres de la deuda fun- 
dada, 307,877 pesos. 

En junio de 1862, el poder ejecutivo presentó á la asamblea el 
estado de contaduría relativo á las rentas de los departamentos del 
interior, en los diez y ocho meses transcurridos desde 1.^ de julio 
de 1860 hasta el 31 de diciembre de 1861. Las rentas recaudadas 
dieron las siguientes cifras: Canelones 43,349; San José 62,551; 
Florida 55,992; Durazno 56,208; Cerro-Largo 107,800; Colonia 
56,534; Soriano 74,260; PaysandCi 124,304; Salto 167,499; Tacua- 
rembó 78,299; Minas 49,600; Maldonado 27,031. Total: 903,433. 
En la recaudación figuran el abasto por 72,916; ramos policiales 
por 38,053; impuesto departamental por 115,928; contribución di- 
recta por 461,967; tesorería general por 35,483; cuentas corrientes 
por 70,445; empréstitos por 17,673. Agregaremos que el monto de 
los gastos fué de 800,571 pesos y que según el mismo estado pasa 
una existencia á enero de 1862 de 102,861 pesos. 

De los cuadros de la contaduría general presentados al gobier- 
no en 16 de marao de 1863, extraemos los siguientes datos: pro- 
ducto de las rentas desde 1 ." de enero hasta 31 de diciembre de 1 862: 
existencias anteriores 306.048,385; rentas públicas 2:706.089,296; 
ingresos eventuales 1 :500.812,21 1 ; ingresos mu n i c i p a 1 e s 
381.860,317. Total: 4:894.S1 0,409. La aduana en toda la repúbli- 
ca figura con 1:762,346, á cuya suma hay que agregar 462,525 del 
4 "o de exportación y del 2 "o adicional. El papel sellado 310,691. 
El timbre 14,839. En los ingresos eventuales aparece el banco 
Mauíí, con 1:381,474 en cuenta corriente y 109,294 por int^»reses. 
En los ingresos municipales se d(»stacan la lotería con 1 29,000, co- 
rrales y tabladas 118,855, contribución directa 63,768. 

Veamos ahora la inversión: gastos públicos 1:993.474,338, 
destíicándose el cuerpo legislativo con 75,368; listas civiles 
528,192; listas militares 644,620; obras públicas 80,710; mucho y 
vestuario 75,260; descuento de letras 60,000. (xastos eventuales 
1:408.517,666, destacándose lo pagado al banco Mauá en cuenta 
coniente 1:307,875, incluidos por intereses 4,250, Según la 
contaduría ha podido pagarse esa suma de 4,250 en virtud de la 
ley de presupuesto que autoriza al gobierno para tomar dinero á 
interés en garantía de rentas públicas. Obligaciones de la nación 



ADMINISTRACIÓN DE DON BERNARDO P. BERRO 171 

936,006, sobresaliendo el servicio de la deuda fundada por 460,642, 
los acreedores del 48 con 174,647, la deuda interna 81,700. Gas- 
tos municipales 370,281, destacándose la administración del hos- 
pital de caridad con 131,222, la instrucción pública con 32,897, 
la comisión de cementerios con 39,1 1 5, obras publicas y terraple- 
nes con 38,422, asilo mendigos 14,706, sueldos y gastos de la 
junta 7,689. Existencias que pasan á enero de 1863 pesos 186,530. 
He aquí el cuadro de las deudas en 31 de diciembre de 1862: 
Deudas externas: brasilera al 6 ** / ,„ liquidada hasta fin de abril de 
1 861 , moneda nueva, 2:494,380.63; francesa sin interés 805.727,25; 
inglesa sin interés 272.326,73. Total: 3:572,434.61. Deudas inter- 
nas: fundada hasta fin de diciembre de 1862, 2:881,595.55; inter- 
na 924,728.61; francesa -inglesa 3:200,000.00; Gounouilhou 
730,738.31; créditos británicos 200,284.49. Total: 7:937,346.96. 
Deudas arregladas con derecho á entrar en la fundada: deuda, 
consolidada 6:440,444.82; exigible 124,359.37; atrasados 
200,701.37. Total: 6:765,505.56. Deuda arreglada: documentos 
hipotecarios 342,870.11. Deudas por arreglar: servicio pasivo de 
los ramos civil y militar hasta fin de diciembre de 1862 y otros 
créditos 893,000.26. Diversos créditos pendientes de resolución 
legislativa 352,407,43. Créditos por tierras: varias leguas adeuda- 
das á Lavalleja, Lafone, Vázquez, Quevedo y Alzaibar. Arrojan 
dichas partidas un total de 19:863,564.93. Esti cantidad es en 
moneda nueva, equivalente á 24:829,456 de la moneda antigua. 

MEMORIAS DK HACIENDA 

Tenemos á la vista dos memoirias de hacienda coiTespondicntes 
á la administración Borro, una de ellas prosentada por don Tomás 
Villalba on 26 de febrero de 1861 y la otra por don Antonio Ma- 
ría Pérez en abril de 1862. 

Establece el primero do esos documentos: 

Los gastos presupuestados, han sido cubiertos con regularidad, 
pagándo?e, además, arriba do medio millón de posos de rubros de 
la administración anterior, rescatándose propiedades valiosas del 
dominio particular y em[)rendiéndose obras píiblicas de utilidad. 
Xo cabo hacerse ilusiones, sin embargo. Hay que arreglar la 



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«'j'uU"iiii'f' jK/í t'/ri'-l;ffi;i. V io- 'jii*- f-ntrHri íí l5i.«-i,« - Air»--* •" • •. •.•0!i 
l;i '•ÍM-ijíj-fí<ii/-i;< #J<- íjii<- í'I híií'ro íji¡í' -alfr í!*- a<ji:í lüiin lííii u**< Ai- 
i*'í» jíajfa otro íl'-n:í'ho íJ*: 10 '•'•iifí'^iuio.T |»f'r r-i farM (!•- la O^lonia. 



ADMINISTRACIÓN DE DON BERNARDO P. BERRO 173 

El impuesto más pesado es el de sellos; luego el practicaje, que 
habrá que reformar poniendo los prácticos á sueldo del estado . 
También es gravoso el derecho de la escribanía de registro, que se 
cobra por costumbre inmemorial, sin ley alguna, y que no es natu- 
ral que exceda de la dotación del empleado y gastos de oficina. 
Nuestra ley de aduana debe reformarse. La excesiva elevación de 
los derechos sobre los productos de mayor consumo, perjudica al 
comercio interno, despojándolo de una parte de sus utilidades, lo 
desmoraliza, deprime el crédito del país en el exterior, disminuye 
los consumos, fomenta las operaciones ilícitas. La protección en- 
tre nosotros ha dado resultados negativos, beneficiando á unos po 
eos á costa de la generalidad de los consumidores. Sobre estas 
ideas se prepara un proyecto de ley. Refiriéndose al derecho de 
extracción del ganado en pie por la frontera, como consecuencia 
de la terminación del tratado de 1 852, dice que desechando las ideas 
reinantes debe establecerse nit derecho módico, el establecido por la 
ley de 1859 para la deuda fundada, sobre todos los productos natu- 
rales. En los 32 saladeros (jue trabajan regularmente en la provincia 
de Río Grande, se han faenado los siguientes animales vacunos 
en las últimas tres zafras: 1857-58, 179,289; 1858-59,279,818; 
1859-()0, 371,509. Procede una tercera parte de los animales del 
Brasil y el resto de la república. I^as rentas de aduana en 1859 
dieron 1:713,711, y en 1860 1:976,855. El papel sellado y pa- 
tentes de giro en 1859, 266,639, y en 1860,*282,731. De esta renta 
están afectados á los acreedores del 48, pesos 172,000 anuales. 

Circulan en los departamentos numerosos billetes de particula- 
res, por falta de moneda legal, con la circunstancia de no haberse 
cometido un solo abuso de confianza por los emisores. El gobier- 
no ordenó su retiro y ha prorrogado recientemente el plazo, para 
dar tiempo á que la asamblea se ocupe del asuntp. La deuda fun- 
dada, que en un principio se cotizaba á 32 1/2, está hoy al 
40 %. El interés del dinero en plaza es del 12 %. Monto 
de la fundada en 1." de enero 4:193,588. Como anexo de la 
m(Mnoiía, figura una nota de la junta consultiva de comercio y 
hacienda que preside el doctor Baeza, sobre gastos de puerto de 
un buque de trescientas toneladas, por toda operación : en Mon- 
tevideo 206 fuertes ó 247 pesos moneda corriente, y en Buenos 
Aires 52 fuertes. 



174 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 

Ijñ, memoria de hacienda presentada por don Antonio M. Pérez 
en abril de 1862, abarca el período de diez y ocho meses compren- 
dido desde el 1.° de julio de 1860, hasta el 30 de diciembre de 
1861. He aquí su extracto: 

I^ renta de aduana produjo en 1860, 1:972,363; y en 1861, 
1:861,025. La baja es de 110,738 pesos. Causas: gran acumu- 
lación de mercancías en los depósitos; depreciación de los frutos 
del país en el extranjero; una prolongada seca; exageración de las 
liberalidades aduaneras. Todo el monto de la deuda, se puede de- 
cir á ciencia cierta, es debido á nuestros pasados extravíos, que 
nos servirán de lección para que, deponiendo en aras de la patria 
toda mala aspiración, trabájenlos todos en el mantenimiento de la 
paz. Número de establechnientos de giro según el registro de paten- 
tes: 1,597 casas de nacionales y 4,331 casas de extranjeros, ó sean 
5,928 en toda la república. Sobresalen las pulperías, con la cifra 
de 1,888. 

Deudas extenias : brasilera, del 6 %, con intereses liquidados 
hasta abril de 1861 ; deuda francesa y deuda inglesa, sin intereses 
pesos 4:477.941,741. Deudas internas: deuda fundada hasta di- 
ciembre de 1861, deuda Gounouilhou, acreedores del 48, crédi- 
tos británicos, créditos de don Dionisio Coronel, deuda interna 
6:757.265,620. Deudas arregladas con derecho á entrar en la fun- 
dada: títulos de la deuda connolidada, de la exigible y de atrasa- 
dos, 9:230.280,660. Weuda arreglada con derecho á entrar en la 
interna: documentos hipotecarios, 450.866,123. Deuda por arre- 
glar: servicios pasivos civiles y militares desde marzo 1860 á di- 
ciembre 1861, reclamaciones anglo- francesas por perjuicios de 
guerra, crédito de Weill y sociedad de Palacios y Porongos 
4:807.709,482. Diversos créditos que penden de resolución legis- 
lativa 1:022.324,194. Total pesos 26:746.388,420, aparte de varios 
créditos por tierras. Deuda pública fundada: servicios pagados 
de 31 de diciembre 1860 á 31 de diciembre 1861, 548.652,415 
pesos. 

Estado demostrativo de los terrenos de propiedad pública cjue 
han sido arrendados con arreglo al decreto de 28 de agosto 18t>l 
101 leguas y 3,101 cuadras, equivalentes á 131 suertes y 2,201 
cuadras, sobresaliendo Saito con 91,820 cuadras, Soriano con 



ADMINISTRACIÓN DE DON BERNARDO P. BERRO 175 

70,200, Paysaudú con 82,051, Colonia con 41,058, Tacuarembó 
con 34,425 y San José 29,623. Por el decreto de 28 de agosto de 
1861, se ordenó que todos los ocupantes de tierras públicas se 
presentasen á firmar contrato de arrendamiento ante el jefe polí- 
tico respectivo, fijando la cantidad de 200 pesos anuales por suer- 
te de estancia. Hay que advertir que el poder ejecutivo tuvo que 
dejar á la voluntad de cada ocupante hacer ó no contratos. Asi- 
mismo, el decreto dio resultados, quedando reconocidas sin opo- 
sición alguna como tierras fiscales, 131 suertes de estancia. Para 
complementar esta medida, el poder ejecutivo espera la sanción 
del proyecto presentado por él en 1860. 

El estado general correspondiente á los 18 meses de 1.^ de ju- 
lio 1860 á 30 de diciembre 1861, arroja el siguiente resultado: 
existencia 71.776,520; rentas públicas afectas á gastos genera- 
les 3:577.1 37,180; montepío 29.370,649; timbre 19.347,432; even- 
tuales 48.472,724; cuenta corriente Mauá 2:189.120,065 ; junta 
económico- administrativa de Montevideo 106.884,356. Total: pesos 
6:042.109,534. Inversión de esa suma: Créditos obligatorios 
1:320.073,057; gastos presupuestados 2:041.747,273; montepío 
29.370,649; lazareto (con el timbre) 19.347,432; eventuales 
198.147,395; Mauá 2:233.657,734; pasa á 1862, 199.765,394. 
Total: 6:042.109,534. Rentas desprendidas áel ministerio de ha- 
cienda por disposiciones legislativas: existencia 17.035,258; in- 
gresos municipales 439.777,602; ingresos eventuales 230.005,614. 
Total: 686.818,674. Inversión de esa suma: presupuestos muni- 
cipales 327.023,576; eventuales 165.749,464; gastos municipales 
de otro orden 106.884,356; existencia que pasa á 1862, 87.161,078. 
Total: 686.818,674. 

LEYES TRIBUTARIAS 

La legislación tributaria fué materia de interesantes debates 
parlamentarios durante esta administración. En otro capítulo de 
esta obra, consagrado al estudio del régimen proteccionista, nos 
ocupamos de la ley de aduana. Mencionaremos ahora el proyecto 
del poder ejecutivo de refundición del impuesto departamental y 
de la contribución directa, bajo el nombre de esta última. De 



176 ORIOBN DE NUESTRAS DEUDAS 

acuerdo con ese proyecto, las fincas urbanas y rústicas pagarían 
el seis por mil, las tierras de labor y pastoreo el doce por mil ; los 
ganados el doce por mil. Para el avalúo de fíncas y demás bienes 
se nombrarían comisiones. Anualmente, el poder ejecutivo esta- 
blecería el aforo do los ganados y de los campos, general o parcial- 
mente. La regulaci(Sn de los capitales so haría por la declaración del 
propietario. La contribución directa se destinaba exclusivamente á 
gastos departamentales. En el dopaitamento de Montevideo, la 
contribución directa y los demás ingresos municipales serían ad- 
ministrados por la junta, y en los departamentos j>or las jefatiiras 
y juntas en la forma que indicase el poder ejecutivo. Una comi- 
sión especial de la cámara presentó otro proyecto de refundición 
bajo el nombre de municipal. Dice en su informe que son grandes 
los defectos é inconvenientes que se notan en la ejecución de los 
impuestos vig(»nte8 ; que los ingresos de los departamentos en el 
último año económico han sido de 3G.'K219, y que con la reforma 
no sería sorprendente que se obtuviera medio millón, dándose a<ií 
á los departamentos los medios de cubrir sus presupuestos y pro- 
mover sus ])rogresos. «La opinión de los pueblos del interior, reía 
tiva á tener rentas propias que garantan la exactitud del servicio 
público, es marcadísima. Independientemente de los datos parti- 
culares y de las publicaciones de la prensa, la comisión ha podido 
penetrarse de esta verdad ()or las representaciones elevadas ante- 
riormente á la honorable cámara, y por las notas que ella misma 
ha recibido recientemente de las juntas y de los jefes políticos. Ac- 
ceder, pues, á esa reiterada manifestación, es obrar con equidad y 
justicia, es abrir una ancha senda á las mejoras morales, materiales 
y económicas de esos pueblos ; es estimular á los contribuyentes á 
que concurran con voluntíid y desj)rendimiento al lleno de las ne- 
cesidades de sus localidades respectivas; es hacerles gustar, en fin, 
de la satisfacción de presenciar los adelantos de la sociedad en que 
viven y á la que están vinculados, sin que les asalte el temor de ser 
distraídos sus dineros en objetos para los que no eran destinados 
y á los que son, las más de las veces, absolutamente extraños*. Con 
uno y otro trabajo, la comisión de hacienda formó un tercer pro- 
yecto, de acuerdo con el ministro de hacienda. Los ganados pa- 
garán el seis por mil ; las tierras de labor y pastoreo, las fincas 



ADMINI8TBACIÓN DE DON BERNARDO P. BERRO 177 

urbanas y rústicas y los capitales en giro el tres por mil ; los ce- 
reales cincuenta centesimos por fanega recogida, etc., etc.; el po- 
der ejecutivo establecerá anualmente el aforo de los ganados y 
campos, general ó parcialmente ; para el avalúo de las fincas bar 
brá comisiones periciales ; la regulación de los capitales se hará 
por declaración de los contribuyentes ; en las cuestiones que se 
susciten entre las comisiones periciales y los contribuyentes, resol- 
verá el poder ejecutivo en consejo de ministros; los fondos que- 
darán localizados; los gastos departamentales se dividirán en ne- 
cesarios y voluntarios, por el poder ejecutivo; los presupuestos 
de los primeros se organizarán anualmente por las juntas, de 
acuerdo con los jefes políticos, debiendo aprobarse por el poder 
ejecutivo; con el sobrante se atenderán los gastos voluntarios; 
los impuestos serán administrados por las mimicipalidades que 
se formen j y entre tanto por las juntas. 

Dijo ol ministro Villalba, á propósito de protección á )a agricul- 
tura, que hasta el año 1854 se importaban cerca de 400,000 barri- 
cas de harina que daban tres pesos cada una y producían más de 
un millón de patacones á la renta, y que por proteger «á eso que se 
llama agricultura entre nosotros, la renta ha dejado de producir 
mucho, aparte de las grandes utilidades que dejaban los retornos 
de los buques norteamericanos introductores de harinas». Por la 
ley de junio de 1860, la contribución directa fué adjudicada á los 
departamentos. En el proyecto de contribución directa presentado 
con posterioridad por el ministro de hacienda don Tomás Villalba, 
se proponía el establecimiento en cada sección de una comisión 
avaluadora compuesta del comisario y de cuatro vecinos, sorteados 
de una lista de doce formada por las juntas económico-adminis- 
trativas. El producto del impuesto sería aplicado al presupuesto 
y demás gastos del respectivo departamento. La asamblea prefirió 
establecer, como así lo hizo en la ley dictada en 1862 para 1863, 
que los capitales se fijarían por la declaración del propio contribu- 
yente, pudiendo nombrar el poder ejecutivo, para evitar el fraude, 
comisiones reguladoras compucstíis de dos peritos remunerados, re- 
sol vií'^ndo.se todas las cuestiones ante los jueces de paz asociados 
á dos ciudadanos, sorteados do una lista de ocho que para cada 
juzgado formaría anualmente la junta económico -administrativa. 

12 



178 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 

Discutieron en 1861 las cámaras un proyecto de ley que eleva- 
ba ios derechos de extracción del ganado en pie por la frontera te- 
rrestre, á la cuota de un peso fuerte por cabeza. Hablándose en la 
cámara de diputados de la posibilidad de realizar un convenio co- 
mercial con el Brasil, dijo un diputado que con ese país no se po- 
día tratar, porque de los tratados sólo había cumplido siempre la 
parte que le era favorable. Fué muy combatido el derecho alto, 
juzgándose que era perjudicial á los estancieros del norte, y po- 
dría, además, promover represalias aduaneras. La misma cámara 
se inclinó á la idea de establecer un derecho del 4 %, <jue al pre- 
cio de una onza de oro por novillo destinado á los saladeros brasi- 
leros, equivalía á seis reales por cabeza. En el seno de la c^Cmara 
de diputados, también se discutió un proyecto de expropiación del 
impuesto de faros relativo á la Isla de Lobos ó Punta del Este, 
Banco Inglés y Colonia, afirmándose en tal oportunidad que en el 
año anterior habían entrado 214 buques con 224,1572 toneladas; 
que habían recaudado las empresas del Este y Banco Inglés la 
suma de 24,284 pesos; que los contratos de enajenación tenían 
veinte años de duración, de los que sólo habían transcurrido cinco 
ó seis. Se agregó que un buque de 250 toneladas tenía que pagar 
de 20 á 21 patacones por concepto de impuesto. En la cámara de 
senadores fui sancionado un proyecto de la otra rama del cuerpo 
legislativo, autorizando al poder ejecutivo para reducir los dere- 
chos de aduana que fijaba la ley vigente, en el caso de quo fue- 
ran reducidos los de importación en las aduanas vecinas del Plata, 
Uruguay y Paraná; y se dio cuenta de un informe sobre las cuen- 
tas de los departamentos en los diez y ocho meses corridos desdo 
julio de 1860 á diciembre de 1861, en que se establece que han 
sido coronados con el mejor éxito los esfuerzos del poder ejecutivo 
para cimentar y regularizar en los departamentos un sistema de 
orden y moralidad administrativa en el manejo de las rentas pó 
blicas, que será siempre, agrega el informe, uno de los timbres no- 
tables de la administración actual. 

MONEDAS Y BANCOS 

La legislación monetaria fué enriquecida con la ley de 23 de 
junio de 1862, que declai-ó moneda nacional el peso de plata con 



Á 



ADMINISTRACIÓN DE DON BERNARDO P. BERRO 179 

peso de 25 gramos 480 milésimos y ley de 917 milésimos, que se 
dividiría en ciea centesimos y reemplazaría en la contabilidad al 
peso nominal de ochocientos centesimos; y el doblón de oro con pe- 
so de 16 gramos 970 milésimos y ley de 917 milésimos, que.repre- 
sentaría el valor de diez pesos plata. xVgregó que los bancos de 
emisión, descuentos y depósitos, debían hacer sus emisiones de 
billetes ó de vales con arreglo á la ley y que los billetes serían del 
mínimum de un doblón, salvo concesiones transitorias especiales- 
Estableció asimismo que las monedas de cobre circulante de 40 
20 y 5 centesimos, seguirían admitiéndose res pectivamente por 4^ 
2 y 1/2 centesimos de la nueva moneda. Mientras no se hiciera 
efectiva la acuñación de oro y plata, continuarían circulando las 
piezas extranjeras por su valor corriente de acuerdo con la tabla 
de equivalencias establecida en la misma ley. Vale la pena de ob- 
servar que así en el proyecto sancionado por la cámara de diputa- 
dos, como en el que sancionó el senado, asignábase al peso fuerte 
de plata el peso de 24 gramos 580 milésimos y ley de 900 milé- 
simos. Las mismas cifras figuraban en el proyecto primitivo del 
señor Villalba. Tuvo que ir el asunto á asamblea general por diver- 
gencias de criterio en otros artículos de la ley, y entonces la comi- 
sión especial propuso y la asamblea sancionó una disposición (]ue 
asigna al peso fuerte de plata el peso de 25 gramos 480 milésimos 
y ley de 917 milésimos. En el informe se dice simplemente que el 
nuevo proyecto registra pequeñas modificaciones; que si la moneda 
nacional fuera de baja ley ó de peso menor del que corresponde á 
su valor escrito, no sería admitida en los cambios y sufriría una 
deducción en daño del comercio nacional y de la riqueza pública; 
€ y que por ello se ha rectificado un error de copia en la coloca- 
ción de los números respecto á la moneda de plata ». Pasó sin 
discusión en la asamblea el referido artículo. 

Fué estudiado en el senado el proyecto de ley de bancos for- 
mulado por don Tomás Villalba. He aquí sus conclusiones: es 
libre el establecimiento de bancos de emisión; los directorios ten- 
drán su domicilio en el país; sólo podrá emitirse hasta el triple del 
capital efectivo ó sea del dinero entregado por los accionistas ó 
suscritores; los billetes no serán menores de un doblón, correspon- 
diendo al estado los menores; será obligatoria la publicación de 



180 ORIQEN DE NUESTRAS DEUDAS 

balancctes mensuales y de balances generales de afio^ informes 
de K»s directores ó gerentes, y los reparos y observaciones de los 
fiscales, comisiones y asamblea de accionistas; el privilegio se 
concederá por períodos renovables de veinte años por el poder eje- 
cutivo; las demás casas bancarias serán absolutamente libres y es- 
tarán regidas por el código de comercio y demás leyes vigentes; 
ningún banco de emisión podrá fundarse con menos de un millón 
de pesos de capital y esos bancos sólo podrán fundarse por socie- 
dades anónimas entre particulares. Kn su informe dijo la comisión 
especial del senado á cuyo estudio pasó el proyecto, que las soIL 
citudes para el establecimiento de bancos marchan muy lentamente 
en el cuerpo legislativo; que es necesario unificar las concesiones 
que se otorguen en adelante; en la actualidad unos bancos son 
públicos y otros particulares, unos tienen el privilegio de enñtir 
por cierto número de años y otros indefinidamente, unos pueden 
emitir hasta el triple del capital y otros hasta el duplo, unas com- 
pañías tienen su domicilio legal en el país y otras no. Agrega el 
informe que en « un país como el nuestro, regido por instituciones 
democráticas, el monopolio bancario, sea por el gobierno, sea por 
particulares, no podría establecerse sin herir de muerte á la libertad 
de industria, á la libertad del comercio, base fundamental de nuestro 
sistema económico». El proyecto no fué despachado. Se ocuparon 
también las cámaras del banco comercial de Paysandú autorizado 
por ley del año 1862, elevándose su capital de 300,000 pesos á me- 
dio millón y del proyecto de ley autorizando la fundación del ban- 
co de Londres y Río de la Plata con capital de 960,000 pesos, pu- 
diendo emitir billetes mayores de 10 pesos hasta el triple del fon- 
do efectivo existente en metálico y billetes menores hasta el 10 % 
del capital mientras no se dicte una disposición prohibitiva. 

En junio de 1862, se presentó á la cámara de diputados un pro- 
yecto estableciendo que los bancos de emisión no podrían cobrar 
interés mayor que el 1 %. Para los casos extraordinarios de cri- 
sis mercantil ó financiera, el poder ejecutivo podría alzar el inte- 
rés dando cuenta á la asamblea ó comisión permanente. Después 
de un largo debate fué desechado, manteniéndose el principio libe- 
ral do la ley de 13 de abril de 1838, que establece que el interés 
del dinero será el que fijen las partes. Los defensores del proyecto 



ADMINISTRACIÓN DE DON BERNARDO P. BERRO 181 

decían que al conceder ei estado el derecho de emitir, podía exi- 
gir compensaciones al banco. Los adversarios sostuvieron que an- 
tes del establecimiento de bancos en Montevideo, el interés co- 
rriente era de I 1/2 % mensual y que después del establecimiento 
del r^men bancario, no obstante el aumento de los negocios y la 
mayor demanda de dinero, ha bajado al uno por ciento; que el di- 
nero, como cualquier mercancía, tiene precios variables según las 
necesidades del mercado, y que es absurdo ponerle tasa fija; que si 
la ley fijara máximum, en la práctica se violaría, cobrándose bajo 
forma de comisión lo que no pudiera cobrarse como intereses. 

PRESUPUESTOS DE GASTOS 

Segfin el proyecto de presupuesto de gastos votado por el sena- 
do en julio dQ 1861 para regir durante el año 1862, el servicio de 
los departamentos del interior importaba 727,780 pesos, desti- 
nándose á su pago la contribución directa, los corrales de abasto 
y los ramos policiales. El excedente se destinaría á mejoras mate- 
ríales urgentes en cada departamento. En caso de déficit, el po- 
der ejecutivo podría destinar de rentas generales hasta 600 pe- 
sos mensuales á cada departamento. En el piesupuesto general de 
gastos sancionado en la misma fecha por el senado, figuran las 
obligaciones de la nación con 1:376,145 pesos, destacándose el 
servicio de la deuda fundada con 433,175, los arreglos que cele- 
bre el poder ejecutivo con los acreedores del estado 500,000, los 
acreedores de 1848, 172,000 pesos, los créditos británicos pesos 
90,000, el crédito Gounouilhou 72,000. 

En 1862 fueron sancionados el presupuesto general de gastos de 
la nación y el particular de los departamentos para el año eco- 
nómico de 1863. El presupuesto general de gastos asciende á 
2:293,695 pesos, y los recursos están calculados en 2:311,736. En- 
tre los gastos mencionaremos las obligaciones de la nación que 
suben á 648,131 pesos y el descuento de letras á 96,000 y entre 
los recursos la importación y exportación terrestre con 1:648,000, 
la exportación marítima con 320,000, los sellos y patentes con 
248,000. El presupuesto de todos los departamentos dictado en 
la misma oportunidad establece las siguientes cantidades: Monte- 



182 ORIOEN DE NUE8TRA8 DEUDAS 



video 420,000, absorbiendo la caridad cien mil; Canelones 32,000, 
San José 33,000, Florida 25,000, Durazno 24,000, Colonia 33,000, 
Soriano 37,000, Paysandú 48,000, Salto 67,000, Tacuarembó 
30,000, Corro-Largo 48,000, Maidonado/30,000 y Minas 27,000, 
destiniíndoso al pago de estos gastos el producto de la contribu- 
ción directa, corrales de abasto, mercados, pasaportes, registros 
de ventas, loterías, hospitalidades, legados, tabladas, patentes de 
ix)dados, impuestos del ganado menor, cementerio y carro fúnebre, 
peaje de ríos, interés del dinero en los bancos, faro de la Colonia, 
impuesto de serenos, suscripción del asilo de mendigos, y ramos 
policiales con excepción del registro de marcas. 

Del informe de la comisión de cuentas del poder ejecutivo de 
julio 7 de 1862 sobre el producto é inversión de las rentas genera- 
les d(» julio 1." de 1860 íí 31 de diciembre de 1861, tomamos estos 
datos: ingix?so8 6:622,044; egresos 6:335,1 1 7 (jue con la existencia 
de 286,926 que pasa á enero de 1862 hace la suma de 6:622,044. 
El cuadro del servicio de la deuda fundada en los mismos meses, 
demuestra una amortización de 474,000, que con los 3:918,474 
circulantes forman 4:392,474. El servicio denota en la entrada 
621,839 y en la salida 584,652. 

Como un dato característico de la época, desgraciadamente olvi- 
dado después, recordaremos que el poder ejecutivo devolvió con 
veto la ley sobre liquidación de los sueldos del general Artiga» 
desde 1828 hasta 1848, fundándose entre otras causas en la ky 
de consolidación de la deuda de julio de 1 855, y que la asamblea en- 
tonces acordó simplemente la suma de cuatro mil pesos á favor del 
nieto del jefe de los orientales y fundador de su independencia. 

La ley de presupuesto general de gastos sancionada en julio de 
1863 con destino al año 1864, fija los gastos generales de la na- 
ción en 2:500,639 pesos, distribuidos en esta forma: ministerio de 
relaciones exteriores 43,080; ministerio de gobierno 266,061; mi- 
nisterio de guerra 947,538; ministerio de hacienda 1:243,959. El 
cálculo de i*ecursos es de 2:625,500 y se autoriza al poder eje- 
cutivo para tomar á interés las cantidades que rcquiera el servicio 
público ordinario y extraordinario al máximum del doce por cien- 
to de interés anual, pudiendo usar de tal autorización desde la 
promulgación de la ley de presupuesto. En el capítulo de los gastos, 



ADMINISTRACIÓN DE DON RERNARDO P. BERRO 183 

notaremos los siguientes rubros: estado mayor general activo 
22,752, encabezado por cuatro brigadieres generales y cinco co- 
roneles mayores; estado mayor pasivo 80,860 pesos, figurando en 
él 22 coroneles, 15 coroneles graduados, 31 tenientes coroneles, 
9 tenientes coroneles graduados, 37 sargentos mayores, 28 sargen- 
tos mayores graduados, 72 capitanes, 26 ayudantes mayores, 58 
tenientes primeros, 18 segundos, 64 subtenientes; cuerpo de in- 
válidos, 43,712 pesos; viudas y menores pensionistas militares, 
117,745; jubilados y pensionistas civiles, 20,890, figurando don 
Joaquín Suárez con 2,880 pesos al año, <jue es la ónica pensión 
alta, pues todas las demás, con excepción de dos que no alcanzan 
á quinientos pesos, son de menos de trescientos pesos al año 
á pesar de que en la lista figuran nombres de la independencia 
y de la reconstrucción del |)aís, como los de José Ellauri y Tnípa- 
ni; las obligaciones de la nación, que montan á setecientos setenta 
mil pesos, sumando los servicios de la deuda fundada, deuda 
f Rineo-inglesa, deuda interna, créditos Gounouilhou y brit^ínica, 
deuda francesa, deuda inglesa. Páralos departamentos, fué prorro- 
gado el presupuesto del año anterior, que se distribuía así: Mon- 
tevideo 420,534, Canelones 32,310, San José 33,075, Florida 
25,859, Durazno 24,624, Colonia 33,374, Soriano 37,942, Pay- 
sandá 48,758, Salto 67,689, Tacuarembó 39,032, Cerro-Largo 
48,958, Maldonado 30,560, Minas 27,020, destinándose á su pago 
el producto de la contribución directa, corrales de abasto, merca- 
dos, pasaportes, registros de ventas, tabladas, patentes de rodados, 
impuesto del ganado menor, cementerio y carro fúnebre, interés 
del dinero en los bancos, faro de la Colonia, impuesto de serenos 
y i-amos policiales con excepción del i-egistro de marcas. Entre 
los recursos para atender el presupuesto de la nación, figuran la 
aduana de Montevideo y receptorías con 1:800,000, exportación 
terrestre 60,000, ramos afectos á la deuda fundada 370,000, sella- 
do y patentes 300,000. timbre nacional 12,000, correos 44,000. 

MENSA.TE8 PRESIDENCIALES 

Dice lo siguiente el mensaje presidencial de apertura de las se- 
siones ordinarias del cuerpo legislativo, del 15 de febrero de 1861: 



184 OmOEN DE NUESTRAS DEUDAS 



que las malas pasiones políticas, si no del todo extinguidas, hanse 
amortiguado en gran manera; que hay todavía por desgracia quie* 
nes pretenden especular para fines depravados con las viejas di- 
visas de partido, empeñados en fundar una ludia perpetua de eztei^ 
minio más que de dominación, y cuyo término sólo puede ha- 
llarse con la aniquilación de todos, la postración y muerte de la 
patria; que se había introducido por efecto de nuestros trastornos- 
la mala práctica de que el extranjero agraviado recurriera á las 
reclamaciones diplomáticas, en vez de ocurrir á los tribunales 
competentes, y el gobierno ha reaccionado vigorosa y eficazmente 
contra ella; que las cuestiones con el Brasil se reducen á la con- 
vención celebrada sobre perjuicios de guerra que rechazó el 
senado en el período anterior, al arreglo de la deuda que le reco- 
nocemos y á varias reclamaciones por agravios recibidos por orien- 
tales y brasileros; que el Brasil en presencia de las estipulacio- 
nes sobre préstamos entre la república y el imperio, no puede 
empeñarse en sostener (jue permanezca indefinidamente abierto el 
expediente de la deuda pública, ni tampoco desconocer[que las con- 
cesiones acordadas por circunstancias especiales é imposibles de 
repetirse á la Inglaterra y á la Francia, no deben ni pueden ser\'ir 
de antecedentes para otros casos; que el crecido número de jefes 
y oficiales, el fuerte gravamen permanente que traen al erario y 
la posición de espectativa en que están los más, sin ocupación 
ninguna provechosa, induce á pensar en la conveniencia de hacer 
una reforma militar que aligere esa pesada carga y suministre á 
esos beneméritos servidores los medios de seguir otra carrera más 
útil para ellos y para su patria; que (il estado de la hacienda pú- 
blica es relativamente satisfactorio, habiéndose pagado con regu- 
laridad el presupuesto y algo más de medio millón de atrasos de 
la administración anterior; que las rentas departamentales locali- 
zadas primero por medidas administrativas y luego por la ley de 
20 de julio último han crecido, excediendo los buenos resultados 
en algunos departamentos á lo (juc se había esperado; que la ley 
de aduana es demasiado proteccionista; que la larga seca que se 
ha sentido y que tanto ha dañado á la agricultura y á la ganadería 
y saladeros, disminuirá algo la renta. 

El presidente de la asamblea al contestar el mensaje dijo que el 



ADMINISTRACIÓN PE DON BERNARDO P. BERRO 185 

gobierno había regularizado una administración que parecía dislo- 
cada y establecido los fundamentos del crédito público que son 
la base de la prosperidad de las naciones. 

Corresponden al mensaje del poder ejecutivo de 15 de febrero 
de 1862; las siguientes informaciones: 

La época convulsionaria con sus odios feroces y su sangre y su 
ruina ha terminado ya definitivamente, para dar lugar á esta otra 
de progreso pacífico y de orden regular permanente en que esta- 
mos. La consideración y el crédito y los notables adelantos que á 
causa de esto va alcanzando la república, nos hacen ver cuánto se- 
ría su valer y á qué grado de prosperidad y de engrandecimiento as- 
cendería conservándose como es de esperar, firme en el terreno 
conquistado. Refiriéndose á la lucha en que están empeñadas la 
provincia de Buenos Aires y las otras de la confederación y á la 
estricta neutralidad en que se mantiene el gobierno, dice el pre- 
sidente: lejos de mí la idea de producir cargos contra nadie; 
culpa de los tiempos más que de los hombres, obra de aconteci- 
mientos raros, de circunstancias dominadoras, irresistibles, casi 
todas nuestras luchas domésticas, si no en su origen, en su prose- 
cución, se han ligado más ó menos con las contiendas internas de 
la república Argentina, haciéndose así msCs duraderas y desastrosas 
y concluyendo á veces por figurar apenas el interés oriental domi- 
nado y absorbido por el argentino. Preciso era romper resuelta- 
mente con esa tradición funesta; preciso era que la república se 
resolviera á llevar una vida propia, á separar sus cosas de las co- 
sas extrañas, á nacionalizar, digamos así, su existencia y sus desti- 
nos. A eso me he aplicado con firme y decidida voluntad. En el 
ejército de Buenos Aires figura un número considerable de orien- 
tales emigrados, pero el gobernador de esa provincia asegura que 
no permitirá ningún plan de invasión. Algunas tendencias peli- 
grosas se han mostrado para hacer revivir los furores y el antago- 
nismo de muerte de los viejos paitidos. Decretada por una ley la 
reforma militar, no se ha podido hasta ahora practicar por la es- 
rechez de recursos. Más animado este* año que el anterior, el go- 
bierno someterá á la asamblea la idea que ha concebido para rea- 
lizarla. La guerra que se desarrolla en Entre Ríos y Corrientes, 
donde se encuentran ejérc¡tos"| operatorios, obliga al gobierno á 



186 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 

movilizar la guardia nacional al Norte del Río Negro en el litoral 
del Uruguay. El estado de la hacienda pública es de bastante des- 
ahogo y comodidad, á pesar del descenso de la renta por la crisis 
comercial, la depreciación de nuestros productos, la prolongada 
soca que hemos soportado, el estado de guen-a cu la Argentina y 
la considerable importación comercial del año anterior. El servi- 
cio de la deuda se cumple regularmente y sus títulos adquieren 
cíociente valor. Casi la totalidad de los tenedores de la deuda 
llamada hipotecaria, clasificada por la comisión qu(i se nombró, 
se ha prestado d entrar lisa y llanamente en la ley de 21 de julio 
de 1861, estando ésta en ejecución por consiguiente desde prin- 
cipio de ano. 

Del mensaje presidencial de 15 de febrero de 1863 tomamos 
los siguientes datos : El gobierno mandó un agente confidencial 
á Buenos Aires para felicitar al general Mitre por el restableci- 
miento de la paz y representar contra la disposición hostil en 
que aparecen algunos orientales emigrados, parte de ellos al ser- 
vicio de la república Argentina en el ejército. El Brasil ha insisti- 
do en su exigencia relativa al establecimiento de una comisión 
mixta para atender á los reclamos brasileros por perjuicios de 
guerra. Ha protestado á la vez contra la convención ajustada con 
Francia é Inglaterra sobre la misma materia de perjuicios de gue- 
rra, por la parte de dicha convención que supone afectar los de- 
rechos propios. La justicia con que ha procedido y procede la 
república es sin embargo evidente. Fué secuestrada una carta del 
general Venancio Flores sobre trabajos revolucionarios. Pide el 
presidente á la asamblea que tome en consideracióh preferente los 
proyectos sobre régimen municipal que presentó en la penúltima 
reunión ordinaria. Recomienda también el proyecto de reformas 
militares que el gobierno pasó á la cámara de representantes en 
el precedente período legislativo. Habla el mensaje de que la guar- 
dia nacional acudió prontamente al llamamiento que se hizo de 
ella para repeler la invasión con que parecía amenazarse al país. 
He aquí algunos datos de hacienda del mensaje: si hubiera sido 
indispensable gastar todos los rubros presupuestados, habría ha- 
bido un déficit de 320,000 pesos, que el gobierno dejó de gastar. 
Eskín balanceadas las entradas con las salidas, sin necesidad de 



ADMINISTRACIÓN DE DON BERNARDO P. BERRO 187 

hacer ikso del crédito. Están pendientes los gastos que ocasionó la 
movilización de fuerzr.s, que deberán ser satisfechos, con otros, me- 
diante un crédito suplementario que se pedirá á la asamblea. El 
derecho de 4 % sobre el ganado vacuno extraído por la frontera 
terrestre, con relación al producto del año anterior, dará en 1868 
más de 50,000, rebajados los derechos de percepción que suben á 
18,000. La contribución directa, ha permanecido sin adelantar por 
la d(»prec¡ación de la riqueza ganadera, no «alcanzando por esa 
causa liLs rentas departamentales á cubrir los gastos. El crédito de 
que goza la fundada, provoca la conversión de los títulos de las 
deudas consolidadas y exigible. Por eso y á pesar de las buenas 
cantidades amortizadas anualmente, hay en circulación unos 
3:600,000, pudiendo calcularse en 7:000,000 los bonos circulantes 
<jue no han concurrido á la conversión. La deuda interna, á la que 
concurrieron los títulos de la deuda hipotecaria, y los 500,000 pe- 
sos satisfechos á los legionarios, forman actualmente en circula- 
ción la suma de 1:174,000, pudiendo calcularse en 400,000 pesos 
los títulos que no han concurrido á consolidarse hasta la fecha. 
Palabras finales del mensaje: La constitución de la república con- 
tiene disposiciones muy inconvenientes ó que son impracticables. 
Para evitar lo primero y suplir lo segundo se ha hecho lo que la 
constitución prohibe y no se ha practicado lo que ella manda; 
<*ncontrándose en su violación un bien y un deber y en su obser- 
vación un mal y una culpa. Excuso demostrar el desorden moral, 
el extravío de ideas que esto ha de producir y sus funestas conse- 
cuencias. Me limito por lo tanto á proponer esta cuestión á vues- 
tra consideración : ¿ qué es mejor ? ¿ violar la constitución para 
cvitiir el mal que de observarla viene, ó corregirla para suprimir 
ese mal y esa violación^? 

En un segundo mensaje de apertura de las sesiones extraordi- 
narias en 25 de octubre de 1863 se establece que «merced á la 
protección y auxilio externos que han favorecido y continúan 
favoreciendo al bando rebelde, la guerra se ha prolongado más 
allá de lo que debía esperarse ». En la sesión de 3 de noviembre 
de 1863, la cámara de diputados interpeló al ministro de relacio- 
nes acerca de lo que había hecho el gobierno en presencia de los 
auxilios de hombres y de armas á la revolución de Flores presta- 



188 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 

dos desde territorio argentino y brasilero. Contestó el ministerio 
que eran ciertos los hechos y que se gestionaban medidas para 
evitar su reproducción. 

EN LA COMISIÓN PERMANENTE 

El Último mensaje de la administración Berro, de 15 de febrero 
de 1864, se limita á establecer que &e aproxima el momento de 
entregar el mando, que el presidente no retendrá después del 1.® 
de marzo; que todavía el senado no ha indicado cuál de sus 
miembros se hará cargo del poder ejecutivo; y finalmente, que 
algunos de los senadores complicados en trabajos subversivos^ 
habían sido apartados de la cámara en uso del artículo 81 de la 
constitución de la república. Aunque el mensaje no lo dice, debe te- 
nerse en cuenta, que en noviembre del año 1 863 debían efectuarse 
las elecciones generales, pero que no fué posible hacerlas á con- 
secuencia de la guerra, de manera que el cuerpo legislativo quedó 
incompleto. En el diario de sesiones de la comisión permanente, 
figura un mensaje gubernativo de 13 de febrero, denunciando ima 
conspiración encabezada por el coronel Bernardino Olid y que á 
consecuencia de ella hubo necesidad de desterrar á tres senadores 
comprometidos en la conspiración. Del cambio de ideas resultó 
que la presidencia del senado hallábase acéfala. Agregaremos que 
la propia cámara de senadores expulsó á tres de sus miembros por 
no haber votado determinadas decisiones. 

En el seno de la comisión permanente se discutió un informe 
relativo á la intimación de abandonar el país hecha al fraile Vi- 
cente D'Argencio, sin resolverse nada; se declaró que por lo menos 
era dudoso que estén comprendidos en el artículo 81 de la consti- 
tución los empleados cuyos nombramientos emanen de una simple 
autorización conferida por la ley de presupuesto, sin carácter 
permanente; se examinó el derecho del poder ejecutivo para con- 
vocar al cuerpo legislativo á sesiones extraordinarias; se dieron 
explicaciones acerca del conflicto con el vicario Vera, que termi- 
nó con la clausura de la Matriz y la casación del exequátur al 
referido vicario, emanado todo ello de haber destituido ei vicario 
al cura de la Matriz Brid, sin consentimiento del presidente do la 



ADMINISTRACIÓN DE DON BERNARDO P, BERRO 189 

repáblica en su calidad de patrono. También se ocupó la comisión 
de una representación de los presbíteros don Jacinto Vera y don 
Victoriano Conde, extrañados del país por el poder ejecutivo, pi- 
diendo que se les ampare y reclamando contra el decreto del mis- 
mo poder que nombra un gobernador eclesiástico coa facultades 
espirituales. La comisión resolvió advertir al gobierno que el de- 
creto de extrañamiento es inconstitucional. Durante el año 186.1, 
la comisión permanente se ocupó preferentemente de asuntos re- 
lacionados con la guerra: venia para nombrar coronel á don Basi- 
lio Muñoz, concedida el 6 de agosto; venia para conceder el em- 
pleo de brigadier general á don Diego Lamas y de coroneles á 
Lucas Pérez, Juan E. Lenguas y Leandro Gómez por su retirada 
del campo de batalla de Vera, concedida el 13 de agosto ; venia 
para reincorporar á los coroneles argentinos Lámela y Nadal y 
conferir el empleo de coronel mayor á don Lucas Moreno, conce- 
dida el 20 de agosto; venia para conceder el ascenso á coroneles 
efectivos á favor de OÍ id, Aparicio, Burgueño y Vega. Respecto 
de éstos últimos, la comisión permanente se negó á dar la venia, 
alegando que tales distinciones debían decretarse como recompen- 
sas después de terminada la guerra, pero el asunto fué reconside- 
rado, juzgándose en el informe producido con tal motivo que el 
poder ejecutivo tiene el derecho de proveer los empleos y que la 
comisión permanente sólo debe negar la venia cuando crea que 
las personas no reúnen méritos para la promoción. 

ALGL^XOS DATOS DE LA ADMINISTRACIÓN AGUIRRE 

Desde el 1." de marzo de 1864 hasta el 15 de febrero de 1865, 
ejerció el poder ejecutivo el presidente del senado señor Aguirre, 
siendo reemplazado en esta última fecha por don Tomás Villalba. 
De la administración Aguirre, citaremos las siguientes resolucio- 
nes: decreto de 13 de mayo estableciendo que se han adjudicado 
al Banco Comercial y al Banco de Londres y otros prestamistas, 
por concepto de intereses y amortización del empréstito hecho al 
gobierno, las rentas de mercados, corrales y tabladas, y se ordena 
á los recaudadores que viertan su importe líquido en el primero 
de los establecimientos citados ; decreto de 4 de noviembre, en el 



' 190 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 

que se declara que el gobierno ha celebrado un cont^^ato de em- 
préstito por la suma de quinientos mil pesos, al .87 /^„ con 1 ^ 
de interés y 2 ^^ de amortización acumulativa, garantido con hi- 
poteca sobre el edificio de la aduana y quince mil pesos de sus ren- 
tas afectadas al pjigo, quedando encargado del servicio el Banco 
Comercial, segán declaraciones de los contratantes; un decreto del 
9 de noviembre, en el que se establece que el gobierno ha cele- 
brado el día 4 un contrato de empréstito que se llamai*íí de guerra, 
con los prestamistas señores M. Cottolengo, Eduardo I^ivalle y 
James Oliver; una nota de 1 do noviembre a la colecturía d(í adua- 
na, diciéndole que el comercio podría suministrar al gobierno, para 
continuar la guerra, la suma de 240,000, que, con el empréstito 
realizado al tipo del 87, el sobrantí» de la icnta de aduana, merca- 
dos y corrales, y otros recursos, como el producto de la venta de 
terrenos fiscales, daría para cubrir todos los gastos durante algu- 
nos meses, sin contar con la realización de un empréstito sobre 
Europa, ya contratado, por una fuerte suma. La ley vigente de 
aduana, continúa la nota, resultado de las doctrinas libcniles má? 
avanzadas, no ha podido dar todos sus frutos á causa de la guerra, 
íí pesar de las franquicias coii que estimula el desenvolvimiento 
del comercio, bajo forma de una rebaja considerable en los dere- 
chos de importación, almacenaje libre por un año, que pam el go- 
bierno significa 100,000 pesos al año, y la prén-oga á seis meses 
del plazo para pagar los derechos. No desearía el gobierno, con- 
cluye la nota, tener que reaccionar contra estas reformas, pero el 
comercio debe ayudarlo, facilitando los 240,000 pesos en le- 
tras parciales, á seis meses, descontables por sextas partes, con los 
derechos de importación que cada suscritor adeude por despacho 
de mercaderías en ese período de seis meses. 

Agregaremos que en el mes de marzo hubo amortización de la 
deuda franco-inglesa en presencia de los agentes diplomáticos de 
Francia é Inglaterra, prevaleciendo como más ventajosas varias 
propuestas que oscilaban del 53 % al 60 V^,, habiendo otras re- 
chazadas al 64 y al 74 %, y que, por decreto de 3 de noviembi'e 
y fundándose en que había cesado legalmente en sus funciones el 
cuerpo legislativo por la simple expiración de sus poderes, resolvió 
el gobierno prorrogar el presupuesto general de gastos vigente 



ADMINISTRACIÓN DE DON BERNABDO P. BERRO ' 191 



para el año 1865. AI finalizar el año 1864, la admmistración 
Aguirre anuló los tratados de 1851, invocando la cooperación 
abierta y notoria prestada por el Brasil á la revolución de Flores. 
Durante el mes de enero de 1865, hubo amortizaciones, de la deu- 
da interna, prevaleciendo los tipos de 39 y de 40 %; se decretó la 
ínconversión de la emisión bancaria; se impuso un empréstito for- 
zoso de 500,000 pesos y se adjudicó la renta de lotería para aten- 
der con su producto premiosas exigencias de la situación, sin 
perjuicio de destinar la parte necesaria al sostén del hospital. Se- 
gún acta de 14 de febrero, fueron extinguidos por el fuego 358 tí- 
tulos de 1,000 pesos cada uno, del empréstito de guerra, de los 
cuales 250 habían sido mandados retener por no haber cumplido 
el contrato los prestamistas. 

El 20 de febrero se firmó el convenio de paz entre don Tomás 
Villalba, presidente del senado en ejercicio del poder ejecutivo, el 
general Flores y el representante diplomático del Brasil, señor Pa- 
ranhos, de acuerdo con las siguientes bases : nadie podrá ser acrL 
minado, juzgado ni perseguido por sus opiniones ó actos políticos 
y militares ejercidos durante la guerra; mientras no se restablece 
el régimen constitucional, regirá un gobierno provisorio presidido 
por el general Flores. Hubo grandes protestas en el Brasil. Fué 
destituido el ministro Paranhos, y la prensa de Río Janeiro se 
ocupó del convenio en términos violentísimos, como lo demuestra 
el siguiente artículo, que reprodujo «El Siglo» de 15 de marzo 
de 1865: € El día 20 de febrero quedará señalado en los anales de 
la historia patria como una fecha doblemente funesta. Ella servía 
ya para marcar el aniversario de un revés militar, el de Ituzaingó, 
desdoroso á las armas del imperio. Quedará ahora señalado el ani- 
versario de otra vergüenza nacional, más triste é indecorosa en sus 
efectos que la mal conocida derrota del ejército brasilero en los 
campos del Plata. La diplomacia ha sido fatal al imperio. En 
esta, como en otras ocasiones, en vez de una victoria, débele la 
honra nacional una nueva y dolorosa afrenta. El convenio igno- 
minioso que acaba de ser celebrado en la Unión y por el cual se 
puso ténnino á la prolongada campaña oriental, es otra página ne- 
gra para la historia de nuestras cuestiones en el Plata. El Brasil 
debe cubrirse de luto. Porque su honra fué traicionada y vilipen- 



Id2 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 

diada, porque sus nobles derechos fueron conculcados, porque fue- 
ron sacrificados sus legítimos intereses. Vencidos en la batalla, no 
podían ser más altaneras ni más humillantes las condiciones que 
se nos impusieron. Mas, vencedores después de la toma de Pay- 
sandá, y teniendo frente á los muros de Montevideo una escuadra 
brillante y un brioso ejército de catorce mil hombres, no tienen 
calificación posible las tristes condiciones que suscribimos. 8<5!o 
el sol de Ituzaíngó podía alumbrar el espectáculo contristador de 
esa nueva humillación ». 

REGISTRO ESTADÍSTICO DE 1860 

Terminaremos este capítulo con el siguiente extracto del regis- 
tro estadístico del año 1860: 

El número de establecimientos de comercio é industria patenta- 
dos en toda la república era de 4,454 en el año 1 858, correspon- 
diendo 2,197 á Montevideo; y en 1859 de 5,015, siendo 2,620 de 
Montevideo, En el primero de esos guarismos, se destacan 1 ,322 
pulperías, 343 atahonas, 272 tiendas, 243 almacenes al menudeo, 
219 embarcaciones de carga y descarga. Durante el año 1860, 
funcionaron en toda la república 5,433 establecimientos patenta- 
dos. Sobresalen las pulperías en número de 1,738. De los esta- 
blecimientos patentados, 1,508 exan de nacionales y 3,925 de ex- 
tranjeros. Al departamento de Montevideo le corresponden 2,121. 
Los animales vacunos faenados en el departamento de Montevi- 
deo, arrojan las siguientes cifras: en el año 1859, para abasto 
14,320, para saladeros 54,836, para el interior 744, formando un 
total de 69,900; en 1860, para abasto 47,850, para saladeros 
188,728, para el interior 3,299, formando un total de 239,877. 
He aquí ahora el resumen de las declaraciones para el pago de la 
contiibución directa, con arreglo á la ley de 20 de julio de 1860, 
en toda la república: número de cabezas de ganado: 19,346 bue- 
yes; 3:612,857 ganado de rodeo; 230,331 caballos; 287,877 ani- 
males yeguarizos ; 480 animales asnales; 7,821 animales mulares; 
1:989,929 ovejas; 5,437 animales cabríos; 5,831 animales de cerda; 
valores declarados 35:166,044 pesos; cuota contributiva 194,478 
pesos; tierras, fincas y otros bienes : 3,357 2/5 suertes sencillas 



ADMINISTRACIÓN DE DON BERNARDO P. BERRO 193 

de estancia, aforadas en 26:645,127 pesos; 161,541 cuadras de 
tierras de labor, aforadas en 1;913,408; 4,792 fincas urbanas, ea- 
tímadas en 18:787,776 pesos; 4,313 fincas rústicas, estimadas en 
2:446,977; capitales en giro 7:950,714; otros bienes 682,677 pe- 
sos; total de valores 59:439,906 pesos ; cuota contributiva, pesos 
178,337. Véase finalmente la fuerza efectiva de los cuerpos de lí- 
nea, en 1860: 9 generales; jefes (de coroneles á sargentos mayo- 
res) 126; oficiales (de sargento mayor graduado á subteniente) 
261; tropa 895. En las cifras que anteceden están comprendidos 
los militares del estado mayor pasivo. 



13 



CAPITULO X 
Administración del general Plores 

(20 de febrero de 1805 A U\ de febrero de 1868) 



UNA GUERRA INTERNACIONAI^ — UNA REVOLUCIÓN 

Apenas termitiada la guerra civil, empezó la guerra del Para- 
guay. Concurrieron á ella la repáblica Oriental, la repúbli- 
ca Argentina y el imperio del Brasil, vinculados por un tratado de 
alianza^ en el que los dos últimos países se proponían á la vez que 
abatir la influencia del dictador LiSpez, resolver problemas de lí- 
mites de gran importancia y la primera recompensar al Brasil por 
la intervención que acababa de tomar en sus disensiones internas. 
La campaña paraguaya, que impuso considerables sacrificios de 
hombres y de dinero á la república Oriental, se prolongó por es- 
pacio de cinco años, sofocando durante todo el período de la dicta- 
dura Flores el germen de la guerra civil, cuya existencia a|)ona8 se 
reveló en un motín militar de escasa resonancia. Concluida la dic- 
tadura en 16 de febrero de 1868, mediante la reconstitución del 
cuerpo legislativo, ese germen volvió á desarrollarse, teniendo su 
primera manifestación en el movimiento revolucionario del 19 de 
febrero del mismo año, que costó la vida al general Flores, al ex 
presidente Berro y á centenares de personas en las calles de Mon- 
tevideo y en la campaña. 

DEUDA PÚBLICA 

Uno de los primeros actos de la dictadura Flores, fué la demga- 
ción del decreto de 6 de octubre de 1864 que autorizaba I a er.a- 



ADMINISTRACIÓK DEL GENERAL FLORES 195 

jenaclón de terreaos fiscales, invocando la ley de 6 de julio de 
1852 que prohibe la venta de esas propiedades y afecta su valor á 
la amortización de la deuda general del estado, ratificada por la 
ley de 20 de abril de 1858. Fué más radical la derogación deque 
hablamos, pues declaró nulas las enajenaciones practicadas y 
mandó reembolsar á los compradores el precio que hubieran pa- 
gado al fisco. 

Los siguientes extractos de origen oficial que registra «El Si- 
glo »> de junio de 1865, instruyen del origen y monto de las deu - 
das consolidadas á la sazón : Deuda pública fundada; creada por 
ley de 27 de junio de 1859, aprobatoria del convenio Mauá de 28 
de diciembre del año anterior; monto emitido 3:573,600 pesos; 
habiéndose amortizado 1:257,120, quedancn circulación 2:316,480; 
goza del 6 ®/o de interés; en seis años hase amortizado la terce- 
ra parte del capital, estando religiosamente pagados los intereses. 
Deuda interna: creada por ley de 14 de noviembre de 1863, apro- 
batoria de un segundo convenio con el banco Mauá; monto emitido 
6:375,000, habiéndose amortizado 161,500 y convertido en em- 
préstito mon<evideano-europeo 4:700,000; quedan en circulación 
1:513,500; goza del 6 "/o y 1 ^o acumulativo de amortización; 
tiene igual garantía que la deuda anterior, con afectación especial 
de rentas. Empréstito inontevideano-^uropeo: fué creado en vir- 
tud de la misma ley de deuda interna y es una trítnsformación par- 
cial de ésta en deuda externa. Deuda franco-inglesa: creada por 
ley de 7 de agosto de 1863, aprobatoria de la convención de diciem- 
bre de 1862; monto emitido 3:200,000, amortizado 117,500, saldo 
circulante 3:082,500; goza del 5 "/o de interés y una amortización 
que va aumentando desde el 1 "/o en el primer quinquenio al 5 ^^ 
en los quinquenios subsiguientes; quedará extinguida á los 30 
años y se atiende con las rentas de papel sellado y patentes. En 
resumen: el capital primitivo y nominal de las deudas, es do 
13:148,600, le amortizado es de 1:536,120, quedando un saldo 
circulante de 11:612,480, de cuyo saldo están localizados en lien- 
dres 4:700,000 y en Montevideo 6:912,400 pesos. Los intereses á 
pagar en adelante montan á 756,916 y disminuirán en razón 
de las amortizaciones que se hagan. La aduana dio en marzo 
250,000 pesos y puede dar en el transcurso del año 3:000,000. Si 



196 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 

á esa suoia se agrega el producto del sellado, de las patentes y c 
la contribucíóa directa, resaltará que hay desahogo financiero y qu 
[a buena administración de esas deudas por el banco Maná coni 
tituye una buena garantía para los tenedores de títulos. Dice tan 
bien <£1 Siglo» examinando las operaciones financieras realizadi 
hasta ese momento, que el banco Mauá ha fundado realmente < 
crédito en este país, haciéndose cargo de todas las deudas y hasi 
localizando algunas de ellas en las bolsas europeas. 

Por decreto de 2 de mayo del año 1866, fué creada la deud 
llamada rescate de tierras, de 12 por ciento, afectándose al pagod 
su interés el producto del arrendamiento de los campos fiscales 
un aumento del impuesto de timbres, y á su amortización por so; 
teo y íí la par, el excedente del mencionado servicio y el product 
de la venta de tierras priblicas. Dispone además el decreto, qu 
mientras dure la guerra del Paraguay, sólo se abonará el 6 "^ 
de interés, reintegrándose el otro 6 "/„ en su oportunidad con lo 
primeros fondos de amortización reunidos y que las tierras pfibli 
cas no podrían enajenarse por menos de diez mil pesos la lega 
cuadrada y que serían admisibles en pago los títulos de la deud 
rescate por su valor escrito. ¿Con qué objeto se emitía esa nue^ 
deuda? En una reglamentación anterior de las escrituraciones ^ 
campos fiscales, se había propuesto el gobierno proteger los derecl^ 
de los poseedores que gestaban ausentes del país por efecto . 
la guerra del Paraguay. No produjo la reglamentación el results^* 
que se buscaba, y como tampoco era posible trabar indefinidameis 
la acción de los tenedores de títulos á ubicar, otorgados en dive 
sas épocas por resolución legislativa, resolvió la dictadura rescata 
esos títulos, ofreciendo en el decreto de que nos ocupamos, á loé 
que quisieran negociarlos, el precio de 5,500 pesos por suerte de es- 
tancia, pagadero en deuda rescate de tierras. Un nuevo decreto de 
1 1 de septiembre del mismo año, expresó que el impuesto amplia^ 
do de timbres no daba lo suficiente para el pago de los intereses 
y aumentó el fondo con el impuesto sobre herencias transversales 
y la anualidad de 5,O00 pesos producto del remate de la pesca di 
lobos en julio de 1855. Un decreto de 19 de enero de 1869 cerrt 
la emisión de títulos, invocando el déficit que dejan las rentas afee 
tadas al servicio de la deuda por rescate de tierras. Monto de I 
emisión 1:916,193 pesos. 



ADMINISTRACIÓN DEL ÜENEBAL FLORES 197 



Al ñnalizar el año 1866, se estableció una comisión especial para 
la comprobación y clasificación de todos los créditos contra el es- 
tado, exceptuando aquellos cuya situación hubiera sido de ante- 
mano determinada por las leyes de 4 de julio de 1854, 14 de julio 
de 1855, 21 de julio 1860, 20 de julio de 1861 y por el contrato 
de deuda fundada de 28 de diciembre de 1 858; los anteriores al 1." 
de enero de 1852, clasificados ó no por las comisiones anteriores, 
prescriptos en virtud de las leyes de 1854 y 1860; las reclamacio- 
nes por sueldos, pensiones ó jubilaciones devengados hasta el 28 
defebrero[de 1861; todos los créditos y derechos sobre tierras pú- 
blica?, JLos ^documentos deberían exhibirse á la comisión dentro 
del plazo improrrogable de cinco meses, quedando írritos, nulos y 
{rescriptos los que no fueren presentados. La comisión clasifica- 
dora presentó informe en enero de 1868 después de examinar 628 
expedientes, de los cuales sólo clasificó 444, juzgando que los de- 
más escapaban á su jurisdicción, por estar comprendidos en las 
excepciones de la ley, ó porque siendo simples pretensiones de 
indemnización por perjuicios de guen*a, no se considemba autori- 
zada la comisión para resolverlos. Los documentos clasificados y 
liquidados fueron divididos en tres categorías: créditos representa- 
dos por escritura publica y con garantía expresa, es decir, créditos 
lúpotecarios; créditos provenientes de sueldos representativos de 
trabajos pei'sonales; y créditos por suministros, comprendidos todos 
los documentos en que el gobierno á cualquier otro título se declarase 
iendor reconocido. En la primera categoría, figuran dos escrituras 
publicas del 6 y del 8 de febrero de 1865 con capital de 16,000 y 
de 50,947 pesos, estando afectadas á su pago y al de los intereses 
lis rentas de corrales, mercados y otras; en la segunda categoría, 
aparece el impoite total de las lisüís civil y militar del ejército li- 
bertador; en la tercera, diversos créditos provenientes de con- 
swnos de boca y de guerra, fletamentos, servicio postal, alquileres 
jotras de idéntica naturaleza. 

He a<|uí el monto de los créditos clasificados por la comi- 
rién: por capital 2:171,337.99; por intereses 139,860.93. Del ex- 
presado monto total, corresponde á las administraciones ante- 
riores, por capital 358,180.59; por intereses, 98,761.09; por li- 
quidación de sueldos 1:508,650.30, que suman 1:965,592.34 ; y 



198 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 



á la administración Flores: por capital 172,295.98; por intereses 
41,099.84; y por liquidaciones del ejército libertador, 132,220.76, 
que suman 345,606.58. Previene el informe que al monto total de 
2:311,198.92 hay que agregar la deuda anteriormente reconocida 
clasificada y liquidada que tiene servicio expreso, resultando en- 
tonces una cifra de 6:793,019 pesos. En concepto de la comisión, 
toda la nueva deuda puede servirse con el sobrante del servicio de la 
deuda interna que será de 350 á 370,000 pesos en 1 867, de 700,000 
en 1868 y así progresivamente año por año, hasta elevarse lu^o 
de satisfecha la deuda fundada, el fondo amortizante á más de un 
millón de pesos. Por decreto de 16 de enero de 1868, resolvió el 
gobierno que los acreedores cuyos créditos hubiesen sido clasifi- 
cados y liquidados por la comisión, así como los tenedores de deu- 
da exigible y por atrasados podrían optar lí la conversión por tí- 
tulos de deuda interna, cediendo al estado el 20 % del capital y 
los intereses devengados. Un año después, el 19 de enero de 1869, 
quedó cerrada la emisión de títulos de deuda interna segunda se- 
rie, con un monto de 6:838,676, con 6 %. de intei-és y 1 % de 
amortización. 

En 1867 dictó el gobierno dos decretos relacionados con la tie- 
rra pública y la deuda: el de enero, que ordena la mensura general 
del territorio, establece que las tierras fiscales sólo podrán salir 
del dominio público por venta, permuta ó donación compensativa ó 
remun(»ratoriay aplicasu producto á los gastos de mensura, al res- 
cate de islas y otros puntos necesarios para establecimientos mi- 
litares ó navales, íí la amortización de títulos de rescate de tierras 
y á la reforma militar; y el de octubre, que declara <jue la mensura 
general es operación laboriosa y larga y dispone, como medio de 
amortizar la deuda creada para la conversión y rescate de las 
tierras concedidas á las sucesiones Solsona, Lavalleja y otras, que 
los poseedores ú ocupantes al sud del río Negro hagan propuestas 
de compra dentro de 30 días y los del norte dentro de 40 días, 
bajo apercibimiento de ser admitida la denuncia de un tercero. Exí 
el mismo año, fué creada la deuda fundada segunda serie, con 
12 % de interés y monto de 1:888,791 pesos nominales, sobre la 
base de un contrato de 1 4 de febrero, en el cual se declara que el 
gobierno ha recibido del Banco Mauá diversos anticipos para gas- 



ADMINISTRACIÓN DEL GENERAL FLORES 199 



tos ordinarios y extraordinarios de guerra y se obliga á reembol- 
sarlos, en defecto de metálico, mediante la emisión de títulos de 
deada fundada segunda serie, por la cantidad de uno á dos millo- 
nes de pesos; se establece que el Banco recibirá los títulos al 
90 % de su valor; se dispone que para el servicio de la nueva 
deuda, quedan afectados el 2 % de importación y el 4 % de ex- 
portación, cuyo importe percibirá el Banco directamente de las 
oficinas recaudadoras, aplicándose á intereses el 12 % anual y á 
amortización á propuestas el excedente de las rentas afectadas; y 
se dice finalmente que el Banco ganará un 2 % de comisión so- 
bre los fondos del servicio. 

La administración Flores recibió diversos subsidios del Brasil, 
en virtud de las concesiones y protocolos de 1865, 1866 y 1867, 
para armar, equipar y sostener la división oriental que actuó en la 
campaña del Paraguay. El capital de los préstamos asciende á 
1:388,000 pesos, que agregado al de los subsidios prestados en 
virtud del tratado de préstamos de octubre de 1851, convención 
del.» de junio de 1854 y protocolo de 28 de febrero de 1858, 
(1 1:780,746 ) forman un monto total de 3:168,746, con seis por 
ciento de interés. 

INGRESOS Y EGRESOS 

Faltan las memorias de hacienda correspondientes á este perío- 
do. Pero en cambio existen los estados generales de contaduría, 
qiie contienen datos interesantes sobre la marcha financiera de la 
dictadura. 

He aquí ante todo el resumen de un cuadro presentado por esa 
oficina acerca del estado de la hacienda pública, desde el mes de 
marzo hasta el mes de diciembre de 1865: capitales adeuda- 
dos pesos 26:301,070; intereses vencidos 2:068,208 ; comisiones 
25,81 7.Total 28:395,096. Amortización en el año, 1:272,653; intere- 
se» pagados, 680,836; comisiones pagadas, 25,817. Total 1:979,301; 
saldo deudor 26:415,795. Total general 28:395,096. En el rubro 
de capitales adeudados, se destacan las siguientes deudas: funda- 
da, ley 27 de junio de 1859, pesos 2:330,326; anglo-francesa, con- 
vención 28 de jimio 1862, 3:113,700; montevideano-europea, ley 



200 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 

14 de noviembre 1863, 4:700,000; interaa ley 15 de julio 1861, 
1:513,500. Englobando esas deudas y otros créditos como los de 
Antonini, Gounouilhou, etc., intereses y comisiones durante el 
año, resulta un total de 13:343,775 pesos. Créditos reconocido» 
por el gobierno delegado 1:327,595. Deudas públicas reconoci- 
das cuya amortización se ha aplazado hasta la extinción de la deu- 
da fundada, 8:542,976, destacándose los bonos de la deuda conso- 
lidada todavía en circulación por 4:935,624 pesos. En este mismo 
estado figura la deuda brasilera antigua de 6 % por 3:019,665, y 
los intereses del año, 107,100, ó sea un total de 3:126,772; y la 
subvención de mayo 8 de 1865 por 768,000 pesos. 

Del decreto gubernativo mandando publicar los estados gene- 
rales de contaduría presentados en febrero de 1867, resulta: que 
aún cuando las rentas generales dieron en 1866 un producto de 
4:1 14,921.81, sólo dispuso el gobierno de 2:091,536.24, estando 
lo demás afecto á deudas por leyes, disposiciones y contratos. Léa- 
se ahora el extracto de los estados á que hace referencia ese decre- 
to: Impuestos afectados á la amortización é intereses de la deuda 
fundada, interna, montevideano-europea, anglo-francesa y rescate 
de tierras, desde enero 1." á diciembre 31, pesos 1:792.097.62, por 
derechos de exportación, importación, sellado y patentes y otros 
impuestos. Se pagó por intereses, amortización y comisiones 
1:571,649.28, quedando un sobrante que pasó á la cuenta corrien- 
te del banco con el estado, de 220,448.34. Rentas de que ha podido 
disponer el gobierno: 2:614,537. Existen deducciones forzosas en 
la aduana, diversos créditos situados sobre la renta por 581,363, 
sellos, etc., todo lo que monta á 622,528, que agregados á la exis- 
tencia á realizar el año entrante (209,884) forman 832,412.83, 
dejando un remanente de 1:782,124.75. A este remanente de 
1:782,124, se agregan 748,490 suplidos por el banco y otras par- 
tidas más que elevan el producto aplicable á gastos públicos á 
2:840,026, invertido así: legislatura 24,444; relaciones 31,388; 
gobierno 410,937; guerra 1:741,239; hacienda 372,457; gastos 
eventuales 92,093; créditos á pagar por tesorería 167,461. Total 
2:840,026. Monto de la deuda pública: deudas que paga por co- 
misión el Banco Maná, fundada, interna, monte videana-europea, 
franco-inglesa, tierras ( existencia año anterior ) 1 1 :989,386; den- 



ADMINISTRACIÓN DEL GENERAL FLORES 201 

das y créditos que se pagan por la aduana: internacional francesa 
créditos británicos, Gounouilhou, Capurro, Mauá, Bustamante, 
3:079,945; créditos que se amortizan por tesorería, empréstito 18 
de mayo de 1864, empréstito de guerra, créditos Antonini, etc., 
941,420; varias deudas, brasilera con intereses, Mauá y diversos 
saldos 5:064,388. Total 21:075,141; amortizado 1:133,291; saldo 
deudor 19:911,849; saldo de 1865, 18:843,151; créditos inscriptos 
en el presente año, 2:231,989. Total 21:075,141. 

No están comprendidas en las cifras que anteceden las rentas 
municipales. Refiriéndose á ellas, dice la contaduría en su infor- 
me correspondiente á la gestión del mismo año 1866: que el mon- 
to de la contribución directa en toda la república fué de 367,014 
pesos y que es morosa la recaudación, produciendo tal hecho défi- 
cits que el gobierno tiene que enjugar; que no se ha determinado 
todavía, qué autoridad debe administrar los intereses departamen- 
tales durante los seis meses de receso de las juntas, ni qué fondos 
y arbitrios deben destinarse á promover la prosperidad y ventaja 
de los departamentos, reglamentándose por medio de una ley or- 
gánica los artículos 125 y 127 de la constitución; que en defecto 
de esos arbitrios, la acción de las juntas tiene que ser absolutamen- 
te nula; que en 1856 se creó el impuesto departamental para at(ín- 
der el pago de las jefaturas y policías departamentales, cuyo im- 
puesto resultó deficiente, de muy costosa recaudación y nocivo á 
la industria y al comercio, por todo lo cual hubo que suprimir- 
lo, siendo sustituido luego por la contribución directa que es- 
capa á osos inconvenientes y tiene la ventaja de poder cubrir, 
bien administrada, los gastos miís urgentes de cada localidad; (jue 
al practicarse esa sustitución y localizarse todos los demás im- 
puestos que se perciben en los departamentos, por medio de la ley 
de presupuesto, no se hizo separación entre los impuestos y servi- 
cios de la junta y los de la jefatura, produciéndose confusiones 
perjudiciales al servicio público. En el mismo informe propone el 
contador señpr Villalba (A siguiente plan: (jue el presupuesto de je- 
faturas y policías se incorpore á la lista civil y se pague desde Mon- 
tevideo, quedando desde entonces separadas las jefaturas políticas 
de las operaciones administrativas de las juntas, é independizadas 
éstas para la recaudación é inversión de sus fondos; que los im- 



202 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 

puestos de abasto^ corrales, mercados^ rodados, multas y guías, 
se declaren municipales á cargo de las juntas y la contribución 
directa se reserve para hacer frente al presupuesto de los depar- 
tamentos; que se establezcan comisiones de distrito con facultades 
para formar sus presupuestos y recaudar y administrar sus rentas 
bajo la superintendencia de las juntas. Aceptando las conclusio- 
nes de la contaduría, dictó el gobierno el decreto de 22 de octu- 
bre de 1867, por el que se establece que on los distritos donde 
haya pueblos ó vallas, las juntas nombrarán bajo su dependencia y 
dirección comisiones auxiliares de 3 á 5 miembros, con facultades 
para fonnar sus presupuestos y someterlos á las juntas, recaudar 
los impuestos correspondientes á su jurisdicción y aplicarlos á los 
gastos del servicio ordinario y á mejoras de salubridad, instruc- 
ción y vialidad, siendo entendido que para otros gastos y princi- 
palmente los do puro ornato ó recreo, tendrán que dirigirse á las 
juntas y éstas al gobierno, el que sólo proveerá favorablemente 
cuando haya sobrante en la caja de la comisión auxiliar respecti- 
va. Agrega el decreto, que las juntas señalarán la ouota mensual 
con que CBda distrito contribuirá al servicio del presupuesto de 
las jefatura política del departamento. La limitación relativa á 
gastos de ornato y recreo, fué solicitada por la contaduría, en ra- 
zón de la frecuencia con que se invertía en bandas de música y 
estatuas lo que debía emplearse más urgentemente en caminos y 
escuelas. 

Examinando el señor Vaillant en las colunmas de «El Siglo* el 
cuadro general de los ingi^esos, subvenciones y gastos de los de- 
partamentos durante el año 1866, establece que las entradas as- 
cienden á 1:104,360 pesos, correspondiendo á la capital 565,100 y 
á los demás departamentos 539,260. Resulta que Montevideo con 
sus 80,000 habitantes tiene más entradas que todo el resto del 
país con sus 220,000 almas, siendo el porcentaje de 7 peses 06 
en la capital y de 2 pesos 45 en los departamentos, por cada ha- 
bitante. El déficit, según los estados, ha sido de 64,1,027 pesos; de 
cuya suma corresponde 477,926 á Montevideo. Sólo el Durazno y 
la Florida dejaron superávit En los demás ha habido desidia y 
vicios de administración. La contribución directa dio 95,129 pe- 
sos en Montevideo y 271,885 en los otros doce departamentos, ó 



ADMINISTRACIÓN DEL GENERAL FLORES 203 

sea en conjunto 367,014 pesos. Con relación á la población, lo mis- 
mo que con relación al área territorial, el porcentaje es mezquino. 
E\ producto de la contribución directa representa un capital de algo 
rn^s de treinta y un millones y medio en el departamento de Mon- 
t^ TÍdeo, y en los demás departamentos de cerca de sesenta y ocho 
rri. ilíones. En conjunto no alcanza á cien millones el valor de las 
t£^i?rras, edificios, capitales en giro y producción rural. Entretan- 
tfr> sólo en construcciones, tiene realmente Montevideo más de 
c£ ^^nto veinte millones de pesos. El área territorial es de 7,037 le- 
g«_:».^s, correspondiendo 25 á Montevideo y 7,012 á campaña. Pues 
bí-^^Ti: la COADRA cuadrada edificada, cultivada ó valdía en la ciudad 
y ^:3epartamento de Montevideo, vale según las declaraciones pai'a 
el X)ago del impuesto, 325 pesos y en campaña representa según 
líu vnísma base cada legua cuadrada con edificación, cultivos y ha- 
cl^^»da menos de diez mil pesos. Entre las demás rentas, mencio- 
na «-j las informaciones que extractamos el derecho de abasto y tsL" 
bi^M.<las que en la capital produjo durante el año 1866 la cantidad 
d^ 111,052 y en los departamentos 63,415. La lotería de la cari- 
dí^-cidió 142,111. Según «El Siglo», si en la generalidad de los de- 
pf^irtamentos no ha sido posible evitar el déficit á cargo del tesoro 
general, débese principalmente á que el gobierno enajenó algunas 
rentas importantes en perjuicio de los recureos locales. 

De un cuadro publicado por « La Bolsa Montevideana * en 
18 G7, reproducimos los siguientes guarismos que llegan hasta 31 
de diciembre de 186(i: existen las siguientes deudas: fundada, in- 
terna, empréstito montevideano - europeo, deuda franco -inglesa, 
resoate de tierras, créditos británicos, créditos Gounouilhou, alma- 
cenes de Capurro, Mauá y C.'*, como cesionarios de Herrera, su- 
cesión Bustamante, empréstito de 13 de mayo 1864, empréstito de 
pierra, Antonini, O'Neill, Vaillant, Mauá y C.*, cesionarios de Ma- 
garifios, sucesión Martínez y Saravia, bonos de la primera consoli- 
dada, deuda exigible, créditos hipotecarios, sueldos y pensiones 
tastafin de 1865, deuda flotante del gobierno anterior. Monto to- 
tal del capital, 21:122,617 pesos. La deuda fundada tiene 6 % de 
interés anual y una amortización del resto de la renta asignada 
«ivie es el 4 % de exportación y el 2 % de importación; vale en 
pWde 78 á 79 %. La deuda interna de 6 % de interés y 1 % 



204 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 



de amortización acumulativa con renta afectada de 3 ^/l, de im- 
portación, 2 % exportación y 2 % sobre las carnes. Valor en pla- 
za 44 yi. El empréstito montevideano-europeo con igual servicio y 
las mismas rentas afectadas á la deuda interna, valía en Londres 
el 8 de enero á razón de 62 á 64 libras esterlinas. En el cuadro 
que extractamos, figuran los bonos de la vieja deuda consolidada 
por cerca de cinco millones. 

En mayo de 1868, la contaduría pasó al ministerio de hacienda 
un infonnc acompañado de doce cuadros de liquidaciones de la 
administración del general Flores, comprendido el movimiento 
especial del año 1867 y un resumen final recapitulativo que abarca 
casi todo el período de la dictadura, desde el 1.** de marzo de 1865 
hasta fines de 1867. De su contenido instruye el siguiente extracto: 
Los ingresos del año fueron 5:281,776, distribuidos a&í: con 
destino al crédito público, 2:280,898 ; con destino á gastos del 
presupuesto, 3:000,877. Por él servicio de deudas se invirtió 
1:484,373 en intereses y amortización, (jucdando una existencia 
de 796,525, lo que demuestra que más de las dos quintas partes 
de las rentas están afectas por convenciones y leyes especia- 
les al crédito público, sin que se distraiga un solo centesimo, pues 
los gastos de percepción corren de cuenta de la renta disponible. Si 
se agrega que sobre esta renta disponible posa la amortización de 
muchas deudas personales, como las de Gouiiouilhou y Antonini, 
la desproporción es mayor, aproximándose á la mitad de la renta 
neta. El país soporta esa carga con abnegación y cumple puntual- 
mente sus compromisos. El presupuesto arroja un déficit de 
343,353, habiéndose gastado la suma de 3:270,038. Si se acumula 
al déficit la subvención para la guerra del Paryguay, la diferí neia 
es de 583,35:^. Aumento de la deuda pública, 1:373,854. Hay que 
agregar otra deuda, con monto probable de hci.^ milicius, que apa- 
recerá en el estado de 1868, por bonos en circulación, diversos do- 
cumentos de atrasados y otros que pueden entrar á la conversión 
de la deuda interna segunda serie, cuya operación empezó á prac- 
ticarse en enero, afluyendo á la contaduría créditos por 5: 499, 94 O • 
que redultaos al 80 y 40 % de su valor escrito, de confoiniidad 
al decreto de 16 de enero, quedan reducidos á 4:361,655. 

De los cuadros anexos, tomamos estas íimpliaeienes: en el ano 



ADMINISTRACIÓN DEL GENERAL FLORES 205 

1S67 produjeron los impuestos afectados á la fundada, inter- 
na, inontevideana-europea, franco-inglesa, redención de tierras, 
2:280,898, incluyendo 76,693 de existencia del año anterior. Ren- 
tas de que ha podido disponer la administración: 3:252,619, in- 
cluyendo 201,146 de existencia del año anterior, siendo enton- 
ces la entrada del año de 3:051,473. Practicadas las deducciones 
forzosas que alcanzan á 604,17 1 pesos, por 323,872 pesos de crédi- 
tos situados sobre la renta y otras, queda un remanente de 
2:368,746, si se descuenta además la partida 279,701 de existen- 
cia íí realizar el año entrante. Monto de la deuda páblica: existencia 
del año anterior (servicios á cargo del Banco Mauá ) 17:726,308; 
deudas y créditos que se pagan por la aduana 2:875,293; id. id. id. 
por tesorería 1:077,622; id. id. id. id. 139,570; acciones [del ferro- 
carril central 1:175,000; Banco Mauá 4:463,090; Banco Monte- 
videano 31,031; formando un total de 27:488,816. Amortizado 
6:169,112, incluyendo 4:463,090 al Banco Mauá. Saldo deudor 
21:319,704 pesos; ingresos en 1865, 1866 y 1867 (gobierno pro\d- 
sorio) 15:771,377 ; gastos en los mismos años, 15:405,783; exis- 
tencia á realizar 365,593. En la inversión de los 3 años figuran los 
gastos extraordinarios de guerra con 2:187,574; pacificación con 3 
45,7 15 y la lista militar, con inválidos, viudas, etc., por 2:321,360. 
Ho aqui lo pagado por deudas en el mismo periodo de 3 años del 
gobierno provisorio de Flores: fundada 1:591,127; franco-inglesa 
595,662; interna 395,719; montevideana-europea 1:011,720; in- 
ternacional francesa 10,842; comisión extraordinaria administrati- 
va de Montevideo 1 6,500; montepío civil 33,090; montepío militar 
45,891; saldos bancarios por intereses 146,585; abonado á Mauá 
en 1867 en títulos de deuda fundada 1:609,941; préstamos Saint 
Amat 5,000; rescate de tierras 146,63^^. 

OBSERVACiOXES DEL SESOR VAILLANT 

Los siguientes datos y observaciones del señor Vaillant, funda- 
dor de la estadística nacional, que registra la prensa de la época, 
complementan el cuadro del movimiento rentístico y de la riqueza 
pública durante la dictadura del general Floree : 

Bajo la administración Berro fueron rebajadas las tarifas de 



206 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 

aduana hasta igualar casi el nivel de los derechos vigentes en Bue- 
nos Aires. Las importaciones orientales, en 1862, ascendieron á 
10:189,752. Descontando los artículos libres de derechos por va- 
lor de 1:004,359, queda un saldo de 9:185,393, que tuvo que so- 
portar un gravamen de 20 % por concepto de derechos, almace- 
naje y eslingaje. La importación argentina, en 1861, fué de 
235:188,000 moneda nacional, y tuvo que pagar por los mismos 
conceptos un 16 1/4 %. Esa diferencia se acentuó luego me- 
diante el recargo que sufrieron nuestras importaciones con el adi- 
cional del 5 %. El gobierno de Flores encontró ese desnivel de 
8 3/4 °/o, y lejos de disminuirlo, lo subió al 20 % en 1865. To- 
mando en cuenta los precios verdaderos y corrientes de las mer- 
caderías importadas, establece Vaillant que bajo el gobierno de 
Berro un comerciante con otro pagaba del 8 al 10 "/o, y bajo el 
gobierno de Flores del 20 al 25 **/o. Ciertos artículos, en efecto, 
estaban aforados en 20 y hasta en 40 Vo arriba de los precios co- 
rrientes en plaza. Dice á este respecto el mismo estadígrafo, que 
en una reunión de comerciantes celebrada por iniciativa del mi- 
nistro de hacienda, don Tomás Villalba, cuando se incubaba el pro • 
yecto de rebajas aduaneras, se sostuvo que la mitad de las merca- 
derías consumidas en la república eran movilizada» por ol con- 
trabando. 

La renta de aduana produjo durante el año 1 865, la cantidad 
de 2:812,143 pesos, prosigue el señor Vaillant, lo que arroja un 
promedio mensual de 234,345. Como dato curioso menciona en la 
importación la partida de 37,447 toneladas de carbón de piedra y 
en la exportación la de 5,651 fanegas de maíz. La recaudación de 
1865 superó en 972,593 pesos el nivel de 1»63 y en 1:072,485 el 
de 1862. Desde ehero de 1829 hasta febrero de 1832, las rentas 
generales de la nación produjeron 2:204,900 pesos; de febrem de 
1882 á febrero de 1833 la cantidad de 606,512; do febrero de 

1833 á febrero de 1834,1a cantidad de 769,776; de febrero de 

1834 á febrei-o de 1 835, la cantidad de 812,050; de marzo de 1835 
á fin de año, 624,105, todo ello en pesos de la moneda antigua, re- 
sultando con arreglo al nuevo régimen monetario estas cantidades: 
de 1829 á 1832 un promedio de 587,972; en 1832, pesos 485,209; 
en 1833, pesos 615,820; en 1834, pesos 649,640; en 1835, peso.-; 
499^84, ó sea un promedio en los siete años de 573^410 pesos. 



ADMINISTRACIÓN DEL GENERAL FLORES 207 

Calculaba el señor Vaillant el monto de la moneda circulante y 
de la riqueza páblica, en junio del año 1866,á raíz del decreto que 
suspendió la conversión bancaria, en esta forma: por efecto de la 
corrida que se produjo en ese año, el Banco Mauá pagó en oro 
1:480,200 pesos, y los demás bancos 740,100, quedando todavía 
una existencia de 538,820 en el Banco Mauá, 367,871 en el Ban- 
co de Londres, 426,910 en el Banco Comercial, 159,850 en el 
Banco Montevideano y 184,055 en el Banco Navia. El metálico 
entregado al público y el existente en los bancos, fonnaba así una 
suma de 3:897,766, á la que se puede agregar 1:302,233 pesos dis- 
tribuidos en las cajas particulares de la capital, 288,000 existen- 
tes en las sucursales del Banco Mauá y 1:412,000 en el resto de 
la campaña. En conjunto, un total de 6:900,000 pesos, que re- 
partidos en los 300,000 habitantes de la república, arrojan la 
cuota de 23 pesos por cabeza. La emisión bancaría, que era de 
5:000,000, correspondientes 4:037,644 á Montevideo y el resto á 
la campaña, representa 1 7 pesos más por cabeza. Resulta entonces 
un conjunto de 40 pesos oro y papel por c^da habitante. Según el 
registro estadístico del año 1860, la riqueza pública se distribuía 
así en el referido año: ganados 37:621,244, tierras de pastoreo y 
labranza 33:469,214, fincas urbanas y rústicas 33:107,719, capi- 
tales en giro 8:458,934, otros bienes 844,803. Total 113:501,914 
pesos. Pueden triplicarse estas declaraciones oficiales. Haciendo 
las reducciones con arreglo á la nueva ley monetaria, se obtiene un 
monto de 272:404,494 pesos, que, con los aumentos operados des- 
de el año 1860, demuestran una riqueza pública de 400 mi- 
llones, susceptibles de producir un interés de no menos de cuatro 
millones de pesos mensuales, lo que significa que la riqueza terri- 
torial, la riqueza pecuaria y la riqueza industrial movilizan al año 
la suma de cuarenta y ocho millones de pesos. En lo que se refie- 
re al erario público, las perspoc^ivas eran igualmente buenas, se- 
gún lo revela el siguiente cuadro de las rentas de la aduana 

de Montevideo: 

m'iíi 1S04 iHíió 

Rentas generales .... 1:304,107 1:497,599 1:692,593 

» deuda fundada. . . 332,329 321,()97 454,708 

» deuda interna ... — 153,334 522,056 

1:636,436 1:972,630 2:669,357 



ÜN 



203 ORIGBy DE NDE4TRA9 DEUDAS 



í]ii el año 1866, la aduana de Montevideo dio 3:188,120 pesos, 
que se distribuyen en esta forma : rentas libres de importación 
2:112,186; afectados á la deuda fundada, I % de exportación y 
2 % adicional de importación 486,695; afectados á la deuda in- 
terna, H '^/^ adicional de importación y 2 ^\, adicional de exporta- 
ción, 2 ^/ sobre las carnes y tonelaje r)89,2.-59. Según el informe 
oficial de la colecturía, el producto de la rt»nta de aduana en toda 
la repíiblica fue de 3:()OI5,790. Siunando el producto de las re- 
caudaciones de lósanos 1861, 18(12, 1863 y 1864, resulta un 
total do 7:512.590, que da un promedio anual de 1:878,147, que 
comparado con el resulbido de 18()6, demuí^stra un aumento de 
1:689,0 1.*^ ó sea del 90 %. I>a contaduría de la aduana de Mon- 
tevideo, intervino en 1866 en 41,012 pennisos, siendo de reem- 
barco 16,469, de despacho 9,155, dv trasbordo .'5,21 1, de depósito 
.*í,86.-{ y de expoi-tación 8,314. Damos tunnino á estos extractos 
de las publicaciones de Mr. Vaillant, reproduciendo el siguiente 
cuadro de las impoitaciones del año 1 864 : 

ArtííMil.i» Vnloivs iNv-cbo» 



Bebidas $ 1:266,337.015 8 364,880.35 

Comestibles 1:443,738.59 376,982.65 

Tabacos y cigaiTOs . . . 263,499.53 70,599.55 

Tejidos y gdneros . . . 2:041,578.66 372,255.41 

Artículos confeccionados . 539,803.55 106,058.24 

Materiales de construcción. 61,839.39 8,146.Hí 

Varios 1:155,407.20 193,316.14 

Sin clasificación ..... 1:144,525.56 116,104.93 



:9 16,729.51 1:608,343.43 



Unos con otros, han pagado los artículos el 21 % de derechos 
sobre el valor oficial de las mercaderías, lo que es excesivo. 

Tuvo alta resonancia la cuestión bancaria durante la adminis- 
tración Flores. Pero el tema es extraño á estos Apuntes, y lo des- 
arrollaremos por separado íÜ ocuparnos de la gran crisis comer- 
cial del año 1868. 



CAPITULO XI 

Administración del general Batlle 

( l.» de mareo de 1808 á l.« do mareo de|l872) 



CUATRO REVOLUCIONES 

Ocho día8 después de su elección, tuvo el general Batlle que 
pasar mensaje á la asamblea general, anunciando que el coronel Má- 
ximo Pérez se había declarado en armas contra la autorídrid cons- 
tituida. Explicando su actitud, dice el coronel Pérez al presidente 
de la república en nota que éste elevó á la asamblea: «que él no 
acepta el nombramiento del señor Albín para desempeñar la je- 
fatura política de Soriano; que cuenta con más de mil lanzas para 
mudar el ministerio; que si el gobierno no resuelve morijerarse, 
lo derrocará á balazos»; y concluye pidiendo garantías para loe colo- 
rados del departamento, con la prevención de que si esas garan- 
tías no se acuerdan, él las buscará «por medio de sus chuzas». 
La asamblea sancionó una minuta de comunicación, en la que se 
recomienda al poder ejecutivo que procure el restablecimiento de 
la tranquilidad pública, sin el derramamiento de una sola gota de 
sangre de orientales, si fuera posible. Sofocada esa rebelión, sur- 
gió otra en los primeros días del mes de mayo del año 1868, bajo la 
iniciativa del propio coronel Máximo Pérez, portaestandarte esta vez 
de la prórroga del curso forzoso y en lucha abierta con el ministerio 
del general Batlle. A mediados de 1869, se alzó en armas el gene- 
ral Caraballo. Al año siguiente terminó la guerra del Paraguay, 
después de cinco años de dura lucha, pero en esos mismos momen- 
tos, para que no hubiera solución de continuidad, se produjo la revo- 
lución encabezada por Aparicio, con fuerzas y elementos que man- 

u 



210 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 

tuvieron ensangrentado al país hasta el 6 de abril de 1872, en cuyo 
día se firmó un convenio, con la mediación del gobierno argenti- 
no, sometiéndose todos los orientales á la decisión del país, que 
sería consultado con arreglo á la constitución y las leyes por me- 
dio de comicios generales y acordándose á los revolucionarios un 
subsidio de medio millón de pesos. Sólo mencionamos los movi- 
mientos revolucionarios de importancia, pues ya se verá en el cur- 
so de la reseña de este período, que hubo muchas agitaciones se- 
cundarias, que en repetidas oportunidades dieron origen á la apli- 
cación del artículo 81 de la constitución de la república y mantu- 
vieron al país en constante alarma. 

Tantos trastornos políticos, agregados al malestar causado pol- 
la existencia del papel inconvertible y de una honda crisis comer- 
cial, de la que nos ocuparemos por separado más adelante, tenían 
que traducirse y se tradujeron en graves desequilibros financieix)s 
y en fuertes aumentos de las deudas públicas. 

DIFICULTADES FINANCIERAS. — NUEVAS EMISIONES DE DEUDA 

D^ acabada idea del medio ambiente, una circular dirigida por 
el gobierno á las jefaturas políticas, en julio de 1868, hablando de 
«las calamitosas circunstancias porque está pasando el país, á can- 
sa de la paralización de los negocios, debido á la falta de moneda 
circulante», que obligaban á las autoridades departamental í»s á com- 
prar tropas de ganado por cuenta de la nación para repartir eanie 
á los pobres. Una ley del mismo mes de julio, autorizó la contrata- 
ción de un empréstito de quinientos mil pesos, destinado á cubrir 
las necesidades del servicio público durante el año y facultó á la 
vez al poder ejecutivo para aumentar cualquiera de los impuestos 
existentes en la proporción necesaria para hacer frente al pago 
del capital é intereses de dicho empréstito. El decreto gubernativo 
de 18 de agosto del mismo año, aplicando las facult'ides conteni- 
das en esa ley, creó el «empréstico comercial» de quinientos mil 
pesos con el 10 "^ „ de interés anual, estableciendo para el pago de 
los intereses un adicional de 2 7o sobre la importación. La parte 
libre de la renta, una vez cubiertos los intereses, í?e aplicaría 
íntegramente á la amortización. Por decretó de 21 de diciembi-e dA 



ADMINISTRACIÓN DEL GENERAL BATLLE 211 



mismo año, fué autorizada la junta económico-administrativa dv 
Montevideo para emitir fondos públicos hasta la cantidad de seis- 
cientos mil pesos, destinados al arreglo y consolidación de su deu- 
da, pudiendo afectar á su servicio la contribución directa. Inter- 
peló la comisión permanente al poder ejecutivo con motivo de este 
decreto, que no había sido antecedido de una resolución de la asam- 
blea, y dijo el ministro de hacienda que la junta, con autorización 
del gobierno provisorio, había contraído un empréstito de 360,000 
pesos y otras fuertes deudas para obras públicas, que la dejaban sin 
recursos y reclamaban una pronta regularización. La comisión per- 
manente aceptó sus explicaciones. La ley de 25 de junio del mismo 
año, aprobó el convenio celebrado entre el gobierno y don Este- 
van Antonini. Según resulta de los antecedentes que obran en el 
diario de sesiones del senado, debía entregarse al reclamante la 
snma de 1 60,000 pesos en deuda interna al 50 ^o ^® su valor, en 
pago del crédito reconocido por la convención diplomática de 7 
de septiembre de 1858, al tomar |K)sesión el estado de las rentas de 
aduana que estaban administradas por la sociedad de accionistas 
de lS4vS. También se ocuparon las dos cámaras de un proyecto de 
empréstito por 400,000 pesos p;ii*a construcción de depósitos de 
aduana, y la de diputados de un empréstito de 300,000 para 
cubrir el déficit de la junta económico-administrativa y proseguir 
las obras del asilo de dementes, asilo de huérfanos, empedrados y 
terraplenes. 

Según un informe do la contaduría general al gobierno, durante 
todo el auo que examinamos la deuda pública tuvo un aumento de 
Diás de diez millones de pesos así distribuidos: deuda interna 2.* se- 
rie 6:518,1 71.14; deuda rescate de tieiras 539,744.64; deuda bra- 
silera 479,.-U9.7 6; deuda clasificada no convertida 41 1,058.48; em- 
préstito comercial 500,000; créditos exigibles 495,650.22; empresa 
<lea}Tuas corrientes 1:104,000; empresa de acuñación del cobre 
100,000. Total 10:142,97 L79 pesoí^. Agrega el informe que esta 
suma fué disminuida en 1:754,S06.60 por amortizaciones y pago 
di* créditos exigibles, íjuedando entonces reducido el aumento efec- 
tivo á8:8S8, 1 6>^. E-ítablecí» finalmente que el conjunto de las obli- 
gaoioues de la nación á fines de 186S es de 30:929,147 pesos así 
distribuidos: deudas públicas amortizables 18:806,960, intereses, co- 



212 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 

misiones y descuentos sobre el papel 1:248,698, deuda brasilera por 
prestación y subvenciones 3:088,746, intereses 1:849,581, deuda 
francesa 779,736, deuda inglesa 272,326, créditos amortizables por 
la aduana 985,429, créditos exigibles á plazo fijo 722,152, deuda 
clasificada sin arreglar 411,058, subvención á la empresa de aguas 
1 :104,000, empresa del cobre 100,000 , acciones del ferrocarril cen- 
tral 942,525, murallón de la playa 61 ,916, empréstito de 13 de mayo 
de 186,4418,993, listas civiles y militares del año 1868, 142,021. 
No están computados el déficit de los departamentos, los créditos 
en tramitación y los bonos de la deuda consolidada por 2:732,461. 
En los comienzos del año 1869, se publicó un plan del ministerio 
de hacienda para conjurar la crisis financiera, basado en el pago 
al contado de los derechos de aduana, aumento dd impuesto del 
papel sellado, establecimiento de una patente de giro extraordina- 
ria, un derecho sobre la importación del carbón de piedra y una 
emisión de deuda destinada á consolidar los créditos contra el go- 
bierno y la junta económico-administrativa de Montevideo, calcu- 
lados en la cantidad de un millón y medio de pesos. Haciendo uso 
de la autorización concedida por la ley de presupuesto para tomar 
dinero ú interés con el objeto de enjugar el déficit, el poder ejecu- 
tivo contrató con los señores Lezica, Lanuz y Fynn el empréstito 
argentino por un millón de pesos al 1 1/2 "/o de interés mensual y 
tipo del 88 "/o. El contrato es de 14 de octubre del año 1869. La 
ley (le junio del mismo año, aprobó el contrato celebrado con 
el Banco Comercial sobre forma de pago del empréstito de mayo 
de 18()4, con un monto de 502,000 pesos. Indicando la comisión 
de hacienda del senado las ventajas de esta 0|)cración, establece 
que los créditos del banco constan de escritums públicas con hi- 
poteca expresa sobre las rentas de corrales, abasto y mercados y 
cjnc el servicio de la nueva deuda se efectuará mediante el derecho 
adicional creado por la ley de 18 de agosto de 1868, una vez que 
haya quedado totalmente extinguido el primer empréstito comer- 
cial conti'atado entonces. La ley de noviembre de 1869 autorizó al 
poder ejecutivo para emplazar á todos los subditos italianos com- 
prendidos en las reclamaciones entabladas por el agente diplomá- 
tico respectivo, á fin de que present<ni y comprueben los créditos 
procedentes de perjuicios sufridos durante la guerra grande. Dijo 



kEfr.. 



ADH1NI8TKACJÓN DEL GENERAL BATLLE 



213 



8obi-c este último punto la coruisióii de hacienda del senado, que 
desde el año 1858 pedía la legación italiana que sus reclamos fue- 
ran tratados á la par de los ingleses y franceses, desde que recono- 
cían el mLsmo origen; que el poder ejecutivo contestó á una de las 
notas de la legación en agosto de 1868, que estaba inhabilitado 
para celebrar arreglos, por cuanto la ley de mayo de 1862 había 
derogado las de julio de 1853 y julio de 1855, correspondiendo 
desde ese momento el conocimiento de los reclamos á la asamblea; 
y que como el mismo poder se hallaría en dificultades para dis- 
cutir la justicia y el derecho de los reclamos, debía aceptarse el 
arreglo en la forma solicitada por la legación. 

El señor Mauricio Llamas, que formó parte de la comisión fiscal 
de Bancos, creada durante la crisis del año 1868, confeccionó so- 
bre la base de datos oficiales, un interesantísimo cuadro que abar- 
ca el período comprendido desde el año 1859 hasta 30 de junio 
de 1869. Figuran las siguientes deudas: fundada 1.'^ serie, inter- 
na 1 ." serie, empréstito montevideano-europeo, deuda franco-in- 
glesa, rescate de tierras, interna 2." serie, fundada 2.* serie, em- 
pr(>stito comercial, empréstito comercial 2.'* serie. Monto emitido 
24:216,140.61 pesos. Habiéndose amortizado la cantidad de 
5:368,018.81 queda un saldo circulante en 30 de junio de 1869 
de 18:848,121.80 pesos. Lo pagado en efectivo por el erario pú- 
blico asciende á 9:668,800.18, cuya suma se distribuye en esta 
forma : 



AñoN 



Amortización Intereses Comisiones P'mio del oro total 



IK59. . 


16,(VW 


93,762.22 


2,744.06 





112^506.27 


IHíiO. . 


íi2,ÜU0 


196,646.56 


6,723.31 


— 


2:^,269.87 


IKGl. . 


líJO, 108.20 


197,342.00 


8,937.% 


- 


36<),:-í88.16 


IH62. . 


140,550.40 


23<í,:íí)2.41 


9,539.89 


— 


391,487.7o 


18G3. . 


270.395 


371,885.63 


16,45(i.99 


— 


6í)«,737.52 


1W>4. . 


3r2,<>rt2.ÍK) 


684,078.22 


24,501.52 


.- 


l:<)20,(Mi2.«i4 


I8ti6. . 


375,720.90 


657,059.19 


25,817.70 


— 


1:058,697.79 


18C(i. . 


5-20,532.*'> 


637,510.96 


28,914.91 


— 


1:186,968.22 


18«7. . 


826,967.47 


628,150.38 


33,536.32 


— 


1:488,6.->4.17 


IR<>8. . 


1:001,303.49 


940,155.40 


46,302.42 


76,662.10 


2:064,428.41 


IWiíl. . 


487,870.01 


510,769.09 


25,487.33 


62,488.00 


1:08<;.114.43 



I 4:148,035.72 5:153,651.96 227,962.40 13í),150.10 9:668,800.18 

En un estudio publicado por « El Siglo » en los comienzos 
de 1<S7 O, encontramos cuadros y observaciones que concuerdan 



214 OBIOEN DE NUESTRAS DEUDAS 

enteramente con estas cifras. Combatiéndose el pensamiento de 
convertir la emisión á cargo del estado por medio de un emprésti- 
to, establécese que en 31 de diciembre de 1868 la deuda flotante 
erade 10:459,494 y que esa deuda aumentó posteriormente con 
el déficit y erogaciones extraordinarias del año 1869. En cuanto á 
la deuda consolidada, su monto en 30 de junio de 1869 era de 
18:848,121.80, segán resulta del siguiente cuadro : 



Deiidafl 


Emitido 


Amortindo 


Ciit^lante 


1859 Fundada 1.* serie. . . 


3:587,681.24 


3:587,681.21 


_ 


18G2 Interna 1.* serie . . . 


1 :67ü,üí)0.00 


425,000.(M> 


1:250,(KX).00 


1863 Franco-inglesa. . . . 


3:20C,00»>.(X) 


374,300. (K) 


2:826,700.00 


1864 Montevidcana-europca 


4:700,000.00 


329,940.00 


4:370,060. CX) 


W)(i Rescate de tierras . 


1:648,583.01 


263,^)00.57 


1:384,916 44 


1867 Fundada 2.* serie. . 


1:888,791.75 


— 


1:888,791.75 


1868 Interna 2.* ídem . . 


6:514,(«4.61 


217,421 .(JO 


6:2ͻ0,653 61 


* Empréstito comercial. 


óOO.lKiO.fJO 


170,(KX).00 


330,000.00 


1869 ídem ídem 2.* serie 


60L>,000.0(» 


- 


502,(K)í».00 



I 24:216,140.61 5:368,618.81 18:848,121.80 

Varias leyes de importancia se dictaron en el año 1870. I^a de 
4 de mayo, autorizó al poder ejecutivo para obtener en préstamo 
de la junta de crédito público los fondos procedentes del servicio 
de deudas y para realizar otro empréstito de un millón de pesos con 
un banco ó girando órdenes contra la misma junta de crédito pú- 
blico. La de 14 de septiembre, autorizó al poder ejecutivo para 
contratar un empréstito de dos y medio millones de pesos con el 
interés de 1 % mensual, creándose para su servicio un derecho adi- 
cional del 4 % sobre la importación; quedaba á la vez facultado 
el gobierno para enajenar el producto de la contribución directa 
de 1871 y de la mitad del año 1872. Según el mensaje del poder 
ejecutivo á la asamblea, se trataba de hacer frente al pago de las 
erogaciones ordinarias y extraordinarias de la situación. Los seño- 
res Lezica, Lanuz y Fyn, se hicieron cargo de este empréstito, 
que se denominó Platense, por dos y medio millones al 1 ^, de 
interés mensual, destinándose á la amortización el excedente de la 
renta afectada. Todos los datos publicados establecen que el 
empréstito fué tomado al 72 % de su valor; pero en un artículo de 
«El Siglo» se advierte que el tipo real fué de 69 % , pues existía 
un 2 % de administración y 1 % de corretaje. Agregan las in- 



ADMINISTRACIÓN DEL GENERAL BATLLE 215 

formaciones de la prensa, que el gobierno recibió 400,000 pesos 
^i contado y el saldo en mensualidades de 250,000 pesos. 

Pertenece también á este año la deuda fundada 2.^ serie bis, con 
amonto de 1:573,000, á que se refieren diversos antecedentes que fi- 
grmaran en las colecciones de leyes y en el diario de sesiones del cuerpo 
legislativo. He aquí esos antecedentes: ley de 14 de julio de 1870, 
q txe autoriza al gobierno para arreglar el crédito de don Agustín 
Oastro mediante entrega de títulos de deuda fundada que han de 
8er\"irse con el sobrante de los fondos destinados por la ley de 4 de 
mayo último á la amortización de los billetes de curso legal, después 
de cubieitos los compromisos contraídos por dicha ley; decreto de 
1 1 de agosto de 1870, que eleva nuevamente el arreglo del crédito 
Caatxo á la consideración de la asamblea, por existir contradic- 
ciones entre las leyes vigentes, desde que la ley de 4 de mayo es- 
tablece que el excedente que produzcan los diversos títulos de 
deuda pública, afectados á la emisión, se destinará exclusivamen- 
te á garantir el servicio de las mismas deudas contra toda even- 
tualidad de déficit; decreto de 10 de febrero de 1872 que invoca 
los contratos con la sucesión de don Agustín Castro de 30 de ju- 
lio de 1870 y 28 de febrero de 1871, de acuerdo con la reclama- 
ción de los tenedores de deuda fundada 2.* serie bis, declara 
que el estado contrajo la obligación de rescatar esos títulos con 
el primer empréstito europeo que se hiciera y adjudica en conse- 
cuencia á ese objeto sesenta mil libras esterlinas de los primeros 
fondos que se reciban del empréstito europeo, luego de verificada 
la amortización de los empréstitos argentino y platense y el exce- 
dente del mismo empréstito europeo después de separada la canti- 
dad necesaria para la conversión de los billetes de curso legal y 
los fondoi destinados á la conversión de los títulos del montevi- 
deano-europeo, supliéndose cualquier déficit en la amortización 
total do la deuda fundada 2.* serie bis con un empréstito que los te- 
nedores de dicha deuda han ofrecido anticipadamente y que el go- 
bierno se obliga á garantir con títulos al portador, admisibles en 
P^ de derechos de aduana. 

Bajo la presión del último decreto, la junta de crédito público, 
™gió al gobierno una extensa comunicación diciéndole que 
los fondos de que se trata de echar mano, no corresponden á la 



216 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 

deuda fundada 2.^ señe bis, sino á la construcción de almacenes 
de aduana, saldo de la cuenta del gobierno inglés y rescate de los 
títulos del empréstito montevideano-europeo, y anticipa terminan- 
temente su negativa á cumplir lo ordenado, que importaría una 
violación de la ley. Establece con tal motivo la junta que por una 
de las cláusulas del contrato de Londres se impone la obligación 
expresa de remesar lo siguiente: para el rescate del empréstito ar- 
gentino 683,737, para el rescate del empréstito platense 2:4 51,954, 
parala conversión 7:016,065, ó sea un total de 10:151,756. El 
Banco de Londres está conforme, agrega, en hacer la entrega de las 
dos primei*as partidas, no obstante que éstas se encuentran hoy 
disminuidas, y si ocurriera lo mismo con la tercera, resultaría 
un sobrante de 448,700 pesos en vez del déficit que arroja el si- 
guiente estado sobre el cálculo aproximado del líquido produc- 
to del empréstito europeo y su inversión: capital, libras esterlinas 
3:500,000, sean 16:450,000 pesos, al 72«/o 11:844,000 pesos; can- 
tidades á retirarse en Londres: comisión del empréstito, mínimum 
calculado, 3 %, 493,500; primer servicio semestral al 1.° de febre- 
ro de 1872, interés 3 7o, amortización 1 1/4 ó sea 4 1/4 '^ ,„ 705,088; 
deuda con la gran Bretaña 238,818; almacenes de aduana 500,000; 
empréstito montevideano-europeo circulante en Londres el :^1 de 
diciembre 1871, pesos 459,270; suman estas partidas 2:396,676, y 
deduciendo todavía 94,473 por 1 ^^^ de flete y seguro, queda un 
líquido producto de 9:352,851. He aquí ahora la invei-sion: rescate 
del empréstito ai-gentino, 626,000; excedente aplicado al servicio 
de la deuda fundada 2/ serie bis, 57,737; rescate del empréstito 
platense 2:250,000; excedente aplicado al pago de un (ímpréstito 
contraído por la junta de crédito público para llenai* el déficit 
del servicio de las deudas, 201,954; para la conversión de las no- 
tas nacionalizadas circulantes, 6:567,365. Suman las inversiones 
9:703,056, lo que arroja en consecuencia un déficit de 350,205 
pesos. En presencia de tales datos, dictó el poder ejecutivo un 
nuevo decreto, estableciendo que la resolución gubernativa recla- 
mada por la junta de crédito páblico carece de la refrendación 
ministerial y debe suspenderse en consecuencia el rescate de los 
títulos de la deuda á que ella se refiere. (Juedó fijado así el servi- 
cio de la deuda fundada 2." serie bis, de acuerdo con el contrato 



ADMINI8TRACIÓN DEL GENERAL BATLLE 217 

¿e 28 de febrero de 1871 y resolución de 15 de febrero del mismo 
^0: durante los dos primeros años el 6 % de interés y el 3 % de 
^unortización, y en adelante el 12 % de interés y el 3 % de amor- 
-tJzación. 

La contratación del empréstito europeo, de que acabamos de 
li^cer mención, fundada en la ley de 7 de julio del año 1869 que 
autorizó al poder ejecutivo para efectuar la conversión á oro de 
los billetes de bancos garantidos por la nación, dio lugar á exten- 
sos debates en el seno de las cámaras, habiendo sido desechada 
xmsL propuesta que la comisión de hacienda de la cámara de dipu- 
tados sintetizaba así en su informe de marzo de 1S70: el em- 
préstito será por 9:400,000 pesos con 6 % de interés anual acu- 
mnlíitivo y 2 1/2 % de amortización, afectándose á su servicio el 
4 "í.-^ de exportación y el 2 % de importación; el descuento será 
de 2 7 1/2 % y la comisión del 2 % sobi-e el capital nominal ; y 
quedará en depósito en poder de los contratantes señores Tomp- 
son Bonar y C." una anualidad del servicio ( 799,000 pesos ), que 
8Ólo podrá retirarse á la chancelación del empréstito. El resulta- 
do efectivo del empréstito sería de 5:752,750, deducidos el des- 
cuecito, las comisiones y el depósito en garantía, de manera que en 
vex del tipo del 72 1/2 % que se ha anunciado, vendría á pre- 
valecer el de Gl 1/2 %, teniendo que pagar la república en los 
21 afíos de duración del empréstito la suma de 16:923,950 pesos 
según el estado de la contaduría. El servicio absorbería anualmen- 
te más de ochocientos mil pesos, lo que significa que en poco más 
de t> años, habría vuelto á salir de la república el metálico reci- 
bido, quedando todavía una deuda de once millones para solven- 
tarse en 14 años. En el curso de los debates á que dio origen este 
informe, díjose que en general nuestras deudas del 6 % habíanse 
contratado al 50 %, ó sea el doce por ciento de interés efectivo y 
qne anualmente pagaba la república por concepto de intereses y 
amortización de deudas un millón ciento cincuenta mil pesos. 

Tuvo también la asamblea que tomar cartas en un incidente re- 
lacionado con el servicio del empréstito montevideano-europeo. 
Establece la comisión de hacienda de la cámaní de diputados en 
un informe del mes de octubre de 1870, que á fines de 1803 el 
gobierno contrató con el Banco Mauá y C.*^ un empréstito de seis 



218 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 

millones de pesos ratificado por el cuerpo legislativo, pagaderos 
en certificados de deuda interna que podrían convertirse en fondos 
públicos negociables en Europa; que el Banco Mauá manifestó que 
había efectuado la conversión de esos títulos por la suma de un 
millón de libras esterlinas con los señores Mauá, Mac-Gregor j 
C* de Londres ; que una parte importante de los títulos que re- 
sultaron de esa conversión de los certificados de deuda interna en 
el empréstito llamado montevideano-europeo, fué á manos de 
la comisión liquidadora en cumplimiento de la ley de julio de 1869, 
por la cual la nación tomó á su cargo la conversión de los billetes 
bancarios; que la junta de crédito pfiblico dispuso en consecuen- 
cia que sólo se remitiese á Londres el servicio de los títulos allí 
localizados, lo que se hizo con puntualidad; que los señores Mauá, 
Mac-Gregor y C* de Londres, protestaron por no haberse hecho 
la remesa de todo el servicio, en razón seguramente de no haber- 
les avisado el Banco Mauá el traspaso de los títulos á la comisión 
fiscal de bancos. Termina el informe de la comisión aconsejando 
un proyecto de ley, por el que se manda cumplir en todas sus pat^ 
tes lí» ley y el contrato relativos al empréstito montevideano-euro- 
peo, efectuándose el servicio en Londres, y se autoriza al poder 
ejecutivo para rescatar los título» que continúan localizados en 
dicha plaza, toda vez que se realice el contrato de empréstito 
destinado á la conversión de los billetes bancarios garantidos por 
el estado. Ambas cámaras sancionaron el proyecto patrocinado 
por la comisión de hacienda. 

La forma de pago de las accióneos del ferrocarril central del 
Uruguay, que el gobierno había tomado con el propósito de esti- 
mular la construcción de esa línea, dio origen en la cámara de di- 
putados á un proyecto de ley autorizando la contratación de un 
empréstito de 600,000 pesos, bajo las mismas bases del empréstito 
comercial, cuyo servicio sería atendido con el adicional de 2 •/{^ 
de exportación, una vez extinguidos los títulos de este último. 
Prevaleció en la cámara de diputados ese plan, pero no así en 
el senado, que sancionó un nuevo proyecto, por el que se esta- 
blecía que una vez amortizada la segunda serie de acciones del em- 
préstito comercial, se adjudicaría su renta al servicio de las vías 
férreas garantidap, quedando autorizado el poder ejecutivo para 



ADMINISTRACIÓN DEL GENERAL BATLLE 219 

contratar la terminación de la línea del Central sobre la base de 
una emisión de cupones de 6 ^/o de interés. 

Aumentó grandemente el desequilibrio financiero en 1 87 1 . Resul- 
ta de las informaciones de «£l Siglo», que en el mes de marzo, toda- 
vía se adeudaban los presupuestos de las clases pasivas correspon- 
dientes á los meses de septiembre, octubre, noviembre y diciembre 
del año anterior y enero y febrero de 1871. Estudiando la situa- 
ción, dijo lo siguiente el ministro de hacienda don Fernando Torres 
en un memorándum presentado al presidente de la república el 3 
de abril de 1871: 

PRODUCTO DE LAS RENTAS. — SIGUEN LOS EMPRÉ8TnX)8 

Según datos de la contaduría, las rentas de aduanas libres de 
a fectaei&n al servicio délas detidas públicas, ^eron en 1862 la 
cantidad de 2:106,725 pesos y en 1866 la cantidad de 3:602,399. 
Prescindiendo de los años intermedios que fueron de guerra, 
puede señalarse un aumento de un millón y medio de pesos. 
En 1867, dieron 4:294,456, ó sea un aumento de 700,000 
pesos en números redondos sobre el año anterior. Pero en 
1868 sólo produjeron 2:776,865, lo que representa una baja de 
1:318,089 sobre el producto del año 1867. Finalmente en 1870, 
las mismas rentas sólo alcanzaron á 2:733,539, habiendo sufri- 
do un descenso de 40,000 pesos con relación al año 1868. Es- 
tá ahí el secreto de la crisis financiera. Después de 4 años de 
admirable desarrollo comercial, sobrevienen 3 años de decaimien- 
to, explicable por causas políticas y naturales. El cólera que inte- 
rrumpe en 1 868 la faena saladeril y reduce casi á la mitad la ex- 
portación de la república; las conmociones políticas que ocasionan 
desconfianzas en la marcha futura; la depreciación de la lana en los 
mercados europeos; las epidemias rurales que exterminan el ganado 
vacuno y especialmente el lanar, rebajando por el pánico el valor 
de las ovejas desde dos pesos hasta dos reales por cabeza, origi- 
nan en 1868 esa enorme baja de valores que se traduce en la 
aduana bajo forma de pérdida de 1:300,000 pesos de renta. Las 
terribles lluvias de principios de 1869, destruyen casi por comple- 
to la cosecha de cereales, causan en las lanas enormes quebrantos 



220 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 

y prolongan la epidemia. Lo que perdió la producción en esos do» 
años de 1868 y 1869 puede estimarse en treinta millones de pesos. 
Consecuencias: la exportación de oro^ para llenar el déficit de los 
frutos y productos perdidos; la supresión brusca de operaciones co- 
merciales y proyectos industriales; la rápida liquidación de nego- 
cios importantísimos en todo el país; la extinción casi total del 
crédito. Tales son las causas de la crisis fínanciera. He aquí ahora 
la situación rentística actual: el presupuesto calcula en 1:047,000 
pesos las rentas departamentales, de cuyo producto la mitad co- 
rresponde al departamento de Montevideo. Pues bien: dos terceras 
partes de esas rentas son incobrables por efecto de la guerra y por 
el estado de postración en que se halla el país. Figuran también en 
el presupuesto cinco mil acciones del ferrocarril central, que es- 
tán pagas hasta la mitad y representan por lo menos medio millón 
de pesos, cuyo precio no puede conseguirse á causa del estado del 
país y de la situación de la línea, siendo notorio por otra parte que 
en la Bolsa sólo se paga el 25 % de su valor escrito. Agregando 
una pérdida de trescientos mil pesos en las reutas de aduana, re- 
sulta que el cálculo de recursos que sube á 5:085,799 pesos, debe 
castigarse por lo menos en un millón y medio de pesos. Los gastos 
presupuestados se elevan á 6:298,980 pesos, existiendo entonces 
un déficit de 2:700,000 pesos, al que todavía debe acumularse un 
millón más por concepto de gastos inevitables de guerra. El défi- 
cit de 1870 oscilará, pues, alrededor de cuatro millones de pesos, y 
el ministerio proyecta cubrirlo con una emisión de billetes me- 
nores por cuatro millones de pesos, garantida con el mercado viejo, 
el fuerte, el cuartel de dragones, las accionen del ferrocarril cen- 
tral y otros bienes. 

Un mensaje presidencial dirigido en igual fecha á la asamblea 
contiene las siguientes apreciaciones, corroborando las conclusic 
nes del memorándum del ministerio de hacienda: 

Durante los tres años que precedieron á la actual administrado 
la campaña sufrió una seca tan prolongada que todos los ganad 
abandonaron sus querencias, mezclándose unos con otros y huyí 
do á grandes distancias. Los campos quedaron cubiertos de re 
muertas, y cuando las lluvias permitieron á los estancieron rece 
sus haciendas, raro fué el que obtuvo la mitad de lo que poseía 



ADMINISTRACIÓN DEL GENERAL BATLLE 221 

te*». Sobrevino luego la baja en el precio de la lana, y para que el 
golpe fuera más rudo, la epidemia diezmó los ganados, reduciendo 
sa número á la mitad aproximadamente. El ganado lanar estima- 
do en veinte millones de ovejas del valor de dos pesos cada una, 
quedó reducido á sólo cuatro ó seis millones de pesos. También 
descendió el valor de la propiedad territorial, ocasionando todos 
estos desastres la desaparición de un capital de no menos de cien 
millones de pesos. El gobierno, que so hizo la ilusión de <iue el mal 
era pasajero, dictó los dos últimos decretos de curso forzoso, y abu- 
saron algunos de los bancos de la concesión inspirada en el deseo 
de salvarlos, colocándose en la imposibilidad absoluta de convertir 
dentro del plazo improrrogable que se les fijara. Los últimos pre- 
sapuestos fueron sancionados con déficits enormes que debían 
chancelarse mediante empréstitos. Con la baja de la exportación, 
sufrieron los recursos afectos al servicio de las deudas públicas, 
y el gobierno para suplir la diferencia y atender otras deudas que 
carecen de rentas especiales suficientes, tuvo que distraer de los 
recursos ordinarios la cantidad de setecientos mil pesos, entregada 
en los dos últimos años á la junta de crédito público. Por otra 
parte, la guerra obliga á soportar el peso de una fuerza militar cua- 
tro veces mayor que la presupuestada. Los dos empréstitos sancio- 
nados por la asamblea dieron este resultado: el argentino contratado 
hace un año y medio, produjo 900,000 pesos por un monto nomi- 
nal de 1:000,000 con el interés de 1 y 1/2 'Yo mensual; el platense 
produjo 1:700,000 por un monto nominal de 2:500,000 de 1 % de 
interés, recibiendo en conjunto el erario 2:600,000 pesos mediante 
una omisión de 3:500,000 por concepto de capital. El producto de 
«rnbas operaciones ha servido para cubrir el déficit de los años 
186Í) y 1S70, que era de un millón aproximadamente y para gas- 
tos extraordinarios causados por las dos revoluciones que en ese 
período tuvo que sostener el gobierno. Ha sido sancionado el pre- 
íiupuosto corriente con un déficit de 1:300,000 que subirá á 
1:^00,000, si no se pueden negociar los 500,000 pesos en acciones 
del ferrocarril central del Uruguay. Verdad es que el cuerpo legis- 
lativo ha autorizado la contratación de nuevos empréstitos para 
cubrir el déficit, pero la carencia de rentas para atender el servicio 
de las operaciones proyectadas, obsta á su realización. La aduana, 



222 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 

q;ie es la principal, produce término medio 300,000 pesos mensua- 
les^ de cuya suma cerca de la mitad está afectada ul servicio de 
deudas, cubriéndose con la otra mitad diversos contratos que tienen 
esa afectación, algunos créditos, el empréstito argentino y otras 
cargas que absorben 120,000 pesos mensuales. ¿Qué queda, se pre- 
gunta el gobierno, para el pago de los 200,000 posos mensuales que 
insumen las listas del presupuesto, sin contar los gastos de guerra? 

Debemos hacer notar que «El Higlo» combatió la exactitud de 
los datos contenidos en el memorándum del ministerio de hacienda. 
Según ese diario, la aduana produjo en 186S la cantidad de 
4:204,962, y en 1870 la cantidad 4:538,353; la exportación lejos 
de disminuir á la mitad aumentó, el precio de las ov(^jas no des- 
cendió de un peso, no siendo exacto finalmente que la administra- 
ción Batlle hubiera estado antecedida de tres años do seca. Con 
relación á las rentas de aduana, im cuadro del colector general, se- 
ñor Toribio, que publicó el mismo diario, las fija así: año 18(i6, 
pesos 3:598,778; año 1867, pesos 4:305,177; año 1868, pesos 
4:204,962; año 1869, pesos 4:770,693; año 1870, pesos 4:538,353. 
Las pequeñas diferencias numéricas, son obra de las roctificacio- 
nes definitivas en las oficinas recaudadoras, y en cuanto ú las gran- 
des pueden y deben atribuirse á que el señor Toribio da la cifra 
total de la renta, mientras que el memorándum del ministerio esta- 
blece simplemente la cuota disponible ó sea la parto no afectada á 
deudas públicas. 

Sea de ello lo que fuere, la situación se volvía intolerable para 
el gobierno. El servicio ordinario del presupuesto tenía en mayo 
nueve meses de atraso parcial, siendo forzoso recurrir para el pa- 
go de los sueldo3 militares al onerosísimo arbitrio del descuento de 
las letras de aduana. Bajo la presión de estas dificultados, presen- 
tó el gobierno á la asamblea dos proyectos: por el primen), se au- 
torizaba la emisión de cuatro millones de pesos en billetes meno- 
res, con la garantía de diversas rentas y edificios públicos; por el 
segundo, se autorizaba la contratación de un empréstito de cuatro 
millones de pesos, debiendo destinarse seiscientos mil pesos al 
pago de las acciones suscritas por el estado á la empresa del fe- 
rrocarril central del Umguay. Quedó sancionada en definitiva por 
la asamblea la ley de 17 de junio que autoriza al poder ejecutivo 



ADMINISTRACIÓN DEL GENERAL BATLLB 223 



para emitir cuatro millones de pesos en títulos que se llamarían del 
€ Empréstito Extraordinario >, por medio de licitación pública, 
creándose para su servicio el adicional de 4 % ^^ importación y 
el primer adicional de los derechos existentes que quede libre de 
la obligación á que esté afecto. Las propuestas deberían hacerse al 
tipo del ochenta por ciento cuando menos y con el int<?rés del do- 
ce por ciento anual á lo más. Los recursos obtenidos se destina- 
rían á cubrir el déficit del presupuesto vigente y á sufragar los 
gastos generales de la guerra. Una segunda ley de 9 de octubre 
elevó este empréstito á cuatro millones y medio de pesos, pudien- 
do lanzarse por licitación ó particularmente y autorizó al mismo 
tiempo al poder ejecutivo para emitir la cantidad de tres millones 
de pesos en títulos de deuda interna 3.* serie, que se darían en pa- 
go al tipo de 50 % como mínimum. Se creó para el servicio de 
estos últimos, el dos por ciento de importación y se destinó su pro- 
ducto al pago del presupuesto y á los gastos de guerra. En el mis- 
mo mes de octubre fué aceptada una propuesta de los señores He- 
rrera y Eastman, quienes ofrecían tomar los cuatro millones y me- 
dio del empréstito extraordinario al tipo del 80 " „ por el precio de 
tres millones seiscientos mil pesos en mensualidades de 400,000, 
debiéndose deducir la comisión del 3 "o sobre el monto dv. los tí- 
tulos. Otra ley de 13 de octubre, estableció que la deuda interna 
por tres millones creada por ley de 9 del mismo mes, se denomi- 
naría « Deuda Extraordinaria» y se aplicaría exclusivamente á los 
créditos provenientes de la guerra, no pudiendo en ningún caso 
ser entregados los títulos en pago de créditos á un tipo menor del 
cuarenta por ciento. 

Según el mensaje de 7 de julio, á la licitación pública para con- 
tratar el empréstito autorizado por la ley de 17 de junio sólo con- 
currieron tres propouontos, por treinta y cinco mil pesos en conjun- 
to. En vista de esttí tristísino resultado y urgido por premiosas 
necesidades, solicitaba el poder ejecutivo un recurso inmediato 
para pagar los sueldos y prose»;iiir la guerra. La comisión de ha- 
cienda del senado con el propósito de ofrecer un poderoso estímu- 
lo á la negociación de los cuatro millones del empréstito, propuso 
que se concediera á los prestamistas la emisión menor hasta dos 
millones de pesos convertibles, con arreglo al artículo 20 de la ley 



224 



ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 



de 4 de mayo de 1870 durante el plazo de diez años. Eran tales 
las dificultades financieras^ que según se dijo en el curso de la dis- 
cusión de este proyecto, el poder ejecutivo había tomado cuatro- 
cientos mil pesos* al uno y medio por ciento mensual dando en 
garantía ochocientos mil. Agregaremos que el proyecto extractado 
y el sustitutivo de la cámara de diputados concediendo al estado 
la emisión menor, fueron rechazados en asamblea general. Un 
mensaje del 19 de Septiembre, sobre el estado de la hacienda pú- 
blica, registra estos datos : que las cantidades reconocidas y li- 
quidadas por vestuarios, armas y municiones, déficit de las listas 
civil y militar y liquidaciones en trámite, montan á la cantidad de 
2:992,624.44 pesos, anticipando el gobierno que para pagar los 
cinco meses de presupuesto hasta 1." de marzo de 1872 necesita 
1:728,500 pesos, loque representa un total de 4:721,124.44 pesos; 
que el empréstito de cuatro millones sólo producirá realmente dos 
y medio millones, al 80 ® ü> desde que el gobierno ha tomado an- 
ticipadamente sobre su producto setecientos mil pesos. Resultaría 
en consecuencia un déficit de dos millones doscientos mil pesos, 
sin incluir los gastos de la guerra y otros. 

Es obra de la contaduría general el siguiente cuadro titulado 
« Gastos extraordinarios liquidados hasta 29 de febrero de 1 872, 
motivados por la guerra civil que empezó el 5 de mayo do 1870 y 
terminó el 6 de abril de 1872»: 



Gastos de vestuarios . . . 

» armamento y municiones. 

» equipo y correajes . 

» ejército de la capital. 

» escuadra .... 

» ejército de campaña. 

» diversos .... 



1:194,741.12 
272,595.40 
221,478.90 
359,979.56 
20.S,354.40 
57,681.87 

4:041,963.21 



Papel moneda 

265,986.40 
155,865.10 
104,040.58 

1:442,707.24 
373,820.29 

1:612,460.12 
397,847.41 



6:351,794.46 4:352,727.14 



En conjunto diez millones setecientos mil pesos. Advertiremos 
que dentro del rubro « gastos diversos » figuran por concepto de 
descuentos y comisiones de empréstitos, cerca de cuatro millones 
de pesos oro y ciento quince mil pesos papel. 



ADMINISTRACIÓN DEL GENERAL BATLLE 225 

Tenemos á la vista uu cuadro tíinóptico de las deudas servidas 
por la jauta de crédito pdblico, del que resulta: que el monto cir- 
culante era de 19:976,550.41 pesos en l.*^ de enero de 1871 y de 
28:127,242.93 en l.<> de enero de 1872, habiéndose producido du- 
rante el ano 1871 un aumento de 8:969,376.77 y una amortización 
de 818,684.25; que la misma junta conserva en su poder los seis y 
medio millones de pesos nominales que dieron los bancos en ga- 
rantía de su emisión; que las deudas circulantes comprendidas en el 
cuadro son: la fundada 2.* serie, la interna I.'' serie, el emprésti- 
to montevideano-europeo, la interna 2.^ serie, la franco-inglesa, la 
de rescato de tierras, el empréstito comercial 2.'* serie, empréstito 
platense, fundada 2.^ serie bis, empréstito extraordinario, deuda 
extraordinaria. 

En octubre de 1871, se firmó en Londres el contrato del em- 
préstito uruguayo por tres y medio millones de libras esterlinas, 
que autorizaron las leyes de julio de 1869 y de mayo de 1870, 
destinado al rescate del empréstito argentino por 683,737 pesos, 
del empréstito platense por 2:451,954, de la emisión bancaria por 
7:016,065 y otras deudas más, teniéndolos títulos el 6 % de inte- 
reses y el 2 y 1/2 /^ de amortización por sorteo, Pero recién en 
noviembre del año 1872, estando ya depositado en el Banco de 
Londnís y Río de la Plata casi todo el importe líquido de ese em- 
préstito, dispuso el gobierno <jue se girara á favor de la junta de 
crédito público por la suma de 5:558,500 pesos para ol rescate de 
los billetes, debiendo entregarse á la misma oficina los saldos que 
llegasen de Londres y el excedente de las rentas adscriptas al ser- 
vicio del empréstito. Según lo expresado por el ministro de ha- 
cienda en una nota á la cámara de comercio, la emisión circulan- 
te montaba á seis y medio millones, existiendo en consecuencia 
un déficit de un millón de pesos, que en opinión del ministerio el 
comercio podría cubrir reembolsándose de su importe mediante 
letras giradas contra la aduana. Se abrió en la Bolsa una suscrip- 
ción, levantándose en el acto el millón solicitado, entre treinta fir- 
mas solamente. 



15 



226 ORIGKN DE NUESTRA8 DEUDAS 



ADMINISTRACIÓN OOMENSORO. — ESTADO DE LA HACIENDA 

Terminó la administractón Batlle el 1.'^ de marzo de 1872, asu- 
miendo las funciones anexas al poder ejecutivo el presidente del 
senado don Tomás Gomensoro. Bajo esta nueva administración se 
hizo la paz y se procedió á la reconstrucción de los poderes públi- 
cos. 

En los primeros días de abril, dirigió el gobierno á la asamblea 
un mensaje, expresando que la administración Batlle había consu- 
mido las rentas y contraído además compromisos que debían sa- 
tisfacerse en gran parte con ingresos futuros. Anticipa también 
que existirá un déficit de cinco y medio millones al finalizar el 
ejercicio. En un segundo mensaje, después de celebrada la paz, se 
amplían estas declaraciones en los términos que extractamos á con- 
tinuación: La descentralización administrativa es una palanca po- 
derosa para promover el desarrollo de la fortuna y la felicidad del 
pueblo. Pero requiere separación y deslinde de las rentas del es- 
tado, á fin de que cada una sea percibida por su respectivo poder 
autonómico, cosa que hoy no puede hacerse en razón de que mu- 
chas de las rentas que por su naturaleza corresponderían á los de- 
partamentos, han sido ya comprometidas por el gobierno anterior 
en garantía de diversas cargas. Pide en consecuencia el poder eje- 
cutivo que se mantenga el presupuesto de 1871 hasta la reunión 
de las nuevas cámaras. Resumen del débito: déficit 5:570,71 1.40; 
cantidad anticipada en el convenio de paz 500,000, sueldos venci- 
dos de oficiales rehabilitados y pensiones de viudas, huérfanos é 
inválidos 900,000; sueldos adeudados de campaña, suministros 
y consumo de reses 1:000,000. En conjunto 7:979,71 1.40 pesos. 
Como el empréstito de pacificación dará un producto líquido de 
1:S00,000, el déficit pendiente será de 6:179,711.40 pesos. Exis- 
ten íídemás la deuda francesa y la deuda brasilera. La deuda con 
el Brasil ha dado lugar á repetidos cambios de notas ofíciales que 
obligan á colocarse en condición de emprender la liquidación de- 
finitiva de esa deuda. « Es una triste carga más que el país tiene 
que soportar y una página más que registrará la historia para con- 
denar perpetuamente los desvarios causados por las guerras ». 



I 



ADMINISTRACIÓN DEL GENERAL BATLLE 227 



Entre los anexos del mensaje, figura un informe de la contadu- 
ría de marzo 24 de 1872, acerca de la situación de la hacienda pú- 
blica en 28 de febrero. Establece que durante el curso del año, só- 
lo recibiní el estado por concepto de remanente de aduana, im- 
puestos municipales, correos, saldo del empréstito extraordinario, 
etc., 1:186,077. Comparada esta cifra con la masa de créditos y 
servicios pasivos, resulta una diferencia de 5:579,711. Comparada 
solamente, con los gastos de! ejercicio corriente, el déficit es de 
2:004,253. Los impuestos afectados al servicio de deudas, se re- 
caudan por separado y se pasan directamente d la oficina de cré- 
dito público. En el año anterior dieron 3:042,980 pesos. En otro 
informe, establece la contaduría el origen y monto de las deudas 
francesa y brasilera. Proviene la deuda francesa de una convención 
para sostener la defensa de Montevideo, celebrada el 12 de junio 
de 1848. El subsidio se entregó por los agentes franceses en 36 
mensualidades que terminaron el 28 de mayo de 1851, importan- 
do 1:017,000 pesos. Se han pagado á cuenta 312,223, y queda un 
saldo de 705,376 con más el interés que se acuerde desde 28 de 
mayo de 1848, con hipoteca sobre la renta de aduana. Historian- 
do ese pago parcial, dice la contaduría que el cónsul de Enmcia 
solicitó en 1852 la cuarta parte de la renta libre de aduana y ob- 
tuvo, íí consecuencia de un arreglo, varias entregas desde abril á 
septiembre de 1852 por 123,684 pesos. Bajo la administración 
Giró aumentaron las penurias del erario, á pesar de las subvenciones 
del Brasil, y se obtuvo del gobierno francés el aplazamiento de las 
entregas, liHsta que mejorase la situación financiera, siendo enten- 
dido que no se pagaría á otro gobierno mientras no estuviera chan- 
celado el de Francia. Desde entonces, nada volvió á pagarse, salvo 
las liquidaciones de aduana por artículos para el consumo de los 
buques de guerra surtos en el puerto de Montevideo, cuyos dere- 
chos suben lí 188,539. En concepto de la contaduría, el capital y 
los intereses (¡uc aán se adeudan deben exceder de un millón de 
pesos. La deuda del Brasil tiene el siguiente origen: cantidad 
adeudada por el gobierno de la defensa de Montevideo y recono- 
cida por el tratado de préstamo de 12 de octubre de 1851, pesos 
518:439,36; subvenciónalos gobiernos de los señores Huárez y 
Giró por el mismo tratado, pesos 460,800; subvención al gobierno 



228 ORraEN de nije4TR\3 deudas 



del general Flores en 1854, pesos 691,200; subvención al gobierno 
de Pereira en 1858, pesos 114,672. Forman en conjunto estos prés- 
tamos la cantidad de 1:785,11 1.36 pesos. Hay que agregar los prés- 
tamos de segunda serie en esta forma: subsidio al gobierno provi- 
sorio de Flores aplicable á la formación y costeo de un cuerpo de 
ejército para la guerra del Paraguay, de conformidad al convenio 
de 8 de mayo de 1865, pesos 848,000; subsidio aplicable al mismo 
destino, en virtud del protocolo de 15 de enero de 1867, pesos 
540,000. Monto del capital de los préstamos y subsidios 
3:173,111.36. Saldo de intereses al 6 % hasta 31 de diciembre de 
1871, pesos 2:390,817.17. Monto total del capital é intereses 
5:563,928.53. 

El gobierno del Brasil, prosigue la contaduría, según las liqui- 
daciones que aparecen en sus meniorias de hacienda, no está con- 
forme con esta liquidación, por no comprenderse en ella los que- 
brantos en la compra de esterlinas y descuentos que hubo que so- 
portar á fin de pagar las letras giradas por el gobierno oriental. Este 
gravamen lo deja, en efecto, á cargo de la república el artículo 2." de 
la convención de 8 de mayo y el protocolo correspondiente, pero á 
la contaduría no se ha dado todavía aviso de tales quebrantos. Los 
primeros préstamos y subvenciones se hallan garantidos por el tra- 
tado de 12 de octubre de 1851, por cuyo artículo 7." se estipuló que 
si el gobierno oriental conseguía un empréstito, reembolsaría las su- 
mas de que se reconoce deudor por esta convención. Por el artícu- 
lo 10 se hipotecaron todas las rentas del estado, especialmente la 
de aduana, y por el 1 1 se dijo que la cuota amortizante del capital 
é intereses no bajaría del 5 7„ anual. En 1860 pidió el Brasil el 
cumplimiento de esas estipulaciones, á lo que no pudo accederse 
por empeños anteriores. Pero el ministerio se preocupó del asunto 
y cuando cayó tenía ya pendiente un arreglo en previsión del cual 
se insertó el artículo 16 de la loy de 21 de julio de 1860. En los 
años 1865 y 1867 se obtuvieron los otros subsidios que devengan 
el mismo interés y se hallan garantidos por el tratado de préstamo 
de 12 de octubre de 1851. Fué esa garantía una grave imprevisión 
y otra mayor la de establecer en el protocolo de 22 de noviembre 
de 1865 que el subsidio se amortizaría á la mayor brevedad, asig- 
nándose en caso contrario, vencido que fuese un año, el uno por 



ADMINISTKACrÓN DEL GENERAL BATLLE 22í> 



ciento de amortización mensual y el pago mensual de los intereses» 
Era preciso estar muy alucinado para creer que con un subsidio 
de 800,000 se armaría y costearía un ejército de cuatro á cinco mil 
hombres (tratado de 8 de mayo) y que al cabo de un año la repú- 
blica podría reembolsarlo. Ya en enero de 1867 fué necesario pedir 
un segundo subsidio por 540,000 con idénticas condiciones. Esta- 
blece el nuevo protocolo que luego que la república levante un em- 
préstito en el extranjero, pagará de una sola vez capital é intereses^ 
y que al mismo pago se aplicarán las garantías y valores que reci- 
ba del Paraguay en virtud del tratado de alianza de 1.® de mayo. 
cDe manera que desaprovechándose la mejor oportunidad, quizás 
la única que se le haya presentado en el curso de su borrascosa 
historia, de saldar con el Brasil sus antiguas deudas, obteniendo 
todavía de sus aliados una compensación proporcionada á los es- 
fuerzos extraordinarios de hombres y de dinero con que el país de- 
bía contribuir á la preponderancia de aquéllos, el gobierno proviso- 
rio hizo aún más gravosos los compromisos contraídos por el tra~ 
tado de 1851 y sacrificó hasta el futuro de las rentas nacionales y 
'a eventualidad de la indemnización de guerra, á fin de obtener un 
subsidio que no ha estado en relación con la duración de aquélla 
ni con los gastos que le fué necesario sufragar.» 

En los estados generales de contaduría correspondientes al ejer- 
cicio 1872-73, se computa en la siguiente forma el empréstito bra- 
silero, realizándose una pequeña rectificación al capital de los^ 
préstamos, tal como aparece en el diario de sesiones que hemos uti- 
lizado para el extracto que antecede: diciembre 31 de 1872: al con" 
junto de las remesas reconocidas por el gobierno de la república 
en patacones de 960 reis (1 ,920 fracos), por el tratado de présta- 
mos de 12 de octubre de 1851, convención de subsidio de l.<* de 
junio de 1854 y protocolo de 28 de febrero de 1858, con el 6 "^¡q, 
de interés anual 1:780,746.36 de capital y 2:093,962.15 de intere- 
ses; al total de préstamos de segunda serie en patacones de á 
2,000 reis, suministrados con el mismo interés en virtud de las 
convenciones y protocolos de 1865, 1S66 y 1867 por capital 
1:388,000 y por intereses 562,902.75. En conjunto 3:168,746.3& 
pesos de capital y 2:656,864.90 de intereses al finalizar el año 
1872, que puman 5:825.61 1.26. En la memoria de relaciones exte« 



230 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 



riores del año 1874, se registra una nota de la legación oriental al 
gabinete brasilero, de 23 de septiembre de 1873, estableciendo el 
capital de 3:168,746.44 y los intereses de 2:860,869.80 que suman 
6:029,616.24. «El relatorio do ministro da fazcnda» de 9 de mayo 
del año 1872 establece un capital de reis 6.662.307$815 y los 
intereses hasta 31 de marzo de ese año reis 14.000.368$368 
formando un total de reis 20.662.676$183. 

El mensaje é informe acerca del estado de la hacienda pública 
del gobierno del señor Gomensoro que hemos extractado, fueron 
estudiados por la comisión de hacienda de la cámara de diputados, 
cuya corporación basándose en esos documentos y en otros esta- 
dos anexos dijo: que las rentas de aduana ejjtaban gravadas por 
giros del gobierno anterior en la fuerte suma de 1 :402,662 pesos, 
en razón de sueldos, compensaciones, suministros y otras proce- 
dencias no averiguadas; que el cuerpo legislativo había votado en 
tiempo cercano los recursos pedidos por la administración Batlle 
para chancelar los sueldos atrasados que se venciesen hasta el 29 
de febrero y los demás créditos procedentes de suministros y gas- 
tos de guerra; que tales recursos han sido agotados sin aplicarlos á 
los fines de la ley; y que en la afectación de las rentas de aduana 
por cerca de un millón y medio de pesos, se prescindió de la auto- 
rización legislativa á favor de créditos que por muy legítimos que 
fuesen, no podían anteponerse á los del ejército en campaña, em- 
pleados civiles y militares, viudas y pensionistas, que en gran par- 
te no se han pagado con los recursos votados en su oportunidad. 

PROSIGUEN IX)8 EMPRÉSTITOS 

A mediados del raes de abril, un grupo de capitalistas formado 
por los señores Mauricio Llamas, Juan José Sosa Díaz, Enrique 
Fynn, Juan Miguel Martínez y el Banco Mauá, se presentó al go- 
bierno ofreciendo colocar la suma de dos millones de pesos oro en 
títulos de un empréstito que se llamaría de Pacificación sobre las si- 
guientes bases: interés del doce por ciento anual y amortización á 
propuestas, afectándose al servicio la suma de treinta mil pesos 
mensuales que se tomaría de las rentas de aduana; tipo de colo- 
cación del empréstito el 90 % en oro libre de toda comisión, pa- 



F 



ADMINISTRACIÓN DEL GENERAL BATLLB 231 

gadero el 40 % el l.<» de mayo, el 20 % el l.'^ de junio, el 20 "/o 

ei 1.^ de julio y el 20 % el 1.° de aijosto; el gobierno afectará en 

^pgkrantía el edificio de aduana y sus adherencias. Fué aceptada 

^jS¿A propuesta que se juzgaba muy favorable al estado y permitía 

cjttfarir los gastos ordinarios del presupuesto y la indemnización es- 

¿f^>sjlada en el convenio de paz, dictiíndose en consecuencia la ley 

d^ 20 de abril á que debe su origen el empréstito Pacificación 1.* 

£9C?f £e por dos millones de pesos nominales. 

It-íaley de 19 de octubre de 1872 autorizó al poder ejecutivo 
l^^^mr-^i emitir tres millones de pesos en títulos de deuda del 12 % 
d^^ ijiterés anual^ con la denominación de empréstito de Pacifíca- 
oí.c!>x:m2.^ serie, estableciéndolas siguientes bases: para atender el 
^^^'■r'^^^icio, el gobierno separará mensualmente de las rentas de adua- 
XM^k. <2uarenta y cinco mil pesos; después de pagado el interés, se 
^^^<^ixL2Lrá con el sobrante de la renta la amortización á propuestas; 
tB^*^«t vez extinguido el empréstito extraordinario, sus rentas se 
^^^citarán á los dos empréstitos de Pacificación, quedando entonces 
liV>ríe la renta de aduana de las afectaciones impuestas para el 
^^«^ vicio de éstas últimas ; la colocación del empréstito se hará 
por licitación sobre el tipo mínimum del 93 % ó en su de- 
í^oto directamente con un banco ó sociedad de capitalistas, pu- 
Ai^udose abonar hasta un 3 ® o por comisión y garantía de coloca- 
ción; se destinará el importe al pago del presupuesto general de 
gastos y al pago de los sueldos que se adeudan y que fueron pre- 
supuestados durante la administración anterior al 1.? de marzo 
de 1872. La misma ley autorizó al poder ejecutivo para emitir 
2:700,000 en títulos que se denominarán « Consolidados de 1872 » 
<^n 9 '/y de interés anual y 1 % de amortización acumulativa, 
P^ia solventar todos los créditos reconocidos y liquidados hasta 
1* fecha, provenientes de sueldos no presupuestados de empleados 
civiles y militares, pensionistas, gastos ordinarios de guerra y 
^ttxUios recibidos ó tomados por las fuerzas públicas, también liqui- 
^^áfks hasta la fecha, atendiéndose su servicio con las rentas ge- 
nerales de la nación. El decreto reglamentario de esta ley, estable- 
ció que la amortización délos consolidados de 1872 se practicara 
^la misma forma establecida para el empréstito de Pacificación, 
^ decir á propuestas. 



232 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 

Terminaremos esta enumeración de deudas con una simple re- 
ferencia al protocolo firmado en julio de 1869 entre la cancille- 
ría oriental y la argentina para la devolución al gobierno argenti- 
no del producto de las donaciones recolectadas en favor de las víc- 
timas de la ciudad de Mendoza, del que dispuso el gobierno en 
1864. La Sociedad Filantrópica pidió que los tres mil pesos que 
había entregado con ese objeto, se le devolvieran á ella y no al go- 
bierno argentino, á fin de ser distribuidos entre los pobres de Mon- 
tevideo 

En agosto de 1872 un sindicato compuesto de los sefíores Le- 
zica, Lanuz, Fynn, Sosa Díaz, Llamas, Marini, Guerra y C", Pal- 
mer, Gómez Uriarte y (I.**, presentó al gobierno un proyecto de 
creación del Banco Sudamericano, suscribiendo el mismo sindica- 
to seis millones del capital de 10 millones de esa institución. EJ 
Banco realizaría la conversión de los billetes á cargo del estado, 
debiéndosele entregar las sumas procedentes del empréstito de 
Londres. El estado emitiría una deuda de 14 millones de 6 % de 
interés y 2 ®/o de amortización acumulativa, garantida por el 6 ®/o 
de importación, que el Banco recibiría al 65 *^/o libre. Con el pro- 
ducto de esos títulos el Banco amortizaría el empréstito extraordi- 
nario, el empréstito Pacificación, la deuda fundada 2.'' serie bis, 
entregándose el saldo al gobierno. El referido establecimiento ten- 
dría el privilegio de la emisión menor, compartiendo las utilidades 
de esa emisión con el estado. Estaba inspirado el plan, en el pro- 
pósito de aumentar las rentas libres para el pago del presu- 
puesto. La situación de las deudas consolidadas era esta según 
el memorándum del sindicato: interna l.'^ serie, pesos 948,000; 
piontevideana-eui'opea 456,840; franco-inglesa 2:510,600; res- 
cate de tierras 1:604,910; interna 2.* serie 4:578,120; extraor- 
dinaria 2:966,460; empréstito de Londres 15:998,160. Total 
29:058,090. Más empréstito extraordinario 4:465,500; fundada 2.» 
serie bis 1:477,000; empréstito Pacificación 2:000,000, que suman 
7:942,500. Total general 37:000,590. Si se agrega el enipróstito 
Pacificación 2.* serie ( proyectado), por 3:000,000, sube finalmen- 
te el monto á 40:000,590. Por las opemciones propuestas, esas 
deudas quedarían reducidas á 29:058,090, más el nuevo emprésti- 
to 14:000,000. Total 43:058,090. No fué aceptado el proyecto, por 



^ 



ADMINISTRACIÓN DEL GENERAL BATLLE 233 



haber resuelto el gobierno efectuar directamente la conversión de 
la emisión á cargo del estado con los fondos del empréstito nego- 
ciado en Londres. 

MEMORIAS DE HACIENDA 

De la administración Batlle tenemos dos memorias de hacienda^ 
una del año 1868 y la otra del año 1870. La primera de esas me- 
morias, obra del doctor don^ Alejandro Magariños Cervantes, re- 
gistra los siguientes datos: 

Fué emitido el empréstito comercial de 500,000 para cubrir en 
parte los diversos compromisos del gobierno provisorio, al 10 /^ 
de interés. La escasez de cambio que se notaba en plaza, intro- 
dujo el abuso de que cada individuo se creyese facultado para 
emitir vales de 20 centesimos para abajo, sin responsabilidad 
de ninguna clase en la mayor parte de los casos y prescindiendo 
en todos de la autorización legislativa que indispensablemente 
debían obtener. El gobierno autorizó entonces el empleo de se- 
llos postales para suplir la falta de cambio, habiéndose emitido 
36.474.50 y prohibió por un decreto de noviembre 23 de 1868 los 
tales vales. Habla la memoria de 1:467,000 pesos de créditos exi- 
gibles; 500,000 pesos de deuda flotante, no incluida todavía en 
el estado de los créditos exigibles; 600,000 de atrasos de la junta 
de Montevideo que habrá que pagar de rentas generales. He aquí 
el monto de las rentas de aduana de Montevideo y receptorías du- 
rante tres años: 

1866 1867 IWIH 



Importación y adi- 
cionales . . . 2:860,313.63 3:436,336.03 3:311,554.50 
Exportación. . . 570,263.96 654,469.09 664,195.74 
Diversos ramos. . 168,200.47 214,371.93 229,212.20 

$3:598,778.06 4:305,177.05 4:204,962.44 

El movimiento de correos arroja las siguientes cifras: año 1865 
cartas 279,791, oficios 7,254, impresos 390,150, franqueo general 
16,1 46, total de los ingresos 46,467 pesos; año 1 866, cartas 440,019> 



234 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 

oficios 13,009, impresos 418,360, franqueo general 18,213, total 
de los ingresos 61,985 pesos; año 1867, cartas 498,510, oficios 
9,256 impresos 497,508, franqueo general 18,192, total de los in- 
gresos 73,538; año 1868, cartas 535,579, oficios 10,255, impresos 
762,767, franqueo general 21,875, total de los ingresos 84,676 pe- 
sos. La reducción del porte, efectuada por decreto del 6 de sep- 
tiembre de 1865, produjo notable incremento en la corresponden- 
cia y en la renta. Termina la memoria, estableciendo que durante 
el año 1868, la deuda pública tuvo un aumento de 10:142,974 pe- 
sos, sobresaliendo la interna 2.* serie con 6:513.171, la de rescate 
de tierras con 539,744, la de la empresa de aguas corrientes con 
1:104,000 y la brasilera con 479,349. En el mismo año fueron 
amortizados 1:754,806. Existencia que pasa á 1869, pesos 
29:680,448; servicios de la deuda en 1869, pesos 1:683,515. 

La segunda, obra de don Fernando Torres, es el mismo memo- 
rándum presentado al presidente de la república en abril de 1871 
que ya hicimos conocer en su parte sustancial al ocuparnos de 
las deudas públicas de ese año. 

ESTADOS DE CONTAJ)URÍA 

Extractamos de los estados generales de contaduría los siguien- 
tes datos: 

Año 1868. — Impuestos afectos al crédito público: destinados 
á la deuda fundada, á la deuda interna y bonos ingleses, papel se- 
llado y patentes afectos á la deuda franco-inglesa, impuestos para 
los títulos de rescate de tierras y para el empréstito comercial, 
1:987,21 L25 pesos. Si se agrega á esta cifra, la de 3:310,122.25 
correspondiente á descuentos y afectaciones sobre las rentas dispo- 
nibles y á gastos de presupuesto pagados por la tesorería general, 
se obtiene el monto de 5:297,333.57 por concepto de ingresos 
percibidos por la colecturía y sus dependencias, por la administra- 
ción de sellos y patentes, correos y capitanía del puerto. Existen 
créditos situados sobre la renta de aduana (Gounouilhou, Busta- 
mante, Capurro, Herrera y Pons) que absorben 313,865.95 pesos. 
Durante el año 1868 la deuda pública tuvo un aumento de 
10:142,974 pesos, figurando la interna 2.*^ serie con seis millones 



ADMINISTRACIÓN DEL GENERAL BATLLE 235 



y medio; pero como en el mismo año hubo entro amortización y 
pagos lina disminución de 1 :7 54,806, el aumento anual queda reduci- 
do ii 8:388,1 6(S. El conjunto de todas las obligaciones de la nación 
es de cerca de treinta millones, sin contar el déficit de los depar- 
tamentos, ni los créditos más ó menos abultados que andan en tra- 
mita jióu. Origen de la deuda interna 2.* serie: la deuda flotante 
que dejó el ejercicio 1 864, los extraordinarios de guerra causados 
hasta aquella época y diversos créditos particulares reconocidos 
por anteriores administraciones en constante reclamación hace mu- 
chos años. Debían entrar también en ella los bonos circulantes, los 
certificados de la deuda exigible y diversos otros títulos por atra- 
sados. La comisión ad ftoc <|ue se nombró por decreto de 1 6 de di- 
ciembre de 1866 para la comprobación y clasificación de los cré- 
ditos contra el estado, evaluó la suma de esas obligaciones en 
6:793,010, fijando para ia conversión de bonos el tipo de 5 "/o* El 
gobierno por sus dos decretos de 16 de enero de 1867, fijó para 
los bonos el tipo de 40 ®/o y para los demás créditos el de 80 **/o, 
calculándose que el monto de la deuda interna que debía absorber- 
los todos así reducidos, inclusos los que andaban en liquidación, no 
excedería de r/f^//Y> millones. Ha subido entretanto á 6:513,171» 
habiéndose retraído los tenedores de bonos y de expedientes clasi- 
ficados de entrar á la conversión. Los bonos de la consolidada es- 
tán calculados en 2:732,461 pesos, valor nominal? Segfin un cua- 
dro sinóptico del monto de las deudas píiblicas y créditos exigi- 
bles, hubo el siguiente movimiento: deudas y créditos exigibles á 
fin de 1867, 21:292,280.39; aumento en 1868, 10:142,974.79; 
disminución e» I86'<, 1:754,806.60; existencia para 18 69, 
29:680,448.58. En el estado figura la deuda brasilera en esta 
forma: en 1867, 4:458,977.97; aumento en 186S, 479,349.76; exis- 
tencia para 1869, pesos 4:938,327.73 con intereses. Otro estado 
sobre la situación financiera á fin de 1868, demuestra que las 
deudas publicas y créditos ascienden á 30:929,1 47.09 y que existen 
valores realizados y á realizar por 2:623,731.1 6, quedando un saldo 
deudor de 28:305,415.93. 

Año 7«^6*í^. —Los gastos de 1869, como los de 1868 y délos 
anteriores han excedido en mucho á las entradas. El déficit de 
1869 ha isido de 1:069,749 pesos, existiendo además una masa de 



236 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 



créditos exigibles por 331,639 que deberá cubrirse con el emprés- 
tito argentino. Del estado del producto é inversión de la renta de 
aduana, remanente de la de papel sellado y patentes (afectada al 
servicio de la deuda franco-inglesa), de correos, timbres y puer- 
tos, que se vierten en tesorería después de satisfacer los créditos 
que pesan sobre la primera y los gastos necesarios de aduana, se- 
llos y patentes, correos y puerto, tomamos estas cifras: existencia 
en 1868, pesos 386,018.65; aduana, 2:922,923.44; papel sellado y 
patentes, después de separado el servicio de la deuda franco-ingle- 
sa, 326,515.11; correos, 93,248.09; puerto, 3,378.80. Total: 
3:732,084.09. Agregando los demás ingresos, entre ellos el em- 
préstito del comercio, el empréstito argentino, el empréstito de 
Fragueiro, el empréstito de Lczica, Lanuz y Fynn, se obtiene 
un producto total de 5:499,366 pesos. El ministerio de gue- 
rra y marina absorbió en el año 1:597,419 pesos. Un estado de la 
colecturía general arroja en el año 1869, pesos 3:653,233.25, des- 
tacándose estas partidas principales: existencias anteriores, 
384,232.61; aduana en 1869, 2:637,044.01; receptorías en 1869, 
182,759.94; 2 "/o de importación para el empréstito comercial, 
337,086.26. Deudas públicas: invertido en el servicio de la deuda 
interna I.'* serie, empréstito montevideano-europeo, interna 2.'*, fun- 
dada 1.* y 2.* series, franco-inglesa, rescate de tierras, comercial 1.* 
serie, pesos 2:528,061.29, debiendo deducirse de esta suma 
216,974 de existencias para 1870, Estado financiero al finalizar el 
año 1869: en el debe figuran 31:098,253.48 incluyendo deudas pu- 
blicas consolidadas y deuda brasilera por 5:123,652 esta ultima. En 
el haber, aparecen 3:1 21,006.25, quedando un s^ldo deudor de pe- 
sos 27:977,247.23. Durante el año 1869 todos los departamentos de 
la república tuvieron una entrada de 1:748,968.50, destacándose las 
siguientes partidas: contribución directa, 356,498; corrales y ta- 
bladas 213,563; loterías, 215,871; alumbrado y serenos, 97,528; 
suplementos y prestaciones, 72,505; subvenciones, 476,185. En 
los departamentos de campaña, á pesar de las subvenciones acor- 
dadas, los gastos han excedido á las entradas en 233.276. Sin di- 
chas subvenciones, el exceso hubiese sido de 709,462. Observa la 
contaduría que en general las autoridades de campaña rinden sus 
cuentas con método y regularidad, interrumpiéndose ésta sol amen- 



■^ 



ADMINISTRACIÓN DEL GENERAL BATLLE 237 

te en situaciones anormales, por desgracia demasiado frecuentes 
Hubo, por ejemplo, movimientos subversivos en mayo y junio de 
1869. 

Aflo 1870, — Por acuerdos gubernativos de 13 de abril y 12 de 
octubre de 1870, los impuestos municipales de MonteWdeo, queda- 
ron incorporados á la renta general, debiéndose atender con ésta en 
lo sucesivo los gastos del municipio. Fueron calculados los recursos 
en .■^:93(),206, sin contar las rentas departamentales y junta de la 
capital. Hubo una baja de 363,842, pues sólo recaudáronse 
3:572,363. Agregando otros ingresos no calculados en el presu- 
puesto, como serenos, impuestos municipales y policiales, merca- 
dos, anticipo del remanente de la contribución directa de 1 87 1 , que 
suman 847,877, aumentan los recursos administrados por el 
gobierno, fuera de los empréstitos, á 4:420,241. Con los empréstitos 
realizados, ^^btiénese 6:151,733, cuyo monto balanceado con 
los gastos arroja un déficit de 1: 81 2,5 (í 8 pesos. Ija deuda flotante 
y los créditos exigiblcs que dejó el año 1869, absorbieron en su ca- 
si totalidad los recursos de 1870, y los del año corriente (1871) 
están ya superados por el déficit legado por aquél, habiéndose au- 
mentado adom.ís la deuda pCiblica con 2:500,000 de 12 ®/o de in- 
tereses, valor nominal del empréstito platensc. De los presupuestos 
del ministerio de guerra y gastos extraordinarios de guerra, extrac- 
tamos lo siguiente: año 1868, división oriental en el Paraguay, pe- 
sos 188,018. Monto total del presupuesto de guerra, comprendida 
esa cifra 1:586,016. En los ingresos, figura por subvenciones para 
la guerra del Paraguay la partida de 300,000 pesos. Año 1869: 
presupuesto pagado, 1:597,419, elevándose los gastos de la división 
oriental á 164,951. Año 1870: por vestuarios, liquidaciones milita^ 
res, socorros á las fuerzas, pesos 310,309; ministerio de guerra 
2:175,650. figur¿iudo la división oriental con 189,022. En el esta- 
do de tesorería correspondiente á 1870, aparece la cantidad de 
1:069,749 como déficit del año 1869. El déficit de 1870 sube á 
1:812,568, destacándose las siguientes partidas: lista civil, 159,662; 
lista militar, 314,289; sueldos de batallones, liquidaciones, etc., 
348,919; reembolsos á la junta de crédito público 837,808. 

Ejercicio 1871-72. — El estado de la contaduría comprende 
catorce meses, hasta 28 de febrero de 1872. Acusa el balance un 



238 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 

déficit de 4:535,905 posos, procediendo de ejercicios pasados 
255,891. No fué posible recaudar las rentas departamentales y 
cargó sobre las rentas generales todo el peso de las erogaciones 
del ejercicio concluido. El valor recaudado en los catorce meses 
por la colecturía y sus dependencias asciende á ():1G2,274, siendo 
para gastos de presupuesto, 3:180,603 y para deudas, 2:981,670- 
A esta ultima cifra debe agregarse 393,172 que ha pasado á la 
junta la administración de sellos y patentes y la de 372,1 1 1 entre- 
gada por tesorería para suplirla deficiencia de ciertas rentas. De 
un estado general de ingresos y egresos en la tesorería general y 
en las oficinas de recaudación de impuestos desd(^ 1 ." de enero áv 
1 871 hasta 29 de febrero de 1872, tomamos los siguientes datos: re- 
manente de las oficinas de recaudación, 1:526,518.26; diversas en- 
tradas de tesorería, 675,951.95; varios empréstitos, 7:453,825.50. 
Total: 9:656,295.71. Déficit: 4:535,905.39. Total general: 
14:192,201.10. Del capítulo de la inveisión anotamos: el depaita- 
mento de guerra que absorbió 3:675,324.88, y lo pagado por cuen- 
ta de diversos empréstitos, 2:109,077. 

SERVICIO DE DEUDAS 

Segán la memoria déla junta de crédito publico, correspondien- 
te al período comprendido desde el 4 de mayo del año 1870 hasta 
el 31 de diciembre del año 1872, los fondos recibidos en 1872 pa- 
ra el servicio de deudas en el año y saldos del anterior se distri- 
buyen así: rentas adscriptas recibidas de la colecturía, tesorería y 
sellos y patentes 4:492,663.87; del superior gobierno 207,1 76.52; 
suplido del fondo de reserx^a de 1872, 102,148.73. Total 
4:801,989.12. Observaciones de la junta: hay que preocuparse de 
la unificación de las deudas; existen trece deudas públicas que se 
sirven y dos que no se sirven; hay seis tipos de interés y otros 
tantos de amortización. 

He aquí un resumen recapitulativo del servicio de las deudas 
publicas, según un cuadro inserto en la obra del director de la ofi- 
cina de estadística, señor Vaillant « La República Oriental del 
Uruguay en la exposición de Viena », desde el año 1859 hasta 
fines del año 1872. Pagado en los 14 años por amortización 



T 



ADMINISTRACIÓN DEL GENERAL BATLLE 239 

10:30.1,405, por intereses, etc., 12:153,955. Total pagado 
22:459,360; títulos amortizados 19:848,720.25; menos la amortiza- 
ción de rescate de tierras que no se efectúa en dinero, pero que está 
comprendida en el cuadro, 305,795.46. Total 19:542,924.46. Véase 
Jas deudas comprendidas en el cuadro: fundada, interna 1.' serie, 
fi:anco-ingIesa, empréstito montevideano-europeo, rescate de tie- 
rras, interna 2." serie, empréstito extraordinario, fundada 2." 
serie bis, extraordinaria, pacificación 1.", uruguayo, empréstito 
ooniercial I.**, empréstito comercial 2.^, empréstito platense, em- 
préstito argentino. Monto primitivo de la deuda según el cuadro 
3ÍrE<5ptico de la junta de crédito publico 53:237,874.92; exis- 
fceríoia en 1.*' de enero de 1873, 41:481,235.67. Los títulos 
¿iKxmortizados ascienden á 11:756,639.25, á lo que hay que agi'egar 
1^^ deudas amortizadas que no figuran en el cuadro por estar 
e^^Mzti'^ignidaSj tales como el empréstito comercial 102,000; el emprés- 
ti-tj^r^ platense 2:500,000; el empréstito argentino 1:000,000; el saldo 
ae la fundada I.* serie 3:490,081 que suman 8:092,081. Total 
1 OiS48,720.25. Y descontando la amortización de rescate de tie- 
rra*» 305,795.46, quedan 19:542,924.79. 

LEYES DE PRESUPUESTO 

I--a ley de presupuesto para 1869, dictada en octubre de 1868, 

^l^ ol monto de los gastos generales de la nación en 4:610,023, y 

los recursos en 3:273,228 pesos los nacionales y en 634,000 los de 

™ JUTita económico-administrativa de Montevideo, autorizándose 

^apresamente al poder ejecutivo para tomar á interés la cantidad 

^^cesaria para cubrir el déficit, bajo las condiciones menos onero- 

®^** para el estado. Se autorizó además al poder ejecutivo para 

<5ontratar un empréstito de 300,000 pesos para cubrir el déñ- 

^it de la junta económico-administrativa y proseguir las obras del 

^*ilo de dementes, del asilo de huérfanos, empedrados, terraplenes, 

^^* En el presupuesto general de gastos está incluido el servicio 

"^^micipal del departamento de Montevideo. Los presupuestos de 

los demás departamentos que fueron sancionados aparte, montan 

^ 822,563 pesos y según la ley deberán pagarse con todas las ren- 

*^ que por disposiciones vigentes se balbín afectadas á ese objeto. 



240 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 

En el presupuesto general de gastos^ mencionaremos estas par- 
tidas: cuerpo legislativo 95,556; policía de la capital 204,929; ins- 
trucción primaria en el departamento de Montevideo 108,960; es- 
tado mayor general 49,120; figurando 2 brigadieres generales y 
10 coroneles mayores; parque de artillería 25,044; 2 escuadrones 
de caballería 59,630; batallón l.« de cazadores 65,366; 2.' de ca- 
zadores 65,366; regimiento de artillería 49,776; división oriental en 
la guerra del Paraguay, plana mayor 9,492; 2.** escuadrón de artille- 
ría 13,524; compañías 24,516; batallón «Voluntarios Independien- 
tes:^ 36,081; batallón «24 de Abril» 42,468; escolta « General Cas- 
tro» 7,824. El estado mayor pasivo absorbe 346,410 pesos, figuran- 
do 35 coroneles, 22 coroneles graduados, 46 tenientes coroneles, 
15 tenientes coroneles graduados, 89 sargentos mayores, 47 sargen- 
tos mayores graduados, 123 capitanes, 30 ayudantes mayores, 7 1 te- 
nientes primeros, 50 segundos, 88 subtenientes. Las viudas y meno- 
res militares absorben la cantidad de 433,180 pesos; el cuerpo de 
inválidos 1 11,648; la comandancia general de campada 39,864; ran- 
cho, vestuarios y otros gastos para los cuerpos de línea y fuerzas de 
Santa Teresa y Yaguarón 258,656; jubilados 35,326; obligaciones 
de la nación 578,816 pesos, sobresaliendo el murallón de la playa 
100,000, movilización de fuerzas con motivo de la sublevación en 
Mercedes 100,000, crédito Gounouilhou 107,000, crédito Antonini 
42,000, compra de almacenes de aduana, 152,000. En el cálculo 
de rentas de la nación, se destacan la aduana de Montevideo y 
receptorías 2:952,428, el sobrante del papel sellado y patentes 
203,000, rentas de correos 62,000, timbre nacional 10,000. En el 
cálculo de rentas de la junta de Montevideo, se destacan la lotería 
de la caridad 200,000, la contribución directa 150,000, abasto y 
tabladas 141,600, mercados 62,400, patentes de rodados 25,000. 
Al discutirse en el senado el cálculo de recursos, sostúvose que 
era excesivamente baja la cifra sancionada por la cámara de dipu- 
tados, como que la sola aduana había producido cuatro millones, 
comprendidas las rentas afectadas al servicio de las deudas póbli- 
cas. Por mensaje de 26 de febrero de 1869, manifestó el poder 
ejecutivo á la asamblea que el monto de la lista civil y militar es 
de 1 50,000 pesos mensuales; que los créditos reconocidos á favor 
de Capurro, Gounouilhou, Herrera, Antonini y otros absorben 



ADMINISTRACIÓN DEL GENERAL BATLLE 241 



40,000 pesos mensuales; que para atender esos pagos ha tenido 
que atrasarse el servicio de las demás obligaciones; que las cir- 
cunstancias se agravan por la ley de presupuesto que introduce un 
aiiiaaento de 25,000 pesos mensuales en las listas civil y militar; 
gu« si bien es cierto que la misma ley de presupuesto autoriza la 
co^r^tratación de empréstitos, no es posible echar mano de ese aiv 
tífc:«7Ío dentro de la crisis monetaria que sufre el país. De acuerdo 
coi:m lo aconsejado por la comisión de hacienda, se votó la ley de 
9 <5i.^ abril que introduce economías por más de doscientos mil 
pe^os. 

■ ^ ley de presupuesto sancionada en enero de 1871 fija los gas- 
tos públicos en 6:298,980 pesos, incluidos los departamentos, y el 
cal ^i^iilo de recursos en 5:085,799, resultando un déficit de un mi- 
llÓKrm doscientos mil pesos que el poder ejecutivo podrá cubrir to- 
ma-«r» ¿o dinero en plaza al interés corriente. Los gastos se distribu- 
yera. ^: cuerpo legislativo, ministerio de relaciones y departa- 
mcxitode gobierno 766,938; junta económico-administrativa de 
Moi^tevideo 545,236; presupuestos departamentales 687,533; de- 
partiamento de guerra 2:058,665 ; departamento de hacienda 
2:237,607. En el cálculo de las rentas figuran la aduana y recep- 
torías con 2:956,000; sobrante de sellado y patentes con 240,000; 
correos 1 00,000; junta de la capital 547,800; juntas departamen- 
tales 500,000 ; acciones del ferrocarril central 501,235 y en me- 
nor escala otros arbitrios. Vale la pena de descomponer algunos 
de los rubros más relacionados con el desenfreno de los gastos 
públicos. En guerra y marina, se destacan el estado mayor gene- 
ral con tres brigadieres generales y once coroneles mayores por 
58,440 pesos, tres escuadrones de caballería 123,043, cuatro ba- 
tallones de cazadores de 95,688 pesos cada uno de ellos, un regi- 
miento de artillería 77,431, pensionistas 16,344 pesos, estado ma- 
yor pasivo 419,846 pesos, con 36 coroneles, 89 tenientes coroneles, 
29 tenientes coroneles graduados, 96 sargentos mayores, 53 sar- 
gentos mayores graduados, 133 capitanes, 84 tenientes primeros, 
61 tenientes segundos, 86 alféreces; viudas y menores militares 
485,751 pesos; inválidos 1 15,500; rancho,' vcátuarios y otros gas- 
^254,200; en el departamento de hacienda, jubilados 44,164; 
menores y pensionistas civiles 46,604; obligaciones de la nación: 



242 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 

créditos Gounouilhou 74,000, Antonini 42,000, Capurro 78,000, 
deuda francesa sin arreglar 5,000, deuda inglesa 16,718, acciones 
ferrocarril 501,235, servicio empréstito •argentino 360,000, junta 
de crédito público conforme al artículo 7.® de la ley de 4 de mayo 
144,000, constituyendo en conjunto las obligaciones 1:296,000 
pesos. 

DIVERSOS DATOS DE LA ASAMBLEA Y DE LA COMISIÓN PER- 
MANENTE 

Durante el año 1869, recibió la asamblea general, aparte de los 
documentos de que ya hemos hecho uso en el curso de estas refe- 
rencias históricas, los mensajes indicados á continuación : el de 
apertura de las sesiones ordinarias en 15 de febrero, declarando 
que ha existido déficit á consecuencia del descenso de las rentas 
y que la tranquilidad publica es constantemente amagada; el de 
29 de mayo sobro venia para que el presidente de la república 
pueda ponerse al frente de las fuerzas movilizadas en campaña; el 
de 31 del mismo mes sobre aplicación de medidas prontas de se- 
guridad de acuerdo con el artículo 81 de la constitución; el de 15 
de julio que anuncia el restablecimiento de la paz, mediante el so- 
metimiento de los sublevados, habiendo surgido, según el poder 
ejecutivo, del seno mismo de la asamblea las causas del conflicto 
subversivo. Durante el año 1870, el poder ejecutivo pasó un men- 
saje de apertura de las sesiones ordinarias, en el que declara que 
la guerra del Paraguay toca á su término y que en consecuencia 
se ha ordenado el regreso de la división oriental después de cinco 
años de lucha, agregándose que la crisis económica y financiera 
que sufre la república desde hace dos años continuará producien- 
do sus estragos mientras la asamblea no ponga remedio al mal; el 
de 21 de febrero, dando cuenta de haberse efectuado varias pri- 
siones y destierros; el de 13 de abril por el que se veta la ley banca- 
ria y se anuncia que se ha producido una invasión armada en la 
república; el de 23 de mayo sobre venia para que el presidente 
asuma el mando del ejército nacional en campaña; y el de veto á la 
ley de pensiones á las viudas y empleados civiles sancionada el año 
anterior, fundándose el poder ejecutivo en que el erario está recar- 



ADMINISTRACIÓN DEL GENEUAL BATLLE 243 



gado solamente dentro del presupuesto general y departamental de 
gastos con un déficit de *J:300,000 pesos. 

La comisión permanente, durante el año 1869, declaró que no 
era de su incumbencia, sino privativo de la cámara respectiva, el 
otorgamiento de la venia solicitada por el senador doctor Magari- 
üos Cervantes, para aceptar un ministerio; advirtió al poder ejecu- 
tivo que era contrario á la Ly el decreto que mandaba quemar los 
títulos de deudas recibidos en garantía de la emisión circulante 
y previno al mismo poder que los destierros y prisiones consuma- 
das en el mes de octubre son violatorios de los artículos 88 y 136 
de la constitución de la repCiblica, aán cuando valora las circuns- 
tancias porque atraviesa el país y la necesidad de tomar medidas 
prontas de seguridad. En el mismo año, el poder ejecutivo dio 
cuenta de la terminación de la revolución encabezada por el gene- 
ral Caraballo ( mes de julio ) vencida en el Paso de Masangano; 
solicitó el apoyo de la comisión permanente en vista de que se or- 
ganizan elementos para perturbar la paz ( mes de octubre ); señaló 
la contradicción que existe al imponer el servicio de las armas á 
todos los que tengan más de 17 años y al negar el ejercicio de la 
ciudadanía á los que no saben leer ni escribir, solicitando una ley 
interpretativa que la comisión permanente declaró fuera de sus 
atribuciones; y comunicó que había resuelto enajenar la mitad de 
las rentas de cada departamento, con excepción de las de Monte- 
video, afectando su producto á los fines de la ley. Durante el año 
1870, dio cuenta el poder ejecutivo por mensaje de 16 de julio de 
(jue había tomado medidas prontas de seguridad, en pnísencia de 
las conjuraciones que se realizan en la capital y en el interior en 
combinación con la revolución acaudillada por Aparicio y declaró 
más tarde por el decreto de 23 de agosto á la república en estado 
de sitio, anticipando que todo acto de insubordinación militar, co- 
nato de conspiración, hecho ó publicaciones que coarten la acción 
del gobierno y desmoralicen la confianza de los ciudadanos, serían 
reprimidos y castigados por las leyes militares. La comisión per- 
manente manifestó que no podía prestar su aprobación á este de- 
creto, en razón de que el estado de sitio es contrario al espíritu de 
la constitución. Se conformó el poder ejecutivo con la doctrina 
sustentada por la comisión permanente y dictó otro decreto regla- 



244 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 

mentando el modo y forma del cast^ á los reos de traición, cons- 
piración y deserción, que la comisión juzgó que se encuadraba 
dentro del artículo 81 de la constitución de la república. Durante 
el año 1871, se advirtió al poder ejecutivo que el contrato de ado- 
. quinado de las calles de Montevideo era violatorio de la ley de 
presupuesto, de la ley de empedrados y de la que manda sacar á 
licitación toda obra pública. Por nota del mes de marzo, la junta 
de crédito se presentó á la comisión permanente comunicando que 
carece de fondos para atender al servicio de la tercera serie de 
deuda fundada creada por decreto de 28 de julio de 1870, que 
arregló el crédito de la sucesión de don Agustín Castro de acuerdo 
con la autorización legislativa del propio mes de julio. Solicitábala 
junta una interpretación de la ley de 4 de mayo de 1870, que la co- 
misión permanente declaró que no era de su incumbencia. Por 
mensaje del mes de julio, presentó el poder ejecutivo los antece- 
dentes relativos á la negociación de paz entablada bajo la media- 
ción oficiosa del general Osorio, que no tuvo resultado, y anuncia 
que hará uso del artículo 81 de la constitución. En la sesión del 
17 de noviembre, pronunció el ministro de relaciones exteriores 
un discurso, del que reproducimos los siguientes párrafos: ♦ nues- 
tros intereses en la república Argentina estaban completamente 
abandonados. Se ha cometido ese error y las consecuencias han 
sido lo más funestas y deplorables. Teniendo allí toda la emigra- 
ción revolucionaria, partiendo de allí todos los elementos de gue- 
rra y siendo desde allí que se nos combatía, no hemos tenido sin 
embargo un diplomático que levantara el grito de la justicia que 
nos asistía para impedir ese escándalo cometido á la faz del mun- 
do entero, porque en ninguna parte se hace lo que se ha hecho en 
la república Argentina con respecto á nosotros». Al finalizar el 
año, dio cuenta el^oder ejecutivo de habei*se realizado en Lon- 
dres el empréstito destinado á la conversión de los billetes circu- 
lantes. Durante el año 1872, finalmente, la comisión permanente 
advirtió al poder ejecutivo que en la contratación del empréstito 
europeo, se había violado el artículo 27 de la ley de 4 de mayo de 
1870, habiendo sostenido á la vez el autor de la moción que esta- 
ba violado el artículo referente al destino de los fondos, desde que 
todavía en el mes de mayo no se había procedido á la conversión 
de los billetes. 



ADMINISTRACIÓN DEL ÜENKKAL BATLLE ¿45 



LA ADL'AXA DK MONTEVIDEO 

Hemos indicado ya ol producto de v.irios impuestos, soj^án los 
datos suministrados por los estados generales de contaduría, las 
memorias de hacienda y los mensajes presidenciales. Completare- 
mos esas referencias, con estos nuevos guarismos relativos al mo- 
vimiento rentístico en la aduana de Montevideo exclusivamente, 
que reproducimos de «Kl Siglo» de la época. He aquí ante todo el 
producto de la renta y su destino durante el año 1871: rentas ge- 
nerales: importación 2:309,345.52 pesos; eslingaje y almacenaje 
110,163.63; reembarco y guías 34,558.50. Total: 2:454,067.74. 
Afectado al servicio de la deuda fundada: 4 % de exportación 
299,279.32; 2 % de importación 261,754.83. Total: 561,034.15. 
Afectado á la deuda interna: 3 % de importación 417,777.08; 
2 *^ „ de exi>oi-tación 149,936.68; 2 " ,. sobre las carnes 17,906.98; 
tonelaje 39,475.40. Total: 625,096.14. Afectado á empréstitos 
contratados á oro: 2 "/„ de importación al empréstito comercial 
278,404.23; 4 'V.. de importación al empréstito platense 557,783.36; 
4 ^\'o de importación al empréstito extraoi-dinario 251,113.96. To- 
tal: 1:087,301.55. Afectado á la deuda extraordinaria: 2 **/o de ex- 
portación 14,357.23. Contribución directa: 4 "oo de importación 
56,090.01. Monto de la renta 4:797,946.82 pesos. 

En los dos años anteriores, la aduana de Montevideo había dado 
las siguientes cantidades: 

Año 1870: contribución directa 56,237.34; rentas generales: 
importación 2:328,222.76; eslingaje y almacenaje 114,058.55; 
reembarco y guías 29,379.83; servicio de la deuda fundada: 4 % 
de exportación 260,060.20; 2 % de importación 262,711.82; ser- 
vicio de la deuda interna: 3 % de importación 422,422.37; 2 % 
de exportación 131,861.22; 2 % sobre las carnes 15,267.24; tone- 
laje 50,684.80; servicio del empréstito comercial 281,836.33; 4 % 
del nuevo adicional 56,408.48. En conjunto 4:009,154,94 pesos. 

Año 1869: contribución directa 46,¿;68.80; rentas generales: 
imjK)rtación 2:489,439.36; eslingaje y almacenaje 112,457.90; 
reembarco y guías 35,146.75; servicio de la deuda fundada: 4 % 
de exportación 288,204.57; 2 % de importación 286,960.81; ser- 



I 



246 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 

vicio de la deuda interna: 3 % de importación 478,979.84; 2 % 
de exportación 145,739.95; 2 % sobre las carnes 10,862.82; to- 
nelaje 54,924.60; servicio del empréstito comercial 319,822.18- 
Suma total 4:268,807.58 pesos. 

Esta descomposición de las afectaciones de la renta aduanera, da 
idea de la creciente elevación de los derechos. Al votarse en 1869 
algunos de los adicionales de importación, dijo el miembro infor- 
mante de la comisión de hacienda de la cámara de diputados: «es- 
tamos en una posición en que por donde quiera que se mire, no 
se sabe de dónde sacar recursos sin afligir al pueblo*. Agregaron 
otros diputados que los vinos que por la ley debían pagar el 
22 '//^, tenían que satisfacer realmente por efecto de los adiciona- 
les el 32 % y que los efectos que por la ley estaban libres de de- 
rechos, pagaban por efecto de los mismos adicionales el 1 3 ^/¡y 



i 

i 



CAPÍTULO xn 
Administración de don José B. BUauri 

( l.» de marzo de 187a á 15 de enero de 1875 ) 



ENTRE DOS MOTINES MILITARES. — UNA REVOLUCIÓN 

Fué muy reñida la lucha presidencial de 1873. El doctor José 
E. Ellauri, que resultó triunfante en la elección del 1.° de marzo, 
se creyó obligado á presentar á la asamblea nota de renuncia, bajo 
la presión de disidencias radicales entre los legisladores. No le 
fué aceptada, por unanimidad de votos, la renuncia, y entonces 
desistió de su actitud, no sin que antes se produjera un amago 
de motín militar que puso ya de relieve los grandes peligros de la 
nueva situación política. Todos los batallones salieron de sus 
cuarteles sin autorización ni noticia del gobierno y fueron á si- 
tuarse en la plaza Constitución, según unos para impedir que la 
asambh?a aceptase la renuncia presentada, segán los más para in- 
fluir en la elección presidencial si la excusación era aceptada, según 
otros para ejercer presión en el nombramiento de presidente 
del senado. De esos distintos rumores se hizo eco en la cámara 
de diputados el doctor Pedro Bustauíante, fundando una interpe- 
lación el ministerio. Agregó el interpelante que la capital había 
estado en plena conmoción. Según manifestación del señor Isaac 
de Tezanos, habían llegado á oídos de los jefes de la guarnición ru- 
mores de revolución, y salieron al frente de los batallones para 
ofrecer su concurso al presidente de la república, mereciendo por 
ese acto un arresto de veinticuatro horas. Fué interpretada gene- 
ralmente esa salida de los batallones, como un principio de motín 



I 



248 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 



militar. Y la verdad es que los acontecimientos posteriores, justi- 
ficaron plenamente á los que así opinaban. El 10 de enero de 1875, 
las facciones armadas, á la sombra de la tropa de línea, interrum- 
pieron la elecciones de alcalde ordinario con bárbaras escenas de 
sangre en la plaza Constitución, Cinco días después, los jefes de 
los cuerpos de la guarnición, coroneles Navajas, Latorre, García, 
Etcheverry, Casalla, Casariego, Tezanos y Arribio, realizaron el 
motín militar que dio en tierra con el gobierno del doctor Ellaurí, 
y nombraron gobernador provisorio á don Pedro Várela.' El mismo 
día fué creado el 5.** de cazadores, confiriéndose su mando al ma- 
yor Máximo Santos. Entre los dos motines, que sirven de marco 
á la administración Ellauri, tuvieron lugar otros disturbios políti- 
cos de bastante resonancia. En el mes de diciembre de 1874, es- 
talló la revolución encabezada por el coronel Máximo Pérez en el 
departamento de Soriano, que fué batida y deshecha en pocos días 
por las fuerzas del gobierno, y se prod ujo el asesinato del coman- 
dante Romualdo Castillo, jefe del batallón 2." de cazadores, de 
guarnición en PaysandCi, uno de los jefes más leales del gobierno. 

EMPRÉSTFTOS Y CONSOLIDACIONES 

Gravísimas complicaciones financieras dificultaron la marcha 
de la administración Ellauri. De ellas dan idea acabada las resolu- 
ciones legislativas que pasamos á extractar. 

La ley de 1." de julio de 1873 autorizó la contratación del em- 
préstito extraordinario 2.'^ serie, por 4:000,000 de pesos, con 12 '^^^ 
de interés anual y 3 /^ de amortización acumulativa. Tipo mínimo 
de colocación el 92 %, pudiendo pagar el gobierno hasta el 2 *^ 
á título de comisión y garantías por la colocación del empréstito. 
Destino: 3:000,000 para el pago del presupuesto y diversos crédi- 
tos pendientes y 1:000,000 para atender el déficit dejado por ol 
empréstito uruguayo, en el rescate de la emisión de billetes banca- 
rios garantidos por la nación. Una segunda ley de 27 de noviem- 
bre de 1874, autorizó al poder ejecutivo para dar en caución de 
las obligaciones que necesitase contraer, el saldo del millón de po- 
sos, afectado al servicio de las notas bancarias á cargo del estado, 
pudiendo, en caso necesario, enajenar los títulos caucionados al 



ADMINISTRACIÓN DE DON JOSÉ E. ELLAÜRI .240 

mejor tipo. Quedaba asimismo autorizado el poder ejecutivo para 
atender con el producto de esas operaciones el servicio de las deu- 
das durante el año y compromisos para la conversión de los bille- 
tes nacionalizados. Destinó finalmente la ley á la conversión, el 
producto de los títulos aán no colocados en Londres del emprésti- 
to uruguayo y las propiedades territoriales y valores de cartera 
(|ue por la ley de 4 de mayo de 1870 se asignaban al poder ejecu- 
tivo como recurso administrativo. 

La ley de 25 de septiembre de 1873 aprobó la convención di- 
plomática celebrada con el gobierno italiano el 5 de abril del mis- 
mo ;mo, por la que establécese la suma de un millón doscientos 
mil posos para pago de las reclamaciones procedentes de la gue- 
rra grande, con un interés del 5 •^/y anual y una amortización pro- 
gresiva del 1 ^'o en el primer quinquenio y del 5 Vo en los quinque- 
nios finales, debiendo efectuarse la amortización á propuestas y 
sacarse cada año el importe del servicio de las rentas de papel se- 
llado y patentes. La comisión de legislación del senado, calificó de 
desacertada é injusta la ley de 1853, que impuso al país el pago 
de perjuicios fortuitos. La comisión de legislación de la cámara 
de diputados, agregó en su informe que al dictarse esa ley de per- 
juicios de guerra, el extravío de las pasiones políticas sacrificó, 
quizá con la mejor intención, los más sagrados intereses del país, 
anulando los principios racionales y universales del derecho de 
gentes que eximen á la naciones de toda culpa y responsabilidad 
en los perjuicios que los habitantes de un país, nacionales ó extran- 
jeros, sufran por causas de guerra, y abriendo la i)uerta á reclama- 
ciones escandalosas, gracias al arbitrio de las informaciones suma- 
rias y declaraciones de testigos admitidas á título de prueba. Du- 
rante la administración Batlle, se dictó la ley de 13 de noviembre 
de 1869 que autoriza el emplazamiento de todos los reclamantes 
comprendidos en las gestiones de la legación de Italia, y á esa ley 
se debe la convención de (jue nos ocupamos. 

Con el propósito de aliviar el peso de las deudas, presentó el 
gobierno á la asamblea un proyecto de empréstito por la cantidad 
de 20:941,810 pesos, en títulos (|ue al 72 "/o permitii-ían el rescate 
de diversas deudas internas de. onerosísimo servicio, con capital de 
18:859,250 pesos. La comisión de hacienda de la cámara de di- 



250 ORÍGEN DE NÜ158TRAS DEUDAS 

piitadoR, dijo que el rescate era de una utilidad evidente, puesto 
que todas las dfeudas á unificarse devengaban el 1 2 ''o de in- 
terés y absorbían al año .•>:34o,473 pesos, mientras que el servicio 
del empréstito de conversión sería de 1:842,400, obteniendo en- 
tonces el erario público una economía de 1:503,073. La comisión 
de hacienda del senado, encontró también que el proyecto alivia- 
ba grandemente la situación del erario por la reducción del inte- 
rés y que la proyectada operación permitiría á la vez que enjugar 
el déficit, reducir los impuestos, que aquí eran nuís altos que en la 
Argentinay alejaban ai inmigrante de nuestro puerto. De esta atmós- 
fera tan favorable, surgió la ley de 1." de octubre de 1873, que au- 
toriza la contratación de un empréstito externo de 27:260,000 pe- 
sos equivalentes á 5:800,000 libras esterlinas, con 6 'V „ de interés 
y 1 " o de amortización acumulativa por sorteo y á la par, y comi- 
siíSn de 2 y 1/2 " ,„ para consumar el rescate de los empréstitos ex- 
traordinarios 1.^ y 2." serie, pacificación 1.' y 2/* serie, títulos por 
rescate de tierras, deuda fundada 2.'* serie bis y consolidados de 
1872, que representan un monto de 18:859,250 pesos, afectándose 
al servicio de la nueva operación el 6 "o de importación hipote- 
cado al empréstito extraordinario 1.'^ serie y el excedente del ser- 
vicio del empréstito uruguayo. En junio de 1874 pidió el poder 
ejecutivo que se estableciera el fondo amortizante de 2 ^ oí y agre- 
gó lo siguiente en otro mensaje de igual fecha: que los comisiona- 
dos doctores Pérez Gomar y Bustamante habían contratado adro- 
f eréndum con la casa Thompson Bonar y C.*^ de Londres el emprés- 
tito de conversión, con diversas modificaciones impuestas por los 
contratistas, que requerían sanción legislativa; que dicho emprés- 
tito al tipo mínimo de 75 "/o produciría un resultado líquido de 
19:763,500 pesos y como las deudas á rescatar montaban á 
18:859,250 en 1.*^ de enero de 1873, quedaría un sobrante de 
904,250 pesos; que entre las deudas unificadiis figura el emprés- 
tito extraordinario 2.* serie por 4:000,000 de pesos, que no se ha 
emitido ni habría que emitir una vez consumada la 0[>eración pro- 
yectada, economizando en tai caso el erario público cuatrocientos 
mil pesos más, que representa la diferencia entre el tipo del 90 /^ 
que fija la ley de 1.** de julio de 1873 para la enajenación de ese 
empréstito y su valor escrito; que el mencionado empréstito extra- 



Administración de don josé e. ellaürí 25l 

ordinario 2.* serie autorizado, como ya dijimos, para atender el 
pago del presupuesto y cubrir el déficit para la convers¡(5n de los 
billetes bancarios, no había sido sacado íí licitación, prefiriéndose, 
atenta la mala situación del mercado, una propuesta del Banco 
Alemán Belga y don Kafacl Fragueiro por la suma de dos millo- 
nes cuatrocientos mil posos oro, con garantía prendaria de caute- 
las del empréstito al 90 ^ /o de su v^alor escrito. Después de largos 
debates, el cuerpo legislativo rechazó el contrato ad referéndum 
suscrito por Thompson Bonar y C* y los comisionados del gobierno. 
El préstamo prendario á que hace referencia el mensaje que 
acabamos de extractíir, se realizó en noviembre de 1873, de acuer- 
do con las siguientes bases: los prestamistas entregarían dos mi- 
llones cuatrocientos mil pesos, correspondiendo 1:500,000 al Banco 
Alemán-Belga y 900,000 al señor Fragueiro; la garantía consistiría 
en cautelas del empréstito extraordinario por la cantidad de dos 
millones seiscientos sesenta y siete mil pesos al 90 % de su va- 
lor; el gobierno efectuaría el reembolso mediante los primeros fon- 
dos del empréstito de conversión de deudas; el préstamo devenga- 
ría el mismo int(Tés que his cautelas dadas en prenda; los presta- 
mistas quedaban comisionados para colocar el empréstito de con- 
versión. El fracaso absoluto de esta operación de crédito, en vir- 
tud del rechazo por la cámara del contrato de la casa Thompson 
Bonar y C.'*, impidió la chancelación del préstamo prendario con 
grave perjuicio de los acreedores y del erario público. Segñn una 
representación del Banco Alemán-Belga, anos después, lo adeuda- 
do en 31 de dicieínbre de 1879 á dicho establecimiento de crédi- 
to, montaba á 2:539,575 pesos, teniendo en su poder á título de 
garantía 1:011,1 1 1 pesos en cautelas del empréstito extraordinario 
2.« serie, 306,180 en títulos adicionales y 300,088 en títulos espe- 
ciales, aparte de 1 53,383 pesos de estos últimos á recibiree por 
intereses del ano 1879. Todos los fondos públicos referidos, cal- 
culados sobre la base de su precio corriente, representaban 
877,510 pesos oro. La suma reclamada por el Banco, distribuíase 
así: por capital 1:450,000; por intereses 1:089,575; monto total: 
2:539,575 pesos. Otros acreedores, aceptaron la adjudicación en 
pago de los títulos dados en garantía. IVro el Banco prefirió pro- 
t(».süir por falta de ííumpliniiento. De ahí el mantenimiento de su de- 



252 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 

rocho, que (lió lugar en el auo 1883 á una nueva propuesta de 
arreglo, sobre la base de la adjudicación de los títulos dados en 
garantía y creación de una nueva deuda por la cantidad de 
1:250,000 pesos de 4 "^¡^ de interés y 2 % de amortización. Es- 
tablece un mensaje gubernativo del mismo año, que los títulos que 
s(í adjudicaban en virtud del mencionado arreglo eran los siguien- 
tes: empréstito extraordinario 2.^ serie 1:611,111; adicionales 
306,180; especiales 913,620; nueva deuda 1:250,000. Total: 
4:080,911 pesos. Advertiremos que al hacerse el préstamo, que 
tan deplorable resultado había de dar, opinaba «El Siglo» que el 
interés devengado por el Banco era muy ventajoso, atento que en 
esos propios mooientos, debido á las dificultades económicas 
con que luchaba el Río de la Piata,*las mejores firmas tenían que 
pagar el 1 1/2 y hasta el 2 % mensual. 

Al finalizar el año 1873 presentó el poder ejecutivo un proyec- 
to de ley á la asamblea, consolidando bajo la denominación de 
«Fondos públicos Uruguayos» de 6 % de interés y 1 % de amor- 
tización acumulativa, diversas deudas liquidadas hasta fin de di- 
ciembre de 1873, por valor de 5:799,826 pesos. Sobresalen en este 
monto, 3:133,006 pesos de bonos de 1854; 1:963,404 pesos de la 
deuda francesa, correspondiendo de ésta ultima íí capital 758,407, 
á intereses 1:159,452, al ü %, hasta diciembre de 1872 y íí inte- 
reses posteriores 45,504; y otros créditos más por fusiles, gastos 
de pacificación, sueldos y suministros. 

DIFICULTADES FINANCIERAS DE LA SITUACIÓN 

Abrió el I .*' de enero de 1874 con una deuda consolidada circu- 
lante de 39:332,112.95, cuyo servicio en 1873 absorbió según cua- 
dros publicados por «El Siglo» la suma de 5:370,934.25 pesos. Co- 
rrespondía á intereses 3:239,677.85, lí amortización 1:979,661.69 y 
á comisiones 1 51,594.7 1 pesos, habiéndose amortizado 2:269,501.47 
pesos nominales. Los servicios, según esos cuadros, clasificában- 
se así: 



.».i.JLv ..* 



AT>MINISTKAf'I<'»N DE DOX JOSÉ E. ELLAURI 2^»^ 



InU^nm 1.^ Bcrio (i % 1 /ó 

Montovideano-europoo. . . () % 1 /(, 

Rescate de tierras . . . . 1 2 % excedente de la renta 

Interna 2.« serie O % 1 % 

Franco-inglesa 5 % '- % 

Empréstito extraoi-dinario . . 12 % excedente de la renta 

Deuda extraordinaria ... 6 % 1 % 

Fundada 2.'» serie bis ... 12 % :5 % 

Pacificación 1.'' serie . . . 12 % oxcedento de la renta 

Empréstito uruiruayo ... (i % 212 % 

Pacificación 2.^ serie ... 12 % (i % 

Consolidados 1872 .... 9 % I % 

Un informe de Ir* comisión de cuentas del cuerpo legislativo, 
publicado en la prensa de la época (pie examinamos, estiblece que 
durante ol año transcurrido desdo el 1." de marzo de 1872 á 1." 
de marzo de 1873 (gobierno de Gomensoro), los fondos adminis- 
trativos montaron á 17:719,750 i)Cso.s, incluyendo los empréstitos 
contratados y las rentas afectas al servicio de las deudas. Las ren- 
tas (1(» aduana dieron 7:982,584 pesos, de cuya suma sólo ingresó 
lí reutas generales la partida de 1^:082,43 1. I^srentíis de papel se- 
Ilado y patentes redituaron 435,413 pesos. 

Al discutirse en la cíímara de diputados la ley de que antes hi- 
cimos mención, autorizainlo la venta del millón de pesos en títulos 
del empréstito extraordinario 2.=* serie, afectado al servicio de los 
billetes bancarios, sostuvo uno de los diputados que el emprés- 
tito europeo había dejado déficit, porque la ley se había violado, 
no dándose á los fondos su aplicación primordial. Agregó que el 
préstamo del banco Alemán -Belga estaba vencido y que el go- 
bierno carecía de recursos para cumplir su compromiso. «La situa- 
ción es afligentc, dijo en el mismo debate el ministro, y no pode- 
mos demorar, porque el agua nos llega á los Libios». Según datos 
de origen oficial, la junbi de crédito público cpiedará en descu- 
bierto en 31 de diciembre de 1874 por la cantidad de 733,000 pe- 
flos, emanando 345,000 del déficit de la conversión do los billetes, 
y el resto de las deudas que se sirven de rentas generales, tales 



254 ORIGEN l)K NUESTRAS DEUDAS 

como la de róscate de tierras, la deuda interna y el empréstito ex- 
traordinario 2.* serie. Si el crédito del estado se halla hoy debili- 
tado, dijo el ministro de hacienda, débese en primer lugar á la deu- 
da pública que absorbe la mitad 6 más de las rentas, gracias á ad- 
ministraciones despilfarradonis y derrochadoras, á las locuras de 
muchos y á las luchas frecuentes en que hemos vivido. Un país 
de 400,000 habitantes, que deduce la mitad de sus rentas, 6 sea 
cinco millones de pesos para el servicio de deudas viejas, no pue- 
de menos de sufrir las consecuencias deplorables que estamos su- 
friendo hoy. Agregúese el atraso de la riqueza y de la producción 
nacional, la falta de una confianza perfecta en la estabilidad de la 
pjiz, la crisis comercial y monetaria, la misma oposición que se ha- 
ce al gobierno, y se complementará el cuadro de abatimiento, dtm- 
tro djl cual tiene explicación el déficit que aiTOJa la aduana en lo 
que va corrido del año, de un millón doscientos mil pesos, con 
relación al año 1873. Después de estos debates, la cámara sancio- 
nó el proyecto que autoriza la caución y en caso necesario la venta 
de los títulos. 

Resolvió el gobierno en el mes de octubre tomar setecientos 
mil pesos sobre la garantía del mercado viejo, incluido en el cál- 
culo de recursos del año; pero la negociación fracasó, en razón de 
que los prestamistas exigían una venta con pacto de retro- 
venta, mientras que la ley sólo autorizaba para hipotecar, y fra- 
casó también una tentativa para colocar diversos títulos de deuda 
en la plaza de Buenos Aires. El ministro de hacienda doctor Bus- 
tamante, en una reunión de legisladores, provocada con el objeto 
de estudiar soluciones, dijo que se adeudaban los presupuestos de 
septiembre y octubre, que existía ya un déficit de 1:600,000 pesos 
que montaría á dos millones al finalizar el año; que el gobierno no 
tiene recursos para solventar las necesidades más apremiantes é 
imperiosas, como que representan los elementos de orden, de paz, 
de seguridad, con que cuenta el estado para cumplir su misión. 
Entre las soluciones propuestas en esa reunión, figuran: la crea- 
ción de un banco nacional ó simplemente privilegiado; el monopo- 
lio de la emisión menor; la venta del mercado viejo y de los cuar- 
teles; economías en el presupuesto; venta de la deuda pública afec- 
ta á la conversión de los billetes banoarios. Esta reunión que tu- 



ADMINISTRACIÓN DE DON JOSÉ E. ELLAURI 



vo lui^r cl 23 (le octubre, había sido antecedida de otra completa- 
mente estéril de comerciantes y banqueros. En el mismo mes de 
octubre, presentó el gobierno li la asamblea un proyecto, de acuer- 
do con esas idchs, autorizando la venta del mercado viejo, la ena- 
jenación al mejor precio de los títulos del empréstito extraordina- 
rio 2.'^ serie, vista la imposibilidad de obtener el tipo del 90 ° „ es- 
tablecido en la ley y finalmente la venta de los títulos de deuda 
afectados lí la conversión de los billetes nacionalizados. A media- 
dos del mes de diciembre, dirigió el gobierno un nuevo mensaje íí 
la asamblea lamentando la falta de sanción de los proyectos pre- 
sentados para mejorar el estado de la hacienda. «La situación 
creada por el progreso sucesivo del déficit, dice el mensaje, cuya 
influencia sobre la marchk general de los negocios, de la industria y 
el comercio, no es hoy dudosa para nadie, se hace ya insoportable; 
y si ella pudiera prolongarse hasta fin de año, difícil seria prever 
toda la gravedad de los peligros con (¡ue amenazaría al país y de los 
conflictos que produciría.» Para conjurar tales peligros, presentó 
dos nuevos proyectos el gobierno; por el primero se autorizaba á los 
bancos existentes para emitir billetes menores de 10 pesos hasta 
el monto de dos millones, en compensación de un préstamo de dos 
millones de pesos oro que harían los mismos bancos al gobierno, 
sobre la garantía de títulos de una deuda que se emitiría con ese 
objeto; por cl segundo, se autorizaba al gobierno para celebrar de 
una manera general contratos de venta y de crédito, destinados á 
cubrir el déficit. 

Dio origen ese plan de recursos á dos informes en cl seno de la 
comisión de hacienda de la cámara de diputados. Uno de ellos, 
aconseja la sanción de un proyecto que autoriza á los bancos, sí)- 
ciedades anónimas ó particulares, á emitir billetes fi accionarios, 
mediante depósito en la junta de crédito público de una cantidad 
igual en títulos de deuda que el poder ejecutivo emitiría hasta el 
monto de tres millones, con 1 "o de interés mensual y 2 7o anual 
de amortización, aplicándose su producto al rescate del emprésti- 
to extraordinario. Y el otro, prestigia un proyecto por el que se 
autoriza á la junta de crédito público á emitir tres millones de pe- 
sos en billetes fraccionarios, que se entregarían al público á cam- 
bio de oro, recibiendo el gobierno dos millones para cubrir cl dé- 



256 ORIGEN DE NUESTRA8 DEUDAS 

ficít, con garantía del mercado viejo, los cuarteles, loa depósitos 
de aduana y las acciones del ferrocarril central pertenecientes al 
estado. 

Entre los medios de conjurar la grave crisis, mencionaremos 
también la traslación del servicio de la deuda pública á mercados 
exti*anjeros. Dijo á este respecto la comisión de hacienda de la cá- 
mara de senadores, que el país había amortizado fuertes sumas 
en fondos públicos y que á ello se debía la escasez de metálico con 
que luchaba la plaza, habiendo agravado la situación el déficit 
considerable ocurrido en la producción de lanas y cereales. Loca- 
lizadas y servidas las deudas en el exterior, volverían los valores 
á circular. De acuerdo con el proyecto del ministro de hacienda, 
quedaba autorizado el poder ejecutivo para proceder á la conver- 
sión de las deudas consolidadas á la sazón, con las denominaciones 
de rescate de tierras, empréstito extraordinario 1 ,^ serie, fundada 
2." serie bis, pacificación I.*» y 2.* serie y consolidados de 1872, 
en títulos de deuda externa de 6 "^/^ de interés y 1 ^ „ de amor- 
tización que recibirían al tipo del 70 ^/o los tenedores de don- 
das del 1 2 ^o y al tipo del 80 % los tenedoies de deudjís del 9 ^ o 
de interés. 

Corresponde á estas dolorosas postrimerías del año 1874, un 
préstamo de dinero, que bajo forma de anticipo sobre las rentas de 
aduana, otorgó el banco comercial al gobierno, para cubrir el ser- 
vicio ya vencido de una de las deudas públicas. De ese préstamo 
quedó un saldo pendiente de 23,660 pesos, que al 12 ^^ anual 
y mediante la capitalización trimestral de intereses, llega ya á 
622,542, según el estado de la contaduría de mayo 7 de 1902, que 
obra entre los antecedentes del proyecto de consolidación de la. 
deuda diferida. 

MOVIMIENTO DE DEUDAS PÚBLICAS 

En el cuaderno sexto de la dirección general de estadística figu- 
ra un cuadro del movimiento de la deuda pública, desde 1860 
hasta 1874, del que reproducimos los siguientes guarismos: 



ADMINISTRACIÓN DE DON JOSÉ E, ELLAURI 



Anos 












Interés j comisión 


Amortiimi'iones 


1860 298,766 


— 


1861 . . 












206,278 


379,200 


1862 . 












242,263 


291,360 


1863 . 












384,265 


348,000 


1864 . 












705,303 


486,360 


1865 . 












679,198 


549,640 


1866 . . 












694,001 


761,985 


1867 . 












689,469 


913,801 


1868 . 












1:065,987 


1:077,320 


186Í) . 












1:116,030 


1:109,027 


1870 . 












1:112,400 


943,118 


1871 . 












2:293,211 


1:190,507 


1872 . 












2:666,388 


8:294,904 


1873 . 












2:239,670 


2:149,122 


1874 . 












3:413,156 
18:806,385 


2:174,617 
20:668,961 



Deudas extinguidas que no figuran en este cuadro: 



1870 (empréstito platense) 
1870 (empréstito argentino ) 



428,812 
351,348 



2:500,000 
1:000,000 



Monto emitido desde 1860 hasta 1874 
» circulante en 1874 .... 



19:586,545 24:168,961 

. . . 66:526,457 
. . . 42:357,496 



Tales son los datos del cuadro de la dirección de estadística. 
Las sumas de la primera columna son á oro ; pero no sucede lo 
mismo con las de la segunda, que corresponden simplemente al 
monto nominal amortizado, sin expresar al mismo tiempo el costo 
en efectivo de esa amortización. Tomamos varias cifras al ocupar- 
nos de la administración Batlle, de un cuadro de las deudas, for- 
mado por el señor Mauricio Llamas, miembro de la comisión fis- 
cal de bancos constituida en 1868, sobre la base de cifras entera- 
mente oficiales. Sólo llega hasta junio del año 1869, pero son muy 
ilustrativos y completos sus datos. Lo reproducimos en seguida, 
completando los que ya hicimos conocer on esa oportunidad : 



258 



ORIGEN PE NUESTRAS DEUDAS 



DENOMINACIONES 



Fundada 1.* serie. 
Interna 1 .* serie. 
Emp. montevideano- 
europeo. . . . 
Franco -inglesa. 
Rescate de tierras. 
Interna 2.** serie. 
Fundada 2.'^ serie. 
Eniprést. comercial. 
Emp. comercial 2.* 



VALOR NOMINAL 



I 3:587,681.24 
; 1:675,000.00 



4:700,000.00 
3:200,000.00 I 
1:648,583.01 | 
6.514,084.61 I 
1:888,791.75! 
500,000.001 
502,000.00 

24:216,140.61 



AMORTIZADO 

i 

3:587,681.24¡ 
425,000.00,1 

329,940.00| 
374.300.00 
263,666.57 i 
217,431.00 



170,000.00 
5:368,018.811 18:848,12 



1:250,00 

4:370,06 
2:825.70 
1:384,91 
6:296,65 
1:888,79 
330,00 
502,00 



PAC4ADtJ I'OR SERVICIO EFECTIVO 



AMOBTUACKÍÜ 



WTBBESU 



romsioMKs 



PBUIIO DEL OSO ' TOTAL PAO 



3:023,803.40-1 :330,725.94' 109,885.55 50,678.96 

202,051.00' 941,279.10 28,574.49' — 

216,629.00 1:230,253.20 37,408.29 56,567.72 

208,135.51' 911,862.50 28.241.84 31,903.42 

263,666.571 181,677.13 4,458.76; — 

64,3.50.24| 523..594.09 13,688.55 — 

170,000.00 34,250.00, 5,704.92' — 



4:514,60: 
1:171,90- 
1:540,75! 
1:180,14: 
449,80: 
601,6.3; 

209.9."). 



4:148,035.72'5:153,651.96' 227,962.40 139,150.10 9:668,80( 



INGRESOS Y EGRESOS 



ReproducimoB los Bignlcntcs datos de los estados genéralo 
contaduría oorrespondientes al ejercicio 1872-1873, que ale; 



ADMINISTRACIÓN DK DON JOSÉ E. KLLAURI 259 

hasta el 28 de febrero de 1873 y es relativo, en eonsecuencia, á 
la admiiustracióii Gomensoro : 

Entre los ingresos figuran los derechos de aduana, sellos, pa- 
tentes, correo y timbre por 9:509,111 pesos; entradas por concepto 
de empréstitos, 6:333,522, y por consolidados de 1872 la cantidad 
de 2:689,549 pesos. Entre los egresos, figuran las siguientes parti- 
das entregadas á la junta de crédito público para servicios de deu- 
das: 3:961,895; 148,432; 21,409. Total: 4:131,336 pesos. Los 
egresos, por la cuerda del ministerio de la guerra montan á 
3:643,842 pesos. 

Los documentos de crédito permutados por bonos de 1872, de 
acuerdo con la ley de 1 9 de octubre del mismo año, montan á 
2:700,000, destacándose los sueldos de jefes y oficiales de la guar- 
dia nacional de campaña, por 1:150,917; los certificados de paci- 
ficación por 644,930; las liquidaciones de suministros y gastos 
extraordinarios por 426,624. 

Las cuentas del empréstito uruguayo, negociado en Londres por 
intermedio de Thompson, Bonar y C.^, rendidas á mediados de 
1872, demuestran las siguientes cantidades: valor nominal del 
empréstito 1 6:450,000 pesos; hay que deducir la cantidad de 
6:040,763.71 por estos conceptos: 1:510,241.60 por descuento 
de 28 o/o sobre títulos suscritos por 1:147,600 libras esterlinas ; 
2:520,299.80 por descuento sobre 1:915,500 libras en títulos ven- 
didos á distintos precios; 236,090.40, por descuento sobre 179,400 
libras en bonos destinados al canje del empréstito montevidea- 
no-europeo y almacenes de aduana ; 14,607.60 por descuento sobre 
11,100 libras en bonos vendidos por cuenta del gobierno; 4,474.40 
por descuento sobre 3,400 libras entregadas al señor O'Neill; co- 
misión del 5 *'/o sobre el valor nominal del empréstito percibida 
por Bonar, Thompson y C.*^ en bonos al 72 %> la cantidad de 
1:142,100 pesos; comisión adicional de 3 1/2 "/o en efectivo para 
psgos y gastos que no se detallan ni comprueban, 575,750 ; comi- 
sión por venta de títulos y corretajes, 37,199.91. Queda un rema- 
nente de 10:409,236.29 pesos, al que adicionando 48,568.89 por 
intereses y dividendos á favor del gobierno, y 14,868.45 proceden- 
tes de utilidad en el rescate de bonos sobre 11,100 libras, da por 
multado un producto líquido de 10:472,673.63 pesos. Léase 






260 ORIGKN DE NUESTRAS DEUDAS 

ahora el destino del referido producto líquido : retenido en boi 
para sustítaci()n del empréstito montevideano-europeo, 389,1( 
retenido en bonos y dinero para los almacenes de adua 
506,941.32 ; servicios del empréstito uruguayo, 567,624.52 ; | 
gado al gobierno británico por sus créditos, 238,819.41; cntregí 
al señor O'Neill, 11,505.60 ; intereses sobre 7,400 libras en boi 
canjeados del empréstito montevideano-europeo, 173.90; ma 
ees de moneda y costo de acuñación, 1,880 pesos ; fletes, segu 
y otn)s gastos sobre los almacenes de hierro, 5,922 ; fletes, se, 
ros y embalajes de las remesas de dinero hechas al banco de L 
drcs y Río de la Plata, 55,646.88; cantidad remesada al refer 
banco, 8:695,000 pesos. Agrega la contaduría al pie del cua 
que extractamos, dos notas de interés. Hace constar en la prim< 
que habiéndose descontado bonos por valor de 1 15,000 libras 
terlinas para canjear los títulos del empréstito montevideanon 
ropeo que circulaban en landres, parecería que esta operación 
hubiese realizado ; pero que no sucedió así, en razón de que n 
pocos tenedores aceptaron el canje, quedando, por consiguiei 
reducido el empréstito uruguayo á 15:65Syí)3h2r) pesos. Por 
segunda, establece que de la suma de 8:695,000 pesos remesí 
al banco de Ix)ndresy Río de la Plata, la jiniti de crédito públ 
sólo ha recibido 5:558,500.20, para la conversión de las notas b 
carias, en razón de que el resto vino ya consignado á la amorti 
ción de los empréstitos argentino, platense y otros. Resulta, pu 
agrega la contaduría, una diferencia de 1:089,746.57 entre la 
ma destinada á la conversión y el monto de los billetes cir< 
lantes. 

La liquidación de la deuda brasileña, por el tratado de prés 
mos de 12 de octubre de 1851, convención de subsidios de 18 
protocolo de 1858 y convenciones y protocolos de 1865, 186 
1867, arroja hasta el 31 de diciembre de 1872 la suma 
3:168,746.36 por capital, y 2:656,864.90 por int<3rcses. En c 
junto, 5:825,611.26 pesos. SegCín el arreglo en trámite, dicha d 
da queda dividida en dos partes, devengando el 6 % el capital ; 
3 °/o los intereses, y se extinguii*á en 22 anos merced á una pot^ 
cia amortizante de 3 **/,> en el primer bienio, de 4 % en el segí 
do y de 5 " ^ en los subsiguientes. La deuda francesa por prcs' 



ADMIXISTBACIÓN DE DON JOSÉ E. ELLAURI 261 

cienes al gobierno de la Defensa, según la convencen de subsidios 
de 1848, después de rebajar lo entregado á cuenta por la colectu- 
ría y los permisos de despacho con destino al consumo de los bu- 
ques franceses, sube á 758,407.65, hasta diciembre 31 de 1872. 
No tiene interés pactado, pero calculándosele al 6 %, habría un 
aumento de 1:159,492.71, montando entonces la deuda á 
1:977,900.36. 

Los estados generales de contaduría correspondientes al ejerci- 
cio 1873, sólo abarcan los diez meses corridos de 1." de marzo á 31 
de diciembre. Sogfm uno de sus cuadros, el producto de las rentas 
de aduana, sellado, patentes, correo, timbre, contribución directa 
é impuestos municipales y policiales en toda la república, produ- 
jeron al emrio público los siguientes ingresos : 6:128,305 pesos en 
el año 1871 ; 8:099,594 pesos en el año 1872; y 9:905,192 pesos 
en el año 1873, debiendo notarse que en 1871 y 1872 no se re- 
caudó la contribución directa, y que en el cuadro de esos dos 
años tampoco figuran los impuestos policiales y municipales de la 
campaña. Establece la contaduría que á pesar del mayor rendi- 
miento de los impuestos y de la parsimonia con que han sido gas- 
tados los dineros públicos, fué necesario pedir al crédito 
4:367,572.54 en esta forma: 1.937,572 solicitados en cuenta co- 
rriente á dos bancos que ya han sido reembolsados, y 2:430,000 
mediante préstamos del banco alemán-belga y don Rafael Fra- 
gueiro,al 12 %, garantidos con títulos del empréstito extraordina- 
rio, 2.'* serie, al tipo de 90 %. 

De los estados generales de contaduría correspondientes al año 
1874, tomamos estos nuevos datos: el producto de los impuestos 
de aduana afectos al crédito público sólo fué de 3:530,433, resul- 
tando una baja de 14.26 "/o con relación alano 1873. El pro- 
ducto de la renta disponible, incluyendo la contribución directa 
que por la aduana se percibe, fué de 2:979,409, lo que marca una 
baja de 1 1.80 % relativamente al año anterior. La suma total de 
ambos productos es de 6:509,842, y arroja una baja de 986,127 
pesos, equivalente al 13.03 ^^/y. 

Repártense así los ingresos de 1874 : rentíis permanentes con 
destino al crédito público, 3:856, 739.24 ; rentas permanentes con 
destino á gastos generales, 5:024,119.09 : rentas eventuales (in 



262 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 

cluyendo 80,109 girados por Thompson, Bonar y C* á favor del 
directorio del ferrocarril central y banco Maná, y 262,184 del ejer- 
cicio 1873 por renta liquidada en 1874), 451,347.85; valor de 
los empréstitos realizados, 2:535,358.61; rentas de 1875 que de- 
ben reponerse, invertidas en pago de créditos de este año, 
170,757.56. El capítulo de los gastos distribuyese así: crédito pú- 
blico, 4:987,425.65; gastos generales de presupuesto, 6:457,861.99; 
existencias á realizar, 593,124.71. Totíil : 12:038,412.35. Sobre- 
salen el departamento de guerra con 1:682,651 pesos y la partida 
de 1:356,723 pagada á cuenta de empréstitos. 

El estado comparativo de las rentas recaudadas en los tres últi- 
mos ejercicios, incluidos los impuestos especiales de aduana, los 
impuestos generales de aduana, el papel sellado, las patentes, el 
correo, el timbre, la contribución directa de Montevideo y de los 
departamentos y los impuestos municipales y policiales de toda la 
república, demuestran el siguiente resultado : 8:099,554 pesos en^ 
1872 ; 9:904,617 en 1873 y 8:730,131 en 1874. 

MEMORIAS DE LA JUNTA DE CRÉDITO PUBLICO 

De las memorias de la junta de crédito público al cuerpo legis- 
lativo, correspondientes á los años 1873 y 1874, tomamos los si- 
guientes datos : 

Aflo 187S, — Invertido en servicio de deudas, 5:878,916, rae- 
nos un fondo de reserva de 520,769, que debe deducirs3 de aque- 
lla suma. Las rentas adscriptas al servicio de la deuda dieron 
5:125,833, supliendo lo demás el gobierno y el fondo de reserva 
de 1872 y 1873. 

Abrió el año con una emisión de billetes de 3:512,123, proce- 
diendo 3:040,171 de emisión de la junta y 471,951 de la emisión 
originaria de los bancos no sustituida por la de la junta. Cierra el 
año con un rescate de 2:502,124 y una emisión circulante de 
1:099,999. Desde que empezó la conversión, se recibieron fondos 
por valor de 5:638,247, proviniendo 5:558,545 del empréstito uru- 
gufiyo, y el resto del fondo de reserva. Desde noviembre II de 
1872 á 31 de dici(Mnbre de 1873, se efectuó la inversión de ena 
suma. Calcuta del empréstito uruguayo: remesas efectuadas de 



ADMINISTRACIÓN DE DON JOSÉ E. ELLAURI 263 

Londres desde noviembre 1871 ú agosto 1872, 8:695,000 pesos; 
empleado en el rescate del empréstito argentino y del emprés- 
tito platense, 3:135,722.50; en la conversión de los billetes, 
5:558,546.65; en gastos, 730.85. Hay un cuadro del encaje y 
emisión de los bancos durante todo el año 1873. El encaje de los 
cinco bancos, Mauá, Comercial, Londres, Navia y Oriental, oscila 
de 7:500,98 i á 4:471,293, y la emisión de 6:598,363 á 3:991,080. 
Año 1874. — Fondos recibidos para el servicio délas deudas: 
5:234,382 ; reserva, 29,128 ; á recibir, 315.337 ; pagado por inte- 
reses, 3:413,155, y por amortización, 1:916,426 pesos. Advierte el 
informe que cerca de dos millones de los recursos calculados para 
el pago de sueldos y gastos del presupuesto, se absorben por las 
deudas que no tienen rentas adscriptas, aparte de que es también 
de rentas generales que deben cubrirse los déficits de las rentas 
hipotecadas cuando resultan deficientes. Esto explica las dificul- 
tades con que lucha el poder ejecutivo. De la emisión se convirtió 
140,464, quedando un saldo circulante para 1875 de 561,034. 
Desde el 11 de noviembre de 1872 en que se abrió la conversión, 
hasta el 31 de diciembre de 1874, hubo el siguiente movimiento : 
emisión al abrir la conversión, 6:639,746 ; fondos procedentes del 
empréstito uruguayo, 5:558,546 ; venta de títulos del empréstito 
extraordinario, 2.* serie, 520,165; monto conveiüdo, 6:078,712; 
saldo Á convertir, 561,034. Se destinó un millón de pesos en títu- 
los del empréstito extraordinario, 2.^ serie, por la ley de su crea- 
ción, para el déficit de la conversión de la emisión, con las modi- 
ficaciones de la ley de 27 de noviembre de 1,874. Producto del 
millón de títulos, 714,241 ; invertido en conversión de emisión 
desde noviembre 24 de 1873 á 31 de diciembre de 1874, 520,165; 
en servicio de deudas públicas, 184,110; saldo para convertir en 
enero de 1875, 12,966. En el cuadro del servicio del empréstito 
uruguayo se establece, entre los ingresos, el producto de la renta 
de los títulos de deuda pública (|ue garantizaban la emisión, que 
por haber sido amortizados con arreglo al contrato del empréstito 
uruguayo se adjudican al referido empréstito como sigue : de la 
colecturía general de enero á diciembre, correspondiente á los tí- 
tulos de deuda fundada, 751,661 ; correspondiente á los títulos de 
deuda interna de enero á diciembre, 288,504 ; producto de la ren- 



264 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 

ta del ernpréstito platense que ha sido amortizado con el emprés- 
tit/) uruguayo, 595,154; toüil, 1:635,424. De esta suma correspon- 
de á em;)réstito uruguayo, 1:454,305, y á empréstito extraordina- 
rio 2.'^ serie, 181,015. Hay un cuadro del encaje y emisión de los 
bancos Mauá, Comercial, Londres, Mercantil y Navia en 1874. E3 
encaje oscila de 6:255,805 á 3:999,301, y la emisión de 6:200,680 
á 4:736,940. 

ARREGLO DE LAS DEUDAS BRASILEÑA É TIALIANA 

La memoria del ministerio de relaciones exteriores, presentada 
por el doctor Saturnino Alvarez el 1.® de mayo del año 1874, re- 
gistra los importantes datos y documentos que extractamos á con- 
tinuación : 

Deuda brasileña, — El 25 de abril de 1872, el ministro de rela- 
ciones exteriores, doctor Ernesto Velazco, propuso un arreglo á la 
leg-ación brasileña sobre las siguientes bases: liquidar intereses por el 
capital prestado, hasta 3 1 de diciembre del referido año; abonar se- 
mcstralmcnte, desde el 1." de enero de 1873, el 6 % anual sobre 
el capital y el 3 /^ sobre la cantidad líquida de intereses; amorti- 
zar anualmente el 3 % de la deuda durante los dos primeros años, 
el 4 % en el tercero y cuarto y el 5 % en los siguientes. En nota 
de la legación de 20 de agosto de 1873, se confirman esas bases 
aceptadas en el propio año 1872 por el gobierno brasileño, y ratifi- 
cadas por la administración EUauri, con el agregado de que el ser- 
vicio empezaría á correr el 1.^ de enero de 1874. Expresó en 
aquella oportunidad la legación, que de conformidad á los proto- 
colos de los empréstitos de 1865 á 1868, el gobierno oriental es- 
taba obligado á pagar los intereses y gastos del imperio para con- 
seguir las sumas estipuladas, y que éstas se habían extraído de los 
fondos levantados para cubrir los gastos de la guerra del Para- 
guay que devengaban el 7 % de interés y no el 6 %. 

Figura también una nota del ministro oriental doctor Carlos M. 
Ramírez de 23 de septiembre do 1 873 al gobierno imperial, radican- 
do en el Brasil las negociaciones iniciadas ya cu Montevideo con 
la legación brasileña, que extractamos en seguida: Las bases del 
arreglo propuestas en abril de 1872 por el gobierno oriental que- 



ADMINISTRACIÓN D12 DON JOSÉ K. £LLAUHI *iü5 

daroii aceptadas por el imperio en septiembre del mismo año con 
una ligera observación que fué lí su vez satisfecha. Laacefalía que 
los sucesos políticos habían producido en el cuerpo legislativo, im- 
pidió realizar inmediatamente la negociación, pidiendo entonces el 
j^obierno oriental que el pago de los intereses sólo empezara á correr 
«losde el 1." de enero del año entrante, á lo cual accedió el Brasil. 
Según el último informe de la contaduría orientíil, el capital de los 
préstamos es así: por empréstitos anteriores á 1865,1:780,746.44; 
por empréstitos posteriores 1:388,000. Los intereses de una y otra 
partida al 6 y 7 "o respectivamente importan 2:860,869.80. 
Con arreglo á las bases convenidas, la primera partida devengará 
el 6^0 de interés, la segunda el 7 % y la tercera el 3 ® o- La amor- 
tización será de 3 ^¡o durante los dos primeros años; de 4 ^'o en los 
tercero y cuarto año y 5 ® o hasta la extinción de la deuda. Des- 
pués de recordar estos antecedentes, dice el doctor Ramírez que 
ha llegado el momento de formar el convenio solemne. Agrega 
que el gobierno desea suprimir la cláusula de afectación de rentas 
determinadas antes ofrecida, y desea también que el convenio im- 
porte un finiquito de deudas respecto de los compromisos directos 
entre la república y el imperio, ó más claramente hablando, que el 
g )bierno oriental quisiera obtener la remisión de una deuda pen- 
diente y todavía ilíquida, la deuda originada por la expedición mi- 
litar de 1854. De conformidad al tratado de alianza y al protocolo 
de 5 de agosto de 1854, los gastos de movilización de fuerzas lla- 
madas en auxilio, correrán de cuenta del gobierno oriental. Pero 
es notorio que la expedición lejos de llenar sus fines, exacerbó las 
pasiones y hubo que retirar las fuerzas. En una nota del ministro 
de relaciones del Brasil, establécese que por la convención de sub- 
sidios de 12 de octubre de 1851 se obligó el gobierno oriental á 
aplicar al pago de los subsidios el producto de cualquier em- 
préstito; que esa obligación subsiste y en ella se fundó el imperio 
para protestar contra el empréstito de tres y medio millones de 
libras contratado en Londres sin atender al Brasil. Igual observa- 
ción repite con motivo del proyectado empréstito de conversión 
de deudas. T^ legación oriental, en vez de la afectación especial 
de rentas propuso una cláusula penal que haría revivir las estipu- 
laciones (le los préstamos efectuados. 



266 OkiOKÍÍ DE NUESTRAS DEÜDAfi 



Deuda iialimm, — í]n una nota relativa á la misión del doetc 
Pérez Gomar íí Italia, se establecen los siguientes hechos en cor 
testación í( un memonínduní del gobierno italiano: 

Estíí ya reconocido qu(» el gobierno oriental debe indemnizar 
los residentes italianos los perjuicios sufridos dui*ante la guen 
grande, siendo sólo cuestionable la justificación, el tiempo en qii 
debió hacerse y la forma de pago. El gobierno italiano pretenc 
(|ue no son aplicables las leyes orientales que reglamentan la fo: 
ma de justificación y pago, mientras que el gobierno oriental soí 
tiene lo eontnirio. La guerra grande no fué unagnen*a civil, com 
lo dice el gobierno italiano, sino una guerra nacional declarada p( 
el gobierno argentino. No puede exigirse entonces que la n*püblic 
responda de las devastaciones practicadas por el enemigo. Tí 
obligación no emana del derecho de gentes. Si el gobien>o italiau 
pretende que se arregle la cuestión conforme á las leyes dictada 
para esos reclamos, habrá que indemnizar los perjuicios que ex 
presa la ley de 30 de julio de 1S53, es decir, el importe de los ani 
males, artículos, efectos ó bienes tomados ó imitilizados por auto- 
ridades dependientes de los gobiernos que dentro ó fuera de Mon- 
tevideo rigieron al país hasta el 8 de octubre de 1851, y en este 
caso deberjín aplicarse sin excepción las leyes reglamentarias fa- 
vorables ó desfavorables á los reclamantes. T^ ley de julio dt 
1S5II era obligatoria para todos los habitantes de la república 
Pretender que á unos alcance y á otros no, es prc^tender una vor 
dadera Intervención que el gobierno no puede aceptar en el te? 
rreno del derecho. Y es míís ofensivo todavía exigir el cumplí 
miento de esas leyes en la parte favorable y rechazarlo en la 
demás disposiciones. Por consiguiente, no hay apelación sobre !• 
que dispone el artículo 12 para la presentación y justificación d' 
los reclamos en un plazo perentorio. En el viemváudton se eqiii 
para ese plazo á la prescripción y no es así. Los plazos son líi 
condiciones exigidas por necesidades de orden público que a 
pueden estar lí merced de particulares. También en los coneurscí 
de acreedores, en la terminación de sociedades, en toda liquida 
ción necesaria, se fija un término para la presentación de los cp« 
ditos, sin que las leyes de prescripción sean aplicables. 

El arreglo de la deuda, continúa la nota que extractamos, su cor 



ADMINISTRACldx DE DON JOSÉ E. ELLAÜRI 267 



versión y liquidación, es una función pfiblica qiio se aplaza ó ace- 
lera sejfCm las conveniencias políticas. No siendo, pues, una pres- 
cripción el término señalado por la ley, no es aplicable la teoría 
de la interrupción de términos por medio de protestas diplomáti- 
cas ó de otro género. Los reclamantes por perjuicios tuvieron 
tiempo sobrado para producir sus pruebas, porque el gobierno, 
para facilitar ese término, nombró autoridades especiales en cam- 
paña en medio de la paz más completa, lo que excluye la idea de 
que los reclamantes se hayan visto en la imposibilidad de ini- 
ciar sus acciones. Por el artículo 17 de esa ley, se estableció que 
vencido el plazo quedaba (kfniitivamevfe cerrada la liquidación 
de la deuda. He ahí el significado del artículo 12: el estado no 
puede tener su deuda flotante y exige para su comprobación un 
térmbo fijo. Sin embargo, el gobierno no cerró el término para la 
comprobación hasta junio 8 de 1857 con la ley de esa fecha. Los 
extranjeros tienen que obedecer las leyes del país. Si los recla- 
mantes han perdido sus derechos, no es por prescripción, sino por 
no haber cumplido las condiciones de la ley. El gobterno, acce- 
diendo no obstante á las instancias de Francia é Inglaterra, consin- 
tí<5 en el nombramiento de comisiones mixtas. En el artículo 1." de 
las bases de 14 de julio de 1857, se dijo que el objeto de la comisión 
núxtaera resolver los reclamos que estaban justificados y su monto. 
Aunque en los demás artículos se establecían términos para la 
presentación y justificación de créditos, todo ello quedó sin efecto 
^la convención de 20 de junio de 1862, en la que se transó por 
suma menor que la reclamada. I^a comisión mixta no tomó en 
Cttenta las nuevas presentaciones de pruebas, sino qu(í procedió 
Pagando simplemente por los datos contenidos en los divei-sos re- 
clamos. Luego no puede citarse el precedente de que los ingleses 
y franceses han gozado mayores términos y pruebas que los demás 
í^damantes. Por otra parte, esos reclamos son anteriores á 1857. 
I^ünica concesión otorgada consiste en admitir separadamente 
^liquidación de los ci^éditos de ingleses y franceses, y eso mismo 
^dispuesto á concederlo el gobierno á los italianos. 

Este memorándum de la legación orienüil al gobierno itíiliano 
tt de septiembre de 1872, según referencias d(i otras notas. Poste- 
riormente se firmó en Roma la convención de 5 de abril de 187/3, 



á 



208 ORIUEX D8 NUfiSTRAS DEUDAS 

aprobada por la ley de 4 de septiembre de 1873, fijando el monto 
de las indemnizaciones en un millón doscientos mil pesos en deudü 
de o *^ de interés y araortizablc en 30 anos, pagadero 1 % en el 
primer período, 2 en el segundo, 3 en el tercero, 4 en el cuarto y 
T) en el quinto y sexto. El importe sení sacado de las rentas de se- 
llos y patentes y su amortización se practicará á la puja. 

LEYKS DK PRK81:PüE8TO 

El examen de lo?» mensajes y proyectos de presupuestos, arroja 
nueva luz sobre las grandes dificultades financieras de la adminis- 
tración del doctor Ellauri. 

He aquí las conclusiones del mensaje de junio 9 de 1873, acom- 
pañando el proyecto de presupuesto general de gastos para el año 
1874: 

Las erogaciones ascenderán á 5:932,162 pesos. Los recursos 
están calculados en 5:704,692. Si de los recursos calculados se 
deduce la cantidad de 2:1 10,43() á que asciende el servicio de las 
deudas que tienen afectación especial sobre las rentas generales 
de aduana y el de la brasileña 6 italiana que han sido arregladas 
ültimamente, por convenciones que oportunamente serán sometidas 
á la asamblea, queda un producto líquido de 3:594,260 para aten- 
der al presupuesto. Resulta un déficit de 2:337,902 ó sea 1:124,721 
más que el que dejó el prosupuesto del corriente año, que fué san- 
cionado en 1870. Para regularizar la situación financiera, presenta 
el gobierno varios proyectos. Uno de ellos tiene por objeto la ne- 
gociación de un empréstito en el extranjero por 5:732,800 £ 6 
26:941,810 pesos para rescatar 7 deudas públicas, de las que 5 
vencen intereses del 12 % y tienen afectación especial sobre las 
rentas generales de aduana, y las otras 2 gozan de 9 á 1 2 % y 
tienen afectas rentas adicionales. Las 5 primeras situadas sobre 
las rentas generales de aduana, precisan pai'a su servicio 1:568,550 
pesos y las otras dos 1:746,923. En esto filtima cantidad está 
(•()in[)rendido el servicio del empréstito extraoi-dinario 2.* serie, 
para cuya emisión ya ha sido pedida la autorización legislativa. 
De manera que el servicio de las deudas con afectación sobre la 
aduana, consume la mitad de su renta próximamente. Las siete 



ADMINISTRACK^N DE DOS JOSÉ E. ELLAriíf 200 



deudas lí rcscatars(? consumen por intorosos y aniortizmion 
:^:;U5,473 pesos. El onipr(^stito do r):7:r2,.S00 i ó 20:04 1,810 po- 
sos está calculado al 70 '^z;') Ií(juk1o, oon () ^\\, de intoi-<^s y 1 '^* ., de 
amortizacWn acumulativa y absorbería 1:885,02 Ü pesos, lo que? 
arroja una diferencia sobre las deudas rescatadas de l:-l:r)0,54(í. 
El segundo de los proyectos, consiste en la reforma militíir, cuya 
necesidad es nianifieotn, si se recuerda que el estado mayor pasivo 
representa en el presupuesto de 1874 la suma de 580,.'588 pesos, 
í'alculado el capital que se empleará en la reforma en 5 mi- 
llones de pesos, los intereses y amortizacit'm importarían 1550,000 
pesos, obteniéndose una economía de 180,388 en favor del erario. 
El tercer proyecto, es de consolidación de deudas reconocidas y li- 
quidadas hasta diciembre do 1873, con títulos de O ^*/ y 1 ^^) de 
amortización acumulativa. La deuda á consolidar asciende á 
5:790,826.61, y ajijregándolí» los cnlditos pendientes de liquidación 
por 330,000 pesos, resulta un monto d*^ 6:120,826.61, que se dis- 
tribuye en esta forma: créditos de 6 % á consolidar, 2:006,820.20; 
bonos consolidados de 3 % anual correspondientes al año 1 854, 
pesos 3:133,006.32. En la deuda reconocida está inoiuída la fran- 
cesa, por efecto de la convei'sión de subsidios, que monta con sus 
intereses del 6 % hasta finos del año 1873 á 1:003,404.78 pesos. 
El proyecto de presupuesto general de gastos á que se refiere 
el mensaje que acabamos de extractar, se distribuyo así: cuerj)o 
legislativo, 272,306.30; ministerio de relaciones exteriores, 34,270; 
ministerio de gobierno, 676,700.32; junta económico-adminis- 
trativa de la capital, 488,706; presupuestos departamentales, 
994,583.20; ministerio de guerra, 2:214,078.08; ministerio do ha- 
cienda, 1:251,338.08. Total, 5:032,162.97 pesos. En el rubro del 
ministerio de guerra, se destacan el estado mayor pasivo con 
530,288; el cuerpo de inválidos, con 120,180; las viudas y meno- 
res, con 508,123. Forman parte del estado mayor pasivo, 39 coro- 
neles, 39 coroneles graduados, 63 teniente coroneles, 30 tenientes 
coroneles graduados, 160 sargentos mayores, 63 sargentos mayo- 
res graduados, 209 capitanes, 39 ayudantes mayores, 149 tenien- 
tes primi-^ros, 123 tenientes segundos, 156 subtenientes. El estado 
mayor general que absorbe 68,000 pesos, contiene además 4 bri- 
/¡adíeres y 13 coroneles mayores. El presupuesto do la junta de 



270 ORIGEN DE NUESTKAS DEUDAS 



Montevideo, ¡neluyendo beiiefieencia é instnieeion pCiblica, absorbe 
964,481 pesos y estóii ealculauas las reiitíis en 778,796, íigurando 
la contribnciíSn directa con 350,000, abasto y tabladas con 168,000, 
la lotería de la caridad con 168,000. El déficit es de 185,635. En 
el ministerio de hacienda, aparecen los jubilados con 71,983 pesos, 
los menores y pensionistas civiles con 54,660, las obligaciones de 
la nación (crédito Caparro, garantías de ferrocarriles, subvención 
á las aguas corrientes), con 255,200. 

El déficit previsto por el poder ejecutivo de 2:337,902 pesos, 
fué elevado durante los debates de la cámara de diputados á 
3:300,000, á causa de diversos aumentos en los presupuestos par- 
ciales, contándose con la economía considerable que reportaría el 
empréstito externo destinado á la unificación de las deudas. 

En un mensaje presidencial de 28 de febrero de 1874, se hace 
constar que la ley dictada en ese mismo mes fija el monto de las 
erogaciones del presupuesto general de gastos, en la suma de 
6:580,076 pesos. Para cubrir esa suma, propone el poder ejecutivo 
un cálculo de recursos por 7:058,158 pesos, que deja un sobrante 
de 478,082 peses. Se destacan en el cálculo de recursos las si- 
guientes partidas: rentas generales de aduana, 3:550,000; saldo de 
sellos y patentes después do cubierto el servicio de la deuda 
franco-inglesa, 415,000; correos, 100,000; contribución directa de 
la capital, 450,000; contribución directa de los departamentos, 
360,000; impuestos municipales á cargo de la junta de Montevi- 
deo, 515,000; producto de la venta del mercado viejo y de los 
cuarteles, 1:000,000; acciones del ferrocarril central, 705,000; so- 
brante de los recursos presupuestados en 1873, pesos 1:576,094 en 
efectivo á recibir y valores á realizar, luego de cubiertas las 
obligaciones del presupuesto de ese año. Después de practicada 
la deducción de 2:110,436 para el servicio del empréstito pacifi- 
cación 1.^ y 2.'^ serie, consolidados de 1872, fundada 2.'' serie bis, 
rescate de tierras, deuda brasileña é italiana con afectación sobre 
las rentas generales de aduana, (jueda la cifra arriba enunciada de 
7:058,158. La comisión de hacienda de la cámara de diputados 
se opuso ala venta del mercado viejo, juzgando que era local apro- 
piado para la construcción de grandes edificios públicos y propuso 
que se acordara la facultad de hipotecar simplemente. 



ADMINISTRACIÓN DE DON JOSÉ K. KLLAURI 271 



Con motivo de una nueva organización dada á la policía de la 
capital contra lo establecido on la ley de presupuesto, propuso la 
comisión de legislación de la cámara de diputados y así quedó re- 
suelto, que se declarase que la organización dada en el presupuesto 
íí cada una de las ramas de la administración pública no puede ser 
alterada ni modificada so pretexto de mejor servicio, a(ín cuando 
el poder ejecutivo se mantenga dentro del rubro respectivo, y que 
las trasposiciones autorizadas serán sin perjuicio de mantener la 
organización impuesta por la ley. La misma comisión había hecho 
dar á la cámara un paso en ese sentido, al establecer en el presu- 
puesto, que el poder ejecutivo quedaba autorizado para hacer tras- 
posiciones, pero no reducciones, juzgando que estas últimas son 
del resorte de la asamblea. 

Pocos meses después, en agosto de 1874, presentó el poder eje- 
cutivo el presupuesto para el año 1875, que fija los gastos en 
6:730,826 pesos y las rentas en 3:814,159. Para cubrir el déficit 
de 2:016,667 pesos, presenta el poder ejecutivo varios proyectos. 
Entre ellos, figura el establecimiento de un derecho sobre el re- 
gistro de ventas del 2 % en reemplazo de la cuota fija vigente (jue 
sólo produce de 6 á 9,000 pesos anuales. En 1872, las propieda- 
des vendidas, excluidas las permutas y donaciones, representaron 
14:459,414 pesos, y calcula el mensaje el producto del nuevo im- 
puesto en 300,000. La cuota se pagaría por partes iguales entre 
el vendedor y el comprador. Mencionaremos también una modifi- 
cación á la ley de herencias, encaminada á que paguen cuota los 
herederos directos; un recargo á los impuestos de sellos, timbres, 
patentes y contribución directa y la enajenación por seis años del 
derecho á emitir cuatro millones de billetes menores, garantidos 
hasta un 55 % por títulos de una deuda especial que se emitiría 
al 90 % por el monto de 2:200,000 pesos nominales y el resto de 
la garantía en oro y valores de cartera. La comisión de hacienda 
de la cámara de diputados, propuso economías por valor de 
1 :428,000 pesos y aconsejó la localización de las rentas en los de 
parlamentos, con el doble propósito de estimular en ellos el espí- 
ritu municipal y de interesarlos en el progreso de sus rentas. Ace])- 
tando la idea de la contaduría, proponía la comisión el estableci- 
miento de una oficina permanente de recaudación de impuestos 



oro 



ORIOKN I)K NUESTRAS DEUDAS 



en cada doparUi monto, IV un ostado domostrativo de las i-cntas 
de eaníetei" municipal proseutiido por la comisión, resulta que to- 
dos los departamentos incluyendo el de la capital, produjeron 
durante el año 1873, por concepto de contribución directa 
764,046.66, y por concepto de los demás impuestos municipales 
518,620.:^ ó sea un monto total de 1:282,567.03, del que corres- 
ponde íí Montevideo por contribución directa 360,21 1.28, y por 
los demds impuestos 289,594.96, cuyas dos partidas suman 
(549,806.24, pei-teneciendo lo demás á la campaña. Las erogacio- 
nes departamentales, segán el presupuesto de 1874, representan 
2:296,692, resultando un déficit de 1:014,024.97. De estas cifras, 
corresponde á Montevideo en las erogaciones, 1:043,512 y en el 
déficit 393,705. Calcula la comisión los ingresos del año 1875 en 
la cantidad de 1:608,000 y las erogaciones en 1:659,244 pesos. 

UN MENSA.TK GUBERNATIVO 

La administración Ellauri sólo registra un mensaje de apertui-a 
de las sesiones ordinarias del cuerpo legislativo. Es del 15 de fe- 
brero del año 1874. Lo extractamos en seguida: 

Durante el año transcurrido se ha luchado contraías consecuen- 
cias de la guerra civil que recién se empezaban á sentir, agravadas 
por una crisis monetaria espantosa (jue aún subsiste y ima epi- 
demia que produjo el desbande de la población y la paralización 
del movimiento comercial. La administración anterior dejó un 
déficit de tres millones de pesos. Para remediar la afligente situa- 
ción de la hacienda, realizó el gobierno diversas operaciones de 
crédito y presentó á la asamblea en mayo un proyecto de emprés- 
tito por cuatro millones, de 12 % de interés y 3 % de amortiza- 
ción, que debía servirse con el sobrante de las rentas adscriptas al 
empréstito uruguayo, á fin de atender con su importe, enajenán- 
dose los títulos al 90 %, el presupuesto hasta fin de diciembre, 
diversos créditos exigibles de la administración anterior y el défi- 
cit de un millón de pesos que dejó la conversión de los billetes 
bancarios que el estado tomó á su cargo. Como medio de atacar 
el mal en su raíz, propuso luego el gobierno el empréstito europeo 
de 27:000,000 para rescatar las actuales deudas de más de 6 ^, 



I 



ADMINISTRACIÓN DE DON JOSÍ E. ELLAURI 273 

la consolidación de la deuda flotante (ii títulos denominados fon- 
dos públicos uruguayos y la reforma civil y militar, que dejando 
la economía anual de un millón y medio nos permitiría atender 
aquellos objetivos. De estos proyectos, sólo alcanzó á sancionarse 
el del empréstito europeo de conversión. La reforma y la conso- 
lidación mediante la emisión de títulos, sólo podrían abordarse en 
el caso de que el rescate de la deuda interna dejara sin colocación 
el capital representado por los di^z y ocho millones de pesos áque 
esa deuda asciende. Del crédito de que gozamos, da idea el hecho 
de haberse lanzado en la plaza de París una fuerte cantidad de 
obligaciones del ferrocarril del Salto á Santa Rosa, cubriéndose el 
mismo día la inscripción con tomadores por seis veces de su valor. 
El presupuesto corriente deja un déficit de dos millones cuatro- 
cientos mil pesos. Es necesario reaccionar contra la costumbre 
deplorable, que nos ha traído lí esta difícil condición de la 
hacienda, de contratar empréstitos con cargo á rentas generales que 
ya tienen su aplicación precisa al pago del presupuesto, cuya cos- 
tumbre ha traído la disminución efectiva de dos millones anuales 
de rentas disponibles. La reciente constitución de Buenos Aires 
prohibe contratar empréstitos que no s ^an servidos con una renta 
especial, y la misma disposición podríamos establecer nosotros me- 
diante una lev. Otra de las cargas pesadas y en constante aumento 
es la de las pensiones civiles y militares. El gobierno ha formulado 
un proyecto suprimiendo el montepío y autorizando la creación de 
una caja de ahorros que el estado fundará con una suma determi- 
nada y á la que concurrinín voluntariamente los empleados (jue 
quieran hacerlo y se preocupen de su porvenir. El estado sólo está 
obligado á pagar el servicio actual que recibe. Hasta hoy lleva 
gastados la nación un millón y medio de pesos en renovación de 
acciones y garantías á empresas de ferrocarriles, lo que es conve- 
niente tener en cuenta para las concesiones que se otorguen en lo 
sucesivo. Se ha dado instrucciones á la legación oriental en Río 
Janeiro para llevar á término el arreglo definitivo de la deuda, 
aceptado ya por el imperio. Con la Francia estamos en vías de 
arreglar sobre la misma base que con el Brasil, la deuda que con 
ella tenemos pendiente. Ya ha sido ratificado el arreglo de la 
deuda italiana procedente de perjuicios de guerra. 



274 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 



LEYES TRIBUTARIAS 

Los impuestos de contribución directa, do patentes y de tim- 
bres, f uei'on objeto de interesantes estudios en la asamblea que act:uí 
durante la administración Ellauri. Indicamos los lincamientos ge- 
nerales de las reformas propuestfis por la comisión de hacienda de 
la cámara de diputados en el año 1874. 

Con relación al primero de esos impuestos, propuf?o la comisión 
la reducción de la cuota sobre los ganados y tierras de pastoreo 
y la supresión de la que gravaba á los cereales. Datos del informe: 
son tan deficientes los medios de recaudación, que el fisco es de- 
fraudado en miís del 50 ^^/'¡^ de la renta; la contribución sobre los 
cereales dio un producto de tres mil pesos en 1878, que aparte de 
ser absorbido por los gastos de recaudación, grava el producto y 
pesa especialmente sobre el agricultor inteligente; hay que locali- 
zar la contribución en los departamentos, creando en ellos ofici- 
nas permanentes de recaudación; la cuota que por concepto de con- 
tribución directa se percibe en la aduana sobre los artículos de 
importación, debe hacerse efectiva en la misma forma que la que 
grava lí los demíís capitales, es decir directamente sobre los esta- 
blecimientos de giro; durante el año 1873, la contribución directa 
dio en el de[)artamento de la capital 860,211 pesos que correspon- 
de íí un capital declarado de 90:052,820 y en los departamentos 
408,885 que corresponde á un capital de 87:911,215; renta total 
764,046 sobre un capital de 177:964,035, siendo así que los cálcu- 
los del jefe de la dirección de estadística dan á la propiedad in- 
mueble de la república un valor de 860:000,000. De acuerdo con 
el proyecto de la comisión, todos los capitíiles fijos y circulantes 
paganín el cuatm por mil; los capitales se regularán por comisio- 
nes que nombrarán en sus departamentos los jefes de las oficinas 
de recaudación; esas comisiones que se compondrán de una ó dos 
pei^sonas en cada sección tendrán una remuneración fija y harán la 
regulación á domicilio, pasando á los contribuyentes un boleto en 
que se determine el capital regulado, con apelación ante un juri 
de cinco vecinos sorteados de una lista de 80 comerciantes y pro- 
pietarios fonnada por la junta; los escribanos conmnicarán á la 



ADMINISTRACIÓN DE DON JOSÉ E. ELLAURI 275 

oficina un extracto de las escrituras de venta y arrendamiento en 
que intervengan; las autoridades respectivas pasarán á la oficina 
una lista de las licencias de edificación 6 reedificación que expi- 
dan; el nombramiento de jurado es irrenunciable; la renta se pasará 
á las juntas y jefaturas en la proporción que establezca la ley de 
presupuesto; el precio es irrecusable durante un año, salvo que se 
edifique en el terreno. 

Con relación al segundo de esos impuestos, dice lo siguiente el 
informe de la comisión de hacienda: que la reforma amplia de la 
ley de patentes debe formar parte de un plan de hacienda en que 
entre la disminución de nuestras altas tarifas de aduana, que tanto 
incentivo ofrecen al contrabando, el cual segán cálculos" que no 
pueden tacharse de exagerados reduce aproximadamente en dos 
fn i lio fies de pesos anuales el producto de la renta de importación. 
El proyecto grava á las industrias consultando en lo posible la rela- 
ción de sus productos y sólo se somete á una regla uniforme á 
aquellas profesiones en las que sería muy difícil distinguir otro 
elemento que el simple capital intelectual ó profesional, como son 
por ejemplo las de abogado y módico. La clasificación d^ las pa- 
tentes se hace por las mismas comisiones que regulan los capita- 
les sujetos á la contribución directa. E! pago de las patentes se 
hará por trimestres, para hacer llevadero su pago. La comisión 
habría deseado declarar municipal ó departamental las patentes, 
pero su afectación al servicio de una deuda lo impide. Destina 
asimismo el 10 /^ del producto de cada departamento á las jun- 
tas, lo que interesará á las localidades en la mejor percepción y 
en el crecimiento de la renta. El proyecto divide las profesiones, 
industrias y ramos de comercio en diez categorías. La primera ca- 
tegoría, comprende patentes de 600, 500 y 400 pesos, y correspon- 
de á los bancos, empresas de gas, empresas de tranvías y plazas 
de toros. La segunda categoría, comprende patentes de 250, 200 y 
1 50 pesos, y corresponde á casas introductoras y con signatarias, 
saladeros, casas exportadoras de frutos del país, compañías y 
agencias de seguros. La tercera categoría, 200, 150 y 100 pesos y 
comprende á bancos en los departamentos, molinos á vapor, re- 
gistros y casas mayoristas, hoteles y casas amuebladas, etc. La 
clasificación de la patente se hará por las comisiones encargadas 



276 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 

de la regulación do los capitales sujetos al pago de la contribu- 
ción directa, las cuales tendrán en cuenta la importancia y natu- 
raleza del giro y la población donde se ejerce. Habrá apelación 
ante el juri que establece la misma ley de contribución directa. El 
pago podrá hacerse por trimestres. 

Con relación al filtimo de los impuestos mencionados, propuso 
la comibión de hacienda un proyecto de refundición de los im- 
puestos de sellos y timbres, con dos escalas, uno de 1 '^ „o para las 
obligaciones que no exceden de 6 meses y otro de 1 1/2 " oo para 
las que exceden, considerando que en los plazos largos, sólo se 
paga una vez al año el impuesto generalmente, mientras en los 
otros se duplica. Toda letra de cambio, conforme de plaza, vnle, 
pagaré ú otra obligación cualquiera se otorgará en papel sellado. 
También se otorgarán en papel sellado los cheques, los boletos de 
operaciones de Bolsa, las acciones de sociedades anónimas, los 
contmtos de inquilinatos. Podrá hacerse sellar las acciones do so- 
ciedades anónimas, los conocimientos de mercaderías, las libretas 
de cheques, pero no las letras de cambio, los conformes, los vales y 
los pagarés. 

DATOS DK LA OFICINA DE ESTADÍSTICA 

Las publicaciones del director de estadística señor Vaillant, 
fijan así el monto de los derechos aduaneros recaudados, atribu- 
yendo en gv^n parte el aumento de la renta en 1872 y 1873 á los 
adicionales de importación creados para el servicio de las deudas: 



Años 


Rentas de Montevid<M> 


R(>utAJt de toda la tfpáhlica 


1870 . . 


. § 4:009,190.94 


3 4:538,.353.81 


1871 . . 


. » 4:797,946.82 


» 6:312,317.85 


1872 . . 


. » 6:417,811.80 


» 7:207,907.56 


1873 . . 


. » 6:478,209.-52 


» 7:495,970.80 


1874 . . 


. » 5:664,611.72 


» 6:498,006.75 



Segán los cuadros detallados que registra «El Siglo ^, los de- 
rechos de la aduana de Montevideo, tuvieron la siguiente aplica- 
ción en los años 1873 y 1874: 



ADMDflBTRAnióy DE DON JOSÉ B. SLLAÜRI 277 



Rentas generales: importación. 2:838,118.09; almacenaje y es- 
lingaje 140,745.15; reembarco y guías 34,474.85. Servicio de la 
deuda fundada: 4 % de exportación 342,818.14; 2 % de impor- 
tación 320,110.39. Servicio de la deuda interna: 3 % de impor- 
tación 533,352.59; 2 % de exportación 173,650.91; 2 % sobre 
carnes 11,222.37; tonelaje 51,700.40. Servicio del empréstito uru- 
guayo 714,685.49 procedente del 4%; servicio del empréstito 
extraordinario 1:072,028.28, procedente del 6 % ; servicio de la 
deuda extraordinaria 173,650.91, procedente del 2 % de ex- 
portación. Contribución directa cuatro por mil sobre la impor- 
tación 71,651.95. Total de la aduana de Montevideo en 1873, 
6:478,209.52 pesos. 

Rentai5 generales: importación 2:465,708.59 ; almacenaje 
138,289.79; reembarco y guías 44,967.98. Deuda fundada: 4 % 
de exportación 326,551.24; 2 % de importación 272,064.04. Deu- 
da interna: 3 % de importación 450,996.50; 2 % de exportación 
167,808.56; 2 % sobre carnes 15,071.83; tonelaje 41,074.60. Em- 
préstito uruguayo 4 /^, 605,426.1 1; empréstito extraordinario 6 % 
908,139.14; deuda extraoi-dinaria 2 % de exportación 167,808.56. 
Contribución directa 4 por mil sobre la importación 60,704.78. 
Total de la renta de la aduana de Montevideo en 1874, pesos 
5:664,611.72. 

En su estudio de estadística retrospectiva titulado « La Repú- 
blica Oriental en la exposición de Viena » el señor Vaillant, di- 
rector de la oficina de estadística nacional, presenta guarismos de 
positivo interés histórico, que vamos á extractar como prueba de 
los progresos alcanzados durante el período que corresponde á la 
administración Ellauri. 

Las rentas recaudadas en el año 1829 ascendieron á 751,040 
pesos. Durante los cuatro años siguientes hubo estacionamiento. 
Pero en 1834 y 1835 el progreso fué del 27 % y en 1S40 del 
100 % , acentuándose más todavía el aumento en 1841 y 1842, 
en que el puerto de Montevideo resultó favorecido [X>r el bloqueo 
de Buenos Aires. Las siguientes cantidades, reducidas todas á las 
moneda actual, dan idea del ensanche de los presupuestos en su 
doble capítulo de ingresos y egresos, debiendo advertir que entní 
los recuraos no figurau las rentas afectíis á la deuda pública (|Uc 



278 ORÍGEN Dt NUESTRAS DEüDAd 

empezó á servirse en 1 860 con una erogación de más de cien 
mil pesos, que creció incesantemente hasta alcanzar el monto de 
cuatro millones de pesos durante el año 1872: 

Años Recursos Gastos 

1829 751,040 729,928 

1840 1:502.000 1:459,000 

1854-1858 promedio . . . 1:6^3,071 1:872,807 

1862-1864 > ... 3:016,862 3:199,949 

1865-1868 » ... 3:766,049 4:882,295 

1869 4:418,228 5:432,587 

1870 5:105,521 5:623,486 

1871-72 5:085,800 6:298,989 

1873 6:796,009 6:623,758 

Presenta el proyecto de presupuesto para 1874 un déficit de 
3:337,902 pesos, que excede en 1:124,721 al que dejó el presu- 
puesto anterior. Las rentas y los gastos reales constituyen par- 
tidas mucho míís abultadas de las que aparecen en los presupuestos. 
Agregando por ejemplo á las rentas de 1872, las afectaciones sobre 
la aduana, sellado y patentes para el servicio de deudas públicas y 
otros ingresos que tienen destino especial, se obtiene un monto de 
10:204,696 pesos. I^a cuota por habitante es como sigue: en 1829, 
las rentas fueron de 751,040 con una población de 74,000 almas, 
ó sea 1 pesos 1 5 cents, por cabeza; el promedio rentístico fnó en 
el período 1854-1855 de 1:693,071 pesos con una población de 
131,969, ó sea un porcentaje de 12 pesos 83; en 1862, dieron las 
rentas 2:823,071 con una población de 221,248 almas, sea una 
proporción de 12.81 pesos; y en 1873 las rentas fueron de 
10:204,696 con una población de 450,000 almas, sea un porcen- 
taje de 22.70 pesos. Procede en su mayor parte el progreso de las 
rentas, de los derechos adicionales de aduana sobre la importación 
y la exportación, creados desde 1863 hasta 1872 y especialmente en 
1871. En el año 1872 la recaudación aduanera arroja la cantidad 
de 3:867,907 pesos por concepto de derechos ordinaiíos y la can- 
tidad de 3:340,000 pesos por concepto de adicionales destinados 
al servicio de la deuda. 



ADmNISTRACtÓN DE DON JOSÉ R. ELLAURI 279 

La renta de aduana demuestra el siguiente progreso: año 1 ís29 pe- 
sos 582,384; término medio anual de 1854 u 1856, pesos 1:428,000; 
término medio anual en el período 1861-18G4, pesos 1:660;883; 
término medio anual en 1866-1869, pesos 4:219,902; 1870 con 
adicionales, 4:538,353; 1871 con adicionales, 5:312,317; 1872 con 
adicionales, 7:207,907. Los derechos de aduana constituyen actual- 
mente una contribución de 16 pesos por habitante, ó sea el 70 % 
de todas las rentas. El porcentaje de las demás contribuciones es de 
6.74 pesos por cabeza. El producto de la contribución directa os- 
cila de 53,135 pesos en 1856 á 395,485 en 1872, habiendo dado 
526,657 en 1870. La cuota de ese impuesto subió del 3 % al 
41 2%. El impuesto de sellos y el de patentes produjeron 
26,690 pesos en el año 1829, correspondiendo 9,185 á sellos y 
17,505 á patentes. El rubro de patentes dio 40,662 pesos en 1840 
y 78,766 en 1842. Ambos rubros produjeron 213,311 en 1859 y 
441,470 pesos en 1872. 

Desde que se organizó la deuda pública en 1859 hasta 1872, el 
ser\4cio con asignaciones especiales, fué hecho cor escrupulosa 
exactitud, sin omitirse una sola vez en ninguna de las épocas cala- 
mitosas y críticas que se sucedieron desde aquella fecha. La deuda 
surgida de la conversión Mauá se cotizó al prhner año al 32 1/2 % 
y al segundo al 40 %. Subió más taixle al 70 y al 80 % y conclu- 
yó por amortizarse á la par. El empréstito uruguayo negociado en 
Ix)ndres, permitió el pago íntegro de la deuda inglesa, el rescate 
de los empréstitos platense y argentino y la conversión parcial 
de la emisión bancaria garantida por la nación. SegCm los datos de 
la junta de crédito público, desde 1859 hasta 1872, catorce años, 
pagó el erario por amortización 10:305,405 pesos y por intereses y 
comisiones 12:153,955, sea en conjunto 22:459,360, habiéndose 
amortizado 12:604,107 pesos en títulos de deuda, á cuya suma 
hay que agregar los títulos del empréstito montevideano-europeo 
sustituido por el empréstito uruguayo hasta la cantidad de 
373,650 y la amortización de los títulos que garantizaba la emisión 
por 6:565,167, con lo cual sube el monto nominal amortizado á 
19:542,942 pesos. 



(APITrU) XIII 

Administración de don Pedro Várela 

I l'i i|.' ♦iKi-.. l»^;:» ¡i lo «1.' manr.» IsTii > 



INA KKVOLlílON. — OTiiO MOTÍN 

Poros (lías duró Isi dictadura de don Pedi-o Várela, sui-jindii del 
motín militar del ir> de enero de I87r>. El cuerpo lej^islativo sufrió 
fuertes modificaciones, mediante la separación de sus miembros 
miís caracterizados y la convocación de sus suplentes. El 22 del 
mismo mes de enero, el jjjobierno dicta txirial constituido por Va- 
nóla como jxobernador y por Tezanos, I^tori-e y Uustiunante como 
ministros, pasó nota :í la asamblea pidiendo que entnira á deseni- 
penar o\ pod(M* ejecutivo (A presidente del senado, como así suce- 
dió. En el mismo día, el presidente d(4 senado solicitó el cese del 
doctor Ellauri y el nombmmicnto del ciudadano que debía reempla- 
zarlo. Decretada la cesación, fué elegido el mismo ex dictador pa- 
ra complementar el período presidencial de cuatro años que había 
dejado trunco el motín. 

I^a situación política era y tcuiía que se^ruir siendo, sin embargo, 
de violencias. Para imponerse al país, el nuevo ^bienio amordazó 
á la prensa y d(»j)ortó en la barca «Puig:*, con destino á la Habana, 
sí varios de los ciudadanos que» más habían descollado durante la 
administración Ellauri. A mediados del año 1870 estalló la revo- 
lución tricolor, en la (jue colaboraron los dos grandes partidos tra- 
dicionales, en un enérgico esfuerzo para reconquistar el raimen 
institucional. Pei-o ese. movimiento quedó vencido en el mes de 
diciembii», y el gobierno de A'^arela continuó su marcha hasta el 



ADMINISTRAClóy DE DON PEDRO VÁRELA 281 



mes de marzo del año siguiente, en que dentro del motín se produ- 
jo otro motín, que dio por resultado la larga y sangrienta dietíulu - 
ra del coronel Latorre. 

Va\ el mensaje presidencial de apertura de las sesiones ordina- 
rias del cuerpo legislativo el 15 de febrero de 1875, hace el motín 
el I )roceso de la administración Ellauri en estos términos: «Go- 
bierno inhábil y más que inhábil voluntarioso en política ; indo- 
lente 6 incapaz para vencer las graves cuestiones financieras y eco- 
nómicas; insensible á los reclamos de la organización prometida 
en su programa; viviendo en un pequeño círculo y recibiendo sus 
inspiraciones, con olvido y menoscabo de las aspiraciones del país, 
concluía mostníndose incapaz de garantir la vida de los habitantes 
de la república; y lo que es mil veces peor, indiferente y frío ante 
el germen de la guerra temible que se incubaba. Entonces se pro- 
dujo espontáneamente la más patriótica, la más solemne, la más 
gloriosa de las revoluciones. Por mucho que parezca vulgar, fuerza 
es decirlo, para que no falte un detalle á este movimiento, que es 
el primero y más notable de nuestros acontecimientos políticos; se 
operaba un cambio absoluto en el orden de las cosas, y no faltiba 
de su puesto un solo guardián nocturno, y al día siguiente conti- 
nuaba el servicio ordinario con la regularidad de costumbre. » 

EL CURSO FORZOSO Y LA BANCARROTA 

Tenían que andar y anduvieron también horriblemente mal las 
finanzas, bajo la presión de los inmensos trastornos políticos que 
acababa de sufrir el país. 

Líi ley de 25 de enero de 1875 autorizó á la junta de crédito 
público para emitir hasta la suma de tres millones de pesos en bi- 
lletes fraccionarios de un doblón, convertibles en oro sellado, so- 
bre estáis bases : los billetes se lanzarán á la circulación á cambio 
de oro: en las oficinas públicas sólo se admitirán á título de mo- 
neda los billetes emitidos por la junta de crédito; para cubrir el 
déficit adelantará la junta al gobierno dos millones de pesos, con 
la garantía del mercado viejo, los cuarteles, los depósitos de 
aduana, las acciones del ferrocarril central y los valores territoria- 
les existentes en poder de la misma junta; en poder de la institu- 
id 



282 ORIGEN t)t mjESTtlAS DtütJAft 



ción emisora habní un encaje permanente de la tercera parte del 
monto emitido, para hacer frente á las demandas de conversión. 
En el mes de marzo siguiente, present<5 el gobierno á la asamblea 
un proyecto de ley, segíin el cual la junta de crédito público que- 
daba relevada de la obligación de convertir en on) los billetes me- 
nores, y en cambio podría hacer una nueva emisión de siete millo- 
nes de billetes mayores, con la circunstancia agravante de que 
esos billetes serían los (inicos que podrían recibirse así en las ofi- 
cinas públicas como en las transacciones particulares. De acuerdo 
con el mismo proyecto, la junta de crédito integrada con un comí- 
té de descuentos y préstamos, podría hacer adelantos al comercio, 
á los productores y al erario publico, con garantía de títulos de 
deuda ó comerciales, frutos del país, propiedades raíces y valores 
territoriales aforados á tipos que la misma ley se encargaba de es- 
tablecer. En reemplazo de este proyecto, propuso otro la comisión 
de hacienda de la cámara de diputados, declarando la suspensión 
del servicio de las deudas públicíis, la monetización de las deudas 
internas y el cui-so forzoso de los billetes que esta última opera- 
ción demandase. Se invocó el descenso de las rentas y la situación 
angustiosa, de plena bancarrota, en que se hallaba el estado. Al 
discutirse este proyecto en la cámam de senadores, se dijo (pie los 
dependientes del presupuesto estaban atrasados en seis ó siete me- 
ses, y que los tenedores de deudas no eran ni podían ser acreedo- 
res privilegiados. Según manifestaciones del ministro de hacienda, 
el servicio anual de la deuda del 12 % absorbía 250,000 pesos 
mensuales, aparte de lo que absorbían el empréstito urugnayo-eu- 
ropeo, la deuda franco-inglesa y la deuda italiana. Agregó que las 
rentas de aduana no habían alcanzado en sus épocas de más alto 
rendimiento á óOO.OOO pesos, y que era imposible en tales circuns- 
tancias el pago de los presupuestos. 

Surgió de esa iniciativa la ley de 27 de marzo de 1875, que sus- 
pende el interés y amortización de las deudas interna 1 ." y 2.^ 
serie, extraordinaria, consolidados de 1872, rescate de tierras, em- 
préstitos extraordinarios 1." y 2.^ serie, fundada bis y pacificación 
1.'* y 2.*^ serie, y autoriza al poder ejecutivo para procederá la mo- 
netización de las expresadas deudas internas sobre» la base del va- 
lor nominal para las deudas del 12 %, del 90 /^ pam las deudas 



ADMINISTRACIÓN DE DON PEDRO VÁRELA 283 



del 9 % y del 75 ^y^ para las deudas del 6 "y. Para hacer frente 
á la monetización, la junta de crédito público emitiría billetes de 
ciu'so forzoso del valor de 1 á 10 doblones, hasta la cantidad qu<í 
reclamase la conversión de los fondos públicos, no j)udiendo exce- 
der de tres millones la emisión de cada mes. Se convocaría perió- 
dicamente por edictos á los tenedores de deudas que (juisieran 
concurrir á la conversión, y si despucí^s de vencido cada plazo hu- 
biese sobrante de billetes, la junta de crcídito integrada con un 
comité ad-ltof\ destinaría la suma de 500,000 pesos [)ai'a descuen- 
tos de conformes, letras de aduana y de plaza. El importe d(» la 
amortización de las deudas internas se aplicaría al déficit del pie- 
supuesto jjjeneral de gastos y el de los intereses de las mismas á 
la extinción de los billetes circulantes. Los billetes de curso forzo- 
so constituirían la única moneda de recibo en las oficinas pú- 
blicas. Para los contratos anteriores á la pronmlgación de la ley, 
regiría la clase de moneda en ellos estipulada. Quedaba autorizado 
el poder ejecutivo para enajenar las tierras fiscales en billetes de 
curso forzoso, íí los poseedores en el caso de que comparecieran 
dentro del plazo de seis meses y lí cualquier denunciante después 
de vencido ese plazo. Se declaraban inconvertibles y comprendidos 
en la ley de curs'j forzoso los billetes emitidos por la junta d(* cré- 
dito público á mérito de la ley de *J5 de enero, destinándose íí cu- 
brir el déficit del presupuesto. Finalmente, los tenedores de deu- 
das que no concurrieran á la conversión dentro del plazo de doce 
meses, no serían atendidos hasta después de extinguida totalmente 
la emisión inconveitible. 

Grande íué la conmoción causada por esa ley, (jue ni el mismo 
gobierno se atrevía á llevar hasta sus últimas consecuencias, en 
presencia de las resistencias del comercio y del descenso galo- 
pante del billete inconvertible en las pizarras de la bolsa. Dijo el 
ministro de hacienda \i principios del mes de marzo, fundando un 
proyecto de modificaciones en la cámara de diputados, <|ue en 
la reglamentación de la ley de 27 de marzo, el gobierno exce- 
diéndose de sus atribuciones, había establecido que se cumplirían 
á oro no sólo los contratos aiit<5riores á la ley, sino aiui los poste- 
rioix'írt que tuvieran el pacto expreso del pago á oío. Agregó 
el uiinitftro (jue en vista de los males producidos, era indispen- 



284 ORIGBN DB NU28TRA8 DBUDAS 



sable prohibir en adelante la admisión de demandas por con- 
tratos futnros que no fueran pactados en moneda de curso forzoso. 
Y de acuerdo con estos deseos del poder ejecutivo se dictó la ley 
de 8 de mayo, que establece: que en los contratos anteriores se es- 
tará íí lo en ellos estipulado; que en adelante los tribunales no ad- 
mití níu demanda por contratos posteriores íí esta ley que no sean 
pactiidos en moneda de curso forzoso; que la moneda de curso for- 
zoso es la Cmica (jue se recibirá en las oficinas públicas y por los 
particulares; que los derecho;^ fiscales se cobrarán en billetes con 
el descuento que marque el mercado monetario en la víspera del 
pago, pagando el p(»der ejecutivo en la misma forma el presupues- 
to y demás obligaciones. Pocos días después de esta nueva y de- 
plorable ley, que aumentaba la agitación y desconfianza de la pla- 
za, se presentó á la cámara de diputados un singular proyecto, 
autorizando á la junta de crédito público para contraer un em- 
préstito voluntario de 20:000,000, destinado á la amortización y 
pago de los billetes de curso forzoso. Manifestó su autor, fundando 
el proyecto, que deseaba calmar la inquietud aparente en que se 
hallaban los materialistas que consideran una calamidad la ley de 
27 de marzo! 

La ley de 23 de junio de 1875, derogó expresamente las de 27 
de marzo y 8 de mayo que acabar nos de extractar, estableciendo 
en su lugar: que los derechos de aduana se pagarán en billetes, con 
excepción de los adicionales de importación y exportación; que el 
producto de la recaudación á oro se entregará á la junta de crédi- 
to público para atender el servicio de los empréstitos uniguayOy 
montevideano-europeo, deuda franco-inglesa y deuda italiana, 
destinándose el remanente del servicio á la amortización de los bi- 
lletes nacionales; que la junta de crédito público emitirá hasta la 
suma de 3:000,000 de pesos en billetes de 5, 10, 20, 50 y 100 
pesos, destinando 450,000 al pago de intereses de las deudas in- 
ternas y el saldo á gastos de presupuesto; que la amortización de 
las deudas internas se atenderá tan luego como haya rentas para 
ello; que los 3:000,000 de pesos de cambio menor ya emitidos, los 
billetes de bancos particulares nacionalizados y los otros tres millo- 
nes que autoriza esta ley, tendrán curso forzoso en toda la repú- 
blica; (jue la amortización de los billetes se practicará por medio 



ADMINISTRACIÓN DE J)ON PEDRO VÁRELA 285 

dol producto do los siguientes impuestos: 2 % de alcabala sobre 
ventas, permutas y donaciones de bienes raíces, 2 " „.. de aumento en 
la contribución directa, el producto délas tierras pCiblicits, después 
de servida la deuda rescate y un derecho de 5 % al 20 ^V(^ sobre 
todos los sueldos y pensiones que excedan de 50 pesos; que se 
afecta en garantía de la emisión el mercado viejo, los cuarteles, los 
depósitos de aduana, las acciones del ferrocarril central, los va- 
lores territoriales en poder de la junta de ci*édito, los valores reci- 
bidos en garantía de los billetes nacionalizados y las tierras pú- 
blicas. La ley de 24 de agosto siguiente declaró que los billetes 
de curso forzoso sirven para solventar toda clase de obligaciones 
pendientes, sean anteriores ó posteriores á la ley de 2.H de junio, 
sin que para lo contrario haya acción en justicia, con arreglo al 
principio consignado en el artículo 11 del código civil. Esta am- 
pliación fué pedida por el gobierno con motivo de haberse emitido 
opiniones e.i el sentido de que el curso forzoso estaba limitado al 
pago de las obligaciones activas y pasivas del estado. 

Registra « El Siglo » de la época una carta del señor Francisco 
Vidiella al presidente de la república, que refleja bien y honrada- 
mente la impresión dominante en la plaza: como consecuencia, 
dice, de la prohibición de operaciones á oro, el comercio se encuen- 
tra en una situación aterrante; los bancos han recibido orden de 
sus directores de suspender toda clase de operaciones á crédito y 
descuentos de vales y conformes; el país, cjue no produce lo bas- 
tante para chancelar sus importaciones, tiene que mandar metálico 
al exterior y es absurdo, por lo mismo, que se prohiban las ventas 
á oro; si á las sensibles resultancias de haberse inutilizado la suma 
de veinticuatro millones de la deuda pública, se agrega la desmo- 
netización del oro, en pocos meses más la ruina del país será un 
hecho. 

REACCIONA EL GOBIERNO 

No consiguió su objeto la ley de 23 de junio. Según mensaje 
presidencial del mes de julio, la oposición política deprimía el bi- 
llete, llevando la desesperación y la miseria á toda la sociedad y 
era necesario apresurar la conversión mediante la creación denue- 



2^0 ORIGEN DE NUESTRAB DEUDAS 



) 



VOS impuestos. Consistía o^ plan dol gobierno en un impuesto adi- 
cional íí las leyes de contribuci(5n directa, aduana y patentes, cuyo 
producto se entregaría al Banco de Londres y Río de la Plata para 
la amortización y quema de la emisión circulante. La comisión de 
liacienda de la cámara de diputados invocó en apoyo del proyecto 
un informe de la oficina de estadística á cargo del señor Vaillant, 
sobre la utilidad de los derechos protectores aplicados á la indus- 
tria nacional. Iva ley de 6 de agosto de 1875, dictada en conso- 
nancia con estas ideaos, creó un derecho adicional sobre la propie- 
dad territorial y capitales en giro del 1/2 % al 3 %; un derecho 
adicional de 10 % sobre la importación de perfumerías, sombre- 
ros y gorras, alfombras, artículos manufacturados de talabartería, 
hojalatería, carpintería, vinos; un adicional de 20 % sobre las 
aguas de soda, bebidas alcohólicas, cigarros y cigarrillos, calzado, 
camisas, ropa hecha, suelas curtidas; un adicional del 75 %, los 
papeles litografiados ó impresos para el comercio. Tomamos sim- 
plemente algunos de los artículos gravados. Agrega la ley que los 
intereses producidos por las deudas internas 1.^ y 2.'* serie, rescate 
de tierras, pagarán el 10 "o; ios préstamos hipotecarios el 3 ° o; 
el carbón de piedra para los vapores en tránsito el 5 ^/ o ; quedando 
exento de todo derecho el despacho de máquinas de coser, el alam- 
bre para cercos, los arados y máquinas agrícolas, la sal, la hoja de 
lata y el estaño. El producto de lo? nuevos impuestos se destina- 
ría á la amortización quincenal de los billetes. 

El 21 de septiembre de 1875, pasó el poder ejecutivo ala 
asamblea dos nuevos proyectos, destinado el uno á solucionar la 
cuestión económica y llamado el otro á restablecer la paz, acom- 
pañados de un extenso mensaje, obra del ministro de hacienda, don 
Andrés Lamas, cuyas conclusiones resumimos en seguida: 

La causa generadora de los males que hoy nos abruman, dice el 
referido documento, es la guerra civil crónica, la lucha violenta de 
las fiíccioues que han sustituido la idolatría del partido á la reli- 
gión de la patria. Los estados de la deuda pCiblica son páginas au- 
ténticas de los resultados de esas luchas, que han esterilizado las 
fuerzas vivas y comprometido hasta el decoro y la autonomía del 
país. En 1860 el valor nominal de la deuda emitidn era de 
2:72(),S<S0. En 1864 subió á 13:247,080. En 1868 á 23:657,354. 



ADMTXíSTTTAní^X DV I>ON PFDPO VART?7./. ?P7 



En 1870 d 24:603,457. Eii 1871 ascendió en alas de la guerm ci- 
vil á 50:126,457. En 1873 estaba en 57:826,457. Y por fin, en 
1874 llegó lí 63:026,457. Hoy e>tíí reducida « 42:357,49() á con- 
secuencia de la amortización de veinte millones en un período de 
catorce años. El monto de la deuda corresponde en 1874 á 94 pe- 
sos por habitant(\ El servicio de intereses y amortización exij^ió 
en ese año 5:587,773, suma que corresponde á 12.42 pesos de 
contribución anual por habitante ó 69.90 pesos por familia. El 
valor nominal de todas las deudas emitidas hasta fin de 1 -^74 es 
de 66:526,157, habiendo pagado el país por ellas, por amortización 
24:168,961 y por intei^eses y comisiones 19:586,545. Hemos pa- 
gado el 66 " '„ del valor nominal, es decir, mucho más de lo que he- 
mos recibido. De los documentos consta cspecificadamente que de 
los 66 1 2 millones de deuda, cuarenta y dos millones proceden 
directamente de gastos de la guerra civil. Deducidos esos 42 mi- 
llones, la deuda sólo habría alcanzado tí 24:500,000, y como la na- 
ción ha pagado desde 1861 á 1874 (^wefectíro 14:500,000 por 
amortización y 19:500,000 [)or intereses y comisiones, es evidente 
que sin los gastos de la guerra, estarían pagas todas las deudas y 
no debería el país un solo peso jí nadie. 

Refirióndose al billete de curso forzoso, dice el mensaje que es 
inútil hacer notar la depreciación en que ha caído ese papel. Un 
solo peso más que se emitiera consumaría su desmonetización, le 
irrogaría á los particulares y al estado pérdidas irreparables. He- 
mos llegado al punto de que uno de los mayores servicios que po- 
demos hacerle á la presente y á las próximas generaciones de nues- 
tra patria, es imposibilitarlas para las emisiones de papel moneda. 
Esto debe estar y está en la conciencia píiblica. Cuando se tiene 
un papel depreciado que la o[)inión pública resiste y desmonetiza, 
no se está en el caso en (pie la retroactividad es una adherencia 
del curso forzoso; y llegado ese caso, como ha llegado para nos- 
otros, desaparece de suyo por la fuerza de las cosas aquella retro- 
actividad que sólo puede existir por la monetización real del papel. 
Mantenerla en la situación actual es imposibilitar el crédito parti- 
cular y paralizar la vida y la actividad comercial é industrial. El 
crédito es la savia vivificante, fecundizante del comercio y de la 
industria. Desde que las transacciones tengan que hacerse al con- 



288 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 



tado, ellas teiidnín por límite los consumos de primera necesidad, 
y este límite se estrechará día por día porque comprime y empo- 
brece. Y no manteniéndola, cabe restablecer el respeto de las es- 
tipulaciones hechas entre particulares, dejando á los contratantes 
el derecho de decidir lo que juzguen más conveniente á sus inte- 
reses. Agre<i;a el mensaje que el medio circulante metálico es sin 
duda el j)referible, ponjue al paso que sirve de motor á las tran- 
sacciones, se convierte en capital para llenar el déficit que ocurre 
frecuentemente entre los valores que se importan y los que se ex- 
port in. Por de pronto, la circulación metálica es imposible. Si la 
ensayamos, nos encontraríamos con una circulación algo más que 
insuficiente y con una alza de interés que haría ruinosas las tran- 
sacciones. El oro se nos escapa, porque emigra y porque la descon- 
fianza lo conservará encerrado en las arcas particulares. Es forzo- 
so, pues, buscar entre el papel moneda desmonetizado y las espe- 
cies metálicas insuficientes, un término medio, que consistiría en 
la emisión particular doblemente garantida por el estado con la 
afectación especial de rentas y por los valores del banco emisor y 
sólo temporariamente inconvertible. 

De acuerdo con las conclusiones de este mensaje, fueron san- 
cionadas las dos leyes de 24 de septiembre de iS75. Por la pri- 
mera, la asamblea « consultando los más altos intereses é interpre- 
tíuido los sentimientos nacionales, deci'cta el recíproco olvido de 
todos los actos políticos que han dividido á los orientales, declara 
extinguidas las responsabilidades legales de esos actos y prohibe 
que se recuerden y discutan». Concluye la ley autorizando al 
poder ejecutivo [)ara que otorgue las concesiones necesarias al 
restablecimiento de la paz y á la vez para que cuando lo juzgue 
oportuno declare el estado de sitio y disponga de todos los recur — 
sos de la república en la consecución del mismo objeto. Por la se — 
gunda se establece (jue la emisión de papel moneda nacional qued^= 
limitada á los tres millones que autorizó la ley de 28 de ener'*, ^b 
los billetes nacionalizados del banco Maná, al saldo de la emisió^B 
nacionalizada de 1808, quedando derogada la ley de 23 de junioi^ 
que las obligaciones contraídas antes ó después de la ley de 23 d^H 
junio y de su interpretación auténtica posterior, serán cumpl¡dF== 
con estricta sujeción á lo convenido entre las partes contratant<^^ 



ADMINISTRACIÓN DE DON PKDRO VAKELA 289 



estiíndose en todos los casoí* á lo pactad<» por ellas ; que para dar 
base firme 6 inalterable á las operaciones comerciales, el poder 
ejecutivo podrá contraer en la forma más eficaz el compromiso de 
no exceder el límite ya marcado á la cmi&.ión y de mantener la 
inviolabilidad de los contratos entre los particulares; que el po- 
der ejecutivo procederá á la fundación de un gran banco de 
circulación y descuentos con veinte millones de capital, pudiendo 
garantii*se por estipulaciones internacionales la inviolabilidad de 
todas las condiciones con que el banco fuese incorporado; que el 
mismo poder podrá negociar el rescate de la emisión nacional ó 
su sustitución por billetes de emisión particular; que el gobierno 
podrá entrar en arreglos con los tenedores de deuda nacional do- 
miciliados dentro y fuera del país y concluir con ellos los ajustes 
convenientes á fin de regularizar su servicio en condiciones conci- 
liables con los recursos del país; que el poder ejecutivo podrá, 
finalmente, reformar el sistema de los impuestos existentes, supri- 
miendo los que estime perjudiciales al desarrollo de la riqueza na- 
cional ó inconvenientes en la situación actual del país, sustitu- 
yéndolos por otros que consulten mejor esa situación. 

REHABIIJTACIÓN DEL BANCO MAUÁ 

Fué fecundo en decretos financieros el raes de octubre, usando 
largamente el gobierno del voto de confianza que le había otor- 
gado la asamblea para solucionar los problemas económicos. El 
del o aplaza la ejecución y venta judicial de todos los títulos de la 
deuda pública cuyo servicio está suspendido, como medio de im- 
pedir la ruina del deudor y el total abatimiento del crédito pú- 
blico. Fué complementado por una circular á los bancos, diciéndoles 
que no deben hacer efectivas las garantías que posean en bienes 
raíces ó en créditos personales, porque escasea el dhiero disponi- 
ble y se agravaría la crisis, anticipándoles que en caso de no acep- 
tarse la indicación se tomarán medidas ya conocidas en otros paí- 
ses para contener el desastre de las ejecuciones. El del 22 reha- 
bilita al banco Mauá y autoriza á este mismo establecimiento de 
crédito que había cerrado sus puertas y estaba en liquidación, para 
sustituir la emisión inconvertible circulante y emitir además bille- 



290 , ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 



tes propios hasta el triple de su capital realizado, todo ello garan- 
tido solidariamente por la responsabilidad del estado, por las ren- 
tas adscriptas al pago de la emisión nacional, por el capital, pro- 
piedades y haberes del Banco. Establece ademjís que los billetes del 
banco Mauá constituirán la única moneda de recibo en his ofici- 
nas públicas al tipo variable. que fijará el gobierno semanalmente; 
que en el banco se harán los depósitos judiciales y se colocarán 
diariamente las rentas; que el gobierno podrá girar en descubierto 
hasta la suma de dos millones de pesos; que al pago de la 
emisión Mauá, hasta satisfacer las cantidades adeudadas por el 
gobierno, quedan afectados el 2 % de alcabala, los adicionales 
extraordinarios de aduana creados por decreto de igual fecha y el 
2 por mil de contribución directa, cuyas rentas se convertirán y 
mantendrán á oro para responder á la conversión de los billetes; 
que en compensación de los favores qus se le acuerdan, desiste 
Mauá de las reclamaciones diplomáticas entabladas á su pedido 
por la legación, por los {perjuicios, daños y lucros cesantes sufri- 
dos. Al día siguiente de firmado este decreto, dirigió el ministro 
señor Lamas una nota á la legación brasileña, en la que decía que 
atendiendo \rh reclamaciones presentadas [)or el gobierno imperial 
en favor del banco Maná y teniendo presente el deseo manifes- 
tado por el barón de Cotcgipe, acababa de llegar á un acuerdo 
aceptjido por el vizconde de Mauá. La legación brasileña contestó 
en el acto retirando las reclamaciones entabladas. Un segundo de- 
creto del 22 de octubre afectó á la conversión varios adicionales 
de aduana, inspirados en un plan decididamente proteccionista 
de las industrias nacionales. Un tercer decreto de la misma fecha, 
estableció que mientras no se verificasen arreglos con los tenedo- 
res de deudas, se liquidarían los intereses hasta 31 de diciembre 
de 1S7 5, emitiéndose por su importe capitalizado, títulos adicio- 
nales con intereses que correrían y se pagarían desde el ano si- 
guiente. Este decreto fu<5 complementado meses después, por el 
de enero 21 de 1876, que establece que durante el mismo año los 
tenedores de deudas recibirían el importe de los intereses en mo- 
neda papel á la par, mientras se cotice dentro del tipo de 150 " u 
y con la diferencia excediendo la depreciación de ese límite, siendo 
entendido que á partir del 1.^' de enero de 1877 regiría el servicio 



^ 



ADMINISTRACIÓN DE DON PKDRO VÁRELA 291 



en la forma estíiblecida por las leyes y contratos respectivo?. Cerró 
el mes de octubre de 1875 con el decreto de expropiación de la 
empresa de aguas corrientes sobre la base de un impuesto de sa- 
lubridad y otros arbitrios. 

INGRESOS Y EGRESOS 

Los estados generales de contaduría relativos al año 1875, esta- 
blecen como monto de las rentas ordinarias la cantidad de 
9:062,874 y como producto de la emisión menor, depósitos judi- 
ciales de que se incautó el gobierno, sumas pagadas por el banco 
Mauá y otros conceptos, la cantidad de 5:718,046 pesos. Al pro- 
ducirse el derrumbe del gobierno de Várela en 1 de marzo de 
1876, el déficit existente era de 5:189,077 pesos oro y 4:646,592 
pesos moneda papel. Sólo en vestuarios, equipos, armamento y 
municiones se gastó en oro 2:491,335 pesos y en papel 1:069,171 
pesos desde el 15 de enero de 1875 hasta el 10 de marzo de 1876. 
En esta publicación de la contaduría figura un cuadro de la deuda 
pendiente que corresponde á las administraciones anteriores á 
1875, con el monto de 4:225,226 pesos, sobresaliendo el crédito 
del banco alemán-belga por 1:450,000 pesos, créditos por suminis- 
tros, sueldos de la lista civil y militar y subvenciones por 8 9 0,5 81, ex- 
pedientes por perjuicios de guerra resueltos por los tribunales por 
632,772, terrenos expropiados con destino á apertura de calles 
por 501,961 pesos. Otro cuadro comparativo del producto de las 
rentas pííblicas arroja las siguientes cantidades, comprendidos los 
impuestos generales y especiales de aduana, sellado y patentes, 
correos, contribución directa en toda la república, impuestos mu- 
nicipales y policiales: año 1872, producto 8:064,350; año 1873., 
producto 9:865,664, año 1874 producto 8:696,816, año 1875 pro- 
ducto 7:287,815 pesos. 



CAPITULO XIV 
Administración del coronel I/atorre 

( lo do mareo 1870 á Vi ár marzo issí) ) 



SE DECLARA LA DÍCTADCRA 

El 9 de marzo de 1876 renunció don Pedro Várela, después de 
haber publicado un pequeño manifiesto al país, « para desvanecer 
las intrigas de todo género que hacían presumir que el presidente 
de la repftblica se encontraba coacto ». Quedó acéfala la presiden- 
cia, pero la situación estaba totalmente dominada por el ministro 
de la guerra coronel Latorre, quien el día 10 asumió franca y abier- 
tamente la dictadura, á raíz de un meeting de cinco á seis mil per- 
sonas formado en aquellos momentos de dolorosa incertidumbre 
en que faltaban las autoridades y podía juzgarse amenazado <»l 
país por las más grandes calamidades. Dijo Latorre en las palabras 
que dirigió íí los organizadores del meeting, desde la esquina de 
Soriano y Convención, « que hana un gobierno honrado y no de 
ladrones». En un manifiesto publicado el mismo 10 de marzo, de- 
claró que el país estaba oprimido por una enorme deuda interna y 
externa, que todas las rentas públicas apenas bastaban para la mi- 
tad de nuestros gastos, con un déficit cada vez más tremendo, y 
que para combatir esos males procuraría una reducción extrema y 
enérgica de los gastos públicos y una fiscalización vigilante é ine- 
xorable de las rentas. No hubo revoluciones durante los cuatro 
años que abarca la administración Latorre, pero la sangre corrió 
como si la paz hubiera estado permanentemente alterada, gracias 
al sistema de violencias implantado por la dictadura. De los crí- 
menes de carácter político, no hablan los documentos oficiales. 



ADMnri8TRACI<5y DEL CORONEL LATORRB 293 

Únicos de que nos valemos en estos apuntes, ni tampoco podía ha- 
blar la prensa, sin afrontar las más graves responsabilidades. Pero 
un despacho oficial relativo á la ejecución de Averías, da idea de 
los sentimientos dominantes en la época. El jefe político de Pay- 
sandCi telegrafiaba al dictador Ijatorrc al finalizar el año 1876 que 
€ el lugar del crimen no estaba muy cerca, pero que aunque fuera 
en los mismos infienios allí se constituiría con el criminal para 
hacerle ejecutar en una horca y dejarlo colgado hasta que la cabe- 
za se desprenda del cuerpo » como en efecto fué suspendido se- 
gún otro telegrama 'rprescindiéndose de las pesadas formas judi- 
ciales». El reo así ejecutado era un negro llamado Manuel Anto- 
nio Concepción (jue había muerto á una señora y á una niña. 
Reclamó el tribunal, por haber sido juzgado y sentenciado admi- 
nistrativamente el criminal, pero el incidente no tuvo resonancia 
alguna. 

RESCISIÓN DEL CONTRATO MAüÁ 

Uno de los primeros actos financieros de la administración La- 
torre, fué la rescisión del convenio Mauá, operada de común acuer- 
do con el banco, en los términos que extractamos á continuación: 
las cantidades que el gobierno debe en cuenta corriente ( origina- 
das por los gastos de guerra según el decreto) y los títulos de cré- 
dito dados por aquél á particulares y í(ue han ingresado al banco 
senín saldados inmediatamente; los adelantos á oro se reducirán á 
papel al tipo de la última cotización oficial á fin de ser arreglados 
en esta especie; el banco continuará la sustitución de las notas 
emitidas por la junta de crédito público; la contaduría general ve- 
rificará his cuentas, títulos y comprobantes del banco, deduciní 
las cantidades entregadas por las oficinas del estado y el saldo que 
resulte reducido á papel será abonado, teniendo en cuenta igual 
suma de la emisión hecha por el referido establecimiento; ese sal- 
do y el monto de las notas sustituidas constituirán el máxunum de 
la emisión que el estado toma á su cargo; á título de compensa- 
ción, el gobierno entregará al banco cincuenta y cinco letras de 
treinta mil pesos oro cada una y una letra más de veinte mil pe- 
sos aceptadas por la colecturía dé aduana. Agregaremos que según 



2d4 OHÍGEN DE i^ESTlUS DEUDAS 

un cuadro publicado por el banco Mauá, los giros del gobierno 
desde el 30 de octubre de 1875 hasta 31 de enero de 1876, mon- 
taban á 1:022,820.97 pesos oro y 2:622,588.57 pesos papel. 

SERVICIO DE DEUDAS PÚBLICAS 

Por decreto de 31 de mayo de 1876, fué aceptada una propues- 
ta de los tenedores de deudas intcM-nas, denominadas empréstito 
extraordinario ] .^ y 2.^ serie, pacificación 1/* y 2.^ serie, deuda 
extraordinaria, rescate de tierras, fundada 2." serie bis, consolida- 
dos de 1872 y títulos adicionales, sobre las siguientes biises: los 
intereses correspondientes al primer semestre de 1876 serán li- 
quidados con arreglo á las leyes y contratos primitivos y su im- 
porte se entregará en títulos adicionales análogos á los emitidos 
en el año anterior; durante el plazo de dos años que correrá des- 
de el l.*^ de julio de 1876 hasta el 30 de junio de 1878, el servicio 
de intereses se hará mitad en oro y mitad en títulos especiales de 
12 % de interés y 1 % de amortización anual acu!uulativa; du- 
rante el mismo plazo la amortización anual acumulativa sólo será 
de 1/2 % para los títulos especiales, los consolidados de 1872, la 
fundada 2." serie bis y la deuda rescate de tieiras; de 3 4 % para 
el empréstito extraordinario 2.'' serie; de 1 % para la deuda in- 
terna 2/ serie, y pacificación 1.* y 2.'* serie; y de 2 % para la 
deuda extmordinaria, la interna 1." serie y el empréstito extraor- 
dinario 1.* serie; desde el 1." de julio en adelante la comisión de 
tenedores de deudas recogerá semanalmente la cuarta parte del 
producto de todos los derechos de importación y exportíición, 
siendo entendido que si el último día de cada mes no alcanzare á 
la cantidad proporcional de 1:647,692 pesos requerida para el 
servácio anual, se complementará con un giro sobre la contribu- 
ción directa; á indicación del gobierno, los tenedores de deudas 
aceptan la facultad de vigilar la percepción de la renta y de hacer 
las indicaciones ú observaciones que juzguen conducentes al me- 
jor servicio público; la renuncia temporaria que entraña osta pro- 
puesta, queda precisamente reducida al plazo de dos años. He 
aquí el cuadro de las cantidades requeridas para el servicio pro- 
puesto al gobierno y aceptado por éste: 



Al>MINl8TRAa(5N DEL COllONEL LATORRE 293 



l)oii(la.< Monto primitivo Iiití'resí'S Amortieafión 



Empréstito extraordinario l.'^ 
Empréstito pacificación 1.^. . 
Empréstito pacificación 2/*. . 
Empréstito extraordinario 2/. 
Rescate de tierras .... 
Fundada 2." serie bis . . . 
Títulos adicionales .... 
Consolidados 1872 .... 
Deuda extraoixlinaria . . . 

Jn terna 1.** serie 

ídem 2.-^ ídem 



2:931,500 


175.890 


58,630 


1:629,250 


97,7,55 


16,292 


2:558,150 


153,489 


25,,581 


4:000,000 


240,000 


30,000 


1:605,000 


96,300 


8,025 


1:346,000 


80.760 


6,730 


3:105,305 


186.318 


15,.526 


2:652,408 


119,3,58 


13.262 


2:464,111 


73,923 


49,282 


739,000 


22.170 


14,780 


4:090,536 


122,716 


40,905 



27:121,260 1:368,679 279,013 

Expresa una notíi puesta al pie del cuadro que los títulos adi- 
cionales impoilan 1:814,097.60, pero que agregando 1:291,207.65 
por intereses de todas ¡as deudas desde 1." de enero íÍ 30 de junio 
(le 1876, resulta el monto de 3:105,305. En otras columnas del 
cuadro i-e establece como tipo de interés el 6 % para las siete 
primeras deudas, el 4 1 2 % para la octava y el 3 % para las 
restantes; y como cuota de amortización el 2 ^\^ para el emprésti- 
to extraordinario 1." serie, deuda extraordinaria y deuda interna 
1." serie; 1 % para el empréstito pacificación 1." y 2.'* serie y 
deuda interna 2.'' serie; 3 4 % para el empréstito extraordinario 
2.*' serie; y 1 2 ^J/ para todas las demás. 

Tuvo escasa duración el precedente convenio. Desde mediados 
del año 1877, quedó interrumpido el servicio de intereses y tuvie- 
ron los tenedores de deudas (pie presentar nuevas bases 'de arre- 
glo (pie fueron aprobadas por el gobierno en febrero de 1878. De 
conformidad al nuevo contrato, se prorrogó hasta el 31 de di- 
ciembre de 1882 la vigencia del primitivo convenio, reduciéndose 
jí la vez la mensualidad destinada al servicio de inten^ses y amor- 
tización á la cantidad de 105,000 pesos, contra 137,307 que antes 
se había pactado. I^s inteivses de julio y agosto de 1877, paga- 
nans(» de acueixlo con el primer convenio, girándose sobre los fon- 
dos existentes en poder de la comisión de tenedores de deudas y 
los correspondientes á los meses de septiembre, octubre, noviem- 



206 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDA» 



bre y diciembre del misino año se chaiicelarían mediante títulos 
adicionales. La diferencia entre el monto efectivo de los intereses 
del primer semestre del ano 1878, pactado en los dos convenios, 
se cubiiría también con títulos adicionales. Durante el nuevo pla- 
zo el servicio de intei-eses en efectivo, quedaría reducido á la ter- 
ceni parte de las cantidades establecidas por las leyes y contratos 
de creación de las deudas, cubriéndose las dos terceras partes res- 
tantes con títulos especiales sin interés. Los tenedores de deudas 
renuncian al servicio de intereses y amortización señalado á los 
títulos especiales emitidos anteriormente de acuerdo con el con- 
venio de mayo de 1876. De la mensualidad que reciba la comisión 
de tenedores, se destinará desde enero de 1879, á la amortización 
de los títulos especiales una partida de tres mil pesos que será 
elevada á cinco mil t^ui pronto como la dismimición de intereses 
mediaut<í la amortización de títulos originarios y adicionales al- 
cance á dicha cantidad. Desde el 1.® de enero de 1883, el estado 
consagraní la suma de ocho mil pesos mensuales á la extinción de 
los títulos especiales. El saldo que resulte de las mensualidades de 
105,000 pesos, una vez satisfechos los intereses y el servicio de 
amortización de los títulos especiales, se destinaní al rescate de 
las deudas originarias y adicionales por licitación pública. Venci- 
do el plazo del convenio, recobrarán los tenedores de deudas to- 
dos los derechos que tenían antes de la interrupción del servicio 
en 1875. 

También las remesas para el servicio de las deudas extemas, 
constituidas por el empréstito uruguayo y el empréstito montevi- 
deano-europeo, quedaron interrumpidas desde fines de 1875, sin de- 
creto alguno de la administración Várela. Sólo las deudas interna- 
cionales, la franco-inglesa y la italiana escaparon á la bancan'ota. 
Con relación á las primeras, se consumó un contrato el 1." de ju- 
lio de 1878, entre el gobierno y el representante» de los tenedores 
de deuda, señor Morice, sobre las siguientes bases: desde p1 1." 
do febrero de 1878 hasta el 31 de enero de 1883, el servicio del 
empréstito uruguayo se hará por mensualidades de treinta y cua- 
tro mil pesos oro ; los tenedores de deuda renuncian absoluta- 
mente, durante los cinco años del convenio, á todo lo que les co- 
rresj)onda por intereses y amortización, según el contrato orijitina- 



ADMINISTRACIÓN DEL CORONEL LATORRE ^7 

rio del empréstito; en pago de los intereses devengados que se 
adeudan desde el 1.** de febrero de 1876 hasta el 31 de enero de 
1878, el gobierno emitirá títulos análogos á los originarios, que 
no devengarán servicio alguno dui-ante la vigencia del convenio; 
la cantidad existente en poder de los señores Thompson, Bonnr y 
C ', procedente de remesas anteriores á la suspensión del servi- 
cio, se destinará á una amortización inmediata y especial por me- 
dio de propuestas ; la cantidad de 35,200 libras esterlinas en títu- 
los del empréstito uruguayo que tiene en su poder la casa Thomp- 
son, Bonar y C.*, será canjeada por títulos del empréstito monte- 
viilíNtno-europeo, de conformidad á la ley que autorizó aquel em- 
préstito ; los tenedores de títulos del empréstito uruguayo recobra- 
rán en 1.** de febrero de 1883 todos sus derechos, pero renuncian 
absolutamente desde» ahora y para siempre á la amortización á la 
par, y aceptan el sistema de la amortización á la puja hasta la to- 
tal extinción del empréstito. 

Diu-ante la administración Latorre fué emitida la deuda france- 
sa por subsidios de guerra al gobierno de la defensa de Montevi- 
deo. La convención del 20 de noviembre de 1877, dio origen á 
una emisión de 1:934,725 pesos con un servicio de 4 % de inte- 
rés, y un fondo amortizante de cien mil pesos al año. Se emitió 
también á favor de la empresa del ferrocarril central del Uruguay, 
por concepto de garantías vencidas, 1:000,000 de pesos en títulos 
de deuda, con 4 ^U de interés y 2 ^ „ de amortización acumulativa 
anual. 

IXORESOS Y EGRESOS 

L:)s estados generales de contaduría establecen las siguientes 
cifras y observaciones : 

Ejercicio I87(k — Los derechos se calculan y liquidan á oro, 
pero es facultativo el pago en metálico ó en papel á tipos que va- 
rían diariamente». De ahí resulta que la renta de aduana ha pro- 
ducido, según los estados de la colecturía, en el ejercicio 1876, la 
cantidad de 4:932,185 pesos, liquidada á oro, al paso que por pre- 
mios de éste, ó sea por la parte que no ha sido satisfecha en me- 
tálico, se da entouda á la suma de 5:540,000 pesos en papel. Esto 



2á8 ORIGEIÍ DE NUESTRAS I>ÉÜDAé 

por lo que se refiere á la renta general. I.<os impuestos especiales 
afectados á la extinción del papel, produjeron 2:139,235 como 
eíjuivalente de la suma de 5()0,272 oro en que fué liquidada la 
paite que la colecturía cobró. El producto de todas las rentas, in- 
cluyendo los impuestos especiales, fué, en 1876, de 19:174,549 
pesos, cuya suma liquidada íí oro sólo arroja 8:973,142. El rendi- 
miento total de la aduana fué de 5:530,737.46, distiibuídos así : 
importación, exportación y diversos ramos recaudados por la co- 
lecturía, 4:932,185.57; recibido de los rematadores de las recepto- 
rías de Cerro-Largo, Santa Teresa y Tacuarembó, 29,300; impues- 
tos especiales afectados al papel, 569,272.09. 

La aduana produjo en 1876, no comprendidos los impuestos 
especiales, 1:548,558 pesos menos que en 1874. Debe atribuirse 
el descenso rf la crisis comercial, á la influencia nociva que ejercen 
los altos derechos de aduana disminuyendo los consumos, encare- 
ciendo la vida, desmoralizando el comercio y restringiendo las ope- 
raciones, y estimulando al contrabando. I^a contribución directa del 
departamento de Montevideo produjo 624,8 1 9 pesos contra 415,327 
en 1875. Proviene el aumento del recargo del dos por mil destinado 
á la extinción del papel moneda. En los departamentos de campa- 
ña produjo 639,645 contra 419,760 en el año anterior. En toda la 
república 1:264,464. Hay quien supone que la riqueza ganadera 
ha disminuido, pero debe tenerse presente que la ley autoriza al 
contribuyente á ocultar la quinta parte de su capital, y ya se deja 
inferir la proporción en que los hacendados harán uso de esa fa- 
cultad. Debe recordai-se, además, que la ley exceptúa los capitales 
que no excedan de seiscientos pesos y que carecemos de elemen- 
tos para formar un censo ganadero. Pagaron impuesto 4:873,994 
animales vacunos. La existencia efectiva debe elevarse á seis mi- 
llones de cabezas. Pagaron impuesto 9:142,155 animales ovinos. 
La existencia debe subir á doce millones. Las patentes industria- 
les dieron 584,794 pesos ; el papel sellado, 236,096.95; los tim- 
bres, 41,938.50; y 2,011.61 por cambio de sellos sobrantes en ma- 
nos de particularott. 

De la suma total de las entradas liquidadas á oro, 8:973,142 
pesos, debe rebajarse, á título de afectaciones expresas, la partida 
de 1:905,430, en la que sobresalen 607,497 para las deuda» iiiter- 



ADMINISTRACIÓN DEL CORONEL LATORRE 209 

ñas, de acuerdo con el convenio de mayo; 210,000 do letras jí fa- 
vor de Maná por indemnización; 196,240 del servicio de la deuda 
franco-inglesa; y 65,032 de la deuda italiana. El remanente, que 
es de 7:067,712 pesos, constituye la masa de recui-sos ordinarios 
de que ha dispuesto el gobierno en 1876 para gastos de las ad- 
ministraciones anteriores y posteriores al movimiento político del 
10 de marzo. Debe agregarse á esa cifra la de 1:648,315 |)osos oro 
y 1:646,836 pesos papel, procedentes de rentas del ano 1877, to- 
madas por anticipación mediante empréstito, cuentas corrientes 
con el banco Maná y compras de metálico. Quiere decir que los 
recursos suben á 8:716,027 pesoF oro y 1:646,836 pesos papcl^ 
cuyas sumas fueron invertidas así: .'^tas ci\dles, militares y otros 
gastos, 0:228,572; pagos de servicios correspondientes á años an- 
teriores, 3:077,455; banco Mauá y otros prestamistas, 1:657,499 
])('sos papel. 

Déficit que pasa á 1877: en oro 8:209,238; en papel 9:383,455 
pesos, comprendiéndose en esta última partida la emisión bancaria 
pendiente de extinción. La administración J^atorre sólo ha concu- 
rrido al déficit con 367,775 pesos oro y 158,103 pesos ])apeU cu- 
yas cantidades ya han sido amortizadas en gran parte con el pro- 
ducto de las existencias del propio año 1876. Todo lo demás pro- 
cede de la deuda flotante de las administraciones anteriores, de 
los arreglos con el banco Maují, en cuya virtud tomó el estndo á 
su cargo la amortización de 12:125,335 pesos de emisión circu- 
lante, y una indemnización de 1:670,000 pesos oro. Agrega la 
contaduría (\no el déficit era todavía mayor, pero que en virtud de 
transacciones diversas, de quemas y de pagos efectivos hechos por 
tesorería, pudo amortizarse durante el año 1876 la cantidad de 
4:277,362 pesos oro y 7:547,373 pesos papel. 

El cuadro comparativo de las rentas píiblicas, incluyendo los 
impuestos especiales de aduana, las rentas generales de aduana, 
sellos y patentes, correos, contribución directa en toda la r.^públi- 
ca, impuestos nmnicipales y policiales, departamento de Montevi- 
deo, presentíi las siguientes cantidades : 8:064,350 pesos on el 
año 1872; 9:609,709 en el año 1873; 8:684,117 en o] ;iño 1874; 
7:287,815 en el año 1875; 8:470,608 en el año 1876. 

Reproducimos los siguientes datos del estado de la conjbribu- 



300 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 

cWn directa en los departamentos de campaña, correspondiente al 
año 1876: fincas y otras propiedades urbanas, 21:517,921 pesos ; 
fincas y otras propiedades rústicas, 5:717,823; pesos; tierras de 
labranza, 316,163 cuadras aforadas en 3:879,457; tierras de pas- 
toreo, 6,746 suertes de estancia, más 1,928 cuadras, aforadas en 
50:843,635; «ranado vacuno de cría, 4:802,834 cabezas, aforadas 
en 16:809,919 pesos; 71,160 bueyes en 711,600 pesos; 347,000 
yeguas en 555,200 pesos; 90,522 caballos, en 724,176 ptísos; 
1,814 muías de cría, en 10,884 pesos; 1,962 muías de carretilla, 
en 23,544 pesos; 9:142,135 animales ovinos, en 2:742,640; 9,526 
animales porcinos, en 47,630 pesos; 3,813 animales cabríos, en 
1,906 pesos; capitales en giro, 2:448,167 pesos; diversos bienes, 
3:081,467; montando todos los capitales relacionados á la canti- 
dad de 109:115,971 pesos. 

Ejert^.icio 1877. — Los impuestos recaudados en 1877 ascien- 
den á 11:716,328 pesos oro. Hay que rebajar las dos siguientes 
partidas: oro comprado con papel, 1:174,738; plata de cuño na- 
cional pagada en oro, 704,977, que suman 1:879,715 pesos. El re- 
manente de 9:836,612 pesos oro fué empleado en los gastos 
administrativos, destacándose las listas civil y militar por 
3:606,527 pesos; el servicio de las deudas internas por 1:037,109 
pesos; las letras á favor de Mauá, 390,000; presupuestos del ejer- 
cicio anterior, 501,549; deuda flotante, 660,777; servicio de la 
deuda franco-inglesa, 188,377; servicio de la deuda italiana, 
65,831; extinción de papel moneda, 984,000 pesos. 

De acuerdo con el contrato de 27 de noviembre de 1877 entre 
el gobierno y la empresa del ferrocarril central del Uruguay, el es- 
tado otorgará una subvención anual de 25,000 pesos oro durante 
10 años; cederá, para que sean destruidas por el fuego, las cinco 
mil acciones con que se había suscrito; y para el pago de las ga- 
rantías vencidas por el monto de un millón de pesos, se entrega- 
rán á la empresa títulos de 4 ^/o de interés y 2 °/o de amortización 
acumulativa, garantida con el sobrante de la renta de papel sella- 
do y patentes después de cubierto el servicio de las deudas fran- 
co-inglesa é italiana. Para el porvenir queda renunciada la garan- 
tía del interés. 

Del estado general del déficit que pasa á 1878, tomamos estos 



ADMINISTRACIÓN DEL CORONEL LATOKHE .'{OÍ 



guarismos: pagado en 1877 lí cuenta do las obligaciones anteriores 
al movimiento político del 10 de marzo de 1876, en oro, 1:082 906; 
en i)apel, 3:005,006 pesos; pagado por cuenta del déficit d(? la ad- 
ministración Latorre, en oro, 299,872; en papel, 100,292. Saldo de 
déficits que pasan al año 1878, pesos 11:547,119 oro y 6:229,556 
pesos papel, que se descomponen así: deudas que corresponden á 
administraciones anteriores al 10 de marzo, 7:199,035 oro y 
6:171,745 papel; bonos de 1854 y pus intereses liquidados hasta 
1877, oro 3:225,011; ferrocarril central y á Higueritas, 361,140 
oro; deuda á la empresa del gas, 138,857 oro; saldo de sueldos y 
créditos de la administración Latorre, 623,074 oro y 57.811 ^n 
papel. 

Kjrrcício J87S, — Las diversas rentas é ingresos del año 1878 
montan íí 10:406,840 pesos. Entre las aplicaciones ó destinos de 
esos fondos sobresalen el servicio de las deudas internas por 
1:234,268; el crédito Mauíí por 280,000; el servicio del empréstito 
uruguayo por 408,000; el servicio de la deuda franco-inglesa por 
lV*7,547; la extinción de billetes nacionalizados, 600,000; sueldos 
atrasados de 1876 y 1877, pesos 533,280; presupuestos civiles y 
militares del ejercicio 1878, pesos 2:521,313; clases pasivas, suel- 
dos, pensiones y premios del mismo ejercicio, 1:387,433; deuda 
flotante procedente de suministros y sueldos anteriores al 10 de 
marzo, 741,148; junta de la capital y hospital de caridad, 678,212; 
juntas de campaña y gastos de mejoras y vialidad, 683,523. 

El estado comparativo de las rentas especiales de aduana, gene- 
rales de aduana, patentes de giro, papel sellado, timbres de co- 
mercio, correos, contribución directa en toda la república é im- 
puestos municipales y policiales, departamento de Montevideo, 
demuestra un ingreso de 8:352,518 pesos en 1876; de 8:221,952 
en 1877, y de 8:962,685 en 1878. 

Estado general del déficit que pasa al año 1879: amortizado, 
2:411,384 pesos oro y 1:787,764 pesos papel, destacándose 
1:2')'),379 oro de intereses de los bonos de 1854 que se bajan 
hasta el arreglo definitivo de esa deuda, y 1:499,679 papel de 
emisión extinguida en el año. El saldo que pasa al año 1879 es de 
9:666,588 oro y 4:455,187 papel. Las cifras míís abultadas de la 
deuda son las siguientest saldo» de liquidaciones por suministros 



302 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 



en general, alcance por sueldos, perjuicios de guerra, expropiación 
de terrenos, de[)ósitos judiciales, alumbrado y otros créditos ante- 
riores al 10 de marzo de 1876 pesos 4:564,471 oro; banco ale- 
mán-belga, 1:450,000; Mauá y C.^ 1:070,000; bonos de 1854 y 
sus intereses, 3:223,011 oro; saldo de la emisión á cargo del esta- 
do, 6:055,062 papel. 

Ejercicio 1879, La decadencia de los negocios mercantiles y el 
descenso de la renta, empezaron en 1879. Los dos años anteriores 
fueron de progreso rentístico, lo cual demuestra que el malestar 
reinante no debe atribuirse exclusivamente á la exorbitancia de 
los derechos de aduana, ya nue los mismos derechos y aón otros 
mayores rigieron desde ÍST5 hasta la rebaja sancionada el 1.® de 
septiembre. Debe atribuiisc el abatimiento principalmente á los 
derechos diferenciales y á las resoluciones dictadas para proteger 
los intereses de un solo departamento de la república, trabando y 
localizando el comercio de tránsito y dificultando las mismas ope- 
raciones para el interior, con medidas restrictivas que obligaban á 
hacer rodeos de muchas leguas para llegar á los puertos habilita- 
dos. El hecho es que en los primeros ocho meses del año 1878 la 
aduana de Montevideo y las del interior habían producido 
4:192,146 pesos, sin la adición de pequeños ramos que no perte- 
necen concretamente á la renta, mientras que en el mismo período 
de 1879 sólo produjeron 3:682,713 pesos, resultando una baja de 
559,132 pesos. Al finalizar el ejercicio, á pesar de las enormes re- 
bajas operadas en septiembre, la disminución fué de un millón mil 
quinientos pesos. Fué inoportuna y demasiado súbita la rebaja de 
los derechos de aduana. Aún cuando al mismo tiempo cesaron los 
derechos diferenciales y se modificaron las medidas restrictivas 
que tanto habían perjudicado al comercio, la desconfianza y el 
tiempo mismo que reclama la reanudación de relaciones interrumpi- 
das ó rotíis, han mantenido al comercio en una situación de ex- 
pectativa. VA ejercicio cerró con la suma de 4:934,1 30 pesos por 
concepto de renta de aduana, pudiendo computarse en un millón y 
medio la diferencia del producto sin las causas enunciadas. El to- 
tal de la renta disponible en 1879 fué de 7:965,939 pesos inclu- 
yendo 182,876 de existencias del año anterior. Dicha suma sube á 
8:738,506 pesos, englobando los ingresos ordinarios y extraordina- 



AT):::::r7T?.ACTf')N rrj. rr::c::r::. LATornE r:03 



ríos, generales, municipales y policiales. En la inversión de esta 
última cantidad, se destacan el servicio de las deudas consolida- 
das internas 1:G14,189; servicio del empréstito uruguayo 408,000; 
convenio Mauá 155,r»8í]; extinción de billetes nacionalizados 
278,492; presupuestos de la adniinisti-ación pública 8:688,311; ins- 
trucción pública 213,982; jefaturas y juntas de campaña 827,576; 
no figuran las inversiones de las comisiones del hospital y benefi- 
cencia en razón de que sus proventos no han sido adscriptos á la 
renta. Deja el ejercicio 1879 un déficit de 1:072,514 pesos, sobre- 
saliendo la lista civil con 209,080; la lista militar con 339,381; las 
jefaturas de campaña con 122,502; el banco Mauá con 104,416. 
Los valores á realizar recaudados en el mismo año suben íí 184,789 
por manera que el déficit se reduce li 829,797 pesos. 

El estado comparativo de las rentas de aduana generales y espe- 
ciales, patentes de giro, sellado, timbres, contribución directa en to- 
da la república, impuestos municii)ales y ])oliciales de la junta y je- 
fatura de Montevideo, incluyendo loterías y correos, arroja la can- 
tidad de 8:222,090 en 1877- de 8:963,949 en 1878; y de 8:252,086 
en 1879. 

Planilla de los créditos exigibles contra el estado, comprendién- 
dose el déficit del servicio ordinario de 1879, que ha pasado á 
1880: 6:332,738 pesos de créditos generales y 3:536,204 proce- 
dentes de la emisión á cargo del estado, y depósitos judiciales. En- 
tre los primeros figuran el banco alemán-belga con im capital de 
1:450,000 y por intereses 1:089,575; don Eugenio Legrand con 
87,571 por capital é intereses de prestaciones hechas en 1873 ba- 
jo las mismas condiciones que el crédito del banco alemán -belga; 
la empresa de aguas corrientes con 740,000 por subvenciones; y 
el banco Mauá por 664,416 procedentes del contrato de rescisión 
del año 1876. El banco alemán-belga conserva en garantía títu- 
los del empréstito extraordinario 2.* serie, adicionales y especiales 
por un valor nominal de 2:171,745 pesos y el señor Legmnd 
74,887 pesos de títulos análogos. 

DOS MEMORIAS DE HACIENDA 

Tenemos á la vista dos memorias del ministerio de hacienda, 
correspondientes á la administración Latorre. 



•W ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 



Una de elhts, relativa al ano 1878, establece como monto de 
los ingresos, previa la reducción del papel jí oro, las siguiente^ 
cantidades: 9:000,778 pesos en el año 187(); 8:884,601 en 1877 
y 9:258,9()0 en 1878. Observa la memoria, que en la acuñacWn 
del millón de pesos plata hubo una extralimitación de 48,.*?88.70, 
á consecuencia de haberse repuesto la suma de cien mil pesos 
comprometida en el naufragio del vapor «Paraná», salvándose 
aquella partida. Ocuj)ándose de la rescisión del convenio Maná 
establece el ministerio que la cantidad fijada á título de compen- 
sación ó indemnización es relativamente insignificante si se atien- 
de á que el gobierno reivindica para sí la emisión menor, cancela 
los onerosos privilegios concedidos al banco Mauá y libra al país 
de dificultades enojosas que paralizarían las transacciones comer- 
ciales. 

Corresponde la otra al año 1879 y es obra del ministro de ha- 
cienda don Aurelio Berro. Preocupado el gobierno, dice el nuevo 
documento, de la desanimación del comercio y de la baja de las 
rentas, presentó para el ejercicio 1880 un proyecto de presupues- 
to con importantes economías y otro de reducción gradual de los 
derechos de aduana; pero como este filtimo trabajo encontró resis- 
tencias, se propuso el presidente colmar las aspiraciones del país 
y solicitó y obtuvo de la asamblea autorización para realizar de 
una manera pronta el mismo plan de rebajas que h-ibía proyec- 
tado desenvolver lentamente. La merma en la renta podía calcu- 
larse en 2:600,000 y entonces practicáronse en el presupuesto re- 
ducciones por la suma de 2:200,000. 

La deuda pCiblica consolidada, comprendiendo las deudas in- 
ternas, externas é internacionales, monta actualmente á 47:861,051 
é impone un servicio segíín los contratos vigentes de 2:016,000 
pesos. Dichas cifras se distribuyen así: deudas internas 30:812,701 
con un servicio de 1:320,000, incluyendo la del ferrocarril central; 
deudas externas 14:551,200 con un servicio de 408,000; deudas 
internacionales 2:497,150 con un servicio de 276,000 pesos. A las 
deudas consolidadas en servicio, debe agregarse el papel naciona- 
lizado cuyo monto en fin de diciembre era de 3:495,505 con un 
servicio de 1 80,000 pesos al año. Para el año próximo habrá que 
agregar la deuda francesa por 1:940,000 con un servicio de 77,000 



ADMINISTKACIÓN DEL CORONKI. LAT01{RK Híl5 

posos al año. Hállase pendiente de consolidaeión la deuda brasile- 
ña por las prestaoiones de 1S51, 180') y 1S68 con capital de 
3:168.746. Existe además una deuda flotante que representa ac- 
tualmente un capitíil de 5:950,000 pesos, de la que forman par- 
te 2:115,032 pesos en bonos del año 1 854; varias liquidaciones 
por suministros durante los gobiernos de Batlle, Gomensoro, 
Ellauri y Várela por 1:097,274; créditos por perjuicios de guerra 
reconocidos judicialmente, 380,800; expropiación de terrenos, 
370,825; sueldos y gastos militares hasta fin de febrero de 1870, 
pesos 847,870; sueldos civiles, 379,908. Calcúlala memoria el im- 
porte de las rentas generales y municipales sobre su base actual 
en 7:097,000 pesos, sobresaliendo la aduana con 4:200,000; la con- 
tribución directa con 1:100,000; las patentes de giro con 350,000; 
el papel sellado con 290,000; el timbre con 170,000; el correo con 
130,000; los impuestos municipales de la capital con 325,000; los 
departamentales con 1 20,000; los impuestos de instrucción pCibli- 
ca con 108,000. De este monto, se aplica.n á gastos de adminis- 
tración, sueld:)s, pensiones y otras atenciones del servicio comen- 
te, 4:000,000; y el resto en el servicio de las deudas consolidadas 
y pago de otras obligaciones anteriores de la nación. Agregaremos 
finalmente que segfin la memoria, la renta de aduana calculada 
en 4:200,000, produjo en 1878 la cantidad de 5:900,000 y en 1879 
la cantidad de 4:900,000, debiendo advertir que durante los (ílti- 
mos meses de este último año rigió la ley de rebaja de derechos de 
aduana. 

Según un cuadro que figura entre los anexos de la memoria, la 
importación oficial del año 1878, se distribuye así: ropa hecha y 
toda clase de confecciones, 1:180,393 pesos; vino en cascos, 
1:704,007: otras bebidas en general, 031,550; tabacos y cigarros, 
518,439; comestibles, cereales y especias, no incluyendo maíz, ha- 
rina y trigo, 3:388,014; g<5neros de todas clases, 3:015,150; merce- 
ría en general, 203,359; lana para bordar, hilo de coser, acarreto y 
de zapatero, 120,249; jergas y pellones, 33.370; varios otros artícu- 
los 2:397,700; materiales para la industria, materias de construc- 
ción, etc., sujetos á derechos generales, 372,808; los mismos artí- 
culos sujetos al 5 ^, 2:270,217; los mismos libres ó con 2 %, 
85.956. Total de la importación, 15:927,974 pesos» 



30G ORKiEN DE NUESTRAS DEUDAS 



PRESUPUESTO GENERAL DE GASTOS 

El proyecto de presupuesto general de gastos para ol ejercicio 
1880, de (]ue se ocuparon las cínmras á mediados del año anterior 
monta á 8:748,654 pesos correspondiendo de esta cantidad, según 
el mensaje gubernativo, 5:382,204 á las necesidades corrientes de 
la administración y presupuestos de las clases pasivas y 3:366,450 
á las deudas en servicio y á otros compromisos que corresponde 
atender en el año. De la primera de estas cantidades parciales, co- 
rresponde íi gastos de gobierno, culto, rí^caudacidn, administración 
y policía solamente, 3:325,252 pesos y el resto en esta forma: ju- 
bilados, 124,104; menores y pensionistas 75,906; lista militar pa- 
siva, 1:185,379; presupuestos municipales, 246,144; instrucción 
publica, 425,328. El cálculo de recursos sube á 8:869,900 pesos, 
figurando la aduana con 5:510,000; las patentes de giro con 
681,000; el papel sellado con 260,000; los timbres con 141,000; 
contribución directa en toda la república, 1:192,900; impuestos 
municipales en la capital, 280,000; correos con 1 34,000; rentas 
municipales de campaña 284,000. 

Otra clasificación más detallada de los gastos presenta estos 
datos: cuerpo legislativo, 1 56,456; ministerio de gobierno, 2:196,1 00; 
ministerio de relaciones exteriores 87,240; ministerio de guerra, 
2:133,721; ministerio do hacienda, 808,687. Total: 5:382,204 pe- 
sos. Obligaciones á pagar: servicio de deudas internas, 1:260,000; 
franco-inglesa, 200,000; italiana, 72,000; ferrocarril central del 
Uruguay, 60,000; empréstito uruguayo, 1:008,000; vencimientos 
de letras á favor de Maná, aguas corientes, gas y otros 444,450; y 
diversos créditos más que elevan este rubro á 3:366,450. En el 
presupuesto del ministerio de guerra y marina figuran: cinco ba- 
tallones de cazadores por 74,000 para cada uno, un regimiento de 
artillería por 71,000 y un regimiento de caballería por 54,000; en 
la plana mayor activa tres brigadieres generales y siete coroneles 
mayores por 40,000 pesos; en la plana mayor pasiva que absorbe 
527,000 figuran 33 coroneles, 16 coroneles graduados, 50 tenien- 
tes coroneles, 14 tenientes coroneles graduados, 139 sargentos 
mayores, 48 sargentos mayores graduados, 1 96 capitanes, 7 eapi- 



ADMINISTRACIÓN DEL CORONEL LATORRE 307 



tonos graduados. 30 ayudantes mayores, 97 tenientes primeros, 85 
teni(Mites segundos, 121 subtenientes. Figuran además en la mis- 
ma lista 7 coroneles, 1 coronel graduado, 9 tenientes coroneles, 
10 tenientes coroneles graduados, 27 mayores, 4 mayores gradua- 
dos, 63 capitanes, 10 ayudantes mayores, 37 tenientes primeros, 
61 tenientes segundos y 30 subtenientes. 

VUELVE EL PAÍS AL RÉGIMEN INSTITUCIONAL. — LA SITUACIÓN 

FINANCIERA 

El 14 de febrero de 1879, quedaron instaladas las cámaras y 
asumid las funciones anexas al poder ejecutivo el presidente de 
senado, hasta el día I.*' de marzo en que fué elegido presidente 
constitucional el propio dictador don Lorenzo Latorre. Al termi- 
nar la dictadura, dirigió el coronel Latorre un extenso mensaje al 
presidente del senado, historiando algunos de los hechos relativos 
álos anos 1876, 1877, 1878 y 1879, del que extractaremos algunas 
observaciones y algunas cifras. 

Juzga Latorre que la más trascendental é importante de todas 
las medidas de su administración, fué la rescisión del convenio 
Mauá. Sin esa medida, era imposible salir de la triple crisis eco- 
nómica, política y financiera que con el convenio se creyó posible 
orillar, no resultando al fin nada de positivo salvo la inundación 
del mercado por notas inconvertibles, la ocultación y emigración 
de las especies metálicas, la paralización progresiva de los ne- 
gocios, cuestiones complicadas y ruinosas y la responsabilidad 
solidaria del estado, por el resultado de las operaciones de un 
banco insolvente, rehabilitado con un capital ficticio compuesto 
de valores en su mayor parte inmuebles vinculados al cuantioso 
pasivo que lo había postrado en tiempos anteriores. La respon- 
sabilidad del estado era incuestionable y la emisión de más de 
doce millones de pesos en billetes y de un millón seiscientos 
setenta mil oro, vino á constituir la deuda nacional á favor del 
banco. 

He aquí cómo condensa el mensaje la situación financiera en 
JO de marzo de 1876: deuda flotante procedente de suministros 
á las administraciones anteriores, sueldos de la lista civil y militar 



308 ORKiEN DK NUESTRAS DEUDAS 



y restos do las deudas exigil)Ie y clasifieadM, r):r)00,r)24 pesos; cr(5- 
ditos resueltos judiciahnentey liquidados hasta la feeha, 1:237,*^77; 
terrenos tomados para calles pCiblicas, 513,550; créditos cxigibles 
registrados con el interés del 12 ^/^ algunos de ellos, 346,457; 
banco alenuín-belga por prestaciones del año 1 873 pesos 1:450,000; 
Eugenio Legrand por prestaciones del mismo año, 50,000; cuentas 
de garantías del ferrocarril central del Uruguay 516,235; cuentas 
de acciones y servicio extraordinario del ferrocarril del Salto 
175,337; bonos consolidados, 2:015,632; servicios suspendidos á las 
deudas consolidadas interna y externa, 2:573,729; servicio vencido 
en mayo de la deuda franco-inglesa, 99,127; depósitos judiciales que 
refluyen sobre el (*stado, 160,657. Todas las anteriores sumas son á 
oro. En papel, adeudábanse las siguientes partidas: por deuda flo- 
tante de las anteriores administraciones, 382,161; por depósitos ju- 
diciales, 56,905; por la emisión de billetes que el estado tomó :í su 
cargo, 12:125,358. Monto de la deuda en oro, 14:728,630 pesos y 
de la deuda á papel, 12:564,424 pesos. A estas sumas se agregó des- 
pués la cantidad de 1 :670,000 oro entregada á Mauíí por la rescisión 
del convenio, con lo cual los compromisos de que era solidario el 
nuevo gobierno montaban á 16:398,630 pesos oro y 12:564,424 en 
billetes inconvertibles. 

De la gestión de la hacienda pfiblica durante todo el tiempo de 
la dictadura, dan idea estos nuevos guarismos del mensaje relati- 
vos ú sumas pagadas: presupuestos generales y de[)arta mental os 
desde el 1." de marzo de 1876, material de guerra, equipos y ar- 
mamentos de las tropas regulares y de las policías en general 
14:277,234; servicio de deudas consolidadas, interiores é interna- 
cionales, 3:790,286; adquisición, reformas y construcción de edifi- 
cios pííblicos, 514,155; ferrocarril del Salto por cuenta de acciones 
57,000; ferrocarril uruguayo del Este, subvención, 10,000; em- 
presa de aguas corrientes, subvención, 55,200; compensación Maná 
920,000; créditos exigibles, 58,761; deuda flotante comprendidos 
los sueldos civiles y militares de administraciones anteriores, ex- 
propiaciones, perjuicios, suministros, construcción de cuai*teles, 
vías de comunicación, fundación de hospitales, reconstrucción 
de caminos y obras públicas, 3:827,000. Representan estos pagos 
la suma de 23:510,136 pesos. Además, se ha aplicado al rescati» 



ADMINISTRACIÓN DEL CORONEL L ATORRE 309 

del papel moneda circulante y al pago de la mensualidad de 
34,000 pesos oro del servicio del empréstito uruguayo, el pro- 
ducto íntegro de las rentas é impuestos consagrados á ese ob 
jeto, habiéndose ya amortizado y quemado la cantidad de 7:488,386 
pesos papel y pagado por cuenta del servicio del empréstito la 
cantidad de 442,000 pesos. Agrega el mensaje, que entre las ren- 
tas consagradas á estos objetos figuraba la alcabala, que era per- 
judicial al movimiento de la propiedad raíz y que fué sustituida 
por otros arbitrios. 

La renta del país, prosigue el mensaje, puede clasificare en 
externa é interna. Pertenecen á la primera, los derechos de impor- 
tación y exportación que se perciben por las aduanas fluviales y 
receptorías terrestres; y á la segunda, la contribución directa, ej 
papel sellado, el timbre, las patentes, el correo, faros, puerto, mar- 
ca de fábrica, herencias transversales y otros que se perciben en el 
interior con fines municipales. La renta de aduana asciende térmi- 
no medio á cinco millones setecientos mil pesos, incluidos los de- 
rechos adicionales que producen al rededor de medio millón y que 
están afectados á la extinción de los billetes inconvertibles. La 
renta interna asciende toda á tres millones quinientos cuarenta y 
seis mil pesos, de cuya cantidad es justo rebajar más de seiscien- 
tos mil pesos que se invierten en las mismas localidades, bajo for- 
ma de gastos de recaudación, hospicios, mejoras locales, eventua- 
les é imprevistos, policiales y municipales, que jamás ingresan, im- 
puesto de alumbrado cfue percibe la empresa del gas y corrales y 
tabladas afectos á instrucción pCiblica. De modo, pues, que la renta 
externa, de suyo eventual y fluctuante, es casi el doble de la interna, 
circunstancia digna de observarse, porque es una de las causas ge- 
neradoras del desnivel de nuestros presupuestos, estableciendo para 
las finanzas una base movediz^i y frágil que no ofrece ninguna se- 
guridad para el cálculo de recursos, sujeto siempre á las oscilacio- 
nes pie cualquier accidente mercantil ó político determina inevita- 
blemente. No obstímte la crisis comercial y gracias al severo con- 
trol empleado, la renta pública ha llegado al nivel de 9:256,000 pe- 
sos, sin la creación de impuestos perjudiciales al comercio ó la 
producción. El de firmas y el de marcas de fábrica constituyen la 
simple compensación de un servicio; el de marcas y señales esta- 



310 ORIGEN DE NUESTRAS t>EUDA8 

blecido por el código rural tiene el mismo carácter; el de instruc- 
ción pública, cuya recaudación ofrecía inconvenientes en campaña, 
ha sido agregado jí la contribución directa bajo forma de aumento 
de medio por mil. 

Hay que preocuparse, sin embargo, de aboi*dar la reforma de las 
leyes de impuesto. Los recursos del estado no guardan equilibrio 
con la suma de las obligaciones preexistentes, pues fuera de la 
deuda flotante, existen diversos créditos, entre ellos los que pro- 
ceden del empréstito negociado por el gobierno de Ellauri en 
1873-74 que todavía no ha sido posible arreglar, y tampoco debe 
olvidarse que en 1881 empezará el servicio de la deuda francesa 
con la cantidad de doscientos mil pesos y que para fines de 1882 
terminan los convenios con los tenedores de deudas internas y 
externas, recobrando éstos todos los derechos que les acuerdan sus 
respectivos contratos. Llegado el 1.^' de enero de 1883, el servicio 
anual de esas deudas exclusivamente, importará cinco millones de 
pesos, ó sea una cantidad mayor que el líquido producto de la 
aduana, deducidos los gastos de recaudación y la extinción del 
papel. Tomando por base una suma de recursos igual al producto 
de todas las rentas é impuestos en el año pasado, resulta que de 
los 9:256,000 pesos, hay que deducir actualmente el personal y 
gastos de recaudación que absorben al año 692,000 pesos, en- 
trando por 500,000 la recaudación aduanera; las cantidades 
afectas á la extinción del papel inconvertible que ascienden á 
552,000 pesos por concepto de los derechos especiales de aduana 
y agregando los demás ramos de contribución directa, timbres, 
descuento en los sueldos, sube su monto á 743,000, deducido 
el servicio del empréstito uruguayo que se saca de esos mismos 
impuestos; el servicio provisorio de las deudas consolidadas y el 
ordinario de las internacionales que monta á 2:000,000; la com- 
pensación Mauá por 360,000. Queda en consecuencia un rema- 
nente de poco más de cinco millones para todos los gastos de la 
administración pública, pagos parciales de créditos postci-gados, 
pensiones remuneratorias de las clases pasivas que montan á 
1:400,000 y los i)resu puestos departamentales que con el de la 
junta de Montevideo ascienden á 1:150,000. Fácil es concebir 
después de esta enumeración, que la suma de los recursos dispo- 



I 



ádmínístrackÍn del coronel latorre 31 1 

nibles no alcanza á cubrir tx)dos los servicios, habiendo necesidad 
de recurrir á la renta del año siguiente para saldar cada ejercicio 
vencido. Constituye el más grave y trascendental de todos lo¿ erro- 
res, termina la memoria, la serie de empréstitos internos y exter- 
nos negociados con enormes descuentos y á tipos de interés su- 
mamente onerosos, ora para rescatar billetes de bancos particula- 
res, caídos en falencia por su culpa, ora para saldar déficits de 
presupuestos desnivelados, ya para alimentar guerras exteriores, ya 
para ofrecer incentivo á la rebeli<5n y á la anarquía, saciando la 
codicia de los factores y provocadores de revueltas. Con raras 
excepciones, todas nuestras deudas públicas reconocen esos orí- 
genes. 

En un segundo mensaje á la asamblea, de 15 de julio de 1879, 
dice í^torre: la situación financiera y comercial es apremiante: 
hemos retrocedido en vez de adelantar y se pasa por una verdade- 
ra crisis en medio de la cual el comercio languidece, la produc- 
ción carece de alientos y la renta disminuye, debido todo ello al 
retraimiento del capital. Al finalizar el mes de agosto, presentó el 
gobierno á la asamblea un proyecto destinado jí remediar el mal- 
estar económico reinante. Consistía en una autorización general 
y amplia para rebajar los impuestos y reformar y disminuir el 
pn»supuesto general de gastos. En vez de esa carta en blanco, las 
comisiones de hacienda y legislación de la cámara de diputados 
concretaron el plan del gobierno en tres proyectos: por el primero, 
quedaba autorizado el poder ejecutivo para modificar el personal 
y los sueldos fijados en la ley de presupuesto; por el segundo se 
le facultaba para reducir los derechos de aduana en una escala de 
5 á 75 % para la importación, según los artículos, y en otra de 5 á 
30 % para los productos de expoitfición; por el tercero, se esta- 
blecía un descuento ó impuesto variable de 5 á 50 '^/^ sobre los 
sueldos de las clases pasivas. Eti el curso de la discusión de estos 
])royectos, se reconoció que la situación era de profunda depresión 
en los negocios, que la propiedad raíz estaba excesivamente» baja 
y que la riqueza ganadera se encontraba en extremo debilitada. 
Dijese también que si la república tuvo una época de gran prospe- 
ridad durante la guerra del Paraguay, fué entre otras causas, por- 
que bajo el gobierno de Berro se habían bajado los derechos de 



312 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 

aduana y había tantas conveniencias en hacer las provisiones en 
Mor. te video, que los mismos proveedores de Buenos Aires cons- 
tituían a(|uí sucursales de más importancia que la casa matriz. De 
acuerdo con las leyes de 29 de agosto, en consonancia con estas 
ideas, el poder ejecutivo dictó el decreto de 1." de septiembre redu- 
ciendo los derechos de importación al 50 /^ y los de exportación 
al 7 ó ^ ,^ de las cuotas cpie regían á la sazón; el del 11 del mismo 
mes reduciendo las patentes de giro al 50 ^y^^; el de 4 de octubre 
que establece un im[)uesto sobre los sueldos del 10 al 15 ^^/^ sobre 
los funcionarios en actividad, del 15 al 25 /^ sobre las clases pa- 
sivas y del 50 ^V^ sobre las gracias especiales; y el del 30 de oc- 
tubre sobre faros, por el qu(» se suprime el impuesto de la (yolonia, 
y se i-educe á la mitad el de 1 centesimo por tonelada que cobra 
el faro del Banco Inglés y de 2 centesimos (pie cobra el de Punta 
del P]ste, habiendo conseguido á la vez el gobierno (pie las em- 
presas de los faros Jos(3 Ignacio, Punta Brava, Panela y Farallón 
se redujeran de 7 cent(5simos á 6 y que el faro de Polonio que de- 
bía cobrar 2 12 cent(3SÍmos, quedara en 2 centesimos. 

RENUNCIA EL CORONEL LATORRE 

El 13 de marzo de 1880 el coronel Latorre renunció la presi- 
dencia de la república y publicó un manifiesto en el que declara 
« (pie al retirarse jí la vida privada lleva el desaliento hasta el 
punto de creer que nuestro país es un país ingobernable ?> agre- 
gando que « con tal convicción no tiene el valor civil de afrontar 
por miís tiempo la ruda misión que le impuso el voto de la re- 
presentación nacional *. Una de sus hechui'as militares, el coix)- 
nel Mííximo Santos, se había impuesto íí la fuerza de línea y do- 
minaba en absoluto la situación, emanando de ese hecho, propio 
del pretorianismo en que vivía la república, la actitud del manda- 
tario dimitente. Fué aceptada la renuncia y se nombró presidente 
al doctor Francisco A. Vidal, que ya ejercía el poder ejecutivo co- 
mo presidente del senado, á consecuencia de una licencia conce- 
dida al mandatario titular. 



CAPITULO XV 

Administración de don Francisco A. Vidal 

^ l.'i áv mixnu de 188» » ú 'Js «Ir frbrt'ro dr iSKi ) 



AGITACIONES PCJLÍTICAS 

A mediados del mes de julio de 1880, el poder ejecutivo solici- 
tó y obtuvo de la comisión permanente, que el coronel Latorre 
fnera dado de baja, invocando trabajos revolucionarios notorios 
principalmente en la frontera terrestre. En mayo del año siguien- 
te, grupos acaudillados por la policía empastelaron las imprentas de 
los diarios independientes de Montevideo, lo que no impidió que 
c\ gobierno dijera en un mensaje á la asamblea «que se asociaba 
é. la justa y dolorosa indignación que embargaba á la sociedad por 
d incalificable conflicto». No fué suficiente el atentado y hubo 
necesidad de amordazar á la prensa, prohibiéndole en absoluto 
que se ocupara así de las cuestiones políticas como de los ciuda- 
danos que formaban parte de los podííros públicos del estado. I^i 
d>iamblea tomó caiiias en el asunto y la mordaza quedó suprimida 
á ios 15 días. 

EMISIONES DE DEUD.V>S PUBLICAS 

Fué de franco y vigoroso renacimiento para las emisiones de 
deuda pública el año 1881. Le coircsponden, en efecto, la indemni- 
zación á la empresa del ferrocarril á Santa Kosa, la deuda aniorti- 
;uible y los consolidados de 1880. 

De acuerdo con el contrato celebrado entre ol gobierno y la 



314 OKietN DE NUESTRAS DEUDAS 



empresa del ferrocarril lí Santa Rosa, quedo renunciada para el 
futuro la garantía del interés y se exituió al erario público de la 
obligacúín contraída de suscribirse á un determinado número de 
acciones, recibiendo en cambio la empresa 771,539.17 pesos jí tí- 
tulo de compensación por sus renuncias, y 1:028,460.83 pesos por 
concepto de garantías vencidas y no. pagadas en su oportunidad. 
En conjunto 1:800,000 pesos, con un servicio de 4 % de interés 
anual y 2 % de amortización acumulativa. 

I^a deuda amortizable, se estableció para chancelar todos los 
créditos reconocidos ó que deban reconocerse de origen anterior 
al 15 de febrero de 1879, que no estén prescríptos por leyes an- 
teriores ni gocen de otro servicio efectivo de amortización ó de 
intereses. Agrega la ley, que los tenedores de bonos de la deuda con- 
solidada de 1854, como todos los que se encuentren con intereses 
deternu'nados por leyes especiales, podnín acogerse íí la conversión, 
liquidiíndoseles vn tn\ caso los intereses hasta el día del canje por los 
nuevos títulos. Para el servicio, quedaba establecido excli' si va- 
mente el 4 % anual de amortización á la puja sobre el monto pri- 
mitivo de la deuda. No fué esa la forma ideada por el poder eje- 
cutivo. Según el proyecto primitivo, la deuda debería gozar del 
2 ^/^í de interés y del 1 % de amortización. La comisión de ha- 
cienda de la Cíímara de diputados fijó como monto de la deuda 
fl(>tiuit4» la cantidad de 5:800,000, sin comprender el saldo de 
163 expedientes en trámite. Resultaba un servicio de 116,000 de 
intereses y 58,000 de amortización, que en concepto de la comi- 
sión era bien mezquino para que pudiera promover la valorización 
d(» los títulos en el mercado. Valía más, y así lo entendió también 
la cámara, crear un fuerte fondo amortizante y preseindií* d(»l in - 
teres, siguiendo el excelente procedimiento aplicado á la extinción 
del píqiel moneda. La comisión de hacienda del senado, abundan- 
do en las mismas consideraciones, dijo que debía preocupar seria- 
mente la atención de todos lo que ocurría con el papel moneda na- 
cionalizado y con liw deudas internas consolidadas; que un fondo 
amortizante del 4 ^^ aseguraría á la amortizable una suba cierta 
que compensaría con usuní la falta de intereses; que sin los des- 
aciertos cometidos en el plan de extinción del papel moneda, éste 
cii-cularía ya á la par, en tanto <|ue las deudas que gozan de inte- 



.! ADMníISTRAClÓN DE DOS FRANCÍ8CO A. VIDAL 3l5 

res continúan cotizándose con poca diferencia á los mismos tipos 
que regían en 1876. Agregaremos que el poder ejecutivo vetó, 
aunque inütilmente, la ley de creación de la deuda amoitizable, 
fundándose en las siguientes circunstancias y consideraciones: 
que es foraoso el aplazamiento del servicio, dada la falta de rentas 
disponibles; que la deuda flotante agregada á los bonos consoli- 
dados y sus intereses ha subido á siete y medio millones de posos 
sin contar los expedientes en trámite; que la ley establece que los 
bonos de la deuda consolidada se liquidarán con intereses; que es 
conocida, sin embiirgo, la historia de esos bonos que se emitieron 
por una suma de cien millones de pesos, á que no alcanzaba se- 
guramente la riqueza publica en aquella época, siendo convertidos 
en 1859, mediante la renuncia del 95 Vo» cerca de setenta millo- 
nes en deuda fundada, y en 1868, mediante la renuncia del 60 ** o 
y los intereses vencidos, algo más de dos millones en deuda inter- 
na, 2/' serie; que actualmente circulan alrededor de dos millones 
de bonos que de conformidad á la ley habría que pagar con 26 años 
de intereses, siendo así que en concepto del poder ejecutivo sólo 
debe reconocerse el capital de los diversos créditos destinados á 
la deuda amortizable. l'na segunda ley de la asamblea, declaró que 
las dietas de las anteriores legislaturas serían atendidas separada- 
mente por la cámara y no serían incorporadas á la deuda amor- 
tizable. 

Los consolidados de 1880, fueron creados para chancelar el sal- 
do de 1:975,167 pesos proveniente del déficit de los ejercicios 
1879 y 1880, y el inq)orte de las dietas devengadas en la forma- 
ción del registro cívico de 1881, con un servicio de 5 ^' „ de nmor- 
tización á la puja y de 2 '*;„ de interés anual. Una ley posterior 
declaró que el interés no es acunmlativo y que la amortiznción se 
practicaní sobre la base del monto de la deuda inscripta. Se invo- 
có para dictar esta enmienda, que el fondo amortizante era consi- 
derable y que no debía recargarse al erario con la acumulación de 
los intereses de los títulos extinguidos. p]l mensaje gubernativo de 
15 de diciembre de 1880, con (jue se inició la ley dv consolida- 
do?, establece que al finalizar el expresado año la deuda flotante 
sería de 5:169,865 pesos, segfm el registro ya levantado en la ex- 
presada fecha; que la deuda exigible por saldos de 1879 y proba- 



316 ORIGEN DE NUE8TUA8 DEUDAS 

ble de 1880 por servicios ordinarios, extraordinarios y obligacio- 
nes, puede apreciarse en 2:000,000 de pesos; que la deuda flotan- 
te hállase ya en trámite ante las cámaras, que atenderán su arre- 
glo, y que la exigible se descompone en esta forma : lista civil y 
militar, 1:434,000; junta económico -administrativa, 273,000; cré- 
ditos diversos, 293,000, ó sea en conjunto 2:000,000, emanando 
casi toda cu consecuencia de servicios vencidos é impagos. Para 
ehancelar esta Ciltima, proponía el poder ejecutivo una emisión de 
consolidados do 1880 por 2:500,000 con un servicio de 4 " .. de 
Ínteres y 2 " , de amortización á propuestns, debiendo entregarse 
los títulos por el 80 "a de su valor nominal en pago de los crédi- 
tos procedentes de los ejercicios 1879 y 1880. La comisión de ha- 
ci(Mida de la cámara de diputados propuso la suba del interés al 
5 '* „ y el ingreso á la consolidación de las dietas de las comisio- 
nes inscripto ras y de los jurados de tachas. En el curso de los de- 
bates, se propuso la creación de la deuda amortizable, 2.* serie, sin 
interés, con una amortización semanal de tres mil pesos y la mitad 
del sobrantíí del presupuesto, calculándose el funcionamiento de 
un fondo amortizante del 8 * o. Los defensores de este pensamien- 
to, decían (|ue por regla general lo que promueve la valorización 
de las deudas es la rapidez de la amortización más que la tasa del 
interés, y que cuanto mayor sea la cantidad de títulos que se sa- 
que de la circulación, tanto más alto será el tipo de cotización de 
la deuda. Los impugnadores decían, en cambio, que una nación 
que paga menos de lo que debe, y tal es el caso de entregas de tí- 
tulos depreciados sin interés, mata para el porvenir su crédito; que 
debe tenerse en cuenta, además, que los créditos que se van á con — 
solidar provi(»nen de sueldos impagos y no de suministros en qa*^^ 
es corriente cargar la mano, y (jue son los que más han coutribiTIB 
do á aumentar el peso de nuestras deudas. Para demostrar que r*'*-^ 
(existiría tíil perjuicio, replicaron los partidarios del proyecto, q^^K. 
en esos propios instantes la deuda interna 2.' serie se cotizaba 
21 %, con un servicio transitorio de 2% de interés y 1 **/„ .^zj 
amortización, y la deuda interna 1.^ serie, al 40 **/©, con un ser^^b^j 
cío de 2 'Vü de interés y 2 ^/o de amortización, y que el pa|r:>^ 
nacionalizado <jue no devenga absolutamente interés y que re»- 
cibe una amortización diaria de 500 pesos, se cotiza también a.^ 
40 7o de su valor. 



ADMINISTRACIÓN DE DON FRANCISCO A. VIDATí íMT 



DOS MEMORIAS DE HACIENDA 

En la nieiuoría del ministerio d(í hacienda, correspondiente al 
año 1880, establécese que :í consecuencia de las rebajas de im- 
puestos decretadas en 1879, dejó de percibir el tesoro una sumii 
no menor de áOO,000 pesos, y que ha sido para aUínder el déficit 
de esos dos ejercicios que el poder ejecutivo ha pedido In creacióu 
de la deuda «consolidados de 1880*, con 4 "/o de interés y 2 " o 
de amortización. La memoria de la contaduría, inserta en ese tra- 
bajo, suministra las informaciones que extractamos á continuación. 

La ley de 18 de mayo de 1880, prescribe para la rendición de 
las cuentas anuales al cuerpo legislativo, un procedimiento dis - 
tinto del que estableció el decreto de 5 de diciembre de 1873. Es- 
te (iltimo autorizaba á la contaduría para presentar una memoria 
impresa, mientras que la primera impone la obligación de pn^sen- 
tar las cuentas originales, razón por la cual ha quedado interrum- 
pida la práctica de la publicidad que antes existía. .Ascendieron 
los ingresos á 7:320,132 pesos. Deducida, la cantidad de 226,595 
por concepto de cuentas coirientes con el banco de Ijondres y el 
empréstito del comercio, quedan rebajados los ingn^sos íí 7:093,537. 
Si se íigrega las rentas departíimentales de campaña, <jue pueden 
estimarse en 560,252 pesos, resulta un monto de 7:65í>,789, sin 
contar el producto de loterías y hospitalidades que tienen destino 
(»special. Con relación al año anterior, resulta un descenso do 
1:074,716, que procede del decreto de I.'* de septiembre de 1879 
que produjo en la aduana una merma de 532,637, del decreto de 
1 1 de septiembre del mismo año, que provocó en el producto de 
las patentes industriales una baja de 314,780 y del descenso de 
otras rentas. El déficit del ejercicio es de 1:348,340 pesos. 

La memoria de la colecturía general de aduanas, que figura 
también entre los anexos de la memoria de hacienda (jue exami- 
namos, establece nuevas é interesantes informaciones. La renta 
general de aduana dio en 1880 la cantidad de 4:366,389, que arro- 
ja 21.60 ^0 menos que en 1877, 26.12 «o menos que en 1878 y 
1 1.45 ^ u menos que en 1879. En 1877 produjo la renta, 5:568,822. 
En 1878 subió á 5:910,818. Y en 1879 descendió á 4i930,787. La 



.'US ORIGEN DE NUESTRA.^ DEUDAS 



diferencia de un miillon entre los años 1878 y 1879 proviene casi 
exclusivaiiicnte de la rebaja del 50 " . de derechos de importación 
que ompQ'ÁÓ á regir en septiembre del filtimo año. El efecto de la 
rebaja de 25 '^ „ en los derechos de exportación, que todavía sub- 
sist(% no ha sido sensible ni en 1879 ni en 18H0. Ija ley de reba- 
jas en la importación rígió hasta el 1." de agosto de 1880, en que 
empezó jí tener ejecución la ley de 26 de julio, ültimamente dero- 
gada por la de 26 de marzo de 1881. A fines de agosto de 1879, 
fueron suprimidos los derechos diferenciales que existían á favor 
de la aduana del Salto, originando Uú medida una disminución en 
la renta de esa receptoría. Durante el año 1879, el valor oficial de 
los frutos similares á los del país, importados lí la capital en trán- 
sito para el extranjero, asceiidió á 846,128 pesos. El mismo valor 
movilizado de marzo á diciembre de 1880 (diez meses), ha sido 
de 872,032 pesos. 

Un cuadro demostrativo del producto de la contribución direc- 
t4i presentado por la receptoría de la junta económico-administra- 
tiva de la capitíil, arroja estos guarismos: valores declarados en la 
receptoría 16 millones de pesos en 1856; 31 millones en 1866; 
100 millones en 1874; 108 millones en 1876; y 92 12 millones en 
1880. Los valores declarados en la aduanado la capital, recién fi- 
guran desde el año 1869 y ascienden á 15 millones en 1874; á 9 
millones en 1876; y á 16 1/2 millones en 1880. Rigiéronlas cuotas 
de 2 por mil desde 1856 hasta 1860; de 3 por mil desde 1861 á 
1869; de 4 por mil desde 1870 hasta 1875; de 6 por mil en 1876; 
de 5 por mil en 1877 y 1878; y de 4 y 5 por mil en 1879 y 1880. 
Producto total de la contribución directa de la capital 32,000 pe- 
sos en 1856; 94,000 pesos en 1866; 460,000 en 1874; 704,000 en 
1876; y 543,000 en 1880. 

La planilla demostrativa de las deudas del estado pendientes de 
arreglo, establece el monto de 3:978,106 pesos, destacándose en 
esta cifra 714,097 pesos por servicios ordinarios y extraordinarios 
correspondientes al año 1879; 1:348,340 por servicios del año 
1880; 1:450,000 pesos por capital adeudado al banco alemán-bel- 
ga; y 240,000 por garantías al ferrocarril á Higueritas. 

La memoria del ministerio de hacienda correspondiente al año 
1881, registra estos nuevos datos relativos á la administración Vi- 
dal: 



1 



ADMíNISTRAnÓN DE DON nAVCTSCO A. VII>AL -^lí^ 



Oiirafito ol año 1881, produjoron las rentas 7:998,818 posos, lo 
que marca un excedente de 869,454 con iolaci(')n al año anterior 
Se ha producido asimismo un déficit, por exceso en los gastos de 
1:015,428 pesos, á causa de la agitación polític i que incitaba íí la 
anarquía}' íí la revolución. La rebaja enorme de los dereclios de 
importación en 1879, no aprovechó al consumidor, pues el comer- 
cio tpie no tenía confianza en esa medida, conservó sus precios 
anteriores, siendo entonces el erario pííblico el (inico perjudicado. 
La Argentina con una población de 2:400,OUO almas, ])resenta un 
porcentaje de 41.90 pesos en exportación é impoitación por habi- 
tante: Chile con 2:100,000 almas, presenta la proporción de 
38.95 por habitante; y la repfiblica Orientnl con 450,000 habitíui- 
tes, ofi-ecc el elevado nivel de 87.17 pesos por cíibeza. La suma de 
créditos reconocidos y conv-ertidos por deuda amortizable monta íí 
6:473,744, quedando oti*os en discusión. La emisión de papel in- 
convertible estií reducida á 2:465,000. Hace algunos años fneron 
estfiblecidos derechos diferenciales para los depirtamentos del 
Salto y Cerro-Largo, segCm se dijo con el propósito de oponer de- 
rechos bajos á las aduanas vecinas y fi-ontorizas del Brasil. Resul- 
tas que los habitantes de un mismo estado consumían íí precios miís 
ó menos baratos segCm la latitud en que vivían. Se produjo el caso 
en el departamento del Salto, de que un comerciante situado en la 
divisa de Paysandü, fuera denunciado y procesado por haber com- 
prado sus efectos en el primero de esos departamentos. La dife- 
rencia de cuotas se prestaba indudablemente íí un contrabando 
más inmoral y pernicioso que el que se mantiene en el intercam- 
bio con el extranjero. El impuesto de timbres produjo en 1876 la 
cantidad de 41,938 pesos y en 1880 la de 196,157 ó sea un 380 % 
de aumento, debido á la fiscalización únicamente. Algunos ejem- 
plos de multa bastaron para generalizar el empleo del timbre. En 
1880, la asamblea suprimió de la ley anterior la revisación del 
timbre y la renta se ha estacionado ó ha retrocedido. 

La memoria anexa de la contaduría general del estado, estable- 
ce el siguiente monto de ingresos: 7:998,818 pesos por rentas del 
año 1881; 395,435 por rentan; dr? 1880 realizadas en 1881; 133,500 
por anticipos del comercio sobre los derechos de aduana; 59,900 
pesos por saldo de la cuenta corriente con el banco Londres; 



^^>20 OTÍIORN DK NUESTRAS DEUDAS 



24,703 por compra do oro y tambi<^n de monedas do cobro desti- 
nadas á la oxtineión. Total: 8:612,357.41 pesos. Suman los gas- 
tos 8:376*419, pasando íí realizarso onel nuovo ejercicio diversos 
valores por 235,930 pesos. Con relación al año 1880, el producto 
rentístico arroja un aumento de 869,454 pesos, que corresponde 
en su mayor parte á la aduana y luego á las patentes por haberse 
derogado la rebaja á la mitad de la cuota. Hanse conveitido en 
amortizable 6:493,744. Quedan en vía de reconocimiento guberna- 
tivo diversos créditos, aparte de los que están radicados ante los 
tribunales. Considera la contaduría, (jue la cifra mayor os probable- 
mente la de los créditos sin convertir pero inscritos cu los libros 
de la contaduría por la suma de 2:078,054, sobresaliendo los bo- 
nos de 1854 por medio millón y las liquidaciones por suministros 
y sueldos impagos de diversas administraciones. En cuanto á los 
consolidados de 1880, so han liquidado y sustituido 1:751,492 pe- 
sos, quedando por sustituir 572,646. En consecuencia, la cifra 11- 
(¡uidada de esta deuda excedo el límite de 1:975,167 que estable- 
ció la ley por concepto de déficit de los ejercicios 1879 y 1880. 
Debo tenerse además presento que la ley aumentó esa suma con 
los créditos prooodontos do diotas impagas á los jurados electora- 
les, cuyas diotas solamente en ol año 1880 han subido á 413,996 
posos, sin que esto sea un termino definitivo, pues todavía pueden 
presentarse nuevos certificados. Con la parto do la deuda por dio- 
tas correspondiente á los años 1877 y 1878 que figura en ol esta- 
do do la amortizable, monta ya oso rubro á 670,394 pesos. 

La memoria de la colecturía de aduana, estíibloce como pmduo- 
to de la renta general del año 1881 la cantidad de 5:041,520 pe- 
sos. Deduciendo 70,915 por vales de tránsito chan celados, queda 
un producto efectivo de 4:970,605 pesos, ó sea un excedente de 
170,605 pesos sobre lo establecido en el cálculo de recursos de la 
ley de presupuesto. Con relación al año anterior, el progreso efec- 
tivo es de 648,519 pesos y proviene del aumento de los derechos 
de importación, decretado por la ley do 26 de marzo de 1881. I^a 
introducción en tránsito de frutos similares á los del país, proce- 
dente del Brasil y la Argentina representa un valor oficial de 
872,032 pesos en 1880 y de 1:176,447 en 1881. Ee un movimien- 
to que tiene innegables ventajas para nonotrost 1a entrada de fr»« 



ADMINISTRACK^N DE DON FRANCISCO A. VIDAL 321 



tos por la frontera proiniiove la salida de un valor equivalente en 
mercaderías, da empleo al conductor hasta el puerto de embarque; 
la segundad de un flete de retorno en la frontera asegura flete 
más acomodado á las mercaderías que se mandan para allá; la pre- 
paración, embalaje y embarque de frutos proporciona trabajo á in- 
finidad de brazos; y finalmente atrae un capital que vuelve á inver- 
tirse en mercaderías extranjeras destinadas á nuevas permutas con 
los frutos de los países fronterizos. 

Lamemoria de la oficina de crédito pCiblico, fija como produc- 
to de los impuestos (¡ue ella administra (patentes de giros 6 indus- 
triales, papel sellado, timbres y contribución directa de los depar- 
tamentos del interior exclusivamente) la cantidad de 1:771,686 
pesos. Y establece que durante el año 1881, se invirtió la suma 
de 1:452,978 pesos por concepto de intereses de las deudas inter- 
nas y externas y la suma de 776,414 pesos por amortización, res- 
catando el estado con estafiltima cantidad, 3:138,607 pesos nomi- 
nales en títulos de deuda píiblica. El servicio de intereses se re- 
parte en esta forma: deudas sujetas al convenio de 20 de febrero 
1878 servidas con intervención de la comisión de tenedores, 
777,785; deuda fei*rocarril central del Uruguay, 37,950; deuda del 
ferrocarril á Santa Rosa, 54,000; deuda franco inglesa, 63,140; 
deuda itiiliana, 50,317; deuda francesa, 61,786; empréstito uru- 
guayo, 408,000. Total: 1:452,978. Y el de amortización, así: deudas 
regidas por el ct)nvenio de 1878, la cantidad de 479,516; ferroca- 
rril central, 21,620; franco-inglesa, 128,0iX); italiana, 24,000; amor- 
tizable 123,277. Total: 776,414 pesos. 

La planilla demostrativa del déficit de 1881, establece un mon- 
to adeudado de 1:251,366, pero como admite la existencia de 
235,938 pesos de valores á realizar durante el año 1882, resulta 
un déficit real de 1:015,428. Sobresalen el departamento de gue- 
rra con 317,000 pesos, el de gobierno con 101,000, las jefatui-as 
del interior con 163,000, la dirección de instrucción pública con 
95,000, las liquidaciones por suministros y por sueldos con 225,210 
esos. La planilla relativa á la deuda amortizable hace subir á 
8:571,749 pesos el monto de los créditos contra el estado, de cuya 
suma se ha convertido 6:493;744 y están pendientes de conversión 
8:078,004 pesos. Se destacan en el ouadro, los bonos de la deuda 



322 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 



consolidada dol año 1854, por mi capital de 2:015,632 y por inte- 
reses 1:390,786 posos; liquidaciones de suministros correspon- 
dientes á la* administraciones BatUe, Gomensoro, Elh.uri, Várela, 
Latorre y créditos clasificados en 1 876, por la cantidad de 1 :332,1 1 8; 
sueldos y gastos comprendidos en la lista militar hasta 1876, por l.i 
cantidad de 847,870; expropiaciones, 517,427; créditos reconoci- 
dos judicialmente, 660,059; sueldos de la lista civil hasta febrero 
de 1876, por la cantidad de 379,908; dietas de jurados electomles en 
los años 1877 y 1878, por la cantidad de 256,398; créditos diver- 
sos, 720,290. Los saldos más fuertes que figuran en la columna de 
créditos pendientes de conversión en deuda amortizable, correspon- 
den ¿i bonos por 350,744 de capital y 229,101 de intereses; liqui- 
daciones por suministros, 569,247; sueldos de la lista militar, 
395,885; créditos reconocidos judiciahnente, 162,927 y créditos 
da distintas procedencias, 153,679. 

Carecen de interés los mensajes presidenciales de este período. 
El de 15 de julio de 1881, contiene estas frases y datos: «Os reti- 
ráis tranquilos á vuestros hogares, llevando la satisfacción de ver 
por primera vez terminada una legislatura, sin pasar por las agita- 
ciones de la guerra civil, obligado cortejo de nuestra vida parla- 
mentaria, desde que nos constituímos en nación soberana, lo que 
señala un progreso en nuestras costumbres políticas que pone de 
relieve el sentimiento popular ávido de orden y de paz.» Merced á 
una severa fiscalización, la renta arroja un aumento sobre el año 
anterior de 1:200,000 pesos y la deuda pública que el año anterior 
se amortizó de 16 á 30 %, ha sido recientemente amortizada de 
21 á 44 %. 

LEY DE PRESUPUESTO 

El proyecto de presupuesto general de gastos para 1881, de que 
se ocupó la cámara de senadores á principios de ese año, íisigna 
las siguientes cantidades: ministerio de hacienda, 599,904 pesos, 
figurando en cita cantidad los jubilados con 99,103 pesos y los 
menores y pensionistas civiles con 52,422 pesos; el ministerio de 
guerra con 1:793,889 previos los descuentos vigentes sobre el ru- 
bro verdadero de 2:107,000, destacándose el estado mayor pasivo^ 



^ 



ADMINISTRACIÓN DE DON FRANCISCO A. VIDAL 32.^ 



en el primero de esos ^narisinos, con 315,348; los ínviílidos con 
95,739; las viudas y menores militares con 398,550; la lista de 7 
de septiembre con 16,042. En el estado mayor general aparecen 
2 brigadieres y 7 coroneles mayores; y en el estado mayor pasivo 
28 coroneles, 12 coroneles graduados, 53 tenientes coroneles, 16 te- 
nientes coroneles graduados, 140 sargentos mayores, 47 sargentos 
mayores graduados, 204 capitanes, 112 tenientes primeros, 92 te- 
nientes segundos y 119 subtenientes. El ministerio de relaciones 
aparece con 60,124 pesos; y con 1:733.325 el ministerio de gobier- 
no, incluidos los presupuestos departamentales. Las obligaciones 
de la nación montíin á 3:555,805 pesos, correspondiendo á servi- 
cio de deudas internas 1:260,000; al empréstito uruguayo 
408,000; lí la deuda franco-inglesa, 191,000; á la deuda italiana, 
75,000; á la deuda francesa, 78,000; al contrato Mauá, 240,000; á 
la amortización del papel moneda, 180,000; ú la deuda amortiza- 
ble, 200,000; á los consolidados de 1880, pesos 200,000. El cálcu- 
lo de recursos sube lí 7:890,000, correspondiendo á la aduana 
4:800,000; á la contribución directa, 1:055,000; á las patentes, 
600,000; al papel sellado, 280,000; a timbres, 200,000; íÍ impuestos 
municipales, 335,000 en la capital y 126,000 en campaña; á ins- 
trucción publica, 112,000; y en menor cuantía los demás. 

EN LA COMISIÓN PERMANENTE 

En los anales de la comisión permanente, sóM encontramos con 
relación al año 1880 un informe acerca del mercado, del que re- 
sulta que en 1868 se fijó el importe adeudado por construcción 
de ese edificio en la cantidad de 244,796 pesos, al interés del 21 % 
anual parte del capital; que posteriormente fué bajado el interés al 
18 *y^y garantiéndose la deuda con la renta del mercado; que en 
1 875 fueron arregladas diversas reclamaciones de la empresa por 
violaciones de contrato, en la cantidad de 150,000 pesos con 12% 
do interés; que hasta el 29 de abril de 1880, el estado había pa- 
gado á la empresa por amortización é intereses, la cantidad de 
588,727 pesos, adeudando todavía casi íntegramente el capital 
primitivo, ó sea la suma de 234,899 pesos. Con relación al año 
1881, soto figura una gestión para dar de baja al coronel Vázquez, 



324 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 

por no responder á los llamados del estado mayor general, y una 
comunicación del gobierno anunciando que se preocupaba de re- 
coger antecedentes acerca de la desaparición del subdito español 
Sánchez Caballero, ocurrida en el departamento de Tacuarembó. 

LEYES TRIBUTARIAS 

('on relación al régimen tributario, mencionaremos un proyecto 
de ley sancionado por la cámara de diputados en julio de 1880, 
estableciendo que una vez t(»rminadas las concesiones de faros, pa- 
sarán éstos á ser administrados por la nación, y que en lo sucesivo 
queda prohibido enajenar ó arrendar los faros existentes ó los que 
se establezcan. Dijo la comisión de legislación en su informe, qnc 
en una zona de 217 millas comprendidas desde el Polonio hasta la 
Colonia, funcionan once faros que representan para la navegación 
un gravamen de 16 1/2 centesimos por tonelada de registro y 
eso á pesar de que por los del Cerro y la f /olonia nada se paga; 
que la navegación se aleja de nuestro puerto á consecuencia de ta- 
les tributos; que hay luces infitiles y hasta peligrosas. En el curso 
de la discusión, agregóse que el término de las concesiones es ge- 
neralmente de veinte anos; que una vez que los faros pasen á la 
nación convendría reducir el impuesto á una suma equivalente á 
los gastos de mantenimiento del servicio; que el faro de José Igna- 
cio está tan mal situado que algunos capitanes de buques ofrocon 
pagar el impuesto á condición de que sea apagado; que el situado 
frente á la isla de Lobos perjudica también á la navegación en fa- 
vor de las empresas explotadoras de anfibios. La ley de aduana 
de julio 26 de 1880, alzó los derechos de importación, establecien- 
do la cuota de 37 % para los vinos y bebidas, fideos, cigari-os, 
calzado, sombreros, ropa hecha; el 30 % para las drogas; el 25 ' X, 
para el tabaco en rama, ferretería, mercería, azficar, yerba, aceite; 
el 20 % los paños y tejidos de todas clases; el 12 Vo l«í^ zarazas, 
lienzos, listados, madras. La comisión de hacienda de la cámara de 
diputados, estableció en su informe que la ley que autorizó al po- 
der ejecutivo á rebajar los derechos de importación fijaba grada- 
ciones que quedaban libradas al criterio gubernativo^ pero que so 
prescindió de ellas dictándoBe una rebaja general del 60 /« que 



ADMINISTRACIÓN DE DON FRANCISCO A. VIDAL 325 

t 

originó la reducción sensible de la renta. Por la nueva ley, agrega, 
no se recarga grandemente el consumo, desde que el derecho más 
alto es del 37 ^o para ciertos artículos que antes de la rebaja paga- 
ban mayor porcentaje. Al año siguiente, en marzo de 1881, la asam- 
blea dictó una nueva ley de aduana, fijando como derecho general 
de importación el 25 ®/o; exceptuando las bebidas, el calzado, la 
ropa hecha, las velas, las suelas curtidas, etc., que pagarían el 
87 **/«; los tejidos de algodón el 20 'Vu; la madera, el hierro, el cobre 
en bruto el 15 *^ „; los postes, las máquinas industriales, materias 
primas el 5 "o; el carbón de piedra y la sal el 2 'Yo. 

Por el alcance de sus declaraciones, mencionaremos también la 
ley de julio de 1880, que establece que la proximidad de las fron- 
teras ó la existencia de mercados importantes para los productos 
nacionales dentro del territorio del país con quien se trata, decidi- 
rán de la latitud de las franquicias comerciales que se concedan; 
y que á no mediar intereses especiales de muy señalada importan- 
cia, no se podrá conceder á l<i potencia con quien se trate el de- 
recho de quedar en igualdad de condiciones con las más favoitíci- 
das por la república. 



CAPITULO XVI 

Administración del general Santos 

íl.« de marzo do IÍW2 á IK de novieinbn» de l«86) 



ÉPOCA DE GRANDES AGITACIONES. — CINCO REVOLUCIONES 

El general Máximo Santx)s, que había desempeñado el ministe- 
rio de la gueri*a durante la administración Vidal, siendo el verda- 
dero arbitro militar de la situación desde la caída del coronel La- 
torre, fué nombrado presidente de la república el 1 .^ de marzo 
de 1882, á consecuencia de la renuncia presentada el día antes por 
el ciudadano que ocupaba ese cargo. Desempeñó su mandato du- 
rante el pla^o constitucional de cuatro años hasta ol 1 .° de marzo 
de 1886, en cuyo día entró nuevamente á desempeñar la primera 
magistratura el doctor Vidal, previa la sanción por el cuerpo le- 
gislativo de una minuta de comunicación reconociendo que «los 
relevantes servicios prestados á la nación colocan al teniente ge- 
neral Santos en el numero de los preclaros y meritorios orientales 
que deponen todos sus talentos, voluntades y acción decidida en 
el altar de la patria, para bien de ésta y de sus habitantes, >> No al- 
canzó á contar tres meses la administración del doctor Vidal, pues 
apenas descendido de la primera magistratura, el general Santos, 
se hizo nombrai* senador, subió á la presidencia de la cámara alta 
y tomó nuevamente el mando previa renuncia de aquel ciudadano, 
hasta el 18 de noviembre del propio año 1886, en que cansado del 
poder se decidió á emprender viaje á Europa, abriendo simplemente 
un paréntesis á su larga y absorbente dominación personal, (jue la 
asamblea hizo definitivo mediante luia ley de proscripción que 
le obligó á morir en el extranjero. 



ADMINISTRACIÓN DEL GENERAL SANTOS 32? 

Fué de permanente agitación política la administración Santos. 
Durante el año 1882, ocumcron los asesinatos del Paso Hondo en 
Tacuarembó y los martirios de Volpi y Patroni en el cabildo de 
Mon tí' video, promoviendo un(»s y otros conflictos diplomáticos 
de la mayor gravedad entre las legaciones del Brasil y de Italia y 
el gobierno oriental. I^a desaparición misteriosa de Sánchez (-a- 
ballero, dio también lugar á graves conflictos con la España en el 
mismo año y fué causa para que el gobierno acreditara una lega- 
ción en la madre patria y apurase los trámites para el reconoci- 
miento y consolidación de la deuda de que más adelante hablare- 
mos. Durante el año 1884, un grupo revolucionario atficó las 
autoridades del departamento de San José y fué disuelto mediante 
la simple acción de las policías, y otro grupo revolucionario des- 
embarcó en la Agraciada al mando del coronel Máximo Pérez, 
siendo también dispersado y muerto el jefe en la JJarradcl Hospi- 
tiil. f]n 1885, se produjo la revolución encabezada por el coronel 
Máximo Layera, seguida poco después de una nueva tentativa re- 
volucionaria encabezada por el comandante Mena. En 1886, se 
produjo finalmente una revolución encabezada por los generales 
Castro y Arredondo con elementos de todos los partidos, que tam- 
poco tuvo éxito inmediato y fué vencida por las tropas del gobierno 
en el (iuebracho. I^a falta de garantías, dio origen en el mismo 
ano á que varios miembros de la asamblea se expatriaran. Todas 
estas grandes agitaciones tuvieron repercusión pei-sonal, mediante 
el pistoletazo del tenient<í Ortiz, que hirió gravemente en la cara 
al presidente. El general Santos que tenía que luchar con la in- 
mensa oposición del país y con las fuerzas de su propio partido^ 
buscó finalmente la solución de la crisis en el movimiento político 
del mes de noviembre, entregando el ministerio á varios de los 
hombres más descollantes del país y renunciando [)oco d('S|)ués el 
raando en la forma que ya dijimos. 

KMIfcilONKS DK DEUDAS PÚHLICAS. — MODIFICACIÓN \ Sí' SKKVICIO. 
— rXIFICAClÓN DK DKUDAS 

Para la deuda, fué una época de progresos galopanti's la admi- 
nistración Santos. 



•;28 ORIÜEX 1>E NUE8TKA8 DEUDAS 

Corresponden al primer año de su gobierno, la deuda española 
y loo billetes del tesoro. De acuerdo con el protocolo del 22 de 
agosto de 1 S82, entre el gobierno oriental y la legación de España, 
quedaban terminadas las reclamaciones diplomáticas entabladas 
por este ultimo, con motivo de la desaparición de Sánchez Caba- 
llero y muerte de Sarracina y se fijaba en la cantidad de 300,000, 
pagaderos en «Consolidados de 1882» con 5 <>/o de interés y 2 *% 
ds amortización acumulativa y por sorteo, que se entregaría á la 
h^gacióu paní su i'oparto entre los interesados, el monto do las in- 
demnizaciones impuestas d la ropíiblica en un proyecto de ti-atíido 
de pjiz, amisüid y reconocimiento de la deuda, pendiente de san- 
ción legislativa desde el año 1870, á título de reconocimiento de 
deudas contraídas por el gobierno español y sus autoridades en la 
antigua provincia de Es|)aña constituida por el territorio de la re- 
pííblica oriental. El protocolo es del 22 de agosto; su ratificación 
por la asamblea del 30 de octubre; y la sanción del tratado de 9 de 
septiembre. Antes de aceptarse el tratado, ya estaba en consecuen- 
cia firmado el protocolo, lo (¿ue se explica dado el alcance acci- 
dental de la inmediata fijación de la deuda, verdadera compensa- 
ción por el retiro do formidables reclamaciones diplomáticas. 
Creáronse los «billetes del tesoro» para chancelar el déficit de los 
ejercicios 1881 y 1882, hasta el límite de ti-es millones de pesos 
con un servicio de 5 1/2 ^¡o anual de interés y 7 Vo de amorti- 
zación acumulativa por sorteo y á la pai', afectándose á este objeto 
los derechos adicionales de aduana establecidos por ley de 21 de 
junio del mismo año 1882. La comisión de hacienda de la cámara 
de diputados, establece en su informe que la mayor parte de la 
deuda está constituida por sueldos atrasados, y agrega que los de- 
rechos adicionales no han i)roducido la suma calculada. 

A mediados de 1882, gestionó y obtuvo el gobierno un nuevo 
convenio con los tenedores de deudas consolidadas intenias, en 
sustitución del que se había pactado en 1878 por el término de 
cinco años que vencía el 31 de diciembre de 1882. De conformi- 
dad al nuevo convenio, durante un segundo plazo de diez años que 
terminaría el 31 de diciembre de 1892, recibiría mensualmeute la 
comisión de tenedores la cantidad de 105,000 pesos oro en cuotas 
diarias a' caru:o de la colecturía, de cinco mil pesos cada una, hastía 



I 



ADMINISTRACIÓN DEL GENERAL SANTOS 329 

completar el monto de la respectiva mensualidad, destinándose su 
importe al servicio de intereses y amortización de las deudas com- 
prendidas en el arreglo; el gobierno entregaría separadamente ocho 
mil pesos oro mensuales para la amortización de los títulos espé- 
rtales; el servicio de intereses se practicaría en la proporción de 
i") ^ o al empréstito extraordinario 1.^ serie, pacificación l.\v 2/'^ 
serie, empréstito extraordinario 2.^* serie, rescate de tierras, fun- 
dada 2.* serie bis y títulos adicionales; en la proporción de 3 
34 ií la deuda consolidados de 1872; y en la de 2 12 á la deuda 
extraordinaria interna 1/ y 2.*; debiendo elevarse el interés desdo 
1/' (le enero del año 1886 al 6 ° .., 4 12 " ., y 3 "/„ respectiva- 
mento sobn» los tipos que acabamos de indicar y sin que pudiera 
alterarse en ningún caso el monto mensual de 105,000 íÍ eai-go del 
erario público; la amortización se practicaría á la puja con ayuda 
del sobrante deesa suma después de pagados los intereses. Declara 
además el convenio que los tenedores de deudas aceptan como 
única compensación durante el plazo de diez años los intereses 
pactados y abandonan en favor del erario público la diferencia qu(» 
les acuerdan las leyes y contratos primitivos, cesando en con se 
cuencia las emisiones de adicionales y especiales á título de com- 
plemento de intereses. Contiene también el convenio, dos pequeños 
cuadi'os recapitulativos. Uno de ellos con el monto del servicio 
que se debe efectuar: fondo anual, 1:260,000; aumento durante los 
años 1883 á 1892, anual 96,000; total 1:356,000 pesos oro. FA 
otro, que es un cálculo sobre el destino de esta suma, establece 
que se pagará por concepto de interes(\s en 1883, de acuerdo con 
el nuevo eontnito 890,000, y por amortización vi\ el mismo ano 
466,000, correspondiendo 96,000 á los títulos (ísp(H*ial(^s. 

Con el propósito de evidenciar todas las v(Mit4ijas del convenio, 
la comisión de t(»nedor(»s de» deudas present(') la cuíínüi del servicio 
(]ue demandarían las deudíis de conformidad á las leyes y contra- 
tos originarios, en esta forma: empréstito extraordinario 1.-' serie, 
según su renta anual, 900,000; empréstito extraordinario 2." serie, 
500,000; empréstitos pacificación. I." y 2.^ serie, 900,000; rescate 
de tierras, 150,000; fundada 2.=' serie bis, 225,000; títulos adicio 
nales, 500,000; consolidados de 1872, 270,000; deuda externa, 
210,000; deuda interrna 1.=' y 2/ serie, 580,000. Monto del servicio 



330 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 



por año, 4:335,000. El nuevo servicio entretanto impone un des- 
embolso anual de sólo 1:350,000, lo que arroja una diferencia de 
tres millones anuales en favor del estado. El anterior convenio 
dará origen en los cinco años de su vigencia, á la emisión de siete 
millones de pesos miís ó menos en títulos especiales, que si hu- 
bieran devengado interés habrían absorbido al estado 900,000 pe- 
sos anuales. Los mismos títulos podrán en adelante amortizarse 
con la sola ayuda de un fondo de ocho mil pesos mensuales, 
comprendidos en el monto total del servicio. Las condicio- 
nes y número de años del nuevo convenio, permiten avan- 
zar á la comisión de tenedores que no volverán á regir ya los 
derechos primitivos, porque afianzada la paz se preparará segura- 
mente una combinación razonabl . mediante la unificación volun- 
taria de las deudas en forma que borre totalmente la desastrosa 
impresión del año 1875. En su mensaje de remisión á la asamblea 
estíiblece el poder ejecutivo, que el aumento sobre ei pacto ante- 
rior es de 96,000 pesos anuales, destinados á la amortización de 
los títulos especiales emitidos en pago de saldo de intereses du- 
rante cinco años, y calcula que en los diez años del nuevo conve- 
nio esos títulos quedarán totalmente rescatados. Agrega que los 
tenedores de deudas han renimciado temporariamente á la dife- 
rencia de intereses con los tipos establecidos en los contratos pri- 
mitivos, representíindo esa renuncia más de diez millones de pe- 
sos en favor del erario pfiblico. Por ley de 20 de diciembre de 
1882, la asamblea aceptó íntegramente el convenio de que nos ocu- 
pamos. De un cuadro de la amortización y valor de las deudas in- 
ternas, que figura entre los antecedentes oficiales sometidos á la 
consideración del cuerpo legislativo, resultan las siguientes cifras: 
Monto de las deudas en 31 de diciembre de 1877: empréstito 
extraordinario 1." serie 2:931,000; pacificación 1.'' serie 1:629,250; 
pacificación 2.'^ serie 2:55F,150; extraordinaiio 2.'^, 4:000,000; res- 
cate de tierras 1:589,807; fundada 2." serie bis 1:346,000; títulos 
adicionales en pago de intereses 3:107,022; consolidados de 1872 
2:651,308; deuda extraordinaria 2:164,111; interna 1.' serie 
739,000; interna 2.*^ serie 4:122,734. Total 26:838,382 pesos. El 
día 20 de julio del año 1 882, ese total estaba reducido á 21 :309,699. 
I^i cantidad amoitizada durante el plazo que sepaia ambas fechas 



ADMINISTRACIÓN DEL GENEKAL SANTOS 331 



sube lí 5:768,259, habiéndose elevado los títulos adicionales de 
3:107,022 á 3:34(),0í)7 pesos en el mismo período. 

Llet>;mnos al año 18tS3, que es de revolución radical en materia de 
deudas públicas. El 2 de marzo se publicó un acuerdo gubernativo 
^ícii vista del injustificado pánico que algiuios espíritus malevo- 
lentes han causado con motivo de la Ciltima consolidación de cré- 
ditos en deuda amortizablex^, declarando (jue *íí estíir li los dat-os 
que el gobierno tiene en su poder, esos créditos en tramitación y 
que sólo estanín en estado de consolidarse en el transcurso de al- 
gunos años, podnín ascender en su máximum átres millones». Po- 
cos días después, el 9 de marzo, pasó el gobierno á la asamblea 
tres proyectos destinados á la unificación de las deudas, creación 
de un banco nacional y construcción del puerto de Montevideo, 
acompañados de un extenso mensaje, que extractíimos á continua- 
ci<ín: 

Aj)enas concluida la guerra grande, se procedió á la consolida- 
ción de la deuda flotante. Los abusos cometidos en la verificación 
de los créditos elevaron la deuda á límites fabulosos (|ue el estado 
no p'ido mantener, imponiendo h necesidad de una nueva conver- 
sión que se produjo por intermedio del banco Maná y que permi- 
tió rescatar más de cÍ(mi millones nominales de las deudas ó bonos 
del 54 por el 5 \\^ de su valor, con absoluta prescindencia de los 
intereses devengados. Nuevas consolidíiciones tuvieron lugar bajo 
la administración Palores. En 31 de noviembre de 1869, subían las 
deudas inlernas, externas é internacionales á cerca de 11) millones. 
Es fatal para el país el período corrido desde el 1." de enero de 
18()9 al 31 de octubre de 1874 por el abuso del crédito, (pie pre- 
paró é hizo inevitablí» la bancarrota de 1875. Es ilustrativa la re- 
lación de las operaciones financieras de la época. Res[)ecto de la 
deuda externa, cabe recordar que los bancos caídos en liqui- 
dación el año 18()7, entregaron en garantía de la emisión que 
pasaba á cai*go del estado cerca de la mitad de los fondos pú- 
blicos consolidados (jue tenían servicio en esc momento. Por el 
hecho de convertir la nación una d(Mida de interés por otra 
simplemente amortizable, en una media docena de años y median- 
t<' el interés d(»vengado por las primeras, se habría podido (Oimi- 
Mar ambas cargíis del pasivo de la nación. Se i)refirió no obstante 



332 ORKiKN DE NÜE8TRAB DEUDAS 



l>agar á oro sin demoni la ern¡si()ii que circulaba con pequeño c|ue- 
branto, y se contrató entonces el empréstito uruguayo por tres y 
medio millones de libras esterlinas de 6 " „ de interés y 2 1 2 '* © 
de amortización acunuilativa, cuyo tipo de lanzamiento todavía no 
es conocido, creyendo al^^unos que fué al (50 y otros al 64 ^y¿. Lo 
cierto es que el producto del empréstito no permitió retirar todos 
los billetes circulantes. Respecto de la deuda intenia, la ley de 9 de 
octubre de 1871 autorizó el empréstito extraoixlinarío 1.* serie por 
4:500,000, que fué emitido al SO " o y la deuda extraordinaria por 
3:000,000, emitida al 40 " .„ ambos paní saldar el déficit del presu- 
puesto y costear losgíistos de la guerra; la ley de 1 8 de abril de 1 S72, 
que dio origen al empréstito pacificación 1.'' serie iK>r 2:000,000 
al tipo del 90 " „; la ley de 19 de octubre del mismo año que autori- 
zó el (Mnpréstito pacificación 2/ serie por 3:000,0(X) al93*' o» sien- 
do destinados ambos empréstitos al pago de créditos n»conocidos y 
liquidados provenientes de sueldos no presupuestados de empleados 
civiles y militares, pensiones y gastos de guerra; la ley de l.*^ de 
julio de 1873, que autorizó la contratación del empréstito extraor- 
dinario 2.^ serie por 4:000,(X)0 al 92 '^ o? para el mismo destino que 
los dos empréstitos anteriores. Deb(» notarse que muy pocos cré- 
ditos anteriores á 1868 fueron retirados con los fondos de estos 
mismos empréstitos, habiéndose emitido con ese fin la deuda fun- 
dada 2.'^ serie bis por 1:573,000, áe conformidad al contrato de 
30 de julio de 1870 y 28 de febrero de 1881 . 

En resumen: las administraciones (pie se suceden en ese corto 
período de seis años reciben un pasivo de 15:919,169 pesos y con- 
traen empréstitos por 37:223,100, que elevan la carga á 53:142,269. 
Durante el mismo lapso de tiempo, amortizan 6:564,157 con fon- 
dos del empréstito uruguayo y 6:035,815 con otros fondos, dejan- 
do á la nación un saldo deudor de 40:542,000 con un servicio 
obligado de cerca de cuatro millones doscientos mil pesos, habien- 
do consumido, por lo tanto, además de los emi)réstitos de la época, 
24:623,000 pesos. ¡Casi un millón de libras por año! Y, ¿qué ha 
quedado de todo eso? /,(iué obra de utilidad priblica, qué mejora- 
miento notable recuerda la época? Ninguno, absolutamente ningu- 
no. Si se considera (jue el servicio demandado por esa exorbitan- 
te deuda no podía ser atendido con las rentas públicas, co- 



ADMINISTRACIÓN DEL (JEXERAL SANTOS 333 

mo !o comprueban la t/^ntativa para levantar el empréstito de uni- 
ficación de 27:260,000 que autiorizó la ley do 1.° de octubre de 
187.-), el déficit de 3:000,000 dejado por la administración Ellauri, 
los expedientes de que se echaba mano en las postrimerías del año 
1874, y que además de esas cargas existían la deuda franco-ingle- 
sa y la italiana y la francesa que era necesario consolidar, aparte 
de otros compromisos como los contraídos con las compañías de 
ferrocarriles ¿á cargo de qué administración sino de las mismas del 
período que examinamos habrá que referir las consolidaciones su- 
cesivas de adicionales y especiales que resultaron de la bancarrota 
posterior de la nación? Por consiguiente, al saldo deudor de 
40:542,195 ya anotado, habrá que agregar el monto de los adicio- 
nales emitidos por concepto de diferencia de intereses de la deuda 
interna 3:782,994; los adicionales correspondientes á la deuda ex- 
terna 1:746,141 ; y los títulos especiales por 9:997,479, resultando 
así un conjunto de más de 56:000,000 de pesos. 

Veamos ahora las consolidaciones posteriores al año 1874. La 
primera deuda á la cual se señala servicio es la del papel moneda^ 
que subió á 12:125,335 pesos emitidos por el banco Mauá de 
acuerdo con el contrato de 20 de octubre de 1875 que comprende 
un saldo de 500,000 pesos de los bancos en liquidación, que no 
pudo ser retirado por el empréstito uruguayo, 3:000,000 de emi- 
sión menor de la junta de crédito público, do acuerdo con la ley 
de febrero de 1875 y las obligaciones extraordinarias que contrajo 
ol gobierno hasta el mes de abril de 1876. El fondo amortizante ea 
considerable y está reducida la deuda á la sexta parte de su monto 
primitivo. Sigue la deuda amortizable, cuyo monto primitivo ins- 
cripto es de 8:499/)59, que podrá ser aumentado en tres millones 
más en el curso de varios años. La amortización hácese alrededor 
del 25 'Vo. I^s consolidados de 1880 por 2:136,185 fueron creados 
para chancelar el déficit de 1879 y 1880, originado por la rebaja 
demasiado precipitada de los derechos de aduana que no fué po- 
sible compensar con reducciones equivalentes en el presupuesto 
de gastos. Con igual objeto fueron creados los billetes del tesoro 
para cubrir el déficit de tres millones causado en los años 1881 y 
1882. Finalmente, las deudas emitidas para saldar obligaciones con 
los ferrocarriles central y de Santa Rosa, por un monto de 
2:800,000. 



PkU origen de nuestras deudas 

Quiero (locir que la deuda públicff interna y ext(^rna se clasifiea 
así: monto exLstent/í í*n 1874, gozando eerca de la mitad de la 
deuda del 12 " ., y la menos favorecida del 6 'v^i con tipos de emi- 
8i<5n entre el 40 y el 90 "" ,„ 40:542,195; títulos adicionales [)or in- 
tereses impagos 5:529,138; títulos especiales en pago de intereses 
9:997,479; papel inconvertible 12:125,335; deuda amortizable 
8:499,559; consolidados de 1880, 2:136,185; ferrocarril central 
1:000,000; ferrocarril de Santa Rosa 1:800,000; billetes del tesoro 
3:000,000. Monto total 84:629,894 pesos. En los ocho aOos trans- 
curridos desde 1874 se han amortizado 24:050,690 pesos, quedan- 
do actualmente un saldo deudor de 61:579,000, que se descompo- 
ne así: deudas amortizables sin interés 16:970,167; deudas que se- 
gíín los contratos primitivos deberían gozar del 12 "o de interés y 
que por el convenio de 20 de diciembre de 1882, solamente ven- 
cer.ín el o '• „ en los primeros tres años y el 6 "o <?n los siete res- 
tantes 17:143,281 pesos; deudas que en el decenio sólo gozai-án del 
2 al 3 '^ '„ de interés 27:465,755 pesos. 

Nos limitamos á reproduoir las cifras del mensaje con que fué 
acompañado el proyecto de unifícación de deudas. Del resultado 
de esa operación financiera, tendremos oportunidad de ocuparnos 
por separado, anticipando simplemente que ella dio origen á una 
emisión de 52:296,000 pesos nominales. Prosiguiendo la enumera^ 
ción de leyes relativas al año 1883, indicaremos la de 30 de agosto, 
que aprueba im contrato con la empresa del ferrocarril á Higueri- 
tas sobre la doble base de la renuncia futura de la garantía de in- 
tereses y de la entrega á la compañía de 700,000 pesos en bonos 
de 4 "o de interés y 2 ^' „ de amortización acumulativayá propues- 
tas, por concepto de indemnización (484,817) y por cone<»pto de 
garantías vencidas (215,183); y la de 23 de abril que sancionó el 
tratado internacional, en cuyo mérito el Paraguay se reconoce dea- 
dor de la suma de 3:690,000 pesos por gastos é idemnizaciones de 
guerra y el gobierno oriental renuncia al cobro de la deuda en ho- 
menaje lí la confraternidad sudamericana. 

Durante el mismo a*lo 1883, ocupáronse los poderes pCiblicos 
de la renovación del convenio celebrado en 1878 con los tenedo- 
res do deuda externa para regir el período comprendido de 1." de 
febrero de 1878 á 31 de enero de 1883. Un mensaje presidencial 



ADMníTSTHACTÓN DEL OKNFRAL PANTOS .^:^5 



del 18 (le octubre, establece (jue el convenio relativo lí las deudas 
internas impuso al poder ejecutivo la oblio:ación de mejorar la con- 
dición del empréstito uruguayo, como base para obtener la prd- 
rrog.i del convenio que estaba al terminar. Agrega (\\m los a(íree- 
dores aceptaron la propuesta, con la condición de que en vez de 
crearse im servicio de 2 12 ^/f, de interds y 1 2 ^^^^ de amortiza- 
ción, se destinara la totalidad del fondo de 3 % á intereses. De 
acuerdo con estas observaciones que fueron atendidas por el go- 
bierno, el representantes de los tenedores de deudas externas en 
Montevideo, doctor José Pedro Ramírez, presentó en septiembre 
de 1883 las bases de prórroga del convenio por tres anos, que 
elevaban la mensualidad de 34 á 42,000 pesos, y establecían que la 
diferencia entre lo ya pagado desde el mes de febn^ro de conformi- 
dad al convenio vencido y el nuevo servicio se abonaría inme- 
diatamente. En la cíímara de senadores, se manifestó que el poder 
ejecutivo en previsión de una sanción favorable había ido depo- 
sitando durante todo el curso del año en el banco de landres los 
ocho mil pesos mensuales de aumento. La ley de 18 de enero 
de 1884 sancionó el nuevo convenio propuesto por el presentante 
de los tenedores de deuda y el gobierno, quedando desde ese mo - 
mentó regularizado el servicio. 

La ley de 19 de enero de 1884, autorizó al poder ejecutivo para 
chancelar el crédito del banco alemán-belga en esta forma: adjudi- 
cación de las deudas públicas que retiene en su poder á título de 
garantía del empréstito que hizo al gobierno por 1:450,000 pesos; 
entrega al mismo establecimiento de títulos de una nueva deuda 
por valor de 1:250,000 de 4 ^/o de interés y 1 '\o de amortización; 
rt^alizada la unificación, quedará obligado el banco á entrar á ella 
con unos y otros títulos. Hemos recordado ya en otra oportunidad 
el origen de este crédito. Bajo la administración Ellauri, el banco 
alemán y don Rafael Fragueiro se comprometieron á entregar 
2:400,000 sobre la garantía prendaria de 2:667,000 pesos no- 
minales del empréstito extraordinario 2.** serie, aforados al 90 " „ 
de su valor. El préstamo se realizó con el propósito de cubrir el 
déficit del año 1873, quedando aplazado su pago hasta la promul- 
gación de la ley de que nos ocupamos, que dio al banco 4:080,91 1 
pesos nominales en esta forma: 1:611,111 en empréstiti) extraor- 



á 



:]¿5G ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 



dinarío 2.^ serio, 306,180 en adicionales, 913,620 en especiales y 
1:250,000 en nueva deuda. 

Dio origen la unificación de deudas á emisiones considerables 
principalmente por la cuerda de la deuda amortizable y d diversas 
consolidaciones de créditos flotantes de que nos ocuparemos al es- 
tudiar la referida operación financiera y que aquí sólo recorda- 
mos para explicar el vacío de leyes, durante los años 1884 y 1885, 
sobre creación de deudas. Agotada la fuente, resurgieron con bríos 
las emisiones especiales durante el año 1886. La ley de 30 de 
abril autorizó la creación de la «Consolidada de 1886^" por el mon- 
to de ocho millones de pesos como máximum, para satisfacer los 
atrasos correspondientes al período administrativo de 1.** de enero 
de 1883 á 28 de febrero de 1886, que ascienden á 4:680,000 pesos 
y el dóficit que resulta hasta 30 de junio del mismo año 1886, con 
la sola excepción del servicio de las deudas ya consolidadas, suel- 
dos del cuerpo diplomático, obligaciones emanadas de contratos, 
giros sobre la renta de aduana, suministro de rancho al ejército, 
gastos de oficina, sueldos de porteros y alquileres. Los nuevos tí- 
tulos tendrían un servicio de 8 % de interés y de 4 % de amortiza- 
ción acumulativa por sorteo y á la par. Los documentos de crédi- 
tos que debían chancelarse con la referida deuda, se conveilirían á la 
par y por su valor escrito. SegCm el informe de la comisión de ha- 
cienda del senado, mucha parte del déficit debe atribuirse á la 
necesidad de conserv^ar la paz contra las corrientes revoluciona- 
rias. Estableció la misma ley que los créditos exceptuados se pa- 
garían dentro del presupuesto general de gastos de 1886 y 87. No 
tardó en reconocerse la imposibilidad de cumplir esto último. El 
15 de junio hizo presente el poder ejecutivo á la asamblea, que la 
renta ha descendido por efecto de los acontecimientos políticos en 
más de un millón y medio de pesos sobre el cálculo de recureos y 
que á consecuencia de esos mismos acontecimientos tiene que cu- 
brir el gobierno gastos considerables. Agrega qufe el presupuesto 
puede resumirse así: obligaciones de la nación, incluyendo el 
servicio de los 8:000,000 de deuda consolidada y el saldo de 
1:557,000 excluido de la consolidación y que debe pagarse en efec- 
tivo, 6:604,791.53; servicios de la administración 8:645,114.66. 
Monto total de los gastos 15:249,906.19 pesos. Sólo ascienden los 



ADMINISTRACIÓN DEL GKNERAL SANTOS 3.-57 



rccureos á 12:035,000 y queda en consecuencia un déficit de 
3:214,906. Para mejorar la situación finaníúora, propone el poder 
ejecutivo el establecimiento de un adicional de .'5 •7',, sobre la im- 
portación y que se consoliden los crC'ditos exceptuados por la an- 
terior ley, mediante la emisión de mía ^.deuda flotante» de 12 " „ 
de amoitización lí propuestas, cuyos títulos se recibirían por las 
oficinas recaudadoras de impuestos en la proporción del 10 7o« 
Tal es el origen de la ley de «vales del tesoro» con monto de 
1:900,000, dictada con el propósito de chancelar los créditos que 
por resoluciones anteriores de la asamblea debían cubrirse á oro 
Los acreedores podrían elegir libremente entre los consolidados 
y los vales del tesoro. 

Parecían ya terminadas las emisiones de 1886. Pero no sucedió, 
así. E\ 18 de septiembre dirigió el poder ejecutivo un nuevo men- 
saje á la asamblea, en el que declara que después de los movi- 
mientos revolucionarios quedó fijado el déficit en 9:557,000 pe- 
sos, autorizándose para cubrirlo la creación de la deuda consolida- 
da por 8:000,000 y de los vales del tesoro por el saldo de 
1:557,000; que de los nuevos cuadros de tesorería resulta que 
aparte de los ocho millones ya chancelados con los consolidados, 
existe un déficit de 3:500,000, así distribuido: créditos civiles, 
1:259,881; créditos militares, 1:282,698; liquidaciones, 630,066; 
junta económico-administrativa de Montevideo, 189,949; varios 
créditos, 137,404, incluyendo diversas obligaciones que debían 
chancelarse con vales del tesoro y que prefirieron el pago con 
deuda consolidada. Fundándose en estos hechos, solicita el poder 
ejecutivo la creación de una 2.'* serie de la deuda consolidada de 
1886. La comisión de hacienda del senado establece en su informe 
las siguientes cifras: hasta la sanción de la ley del 30 de abril de 1886 
los créditos pendientes de chancelación montaban á ocho millones, 
correspondiendo 4:680,000 hasta el 28 de febrero y 3:320,000 
desde esa fecha hasta 30 de junio, y que el mismo monto sirvió 
de base para la creación de la deuda consolidada; que posterior- 
mente fueron autorizados los vales del tesoro para chancelar los 
demás créditos, entre los cuales setecientos mil pesos habían 
optado por el pago en consolidados, resultando en 1." de septiem- 
bre de 1886 esta nueva situación, segíin un cuadro de la contadu- 



838 ORIGEN DE NUE?»TRAa DEUDAS 



ría: adoudado por créditos civiles y militares, liquidaciones gene- 
rales, junta econ()mico-admin¡strativa y varios créditos, 3:500,000, 
y por obligaciones que deben satisfacerse con vales del tesoro 
1:900,000. llebajados los 700,000 que han optado por la consoli- 
dada, queda un monto de 4:700,000. En presencia de estas cifr.is 
opina la comisión que debe dejarse sin efecto la ley sobre vales 
del tesoro, y en su lugar autorizar la creación de la segunda serie 
de consolidados de 1886. Fué de la misma opinión la asamblea. 
De ahí la ley de 9 de octubre que autoriza al poder ejecutivo para 
emitir hasta la cantidad de 4:700,000 pesos miís de deuda consoli- 
■ dada con el mismo servicio de la ya emitida, para hacer desapa- 
recer por completo el desequilibrio producido durante el ejercicio 
pasado, y que deroga expresamente la ley de vales del tesoro. 

MEMORIAS DE HACIENDA 

Est:ín completas las memorms de la administración Santos. Pe- 
ro la parte de informes y estadística es muy deficiente y hasta ca- 
si nula en algunas de ellas. La correspondiente al año 1882, estií 
encabezada por una nota de la contaduría, en la que se establece 
que la renta aduanera produjo 5:388,524 pesos, cuya suma repre- 
senta un progreso de 427,938 sobre el año anterior, gracias al adi- 
cional de importación y lí los derechos generales vigenteí». Agre- 
ga que la deuda «billetes del tesoro», creada por ley de 30 de di- 
ciembre de 1882, para chancelar el déficit de los años 188 1 y 1882 
ha resultado insuficiente. Se había calculado que el expresado dó- 
ficit no excedería de tres millones de pesos, pero con los créditos 
desconocidos por gastos extraordinarios en campaña, y otras obli- 
gaciones, se produjo un aumento de 528,137 sobre la cifra calcu- 
lada. P^l informe de la dirección de aduanas, que figura también 
entre los anexos de la memoria, establece como producto de la 
renta la cantidad de 5:041,520 pesos en 1881, y la de 5:519,751 en 
1882, debiendo atribuirse la diferencia numérica con los datos de 
la contaduría, á que esta última oficina descuenta los vales de 
tránsito rescatados y las devoluciones por errores de cálculo. El 
informe general de receptorías habla en una nota del estado mise- 
rable en que han quedado San Eugenio y Rivera, desde que se im- 



ADMTNTSTPAnÓN DEL fíENKPAL SANTOS 339 



pidió o\ flep^)sito y ol tr.íiisito por esos puntos. El gobierno del 
Brasil, alarmado con la rebaja de derechos de un 50 ^ „ á favor de 
la aduana del Salto, autorizó á la aduana de Líruguayana para 
emplear una tarifa especial y aforar según las circunstancias. Esta 
medida y la cesación del tránsito por aquellos puntos han produci- 
do la decadencia de nuestros pueblos fronterizos. El mismo tr:ín- 
sito por vía del Salto quedó casi anulado durante el gobierno de 
Ellauri, situándose desde entonces la comente en territorio argen- 
tino, á consecuencia de haberse exigido, á título de comprobante 
de la exportación, las tornaguías de los puntos de introducción, 
apart^í de los detalles innecesarios que había que dar. Fué con el 
propósito de abaratar la vida en el Salto y de promover el comer- 
cio con Corrientes y Río Grande, que la administración Latorre 
creó los derechos diferenciales y la rebaja del 50 '^ 'o, pero la prác- 
tica demostró la imposibilidad de evitar los contrabandos á otros 
departamentos. Indica, finalmente, la inspección de receptorías la 
conveniencia de prohibir el establecimiento de casas de comercio 
sobre la línea divisoria, como la del señor Patoulet, situada en la 
cuchilla Negra, que tiene un establecimiento en territorio brasile- 
ño y otro en territorio oriental, ligados por un cercado que foiTna 
el patio de ambos. La proximidad á las fronteras debía no ser me- 
nor de tres leguas. 

La memoria correspondiente al año 1883-1884, abarca 18 me- 
ísos á consecuencia de la variación introducida en el ejercicio eco- 
ní5mico que antes corria de enero á diciembre y despuós de junio á 
julio. Al finalizar el ejercicio, en 30 de junio de 1884, existía un 
monto de obligaciones y sueldos impagos por valor de 1:022,482 
|K*.sos. Según el informe de la dirección de aduana, la renta en la 
capital y receptorías produjo 5:519,751 en 1882 y 6:981,299 en 
1883, existiendo en consecuencia un progi'cso de 1:461,548 pesoM. 
Kn el ])rimer semestre de 1883 el producto fué de 3:485,353 y en 
i^ial período de 1884 de 4:176,209, lo que arroja un aumento de 
690,855 pesos, que debe atribuirse á la jíaz, á la estabilidad de 
los derechos de aduana y á medidas eficaces de fiscaliza?ión. El 
cuadro de las rentas públicas recaudadas en ( 1 ejercicio 1883- 
1884 arroja el monto de 17:471,542 pesos, correspondien lo al de- 
partamento de Montevideo 12:634.780 pesos. 



340 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 



Hácfíse constar en la raeraoria del ejercicio 1884-1885, que los 
egresos han superado en 2:896,102 á las sumas asignadas en la 
ley, surgiendo de ese hecho un desnivx»! entre los ingresos y las 
erogaciones de 2:043,246 pesos, deducidas las existencias realiza- 
das o realizables de cada repartición. Agrega la contaduría que 
en tal resultado no ha tenido influencia alguna el producto pre- 
visto de la renta, el cual excedió en 852,856 pesos al cálculo de 
recursos adoptado por la ley de presupuesto general de gastos. En 
30deiuniode 1885, queda impaga por concepto de obligacio- 
nes y sueldos la suma de 2:504,765 pesos, segán el estado gene- 
ral de los ingresos y egresos correspondientes al ejercicio de que 
nos ocupamos. Otro cuadro del déficit del mismo ejercicio, exis- 
tente en 30 de junio, arroja el saldo de 2:588,098 pesos y deduci- 
das las existencias á realizar por 544,852, el de 2:043,246 pesos, 
sobresaliendo la lista militar con 1:138,607 y la lista civil con 
1:092,671. 

La memoria del ejercicio 1885-1886, presenta estas cifras final- 
mente: por gastos eventuales y extraordinarios, incluyendo los 
autorizados en acuerdos 1:413,160 pesos; cantidad prestada al te- 
soro público, sin interés, por el general Máximo Santos 229,271 
pesos; durante el ejercicio emitiéronse 4:977,056 pesos en títulos 
de deuda, correspondiendo 3:611,592.77 á la consolidada 1.-* se- 
rie y 1:365^463.60 á la amortizable, para pagar sueldos civiles por 
774,445; sueldos militares por 1:174,062; liquidación por sumi- 
nistro, 1:059,517; divei-sos créditos por 1:144,549; expropiaciones 
y otros conceptos. 

MENSAJES PRESIDENCIALES 

De los mensajes de apertura de las sesiones ordinarias del cuer- 
po legislativo, correspondientes á la administración Santos, repi-o- 
ducimos los siguientes datos: 15 de febrero de 18H3: el ejercicio 
próximo pasado cierra con déficit, pero el actual, salvo aconteci- 
mientos extraordhiarios que no pueden preverse, terminará sin otras 
erogaciones que las votadas por la asamblea en la ley de presu- 
puesto. 15 de febrero de 18S4: Hubo un movimiento revoluciona- 
rio en San José que el gobierno sofocó inmediatamente. « La ha- 



■) 



ADMINISTRACIÓN DEL GENERAL SANTOS 341 

cienda publica ha mejorado de una manera sensible desde que 
tuve el honor de ser elevado á la presidencia de la república». 
Las rentas dieron 8:601,750 en 1881; 9:095,409 en 1882; y 
10:928,939 en 1883, 6 sea un aumento de 1:833,230 con relación 
al año 1882. Puede calcularse la del nuevo ejercicio 1884 en 
11:965,000, sobre la base del producto del primer trimestre. El 
ejercicio económico de un año y medio que terminó en 30 de ju- 
nio produjo una renta de 17:712,519 pesos. En 31 de diciembre 
de 1881 las deudas consolidadas tenían un valor nominal de 
57:835,223 pesos y un valor efectivo de 31:696,903 pesos. Du- 
rante el año 1882 hubo una amortización de 3:447,721 y se con- 
solidaron 3:293,007 pesos, teniendo la deuda circulante según sus 
tipos de amortización un valor efectivo de 35:480,412 pesos. Du- 
rante el año 1883 y primer semestre de 1884, se amortizaron 
13:077,796 pesos, proviniendo 4:139,608 del fondo amortizante 
y 8:938,188 de economías realizadas en la unificación. En el mismo 
período de tiempo fueron emitidos nuevos títulos de deuda por 
16:000,567 pesos y el valor efectivo de la deuda circulante supe- 
ra en 6:383,795 pesos al correspondiente al año 1882. — 15 de fe- 
brero de 1886: « Mi primer propósito ha sido, como lo prometí, 
el sostener la paz que durante más de medio siglo de vida inde- 
pendiente había estado á la merced de cualquier caudillo ó grupo 
de ambiciosos que violando las bases fundamentales de nuestra 
organización política se propusieron sobreponerse á los poderes 
constituidos. Setenta millones de deuda, el descrédito exterior, la 
población nacional diezmada y empobrecida por todo género de 
calamidades, el movimiento económico abatido á cada paso no 
obstante la superioridad de nuestra posición geográfica y la fera- 
cidad de nuestro suelo, y las garantías individuales juguetes siem- 
pre del caos y de la opresión que se sucedían, desconociendo 
siempre el presento y el porvenir de la patria, tídes eran los fmtos 
d<' las guerras civiles (pie comprometían hasta nuestra propia na- 
cionalidad. Tros intentoníis revolucionarias han tenido lugar con- 
tra mi gobierno, restableciéndose el orden en pocos días y una 
cuarta intentona se prepara en estos momentos. Las rentas que al 
comienzo de mi gobierno eran apenas de 7:885,010 pesos suben 
ahora á 13:200,000, debido al desarrollo del comercio y de la pro- 



342 ORIGEN t)E NUESTRAS DKUDAfi 

duccióii nacional, al aumento de la fortuna particular y á la buena 
fiscalización. Durante mi gobierno ha sido reducido el pasivo de 
la nación legado de los anteriores períodos administrativos, en 
15:000,000 que es aproximadamente la cuarta parte de lo que 
adeudamos, hecho del cual en América solamente los instados 
Unidos podrán quizií darnos un ejemplo parecido.» El ejército per- 
manente de la república se compone de 26 jefes, 190 oficiales y 
3323 individuos de tropa distribuidos en diez cuerpos. 

Otros datos relativos al movimiento de la hacienda registra el 
mensaje de 1886 que venimos extracttmdo. Al termiiiíir el año 
1881, toda la renta pública alcanzaban 7:885,010 pesos, así distri- 
buidos: aduana, 4:960,603; junta de crédito público, 2:121,136; las 
demás rentas, 803,271. En el año 1882,1a renta fué de 8:542,368 pe- 
sos en esta forma: la aduana, 5:388,542; oficina de crédito público 
por patentes, sellos, timbres y contribución directa, 2:266,306; otras 
rentas, 887,520. En el año 1883, el resultado fué de 10:630,698, 
emanando 6:981,300 de la ííduana, 2:520,495 de la oficina de cré- 
dito público y 1:128,903 de otras rentas. En 1884, el monto subió 
á 12:138,477 pesos, correspondiendo 7:987,842 á las aduanas, 
2:859,341 á las rentas recaudadas por la oficina de crédito públi- 
co y 1:291,294 á las demás rentas. En cuanto á las rentjis del ejer- 
cicio 1885, á juzgar por el primer semestre, que se c(moce con 
exactitud, no ha disminuido, arrojando la aduana un aumento de 
238,403 pesos en el período de enero á 30 de junio de 1885, con 
relación al mismo período de 1884. 

Acerca de las deudas, agrega el mensaje, que las consolidadas 
ascendían el 1." de marzo de 1882 á la suma de 57:834,611 pesos 
con un servicio anual provisorio de 2:443,808 por iiiterses y amor- 
tización. Eran veinte deudas diferentes por su denominación y 
condición de pago, venciendo la mayor parte de ellas hasta el 12 *V/» 
de interés. Imposibilitado el erario de atender á su servicio, había 
concluido con los acreedores arreglos de corta dm-ación que dis- 
minuían el sacrificio enorme del servicio primitivo, pero que pro- 
longaban su situación desaii-ada de deudor insolvente, quedando 
además en completo abandono la deuda flotante. El gobierno puso 
remedio á esa situación mediante la unificación de deudas (pie hizo 
posible la consolidación de 17:134,479 pesos de los gobiernos ante- 



■^ 



ADMINISTRACIÓN DEL GKNERAL SANTOS 343 

riores. Sumando esta consolidaci<^ii á la deuda existente en 1 /' de 
marzo de 1882 que era de 57:834,611, no incluidos los 4:000,000 
de prima de la unificación, resulta un monto de 74:969,090. En 
el mismo período amortizáronse por rescate y reducciones emana- 
das de la unificación 14:825,396, quedando un saldo circulante de 
60:143,694 pesos, cuyo servicio anual asciende á 3:667,280 pesos 
(]ue no representa el 30 ^X^ de la renta. I^s deudas flotantes con- 
solidadas por el gobierno de Santos, según un cuadro anexo, son 
las siguientes: española 300,000; ferrocarril á Higueritas 700,000; 
banco alemán-belga 1:250,000; deuda amortizable 7:638,983; con- 
solidados de 1880 1:431,483; billetes del tesoro 3:000,000; títu- 
los especiales 1:457,357; créditos flotantes comprendidos en la 
unificación 370,325 que por su naturaleza corresponden á « bille- 
tes del tesoro »; 251,460 que por la misma razón corresponden á 
la deuda consolidada de 1880; 465,129 á la amortizable; y 269,739 
de diversos contratos. A esta larga enumeración del mensaje, hay 
(|ue agregar las dos series de consolidadas por 8:000,000 la prime- 
ni y por 4:700,000 la segunda, emitidas durante el año 1886. 

PRESUPUESTO DE GASTOS 

Kl pro\ecto de i)resupuesto para el año 1882, de que se ocupa- 
ron las cámar.ís en enero de ese año, fijaba los gíistos en 8:843,720 
pesos y los recursos en 8:599,000. En el capítulo de guerra, figura 
la plana mayor con 2 brigadieres y 7 coroneles mayores ; y el es- 
tado mayor pasivo con 22 coroneles, 1 1 coroneles graduados, 49 
tenientes coroneles, 15 tenientes coroneles graduados, 138 sargen- 
tos mayores, 39 sai-gentos mayores graduados, 201 capitanes, 33 
ayudantes mayores, 94 tenientes primeros, 89 tenientes segundos 
y 1 1 1 subtenientes. El costo del estado mayor pasivo es de 385,000 
pesos sin las rebajas vigentes (jue lo reducen á 336,051. El cuer- 
po de inválidos absorbe 122,280; las viudas y menores, 535,277; y 
la listíi 7 de septiembre, 40,452. Poco después de sancionado dicho 
[>resupuesto. dirigic) el poder ejecutivo á la asamblea un mensaje 
acercci de la situación financiera. En ese documento de marzo 11 
de 18S2, se establece que las rentas dieron en ISS] la suma cal- 
culada, pero ((ue en cambio los gastos crecieron por servicios in- 



314 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 

eludibles, terrenos y edificios construidos ó reconstruidos, raantení- 
miento de la paz amenazada desde las fronteras por la oposición 
política. El déficit es de ochocientos mil pesos y agregando el exce- 
so de trescientos mil en que se han calculado las rentas de aduana 
para 1882, resultará un descubierto de más de un millón de pesos. 
Para salir del paso, pido el poder ejecutivo que se reduzca el pre- 
supuesto en la suma de 300,000 pesos; que el impuesto sobre 
las clases pasivas sea elevado al 25 ^; un derecho adicional de 
importación; y el 1 % sobre todos los pagos. De esa manera, po- 
dría en concepto del gobierno nivelarse el presupuesto de 1882, 
cuyo monto, según el mensaje, es de 9:094,872, ó sea un exceso 
de 1:237,597 sobre el presupuesto de Í881, que eni de 7:857,275 
pesos. 

El presupuesto píira el ejercicio 1883-1884, establece con mo- 
tivo de la variación del año económico las cifras de diez y ocho 
meses. Limitándonos á las sumas correspondientes á los doce me- 
ses del año 1883, resulta un monto de gastos de 10:159,389, así 
distribuido: cuerpo legislativo, 194,041; presidencia de la repáblica, 
48,296; escolta presidencial, 24,108; departamento de relaciones 
exteriores, 125,712; justicia, culto é instrucción pública, 715,625; 
hacienda, 869,812; gobierno, 1:785,551; guerra y marina 2:732,732; 
obligaciones de la nación, 3:663,150. El cálculo de recursos es de 
9:930,000, figurando las aduanas con 6:000,000; la contribución 
directa en todo el país, 1:300,000; patentes de giro, 620,000; se- 
llado, 300,000; timbre, 220,000; correos, 130,000; impuestos mu- 
nicipales de la capital, 395,000; impuestos municipales de campa- 
ña, 66,000; impuestos de instrucción pública, 140,000. En el de- 
partamento de guerra anotamos: plana mayor, 3 brigadieres y 8 
coroneles mayores que absorben 43,800; estado mayor pasivo con 
30 coroneles, 37 coroneles graduados, 70 tenientes coroneles, 40 
tenientes coroneles graduados, 177 sargentos mayores, 57 sargen- 
tos mayores graduados, 263 capitanes, 38 ayudantes mayores, 123 
tenientes primeros, 129 tenientes segundos, 153 subtenientes, que 
absorben 546,972 pesos; cuerpo de inválidos 126,523; viudas y 
menores pensionistas militares, 545,199 pesos; lista 7 de septiem- 
bre con 7 tenientes coroneles, 2 tenientes coreneles graduados, 1 8 
sargentos mayores, 10 sargentos mayores graduados, 103 capiUi- 



\ 



AD^nNISTRAClÓN DEL GEXERAL SANTOS 34o 



nes, 70 tenientes primeros, 54 tenientes segundos, 78 subtenien- 
tes, (jue representan 125J00 pesos al año. Asciende la lista activa 
del departamento de gueri-a á 1:276,122 y la lisia pasiva á 
1:456,610, resultando de ambas partidas el guarismo de 2:732,732 
con que figura el referido ministerio en la ley de presupuesto. En 
las obligaciones de la nación, aparecen las deudas internas funda- 
das y consolidadas con 1:261,800; cuota de aumento en el servi- 
cio, 96,000; empréstito uruguayo, 488,000; deuda amortizable, 
335,500; billetes del tesoro, 375,000; deuda franco-inglesa, 193,650; 
deuda italiana, 71,411; deuda francesa, 77,364; consolidados de 
1S80, pesos 155,000; deuda al ferrocarril central, 59,530; deuda 
al Ferrocarril del Salto, 72,000. Entre las demás partidas, mencio- 
naremos la amortización del papel moneda con 1 80,000; aguas co- 
rrientes, 55,200; gas, 48,000; depósitos judiciales, 40,000; extin- 
ción del cobre, 18,000. 

El Ti! timo presupiiesto de la administración Santos, sancionado 
á mediados de 1886, para regir el ejercicio 1886-1887, fija los 
gastos en 13:018,530 pesos, así distribuidos: cuerpo legislativo, 
493,793; presidencia de la república y escolta, 124,786; ministerio 
de gobierno, 1:911,122; hacienda, 986,008; justicia, culto 6 ins- 
trucción pública, 882,870; guerra y marina 3:170,672; relaciones 
exteriores, 121,049; obligaciones de la nación, 5:328,227. El cjíl- 
culo do recursos sube á 13:044,200 pesos, figurando la aduana 
con 7:960,000; el papel sellado con 350,000; las patcíntes, 775,000; 
los timbres, 2 1 5.000; la contribución directa, 1 :888,000; los im- 
puestos de instrucción pública, 210,000; el correo, 165,000; los im- 
puestos municipales de Montevideo, 500,000, los de campana, 
88,000 pesos. El capítulo del ministerio de guerra, contiene entre 
otras cosas, la plana mayor activa con 1 capitán general, 1 tenien- 
te general, 7 generales de división, 8 generales de brigada, 9 coro- 
neles y 6 tenientes coroneles, que representan 119,000 pesos; la 
plana mayor pasiva, 60 coroneles, 1 2 coroneles graduados, 1 02 te- 
nientes coroneles, 18 tenientes coroneles graduados, 182 sargen- 
tos mayores, 34 sargentos mayores graduados, 281 capitanes, 30 
ayudantes mayores, 115 tenientes primeros, 110 tenientes segun- 
dos, 81 subtenientes, que representin 560,000 pesos; el cuerpo de 
inválidos, 115,000; las viudas y menores militíues, 584,000; la lis- 



ia 



346 OBÍQEl7 DÉ NUESTRAS 1>EUDÁS 



ta 7 de septiembre con 1 corouel, 7 tenientes coroneles, 44 í?argcn- 
tos mayores, 183 capitanes, 202 tenientes primeros, 139 tenientes 
segundos, 275 subtcMiientes, (jue representim 285,000 p<»sos, todos 
ellos sin el descuento del 20 % sobre los sueldos; jubilados, 
151,939; menorós pensionistas civiles, 126,908. En el rubro de las 
obligaciones de la nación, anotaremos el servicio del empréstito 
unificado 2:903,785 pesos; la deuda consolidada de 1S86 I/* serie, 
900,000; la amortizable, 210,000; ferrocarril central, 60,000; ferro- 
carril Higueritas, 42,000; ferrocarril N. O. de Montevideo, 72,000; 
franco-inglesa, 184,000; italiana, 78,000; francesa, 167,000; espa- 
ñola, 21,000; amortización del papel, 180,000; vales del tesoro, 
160,000. Agregaremos que en el mensaje de remisión del presu- 
puesto de este ejercicio, dijo el poder ejecutivo que con motivo de 
los sucesos políticos de los últimos tiempos, la renta había pro- 
ducido un millón y medio de pesos menos de lo calculado, en los 
mismos momentos en (pie había que atender á los gastos de la 
revolución, produciéndose un déficit de tres millones doscientos 
catorce mil pesos. 

P^ntre otros antecedentes parlamentarios de este período, rela- 
cionados con el presupuesto, mencionaremos un informe de la co- 
misión de hacienda de la cámara de diputados con ocasión de las 
cuentas del ejercicio 1884-1885, denunciando un exceso en los 
gastos sobre el monto del presupuesto de 2:726,439 pesos, que la 
comisión de cuentas atribuye sin demostrarlo á dietas extraordina- 
rias, gastos autorizados por la asamblea, gastos autorizados por 
acuerdos del poder ejecutivo y otros conceptos; uu proyecto pre- 
sentado por varios diputados durante el año 1886, por el que se 
establece que sólo se otorgarán gracias especiales ó recompensas 
pecuniarias en el caso especial y concreto de grandes servicios á 
que se refiere el artículo 17 de la constitución de la república; la 
ley que modificó el ejercicio económico, haciéndolo correr de julio 
á junio, en vez de enero á diciembre, habiéndose invocado por la 
comisión de hacienda del senado como fundamento de la ix^forma, 
que el cálculo de recursos no puede ser exacto cuando se le san- 
ciona con mucha anticipación y que por el nuevo régimen podríí 
la asamblea ocuparse del asunto dentro de las sesiones ordinarias; 
la ley de 1 1 de julio de 1886, estableciendo que las dietas del 



) 



Át)MINI8TRACI<ÍN DEL GENERAL SANTOS 347 

cuerpo legislativo se computarán sin solución de continuidad, como 
sueldos fijos, desde el día en que el legislador presenta sus diplo • 
mas hasta la expiración del mandato. 

IJ2YES DE IMPUESTO 

En materia de impuestos, recordaremos el mensaje de julio de 
1 88.'j, solicitando la supresión del derecho de exportación sobre 
las carnes, sea cual fuere el sistema de conservación, habiendo in- 
vocado el poder ejecutivo el bajo precio de los ganados al Norte 
del Río Negro á causa de la liga saladeril y la disminución en la 
demanda del tasajo por efecto de la desaparición del elemento es- 
clavo en el Brasil ó por la competencia de otros artículos de con- 
sumo más baratos. Según el informe de la comisión de hacienda 
del senado, «1 derecho de 2 /(, cobrado á las carnes, producía al- 
rededor de cien mil pesos. La ley de 24 de septiembre de ese año 
consagró la supresión pedida. Recordamos también con relaciona 
las deudas públicas el decreto de 27 de octubre de 1885, suspen- 
diendo las emisiones de títulos á ubicar tierras públicas en los 
arreglos y transacciones con el fisco, cuyo procedimiento importa, 
según el decreto, enajenar á vil precio la tierra fiscal y exponerse 
al peligro de que ósta llegue á resultar inferior al monto de los tí- 
tulos circulantes. 



CAPÍTULO xvn 
Administración del general Máximo Tajes 

(ISí de noviciubn' dr lStí<"» A 1." dr mar/.** do ls*n»i 
DOMINANDO RESISTENCrAS 

Al asumir el poder ejecutivo, dirigió el general Tajes jí la asam- 
blea las siguientes palabra^s: v^decid al pueblo que ha delegado cu 
vosotros su soberanía, que yo he salido de él y que jamás me he 
encontrado más confundido con él, que hoy que me ha elevado á 
este puesto, desde donde alcanzo á ver todas sus necesidades y 
sentir todas las palpitaciones de su inmenso corazón. Al aceptar el 
honroso cargo que me habéis conferido, no me resta más que pro- 
nunciar una última palabra que mando á todos los ámbitos de la 
república: á trabajar en paz por los intereses de la patria.» Fueron 
de grave agitación política los comienzos del nuevo gobierno. El 
ex presidente al alejarse del país, había organizado una liga militar 
destinada á asegurarle la reanudación del mando en todo momen- 
to. En diciembre de 1880, los jefes de batallón publicaron un nia- 
niiiesto en el que protestaban contm los ataques dirigidos por la 
prensa al genei-al Santos, á quien seguían llamando «jefe de nues- 
tra comunidad iK)lítica», y dechutiban (¡ue jisumían la pei-soneHa 
del expresado geneml para responsabilizar en todos los terrenos á 
los que lo denigi-asen durante su ausencia. Se agravó el conflicto 
con ocasión de diversas medidas adoptadas por el gobierno, que 
los militares de línea juzgaban contrarias á loe intereses de la liga, 
y entonces el general Santos apresuró su regreso, dando ese he- 
cho lugar á una ley de extrañamiento que fué votada por la misma 



ADMINISTRACIÓN DEL GENERAL MÁXIMO TAJES 349 

asamblea que meses antes había eolí)eado á dieho militar en el nu- 
men) de los preelaros orientales (jue sabían saerifiear sus intereses 
en aras de la patria. liota la tradición santist^i, se conservó inalteni- 
ble la paz durante los tres años largos de la administración Tajes, 
qua fueron también de gran desarrollo económico, como tendre- 
mos oportunidad de comprobarlo al ocuparnos, en capítulo sepa- 
rado, de la crisis comercial dííl año 1890. 

MOVIMIENTO DE DEUDAS PUBLICAS 

A pesar de la considerable emisión de deuda pública de las pos- 
trimerías de la administración Santos, era muy tirante la situación 
financiera, y tuvo el gobierno del general Tajes que pedir á la 
asamblea autorización para aceptar un empréstito del comercio, 
poi- la suma de 600,000 pesos con el 8 % de interés anual y la 
garantía de la contribución directa, debiendo reintegrarse la ex- 
presada suma mediante la entrega de dos mil pesos diarios de las 
rentos de aduana. La ley de 4 de diciembre de 1886, concedió al 
poder ejecutivo la autorización solicitada. 

Fué derogado al ano siguiente el artículo 4 de la ley de 12 de 
mayo de 1883, que acordaba una prima de cuatro millones nomi- 
nales al sindicato que acometiere la unificación, la construcción 
dd puerto y la fundación del banco nacional, agregándose que en 
caso de no realizarse los proyectos de puerto y de banco, el produc- 
to proporcional de su comisión se destinaría á la amortización de 
deudas internas. Había sido repartida la prima en esta forma : 
8:000,000 al sindicato de la unificación; 500,000 al sindicato del 
pueilo; y 500,000 al del banco nacional. Caducada esta última 
concesión, solicitó y obtuvo el poder ejecutivo la ley derogatoria 
de 8 de marzo de 1887, que autorizó la aplicación á gastos atrasa- 
dos de presupuesto de los quinientos] mil pesos expresados y de 
cualquier otra suma del mismo origen sin gravamen especial. 8e- 
gCín un informe de la oficina de crédito público, de fines de febre- 
ro de 1887, el saldo de las deudas comprendidas en la unificación 
que hasta esa fecha no había concurrido al canje, era de 613,913 pe- 
sos, y para atender ese canje había 926,550 pesos en deuda unifi- 
cada, resultando en consecuencia un sobrante de 312,618 pesoS; 



350 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 



0011 SUS intereses desde 1." de marzo de 1884. El mensaje do hi 
unifieacióii había previsto un pequeño sobrante de 17,907 pesos, 
y si la suma resulto más abultada debe atribuirse, segán 1 1 oficina 
de crédito público, n* amortizaciones de deudas internas que se re- 
sistían li la unificación, y á una partida de 526,946 pesos de amor- 
tizable que no se canjeó en su mayor parte y (¡ue continíía sirvién- 
dose de conformidad á la ley de creación de aquella deuda. Ha- 
ciendo uso el gobierno de la autorización recibida, dispuso tam- 
bién de la suma de 312,618 y sus intereses. 

La ley de 29 de julio de 1887, autorizó al poder ejecutivo para 
contratar con el banco inglés del Río de la Plata, un empréstito de 
veinte millones de pesos con un servicio de 6 ^y^^ de intereses y 
1 % de amortización acumulativa, destinado al rescate en metáli- 
co, á la par, ó por canje con los nuevos títulos en proporción que 
fijará el poder ejecutivo, de las deudas consolidadas l.'^ y 2.*^ serie; 
al desarrollo de los intereses materiales de los departamentos, des- 
tinándose á cada uno de ellos 80,000 pesos para obras de vialidad 
y 50,000 para edificios públicos; y al fomento de la colonización 
hasta la suma de 1:500,000 pesos, disponiendo del remanente con 
libertad el poder ejecutivo. Las sumas del servicio del empréstito 
serán entregadas diariamente al banco inglés del Río de la Plata. 
Una ley posterior autoiizó al poder ejecutivo para negociar el em- 
préstito con Baring Brothers, de Londres, ú otra casa de igual res- 
petabilidad. Fundando la conversión, dice el mensaje del poder 
ejecutivo que el canje se efectuará al tipo de 1 1 6 pesos de los 
nuevos títulos por cada 100 pesos de los consolidados que actual- 
mente se cotizan al 90 % de su valor; que el erario ahorra 124,000 
pesos al año, que es la diferencia entre el servicio que imponen 
los consolidados ($1:524,000) y el servicio que absorberá el 
nuevo empréstito (§ 1:400,000); que en cambio, mientras que la 
consolidada podría extinguirse en catorce años, el empréstito sub- 
sistirá por espacio de treinta y tres años; y finalmente que el can- 
je de 12:000,000 de consolidados por su equivalente de 14:000,000 
de los;nuevos títulos producirá una economía anual de 420,000, 
que agregada á la de 124,000 ya mencionada, sube á 544,000 pe- 
sos; que la economía de 420,000 se aplicará á los seis millones 
restantes de títulos destinados á obras páblicas. La comisión de 



ADMINISTRACIÓN DEL GENERAL MÁXIMO TAJES iVÚ 

hacienda dol senado dijo que el nuevo eni[)réstito tendría diez y 
ocho años más de duración que los consolidados y perdería, á con- 
secuencia de ello, el estado, á cambio do todos los ben(*ficios de la 
operación, una diferencia de 3:420,000 pesos. I^a comisión de ha- 
cienda de la cámara de diputados, establece en su informe que el 
f líerte interés del 8 "" „ asignado á los consolidados, se estableció 
siguiendo la sana doctrina de que el servicio de los títulos de deu- 
da debe corresponder al crédito que merezca el estado y al interés 
corriente, á fin de obtener la más alta cotización posible. Hace el 
informe un examen retrospectivo de diversas operaciones finan - 
cieras anteriores, del que resulta: que el empréstito extraordinario 
de 12 'o anual fué lanzado al tipo mínimo de 80 "\„ y los bonos 
de la deuda extraordinaria al 40 " „; que el empréstito uruguayo 
de G " .. de interés anual y 2 1/2 " , de amortización fué emitido 
al 75 '^ ,. 

Lfi ley de 18 de diciembre de 1888 autorizó al poder ejecutivo 
para emitir letras de tesorería denominadas « bonos del tesoro * 
por la cantidad de 4:200,000 pesos y el 9 " \, de interés anual. El 
producto de los bonos se aplicaría al pago del déficit en los gastos 
de la administración pública durante los ejercicios 1886-87 y 1887- 
88, incluidos los adelantos del banco nacional al gobierno. Para e^ 
servicio del interés y comisión anual de endoso y garantía de co- 
locación de las letras, se afectaban 174,000 pesos destinados en el 
presupuesto á la deuda franco-inglesa, que sería rescatada en el 
acto, y 180,000 pesos aplicados por la misma ley ala amortización 
del papel nacionalizado, debiendo éste convertirse á la par me- 
diante fondos que se tomarían en cuenta corriente en el banco na- 
cional. El mensaje gubernativo que sirvió de base á la expresada 
ley, denuncia la existencia de un déficit de 4:174,185 pesos en los 
ejercicios 18S6-1888, por excesos en los gastos, disminución de 
rentas y supresión de los derechos de exportación en esta forma: 
baja de la renta en 1 886-1887, pesos 368,900 peso*»; baja de la renta 
en 1887-1888, pesos 380,950; presupuestos impagos, 781,534; 
gastos eventuales. 1:301,811; otros gastos fuera de presupuesto, 
1:340,989 pesos. La comisión de hacienda de la cámara de dipu- 
tados, recuerda en su informe que para saldar todos los créditos 
anteriores al 15 de enero de 1879, se creó la deuda amortizable 



352 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 



que ya monta á 10:131,284 pesos y sigue abierta; que para saldar 
el déficit de los años 1870 y 1880 emitiéronse los consolidados de 
1880 por 1:975,177; que para saldar el déficit de los años 1881 y 
1882, emitiéronse los billetes del tesoro por 3:000,000; que para 
saldar el déficit formado desde enero de 1883 á 30 de junio de 
1886, hubo que emitir las deudas consolidadas, l.*y 2.^ serie, por 
12:700,000 pesos; y descendiendo al nuevo déficit, agrega la co- 
misión que el banco nacional es el principal y casi único acreedor 
del estado, teniendo por tal causa el 40 ® o de su capital compro- 
metido en objetos extraños á sus fines económicos. La emisión de 
los bonos permitiría al expresado establecimiento rehacer su ca- 
pital. 

En el mismo año, fué autorizado el empréstito municipal por un 
monto de 4:700,000 í( 6:000,000 pesos de 6 % de interés anual, 
sobre las siguientes bases: el empréstito sería pagado íntegramente 
y á la par á los treinta años contados desde la firma del bono ge- 
neral, creándose á ese objeto un fondo amortizante de 1 " „ anual 
acumulativo para la compra de títulos del empréstito municipal 
mientras se coticen abajo de la par, y en otros fondos pCiblicos 
cuando estén á la par; los títulos adquiridos se depositarán por cuen- 
ta de la junta económico -administrativa de Montevideo y de la casa 
negociadora del empréstito, en el banco de Inglaterra (i otro de igual 
seriedad fijado de común acuerdo, y no podrán ser retirados sino 
con el mismo acuerdo y para pfigar el capital del empréstito, per- 
teneciendo el remanente á la junta. Aplicación del empréstito: ad- 
quisición de una casa para la junta hasta la suma de cien mil pe- 
sos; adoquinamiento de la ciudad y apertura, construcción, com- 
posturas y mejoras de calles y caminos en el resto del departa- 
mento; obras de salubrificación; rescate ú expropiación de obras ó 
empresas de carácter municipal. Fueron afectadas al se^\^cio las 
siguientes rentas: corrales de abasto, mercados, serenos, alumbra- 
do, rodados, cementerios, edificación, obras municipales, registro 
de ventas, pesas y medidas, loterías de cartones, rifas, salubridad, 
desagote y limpieza de aljibes y letrinas; 1 % en los pagos y el 
1 % de contribución inmobiliaria del departamento de la capital, 
destinado este último á adoquinado de la ciudad. El servicio del 
empréstito y el manejo del fondo amortizante estarán á cargo de 



ADMINISTRACIÓN' DEL GENERAL MÁXIMO TAJES 353 



la casa prestainístíi con la comisión de I ^Vq sobre el movimiento 
de fondos, debiendo dicha casa efectuar la compra de fondos pú- 
blicos dentro de los treinta días subsiguientes al recibo del dinero 
y rendir cuentas anuales á la junta. 

I^ ley de 9 de enero de 1889, estableció que los créditos con 
opción á convertirse en consolidados de 1886 l.^ y 2.* serie y que 
no hayan podido canjearse antes, serán chancelados en esta for- 
ma: sobre el capital de cada crédito en 1/' de julio de 1886, se li- 
quidarán doce afios corridos de intereses al 8 % anual, que se in- 
corporarán al capital y por el monto total se entregarán títulos de 
una deuda que se llamará « cuotas de amortización », sin interés y 
con 6 % de amortización á propuestas, sobre el monto primitivo^ 
rio pudiendo en ningún caso exceder la nueva emisión del máxi- 
mum de dos millones de pesos. Según el informe de la comisión 
de hacienda de la cámara de diputados, el poder ejecutivo dispuso 
de la suma de 500,000 pesos de la 2." serie de consolidados, en el 
concepto de que era un sobrante de la consolidación áque estaban 
afectados; y que todavía circulan créditos por 900,000 pesos que 
debieron pagarse en esa forma y que no fueron chancelados. Poco 
tiempo antes del informé que mencionamos, la cámara de diputa- 
dos había votado una minuta de comunicación al poder ejecutivo, 
haciendo constar, que los créditos con opción á ingresar en la 
deuda consolidada de 1886, según mensaje de 7 de septiembre de 
1887 ascienden á 948,703 pesos y que entretanto ha realizado el 
gobierno una operación de crédito sobre la base de medio millón 
de títulos consolidados, que resultan así distraídos de su verdade- 
ro objeto. 

I^ ley de 8 de octubre de 1889 autorizó al poder ejecutivo pa- 
ra entregar á don Augusto Claussen, por chancelación del crédito 
que gestionaba contra el estado y sus intereses hasta el 31 de 
diciembre del mismo año, la cantidad de 1:077,538.83 pesos en tí- 
tulos de una deuda especial de 4 % de interés y 2 % de amorti- 
zación á propuestas. Es la deuda que figura en los estados de la 
oficina de crédito público con el nombre de « deuda de indemni- 
zación ». De los expedientes que tuvo á la vista la comisión de 
hacienda de la cámara de diputados, resulta que el reclamo de 
Claussen no emana de una expropiación de terrenos submarinos, 



354 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 



como se ha pretendido, sino de daños y perjuicios impuestos al 
estado por la inejecución de una denuncia de terrenos, equipara- 
da jurídicamente por los tribunales á la promesa de ventíi. El 
monto de 1:077,538.83 pesos se distribuye así: por daños y p:>r- 
juicios 520,950 pesos; por intereses durante doce años 556,588.83. 
Hay que advertir que el reclamante sólo desembolsó la hoja de 
papel en que hizo la denuncia el doctor don Manuel Herrera y 
Obes en el año 1839, renovada en 1864. 

IjOs grandes abusos cometidos al amparo de la ley de creación 
de la deuda amortizable, dieron mérito á la ley de 4 de junio de 
1889, que estableció que en adelante el poder ejecutivo no podría 
emitir por sí solo títulos de esa deuda, agregando que cuando se 
gestionase administrativamente el cobro de créditos reconocidos 
que reúnan las condiciones requeridas por la ley de 9 de febrero 
de 1881, el poder ejecutivo se dirigirá á la asamblea solicitando 
autorización para emitir los títulos de deuda amortizable necesa- 
rios al pago de los créditos reclamados. La comisión de hacienda 
de la cámara de diputados, recuerda en su informe que, al dictar- 
se la ley de 1881, calculábase el monto de los créditos en siete 
millones de pesos; que en marzo de 1883 la emisión giraba alre- 
dedor de seis millones y según el acuerdo gubernativo publicado 
en ese mismo mes, fijábase en la suma de tres millones más el 
monto de lo que habría necesidad de consolidar en el transcurso 
de varios años; que en 31 de diciembre de 1887 la emisión pasa- 
ba de quince millones y asciende ahora á diez y nueve millones; 
que á pesar de haberse establecido en la discusión del artículo 4 
de la ley/que después de vencido el plazo fijado á la conversión, 
sólo podrían entrar los acreedores que tuvieran acción pendiente 
ante los tribunahfs, una vez que obtuvieran sentencia ejecutoriada 
á su favor, en la práctica se ha emitido deuda para cubrir créditos 
reconocidos por los tribunales, para ejecutar arreglos ó transac- 
ciones de orden interno y convenciones diplomáticas, todo ello sin 
más intervención que la del podor ejecutivo y anulándose faculta- 
des constitucionales que son privativas de la asamblea. La comi • 
sión de hacienda del senado, reconoce á su turno que al tiempo de 
discutirse la ley de creación de la amortizable, se fijó la deuda so- 
bre la base de datos emanados de la contaduría en siete y medio 



I 



ADMINISTRACIÓN DEL GENERAL MÁXIMO TAJES 355 



millones de pesos, incluyendo el saldo de los bonos no converti- 
dos y que sin embargo el monto excede ya de diez y nueve millo- 
nes. Dijo el miembro informante de la misma comisión, que des- 
empeñando en 1881 la cartera de hacienda, obtuvo que el poder 
ejecutivo vetara la ley, porque juzgaba que la asamblea no debía 
desprenderse de su prerrogativa constitucional de arreglar las 
deudas, pero que la ley fué mantenida y la deuda aumentó princi- 
palmente por efecto de continuas sentencias de los tribunales de 
justicia condenatorias del f i«»co. Dio posteriormente la asamblea su 
asentimiento para la conversión de diversos créditos, hasta que se 
dictó la ley de 19 de julio de 1890, que clausuró definitivamente 
la deuda amortizable y estableció que á la brevedad posible se crea- 
ría una nueva deuda á favor de los créditos que pudiesen optar al 
pago de amortizable. En cumplimiento de esta ley, el gobierno 
mandó inutilizar la piedra litográfica que había servido para lan- 
zar al mercado la enorme cantidad de 19:195,54:2 pesos nomina- 
les de la deuda clausurada. 

De los debates parlamentarios correspondientes al año 1888, 
vamos á extraer todavía algunos datos relacionados con el tipo de 
lanzamiento del empréstito de conversión de los consolidados de 
1 886 y con el préstamo que el banco comercial hizo en 1874 al 
gobierno del doctor EUauri. Acerca del primer punto, afirmó el 
ministro de hacienda á fines del mes de junio, que el empréstito se 
colocó al 82 1/2 %, pero que se había pagado el 4 % de comi- 
sión, equivalente á 800,000 pesos y además 50,000 por concepto 
de corretajes, timbres y otros gastos. En conjunto 850,000 pesos 
que deducidos de los 16:500,000 pesos del. producto del emprés- 
tito, dejan un saldo de 15:650,000. Agregó el ministro que había 
más de 200,000 pesos ganados por concepto de cambios y ser- 
vicios ahorrados de los consolidados, que elevaban el saldo á 
15:900,000, resultando entonces un tipo líquido de 78 1 2 íí 79 %. 
Observó, sin embargo, uno de los diputados, que según los balan- 
ces del banco nacional el resiltaJo del empréstito era simplemen- 
te de 15:080,000 pesos. Acerca del segundo punto, resulta del in- 
forme de la comisión de hacienda, que el banco reclama por saldo 
de capital é intereses capitalizados, la suma de 122,495 hastíi liO 
de septiembre de 1888 y que mediante el arreglo propuesto ten- 



35G ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 



dría el estado que desembolsar cien mil pesos, en mensualidades 
de diez mil, ahorrando el erario público 4.'M.*^S pesos, si se com- 
putan los intereses hasta cKmes de abril de 1S90. Al discutirse el 
proyecto, sostuvo un diputado que la capitalización de intereses 
era improcedente de acuerdo con el código civil y (]ue una cues- 
tión análoga se había planteado cuando el arreglo del crédito del 
banco alemán-belga, prevaleciendo la doctrina de que sólo debían 
abonarse los intereses corridos. Replicó otro de los diputados, que 
la liquidación de la contaduría capitalizando los intereses del ban- 
co comercial, constituye una interpretación de ese contrato que es 
puramente administrativo, desde que la asamblea no tuvo ingeren- 
cia en él. A consecuencia de este debate, volvió el asunto á conn- 
sión. Diremos finalmente con relación al empréstito municipal, 
que segCín nota de agosto de 1889 dirigida por la junta al gobier- 
no, al hacerse la distribución del producto de aquella operación 
financiera, se habíai» destinado 2:100,000 pesos para obras de cons- 
trucción y reparación de caminos, incluyendo un fondo de 500,000 
exclusivamente destinado á conservación de caminos que deberá 
emplearse en alguna obra ó empresa de carácter municipal que 
reditúe más del 7 % de interés. Y el saldo, para adoquinado 
( 1:400,000 ), compra de! mercado central ( 400,000 ), casa muni- 
cipal ( 100,000 ), expropiación ( 200,000 ), salubridad ( 200,000 ), 
mejoras en los mercados ( 100,000 ) y otros rubros hasta el monto 
de 5:100,000 pesos según resulta de la memoria municipal del año 
1889. La memoria municipal del año anterior, registra el contrato 
y bono del empréstito, de cuyos documentos resulta que se emi- 
tieron seis' millones de pesos, que los señores Hale y C.** tomaron 
y pagaron en oro, al tipo líquido del ochenta y cinco por ciento de 
su valor nominal. 

MEMofuAS DE HACIENDA 

I^as memorias de hacienda de los ejercicios 188()-1887 á 
1888-1889, presentan las siguientes cifras: 

Ejercicio 1886-1887. — Gastos eventuales 519,661 pesos. Deuda 
emitida, 9:426,677 en esta forma: amoitizable 888,270; consolida- 
dos 1.»* serie 4:888,407; consolidados 2.» serie 4:700,000, La deu- 



ADMINISTRACIÓN DEL GENERAL MÁXIMO TAJES 357 



da amoiliizable, se euiitió en pago de expropiaciones, liquidaciones 
por suministros y diversos créditos. La deuda consolidada, en pago 
de sueldos civiles por 1:344,317; sueldos militares por 1:785,910; 
liquidaciones por suministros 2:976,256; contratos por suministros 
y giros di» aduana 1:565,865; junta económico-administrativa de 
la capital 585,173; dietas y sueldos de ambas cámaras 391,904 y 
otros conceptos. 

Ejercicio 1887-1888. — Gastos eventuales 896,000 pesos, aparte 
de 138,000 de ejercicios anteriores. Deuda emitida, 20:970,571 
pesos en esta forma: amortizable, 876,183; fomento de ferrocarri- 
les, 94,478; empréstito de conversión y obras píiblicas, 19:999,910 
pesos. En la amortizable, sobresalen diversos créditos por 264,043; 
intereses^ 267,717; créditos judiciales, 202,627. La deuda fomento 
de ferrocarriles, proviene de la ley de 24 de septiembre de 1884, 
(pie autorizó al poder ejecutivo para contratar con don E^duardo 
C'ooper, representante del ferrocarril central, la prolongación de 
esa línea desde el Yi hasta el Paso de los Toros en el Río Negro, 
abonando á la empresa 2,350 pesos equivalentes á quinientas li- 
bras esterlinas por cada milla, en títulos de una deuda que se de- 
nominaría <!^ fomento de ferrocarriles» con 4 *^^ de interés anual, 
debiendo dichos títulos ser amortizados por la empresa con el ex- 
cedente del 8 ^y^y que produzca toda la línea desde Montevideo 
hasta el Paso de los Toros. Durante el ejercicio, la amortización 
general de deudas ascendió á 13:277,779 pesos, entrando en ella 
los consolidados 1.' serie con 7:668,804, los consolidados 2.* serie 
con 4:506,746, la amortizable con 375,629, el empréstito unificado 
con 317,250 y las otras deudas en menos proporción. De las cuen- 
tas de la conversión de la deuda consolidada y saldo del emprés- 
tito do 20:000,000, presentadas. al gobierno por el banco nacional 
vn julio de 1888, resultan las siguientes cifras: 

Haber: producto total del empréstito al 82 1/2 %, 16:499,925 
jHísos. Debe: á Baring Brothers por comisiones, sellos y gastos, 
799,996; á Samuel B. Hale, por comisiones 1 99,999; por gastos en el 
vapor «Tagus» 26,773, y en el vapor «Elbe» 26,773 sobie 600,000 
libras en conjunto; suscripción al empréstito por cuenta del go- 
bierno, 100,000 libras al 82 1/2 %, 387,750; comisión de endoso 
de letras en I^ondres 61,326 y corretaje de las mismas 15,331; en- 



358 ObiGEN DE NUESTRAS DEUbAÉI 



trega en Londres á la compañía del ferrocarril Noroeste del Uru- 
guay 47,869; diferencias de cambio en las letras recibidas por 
líale al tipo de 4.70 libra esterlina y negociadas en plaza al precio de 
51 3/4 por peso, 158,289; entrega al ministro uruguayo en Londres 
4,700; transferido li la cuenta del gobierno según convenio, dos par- 
tidas de 500,000 cada una; telegramas 780. Prescindimos de los 
centesimos. Queda un saldo en 30 de junio de 1888, de 13:770,834 
pesos. La liquidación definitiva del producto del empréstito pre- 
senta estas cifras: producto lújuido del empréstito, 15:484,969; 
conversión déla deuda consolidada 1.' y 2.'' serie, 12:4S4,r)97. 
Saldo, 3:000,372 pesos, cuya suma se reparte así: existencia en 
Londres de 100,000 libras al 82 12 %, 387,750; importe de títu- 
los de la deuda consolidada á convertir, pertenecientes al gobierno 
478,000; saldo disponible que queda en cuenta corriente, 2:134,622 
pesos. Un tercer estado establece esta nueva clasificación: á Baring 
Brothers por comisión, 599,997; á Hale por comisiones, 199,990, 
fletes, seguros, embalajes y telegramas, 14,960; gastos de emisión, 
sellos, impresiones y publicaciones en Londrt^s, 199,999. Monto 
de lascomisionesy gastos, 1:014,955. Saldo disponible, 15:484,969 
pesos. La suma total es de 1 6:499,925, que es el producto del em- 
préstito al 82 12 % de su valor. 

Ejercicio 1 888- 1 889.— Gastos eventuales 1:400,000 pesos, 
aparte de 300,000 pesos pagados por cuenta de eventuales de ejer- 
cicios anteriores. La deuda emitida en este ejercicio monta á 
4:390,723 pesos, correspondiendo, 3:327,352 á la amortizable y 
1:063,371 á las cuotas de amortización. En la amortizable, se des- 
tacan los créditos judiciales por 1:940,942 pesos, expropiación de 
terrenos por 560,865, intereses por 416,081, sueldos miliüires 
87,495, sueldos civiles 69,104. En lu.i cuotas de amortización, fi- 
guran: intereses por 520,834, liquidación por suministros por 
400,625 y sueldos militares por 67,362. 

MENSAJES PUESIDENCIALES 

En su primer mensaje de apertura de las sesiones ordinarias del 
cuerpo legislativo en 15 de febrero de 1887, expresó el presidente 
que la paz estaba sólidamentíí asegurada, y dijo que «los elemcii- 



1 



ADMINISTRA aÓN DEL GENERAL MÁXIMO TAJES 359 



tos materiales de todo góiiero, los medios prodigiosos de comuni- 
cación que la ciencia y el progreso lian [)iiesto en manos do los 
gobiernos y que aplicados á la guerra se han convertido en fuerza 
abrumadora que lo mismo puede servir [)ara tutelar (pie i)ara opri- 
mir á las naciones, han producido por efecto mmediato y necesa- 
rio en todas partes fortificar el principio de autoridad, con detri- 
mento á veces del principio de libertad (pie le hace contrapeso y 
(jue es indispensable para producir en el mecanismo político ese 
equilibrio estable del orden, que si ha de ser verdadero y fecundo, 
debe mantenerse á igual distancia del d(»spotismo de arriba y de la 
demagogia de abajo.* «I^a vitalidad prodigiosa de este país, agrega 
el mensaje, es más poderosa que todos los desaciertos y extravíos 
de sus hijos.» 

Volvió jí referii-se el gobernanta al mismo hecho de la consoli- 
dación de la paz, en el mensaje del i 5 de febrero de 1888. ♦ Desde 
luego, dijo, hay un hecho fundamentíil, incontrarrest¿ible: la conso- 
lidación de la paz pública y la estabilidad de las situaciones polí- 
ticas fundadas sobre esa ancha base de gobierno. La significación 
de estcí gran hecho (»stá en (pie no es un accidente de circunstan- 
cias y por lo tanto precario; en que no es el resultado de un acuerdo 
de voluntades que siempre sería efímero; en que no es el producto 
enfermizo de la imposición de la fuerza material. La alta signifi- 
oaci(»n de este hecho estíí en i[\w os la conseeu(»ncia necesaria, la 
progresión sensibh» de una evolución lentíi (]ue se viene opilando 
de tiempo atnís en la vida de la nación. Es la ricpieza particular 
acunuilada que por su influencia tien(» voz y voto para defender 
sus intereses; es el crecimiento progresivo de la población engro- 
sada por las nuevas generaciones y la inmigración, ajenas ambas á 
las pasiones de nuestras luchas partidistas; (»s la (;(hieación pCiblica 
(|ue se defiende; es la transformación de la industria pastoril cpie 
perfecciona sus procedimientos bajo la instigación del intei<ís pri- 
vado; son los cercos de alambre que al deslindar la propiedad han 
cambiado las costumbres y modo de ser de los habitímtes de cam- 
paña. A estas causas han venido á agregarse los adelantos de la 
guen'ji, los fen'OCíUTiles, los tek^grafos, las armas de precis¡<)n. la 
su|MTÍoridad de los ejércitos organizados. Es también la poh'tica 
de coparticipación que ha reaccionado contra el exclusivismo de 



360 ORIGEN DE ni;esti:a8 deudas 



otras («poeas, pndiéndoso decir que el ^rito de «á las urnas» en 
boca de los partidos, ya iio es sinónimo del grito ateirador de 
*á l.is armas!*. Agrega el mensaje que en noviembre de 1886» 
cuando snbi<5 Tajes, aunque la revolución había sido vencida, el 
espíritu revolucionario estaba latente; la actividad comercial? 
muertít; las rentas reducidas, debían consagrarse en gran parte á 
armamentos; el déficit al finalizar cada ejercicio, imponía emisio- 
nes de deudas; la unificada se cotizaba en Ix)ndres al 45 ^V^j; la 
consolidada de 8 '* ;, de interés y 4 ^y^^ do amortización, se cotizaba 
de 50 á 00 %. El [)resui)uesto estaba atrasado en cuatro meses, 
siendo mayor el atraso para las clases pasivas. El ministerio de la 
conciliación con todo su prestigio obtuvo del comercio un emprés- 
tito de 600,000 posos al 8 '* /„ reembolsable por entregas diarias 
de 2,000. En cambio, el país esüí ahora en gran movimiento; las 
rentas crecen; la unificada está al 70 y hasta al 71 /^,; la consoli- 
dada ha subido en pocos días del (JO al 88 %; el gobierno obtuvo 
en Londres 1:100,000 pesos al 6 % para devolver el empréstito 
de 600,000 y cubrir otros atrasos; está ofrecido el empréstito de 
20 millones que los prestamist^is ofrecen tomar al firme al 84 ^z^^, 
y aunque no ha podido realiy.ars(» aíin, los contratistas adelantaron 
el dinero para rescatar la consolidada, cobrando el 4 ^f^ en vez del 
12 *Vj, que absorbía íU|uella deuda; el desarrollo de la renta ha 
permitido reducir jí 10 ^^ ^^ el descuento de 25 ^\'^ que sufrían to- 
das las pensiones y sueldos del presupuesto con motivo de ley(?s 
especiales; puede calculai-se sin tinneridad que el año actual se ce- 
rrará sin atrasos, á pesar de haberse pagado el déficit de 2:500,000 
de la administración aiiterior y 900,000 pesos en deuda unificada 
por la anulación del contrato de puerto con Cutbill Son and De 
Lungo que nos imponía tres millones de libras esterlinas y el tu- 
telaje por 75 años, abonándose dichos 900,000 con títulos que de- 
bían servir de prima para la concesión del banco nacional. El 
período de marzo de 1882 á noviembre de 1886 es de los más 
aciagos para las finanzas del país. La revolución latente siempre 
obligaba al gobierno á vivir en pie de guerra; estaban paralizados 
los negocios; el crédito no existía; las deudas aumentaban. Segán 
las estadísticas oficiales, las rentas nacionales produjeron en esos 
cuatro años, en dinero efectivo (jue ha (Mitrado en las arcas del 



ADMINISTRACIÓN DEL GENERAL MÁXIMO TAJES 3G1 



estado, 52 millones de pesos, lo (iiic evidencia la asombrosa vita- 
lidad del país. Puede calcularse su importe para el año corriente 
en 15:000,000, con destino lí un presupuesto de gastos de trece mi- 
llones ochocientos mil pesos. Todos hemos cumplido, concluye el 
mensaje, cada cual en su puesto, la severa consigna del patriotis- 
mo: trabajar en paz por los intereses de la patria. En cuanto al 
ej<5rcito de línea, (|ue se componía en 1886 de 4,361 hombres, re- 
dricese hoy á 3,531, habiéndose dado de baja íí los deniíís. 

El mensaje de 15 de febrero de 1889, establece que con la crea- 
ción de los bonos del tesoro, ha cubierto el tesoro la deuda flotante 
emanada de atrasos en los presupuestos recibidos en herencia de 
la administración anterior. Y en el de 15 de febrero de 1890, úl- 
timo de la administración Tajes, se hace la recapitulación de los 
tres años de gobierno en estos términos: ni guerras civiles, ni mo- 
tines sangrientos, ni defraudaciones bochornosas en el erario pú- 
blico, ni avances de autoridad y extorsiones de fuerza manchan 
la era que he podido llevar jí feliz término. Han sido subvencio- 
nadas las empresas colonizadoras con dinero y con colonos, habien- 
do esas empresas (sociedad colonizadora «Fomento del Uruguay», 
«Compañía Nacional de Obras Públicas^, «Banco Constructor 
Oriental», <^Doctor Ix)renzo í^arballo») dado colocación á 12 ó 15 
inmigrantes de los contratados y de los espontáneos. I^s contratos 
de ¡nmig!*antes fueron hechos con el señor Taddei por dos ó tres mil 
familia^ italianas v con el señor Híus ])or mil inmigrantes vasconga- 
dos, í^te último todavía no se ha cumplido, pero el primero lo ha 
sido en gran parte. Las rentas generales recaudadas en el año 
1888-89 montan li 14:121 ,866. Con relación alano 1886-87, resulta 
un aumento de 2:318,359 y con relación íí 1887-88, de 1:412,375. 
Si se tiene en cuenta la supresión en diciembre de 1 887 de los 
derechos de exportación que figuran con 511,717 en el ejercicio 
1887-»S8, el aumento es de 1:924,074. El monto de la renta ha so- 
brepujado en 886,866 al cálculo de recursos del presupuesto gene- 
ral de gastos. I^a deuda consolidada subió al finalizar 1889, á 
«Sl:491,722. JjO amortizado durante el año es de 1:541,565. El 
empréstito de conversión y obras públicas ha sido fielmente em- 
pleado en los objetos que lo motivaron. Como i)ruel)a de la activi- 
dad comercial, puede citarse el hecho de haberse registnido dii- 

24 



362 ORIGEN DE NLE8TRAB DEUDAS 



raate el año, 79 s;)3leJaJeá aiiíSniíuas eou uq capital de 220 millo- 
nes de pesos. Si nuestra deuda ha aumentado, podemos decir con 
satisfacción que ios recursos obtenidos por vía de empréstito, los 
hemos empleado fiel y honestamente en obras que el país recla- 
maba. Formemos, concluye el mensaje, todos los orientales un 
solo haz de concordia y de fuerza en pro de los intereses de la 
nación. 

LKVKS di: 1>HKSIJPUE8T() 

La ley correspondiente al ejercicio 1887-1888, fija los gastos 
generales del presupuesto en 13:834,149 pesos distribuidos en 
esta forma : poder legislativo, 538,474 ; presidencia de la rcpCi- 
blica, 64,636; departamento de relaciones exteriores, 115,668; de- 
partamento de gobierno, 2:098,765; de hacienda, 1:071,598; de 
justicia, culto é instrucción publica, 951,710; de guerra, 3:229,271; 
obligaciones de la nación, 5:764,024. El cálculo de recursos es de 
13:798,796 pesos, figurando las aduanas con 9:000,000; la contri- 
bución inmobiliaria con 1:600,000; las patentes de giro con 
900,000; la junta económico-administrativa de la capital con 
461,200; el papel sellado con 350,000; los timbres con 215,000*» 
la instrucción publica con 210,000; el correo con 165,000 y las 
herencias con 110,000; aparte de otros rubros que no mencio- 
namos. En el departamento de guerra y marina, aparece la plana 
mayor activa con 1 capitiin general, 1 teniente general, 7 generales 
de división, 8 generales de brigada, 9 coroneles y 6 teRientes coro- 
neles y otrps de inferior jerarquía por 126,424 pesos; la plana 
mayor pasiva cou 75 coroneles, 16 ídem graduados, 144 tenientes 
coroneles, 14 ídem graduados, 220 sargentos mayores, 22 ídem 
gríuluados, 239 capitanes, 23 ayudantas mayores, 111 teníontos 
primeros, 87 tenient<'s segundos y 71 subtenientes |>or 538,893 
pesos; el cuerpo de inválidos con 118,795 pesos; las viudas y me- 
nores militares con 545,774; la lista 7 de septiembre con 2 coro- 
neles, 24 tenientes coroneles, 105 sargentos mayores, 236 capita- 
nes, 309 tenientes primeros, 296 tenientes segundos y 418 subte- 
nientes con 415,384 pesos, todo ello descontada la rebaja del 
10 ** (, en los sueldos de las clases pasivas. Los jubilados represen- 



ADMINISTRACIÓN DEL GENERAL MÁXIMO TAJES H63 

tan 149^61 y los menoros y ponsionisüís civiles 134,687. En e] 
rubro de obligaciones de la nación, figuran en términos salientes el 
oinpri^stito unificado con un s(írvici() de 2:903,785; los consoli- 
dados de 1886 1.'* y 2." serie con 1:431,000; la deuda amortizable 
con 210,000; deuda ferrocarril central, 60,000; ídem de Higueritas, 
40,000; ídem N. O. de Montevideo, 72,000; deuda franco -inglesa, 
174,465; italiana, 74,300; francesa, 163,288; española, 21,000; 
papel moneda, 180,000. 

Se refiere al estudio del presupuesto <|ue acabamos de extractar 
un informe de la comisión de hacienda de la cámara de diputados, 
de que formaban parte los señores Francisco Bauza y Domingo 
lernas, estableciendo que la nación es rica y puede cumplir am- 
pliamentí» sus compromisos, como lo demuestra el hecho de que 
desde el año 1871 no se contrata ningún empréstito externo y se 
han pagado, con todo, cantidades enormes de deuda, segfm lo prueba 
el sitJ^uienU» resumen de las amortizaciones practicadas en los Cil- 
timos quince años: 2:148,711 pesos en 1873; 2:174,147 en 1874; 
431,890 en 1875; 189,400 en 1876; 185,295 en 1877; 1:586,224 
eií 1878; 2:459,363 en 1879; 728,570 en 1880; 3:138,607 en 1881; 
3:447,721 en 1882; 3:684,190 en 1883; 897,422 en 1884: 
1:281,206 en 1885; 11:000,000 de pesos en papel moneda nacio- 
nalizado; 5:334,856 en reducción de deudas por la unificación. 
Monto total 38:687,606 pesos, pagado en medio d(i grandes tras- 
tornos, guerras, epidemias y conflictos internacionales. ¿<iud suma 
de enei"gías no sería capaz de desarrollar el país para cubrir gastos 
reproductivos, como la mejora de sus industrias, la vialidad y la 
construcííión de edificios pdblicos? Las cifras del comercio exte- 
rior ih. 1877 íí 1886, prueban <pie el país oi^tú en pleno progreso. 
En el nnsmo período, las rentas píiblicas dieron estos productos: 
8:221,952 en el año 1877; 8:962,685 en 1878; 8:252,087 en 1879; 
7:015.558 en 1880; 7:885,012 en 1881; 9:095,409 en 1882; 
10:928,637 en 1883; 12:373,680 en 1884-1885; y 11:294,693 en 
1885-1886, Conviene advertir (pie durante todo el período 
1877-1881, fueron excluMos 500,000 pesos anuales de rentas po- 
liciales y municipales. líccién en 1882 ingresó esc rubro en el 
cítlculo de recursos. El aumento de la renta excede del servicio 
d(» la deuda. En 1874, la renta era d(» 9:30(),00() y el servicio de 



S64 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 



ueudjis (Ic 5:587,773, 6 sea el 60 'j/^, niieiitnis (jue hoy se paga 
por deudas y siibveiieiones de ferroearriles 5:424,840 o sea el 
39 % de la renta general. 

Establece la comisión de hacienda del senado en su informe re- 
lativo al proyecto de presupuesto para el ejercicio 1888- J889, que 
del monto total de los gastos que es de 13:834,149, corresponden 
íí obligaciones de la nación 5:764,024 pesos y 8:070,125 á todos 
los servicios activos y pasivos del personal dependiente de la au- 
toridad páblica. Deduciendo de este Ciltiino saldo, la cantidad 
de 3:229,271 que absorbe el departamento de guerra, (|ueda un 
residuo de 4:840,854, <Iel que todavía es necesario rebajar 300,000 
de jubilados y pensionistas civiles, para recaudación de renüís, se- 
guridad general, justicia, instrucción páblica y demás servicios. 
De lo (jue absorbe el departamento de guerra, más ile un tercio, 
es decir 1:200,000 pesos, corresponde li pensiones que no remu- 
neran ningún servicio actual, (iuedó fijado el presupuesto de este 
ejercicio en 13:811308 pesos, sancionííndose aparte el presupuesto 
de la junta económico-administrativa de Montevideo por 493,894 
pesos, lío incluidos en aquella suma. 

La ley de presupuesto del ejercicio 1889-1890, fijó los gastos 
públicos en la suma de 14:58^,513 pesos, repartida en esta forma: 
cuerpo legislativo, 545,146; presidencia de la república, 64,636; de- 
partamento de relaciones exteriores, 149,758; gobierno, 2.028,1 1 1; 
hacienda, 1:172,707; justicia, culto ó instrucción pública, 1:222,854; 
guerra y marina, 3:397,067; obligaciones de la nación, 6:009,231. 
El cálculo de recursos sube á 14:954,500, contribuyendo la aduana 
con 10:000,000, la contribución inmobiliaria con 1:8(^0,000, las 
patentes de giro con 950,000, el papel sellado con 390,000, el 
timbre con 270,000, la instrucción pública con 225,000, el correo 
con 190,000, la comandancia de marina con 115,000. La plana 
mayor activa contiene 1 capitán general, 7 generales de división, 
8 generales de brigada, 9 coroneles, otros de inferior jeraniuía que 
representan 1 19,926 pesos; la plana mayor pasiva, 73 coroneles, 16 
ídem graduados, 151 tenientes coroneles, 13 ídem graduados, 216 
sargentos mayores, 19 ídem graduados, 232 capitanes, 23 ayu- 
dantes mayores, 91 tc»nientes primeros, 77 temientes segundos, 69 
subtenientes, que absorben 527,110; el cuerpo de inválidos 97,281; 



ADMINISTRACIÓN DEL GENERAL MÁXIMO TAJES 365 

viiidíis y menores niilitfires 554,653; lista 7 do soptienibro con 2 
coroneles, 27 tenientes coroneles, 113 sargentos mayores, 254 ca- 
pitanes, 320 tenientes primeros, 298 tenientes seo^undos, 448 subte- 
nientes, qne representan 438,129 pesos, previa dedncc¡(>n en todos 
los guarismos del descuento vigente del 10 *V^. Los jubilados 
absorben 149,429 y los menores y pensionistas civiles 140.549. 
En el rubro de obligaciones de la nación, anotaremos el servicio 
de la deuda unificada, 2:876,329; servicio del empréstito de 20 
millones, 1:400.000; deuda araortizable, 330,000; bonos del tesoro, 
430,500; cuotas de amortización, 120,000; deudas al ferrocarril 
central, 60,000; al de Higueritas, 42,000 y al N. O. del Uruguay, 
108,000; fomento de ferrocarriles, 3,779; deuda italiana, 82,917; 
francesa, 155,288; española, 21,000. Él presupuesto déla junta 
económico-administrativa de Montevideo, fué sancionado por se- 
parado. 

LEYES DE IMPUESTO 

Fueron suprimidos por la ley de 30 de enero de 1888 los dere- 
chos de exportación sobre los productos naturales, frutos y ar- 
tículos manufacturados del país, con las únicas excepciones de la 
piedra bruta ó sin labrar, la arena y el ganado en pie por la fron- 
tera terrestre. Fundando la supresión, dijo el poder ejecutivo en 
su mensaje, que en la Argentina esos derechos habían sido ya eli- 
minados del régimen arancelario y que además los frutos del país 
habían bajado fuertemente, en la proporción del 20 /^ las lanas, 
del 25 % los cueros y del 40 al 50 ^^-^ los sebos. El producto de 
los derechos de exportación fué de 1:346,000 pesos en el año 1883, 
de 1:255.000 en 1884, de 1:125,000 en 1885 y de sólo 887,114 
en 1886-1887, debiendo atribuirse el rapidísimo descenso del úl- 
timo año íí la reducción de los aforos y lí la crisis saladeril causada 
por la clausura de los puertos brasileños al tasajo del Río de la 
Platíi, bajo el pretexto del cólera. Tanto el poder ejecutivo, como 
la comisión de hacienda de la cámara de diputados, calculaban 
que los aumentos realizados en la nueva ley de aduana, compen- 
sarían la supresión de los derechos de exportación. En el curso 
del mismo año 1888, se presentó en la cámara de diputados un 



3()(l ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 

proyecto de ley, que no tuvo eco, eximiendo de derechos la expor- 
tación de ganado en pie por la frontera terrestre. Sus autores adu- 
jeron la crisis ganadera ([ue ya había motivado la supresión general 
de los derechos y la- baja persistente de las salidas fronterizas. Los 
estancieros del norte de Río Negro adhirieron por una representíi- 
ción, en la que decían que los saladeros orientales no pueden 
faenar todo el excedente de ganado y que era justo en consecuen- 
cia facilitar la exportación por la frontera. SegCín el informe de la 
comisión de hacienda, favorable al proyecto, la pérdida en la renta 
estaría conipensada con el progreso de la riqueza ganadera y sólo 
representaría para el tesoro pdblico alrededor de 45,000 pesos 
anuales, que os el promedio del áltimo quinquenio, el cual anoja 
las siguientes cifras : año 1883, valor exportado 644,448 pesos, 
producto del impuesto, 53,159 pesos; año 1884, valor exportado 
470,552, producto del impuesto 37,644; año 1885, valor expor- 
tado 499,840, producto del impuesto 39,987; año 1886, valor ex- 
portado 510,817, producto del impuesto 40,865; año 1887, valor 
exportado 704,450, producto del impuesto 56,356 pesos. 



I 



CAPITULO XVIII 

Administración de don Julio Herrera y Obes 

(I.- «!«• iimnu) df Is^.hí í\ 1.» di* mar/*» do IS04) 



VS COXATi) DE MOTÍX 

La paz, afirmada ya durante la administración anterior, conti- 
nuó inalterable bajo el gobierno del doctor Herrera y Obes. Ape- 
nas tenemos que mencionar el conato de motín militar^ con lamen- 
table derramamiento de sangre, del 11 de octubre de 1891 en la 
villa de la l^nión, estimulado por el presidente de la república, 
pues consta de los antecedentes pasados á la comisión permanente, 
cjue dicho magistrado dio instrucciones á los jefes de batallón, jefes 
del ejórcito y comisarios de policía para que entraran al movimiento 
y lo tuvieran así al corriente de una conspiración que él mismo 
fomentaba. 

No recogió el país, sin embargo, los beneficios de esa larga era 
de tranquilidad absoluta. Tres graves crisis, comercial la una, fi- 
nanciera la otra y monetaria la última, estallaron en los comienzos 
do la administración Herrera, promovif^ndo eunflietos do resoniín- 
cia, que estudiaremos oportunamente por separado. 

(^ONSOLÍDACIÓX DK DEUDAS 

Pocos días después de instalado el nuevo gobierno, tuvo que 
ocuparse la asamblea de la consolidación de créditos flotantes. 
Según el mensaje presidencial de 12 de abril de 1890, el*balance 
cerrado en 28 de febrero del mismo año, arrojaba un déficit de 



368 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 



2:834,218, incluyendo el saldo de la cuenta corriente con el banco 
nacional por un millón y medio de pesos, no obstante que las ren- 
tas señalaban hasta el mismo 28 de febrero, ó sea en los primeros 
ocho meses del ejercicio económico, el progreso considerable de 
un millón y medio de pesos con relación al cálculo de recui-sos de 
la ley de presupuesto. Opinaba e! poder ejecutivo, que en los cua- 
tro meses restantes del ejercicio económico, ó sea hasta 30 de ju- 
nio, habría otro déficit probable de 904,582 pesos. Sobre la base 
de estos datos, concluía el mensaje proponiendo la contratación 
de un empréstito para cubrir el monto resultante de ambos déficits, 
por 3:738,800 pesos y rescatar ademiís los bonos del tesoro por 
4:200,000 pesos con servicio del 9 Yq de interés y 1 1 4 de comi- 
sión anual. De esta iniciativa, proviene la ley de 8 de mayo de 
1890, que autorizó al poder ejecutivo para contratar un empréstito 
de 9:400,000 de 6 ^V^ de interés y 1 % de amortización acumula- 
tiva por sorteo y íí la par, debiendo aplicarse su producto al resca- 
te de los bonos y al pago de los atrasos ya indicados. En el curso 
de la discusión, dijo las siguientes palabras el ministro de hacienda, 
explicando el origen de la deuda que debía rescatarse: «los bonos 
del tesoro por valor de 4:200,000 pesos representan el saldo de la 
cuenta corriente del banco en el momento en que esa deuda fué 
emitida; cuando se presentó el poder ejecutivo á las cámaras, el 
saldo de la cuenta corriente no alcanzaba á esa cifra, pero en el mo- 
mento de hacerse la emisión, esa cifra había sido alcanzada por la 
cuenta corriente del banco. El gobierno entregó todo el bono al 
banco nacional y quedaron entonces todas las liquidaciones que 
ve figurar aquí el señor diputado, en el ejercicio anterior, que de- 
bieron ser cubiertas con los 4:200,000 de bonos del tesoro». He 
aquí ahom, según un cuadro de la contaduría general del estado» 
reproducido por la memoria de hacienda, el resultado del emprés- 
tito por 9:400,000 pesos: diferencia entre el valor nominal y el ti- 
po de colocación de 34 1/2 ''o, 1:457,000 pesos; comisiones, co- 
rretajes, etc., 598,414.64; monto de ambos rubros: 2:055,414.64 
pesos; el remanente de 7:344,585.36 fué distribuido así: rescate 
de bonos del tesoro, 4:200,000; compra de un terreno para la nni- 
vei-sidad, 110,000; saldo aproximado á íavor del banco nacional, 
1:330,000; suma vertida en cuenta corriente del gobierno con el 
banco, 1;704,585.36, 



ADMINISTRACIÓN DE DON JULIO HERRERA Y 0BE8 369 



LA BANCARROTA 

La lev de 19 do- diciembre del mismo año, autorizó al poder 
ejecutivo para emitir títulos de una deuda especial que se llamaría 
de conversióu, hasta el monto de catorce millones y medio, en el 
caso de enajenación y de diez y seis millones en el caso de caución, 
con un servicio de 6 ° ^ de interés y 1 "o de amortización 
acumulativa y por sorteo, garantido por los adicionales vigentes 
de importación y exportación. Estaba destinado el producto de la 
venta ó caución de títulos, lí reconstituir el capital del banco nacio- 
nal tí)t¿il mente perdido en especulacion(»s de la peor especie. Una 
segunda ley de igual fecha, segregó la sección hipotecaria del banco 
nacional, constituyendo sobre ella el banco hipotecario del Uru- 
guay, con capital de tres millones de pesos, formado por las segun- 
das hipotecas que el banco nacional tenía otorgadas á su favor en 
*a sección comercial por 786,000 pesos, títulos hipotecarios por 
1:800,000 pesos y 500,000 pesos en metíílico. 

Dictadas esas leyes en la víspera de la bancarrota estaban conde- 
nadas al más absoluto fracaso. Como consecuencia del descenso de 
las rentas, no contrarrestadas por enérgicas rebajas en el presupues- 
to, de la clausíira del banco inglés del Río de la Plata y de la se* 
gunda quiebra del banco nacional, habiendo envuelto ambos esta- 
blecimientos sumas relativas al servicio de las deudas, quedaron 
interrumpidas de hecho las remesas á Londres desde el primer se- 
mestre del año 1891 y dictó la asamblea la ley de 7 de octubre 
manteniendo expresamente la suspensión del servicio de la deuda 
externa, mientras se gestionase con los acreedores el arreglo de que 
la misma ley se ocupa. Se consunto el concordato y de acuerdo 
con sus expresas estipulaciones, fué creada la deuda consolidada 
del Uruguay con monto de 9():3r)0,000peso^ nominales de 3 1 2 " ,, 
de interés anual y hasta el 1 ° „ de amortización íÍ la puja, afec- 
tándose íí su servicio el 45 " „ de las rentas de aduana, en la for- 
ma de que nos ocuparemos al estudiar por separado esta operación 
financiera. La deuda consolidada estaba destinada al canje de los 
títulos del empréstito unificado por 49:934,680 pesos; de los títu- 
los del empréstito de conversión y obras publicas por 19:563,630^ 



370 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 



de los títulos del empréstito de 1890 por 9:806,000; al pago de 
bonificacií ne.^ á los terio<lor<»s de deuda do mayor inter<5s por 
2:866,953; al pago de interes(»s pen<lieiit^»s hasta 31 de enero de 1892 
sobre el empin^stito iinifieado y demás deudas externas por 3:744,090- 
al pago de garantías ferrocarrileras atrasadas por 2:975,100; para 
asegurar la terminación del ferrocarril íí la Colonia, 5:640,000 pe- 
sos; y finalmente al pago de gastos y comisiones, á razcSn de 
2 y 5/8 ^ \t que montaban á 2:519,646 pesos. Hubo que abordar 
luego la unificación de las deudas internas. Sobre la base de la ley 
de 11 de abril de 1892, emitiéronse 7:900,000 pesos nominales en 
deuda interior unificada de 4 "o de interés y 1 »* „ de amortización 
acumulativa y á la puja, para canjear los títulos circulantes de la 
amortizable, cuotas de amortización, deuda de indemnización, deu- 
da de los ferrocarriles central, de Santa Rosa y de Higueritas, con 
monto de 7:040,823 pesos, segfm el mensaje d(» diciembre 9 de 
1891, aumentado después, acordándose á algunas de las deudas bo- 
nificaciones destinadas ú cstableoor la necesaria igualdad en el 
canje de los títulos. 

Bajo la presión de los mismos sucesos, quedó interrumpido el 
servicio del empréstito municipal contratado por la junta de Mon- 
tevideo y tuvo que realizar esta corporación un concordato con la 
casa Baring Brotlu'rs y C.'^ de Londres en junio de 1892, que la 
asamblea convirtió en ley de la república. De acuerdo con dicho 
concordato, para el pago del servicio del primer semestre de 1S9 1 , 
cuyo importe adelantó la casa Baring á consecuencia de la suspen- 
sión de pagos del banco inglés del Río de la Plata, se emitirían tí- 
tulos adicionales por 60,000 libras esterlinas aforadas al 7 o '^ .., 
que se devolverían :í la junta á medida que se fuera operando la 
liquidación de la referida institución de crédito; para el pago del 
segundo semestre de 1891, (¡ue quedó impago se emitirían títulos 
adicionales á la par, debiendo ambas emisiones incorporarse al ca- 
pital primitivo del empréstito; para los servicios subsiguient<»s, :í 
contar desde el primer cupón de 1892, regiría el 4" « de interés sin 
amortización durante el primer trienio, el 4 1 2 ** o de inten^s y 
el 1/2 ^ „ de amortización durante el segundo trienio, el 5 ° „ de 
interés y el 12 '• o de amortización durante el tercer trienio v el 
gervicio primitivo desde el primer cupón del año 1901. Vencido* 



■) 



ADMINISTRAíílÓN I)K DON JULIO HKKUERA Y OBKS 371 



los nuevo años, hubo que ajustar nuevos y definitivos convenios 
En marzo de 1901, se estableció que la casa Baring aceptaría en 
chancelación del servicio del primer semestre de 1891 los títulos 
adicionales ya creados anteriormente con ese objeto, quedando fi- 
jado como capital para el servicio de intereses y amortización la 
suma de 1:302,758 libras esterlinas en esta forma: por capital pri- 
mitivo, 1:276,595 libras; por títulos adicionales emitidos, 97,158 
libras; á deducir 37,995 libras por amortización hasta 1S91 y 
33,000 libras de bonos devueltas por concepto de ingreso" de la 
liquidación del banco inglés del Río de la Plata. Fijado en esa 
forma el monto del empréstito, se arribó en junio del mismo año 
íí un nuevo arreglo del servicio, (¡uj redujo definitivamente el in- 
terés al 5 " o y la amortización al 12 " .,. 

J.KirinAClÓN DKL HANCO NACIONAL 

De acuerdo con la ley de 24 de maiv.o de 1 892, hízose cargo el 
estado del activo y pasivo del banco nacional, recibiendo los ac- 
cionistas de la institución quebrada, á título de precio ó de com- 
pensación, la propiedad del banco hipotecario y una nueva deuda 
llamada de garantía de cuatro millones de pesos nominales, con 
un servicio de 4 */^ de interés y 1 ^y^y do amortización acumulativa 
y á la puja, aparte de la remisión de todas las sumas (¡ue la anti- 
gua sección hipotecaria del banco nacional adeudaba íí la sección 
coraei*cial del mismo establecimiento, que el mensaje presidencial 
estimaba en más de un millón seiscientos mil pesos. Al discutirse 
en el seno de la cámara de senadores el monto de lo adeudado al 
estado |>or el banco nacional, se estableció la cifra de nueve mi- 
llones en nfimeix)s redondos, correspondiendo por concepto de 
rentas generales 401,000; por servicios de deudas, 903,000; por 
el o *y^ adicional, 499,000; por los fondos del empréstito municipal 
comprometidos en la bancarrota, 1:833,000, aparte de 104,000 de 
la misma procedencia en cuenta corriente; por fondos de otras cor- 
|K)raciones públicas, 288,000; por los depósitos judiciales, 971,000í 
por la emisión circulante, 1 :000,000; por el empréstito del banco 
popular de Río Janeiro, 3:000,000 pesos. La misma ley autorizó 
la f andación de un nuevo banco nacional de emisión y descuentos, 



372 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 

y para facilitar su ostableciniiento se autorizó luego al poder eje- 
cutivo para contratar un empréstito de cinco millones de pesos al 
5 % de interés y 1 % de amortización, que debería emitirse ^1 
tipo de 85 '^ al firme, mediante entrega íí los contratistas del mon- 
to del servicio de intereses y amortización por 10:800,000 pesos 
en timbres volantes, (¿ue recibirían las aduanas de la repCiblica 
dentro de la proporción de 25,000 pesos mensuales, en pago de 
derechos. Otros proyectos más presentó el poder ejecutivo, entre 
ellos uno que autorizaba á la junta de crédito pdblico para emitir 
dos millones de pesos en billetes fraccionarios, convertibles en 
plata que se mandaría acuiíar con ese objeto. El mensaje de remi- 
sión de este proyecto estimó el stock metálico del país en veinte 
millones, de cuya suma tenían los bancos algo más de siete y me- 
dio millones. En diciembre del año 1 889, establece el mensaje, á 
título de prueba, los bancos de emisión tenían doce millones en 
metálico, y los demás tres millones, y esa cantidad ha debido au- 
mentar constantemente segfin lo acredita la tasa de los cambios 
extranjeros. Fracasó en absoluto el empréstito de los timbres vo- 
lantes, y el poder ejecutivo buscó y obtuvo los recursos que el 
otro proyecto perseguía, mediante la ley de 18 de octubre de 1892, 
que autoiízó la acuñación de tres millones de pesos plata. 

CREACIÓN DE UNA DEUDA INTERNACIONAL 

Al finalizar el año 1893, se presentó el poder ejecutivo á la 
asamblea pidiendo la consolidación del empréstito de tres núllones 
de pesos otorgados por el banco popular de Río Janeiro al banco 
nacional con la garantía del estado. De conformidad al arreglo 
propuesto, se entregaría al acreedor una deuda internacional con 
máximum de tres y medio millones de pesos, aparte de La suma de 
107,569 pesos oro procedentes de valores realizados que estaban 
depositados en el banco de Londres y Río de la Plata. Es conve- 
niente recordar que el préstamo debía reintegrarse en papel mone- 
da del Brasil, según estipulación expresa del contrato, y que ha- 
biendo bajado el cambio de 13,500 reis á 23,000 reis por libra es- 
terlina, así el capital como los intereses devengados, podían gol- 
ventarse con menos de dos millones de pesos oro. Hízose caso 



ADMINISTRACIÓN DE DON JULIO HERRERA Y ORES 373 



omiso de cstíi circiinstaiieia, por los motivos ([ue expondrcinos en 
el capítulo siguiente, y en consecnencia se áxetó la ley de 28 de 
junio de 1894, autorizando la emisión de una deuda públicn ¡nter- 
nacional con monto de 3:500,000 pesos y servicio de 5 % de in- 
terés y 1 % de amortización acumulativa y á la puja. Agrega la 
ley, que el crédito del banco brasileño sení liquidado jí oro, con sus 
intereses, tomííndose por base el tipo de 14,586 reis cada libra es- 
terlina ú. que fué recibido el préstamo por el banco nacional; que 
en cuenta de pago podní figurar la suma deposiüida en el banco de 
landres por concepto de realización de valores del banco nació 
nal, dados en garantía prendaria del préstamo, cubriéndose el sal- 
do deudor con títulos de la nueva deuda ([ue se emitiriín con la 
clenoininación de empréstito brasileño. Era y es dudosa, en con- 
cepto de muchas personas, la internacionalidad de la deuda. Las 
palabras de la ley son, sin embargo, bastante terminantes. Y ellas 
estiín robustecidas por la con-espondencia cambiada entre el pre- 
sidente de la república y el representaiíte del banco del Brasil, que 
el senado mandó publicar en folleto en junio de 1894, de la que 
resulta que el repn^sentante del banco acreedor solicitó y obtuvo 
la intervención de la legaci<)n brasileña, como medio de que el 
convenio tuviese carácter jurídico internacional. 

CRÉDITOS FU)TANTES 

Kn abril de 1H!»2 pasó el gobierno sí la asamblea varios cuadros 
i-elativos íí la deuda flotante. De ellos resulta que lo adeudado por 
servicios de la administración desde 1." de julio de 1886 .íí 30 de 
junio de 1890 monta íí 617,545 pesos; que la deuda amortizable 
diferida, es de 1:244,933; la deuda consolidados de 1880 diferida, 
cí» de 146,061, y la deuda billetes del tesoro diferida, de 169,994 
pesos. En conjunto, 2:179,135 reconocidos hasta fines de diciem- 
bre de 1891, anticipando la contaduría que por concepto de cré- 
ditos déla deuda amortizable diferida, hííllanse en tnímites unas y 
pendientes de resolución otras, re(*lamaeion(»s i)or valor de 
1:278,517 pesos mjís. En estos mismos antecedentes de la conta- 
duría^ figura un cuadro relativo al empréstito de 2:000,000 de li- 
bras, del que resulta un producto líquido de 7:344,5n5 pesos y que 



374 ORICKN I)K NUICSTnAS DEUDAS 



<lespii<?s (lo rescatados los bonos dol t<»soro, piif¿:ado ol terreno de 
la universidad y eliaiieí»Iada la eiKfnta corTÍ(»iite did baiieo nacíonaL 
había en poder de esta institución un saldo de 1:704,585, sobre el 
cual pro el j^obierno hasta lá suina de 1 :2So,4.*^2, quedando compro- 
metidos en la (piiebra 41í),ló2 pesos. Para consolidar los créditos 
flotantes, |)ropuso la comisión de hacienda d(» la cánianí de dipu- 
tados la creación d(» la deuda amortizable 2.* serie, con 4 " „ de 
amortización acumulativa y :í la puja por el monto de dos y me- 
dio millones d(» pesos. 

MKMOKIAS DK HACIENDA 

La memoria de hacienda correspondiente al ejercicio económi- 
co 1889-1890, presenta la cifra de 703,000 pesos de jríistOK even- 
tuales y autorizados |)or simples acuciólos durante el ejercicio, 
aparte de 285,000 por cuenta del ejercicio anterior. Hubo una 
emisión de deudas por 1 0: 700/, )55 pesos jisí distribuidos: cuotas 
de amortización, 313,416; eujpréstito del déficit, 9:400,000; deuda 
de indemnización, 1:077,538. lie aquí el movimiento del remanen- 
te del empréstito (!<• conversión y obms públicas: saldo del 
emj)réstito vertido en cuenta especial en (»1 barco nacional. 
2:()1 2,622.1)2; intereses, 230,66r).85; monto 2:843.289.77 pesos. 
l\)r transferencia íí la cuenta corriente con el gobierno, 224^500; 
por anticipos efectuados con rentas generales ú varios departa- 
mentos y reintegros á la tesorei-ía para pagos á cargo del emprés- 
tito, especialmente compra de campos ( 145,332 pesos ), 210,365 ; 
entregado á la comisión de obras j>(iblicas de los departamentos, 
680,344 pesos; pagado por s(*rvicios y conducción de inmigrantes* 
213,375; manutención de los mismos, 28,636; fomento de coloni- 
zación y compra de campos para la misma, 596,123; obras públi- 
cas, 65,905; transferencias á la cuenta coniente con el gobierno, 
230,666. Saldo íí favor del estado en .30 de julio de 1891, 593,372 
pesos. 

El cuadro de las emisiones de deudas públicas desde el 1 .° de julio 
de 1885 hasta el 30 de junio de 1890, arroja la cifra de 50:555,983 
pesos con los siguientes orígenes : 

Sueldos civiles, 2:207,233.30; .sueldos militires, 3:170,780.21: 



ADMINI8TRACrÓN DE DON JULIO HERRERA Y OBES 



375 



expropiación de t<íiToi»(»s, 832342.72 ; ci-éditos judiciales, 
2:156.330.32; li(|UÍdiiciones por siiiuiniíitros, 4:532,217.61; diver- 
sos créditos, 1:880,839.35: junta de la capital, 720,331.30; dietas 
de jurados electorales, 136,635.52; sueldos de instrucción prima- 
ria, 358,675.74; dietas y sueldos legislativos, 394,1 18.84; diploma- 
cia y educandos, 100,407.13; alquil(»res, sueldos de porteros y gas- 
tos, 86,428.85; contratos para suministros, giros, aduana, etc., 
1:952,187.18; intereses, 1:365,538.84; fomento de ferrocarriles 
94,478,09; empréstito do conversión, 19:999,910: empréstito del 
déficit, 0^90) 9:400,000; deuda de indemnización, 1:077,538.83. El 
monto total de 50:555,983.92 pesos de la deuda clasifícase así, por 
ejercicios, advirtiendo que no figuran los bonos del tesoro que 
fueron rescatados medianti^ el empréstito de 9:400,000 contrata- 
do en 1890: 



Kjfmrio 



Kmilido 



Ainorti/adi) 



1885-86 S 4:977,056.37 8 1:707,663.11 S 3:269,393 26 



1886-87 
1887-88 
1888-89 
1889-90 



9:426,677.23 
20:970,571.94 

4:390,723.19 
10:790,955.19 



1:679,611.91 

13:277,779.91 

l:756,5()2.2r) 

1:H57,881.04 



7:747,065.32 
7:692,792.03 
2:634,220.93 
8:933,074.15 



S 50:555,983.92 S 20:279,438.23 S 30:276,545.69 



En los mismos ejercicios, el producto de las rentas públicas 
(aduanas y receptorías, contribución inmobiliaria, pat<>n tos, sellos, 
timbres, instrucción |)rimar¡a, correos. j)in»rtos, juntas de la capi- 
tal y campaña, jefaturas, marcas, herencias, anfibios y 1 ® „ sobre 
los pagos), fué de 1 1:594,692 en 1885-1886; <\o 12:257,631 en 
1886-1887; de 13:212,499 en 1887-1888; <le 14:352,607 en 1888- 
1889,y de 16:066,892 pesos en 1889-1890. El promedio es de 
13:113,383 pesos al año. (omputiuido el producto del montepío, 
descuentos á las clases pasivas y pensiones de jubilados en comi- 
sión, habría que agregar íí cada uno de los ejercicios una suma 
que oscila de 425,000 a' 455,000 pesos. El produt^to de la lotería 
de la caridad, sólo figura en el (ejercicio 18S5-1886. Desde el ejer- 
cicio 1888-1889, desaparecen del cuadro (pie extractamos todas 



376 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 



las rentas de k junta economico-adniinistrativa de Montevideo» 
por haber quedado afectas á la administración municipal, por ley 
de octubre de 1888. Desde el ejercicio 1886-1887, (¡uedó elimina- 
do del cálculo de recursos el rubro descuentos á las clases pasi- 
vas, en razón de que el descuento aparece consumado en cada 
asignación del presupuesto. Agrega un segundo cuadro, que e] 
cálculo de recursos de la ley de presupuesto del ejercicio 1889- 
1890, establece la cifra de 14:690,000 pesos, niientras que las ren- 
tas dieron realmente 16:521.888, computando montepíos y pensio- 
nes de jubilados en comisión, resultando entonces un excedente 
sobre lo calculado de 1:831,888 pesos. Otro cuadro, finalmente, 
establece como déficit del ejercicio de 1889-1890, en 30 de agosto 
de 1890, la suma de 540,505 pesos, destacándose las liquidaciones 
por suministros con 186,000 pesos, las garantías ferrocarrileras 
con 181,000 y la. lista militar con 145,000 pesos. 

Establece la memoria de hacienda correspondiente al ejercicio 
económico 1890-1891, la existencia de un déficit de 2:134,819 
pesos, incluyendo 1:149,245 pesos por concepto de garantías ferro- 
carrileras que han quedado comprenditlos en el concordato cele- 
brado en Londres. El resto se refi lo á sueldos militares por 
522,334, á sueldos civiles por 388,904, á liquidación por 69,5S5 
y á varios créditos por 4,750 pesos. Los gastos eventuales y los 
autorizados por simples acuerdos, figuran con la suma de 828,439 
pesos. La cuenta del remanente del empréstito de conversión y 
obras públicas, arroja en junio de 1890 una existencia de 012,896, 
correspondiendo 19,524 á intereses; y en 30 de junio de 1891 la 
cantidad de 272,605, habiéndose gastado en conducción de inmi- 
grantes 93,729 pesos, en 15,000 cuadras de campo en el departa- 
mento de Artigas 155,355, en obras públicas 41,714, en desem- 
barco y manutención de inmigrantes 59,966 y transferencia de 
intereses á la cuenta corriente del gobierno en el banco nacional 
19,524 pesos. -Deuda emitida en el ejercicio, 216,949 pesos, corres- 
pondiendo 214,213 á la amoilizable y 2,736 á las cuotas de amor- 
tización. El cálculo de recursos daba al ejercicio 14:690,000 pe- 
sos y las rentáis y demás ingresos por montepío y pensiones de 
jubilados en comisión dieron simplemente 14:109,621 pesos, pro- 
duciéndose en consecuencia un déficit de 580,379 pesos. La renta 



ADMINISTRACIÓN DE DON JULIO HKRRERA Y OBES 877 



aduanera declinó en cerca de un millón de pesos, pero otros im- 
puestos aumentaron sensiblemente, disminuyendo la gravedad del 
desequilibrio. 

La memoria de hacienda del ejercicio 1891-1892 arroja un dé- 
ficit de 732,617 pesos por sueldos civiles y militares y suminis- 
1 ros. Sin el traspaso de la suma de 298,500 pesos tomada de las 
rc'utiis de 1892-1893 durante los meses complementarios de julio 
y agosto, el déficit habría sido de 1:031,117 pesos, á pesar del des- 
ahogo, dice la memoria, que tuvieron las obligaciones de la nación 
en el primer semestre por la suspensión del servicio de la deuda 
e .tema y garantías de ferrocarriles. Hay que advertir que el dé- 
ficit oxclusivo de 1891-1892 fué sólo de :n2,724 pesos, habiendo 
suplido dicho ejercicio al anterior 718,392 pesos. Figuran tam- 
bién en esta memoria los cuadros de las deudas diferidas que ya 
extractamos, con la sola variante de haberse hecho figurar en los 
consolidados de 1880 una partida de la junta de la capital por 
67,048 pesos, que eleva el monto de esa deuda á 212,710 pesos. 
JjO pagado por gastos eventuales durante este ejercicio asciende 
á 928,159 pesos, aparte de 155,765 por concepto de liquidaciones 
de igual canícter correspondientes á ejercicios anteriores. Deuda 
emitida durante el ejercicio, 11:474,771 pesos, sobresaliendo la 
interior unificada con 7:316,859 y la de garantía por 4:000,000, 
habiéndose amortizado por conversión en la primera de esas deu- 
das la suma de 6:71 1,849 pesos. 

Llegamos finalmente á la memoria de hacienda correspondiente 
al ejercicio 1892-1893. Según un cuadro de la oficina de crédito 
píiblico, de 30 de junio de 1893, las emisiones de deuda consoli- 
dada alcanzaban en esa fecha lí 78:130,196 pesos en Ijondres y 
11:863,946 pesos en Montevideo, quedando depositada la canti- 
dad de 5:788,050 pesos destinada á los ferrocamles del oeste y 
un saldo de 567,807 pendiente de canje por títulos de la unifica- 
da y del empréstito de conversión y obras públicas. En conjunto 
96:350,000 pesos con la siguiente aplicación ó destino: empréstito 
unificado: monto consolidado y 5 % de aumento 52:431,414 pe- 
sos; empréstito de 6 % de conversión y obras públicas y 15 % 
de aumento 22:268,059; empréstito de 6 % para el pago del dé- 
ficit y 13 **/„ de aumento 10:515,780; garantía do feíTOcarriles 



378 OBIOÉN DE KUEStRAS Í>£ÜDAd 

2:943,531; comisión á Noetzlin 2:381,137; saldo de comisión no 
aplicado 22:027; ferrocarriles del oeste 5:788,050 pesos. Un segun- 
do cuadro de la oficina de crédito publico, relativo íí la unifica- 
ción de deudas internas, de 30 de junio de 1893, demuestra una 
existencia de deuda** sí unificar por valor de 7:240,153 pesos, 
sobresaliendo la amortizable con 2:520,336 pesos, el ferrocarril 
á Santa Rosa con 1:535,000, la deuda de indemnización con 
975,838, y las cuotas de amorti^seción con 916,369 pesos. Esa 
existencia equivale en razón do las bonificaciones acordadas del 
5, del 8, del 12 y del 15 %, á la cantidad de 7:900,000 en deu- 
da unificada, habiéndose, hasta la fecha del cuadro, convertido 
7:146,830 pesos de deudas antiguas por 7:787,279 de los nuevos 
títulos. Los gastos eventuales durante el ejercicio subieron á 
989,000 pesos y á 91,492 lo pagado por liquidaciones anteriores del 
mismo rubro. El déficit del ejercicio 1892-1893 fué de 1:052,669 
pesoí-, sobresaliendo los sueldos civiles con 507,000 pesos y 
los militares con 454,000 pesos. La deuda emitida en el 
mismo, montó á 91:215,131 pesos, correspondiendo á la con- 
solidada 90:561,950, á deuda interna unificada 583,140 y á 
cuotas de amortización 70,041 pesos. Las amortizaciones suben 
á 79:756,178 pesos, correspondiendo 78:604,210 á canje por deu- 
da consolidada, 534,304 á canje por interna unificada y 617,663 
á amortizaciones. I^as rentas pfiblicas por concepto de aduanas y 
rece[)tonas, contribución inmobiliaria en toda la república, ])aten- 
tes de giro, sellado, timbres, impuestos sobre la producción nacio- 
nal, instrucción primaria, correos, puerto, jefaturas, juntas econó- 
mico-administrativas de campaña, marcas y señales, herencias, 
firmas, anfibios, impuesto del 1 % sobre los pagos, diei*on su- 
cesivamente 14:352,607 en el ejercicio 1888-1889; 16:066,892 en 
el ejercicio 1889-1890; 13:669,629 en el ejercicio 1890-1891; 
13:228,476 en el ejercicio 1891-1892; y 13:179,136 en el ejerci- 
cio 1892- 1893. Computando montepío y pensiones de jubilados 
en comisión, hay que agregar á las rentas de cada año una partida 
que oscila de 440,000 á 455,000 pesos. 



) 



ADMINISTRACTÓN DE DON JULIO HERKERA Y OBES 379 



MEXSAJE8 PRESIüEyciALKS 

En SU mensaje d(» 15 de febrero de 1891, inaugurando las se- 
siones ordinarias de la asamblea, dijo el poder ejecutivo: desde 
hace un ano se hacen sentir los efectos de la gran crisis comercial, 
simple enfermedad de crecimiento, producto mórbido que el pro- 
greso deja de tiempo en tiempo en su evolución ascendente y cu- 
ya magnitud está casi siempre en relación directa de la magnitud 
del desarrollo operado en la riqueza pública y privadr. del país. Des- 
pués de doce anos de paralización, los capitales estimulados por el 
metálico importado de la Argentina, determinaron una especula- 
ción general que se detuvo luego por causas extrañas, entre ellas 
la extracción de oro que es de 8:300,000 pesos en los tres años 
1887, 1888 y 1889, suma enorme para un stock como el 
nuestro de 13 á 14 millones; la pérdida de las cosechas y bajos 
precios de los frutos á causa de las grandes lluvias de 1889; la 
crisis argentina que obligó á retirar los capitales venidos de Bue- 
nos Aires. Para contrarrestar todo esto, contrató el gobierno el 
empréstito de dos millones de libras, pero como la casa Baring 
exigió al banco que le pagase sus créditos por valor de siete mi- 
llones, sólo llegó al país una pequeñísima parte, teniendo entonces 
el banco que suspender la conversión de sus billetes en junio pró- 
ximo pasado. Mediantí» la ley de 7 de julio de 1890 se autorizó 
con la garantía del estado la (amisión inconvertible de curso legal. 
Había dos peligros que conjurar: el curso forzoso y la suspensión 
del servicio de las deudas públicas. El comercio desmonetizó los 
billetes inconvertibles, agravando la situación con la falta de me- 
dio circulante que quedaba reducido á ocho millones oro en las 
cajas de los bancos y sólo tres y medio millones de papel. Feliz- 
mente el banco podrá reabrir la convexión ó retirar sus billetes 
en 1.*^ de julio próximo como lo manda la ley. En cuanto al se- 
gundo peligro, la suspensión del servicio de las deudas, por baja 
de las rentas, se han hecho economías en el presupiu?sto de gastos 
y se han creado nuevos recursos por las leyes de 4 de octubre, 12 
de diciembre y 30 de enero último. Habrá cinco millones de ren- 
tas más y agregando un millón de economías, tendremos s(4s mi- 



380 OKIGKN DE NUESTRAS DEUDAS 



llones. El doble peligro está salvado. Es necesario ahora revisar 
la legislación monetaria que es muy defectuosa. Asigna á la mo- 
neda extranjera su valor de lingote, atribuyéndole un valor infe- 
rior al del país de procedencia, lo que estimula su exportación. 
Otro hecho grave, es que entre nosotros los excedentes de impor- 
tación provocan siempre salidas de metálico, mientras que los 
excedentes de exportación no producen igual resultado, habiendo 
casos en que están acompañados de embarques de metálico. Nues- 
tro país está situado entre dos naciones de papel moneda, que le 
extraen cantidades considerables de oro. Se preocupa el gobierno 
de proyectar una ley que conjure las extracciones violentas de oro 
y establezca una emisión bien garantida y que inspire completa 
confianza. 

Corresponde el siguiente extracto al mensaje de 15 de febrero de 
1892: Hubo un momento en que se pudo considerar dominada la 
crisis, con el progreso operado en la agricultura y ganadería y la 
conversión de los billetes del banco nacional mediante el em - 
prestito de 3:000,000 negociado con el banco popular de Río 
Janeiro. Pero la quiebra del Banco Inglés del Río de la Plata en 
Londres, agravó los males y precipitó de nuevo, por las descon- 
fianzas reinantes, al banco nacional en la inconversión, coincidien- 
do esto con una prolongada seca y la baja de precios de los frutos 
del país. Durante el ejercicio 1890-91, se mantuvo el servicio de 
las deudas, que absorbió 6:019,386. I^ aduana que en el ejerci- 
cio 1889-90 dio 11:000,000, sólo produjo 8:900,000 en 1890-91 y 
como hubo que entregar á la comisión fiscal de emisión el adicio- 
nal de 5 % de importación ( 431,997 ), afectado al rescate de los 
billetes, el vacío resultó de 2:532,000 pesos. Adeudábanse en ju- 
lio próximo pai^do, 4 presupuestos y hubo que celebrar arreglos 
con los tenedores de deudas extemas é internas. El presupuesto 
vigente no se ajusta á la realidad, modificado como ha sido por 
leyes especúiles ó por acuerdos administrativos que subsisten 
desde años atrás, respondiendo á exigencias ineludibles del servi- 
cio público. El descenso de las rentas sufrido por el gobierno en 
un año es de 3:000,000 montando todos los recui'sos para el pago 
del presupuesto y deudas á 13:000,000, suma inferior á las ei-oga 
cienes presupuestadas y autorizadas. El único conato de revolu- 



ADMINISTRACIÓN DE DON JULIO HERRERA Y OBES 381 

eWii quo SO lia pnxliicido liastíi ahora, os (A (jiio tuvo liijt^ar ol 1 1 
(le octubre próximo pasado ou la villa do la IJuióu. Kra notorio ol 
abuso que se venía coinetií^ndo en el cobro de líts pensiones mili- 
tares, haciéndose figurar personas fallecidas ó que habían perdido 
sus derechos. Se nombró una comisión revisadora y clasificadora 
que ha efectuado reducciones por valor de 25,000 pesos. La con- 
versión de la deuda se ha cerrado con un total de 12:036,000 li- 
bras esterlinas en Londres y 2:031,000 en Montevideo, ó sea en 
conjunto 14:067,000 libras, siendo el monto de la deuda externa 
de 16:780,000 libras. Los títulos que no han entrado á la conver- 
sión, representan pues una cantidad insignificante. 

Del mensaje de 15 de febrero de 1893: Es seguro que los po- 
deres públicos han podido en estos últimos meses de penurias co- 
merciales y de exasperación popular, decretar con aplauso de una 
gran parte del país el régimen del papel moneda y del curso for- 
zoso. Una seca tenaz que viene reproduciéndose periódicamente 
desde hace tres años, ha retardado el restablecimiento de la nor- 
malidad de los negocios. En el año 1891-92 existían en cultivo en 
la república 380,000 cuadras cuadradas y sus productos ascen- 
dieron á pesar de la pérdida de los cereales de maíz y trigo á 
7:500,000 pesos. En el año 1892-93, el área cultivada es, según los 
datos estadísticos recogidos por el gobierno, de 500,000 cuadras y 
su producto puede calcularse en 8:500,000 pesos. Las rentas han 
sufrido baja. El 15 de febrero del año pasado, el gobierno adeu- 
daba los presupuestos de diciembre, enero y febrero, no obstante 
haber aplicado á su pago las rentas que dejaba disponible la sus- 
pensión del servicio de la deuda. En igual día del corriente año 
adeuda un presupuesto más, ascendiendo el atraso á 2:084,226, 
pero como hay á cobrar 1:938,250, el déficit en 1." de marzo será 
^ólo de 146,000. A este déficit hay que agregar el de 125,000 pe- 
sos mensuales por desequilibrio del presupuesto, lo que dará un 
millón en los ochos meses corridos del ejercicio. Pero como el po- 
der ejecutivo no ha arreglado todavía el pago del empréstito bra- 
sileño, queda disponible la partida de 800,000 que asigna con ese 
fin el presupuesto. El monto exigible del nuevo presupuesto será 
pues de 12:773,382 y para cubrirlo tendrá el gobierno después de 
los últimos arbitrios creados 13:498,725. El excedente en el año 



382 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 



sení ile 725,343, aparte de 600,000 de utilidades que dará la acu- 
ñación de dos millones plata. Debe tenei*se presente que en el dé- 
ficit actual estíí incliu'do el del ejercicio anterior por valor de 
1:453,(562 pesos que ha sido chancelado con las rentas de este año. 
El filtiino mensaje de la administración Herrera, de 15 de fe- 
brero de 1894, encara así 'a situación financiera de la repdblica : 
El 15 de abril de 1891, en el período álgido de la crisis, los datos 
y antecedentes de las oficinas recaudadoras, hacían subir el cálculo 
de las rentas nacionales para el ejercicio 1891-1892 á 17:000,000 
pesos y se formó un presupuesto de 15:500,000, que no fuó san- 
cionado, manteniéndose la vigencia del presupuesto anterior de 
17:000,000 pesos. Las rentas nacionales bajaron sucesivamente á 
13:483,000 en 1890-91, á 12:000,000 en 1891-92 y á 13:500,000 
en 1892-93, pero los gastos fueron de 17:500,000 en el primero 
de esos ejercicios, de 16:900,000 en el segundo y de 15:400,000 
en el tercero. La disminución de las rentas existentes en el ejer • 
cicio 1889-1890, habría producido un déficit de 18:000,000 pesos 
en los cuatro ejercicios de 1890-1891 á 1593-1894, pues los 
gastos montaban á 65:000,000 contra 47:000,000 á que alcanzó el 
producto de esas mismas rentas. Había que introducir economías 
y que crear nuevos impuestos. El presupuesto se descompone en 
dos grandes rubros : gastos internos de la administración y obli- 
gaciones de la nación. En el ejercicio 1890-1891 los gastos inter- 
nos ascendían á 8:953,000 y las obligaciones, incluyendo las clases 
pasivas, á 8:900,000. En 1891-1892 los gastos del servicio se re- 
dujeron á 8:000,000, lo que significa una rebaja de 953,000. En 
1892-1893, redujéronse á 6:000,000, lo que importa una economía 
de 2:000,000. En 1893-1894 ascienden á 6:400,000, lo que man- 
tenía una economía de 1:600,000 pesos. El otro rubro fué materia 
de un concordato con los acreedores del estado. Una nación de 
800,000 habitantes no podía servir con puntualidad una deuda de 
89:000,000 que le absorbía anualmente 6:000,000 de servicios, 
sin contar 1:800,000 de garantías de ferrocarriles. En todo 
7:800,000. Mediante el concordato, quedó fijado para siempre el 
interés del 3 12 %, resultando una rebaja á fav^or del estado de 
2:800,000, incluyendo las garantías de ferrocarriles que quedan 
reducidas á la mitad de su monto. Pero ni las economías en los 



) 



ADMINISTRACIÓN DE DON JULIO HERRERA Y OBES 383 



gastos, ni las rebajas en las obligaciones bastaban para producir el 
equilibrio, pues las rentas nacionales habían descendido en la si- 
guiente prop'>rción: 19:435,000 en 1889-90; 13:265.000 en 
1890-91; 12:912,000 en 1891-92; 13:113,000 en 1892-93; y 
13:754,000 pesos en 1893-94, guarisnos quo, sea dicho de paso, 
no coinciden con los que registra el misjn') mensaje en la parte 
anteriormente extractada. Era indispensable crear nuevos impues- 
tos, y esos impuestos se establecieron sobre los artículos de con- 
sumo innecesario y sobre las industrias nacionales exentas de con- 
tribución, habiendo producido en los cuatro ejercicios 10:412,217 
pesos que sirvieron para llenar el vacío producido por el descenso 
ya señalado de las rentas que existían en el ejercicio 1889-1890. 

ESTADOS DE CONTADURÍA 

De los estados de contaduría anexos al mensaje que acabamos 
de extractar, tomamos estos datos: Ejercicio 1889-1890, renta lí- 
quida, 16:405,242; hubo un déficit de 6:000,000 que se cháncelo 
en parte con los bonos del tesoro y la cuenta corriente con el 
banco nacional, cubriéndose luego ambas partidas con el emprés- 
tito de 9:400,000; lo gastado durante el ejercicio monta á 
22:443,357 pesos. Ejercicio 1890-1891, renta líquida 13:265,900, 
montando los gastos á 16:526,311 pesos. Ejeicicio 1891-1892, 
renta líquida 12:912,791, monto de los gastos 17:641,662. En 
estos dos últimos ejercicios, pagáronse los intereses de deudas y 
garantías con ayuda de títulos de la deuda consolidada, por cuya 
razón el déficit es menor de lo que aparece. Ejercicio 1892-1893, 
las rentas líquidas fueron 13:113,946 pesos y los gastos ascendie- 
ron á 14:798,711 pesos, habiendo entrado además la utilidad de la 
acuñación de plata por 300,000 pesos. Ejercicio 1893-1894, sólo 
aparece la renta líquida hasta el mes de enero de 1 894. Figura 
además entre los anexos un memorándum del ministerio de ha- 
cienda, haciendo constar sobre la base de datos de contaduría, que 
el empréstito de dos millones de librad contratado el año 1890, 
dio un producto neto de 7:344585 pesos, equivalente al 78.13 % 
de su valor nominal, destinado al rescate de los bonos del tesoro 
V pago del déficit, habiendo recibido el banco nacional la suma d^ 



384 ORIGEN DE NT:E8TRA8 DEUDAS 



5:640,000 por los bonos, saldo de la cuenta corriente y precio del 
terreno do la universidad, sin que alcanzaran los fondos para clian- 
celar todos los atrasos; que ya ha sido liquidada bajo el nombre de 
deuda diferida la suma de 1:836,000 pesos por saldos pendientes 
de las diversas consolidaciones operadas desde el año 1880; que 
existen numerosos expedientes en tníniite y diversas expropiaíuo- 
nes para la apertura de call(»s y caminos; (¡ue tampoco debe olvi- 
darse entre las deudas pendientes la del Brasil, que segfm una li- 
(juidación practicada por la contaduría en agosto de 1890, montaba 
en la expresada fecha á 10:085,388 pesos. Excluidos los impuestos 
creados para conjurar la crisis financiera, he aquí el producto 
comparativo de las rentas, según los cuadros de la contaduría: 
ejercicio 1889-1890, rentas exclusivamente, 16:066,892 pesos; 
incluyendo montepío y jubilados en comisión, 16:521,892; ejercicio 
1890-1891, rentas exclusivamente, 12:707,784; incluyendo mon- 
tepío y jubilados, 13:162,784; ejercicio 1891-1892, rentas, 
11:685,606; incluyendo montepío y jubilados, 12:140,606; ejercicio 
1892-1893, rentas, 11:500,648 y englobando montepío y jubilados, 
11:955,648. Los nuevos impuestos produjeron las siguientes can- 
tidades: por derecho de exportación, 3:208,566; por el 5 % adi- 
cional de importación, 2:102,349; por aumento sobre los azúcares, 
tabacos y alcoholes, 1:349,304; impuesto sobre la fabricación na- 
cional, 1:095,000. Total 7:755,219 pesos, debiendo prevenir que 
la liquidación de los derechos aduaneros se extiende sólo á los 
ejercicios 1890-1891 á 1892-1893 y la liquidación del impuesto 
de fííbricas comprende también un cálculo del producto en el 
ejercicio 1893-1894. 

Í.EVES DE J^RESÜPÜESTO 

Queda extractado en el capítulo relativo á la administración 
Tajes el presupuesto del ejercicio 1889-1890 por la suma de 
14:589,513 pesos, sin incluir la municipalidad de Montevideo, re- 
gida por presupuesto separado é independiente. Al finalizar el año 
1890, se dirigió el poder ejecutivo á la asamblea denunciando la 
baja operada en el producto de las rentas y la dificultad en que se 
encontraba para reducir el presupuesto. Analizando este (íltimo 



^ 



ADMINISTRACIÓN DE DON JULIO IIKRKEKA Y OBKS iW) 



documento, dice el mensaje que el servicio de las deudas y garan- 
tías de ferrocarriles absorben 6:869,938 p(»sos y las clases pasivas 
2:100,000, ó sea en conjunto 9:050,938, y que montando el presu- 
puesto vigente á 14:934,000, queda un saldo de 5:883,062 pam 
todos los servicios de la nación; qu(^ entre esos servicios hay al- 
gunos que no son susceptibles de reducción, tales como el cuerpo 
legislativo (631,546), instrucción publica (753,000), aduana 
(515,659), oficina de impuestos directos (155,829), poder judicial 
(314,836), obispado (19,912), correo (184,958), universidad 
(96,252), vestuarios (140,000), alquileres de casas (240,000), gas, 
aguas corrientes y telégrafos ( 150,000); que eliminados esos ru- 
bros que ascienden á 3:201,992 pesos, queda un saldo de 2:681,070 
en el que no se pueden hacer grandes economías, limitándose por 
esa circunstancia el poder ejecutivo á proyectar rebajas por 
520,637 pesos y á proponer la creación de diversos impuestos de 
aduana sobre las sedas, conservas alimenticitis, perfumería, fós- 
foros, azúcar refinada, cigarros y tabacos y sobre la fabricación 
nacional de fósforos, aguardientes y cerveza, calculando su pro- 
ducto en 2:518,000 pesos anuales, cuyo monto agregado á las eco- 
nomías en el presupuesto, arrojará un total de 3:038,000 pesos. 
Agregaremos, en lo que se relaciona c«»n la seriedad de la ley de 
presupuesto, que al discutirse en el senado en agosto de 1891 la 
ley de aumento de derecho á los alcoholes, dijo uno de los legisla- 
dores que nuestro presupuesto, que era de 7:900,000 pesos en 1880, 
ha subido á 15:000,000 íí los once años, pero que además de ese 
presupuesto legal existe otro presupuesto extralegal, otro pozo 
surgente de gastos niíís ó menos útiles que se traducen en déficits 
que es necesario consolidar, por cuya razcSn ha ascendido nuestra 
deuda en el mismo p(»ríodo de once anos de la simia de 56:000,000 
que existía en 1880 á la de 100:000,000 que existe actualmente, 
lo que marca un aumento de 4:000,000 al año. Nuestra riqueza 
pííblica, agregó, no pasa de 500:000,000 de pesos, de manera que la 
deuda representa el 20 % del capital total del país. Han aumen- 
tado todos los gastos y han crecido todos los impuestos sin guardar 
relación con el progreso (económico de la repáblica; y el remedio 
contra la crisis consiste en un alivio prudente de las cargas para 
devolver al país agobiado su actividad productora. 



386 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 



El presupuesto de gastos del ejercicio económico 1893-1894 
fij<5 los gastos píiblicos en 13:647,925 pesos, así distribuidos: 
poder legislativo, 505,489; presidencia de la repí'iblica, 62,044; de- 
partamento de relaciones exteriores, 117,407; departamento de 
gobierno, 2:213,693; hacienda, 832,026; fomento, 953,346; guerra, 
1:730,507; obligaciones de la nación, 7:233,410 pesos. En el rubro 
de guerra, se destacan el cuadro activo con 5 generales de divi- 
sión, 10 generales de brigada, 16 coroneles y otros de menor jerar- 
quía con monto de 86,000 pesos; el ejército de línea con 13 coro- 
neles, 14 tenientes coroneles, 48 capitanes, 45 tenientes primeros» 
34 tenientes segundos, 80 subtenientes, 47 sargentos primeros, 
130 sargentos segundos, 137 cabos primeros, 144 cabos segundos, 
104 cornetas y tambores y 3,007 soldados, con monto de 585,047 
pesos. En el rubro obligaciones de la nación figuran los siguientes 
servicios de deudas y obligaciones: deuda consolidada, intereses y 
comisiones, 3:183,460; deuda interior unificada, intereses y amor- 
tizaciones, 395,000; deuda de garantía, intereses y amortizaciones, 
200,000; deudas internacionales: italiana, francesa y española, 
intereses y amortizaciones, 239,108; monto del servicio, 4:017,569 
pesos; garantías ferrocarrileras, 904,166; servicio del préstamo del 
banco popular de Río Janeiro que jamás se pagó y que fué nece- 
sario consolidar, 800,000; totst 5:721,735 y agregando diversos 
créditos por compra de terrenos, subvenciones y I /q de la con- 
tribución inmobiliaria á favor de la municipalidad de Montevideo? 
por 203,336, resultan 5:925,071 pesos. En el mismo rubro de 
obligaciones, figuran las clases pasivas civiles y militares, que 
antes se incluían en los ministerios de guerra y hacienda, desta- 
cándose los jubilados con 101,768 pesos; los menores y pensio- 
nistas civiles con 123,508; el cuerpo de inválidos con 63,388; las 
viudas y menores militares con 467,734; los jefes y oficiales de 
reemplazo con 243,421 pesos, figurando 30 coroneles, 24 ídem 
graduados, 84 tenientes coroneles, 11 ídem graduados, 129 sar- 
gentos mayores, 9 ídem graduados, 124 capitanes, 13 ayudantes 
mayores, 53 tenientes primeros, 47 tenientes segundos, 46 subte- 
nientes; la lista 7 de septiembre con 282,927 pesos, figurando 3 
coroneles, 3 ídem graduados, 30 tenientes coroneles, 4 ídem gra- 
duados, 86 sargentos mayores, 9 ídem graduados, 218 capitanes, 



"1 



ADMINISTRACIÓN DE DON JULIO HERRERA Y OBES 387 



249 tenientes primeros, 216 tenientes segundos, 295 subtenientes. 
Todas estas partidas figuran con los descuentos vigentes del 29 % 
sobre los sueldos y pensiones. Para que pueda formarse idea acerca 
de la extrema prodigalidad de empleos militares que denotan estas 
cifras, agregaremos que según disposición expresa del código mi- 
litar sólo puede tener el ejército 2 tenientes generales, 4 generales 
de división y 8 generales de brigada, y que siu embargo del diario 
de sesiones de la comisión permanente, resulta que en agosto de 
1890, fueron promovidos al empleo de general nueve coroneles y 
al de coronel efectivo seis graduados; que en septiembre de 1893, 
fueron promovidos al empleo de general cuatro coroneles y al de 
coronel siete tenientes coroneles; y finalmente, que en 12 de fe- 
brero de 1894 fueron promovidos al empleo de general diez y seis 
coroneles y al de coronel veintisiete tenientes coroneles. 



) 



CAPÍTUU) XIX 

Administración de don Juan Idiarte Borda 

(21 di* marzo do 1»94 á 25 dr agosto úv 1SÍ)7 ) 
DOS REVOLUCIONES 

Fué laboriosa la elección presidencial de marzo de i 894. Du- 
rante veintián días, ninguno de los candidatos alcanzó á reunir la 
mayoría de 45 votos que exige la ley, y estuvo á punto de perpe- 
tuarse el interinato del presidente del senado, que era la solución 
á que tendían enérgicamente los elementos oficiales, hasta que salió 
triunfante la candidatura del señor Idiarte Borda. Mucha tran- 
quilidad reinó en los comienzos de la nueva administración. Es- 
taba sediento el país de paz, de libertad política y de corrección 
financiera y asumió durante algún tiempo una actitud de especta- 
tiva que pudo explotarse hábilmente por esa administración. Des- 
graciadamente se equivocó una vez más el camino y tuvo la repü- 
blica que pasar por dolorosas pruebas. El 1.® de diciembre de 1896, 
el poder ejecutivo pasó mensaje á la comisión permanente anun- 
ciando que había estallado una revolución encabezada por Apari- 
cio Saravia^ que se habían tomado varias medidas prontas de se- 
guridad. Un segundo mensaje del 24 mismo m9s, comunicó el res- 
tablecimiento de la paz. Pero no tardó en reanudarse la guerra ci- 
vil sobre la base de elementos mucho más serios. En los comien- 
zos del mes de marzo de 1897, prodújose efectivamente una nueva 
invasión encabezada por el mismo Aparicio Saravia y por Diego 
Lamas, que se prolongó hasta el 18 de septiembre y dio origen 
dentro de la caldeada atmósfera formada por la gravedad extrema 
de la situación, á la muerte violenta del presidente de la repííblica 



ADMINISTRACIÓN DE DON JUAN IDIARTE BORDA 389 



en plena plaza ronstitución, frente al ejército reunido para so- 
lemnizar el 25 de agosto, aniversario de la declaratoria de la in- 
dependencia nacional. 

i:X CRÉDITO SUPLEMENTARIO. — LA DEUDA BRASILEÑA 

En abril de 1894, pidió y obtuvo el poder ejecutivo un crédito 
suplementario de 350,000 pesos para hacer frente á los rubros de 
eventuales y extraordinarios enteramente agotados por la adminis- 
tración Herrera, y legalizar empleos y gastos autorizados adminis- 
trativamente basta finalizar el ejercicio económico ya empezado. 
Sólo en gastos electorales, segíín resulta de las planillas presentadas, 
había gastado la administración Herrera 66,879, á pesar de que por 
la ley de presupuesto se fijaba á ese destino la suma de diez mil 
pesos. Al mes siguiente, se ocupó el cuerpo legislativo del pro- 
yecto de consolidación del empréstito hecho al banco nacional por 
el banco popular de Río Janeiro, de que ya dimos noticia al ocu- 
pamos de la administración anterior. Tienen interés positivo los 
datos y observaciones que entonces se avanzaron acerca de ese 
préstamo, convertido en deuda internacional por ley de 28 de ju- 
nio de 1894 y acerca de los reclamos de subditos brasileños por 
perjuicios sufridos durante la guerra grande que terminó en octu- 
bre del año 1851. 

Con relación al primer punto, establece el informe de la comi- 
sión de hacienda del senado, que el préstamo se hizo al plazo de 
18 meses con la garantía del gobierno; que se aplicó á su reem- 
bolso el 5 ''y^y adicional de importación, cuyo impuesto debía pro- 
ducir según cálculos primitivos 1:120,000 posos anuales y según 
cálculos posteriores 800,000 pesos simplemente, monto este último 
íjue ge hizo figurar en la ley de presupuesto del ejercicio 1893-94; 
que el banco nacional no pagó y que por su parte el gobierno de 
Heñirá tamp(»co hizo entrega del producto del expresado adicio- 
nal de aduana; que el tipo medio del cambio brasileño al venci- 
miento del contrato de préstamo, era de 17,610 reis por libra es- 
tima, lo que habría permitido cubrir capital é intereses con 
2:921,700 pesos, mientras que ahora se adopta el tipo de 14,586 
wisque eleva el monto á 3:678,332 pesos; que el cambio ha se- 



3éO ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 

guido descendiendo de tfil manera que en la actualidad podría rea- 
lizarse el pago con la suma de 2:254,292 pesos oro; que á pesar de 
todo sería absurdo imponer el acreedor las ventajas que crea nues- 
tra falta de cumplimiento á compromisos expresos; agregando fi- 
nalmente que el acreedor acepta el tipo de 17,610 reis, á condición 
de que se le pague inmediatamente, cosa que no puede hacerse. 
Observó á este respecto uno de los senadores, que el banco acree- 
dor había exigido en el contrato de préstamo el reembolso á papel 
brasileño, porque esperaba la valorización del medio circulante y 
porque en el peor de los casos quería ponerse á cubierto de todo 
riesgo, de manera que el pacto en contos, en contos debía chance- 
larse. 

Con relación al segundo punto, dijo uno de los senadores que la 
deuda brasileña por subsidios, que entonces se elevaba á once mi- 
llones de pesos, no se arreglaba porque el Brasil quería ligar ese 
compromiso con la pretendida deuda por perjuicios de guerra, que 
era algo absolutamente insostenible. El convenio de 1855 y las 
notas reversales entre el general Flores y el ministro Paranho», 
establecieron que los reclamos de subditos brasileños, serían apre- 
ciados con el mismo criterio que las reclamaciones inglesas, fran- 
cesas é italianas. Pero se consignó como condición si'rw qim non 
que los pretendidos acreedores deberían devolver los bonos del 
año 1854 ó cambiarlos por títulos de la nueva deuda que habría de 
emitirse. Los brasileños estaban obligados especialmente á recibir 
bonos para que no prescribiesen suf créditos, desde que se había 
convenido en el tratado de 1851 que la república consolidaría en 
esa forma obligatoria los perjuicios sufridos durante la guerní 
grande. Han desaparecido entretanto los bonos y la condición no 
puede cumplirse, por lo que deben rechazarse los reclamos aún 
cuando ellos no denunciaran, como denuncian, verdaderas injusti- 
cias contra la nación. 

INVADIENDO ATRIBUCIONES 

Dos decretos relacionados con la deuda pública dictáronse en 
el año 1895. Por el primero de ellos, de 4 de enero, fueron crea- 
dos los «certificados de tesorería». El atraso constante en el pago 



AbMlNlSTRAClÓN DE DON JUAN IDIARTE BORDA 391 



del presupuesto, dice el decreto gubernativo, causa grave pertur- 
bación en la buena marcha del ministerio de hacienda y coloca á 
los empleados, pensionistas y demás acreedores de la nación, en la 
necesidad de sacrificar sus haberes ú vil precio. lia expedición de 
certificados al poii:ador, pagaderos en metálico cuando se realice 
la chancelación del presupuesto respectivo, tiene que reaccionar 
contra esos inconvenientes, abriendo plaza y promoviendo la va- 
lorización de los créditos contra el estado. El servicio de los cer- 
tificados se hará por medio de una caja de amortización, que fun- 
cionará bajo la dependencia del ministerio de hacienda. La primera 
expedición de certificados comprenderá los presupuestos ó saldos 
impagos de los (íltimos cuatro meses del año 1 894. El segundo de 
esos decretos, de origen administrativo también, estableció que 
todos los acreedores del (»stado por créditos leconocidos y liqui- 
dados procedentes de las deudas amortizable, cons'^lidada de 1 880> 
billetes del tesoro y cuotas de amortización diferidas, por saldos 
de servicios administrativos desde 1.*" de julio de 1886 á 30 de 
junio de 1890 y en general por cualquier crédito no prescripto y 
de origen anterior á esta (iltima fecha, podrán canjear sus docu- 
mentos nominativos por emítelas al portador con especificación 
de la deuda á que corresponden, convertibles á la vista y sin más 
formalidad en deuda amortizable 2,^ serie, una vez que ésta sea 
emitida. Ambos decretos dieron base á extensas controversias en 
el seno del parlamento y en la prensa, juzgiíndose por sus impug- 
nadores que los títulos al portador mandados expedir bajo fonna 
de cei-tificados de tesorería y cautelas de deuda amortizable, im- 
portaban el desconocimiento claro y expreso del artículo constitu- 
cional que declara que sólo á la asamblea corresponde crear la 
deuda pública, consolidarla, designar sus garantías y reglamentar 
el crédito público. 

XrEVAS EMISIONES DK DEUDAS 

Por ley de 13 de marzo de 1896, fué autorizado el poder ejecu- 
tivo para contratar un empréstito de cinco millones de pesos oro, 
destinado á constituir (»1 capital inicial del banco de la repú- 
blica, sobi*e la base de un servicio de 5 /„ de interés y 1 / ^ de 



392 OKIOEN DE NUESTRAS DEUDAS 



amortización acumulativa y á la puja, garantido por el 5 1/2% 
del producto total de las rentas de aduana. El empréstito se emi- 
tirá al tipo proporcional que le cori*esponda en relación á su inte- 
rés y amortización con el valor de la deuda consolidada, dejando 
un margen razonable que no podrá exceder del 4 12 % sobre el 
monto de los títulos emitidos. El importe del servicio se cargará 
en cuenta corriente por el gobierno al banco de la repdblica. I>a 
ley orgánica de esta institución de crédito dispuso que las utilida- 
des del gobierno se acreditarían en una cuenta especial para aten- 
der el servicio del empréstito. Hubo que emitir en Londres un 
monto nominal de 1:1)67,000 libi*as esterlinas eijuivalente á 
7:884,900 pesos para conseguir el capital del banco por 1:063,830 
libras equivalentes á 5:000,000 pesos oro, resultando una pérdida 
de 603,170 libi'as, que redujo el tipo líquido de emisión del em- 
préstito uruguayo, que así se denomina la operación de que nos 
ocupamos, al sesenta y tres por ciento. No fué ese el único sacri- 
ficio que impuso la creación del banco de la república. El sindi- 
cato contratista del empréstito exigió á título de condición inde- 
clinable para hacerse cargo del negocio, el reparto por partes 
iguales entre la Compañía Uruguay Limitada y la empresa Médici, 
del depósito de 1:200,000 libras nominales de deuda consolidada, 
que fué constituido en Londres de acuerdo con el concordato del 
ai^o 1 89 1 para responder á la terminación de los ferrocarriles del 
Oeste, todo ello aparte de la renuncia del millón y medio de pesos 
oro de la negociación del ferrocarril del Norte, que debía reem- 
bolsarse al banco nacional y que no se exigió para allanarle el ca- 
mino á la nueva institución de crédito. Al mismo tiempo que se 
echaban así los fundamentos del banco de la república, se daba 
cima á la liquidación definitiva del banco nacional por cuenta del 
estado que se había responsabilizado del activo y pasivo de la ins- 
titución quebrada. La ley de 10 de febrero de 1896, creó la 
«deuda de liquidación» con 6 'z^, de interés y 4 % de amortiza- 
ción acumulativa y á la puja, para el pago de los siguientes crédi- 
tos exigibles contra el banco nacional: 922,438 pesos por concepto 
de depósitos judiciales hasta el vño 1891; 44,897 pesos por depó- 
sitos judiciales de los ailos 1870 á 1875; 47,000 pesos de depósi- 
tos administrativos correspondientes al ferrocaníl Midland y 



ADMINISTRACIÓN DE DON JUAN IDIARTE BORDA 303 

533,97 7 pesos por saldo de la cmisWii circulante del banco nacio- 
nal, debiendo otorgarse á todos estos créditos una bonificación del 
20 ^/^^ en mérito de su carácter de privilegiados; y por concepto 
de créditos simples sin bonificación alguna: 344,921 pesos perte- 
necientes á acreedores particulares; 24,233 de diversas dependen- 
cias detestado; 150,000 dé la junta económico-administrativa, á 
quien también se asignaba la casi totalidad de las acciones de la 
luz eléctrica y diversos créditos y terrenos; y 289,749 á las comi- 
siones departamentales de obras públicas. El monto destinado á 
créditos privilegiados, no podría exceder de 1:857,976 pesos, y el 
de los créditos simples de 808,904 pesos. En los estados de la 
of ciña de crédito público, se establece como cifra de la emisión au- 
torizada, 2:663,199 pesos. 

Según mensaje presidencial de 26 de febrero de 1897, el ejer- 
cicio de 1895-1896 cerró con un déficit de 1:670,419 pesos, que 
se descompone en las siguientes partidas: rentas de 1896-1897 
invertidas en obligaciones del ejercicio anterior, 334,000; certi- 
ficados de tesorería adeudados hasta 30 de junio, 1:213,230; di- 
versos créditos y obligaciones pendientes, 123,189. Agrega el 
poder ejecutivo que si bien el déficit aumentó en 561,328, com- 
parado con el que aiToja el ejercicio 1894-1895, debe tenerse 
presente que sólo en el rubro de leyes especiales se produjo un 
aumento de 661,791 pesos. Un segundo mensaje del 21 de abril 
de 1897, hace presente que por efecto de la guerra civil y del 
malestar reinante, la renta de aduana presenta un déficit do 
1:411,050, y la contribución inmobiliaria otro de 160,000 pesos; 
que los impuestos creados por ley de 11 de enero de 1896 han 
producido hasta el 15 de abril del corriente año 1:055,352 pesoi', 
correspondiendo 664,914 á la patente de importación y 390,438 á 
tabacos; (jue por concepto de movilización de fuerzas lleva ya 
gastados el gobierno 881,83i{ pesos, y por concepto de armamen- 
tos y equipos 1:181,489 pesos. Sobre la base de estos datos pro- 
pone el poder ejecutivo á la asamblea la aplicación de la pa- 
tente de importación de 2 1/2 % á gastos de guerra, y que 
se afecte el impuesto de tabacos al servicio de un empréstito de 
4:000,000 que el banco de la república podría suscr ibir ó colocar, 
según los casos, pai'a atender á los mismos grstos de guerra. Fué acó- 



ORIGEN DE ÑUES'ÍRAB DBÜDAd 



gido favorablemente el pensamiento por la asamblea, y en conse- 
cuencia se dictó la ley de 18 de mayo de 1897 que autoriza la emi- 
sión del «empréstito extraordinario de 1807», con monto de 
4:000,000 de posos y servicio de (i % de interés y 2 % de amor- 
tización acumulativa y íC la puja, para cubrir los gastos eventuales 
que haya reclamado ó reclame el restablecimiento del orden pú- 
blico y asegurar el pago corriente de todos los servicios adminis- 
trativos. Se afectó al servicio del empréstito el impuesto interno de 
tabacos y cigarros y se autorizó al poder ejecutivo para caucionar ó 
vender al mejor precio los títulos y para entregarlos á los acreedo- 
res por concepto de gastos extraordinarios de movilización de fuer- 
zas al tipo del 80 % de su valor escrito. Quedó facultado el ban- 
co de la repáblica para suscribir el todo ó parte del empréstito» 
Otra ley de la misma fecha aplicó el producto íntegro de la pa- 
tente adicional de importación á gastos de guerra. 

MEMORIAS DE HACIENDA 

La memoria de hacienda correspondiente al ejercicio 1893- 
1894 establece que fué cubierto el déficit del ejercicio anterior 
por 1:367,749 pesos, creándose uno nuevo por 1:042,891 pesos á 
cargo del ejercicio 1894-1895. Los gastos por concepto de even- 
tuales, extraordinarios y acuerdos ministeriales montan á 691 ,122 
exclusivamente en el ejercicio que abarca la memoria, habiéndose 
pagado además 154,886 pesos por eventuales del ejercicio prece- 
dente. Según un cuadro de la oficina de crédito público sobre la 
consolidación y conversión de la deuda externa, en 30 de junio de 
1894 habíanse emitido las siguientes cantidades de deuda consoli- 
dada: en Londres, 78:130,196; en Montevideo, por conversión del 
empréstito unificado, 12:061,066; por el empréstito de 6 */^ del 
año 1888, el saldo de 49,236, quedando un sobrante no aplicado 
de 22,027; y á emitir 281,844 por el empréstito unificado y 17,-577 
por el de 6 % de 188S. Obra en esta memoria una nota de la di- 
rección general de aduanas, haciendo presente que en el año 1888 
á pedido del comercio se había derogado la disposición que impo- 
nía al comercio de tránsito coa destino al Brasil, vías del Salto y 
Santa Rosa, la obligación de manifestar detalladamente el conté- 



ADMINISTRACIÓN DE DON JUAÍÍ IDIARTE BORDA 395 



nido de cada bulto, pero que tal franquicia ha sido explotada con 
todo descaro por el contrabando, y que es necesario en consecuen- 
cia dejarla sin efecto. Así quedó resuelto por el gobierno. 

Establece la memoria de hacienda del ejercicio 1894-1895, que 
el déficit del ejercicio anterior por 1:042,891 pesos fué cubierto 
con ayuda de los ingresos de 1894-1895, arrojando á su vez este 
mismo ejercicio otro déficit de 1:090,090, incluidos los certifica- 
dos de tesorería circulantes. Los gastos eventuales y extraordina- 
rios y los autorizados por acuerdos ministeriales montiin á 
879,905 pesos. Corresponde á dicho ejercicio la emisión del em- 
préstito brasileño por 3:500,000 pesos de que antes nos hemos 
ocupado. Figuran en esta memoria dos mensajes relativos á un 
crédito del banco comercial por préstamos hechos al gobierno en 
el aíío 1874, que fueron reembolsados, con excepción del saldo de 
24,826 pesos que quedó pendiente, y al que agregándose los inte- 
reses capitalizados del 12 "/o anual, arroja, según la cuenta pasa- 
da por la institución acreedora, la suma de 234,714 pesos en 31 
de marzo de 1894. Entiende el gobierno que ese crédito debe ser 
incorporado á la deuda flotante, de cuya consolidación debe ocu- 
parse la asamblea. Después de esta memoria de hacienda, ninguna 
otra ha vuelto á publicarse hasta el año 1902 en que escribimos. 

PUESi: PUESTO DE GASTOS 

Ningún interés ofrc^cen del punto de vista de nuestros extractos 
los mensajes de apertura do las sesiones ordinarias del cuerpo le- 
jrislativo correspondientes íí la admhústración Idiaiiie Borda. 
Tampoco arroja datos el presupuesto general de gastos, en nizón 
de haberse prorrogado sucesivamente el del ejercicio 1893- 1 S94, 
hasta la administración ('uestas. Y,\ proyecto del poder ejecutivo 
para regir en el ejercicio 1895-96 montaba íí 14:378,815 pesos, así 
distribuidos: cuerpo legislativo, 508,144; presidencia de la repú- 
blica, 81,864; departamento de relaciones exteriores, 174,350; de 
gobierno, 2:384,308; de hacienda, 962,927; de fomento, 1:119,958; 
de gueri-a, 1:989,976; obligaciones de la nación, 7:157,285 pesos; 
con un cálculo de n^cursos por 14:570,555, figurando las aduanas 
con 9:832,155; la contribución inmobiliaria con 1:820,823; las pa- 



396 OBIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 

tentes de giro con 857,470; ol sollíido con 360,802; los timbres 
con 201,162; el impuesto de fábricas con 410,242; la instrucción 
pública con 258,847; el correo con 217,091; las herencias con 
166,840 pesos. En el departamento de guerra, aparte de los oficia- 
les generales incluidos en la magistratura militar, que son 1 tenien- 
te general, 8 generales y 7 coroneles, anotamos el cuadro activo 
con 1 teniente general, 9 generales de división y 8 generales de 
brigada. En el rubro de obligaciones de la nación, figuran el ser- 
vicio de la deuda consalidada y garantía de ferrocarriles por 
4:424,470; la deuda interna unificada por 395,000; la deuda de 
garantía por 200,000; la deuda italiana por 78,957; la deuda fran- 
cesa por 131,288; la deuda española por 21,000; el empréstito bra- 
silei^o por 210,000, cuyos servicios suman en conjunto 5:460,716; 
varios créditos por 299,550; los jubilados por 99,681; los menores 
y pensionistas civiles por 146,744; el cuerpo de inválidos por 
62,968; las viudas y menores militares por 483,373; los jefes y 
oficiales de reemplazo por 269,504 pesos, revistando 51 coroneles, 
37 ídem graduados, 103 tenientes coroneles, 128 sargentos mayo- 
res, 97 capitanes, 53 .tenientes primeros, 36 ídem segundos, 43 
subtenientes; la lista 7 de septiembre por 313,458 pesos con 4 co- 
roneles, 8 ídem graduados, 37 tenientes coroneles, 98 sai^ntos 
mayores, 221 capitanes, 281 tenientes primeros, 214 ídem segun- 
dos y 360 subtenientes, absorbiendo todas las clases pasivas, in- 
cluidos otros rubros que no enumeramos, 1:397,018 pesos, hechos 
los descuentos vigentes del 29 ^¡^ en los sueldos. 



CAPÍTULO XX 

Administración de don Juan I/. Cuestas 

(25 do agosto de 1897 & I.*» d* marzo de 1903) 



üN motín y una revolución 

Muerto el presidente señor Idiarte Borda, hízose cargo del po- 
der ejecutivo el presidente del senado señor Juan L. Cuestas, ini- 
ciitndose desde ese momento una reacción vigorosa contra el «^gi- 
men político, administrativo y financiero que imperaba en la repú- 
blica. El 18 de septiembre de 1897, terminó la guerra civil median- 
te un convenio de paz que aseguraba sobre sólidas bases la política 
de coparticipación de los partidos tradicionales: se comprometía 
el poder ejecutivo á prestigiar la reforma electoral y especialmente 
el reconocimiento del principio de la representación de las mino- 
rías por el voto incompleto y á proveer las jefaturas políticas con 
ciudadanos de significación que ofrecieran á todos las más serias y 
eficacias garantías; quedaban repuestos en sus grados, los militares 
dados de baja; y se entregaba íí título de subsidio, la suma de dos- 
cientos rail pesos. Continuando la misma reacción, fué disuelta el 
10 de febrero de 1898 la asamblea legislativa elegida á fines de 
1896 cuando estaban suspendidas las garantías individuales y el 
país estaba en armas por efecto de la primera revolución de Apa- 
ricio Saravia. Tuvo que luchar la dictadura con un motín militar 
dentro de la ciudad de Montevideo, encabezado por los generales 
Esteban y García y dos batallones de línea, que estalló en la ma- 
drugada del 4 de julio de 1898 y con una revolución en campaña 
iniciada á fine© de enero del año siguiente por el coronel Tezanos. 
Quedó restablecida la asamblea legislativa, mediante nuevos comi' 



398 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 



oíos, el 15 de febrero de 1899 y fué elegido por ella presidente 
constitucional hasta 1." de marzo de 1903 el señor Cuestas. Pres- 
cindimos de las conjuraciones que no se tradujeron en hechos. Só- 
lo agregaremos que en diciembre de 1897 fueron desterrados dos 
senadores, los doctores Herrera y Obes y Aguirre y el presidente 
de la junta de Montevideo doctor Brian, invocándose razones de 
seguridad política que rechazó la comisión permanente de acuerdo 
con la ley de noviembre de 1873, interpretativa del artículo 81 de 
la constitución; y que en julio de 1901 fueron desterrados otros 
dos senadores, los señores Domínguez y Mendoza, habiendo tam- 
bién sostenido sus fueros el cuerpo legislativo hasta obtener la de- 
rogación de esa medida. 

CONSOLIDACIÓN DE DEUDAS 

Se preocupó la nueva administración, desde sus prmieros mo- 
mentos, de valorizar los certificados de tesorería y de reglamentar 
las reclamaciones por suministro de ganados para el abasto de las 
fuerzas movilizadas en toda la repáblica. De acuerdo con el decre- 
to de 3 de septiembrr» de 1897, se adjudicó á la amortización de 
los certificados extendidos en pago de sueldos, el importe total de 
la contribución inmobiliaria. De conformidad al decreto de 8 de 
septiembre del mismo año, ampliado posteriormente, se nombró una 
comisión popular encargada de la clasificación y justificación de los 
suministros al ejército y reclamos por destrucción de balsas, chatas, 
alambrados y suministros en general. Un año después, se persuadió 
el gobierno de la imposibilidad de valorizar los certificados de 
tesorería y dictó el decreto de 3 de septiembre de 1898, haciendo 
cesar las emisiones y restableciendo el pago á oro de los presu- 
puestos. «La depreciación de los certificados, dice el decreto, aba- 
jo del 80 %, perjudica sensiblemente íí los servidores del estado 
y con ellos al servicio publico, depreciación que nada justifica, 
pues no han variado his condiciones económicas y financieras del 
país ni la emisión ha aumentado desde hace un año por la conver- 
sión mensual realizada en efectivo». Restablecido el pago á oro, 
había que consolidar los certificados circulantes y de esa tarea se 
ocupó el consejo de estado, corporación instituida para reemplazar 



1 



ADMINISTRACIÓN DE DON JUAN L. CUESTAS 399 

á la asamblea, dictando la ley de 18 de octubre de 1898 que auto- 
riza la creación de una «deuda de certificados de tesorería, con 
monto de 5:017,400 pesos nominales y un servicio de 6 /^ de in- 
terés y 1 % anual de amortización acumulativa y á la puja, para 
convertir los certificados correspondientes ú los meses de noviem- 
bre y diciembre de 1897 y enero á julio inclusives de 1898, por la 
suma de 4:040,000 pesos con bonificaciones que fluctúan del 36 % 
al 1 2 *^ según los meses á que corresponden las respectivas emi- 
siones. Para facilitar el servicio, se creó un impuesto del 5 ^ so- 
bre todos los sueldos y pensiones, adjudicándose además al pago 
del presupuesto el importe de la patente adicional de 2 1/2 % so- 
bre la importación, mientras no se afectase á las obras del puerto 
de Montevideo. 

La comisión clasificadora de los reclamos por suministros de 
ganados y otros conceptos procedentes de la guerra civil, se expi- 
dió á fines de 1898. Hubo 3,764 reclamos, de los que la comisión 
clasificó definitivamente 3,391 por 96,097 vacas, 29,482 cueros 
vacunos, 80,779 animales lanares, 19,712 cueros de los mismos, 
36,932 caballos y muías, y 16,536 yeguas y potros, que represen- 
tan 1:282,667 pesos, á cuya suma debe agregarse 100,358 por 
alambrados, 13,707 por otros suministros y 17,109 por balsas, 
quedando todavía sin clasificación varios expedientes por 59,086 
pesos, que la comisión considera que se reducirán á 35,451 pesos. 
El monto reclamado era por 2:109,271 pesos. Deduciendo la can- 
tidad clasificada por 1:389,843 y la suma pendiente de clasifica- 
ción por 59,086, resulta una diferencia á favor del fisco de 660,342 
pesos. Para cubrir el importe de estos reclamos y diversos saldos 
por 412,016 resultantes de un estado de la contaduría por recla- 
maciones liquidadas y á liquidar, servicios y auxilios prestados du- 
rante la guerra, se dictó la ley de octubre 31 de 1898 autorizando 
la emisión del empréstito extraordinario de 1897 2.^ serie con 
monto de 2:600,000 pesos y el mismo servicio de la 1.^ serie. Al 
dictarse esta ley, todavía no había terminado su tarea la comisión 
clasificadora y el informe de la comisión de hacienda del consejo 
de estado parte de la base de un monto reclamado por 2:061,649 
pesos, que agregado al de las liquidaciones de la contaduría forma 
la cantidad de 2:473,665 pesos. 



400 ORIGEN DE NUESTRA DEUDAS 



Segrin un cuadro de la contaduría general del estado publicado 
en marzo de 1898, el empréstito extraordinario de 1897 1." serie, 
por 4:000,000 de pesos, recibióla aplicación que se detalla á con- 
tinuación: emitido por la administración Idiarte Borda 3:222,491.42 
pesos, correspondiendo 998,750 al banco de la república por la 
negociación del crédito de don Eduardo Cassell de Londres; 
400,000 caucionados en el mismo banco y liquidados á su ven- 
cimiento; 1:458,993.21 por vestuarios y otros conceptos; y 
364,748.21 por bonificaciones; emitido por la administración 
Cuestas 736,r»29.36 pesos, correspondiendo 529,261.25 á gastos 
de guerra y suministros; 132,414.20 á bonificaciones; 62,483.16 á 
créditos á consolidar; y 12,370.75 íí bonificaciones; saldo en 4 de 
marzo de 1898 pesos 40,979.22. 

En marzo de 1899, el poder ejecutivo pasó mensaje á las cámaras 
diciéndoles en sustancia: que la administración Cuestas encontró 
el 25 de agosto de 1897, á título de deudas, diez presupuestos 
atrasados, el importe de casi todos los suministros íí las fuerzas del 
orden legal y el saldo de 846,000 pesos del movimiento de la 
cuenta corriente en el banco de la república; que el gobierno pudo 
chancelar los presupuestos mediante la deuda de certificados de 
tesorería por 5:017,400 pesos y los suministros de guerra con el 
empréstito extraordinario 2.* serie; que todavía quedan las si- 
guientes cantidades, que se adeudan realmente ó que han sido 
atendidas con fondos anticipados de rentas generales: banco de la 
república, 846,000; empréstito pacificación, 400,000; comisión de 
caridad, 200,000; ejercicios anteriores, 103,567; correo francés 
22,420; gastos de guerra y pacificación, 317,291; que forman nn 
monto total de 1:889,279 pesos. Para solventar estas cantidades 
pide el gobierno autorización para emitir dos bonos de 1:400,000 
pesos el uno y de 600,000 el otro. La asamblea prefirió dictar la 
ley de 23 de mayo de 1899, que autoriza al poder ejecutivo para 
emitir el empréstito extraordinario de 1897 3.' serie con monto de 
1:400,000 pesos y el mismo servicio de las primeras series, desti- 
nándose el importe de la venta ó de la simple caución de los títu- 
los al déficit que arroje el ejercicio financiero. No alcanzó el pro- 
ducto de este empréstito á chancelar todo el déficit Establécese en 
un informe de la comisión de hacienda de la cámara de diputados 



■^ 



ADMINISTRACIÓX DE DON JUAX L. CUESTAS 401 

• 

de mayo de 1900, que los títulos fuerou vendidos al 60 % y pro- 
dujeron 840,000 pesos. Hubo que autorizar en consecuencia la 
emisión de la 4.^ serie del empréstito extraordinario por 1 :000,000 
de pesos, y así lo hizo la ley de 29 de abril de 1901. 

La oficina de crédito público presentó varios cuadros y expli- 
caciones al finalizar el ejercicio 1901-1902, para demostrar que 
bajo la administración Cuestas no se ha emitido un solo título de 
deuda pública con destino á servicios ó deudas propias de esa ad- 
ministración. En un primer cuadro se establece que el 26 de agosto 
do 1897 montaba la deuda circulante á 121:427,447 pesos y que 
esta cifra se había elevado (i 12.^.858,344 en 30 de junio de 1902, 
habiéndose operado durante el período comprendido entre Iíis dos 
fechas, el siguiente movimiento: emisiones por concepto de deuda 
certificados de tesorería y tres series de empréstito extraordinario, 
10:017,400; amortizaciones, 7:586,502 pesos. De un segundo cua- 
dro resulta que el empréstito extraordinario 2." serie se aplicó á la 
par al pago de suministros y perjuicios de la guerra por 2:600,000 
pesos; que la deuda certificados de tesorería, sin la bonificación 
acordada de 977,400 pesos, monta á 4:040,000; que el empréstito 
extraordinario 3.'* serie por 1:400,000 fué colocado al 60 % para 
pagar al banco de la república el saldo deudor dejado por la admi- 
nistración Idiarte Borda, dando un producto de 840,000; que el 
empréstito extraordinario 4." serie por 1:000,000 fué también co- 
locado al 60 % aplicándose 400,000 á gastos de pacificación y 
200,000 al déficit de la comisión de caridad, arrojando en conse- 
cuencia un producto de 600,000 pesos. Monto del producto de estas 
operaciones de crédito en la forma y con las deducciones expresa- 
das, 8:080,000 pesos. Pues bien: por servicios y gastos imputables á 
la administración Idiarte Borda, tuvo el gobierno del señor Cues- 
tas (|ue hacer frente tí las siguientes deudas: 1:889,279 pesos pro- 
cedentes de saldos al banco de la república, empréstito de pacifica- 
ción, comisión de caridad, servicios del ejercicio anterior, servicios 
postales y movilización de fuerzas; 2:600,000 por suministros y 
perjuicios de guerra; 3:590,670 por certificados de tesorería co- 
rrespondientes á los nueve meses corridos de diciembre de 1896 
:í agosto de 1897. En conjunto 8:079,949 pesos, suma que apenas 
difiere en 50 pesos del producto de las emisiones de deuda reali- 



402 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 

zadas en el período que examinamos. Un tercer cuadro demuestra 
que desde el 26 de agosto de 1897 hasta el 30 de junio de 1902, 
pagd el erario publico por concepto de intereses de todas las deu- 
das internas y externas 23:307,663 pesos; por amortización 
4:979,336; por garantía de ferrocarriles 3:831,364; por comisiones 
70,082; por gastos 4,S84; por diferencia de cambio 4,374. Total 
del servicio 32:248,957 pesos efectivos. En el capítulo de obser- 
vaciones anexo á estos cuadros, dice la oficina de crédito pú- 
blico que los certificados de tesorería quedaron reducidos á la can- 
tidad de 3:590,670 pesos en virtud de compras realizadas por el 
gobierno para valorizar esos documentos; y que las dos series fina- 
les del empréstito extraordinario fueron adjudicadas al banco 
de la repüblica al 60 %, dando un efectivo de 1:440,000 pesos» 
Al finalizar la administración Cuestas, abordaron y sancionaron 
las cámaras la ley, varias veces puesta lí la orden del día, de 
la consolidación de la deuda flotante, mediante la emisión de deuda 
amortizable 2.^* serie con 4 ° o de amortización á la puja sobre el 
monto primitivo. Segíín el cuadro de la contaduría general del es- 
tado de 7 de mayo de 1902, los créditos reconocidos y liquidados 
quo constituyen la deuda diferida flotante montan á 4:135,449 pe- 
sos, distribuidos en esta forma: deuda amortizable diferida 
2:651,057; consolidados de 1880 diferidos 140,797; billetes del te- 
soro diferidos 161,470; cuotas de amortización diferidas, 202,008; 
saldos pendientes desde el 1." de julio de 1886 á 30 de junio* de 
1890 pesos 980,114. Clasificados por su origen primitivo esos 
créditos se distribuyen así: bonos de la deuda consolidada del año 
1854 pesos 284,244; sueldos y créditos civiles 263,502; sueldos y 
créditos militares 945,597; liquidaciones por suministros y servicios 
872,325; expropiación de terrenos 877,197; créditos judiciales 
418,241; diversos créditos 474,341 pesos. Agrega la contaduría 
que en estas cifras no van incluidas las reclamaciones calculadas 
ó en trámite; que en la partida de bonos del año 1854 no están 
comprendidos los intereses que representan 204,573; que tampoco 
está comprendido el crédito adeudado al banco comercial, que en la 
forma de capitalización trimestral del 12 ^o de interés que cobra el 
banco de acuerdo con sentencias favorables á esa forma de capitali- 
ísación, arroja sobre el saldo primitivo de 23,660 la suma de 622,542 



ADMINISTRACIÓN DE DON JUAN L. CUESTAS 403 



pesos hasta el áltimo trimestre vencido del corriente año; que hasta 
la fecha se han expedido cautelas al portador en canje de créditos, 
por valor de 2:250,594 pesos. No obstiuite lo abultado de la cifra 
liquidada por la contaduría, el proyecto aconsejado por la comisión 
de hacienda de la cámara de diputados, fijaba para todos los crédi- 
tos, exceptuado el del banco comercial, el máximum de tres millo- 
nes, juzgando que una fuerte suma jamás lia concurrido para su 
consolidación y debe presumirse en consecuencia que ha sido 
abandonada por ausencia ó fallecimiento de sus dueños ú otra cir- 
cunstancia. 

Tienen interés algunas disposiciones de la ley de la referencia. 
Véase su extracto: el poder ejecutivo llamará por el término de seis 
meses á todos los acreedores del estado por créditos reconocidos 
y liquidados con anterioridad al 7.® de mayo de 1902, para la ins- 
cripción de sus créditos en un registro especial; los títulos de la 
nueva deuda amortizable segunda serie, se aplicarán especial- 
mente á la consolidación de los consolidados de 1880, amortizable 
l."^ serie, consolidados de 1886 y billetes del tesoro, todos ellos di- 
feridos, á expropiaciones de tierras y servicios de la administra- 
ción publica desde 1.^ de julio de 1886 á 30 de junio de 1890; se 
consolidarán asimismo los créditos que tramitan actualmente ante 
la asamblea, una vez que sean reconocidos; el poder ejecutivo for- 
mará un segundo registro dentro del mismo plazo de seis meses, 
para los créditos reconocidos y liquidados, cuyos tenedores no 
acepten su consolidación en amortizable, y para los que con pos- 
terioridad al 7 de mayo de 1902 hayan sido ó sean reconocidos y 
liquidados por resoluciones administrativas ó judiciales pasadas 
en autoridad de cosa juzgada; es entendido que el reconocimiento 
y liquidación de créditos contra el estado, en ningún caso se ex- 
tenderá á la forma de pago ó consolidación que corresponde pri- 
vativamente á la asamblea; vencidos los seis meses, los créditos 
reconocidos y liquidados con anterioridad al 7 de mayo de 1902 
que no se presentasen para ser debidamente registrados, quedan 
caducados y sin valor alguno; decláranse excluidos de la consoli- 
dación que esta ley determina, á los créditos que se hallen pres- 
criptos en virtud de las disposiciones del derecho comfin ó de lo 
establecido por las leyes de 3 de julio de 1854, 15 de julio de 



4Ú1 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 

1860 y 12 do dieioinbro do 18G6; los intorosos, prosovibinín por ol 
transcurso de cuatro años, salvo interrupción de la prescripción, 
debiendo entenderse que los créditos contra el estado sólo deven- 
gan intereses cuando así se hubiere pactado expresamente al con- 
traer la obligación y en los casos do excepción con arreglo á la ley 
común, pero no por razón de demanda judicial; los intereses no 
producirán intereses ni se capitalizarán, salvo caso de autorización 
legislativa; la deuda amortizable 2." serie, no podrá exceder de 
cuatro y medio millones de pesos y gozará de un servicio del cua- 
tro por ciento de amortización anual, acumulativa y á la puja; las 
cautelas expedidas á los acreedores registrados, no podrán ser ce- 
didas en ningún caso sin consentimiento expreso del gobierno, y 
cuando no medie este consentimiento, el estado podrá oponer al 
cesionario las excepciones que hubiese podido oponer al cedento, 
y tendrá además el derecho de rechazar ó desconocer la cesión 
misma cuando ella le orease una situación menos favorable; los 
reconocimientos y liquidaciones por reclamaciones contra el es- 
tado, verificados administrativamente, que no tengan su origen 
en servicios presupuestados ó que emanen de hechos y contratos 
que requieran autorización legislativa, no se reputarán definitiva- 
mente reconocidos y liquidados hasta que la asamblea les preste 
su sanción. 

MANIFIESTOS Y MENSAJES PRESIDENOIAI^S 

De los manifiestos y mensajes de carácter general, correspon- 
diente^ á la administración Cuestas, tomamos los siguientes datos: 
31 de dwiembre de 1898, Al finalizar el mes de agosto de 1897, el 
gobierno anterior había dispuesto de 846,000 pesos en cuenta co- 
rriente con el banco de la república y existía además un déficit 
de 5:569,000 pesos, incluyendo los nueve meses impagos de cer- 
tificados de tesorería. Aparte del déficit, ñgura el costo de la gue- 
rra por 5:923,000 en proveedurías, perjuicios, gastos de pacificación 
y sueldos militares. Entre déficit, consumos y reclamaciones pro- 
cedentes de la guerra civil, resulta en consecuencia un monto de 
once y medio millones de pesos. En 31 de diciembre de 1898 
arroja el balance en contra del tesoro un saldo de 832,000, de- 



.. i...jd 



ADMINISTKACIÓN DE DON JUAN L. CUESTAS 405 



biendo tenerse en cuenta que la administración actual ha tenido 
que desembolsar 1:043,000 por gastos extraordinarios de pacifica- 
ción, caridad, servicio postal, servicio anterior, de cuya suma no ha 
sido reembolsada todavía. 15 de febrero de 1900. Durante el año 
1899 las rentas aumentaron en 616,603 pesos, por efecto de la 
patente adicional de importación principalmente, pudiendo así ha- 
cerse frente á obligaciones no presupuestadas, como el servicio del 
empréstito extraordinario 2.** y 3.'* serie, rentas adjudicadas al te- 
soro de caridad y amortización del déficit. El erario está aún en 
descubierto por la cantidad de 726,747 pesos. Según las cifras de 
la contaduría, los saldos pendientes en 31 de diciembre de 1899 á 
pagarse en enero de 1900, montan á 1:426,583 pesos, y los recur- 
sos están reducidos á 783,318, quedando una diferencia de 643,265, 
á encontrarse con los 726,747 antes anotados. Las rentas públicas 
dieron en el año civil 1898,15:101,948 y 15:718,5o2 en 1899. 
15 de febrero de 1901. En 31 de diciembre de 1900 existía un saldo 
deudor de 1:198,696 pesos, que debe atribuirse á la disminución 
de las rentas de aduana por efecto de la crisis porque pasaron las 
lanas, á la adjudicación á las obras del puerto de Montevideo de 
la patente adicional de impoilación, al escaso rendimiento de los 
nuevos impuestos internos de consumo y á la falta de reembolso 
al gobierno de la partida de 600,000 pesos de gastos de pacifica- 
ción y auxilios á la comisión de caridad. 

De los mismos mensajes, reproducimos las siguientes cifras re- 
lativas al monto de las rentas públicas por año civil de 1898 á 
1900. Durante el año 1898, las rentas produjeron 15:101,948 pe- 
sos, destacándose la aduana con 9:872,977, la contribución inmobi- 
liaria con 1:856,951, las patentes de giro con 867,489, el correo 
con 361,814, el papel sellado con 342,682, el impuesto de tabacos 
con 409,894, el impuesto de alcohol con 273,953, el impuesto de 
herencias con 265,248, los timbres con 206,336, la patente adi- 
cional de importación con 204,947, el impuesto de abasto con 
156,187, el impuesto de fósforos con 181,400, el impuesto de cer- 
veza con 36,690 pesos. Durante el año 1899, las rentas produje- 
nm 15:718,552 j^esos, destíicáiidose las rentíis de aduana con 
10:005,026, la contribución inmobiliaria con 1:841,555, las paten- 
tes de giro con 959,018, la patenten adicional de importación con 



406 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 

554,699, el papel sellado con 349,117, el correo con 350,815, el 
impuesto de tabacos con 456,418, el impuesto de alcohol con 
332,933, el impuesto á los fósforos con 200,100, el impuesto á la 
cerveza con 37,853, los timbres de comercio con 201,683, el im- 
puesto de herencias con 206,110 y el de abasto con 155,647 pe- 
sos. Durante el año 1900 finalmente, la recaudación produjo 
15:079,797 pesos, figurando las rentas de aduana con 9:501,338, la 
contribución inmobiliaria con 2:001,875, las patentes con 960,130, 
el impuesto de tabacos con 411,336, el impuesto de alcohol con 
393,287, el impuesto de fósforos con 239,100, el de cerveza con 
48,407, el de papel sellado con 345,163, el de correos con 346,281, 
el de herencias 295,759, el de timbres 205,176 y el de abasto 
159,883 pesos. En estos resúmenes, no van comprendidas las ren- 
tas de la juntas económico-administrativas y jefaturas, los ingre- 
sos de la comisión de caridad, las utilidades del banco de la re- 
pública, rentas de la universidad, consejo de higiene, registro de 
poderes, estampillas de administnición de justicia, impuesto del 
5 ^ é impuesto interno de consumo. En el año 1899, las rentas 
pertenecientes á la junta económico-administrativa de Montevi- 
deo subieron á 916,149 pesos y las de la comisión de caridad á 
568,172 pesos. Las utilidades del banco de la república fueron 
de 120,000 en 1899 y de 165,944 en 1900, debiendo tenerse pre- 
sente sin embargo que los intereses devengados en cuenta corriente 
por dicha institución á cargo del estado son de 63,609 pesos en 
1899 y de 30,000 en 1900. En el año 1900, dieron el registro de 
poderes 6,636, el impuesto de 5 % 45,544, líis estampillas por 
administración de justicia 14,570 y el impuesto interno de consu- 
mo 62,475 pesos. 

liEYES DE PRESUPUESTO 

La ley de presupuesto para el ejercicio 1898-1899 arroja la 
cantidad de 15:799,232 pesos, distribuida en los siguientes ru* 
bros: cuerpo legislativo, 341,114; presidencia de la • república, 
67,241; ministerio de relaciones exteriores, 131,968; ministerio de 
gobierno, 2:.365,085; ministerio de hacienda, 961,159; ministerio df» 
fomento, 1:124,671; ministerio de guerra,' 1:9 18,030; poder judicial, 



ADMINISTRACIÓN DE DON JUAN L. CUESTAS 40? 



354,095; obligaciones de la nación, 8:535,864 pesos. Los recursos 
calculados montan á 15:973,545, sobresaliendo las aduanas y 
receptorías con 10:061,487, la contribución inmobiliaria con 
1:831,689, las patentes de giro con 890,650, la patente adicional 
de importación con 400,000, las utilidades del banco de la repú- 
blica con 350,000, los impuestos sobre la fabricación nacional coa 
470,594, el impuesto interno de tabacos con 463,936, los impues- 
tos de instrucción pública incluyendo herencias con 427,457, el 
papel sellado con 369,667, el correo con 260,000, los timbres coa 
221,856. Agrega que las rentas de las juntas departamentales 
del interior, seguirán recaudándose en la forma determinada por las 
leyes y decretos vigentes. En el departamento de guerra y marina, 
aparecen eu el rubro de tribunales militares, 1 teniente general, 8 ge- 
nerales de división y de brigada y 6 coroneles y bajo la denomina- 
ción de cuadro activo 1 teniente general, 6 geneniles de división y 
1 1 generales de brigada. En el rubro de obligaciones de la nación, 
figuran la deuda consolidada con 3:270,852, la deuda interna uni- 
ficada con 395,000, la deuda de garantía con 200,000; la deuda de 
liquidación con 250,572, el empréstito extraordinario 1.'^ serie con 
320,000, el empréstito uruguayo con 472,888, la deuda itaUana 
con 69,960, la francesa con 119,288, la española con 21,000, el 
empréstito brasileño con 210,00^), ó sea en conjunto 5:329,562, 
debiendo agregarse por concepto de máximum de garantías de fe- 
rrocarriles 945,635 y por amortización calculada de la deuda con- 
solidada 311,181. Los jubilados absorben 108,579 pesos; los me- 
nores y pensionistas civiles 165,163; los jefes y oficiales de reem- 
plazo 249,287 pesos, con 51 coroneles, 41 ídem graduados, 19 te- 
nientes coroneles, 8 ídem graduados, 120 sargentos mayores, 94 
capitanes, 36 tenientes primeros, 26¡ídem segundos, 33 subtenien- 
tes; la lista 7 de septiembre 311,634 pesos, con 7 coroneles, 9 
ídem graduados, 37 tenientes coroneles, 116 sargentos mayores, 
21o capitanes, 256 tenientes primeros, 208 ídem segundos, 333 
subtenientes; el cuerpo de inválidos 54,245 pesos; las viudas y 
menoi-es militares 502,041 i)esos, todo ello rebajados los descuen- 
tos vigentes del 29 ^/¡^. 

I^ comisión de presupuesto del consejo de estado, ocupándose 
del proyecto del poder ejecutivo (jue sirvió para la redixccióu de la 



408 ORIGEN DE NUESTRAS DEUDAS 



ley que antecede y (|ue se elevaba á 15:547,861 pesos, establece 
en su infornie que el presupuesto del ejercicio 1893-1894 que por 
prórrogas sucesivas rigió también desde julio de 1894 á junio de 
1898, fijó los gastos públicos en la cantidad de 13:647,925 pesos» 
elevándose su importe en los cuatro años de la prórroga á 
54:591,703 pesos, habiendo producido las rentas, en el mismo pe- 
ríodo, descontados los ingresos de la junta económico-administra- 
tiva de Montevideo, la cantidad de 59:688,540 pesos en esta for- 
ma: 15:120,941 en el ejercicio 1894-1895; 16:052,153 en el ejer- 
cicio 1895-1896; 14:257,722 en el ejercicio 1896-1897, y 
14:257,722 (cálculo automático) en el ejercicio 1897-1898. Debía 
en consecuencia existir un sobrante de 5:096,836 pesos. Pero de- 
be tenerse presente que los gastos del presupuesto fueron recar- 
gados, figurando entre los autorizados por la asamblea el emprés- 
tito brasileño con un servicio de 210,000, la deuda de liquidación 
con unservicio de 250,572, el empréstito uruguayo con un servi- 
cio de 472,888 y el empréstito extraordinario con un servicio de 
320,000. liepresentan esos servicios en los diversos años que abar- 
can desde su creación en distintas fechas, la cantidad de 2:6G6,920> 
lo cual reduce el sobrante de los cuatro ejercicios á 2:489,915, su- 
ma absorbida, sin embargo, por los gastos administrativos. 

La ley de presupuesto para el ejercicio 1901-1902, fijó los gastos 
en 16:160,000 pesos, distribuidos en estas tres grandes categorías 
generales: dietas, sueldos y pensiones, 6:537,086.76 pesos; gastos 
y créditos diversos, 3:197,728.24; deuda pública, 6:425,185 pesos. 
Englobadas esas tres categorías resultan estas cifras: poder legis- 
lativo, 371,893; presidencia de la república, 65,976; departamento 
de relaciones exteriores, 144,450; departamento de gobierno, 
2:301,978; departamento de hacienda, 985,292; departamento de 
fomento, 1:139,336; departamento de guerra, 1:750,522; poder ju- 
dicial, 364,130; obligaciones de la nación, 9:036,419. El cálculo de 
recursos fué elevado á la misma cifra de 16:160,000 pesos, figu- 
rando la aduana y receptorías con 10:000,000; la contribución in- 
mobiliaria con 1:829,000; las patentes de giro con 934,000; las 
utilidades del banco de la república, 200,000; los impuestos sobre 
la fabricación nacional, 786,000; los impuestos internos á los taba- 
cos y cigarros, 431,000; los impuestos de histrucción pública, in- 



I 



ADMINISTRACIÓN DE DON JUAN L. CUESTAS 409 

cluyendo herencias, 538,000; el papel sellado, 324,000; los tim- 
bres, 239,000; los impuestos internos de consumo, deducido el 
del alcohol nacional, 250,000. A los recursos calculados por 
16:160,000, hay que agregar segán una planilla final de la mis- 
ma ley del presupuesto, la cantidad de 4:233,800 pesos, por los 
.siguientes conceptos: junta económico-administrativa de la capital, 
sus reutas, 1:022,000; juntas económico-administmtivas del inte- 
rior, sus rentas, 384,000, correspondiendo de esta cifra 1 10,000 d 
excedente de contribución inmobiliaria, dedicado por la ley á 
obras de vialidad; comisión nacional de caridad, monto anual de 
su tesoro, 500,000; jefaturas políticas y de policía de la capital y 
'íiiipana, 77,300; rentas de la universidad, 40,000; puerto de 
Montevideo, patente adicional de importación y exportación, 
1:000,000; consejo de higiene, 10,500; costas judiciales y rentas de 
los demás oficios públicos que se abonan con sus entradas, emo- 
lumentos consulares, concesiones de faros, pesca, peaje y demás 
servicios públicos cedidos á particulares, 1:200,000 pesos. En el 
nibro de guerra, aparecen dentro de la magistratura militar, 9 mi- 
nistros generales y 6 ministros coroneles, y en el cuadro activo 1 
teniente general, 5 generales de división y 9 generales de brigada. 
De las obligaciones de la nación, mencionaremos el servicio de la 
deuda consolidada por 4:500,000; el de la deuda interior unificada 
por 395,000, el de la deuda de garantía por 200,000; el de la deuda 
de liquidación por 244,092; el empr(»stito extraordinario 1.** serie, 
por 320,000; el empréstito extraordinario 2.'^ serie, 117,600; deu- 
da certificados de tesorería por 351,218; empréstito uruguayo, 
472,671; empréstito extniordinario 3.'^ serie, por 112,000; emprés- 
tito extraoixiinario de 1901, por 80,000; deudas internacionales 
italiana^ fmncesa, española y empréstito brasileño por 37.-^2.'»S, 
cuyas partidas forman 7:225,820 posos; por diversos créditos, 
400,693; por jubilados, 1 1 5,75.5; por menores y pensionistas civiles, 
153,381; por jefes y oficiales de reemplazo, 246,65S, figurando 56 
coroneles, 47 ídem graduados, 98 tenientes coroneles, 1 5 ídem 
graduados, 101 sargentos mayores, 97 capitanes, 39 tenientes 
primeros, 29 ídem segundos, 29 subtenientes; los jefes y oficia- 
les de reemplazo de la lista 7 de septiembre por 343,227, figuran- 
<lo7 coroneles, 11 ídem graduados, 40 tenientes coroneles, 8 ídem 



á 



410 ORIGEN DE NUESTRA8 ÜEÜDAfi 



> 



graduados, 117 sargentos mayoi^es, 15 ídem graduados, 261 capi- 
tanes, 277 tenientes primeros, 239 tenientes segundos, 385 sub- 
tenientes; el cuerpo de in